Los personajes no me pertenecen, son de Meyer. La trama SI es mía.
Bella POV
"Entonces, ¿Qué es lo que sientes por mi?".-Pregunté sonriendo levemente, tragándome los nervios que me consumían por adentro. ¿Qué pasaría si Edward no sentía nada por mí? ¿Solo la típica responsabilidad de cuidar a la adolescente?
Internamente grité, me desmaye, me levante y me volví a desmayar. Si, en solo 5 segundos.
"Yo… esto… Bella".-Comenzó a hablar Edward, y corrí a taparle la boca con mi mano, no quería saberlo en ese momento. No estaba preparada, yo estaba segura de lo que sentía por él, pero necesitaba preparar mis reacciones para cualquiera de las dos respuestas, fuera me gustas, o solo como tutor-alumna.
"¿Sabes algo?".-Le dije quitando mi mano de su boca.-"Dejémosle así, no creo estar lista para oír lo que sientes".- Confesé sonrojada.-"Quiero ir a bañarme, y descansar".-Pedí.
Edward me vio con los ojos desorbitados, y parecía querer matarme, si no que ya lo estaba haciendo en su imaginación.
"Está bien".-Dijo sin despegar sus labios.-"Bella, mañana van a venir Jasper y un amigo, ¿Está bien eso?".-Preguntó sin mirarme a los ojos.
Parecía molesto. ¡¿Ahora qué carajos le pasaba?!
Él era el que parecía el adolescente, y bipolar.
"Sí, claro".-Contesté con el ceño fruncido.-"Edward, ¿Todo bien?".-Pregunté en el pie de la escalera.
Me miró por unos segundos, con una mirada fría e indiferente que hizo que un estremecimiento me recorriera desde la punta de mis pies hasta mi cuello.
"Si, por supuesto".-Contestó mirándome indiferente.-"¿Debería haber algo mal?".-Preguntó sonriendo fingidamente.
Sentí la sangre correr por mis venas, y mi cerebro no reaccionaba a lo que acababa de pasar.
"Estas bromeando ¿No?".-Dije mirándola incrédula.
"¿Escuchaste que me riera?".-Contestó sarcástico, provocando que mi enojo solo aumentara.
"¡Edward!".-Chille histérica.-"¿Por qué haces esto? Todo estaba por fin en un período de extraña paz, ¡Y terminas con estas tonterías! ¡Tus cambios de humor ya me tienen mareada!".-Exclame frustrada.
"¿Soy yo el de los cambios de humor? Yo no soy ningún adolescente".-Aclaró cruzándose de brazos.
"¡Entonces deja de actuar como uno!".-Grité con lágrimas en los ojos, como me pasaba cada vez que me enojaba.
"¡Yo no actúo como uno! ¡Esa eres tú!".-Alegó.-"Oh, sí vamos Edward dime lo que sientes por mi".-Dijo imitando mi voz, que solo salía chillona.-"Y cuando por fin te lo voy a decir, oh no, espera soy una niñita inmadura que no está preparada para oír eso, pues tengo algo que decirte Bella".-Hizo una pausa para mirarme a los ojos.-"Madura".-Dijo con el ceño fruncido.
No podía creer lo que estaba pasando, ¡Hace menos de una hora todo estaba perfecto! Y ahora me llamaba niñita inmadura, y que necesitaba madurar.
"No puedo creer que digas eso Edward".-Contesté en un susurro, ya no me importaba que me viera llorar, no sería la primera, ni la última.
"Ya lo dije".-Dijo.
"¿Quieres saber porque no quise saber lo que sentía por mi?".-Cuestione acercándome a él.
"¿Por qué querría saberlo?".-
"¡Por cultura general, imbécil!".-Conteste con sarcasmo.-"¿Cómo que para que quieres saberlo? Para que la próxima vez, pienses antes de hablar, y para que me aprendas algo nuevo de mi. No quería saberlo, porque tenía miedo".-Confesé.-"Y antes de que preguntes, ¿De qué? ¡De que no sintieras nada por mi!".-Dije sorbiendo mi nariz.
"¿Qué?".-Preguntó atónito.
"¡Lo que escuchaste idiota!".-Contesté y comencé a caminar hacia las escaleras, pero antes de que pudiera dar un paso me detuvo por el brazo, me giró rápidamente y estampo mis labios con los suyos.
Al principio le correspondí el beso, podía sentir la urgencia en el beso y algo de necesidad, ¿Había mencionado que besar a Edward era como el cielo? Pero poco a poco comencé a reaccionar, ¿Esta es su manera de solucionar las cosas? Me separe de él y lo mire enojada.
"No puedes hacer eso, ¡Simplemente no puedes jugar con mis sentimientos!".-Le grité y me devolvió una mirada tortuosa.-"Además".-Agregué en un susurro y con la mirada baja.-"Has dejado muy en claro que para ti, no soy más que una niña tonta, superficial e inmadura a la que tienes que cuidar. Gracias por aclararme eso".-Agradecí con un toque de sarcasmo, aunque en el fondo él tenía razón.
Espere un par de segundos con la esperanza de que se excusara y que me dijera que todo lo que me grito eras puras patrañas, y que me amaba más que a su propia vida.
¿Y qué fue lo que obtuve en lugar de eso?
Silencio.
Levante mi vista para ver la reacción de Edward, y mi corazón dio un brinco al ver que Edward se estaba yendo a su recamara.
Empalidecí al comprobar que lo que él sentía por mí, era exactamente lo que me acababa de decir. Me sentí patética y avergonzada.
El sabe lo que siento por él, o debería de saberlo después de todo lo las tonterías que he hecho para llamar su atención.
El debería saberlo.
******
Desperté sintiéndome como después de una fiesta, parecía que tenía resaca. La cabeza me dolía, quería vomitar y todo me daba vueltas.
Pero probablemente solo se deba a que anoche no había dormido nada, y me la había pasado llorando como una magdalena. Y cuando por fin me había calmado un poco, comencé a recapitular mi vida desde que él había llegado; me la vivía en llanto, peleas, enojo, mas llanto, a cierto, casi lo olvido, ¡Mas llanto!
Esa no era la Bella que yo había creado, mi Bella fuerte y resistente ya no estaba; ahora, cualquier pequeña cosa e insignificante la derrumbaba y terminaba tirada en su cama, llorando como una niña abandonada por sus padres.
Bueno, basta de hablar de mi misma en tercera persona; era aun más patético, si es que eso podría ser posible.
Anoche después de que Edward me hubiera dejado, había ido a mi cuarto y me duché. Para después mandarle un mensaje a Alice invitándola a que viniera hoy a mi casa a desayunar, ya que si Edward también iba a tener amigos invitados, yo también.
Planeaba quedarme todo el día en mi cuarto, jugando monopolio o algo por el estilo; tenía demasiada vergüenza como para ver a Edward a la cara.
"Bella".-Cantó Alice entrando a mi cuarto.-"¡Buenos días!".-Dijo sentándose a mi lado.
"¿Qué tienen de buenos?".-Pregunté. Soné algo amargada, y como con 40 años en lugar de 17.
"Alguien está usando sus pantalones de gruñona".-Dijo Alice acariciando mi cabello.-"¿Paso algo?".-Preguntó dulcemente
"No algo, alguien".-Conteste enterrando mi cara en la almohada.
"¡¿Qué te hizo ese tutor otra vez?!".-Preguntó histéricamente.
Corrección, Edward no es el más bipolar, Alice le gana.
"No me hizo nada, es solo… que cambia de humor muy rápido".-Conteste mirándola.
"¿Y eso que tiene de malo?".-La miré con los ojos desorbitados.
"¿Estas de broma? Ya me tiene mareada, en verdad".-Confesé mientras me paraba y caminaban hacia el espejo.
"¿Y qué planeas hacer?".-Preguntó colocándose a mi lado.
"¿Por hoy? No salir de mi cuarto, y por los próximos 4 meses quedarme aquí. Hasta que se vaya, y un nuevo tutor llegue".-Le dije mi plan.
"¿Por qué 4 meses?".-
"Porque ya lleva 2 meses trabajando aquí, tu sabes seis menos dos, cuatros meses. Menos para verlo, y para soportarlo. Para lo único que saldré será para ir a la escuela, y evitare toda clase de contacto con él. Mientras menos lo vea, mejor".-Conteste.
Sabía que la última parte era mentira, no sería nada placentero mantenerme encerrada en mi cuarto y privarme de su hermosa presencia.
"Si, claro y yo puedo mantenerme en una tienda Dolce & Gabanna sin comprarme su nueva línea".-Replico con sarcasmo.
"Vale, vale".-Corté sus ejemplos.-"Pero tengo que intentarlo, Alice es por mi propio bien. Ya no quiero sufrir".-Dije sonriendo tristemente.
"Lo sé, Bells".-Contestó Alice.-"Pero no puedes vivir toda tu vida escondiéndote de lo que pueda herirte, simplemente no es vida".-Se regresó a sentar en mi cama.-"Ahora, vístete que los amigos del tutor están abajo jugando en la alberca. Y esta Jasper, a quien tengo que acosar.".-Ordenó.
"Alice, no pienso salir de mi habitación. ¡Me he vuelto un ermitaña!".-Anuncie cruzándome de brazos sobre mi pecho como una niña pequeña.
"¿Vamos hacer esto por la buena? O ¿Vas a complicar todo?".-Preguntó levantando una ceja.
Analice la situación, sabía que a las malas con Alice no era nada bueno, pero en verdad no quería bajar, era una decisión difícil.
Enfrentarme a Edward o Alice. ¿A quién debería tener más miedo?
"Está bien, bajare".-Anuncie después de decidir que le tenía más miedo a Alice nada mas deja que me cambie y peine mi cabello."-Pedí mientras me comenzaba a desenredar mi cabello con mis manos.
"Muy bien".-Chilló Alice.-"Bajaremos juntas, y ponte el bikini que compramos la última vez que fuimos de compras, ya sabes el azul con naranja". Ordenó.
"Bien".-Accedí a regañadientes.
"¡Pero apúrate! Que tengo un rubio que acosar".-Dijo viendo por la ventana.
"Alice, ¿Qué es lo que traes con Jasper? Lo acosas, te invito a salir y dijiste que no, y ¿Ahora quieres volverlo a acosar? ¡Lo volverás loco!".-Comenté tomando mi traje de baño.
"Es lo que planeo".-Contestó en un susurro apenas audible.
Cuando salí de cambiarme, Alice seguía en la ventana y se mordía los labios y miraba lujuriosa hacia fuera.
"¿Alice?".-La llamé pero no me contesto.-"¿Qué es lo que ves?".-Pregunte acercándome a la ventana, y casi me voy de cabeza al ver la imagen que teníamos enfrente.
Tres hombres hermosos, sin camiseta y con sus trajes de baños pegados a causa del agua que escurría por su musculoso cuerpo.
El primero en salir de la alberca, no lo conocía, era bastante alto y parecía un oso; pero un oso sensual. El segundo, era Jasper, y quien lo diría después de pensar que era un flacucho sin chiste, resultaba tener su abdomen perfectamente delineado y marcado, no tanto como el primero pero tenía lo suyo.
Pero el tercero, el más perfecto de todos, Edward. Su cabello broncíneo estaba pegado a su cara y caían chorros de agua, su abdomen no era tan marcado como el oso sensual, pero tampoco como Jasper, era un punto medio.
¡Y vaya punto medio!
"Alice, bajemos".-Dije temiendo que comenzaríamos a babear si seguíamos viendo esa imagen.
Alice solo asintió, y comenzó a caminar a mi lado.
Íbamos saliendo al jardín donde se encontraba una espectacular rubia con cuerpo de modelo, con ojos azules y una sonrisa que dejaría pasmado a cualquier hombre.
En otra situación, que ella estuviera aquí no me molestaría en lo absoluto, mi autoestima es muy alta para dejar que ella me afectara, pero estando la situación con Edward, me hacía pensar lo peor.
Esa rubia podría ser la novia de Edward, y si no lo era, ¿Qué hombre no se sentía atraído hacia ella?
Estando parada a su lado, seguramente me vería borrosa.
Con esos pensamientos fue cuando entramos al jardín junto con los amigos de Edward, todos nos miraron y dejaron de hacer lo que estaban haciendo.
"¿Les molesta si no les unimos a la fiesta?".-Preguntó Alice con tono alegre rompiendo el incomodo silencio que se había formado.
"No, en absoluto".-Contestó el oso sensual con la misma alegría que ella.-"Yo soy Emmet, ¿Tu eres Bella? Eres más bajita de cómo te había imaginado, pero aún así me caíste bien, y no suenas tan pesada como Edward te describe".-Dijo Emmet sin tomar aire.
¿Edward decía que yo soy una pesada?
G-e-n-i-a-l.
"Yo soy Alice, ella es Bella".-Aclaró.
Emmet dirigió su vista a mí y sonrió.
"¡Ah! ¡Que linda eres!".-Dijo como si fuera una niña de 5 años o una muñeca.-"Pareces una muñequita".-Comentó.
"Gracias, un placer".-Dije entre dientes y con el ceño fruncido.-"¿Qué planean hacer hoy?".-Pregunte tratando de no dejar ver mi temperamento y mi incomodidad.
"Estar todo el día en tu alberca, comer unos bocadillos y jugar algunos partidos de futbol americano".-Contestó.-"¿Se unen?"
"¡Claro!".-Afirme entusiasmada. Amo el futbol americano.-"Esto será divertido".-Dije en forma de un susurro.
*********
¡Tres horas! Eso es todo lo que llevo conociendo a Emmet y técnicamente ya es mi hermano de sangre; Rosalie, el nombre de la mujer rubia, es novia de Emmet y es mi otra hermana de sangre, resulto ser un amor de persona y ¡Ni siquiera se lleva bien con Edward!
Edward, parecía estar en otro universo, no quería nadar, no quería comer, no quería tomar nada.
Y ahora que nos preparábamos para comenzar el juego de futbol americano, ¡No quería jugar!
Había decidió no preocuparme por el hoy, quería divertirme. Además, ¿Desde cuándo es tan malo que el chico que te gusta, no te corresponda sino que además, lo sepa?
Vale, vale, si es malo. Pero, ¿Qué más me quedaba hacer más que resignarme y seguir adelante?
"Bueno, perdedora.".-Me llamó Emmet, que era su nuevo apodo.-"Estas serán las reglas…
Primera: No hay reglas; segunda: si rompes la primera regla… te aventare a la alberca".-Confesó sonriendo pícaramente.
"Eh, oso baboso… eso no es justo".-Contesté.-"Tu puedes cargarme a mí con un dedo, y yo si te intento cargar, moriré en el intento".
"Que lastima".-Dijo.-"¡Que comience el juego!"
"¿Listo para perder?".-Pregunte retándolo.
"Nunca".-Contestó colocándose en su posición.-"¡Vamos!"
"¡Ahh!".-Grité mientras comenzaba a correr, el equipo era niñas contra niños, tanto Alice como Edward no habían jugado, entonces, éramos Rose y yo, contra Emmet y Jasper.
Justo, ¿No?
Llevábamos quince minutos de juego, y ahora éramos solo Rose y yo contra Emmet, ya que Jasper estaba siendo correteado por Alice. ¡Y aun así no podíamos ganar!
"Oh, vamos Emmet ¡Eso es trampa!".-Le grité cuando cargo a Rose hasta el otro extremo de nuestra improvisada cancha.-"¡No puedes cargar a los jugadores!"
"¿Ah no?".-Contestó corriendo hacia mí.
Oh-oh.
Corrí lo más fuerte que pude, pero lo único que pude hacer fue cerrar mis ojos al sentir como me elevaba y me cargaba como un costal.
"¡Emmet bájame!".-Ordene.
"Oh no, Belli-Poo, rompiste las reglas, tienes que sufrir las consecuencias".-Dijo mientras comenzaba a correr.
"¡Emmet no!".-Chillé al sentir como brincaba hacia la alberca, pero de esta no se libraba; me aferre a sus pantalones y lo hice caer conmigo.
Si yo me hundía, el vendría conmigo.
Sentía el agua helada recorrerme y refrescar mi cuerpo acalorado; intenté subir pero no pude.
Abrí mis ojos y pude ver la silueta de Emmet arriba de mí.
Y fue cuando entendí, ¡Emmet tenía sus manos en mi cabeza y no me dejaba salir a la superficie!
¿Qué es lo que intentaba? ¡Ahogarme!
Intenté luchar contra la estúpida broma de Emmet, que resulta ser uno de mis mayores fobias, morir ahogada.
La desesperación comenzó a apoderarse de mí, e intente moverme y zafarme de su agarre, pero no podía; el aire comenzó a faltarme y todo se empezó a ver borroso.
"¡Emmet! ¡Idiota déjala salir!".-Escuché a lo lejos antes de sentir como la inconsciencia llenaba mi cuerpo.
Sentía una paz tremenda, nunca en mi vida había logrado sentirme de esa manera; bueno si, solo una vez… cuando estaba en los brazos de Edward, sentí que nada podía hacerme daño; pero esta era una paz diferente, nada me importaba, nada me lastimaba ni siquiera el recuerdo de mi pasado.
"¡Bella!".-Una voz aterciopelada me llamaba a lo lejos, pero estaba muy cómoda aquí. Además, para que regresar si él no sentía nada por mí, una preocupación menos.-"¡Bella por favor!".-Sonaba desesperada, y comenzó a llamar mi atención.-"¡Eres un idiota Emmet".-Gruño la voz.
"Lo siento, Edward. No pensé que llegaría a tanto".-Se disculpó Emmet, y quise levantarme y decirle que era una niña por disculparse de esa manera, pero sería muy infantil si lo hiciera.
"Bella".-Me llamaba.-"No me dejes".-Suplicó.
Ya estaba consciente, podía oír todo a la perfección pero mis ojos me ardían demasiado como para abrirlos.
"Bella, ¿Me escuchas?".-Me preguntó Edward, a lo que solo asentí.
Escuche un suspiro de su parte, y sentí como su mano acariciaba mi húmedo cabello.
"Emmet".-Llamó Edward a su amigo.-"¿Sabes lo que estuviste a punto de lograr?".-Preguntó muy calmado.
"¿Ahogar a Bella?".-Contestó en forma de pregunta, a lo que respondí levantando el dedo de en medio apuntándolo hacia él.
Todos rieron, excepto Edward.
"¡Emmet! Esto no es nada gracioso, estuviste a punto de causar un accidente. ¡Pusiste en riesgo la vida de Bella!".-Le gritó.
Y eso debería ser una escena que no me podía perder, así que abrí mis ojos poco a poco y pude visualizar a Edward parado dándome la espalda y encarando a Emmet.
"Lo siento, Edward, no pensé que llegaría a tanto".-
"¡Ese es tu maldito problema, Emmet! ¡No piensas! ¿Sabes lo que sentía, al ver a mi Bella desmayada? ¡No tienes ni la más remota idea! Si algo le hubiera pasado a Bella, es como si me lo hubieras hecho a mí, ¿Entiendes eso? Ella es lo más importante para mí en estas alturas de mi vida".-Gritó Edward dejándome pasmada.
¿Yo era lo más importante en su vida?
Edward se giró para verme y se quedo petrificado al ver que lo veía con ojos como platos; se arrodillo para quedar a mi altura, y acuno mi mejilla con su mano.
"¿Oíste eso Bella?".-Pregunto dulcemente.-"Eres lo más importante para mí".- Confesó Edward mirándome directamente a los ojos.
Y si no fuera porque estaba pasmada, me hubiera lanzado a sus brazos y lo besaría inmensamente.
"¿En verdad?".-Pregunte aun en estado de shock.
"Deberías saberlo".-Contestó antes de besarme dulcemente.
Y él tenía razón, debería saberlo.
*****
¡Chicas! Sí, he vuelto después de millones de años.
Lo lamento, en verdad. Pero estas vacaciones no fueron nada fáciles para mí, me la viví en el hospital. Me fracture un dedo, me operaron de apendicitis, me intoxique, y por si no fuera suficiente, ayer me caí y me rodilla sangro tanto que pensé que se me saldría el corazón.
Pero bueno, ¡Ya estoy de vuelta!
Y quiero agradecer a todas las que votaron por mí, las votaciones ya han sido cerradas, ¡Crucemos los dedos! ¡Y que gane el mejor!
¿Qué opinan de capitulo? Bueno, regular, apestoso.
¿Quién no odio a Edward al principio y al final lo amo?
¡Porque yo sí!
Bueno, chicas me retiro y próximo capítulo hablaron bien Edward y Bella sobre sus sentimientos. Ahora solo fue un poco de drama, y algo de diversión.
¿Merezco un review?
Nos leemos pronto, con nuevos proyectos.
Las quiere,
Annie Cullen Massen
