Bella POV
¡Estaba en una nube que me llevaba muy, muy lejos de la realidad!
¡Había besado a Edward! ¡Sí! Y me importaba un reverendo cacahuate si era mi tutor, y que es mayor que yo, tan solo pensar que sus labios habían estado juntos a los míos.
¡Y vaya que el tutor sabía besar! De todos los besos que había recibido en mi corta e inexperta vida, este había sido el mejor. Definitivamente.
Sé que no es el sueño que toda niña quiere, todas prefieren algo íntimo y que no hayan sido obligados por un estadio enfurecido, pero no me importaba.
¡Había besado a Edward! Eso es lo importante, y no las pequeñas fallas técnicas.
Durante todo el trayecto de regreso en mi casa venía fantaseando con el fantástico y asombroso beso proveniente del mejor tutor que me han asignado. Sus labios sabían a la misma gloria, eran tan suaves pero firmes a la vez, moviéndose en contra los míos, ¡Dios! Había sido tan perfecto, que no existen las palabras exactas para describirlo, parecía que había tocado el cielo con la punta de mis dedos.
Cuando llegamos a la casa, estacione mi auto, y miré ceñuda al automóvil aparcado delante de mi coche, se me hacía algo familiar el coche, pero no podría recordar de quien era.
"¿Bells?".-Me llamo Edward.-"¿Vamos adentro?".
"Sip, ¿De quién es el auto?".-Pregunté imaginando las respuestas que obtendría.
"Es de un amigo de tu abuelo, se quedara esta semana".-Contestó.
No, no, no.
"Oh".-Me limité a contestar mientras miles de imágenes mentales invadían mi mente, recuerdos, y todas esas tonterías.
Cuando entramos a la casa, pudimos divisar a un señor, a quien conocía perfectamente, James O'Connell, uno de los mejores amigos de mi abuelo. El tan solo verlo hizo que me tensara y que me apegara mas a Edward, en un intento de sentirme más protegida.
"Cuanto tiempo Bella".-Dijo en modo de saludo ese malnacido. Me tensé más y escondí mi cara en el pecho de Edward, tratando de reprimir las ganas tremendas de llorar.
"Usted debe ser el Sr. James O'Connell".-Habló Edward con tono profesional pero distante.
"Sí, soy yo. ¿Tú eres el novia de Bella?"
"No, soy su tutor".- Al escuchar el rumbo de la conversación levante mi cara, y pude ver la sorpresa reflejada en los ojos del Sr. O'Connell.
"Vaya, eres muy joven. Quizá tu si dures más de seis meses"
"Lo hare".-Aseguro Edward, provocando que yo bufara y rodara los ojos.
"Creí que ya habíamos llegado a un acuerdo respecto a eso".-Me dijo sonriendo fingidamente.
"Edward, tu nunca vas a llegar a un acuerdo conmigo".-Le aclaré y salí corriendo a mi habitación.
Al llegar pude ver como la habitación que pertenecía a mi abuelo, estaba abierta y dejaba ver las maletas que estaban siendo colocadas en el suelo junto a la cama.
No, no, no.
¡No enfrente de mi habitación!
"¡Ahhhhhh!".-No pude evitar que un grito de desesperación saliera de mi garganta, haciéndome caer de rodillas enfrente de la habitación.
"¡Bella!".-Gritó Edward al llegar a mi lado.-"¿Qué pasa?".-Preguntó preocupado al ver mis lágrimas.
"El… no…puede…".-Balbucee sin sentido.
"¿Ocurre algo?".-Preguntó James.
¡Maldito bastardo! ¿Cómo se atreve? Si no lo conociera, juraría que está en verdad preocupado.
"No lo sé".-Contestó Edward sin dejar de verme.-"Bella, ¿Qué pasa?"
"Edward".- Sollocé en su hombro.
El señor O'Connell se metió a su cuarto y cerró la puerta, para darnos privacidad. Y no sé en qué momento Edward me cargo en sus brazos, y me metió en mi habitación. Sentí como se sentó en el borde de mi cama, sin soltarme, ni despegarme un milímetro de su cuerpo.
No sé cuánto tiempo duramos en esa posición, ni cuantas fueron las veces que repetía que todo estaría bien, ni las veces que pasó sus manos por mi cabello, mandando millones de descargas a todo mi cuerpo.
Tampoco estuve muy consciente cuando Edward me coloco sobre mi cama, poniendo mi cabeza sobre las almohadas, tapándome con el edredón, ni cuando poco a poco fui entrando a un estado de extrema calma, y de lo último que me di cuenta es de que Edward estaba a mi lado, y me daba suaves besos en mi frente, diciendo que estaría todo bien.
Edward POV
Sabía que en el fondo Bella no era tan caprichosa, y tan cabeza-dura; había sufrido demasiado en su infancia, lo que había provocado que fuera tan precavida sobre sus sentimientos y confianza, no se la daba a cualquiera.
La estreche aun más fuerte entre mis brazos, aspirando su esencia de fresas que llenaba por completo mis fosas nasales, despertando cada una de mis terminaciones nerviosas, manteniéndome más alerta y consiente de cada mínimo detalle de la cara de Bella.
Era tan hermosa, y tan frágil. Que parecía que con un solo roce de mi mano, podría romperse en mil pedazos. Y en realidad, así lo era, con tan solo un par de palabras, Bella se sentía agredida, y su confianza estaba tan rota y pegada de nuevo, que con un soplo del viento de venía abajo.
Suspiré bajito. ¿Qué era lo que ese desgraciado le había hecho a Bella para que ella reaccionara así? Creo que tenía una idea, pero no una clara, y aun así, preferiría pensar que mi idea estaba lejos de ser correcta, porque si lo era, mataría a ese sinvergüenza con mis propias manos.
Comencé a acariciar sus cabellos suavemente, sintiendo como eran tan sedosos y suaves; Bella comenzó a moverse en sueños, frunciendo levemente el ceño y murmurando cosas ininteligibles, por lo que detuve el movimiento de mis manos, no quería levantarla, ya que por fin se había quedado tranquila.
"Edward".-Dijo tan claramente que por un momento pensé que se había levantado, pero cuando me volví para verla, sus ojos seguían cerrados y sus labios formaban una media sonrisa, que me hizo sonreír a mí y me dieron ganas de ponerme a bailar, dando saltos de una manera ridícula.
Al parecer, al estar cerca de Bella, todo lo que hacía, o quería hacer, es ridículo.
"Edward".-Volvió a decir Bella, pero a diferencia de la vez pasada, esta vez sus ojos estaban bien abiertos y me observaban confundida.-"¿Qué hora es?".
"Las tres".-Contesté sonriendo de lado.-"Has dormido 2 horas".
"Vaya".-Se limitó a decir.
"¿Me vas a explicar a que se debió ese comportamiento?".-Cuestione con una sonrisa.
Suspiro antes de contestar.
"Supongo".-Hizo una ligera pausa.-"Veras, Edward, hace 3 años, el señor O'Connell vino de visita a la casa, al principio me lleve bastante bien con él, pero después…".-Sus ojos se volvieron a llenar de lagrimas.
"Bella, si no quieres hablar de esto, está bien. Lo entiendo".-Le explique.
"No, no. Lo quiero hacer, Edward, tengo que hacerlo".-Volvió a hacer una pausa.-"Pero, una noche que mi abuelo salió a una cena con uno de sus clientes, nos quedamos él y yo solos; pensé que sería divertido, ya que teníamos buena química, hasta vimos una película de drama y después debatimos sobre el tema, era sobre a una chica que la violaba su papá y su hermano mayor; no sé cómo, pero llegamos al tema de la sexualidad, y su cara se había transformado a una completamente distinta, me daba miedo, y quería irme a mi cuarto".-Esto no podía ser verdad, mis sospechas estaban a ser hechas realidad, y no lo podría soportar.-"Y eso hice, me fui a mi cuarto. Pero a la mañana siguiente, amanecí asustada y algo paranoica".
"¿Si?".-La incite a continuar, una vez que se había quedado callada.
"Creo que abuso de mi, Edward".-Se soltó llorando de nuevo en mis brazos, mientras yo entraba en estado de shock, ya tenía esa teoría, pero otra muy diferente a ser confirmada.
"¿Crees?".-Pregunté, provocando que a Bella le diera otro ataque de ansiedad, que solo pude calmar al acariciar levemente su espalda.
"Esa…es…la…parte…vergonzosa…".-Dijo levantando su cabeza para verme a mis ojos.-"No lo recuerdo".-Confesó llorando de nuevo.
"¿Cómo que no lo recuerdas?".-Pregunte mas confundido que al principio.
"Puede que haya una ligera posibilidad de que haya sido solo un sueño".-Confesó sonrojándose furiosamente.
Volví a mi estado de shock, mientras miles de preguntas inundaban mi mente en ese momento.
¿Sería verdad o solo producto de la imaginación de Bella? ¿Y si fue verdad, porque Bells no recuerda nada?
"Bella, ¿Te das cuenta que es demasiado importante que recuerdes que fue exactamente lo que paso?".-Pregunté sentándome.
"Claro que lo sé".-Contesto incorporándose.-"¡¿Por qué crees que reaccione así cuando lo vi?! Grandísimo idiota".-Y volvemos a los insultos.-"Si fue cierto, merece estar en la cárcel, pero debido a como pasaron las cosas lo más probable es que se solo mi imaginación".
"¡¿Y lo dices tan tranquila?! Ya había imaginado diferentes maneras de matarlo, si te hubiera puesto una mano encima; y ahora, me siento como una rata de dos patas, por tratar mal al mejor amigo de tu abuelo".
"Bueno, una rata de dos patas es lo que eres".-Ataco Bella sonriendo mientras se limpiaba los ojos.
"Vale, tu aunque estés en una situación de lo más preocupante, tienes que agredirme, en verdad me tomas por sorpresa.".-Contesté poniendo los ojos en blanco.
"No te estoy atacando, solo estoy corroborando un hecho".-Aclaró.
"Si es eso cierto".- Comencé a seguirle el juego.-"¿Cómo es posible que hayas besado apasionadamente a una rata de dos patas frente miles de espectadores?".-Cuestione sonriendo torcidamente.
El efecto fue inmediato; Bella se atraganto con su propia saliva y su cara tomo tonalidad rojiza en segundos.
"Esto…esto… es que…".-Se notaba que no tenía idea de que decir, y diría lo primero que se le vendría a la mente.-"Es que olía bien".-Dijo finalmente y me mordí la lengua para no soltar una carcajada.
"¿A sí?".-Pregunté mientras me acercaba lentamente a su cara.-"¿Y qué tal huele ahora?".-Le pregunté cuando me encontraba a unos cuantos minutos de su cara.
"Muy… bien".-Contestó tartamudeando.
"Qué raro".-Susurré contra sus labios.-"No había escuchado de una rata que oliera tan bien, según mis conocimientos; todas son olorosas".
"Esto…".-No tuvo idea de que contestarme, por lo que enredo sus manos en mis cabellos-como amo que haga eso- y estampo sus labios contra los míos.
A diferencia de la vez anterior, este beso no comenzó calmado, al contrario, fue apasionado desde el primer roce, y gracias a que existe la gravedad, caí sobre ella y comencé a tocar su espalda, provocando que ella soltara pequeños gemidos.
"¿Interrumpo?".-Preguntó una voz, que correspondía a James.
Inmediatamente nos separamos, y lo mire asustado, mientras él me miraba divertido.
"Sr. O'Connell esto no es lo que parece".-Intenté excusarme.
"¿Ah no? Entonces, ¿Qué es?".-Cuestiono divertido, y eso comprobaba que él no había violado a Bella.
"Bueno, vale…".-Comencé a explicar, pero fui interrumpido por Bella.
"Lo que hagamos o dejemos de hacer, es nuestro problema".-Agredió.
"¡Bella!".-Le grité, que hubiera tenido ese sueño, no quiere decir que sea verdad, y por ende, no tiene derecho a tratarlo así.
"No, tiene razón".- Concordó James.-"Fue solo que me sorprendió, ¡Eh picaros!".-Dijo en un tono algo extraño, como decirlo… algo, homosexual.
Bella y yo nos quedamos pasmados ante su tono extraño, intercambiamos miradas de confusión, y el señor O'Connell soltó una carcajada.
"¿No lo sabían?".-Preguntó viéndonos a los ojos y riendo.
"¿Saber qué?"
"Que soy gay?".-Confesó
"¡¿Qué?!".-Gritamos al mismo tiempo.
"Si, ya saben gay, homosexual, del otro bando, salí del closet, me gusta que me…"
"¡Si ya se a que se refiere!".-Lo interrumpí antes de que dijera algo que me dejaría traumado de por vida.
Entonces, Bella grito.
"¿Qué pasa?".-Pregunte.
"¿Eso significa que mi abuelo… mi abuelo… a mi abuelo… le gusta que le…?".
"¡NO!".-Contestamos los dos antes de que Bella dijera lo mismo que iba a decir James, y me volviera a dejar traumado. Aunque creo que a estas alturas de la conversación, ya estaba bastante afectado.
"No, Bella que tu abuelo sea mi amigo, no quiere decir que a él también le gusten que…".-Se detuvo al ver mi cara de horror.-"Que le guste lo mismo que a mi".-Finalizo sonriendo.
"Vaya, por un momento vi borroso".-Comentó Bella.
"¿Bells? ¿Sabes lo que esto significa?".-Le pregunte.
"Si"
"¿Y qué tienes que hacer?"
"¿Dejarlo pasar?".-Contestó a modo de pregunta.
"¡No! ¡Disculparte!".
"¿Estás loco?".-Gritó.
"Si le pido disculpas, se enterara de lo que por mucho tiempo creí de él, y eso no lo puedo permitir".-Dijo haciendo un gesto gracioso.
"¿De qué me perdí? ¡Y no me mientan! Porque sé cuando lo harán".-Pidió respuestas el señor O'Connell.
"Bella creía que…".-No pude terminar porque Bella se tiro encima de mí, haciéndome caer de nuevo en la cama.
"¡Cállate, animal rastrero!".-Me grito.
"Wow, ese salió del corazón".-Se burlo James del insulto que Bella me había dado.
"Y debería escuchar los demás, no, si tiene una boquita de niño, además de un amplio repertorio para toda ocasión".-Comenté burlándome de ella, ganándome un tirón de cabello.
"Vaya, vaya Bella, al parecer tienes boca de marinero. ¿Qué tienes que decir sobre eso?"
"Que él lo provoca, hace que me nazca desde el fondo de mi corazón".-Contestó quitándose de Edward.
"¿Y alguna vez me vas a decir eso que no me quieres decir?".-Preguntó.
"Tal vez".-Dijo Bella sonriendo, y pude notar como estaba mucho más confiada, y el ambiente tenso de hace unas horas había desaparecido por completo.
Quizá, solo quizá, sería una buena semana.
¡Hola!
Si, lo sé. Matéenme.
Casi un mes.
Pero mi inspiración decidió tomarse vacaciones sin permiso, ¡Y se fue a Nueva Zelanda! Sin contar de que en mi escuela, me traen en joda.
Bueno, dejando de un lado los pretextos. ¡Más de 100 reviews en un capitulo!
¡Woooa! Al igual que Edward quiero gritar y ponerme a hacer un baile ridículo.
¿Qué les pareció? ¿Se esperaban eso de James? ¿A qué no? Porque fue completamente improvisado, pero en el momento dije, no, pobre Bella ha sido demasiado, y me pareció más genial así, ¿A ustedes?
Resolviendo unas dudas, el primer beso de Edward & Bella fue el partido de beis-bol, en el estacionamiento fue solo un roce.
Varias me preguntaron que cada cuanto actualizo, pues no tengo fecha, pero trato de no pasarme de 15 días, -cosa que no he logrado- pero prometo intentarlo más.
También les comparto que traigo varios proyectillos como y una historia nueva, así que pronto leerán de mí, y también aquí.
Ya me voy
Las quiere
Annie Cullen Massen
