Los personajes no me pertenecen, la trama sí.

Dedicado a Ta-Cullen, mi geme perdida en el tiempo y viento. ¡Gracias por ese plomero tan sexy!

Edward POV

¡Bella tenía exceso de imaginación!

Mira que imaginar que el Sr. O'Connell la había violado, necesitaba dejar de ver tanta televisión y tenía que dejar de leer tantas novelas de misterio.

El pobre James preocupado por el trato distante y frío de Bella hacia él. ¡Y resultaba ser gay! Y vaya que eso no la había venido venir, tenía una presencia tan intimidante y tan solemne, que lo que menos me imaginaría es que resultara del otro bando.

Y pensar que hace menos de 12 horas, había querido estrangularlo con mis propias manos, y ahora lo veo con vergüenza por haber creído semejantes atrocidades acerca de él.

"Ah, ¡Maldito cabello!".-Grité desesperado jalándome mi pelo.-"¿Por qué no te quedas quieto y en un solo lugar?".-Llevaba por lo menos media hora intentando peinarme de una manera decente, pero al parecer, hoy sería uno de esos días donde el cabello decide hacer una revolución en mi cabeza.

"¿Edward?".-Preguntó la voz de James desde atrás de la puerta.-"¿Estás bien?".

"Si, si".-Conteste apresuradamente.-"Solo un pequeño problema con mi cabello".

Como si hubiera dicho que me estaba quemando vivo, James entro en mi habitación con cara de pánico y con las manos juntas, formando la señal de la cruz.

"Tranquilo, tranquilo".-Dijo mas para el que para mi.-"Todo tiene solución".- Comenzó a acercarse lentamente hacia donde me encontraba, y como si de un hilo muy fino de tratara, toco mi cabello.-"Si, ¡Tiene solución! ¿Tienes crema para peinar?"

¿Crema para peinar? ¿Qué coños es eso?

"Yo no, pero hay crema en el refrigerador, por si quiere".-Dije recordando que anoche había cenado un emparedado y había utilizado crema.

El señor O'Connell me miro como si hubiera dicho una palabrota, y me fuera a pudrir en el infierno por eso.

"Aunque, no creo que esa le sirva para peinarme".-Le dije al recordar que menciono algo sobre peinar.

Primero, me miro confundido y después perplejo, para terminar con una sonora carcajada.

¿Qué era tan gracioso?

"¿Qué es tan gracioso?".-preguntó Bella entrando en mi habitación.-"Escuche los gritos de Edward y después una carcajada. ¿De qué me perdí?"

"Tenemos una emergencia con el cabello".-contesto James.

La misma cara que había puesto él, ahora fue por Bella, quien se acerco apresuraba ver mi cabello; me empecé a sentir como un objeto, en lugar de una persona.

"¿Puedo hacer algo?".-Cuestiono preocupada Bella.

"Si, ¿Tienes crema para peinar?".-Volvió a preguntar James.

"¡Ya le dije que hay en el refrigerador!".-Grité algo exasperado.

Ambos se miraron pasmados para dar de nuevo paso a las carcajadas, ¿¡Que es tan gracioso!?

"Vaya, Edward. Pensé que tu idiotez no llegaba a tanto".-Dijo Bella entro carcajadas.

"¡Hey! Que no sepa de productos de belleza, no significa que sea un idiota".-Las risas pararon y me miraron con el ceño fruncido, de nuevo.

"Sí, claro Edward. No eres un idiota".-Me dijo James, haciéndome sentir aun mas idiota.

"Bueno, esperen aquí, iré corriendo a mi habitación por la crema".-Comentó Bella saliendo corriendo de la habitación.

"Muy bien, Edward, entra al baño y mójate el cabello. ¿Necesitas ayuda?".-Me preguntó con tono pícaro.

"¡No gracias!".-Me apresure a contestar, y me metí como un cohete al baño y comencé a mojarme el cabello.

"¡Ya llegué!".-Escuche que entro Bella a la habitación.-"¿Y Edward?".-Mi corazón se acelero al escucharla preguntar por mi.-"¿Ya se fue a esconder al baño?".-Y al diablo con la sonrisa que se acababa de formar en mis labios, fue sustituido por un ceño fruncido.

"No, se está mojando el cabello".

"Oh, muy bien".

"Y dime Bella, ¿Cómo es que tienes ese cuerpo? Digo, no cualquier muchacha de 17 años puede tenerlo".-Abrí mis ojos desmesuradamente al escuchar el rumbo de la conversación.

"Pues, antes en la escuela teníamos un grupo de baile, y yo era la líder. Era genial, pero mi abuelo me obligo a salirme, y por ende se termino".-Explico con naturalidad.

"¿Y por qué te obligo a cerrarlo?".-Cuestionó James.

"Bueno, fue cuando el tutor… ¿Cómo se llamaba? Demetrio, creo que era, renunció al puesto de mi tutor, hace 3 tutores atrás."

"Creo que le sacaras canas verdes a tu abuelo un día de estos".-Comentó con tono alegre.

"Yo creo que ya las tiene, aunque no le vendrían mal; llevaba el mismo estilo desde que tengo memoria".-Dicho ese comentario ambos volvieron a reír.

"¡Lo sé! ¿Qué le sucede? ¡Se quedo en los años 80!".-Volvieron a reír y decidí que era el momento adecuado para salir, sin ningún riesgo de que la conversación tomara un rumbo en el que pudiera salir afectado.

"Y, ¿Qué te traes con Eddie?".-Preguntó James justo en el momento que salí del baño, interrumpiendo la conversación que ahora se había vuelto incómoda.

"Nada".-Contestó Bella completamente sonrojada.

"Oh, sí claro, y lo que vi ayer fue nada. Edward ven y siéntate aquí".-Ordenó sonriendo.-"Que tu cabello tiene que verse muy bien hoy".

"¿Vamos a salir?".-Pregunté confundido.

"Si, a un restaurante-karaoke, que acaban de inaugurar en la calle principal, las reservaciones están hechas a las 3.".-Dijo normalmente.

"¿A las tres?".-Preguntó Bella.-"Muy bien, tengo tiempo suficiente para arreglarme y ayudar con el desastre de Edward".

"¡Oye! Eso hiere mi orgullo".-Acuse en broma.

"No me importa".-Contestó Bella sacándome la lengua como una niña pequeña de 5 años.-"Tienes demasiado, no te haría algo de daño que se te bajara".-Dijo comenzando a tocar las puntas de mi cabello, provocando que las típicas descargas recorrieran mi cuerpo.

"Tienes el cabello muy suave, ¿Cuál es el problema? ¿Por qué se enreda tanto?".-Cuestionó, pero no preste atención ya que estaba idiotizado como un retrasado por el movimiento que sus dedos hacían en mi cuero cabelludo.

"Bella, para".-La cortó James.-"Si sigues haciendo eso, lo harás que se duerma, mejor déjamelo a mí, y tu vete a arreglar".-Dicho esto, aventó a Bella y se colocó atrás de mi.

Bella frunció el ceño, y miró con ojos entrecerrados a James, pero después de reflexionarlo un poco, cedió y se fue.

"Es muy terca".-Comentó James poniendo algo de crema en mi cabello.

"Bastante". -Coincidí.-"Más que cualquier adolescente".-Añadí sonriendo.

Después de esa ligera platica, el volvió a su trabajo con mi cabello y yo me deje llevar por mis pensamientos, los cuales últimamente solo incluían a Bella, ella y sus besos alucinantes.

"¿Hace cuanto se inauguró el karaoke?".-pregunté intentando establecer comunicación.

"Hace apenas una semana".-Contestó cortante mientras seguía moviendo sus manos en mi cabello.-"Y no intentes hacer platica, porque me distraes".

Después de esa manera tan sutil, de decirme que me callara, no volví a hablar y me dedique a repasar mentalmente todos los pendientes de la oficina, que aparentemente todo estaba muy calmado, solo esperaba que así se mantuviera.

"¡Listo!".-Exclamó James con las manos juntas como si estuviera rezando.-"¡He hecho una verdadera obra de arte!".-Dijo con lágrimas en los ojos.

"Vaya que es exagerado".-Comenté poniéndome de pie y mirándome en el espejo.-"Aunque debo de admitirlo que lo dejo bastante bien, tan siquiera ahora se ve peinado".

"¿Bastante bien? ¿Eso es todo? ¡Hombres! ¡Son unos malagradecidos! Cámbiate y en media hora nos vemos en la entrada principal".-Dijo en tono ofendido y salió de mi habitación aventando la puerta.

Temiendo por lo que James podría hacerme, decidí cambiarme y estar listo unos diez minutos antes, solo por? precaución.

"¿Puedo pasar?".-Escuche la voz de Bella en la entrada de mi cuarto.-"Ya termine de arreglarme y estoy aburrida.".-Comentó mientras se sentaba en el borde de mi cama.

"¿Y qué me viste cara de bufón?".-Pregunté con tono falso de enfado.

"Si".-Contestó sonriendo.

Moví la cabeza de un lado a otro, diciendo que no al mismo tiempo que me quitaba la camisa, para ponerme la otra que estaba en el tocador.

"¡Edward!".-Gritó Bella.-"¿Qué haces?".-Preguntó alarmada.

"Me estoy cambiando". Dije simplemente

"¿Intentas seducirme?".-Cuestionó con una ceja levantada pícaramente.

"¿Quieres que te seduzca?".-Contesté con una pregunta, siguiéndole se juego nuevo.

"¿Quieres que quiera que me seduzcas?".-Dijo poniéndose de pie y acercándose a mí.

"¿O tu quieres que yo quiera que tú quieras que te seduzca?".-Pregunté un poco revuelto por lo que acaba de decir.

"¿Quieres que quiera que tú quieras que yo quiera que me seduzcas?".-Dijo cuando finalmente llego hasta donde yo estaba.

"Ya me revolví".-Confesé en un hilo de voz. No estaba siendo coherente, pero teniendo a Bella así de cerca, haciendo pequeños círculos en mi abdomen, no ayudaba en nada de nada.

"Entonces, ya somos dos".-Concordó mirando fijamente a mis ojos.

Comencé a inclinarme lentamente hacia ella, necesitaba sentirla de nuevo cerca de mí; estaba a unos cuantos milímetros de su cara, podía sentir su dulce aliento sobre mi cara, embriagándome cada vez más.

"¡Edward! ¡Bella! ¡Vámonos!".-Gritó el señor James.-"Oh, picaros que están haciendo".-Cuestionó al entrar en mi recamara.

"Nada".-Contestamos ambos apresuradamente mientras nos separábamos.

"Sí, claro. ¿Por eso estaban tan cerca?".-Preguntó sonriendo y con una ceja levantada.

"Estaba viendo un grano que le está saliendo a Edward".-Se excusó Bella.

"¡Hey! A Edward Cullen no le salen granos".-Me defendí ganándome una mirada asesina por parte de Bella.

"Ah no, ¿Y qué es eso gigante que parece un cuerno en tu frente?".-Preguntó picándome en el centro de mi frente con su dedo índice.

"Ah, cierto".-Dije sobándome donde su dedo había estado.

"¿Por qué Edward esta sin camisa?".-Nos preguntó.

"Porque…porque…porque".-Intenté encontrar una excusa buena, pero me había quedado en blanco, como siempre.

"Porque lo encontré así".-Contestó Bella.-"Tu sabes, estaba espiando".-Mintió mientas caminaba hacia la puerta.

"¿Por qué?".

"Porque estaba esperando el momento de hacerle otra broma".-Contestó poniendo los ojos en blanco.-"¿Qué tienes complejo de detective? ¡Vámonos ya!".-Ordenó saliendo de la habitación.

"Tiene su carácter".-Comentó James.

"Eso es quedarse corto".-Concordé.

En este preciso momento deseé que en la tierra se abriera un enorme hoyo, me tragara y me llevara a un lugar muy lejos de este maldito karaoke.

Los aplausos comenzaron a hacerse cada vez más fuertes, y las luces del escenario comenzaron a bajar hasta que se convirtieron una sola y pudieron dejar ver la silueta del Sr. O'Connell, vestido con unos pantalones de cuero, una camisa con cuello en v, extremadamente pegada, y alrededor de su cuello tenía una clase de bufanda de plumas rosas y negras, que le colgaba hasta la cadera.

La música comenzó a sonar, al mismo tiempo que el comenzaba a bailar.

"Come here, big boy".-se escuchó que dijo con voz ronca, intentando ser sensual.

La canción de Christina Aguilera, que parecía una canción de striptease sonaba en todo su esplendor acompañado con la voz de James.

"¿Tenía que escoger esa canción?".-Le pregunté a Bella que estaba sentada mi lado, riéndose a carcajadas por la interpretación que estaba presenciando.

"Vamos, Edward. Nasty Naughty Boy es un clásico, y además va con su estilo.".-Contestó muy relajada dándole un trago a su bebida.

"¿Qué estas tomando?".-Le pregunté, después de todo, sigo siendo su tutor.

"Estoy tomando tequila puro en las rocas".- Contestó sarcástica.-"¿Qué crees que voy a estar tomando? No tomaría enfrente de ti, jamás".-Dijo volviendo a mirar al escenario, en el cual James ya se había quitado la camisa, y los espectadores más cercanos se peleaban por ella.

"¿Por qué no?".

"Si piensas que soy insoportable, no quieres saber cómo soy tomada".-Contestó dándome una mirada divertida.

"Yo no pienso que seas insoportable".-Confesé acercándome a su oreja.

Bella se giró y nuestras caras quedaron a pocos centímetros de distancia.

"Entonces, ¿Qué piensas de mi?"

Si supieras. Iba a contestarle con la verdad, pero una luz estaba enfocada en nosotros y hacía que no pudiera ver con claridad; cuando me volteé para ver de dónde venía la luz, sentí que mi corazón se iba a mis pies al ver a James caminando hacia mí, y seguía cantando su estúpida canción.

"No, no, no, no".-Grité cuando entendí sus intenciones.

Sin que pudiera moverme, o salir corriendo, James llegó hasta donde yo estaba y comenzó a bailarme sensualmente.

Como si no fuera suficiente la vergüenza que estaba pasando, James puso su especie de bufanda en mi cuello, haciéndome sentir aun más homosexual de lo que ya me sentía. Intente zafarme, pero cuando lo hice, James aplico más fuerza sobre mí, y se sentó en mis piernas.

"¡James!".-Gruñí enfurecido, lo que la gente tomo como signo de pasión y no de coraje.-"Bájate de mí, ¡Ya!".-Ordené.

Y sorprendentemente, funcionó; se alejo de mí con un ligero puchero, y se fue hasta llegar a donde estaba sentada Bella, y comenzó a bailarle a ella.

No podía creer lo que estaba viendo, esto debía estar prohibido. El Sr. O'Connell bailando con Bella como si su vida dependiera de eso, y sin poder controlarme sentí el enorme bicho de los celos invadiéndome lentamente.

¡¿Por qué yo no podía bailar así con ella?!

La música comenzó a subir de volumen, mientras que Bella y James se dirigían al escenario y comenzaban a bailar los dos juntos.

Los celos inundaron mi mente y no pensé cuando me pare y comencé a caminar directo hacia el escenario sin tener en mente que es lo que iba a hacer.

"¡Bella!".-Exclamé cuando estaba a unos pasos de ella.-"Baja de allí inmediatamente".-Dije con un intento de que sonara como orden, pero parecía más una súplica.

Debía admitirlo, me quemaba por dentro que todos los hombres estuvieran viéndola como su fuera una clase de objeto sexual.

"Oh vamos".-Contestó acercándose a mi.-"No seas un aguafiestas. Ven y baila conmigo".-Pidió estirándome la mano.

Y para ser honestos, en una situación normal, cuando mi cuerpo no estuviera invadido de celos, me hubiera negado; pero en este momento, lo único que necesitaba era estar cerca de ella, y por supuesto, dejarles muy en claro a todos los estúpidos que la miraban, que ella es mía.

Le tome la mano y deje que me guiara hasta la mitad del escenario, al lado de James, quien estaba siendo rodeado de algunos hombres que lo animaban a seguir siendo el centro de atención.

Comencé a bailar siguiendo los movimientos de Bella, enfocándome solo a ella; ignoré completamente los silbidos, o los abucheos de la gente, en ese momento éramos solo Bella y yo.

Poco a poco nos acercamos hasta que nuestros cuerpos chocaron, ella puso sus manos en mi cuello y movía sus dedos en mi cabello, mientras que yo ponía mis manos en su cintura, y recorría cada centímetro de lo que mis manos alcanzaban a tocar.

Mis labios estaban picando de la enorme ansiedad que sentía por besarlos, pero me tenía prendado de sus ojos, como si fueran dos imanes de diferentes cargas, que se atraen por su naturaleza magnética.

Como si el tiempo se hubiera detenido, esos segundos que estuvimos así, se me antojaban como horas; mis manos abandonaron su cintura, viajaron por su espalda y se acunaron en las mejillas de Bella, que acababan de tomar una tonalidad rojiza que la hacía ver más hermosa de lo que ya era.

"No pienso que seas insoportable".-Susurré en su oído.-"Pienso que eres lo mejor que me pudo haber pasado en mi vida".-Confesé viéndola a sus enormes ojos.

"¿A pesar de todo?".-Preguntó después de unos segundos.

"Eso es lo que me hace que sienta lo que siento por ti".-Afirmé.

"¿Y que sientes por mi?".-Cuestionó con el ceño levemente fruncido, y daría lo que fuera por saber que pensaba en eso momento.

No sabía que contestar, no había pensado decir esto. No tenía planeado, ni siquiera sabía con exactitud que sentía por ella; quiero decir, sé que me gusta, y mucho, pero ¿Había algo más?

"¡Hey tortolos!".-Gritó James mirándonos divertidos.-"La canción termino hace tres minutos, ¿O necesitan más canciones?".-Agregó divertido.

Ambos nos sonrojamos furiosamente y dijimos que no con la cabeza.

"Muy bien, entonces sentémonos, porque alguien más quiere pasar a deleitarnos con su canción".-Nos dijo.

Ambos obedecimos y nos sentamos en nuestra mesa, con la cabeza gacha como un par de críos regañados.

Seguimos en el karaoke por un par de horas más, y regresamos a la casa cuando el crepúsculo estaba en todo lo que da en el cielo.

"Chicos, me retiro".-Nos comentó James.-"Me iré a bañar, muchas gracias por acompañarme. No cualquiera puede seguirme el ritmo".-Confesó.

"Ya somos dos".-Concordó Bella.

Los dos rieron unos momentos, y después James se fue a su habitación, dejándonos a ambos solos.

Pero no estaba listo para hablar con ella, no hasta que tuviera en claro que es lo que sentía por ella.

"Entonces, ¿Qué es lo que sientes por mi?".-Preguntó Bella sonriendo levemente.

Y yo, estaba terriblemente jodido.

¡Sí! No es un milagro, sigo viva y he actualizado.

Esta vez no he tardado por falta de inspiración, si no de tiempo. El esposo se mi mamá se ha ido a E.U.A, por lo que soy algo así como la sustituta, y todo el tiempo estoy cuidando hermanos, además de que en el instituto, nos odian y han dejado millones de tarea.

Este capítulo lo escribía por partes, cuando tenía unos minutos libres. La buena noticia, es que el esposo de mi mamá regresa en una semana, y volveré a tener tiempo.

Así que espero no tardarme tanto.

Pronto leerán de mí con nuevos proyectos. ¡Estén pendientes!

Muchísimas gracias por todos y cada uno de sus reviews.

¡Me hacen sentir extremadamente bien!

Las quiere Annie-Cullen- Massen

PD: Acabo de abrir mi sesión y me encontré que soy nominada en unos premios en spilled coffee on a fic!

No puedo creerlo, si alguna de ustedes me nomino. ¡En verdad mil gracias! Es un honor para mí que me consideren, no les pido que voten, solo quería agradecerles por seguirme, porque sin ustedes, esta historia no sería nada.

En verdad, les estoy eternamente agradecida