Los personajes no me pertenecen, la trama es completamente mía.

Chicas, para ambientar mas este ambiente escuchen I'll Be- Edwin McCain, que fue mi musa en este capítulo.

¡Disfruten!

Edward POV

¡Esto era el cielo mismo!

Era casi como si me hubieran quitado 50 kilos de encima, ahora que Bella sabía lo que siento por ella.

Había sido bastante idiota al esperar que casi la ahogaran para decírselo, debí haberlo dicho en el momento en el que me lo pregunto.

Pero, la parte positiva de todo lo que paso es que por fin podré estar con Bella, juntos.

Ella es tan perfecta para mí, es tan testaruda y cabeza dura, exactamente como lo soy yo; tenía esos hermosos grandes ojos chocolate, los cuales podría mirar durante horas, y nunca me cansaría de hacerlo.

Sus labios son como mi droga personal, nunca podría tener suficiente de ellos, la manera en la que se acoplaban a los míos y su boca se movía en sincronía con la mía.

"¿No quieres tomar una ducha?".-Le pregunté cuando entramos a la casa después del incidente.

"Si, eso estaría bien".-Contestó sonriendo.

"Emmet, imbécil ya lárgate".-Ordené. Estaba siendo muy duro con él, pero ¿Cómo esperaba que reaccionara si casi ahoga al amor de mi existencia?

"Está bien".-Dijo con la cabeza gacha.-"Bella, en verdad lo siento, no pensé que fueras tan débil".-Se disculpó.

"¡Hey! Yo no soy débil, es solo que no lo vi venir, eso fue todo".-Sonreí cuando vi lo terca que era mi Bella, jamás aceptaría que es débil.

"Si, como sea Bella-looser, nos vemos luego".-Dijo a modo de despedida.

"Lo que sea".-Contestó y dijo adiós con la mano a Rose y a los demás.-"Alice, ¡Deja a Jasper en paz! Le vas a doblar la espalda, ¡No eres un koala!".-Le gritó a su amiga, quien estaba prensada a Jasper como un oso australiano.

"¡Déjame!".-Le gritó Alice de respuesta.-"¡Nos vemos mañana en la escuela!".

"Claro".-Dijo.-"Edward, me iré a bañar".-Anunció mirándome fijamente.-"¿Seguirás despierto?"

"Por supuesto, yo también me duchare".-Dije sonriendo.

"Deja de hacer eso".-Pidió.

"¿Hacer qué?".-Pregunté confundido.

"Deslumbrarme".-Confesó sonrojada.

"¿Te deslumbro?".-Cuestione con mi ego sobresaliendo.

"A menudo".-Dijo con tono casual.-"Pero eso no significa que tengas derecho a hacerlo, no es justo".

"¿Ah no?".-Me acerqué a ella y coloqué mis manos en su cintura.-"Esto tampoco es justo".-Dije antes de besarla.

El beso fue lento, sin prisas; sus manos jugueteaban con mi cabello, mandando millones de descargas a todas mis terminaciones nerviosas.

"¿Por qué no es justo?".-Preguntó cuando nos separamos.

"Porque siempre me dejas deseando mas".-Confesé mientras jugaba con un mechón de su cabello.

"Pues por lo pronto, eso se quedara así".-Contestó.-"Tengo que bañarme, no quiero resfriarme".

"Cierto".-Concordé con ella.-"Vete a bañar, ladrona de mi corazón" dije provocando que ella se sonrojara furiosamente.

"Solo tengo una pregunta más".-Dijo antes de irse.-"¿Siempre eres así de cursi?".

"Solo contigo, mi Bella".-Ella sonrió y me dio un leve beso en los labios y subió corriendo las escaleras.

Me quedé viendo las escaleras como un idiota, ya no estaba Bella ahí y yo seguía viendo por donde sus pies acababan de pasar, y su perfume llenaba el lugar.

"Edward".-Me llamó James.

"Sr. O'Connell, ¿Dónde estuvo todo el día?".-Pregunté cuando me di cuenta que no lo había visto todo el día.

"Salí".-Contestó simplemente.-"¿Qué tal su día?".

"Perfecto".-Me limité a contestar.

"¿Por fin le dijiste tus sentimientos a Bella?".-Se sentó en el sillón de la sala mientras me miraba.

Le regresé la mirada con curiosidad.

"¿Qué?".-Preguntó.-"Es bastante lógico, después de la discusión de anoche, era para que ni siquiera se dirigieran la palabra pero en cambio, están más acaramelados que nunca".-Explicó.

"¿Escuchas esa pelea?".-Cuestione.

"Sería sordo si no la hubiera escuchado".-Afirmo.-"Además de que estaba en las escaleras cuando lo escuché".-Dijo.

"Oh, vaya. Si discutimos, pero ya se arreglo todo".-Contesté simplemente.-"Si me disculpa me iré a bañar".-Anuncié.

"¿Solo? ¿O te le unirás a Bella?".-Preguntó con la ceja levantada y sonriendo pícaramente.

"Solo".-Contesté con el ceño fruncido.-"¿Sabe Sr. O'Connell? Hay ocasiones que usted parece el adolescente, y no Bella".-Le dije con media sonrisa.

"Tomare eso como un cumplido".-Contestó levantándose del sillón y dirigiéndose a las escaleras.-"Después de todo, siempre hay que mantener al niño que llevamos dentro, en especial un anciano como yo".-Fue lo último que dijo antes de subir hasta su habitación.

Y él tenía razón, todos deberíamos conservar al niño que llevábamos dentro.

"No Bella, no podemos. Mañana tienes escuela".-Contesté firmemente.

"Anda vamos, solo serian un par de días, prometo ponerme al corriente en todas las materias".-Rogó mientras se ponía de rodillas en su cama.

La miré por un segundo tan hermosa solo como ella podía ser, su cabello estaba semi-húmedo y algo enredado, sus ojos brillaban a causa de la chispa de emoción que la embargaba en estos momentos.

Me senté para quedar a su altura, su cama era mas cómoda de lo que pensaba, por esa razón cuando la había ido a visitar y me senté en el borde no pude evitar terminar acostado en ella como si fuera la mía.

"Bella".-Dije en forma de un suspiro acariciando un mechón de su sedoso cabello.-"¿Qué hare contigo?".-Pregunte sonriendo.

"Nada más que quererme".-Contestó con una sonrisa amplia mientras se inclinaba para rozar sus labios con los míos.-"Vamos, Edward serán solo dos días".-Me volvió a besar después de haber dicho eso.-"Imagínalo, tu y yo, solos en una cabaña alejados de la sociedad, sin que nadie pueda interrumpirnos".-Explicó para después volverme a besar.

"Bella, no es justo. No puedo pensar con claridad cuando me estas besando de esa manera".-Me defendí.

"¿De qué manera?".-Cuestiono inocentemente.-"¿De esta?".-Dijo antes de volverme a besar dejándome mi mente en blanco.

"Bella".- Gruñí cuando sentí una de sus manos jalar mi cabello.-"Solo serán dos días, ¿Verdad?".-Pregunté rindiéndome.

"¡Sí!".-Exclamo entusiasmada bajándose de la cama.-"Solo dos días lo prometo, ¡No te arrepentirás! El lugar es hermoso, y solo está a dos horas en carro".- Comentó mientras sacaba algo de su armario.

"Que buen tutor resulte".-Dije mientras me volvía a recostar en la cama de Bella.-"Me dejo convencer demasiado fácil".

"Ya no te estés quejando".-Me cortó Bella.-"Y vete a hacer tu maleta, que nos vamos mañana temprano".- La vi por unos segundos antes de darme por vencido.

"Vale, vale".-Dije saliendo de su cuarto con los hombros caídos en señal de derrota.

Cuando cerré la puerta, me encontré con James saliendo de su cuarto riendo.

"Te tienen controlado".-Comentó sonriendo.

"Mujeres".-Bufé.

"SI lo sé, somos un dilema".- Concordó con lo que acababa de decir.-"No tienes que entendernos, solo ámanos".- Lo miré con las cejas levantadas, y hice un esfuerzo sobrehumano por no reírme en su cara por creerse una mujer.

"Si, por supuesto, no intento entenderlas. Créamelo".-Contesté bajando las escaleras.

"You make me wanna la la".-Cantaba Bella a todo pulmón con la ventana abajo del auto.

"Bella, por favor mete la cabeza, siento que te vas a estrellar en un árbol".-Pedí en forma de suplica.

"No seas tan amargado Edward, no me pasara nada, tu concéntrate en manejar por el carril correcto".-Ordenó mientras cambiaba la canción.

"There's something about the sunshine, baby".-Canto mientras que peinaba su cabello con sus mano.

No hice más que reír al ver la energía que Bella tenía, parecía que con ella todo era felicidad.

La imagen era digna de fotografiar, íbamos en el automóvil a toda velocidad por una carretera en donde el sol brillaba en todo su esplendor, y el viento agitaba nuestros cabellos dejándolos completamente despeinados.

"¡Uh, lady Gaga!".-Exclamo cuando volvió a cambiar de canción.-"Amo a Lady Gaga".-Dijo mientras bailaba al ritmo de la canción.-"Stop calling, stop calling I don't wanna think anymore".-Sostenía su IPod como si fuera un micrófono y hacía muecas actuando lo que la canción decía.

"Eres igual a Alice, ¿Uh?".-Pregunté recordando la vez que Alice dijo que amaba todas las canciones.

"Algo así, pero no en ese extremo".- Contestó sonriendo.-"¿Quieres?".-Me ofreció una de sus papas que estaba comiendo.

"Bella, si como algo mas, vomitare".-Afirme recordando toda la cantidad de comida que habíamos ingerido durante el camino.

Había sido unos burritos (*1), una pequeña pizza, unas donas, unas papas, un paquete completo de gomitas y dos refrescos de cola, me sentía que iba a explotar si comía algo más.

"Edward, tienes que tomar la próxima salida".-Ordenó Bella con la boca llena de papas.-"Si te pasas, llegaremos en otras dos horas".-Afirmo.

"Vale, vale".-Conteste mientras giraba el volante para tomar la salida que Bella había indicado.

Después de otros quince minutos, pude divisar la entrada al terreno que Bella había dicho.

"Aquí es".-Chilló Bella emocionada.

"Llegamos".-Concorde con ella.

Escuché los pasos de Bella en la parte superior de la cabaña, pero aún así mi cerebro no reaccionaba.

El lugar donde nos encontrábamos era absolutamente perfecto, no había ni un solo rincón de él que no me hubiera encantado; en la entrada un gran arco de madera cubría todo el perímetro por donde los autos entraban, después el camino de piedra era iluminado por antorchas, que por ser de día estaban apagadas; cada diez metros habían arboles altos que daban sombra al lugar; el camino giraba hacia la derecha y ahí es donde se encontraba la gran cabaña hecha de madera.

A la izquierda de la cabaña estaba una cabelleriza donde había siete caballos, cada uno de diferente tonalidad y de diferentes tamaños.

"¿Te gusta?".-Había preguntado Bella cuando nos bajamos del auto.-"Tienes que ver esto".-Comentó tomando mi mano y jalándome hacia la caballeriza.

"¿A dónde vamos?".-Le pregunté cuando dimos vuelta a la derecha, rodeando la cabelleriza.

"Una de nuestras yeguas acaba de dar a luz unos meses atrás".-Había explicado.-"Mira".-Señalo con su dedo hacia enfrente.

Mi corazón dio un brinco de ternura al ver semejante escena, una yegua color miel se encontraba acostada mirando fijamente a un potrillo del mismo tono; el potrillo estaba aprendiendo a caminar, se paraba poco a poco e intentaba mantener el equilibrio, varias veces cuando empezaba a dar unos pasos, el caballito perdía el equilibrio y se tambaleaba, y cuando eso pasaba, la mamá se medio paraba y lo sostenía con su cabeza.

"¿No es genial?".-Preguntó mientras se agachaba y acariciaba la cabeza de la yegua.-"Su nombre es Honey".-Dijo acercándose al potrillo.-"Y este pequeño aún no tiene nombre".-Comentó poniendo su mano en la boca del caballo y este comía el pasto que había en ella.-"Quizá mientras estemos aquí se nos ocurra algún nombre, ¿No crees?".-Cuestionó sonriendo y poniéndose de nuevo a mi lado.

"Eso espero".-Contesté sonriendo abiertamente.

Después de haber visto los caballos habíamos bajado las maletas del auto, y también lo habíamos limpiado un poco. Y ahora Bella se encontraba arriba ordenado sus cosas, y cambiándose ya que íbamos a ir a cabalgar un rato mientras se hacía la hora de comer.

"Lista".-Anunció Bella bajando las escaleras, y casi me voy de boca al ver lo que estaba usando; llevaba una camisa blanca estilo polo, unos pantalones color caqui que se le pegaban demasiado a sus torneadas piernas, y terminaba todo con unas botas cafés que llegaban hasta sus rodillas.-"Deberías sacarme una foto, no quiero que me desgastes".-Comentó riendo.

"Ahora tengo todo el derecho de verte cuanto quiera".-Contesté tomándola de la cintura.

"¿Ah sí?".-Dijo a modo de pregunta.-"Convénceme".-Pidió mirando mis labios.

"Tú lo dijiste".-Advertí antes de lanzarme a sus labios que ya se encontraban entreabiertos, en el mas mínimo roce, nuestros labios ya estaban perfectamente amoldados el uno al otro, como si se hubieran hecho juntos y al momento de nacer se hubieran separados, como dos piezas extraviadas de un puzle.

"Bien".-Dijo Bella entrecortadamente.-"Me convenciste".-Afirmó cerrando sus ojos.

"Lo sé".-Contesté con tono engreído.

"Fanfarrón".- Dijo Bella separándose de mi.-"Vamos, hay algo que quiere mostrarte".-Anunció emocionada.

Estuvimos por lo menos dos horas cabalgando por el lugar donde se encontraba la cabaña, al parecer los caballos que escogimos eran pareja, porque siempre querían estar juntos cada vez que nos separábamos un poco, los caballos como si de imanes se tratase se unían de nuevo.

"A ver si me alcanzas".-Me retó Bella poniendo su caballo a correr.

Corrimos a través de lo que parecía una pradera hecha a mano, perfectamente proporcionada y lo que la hacía aun más perfecta, era que Bella se encontraba en la mitad de ella corriendo con su caballo.

"Perdedor".-Gritó Bella cuando se detuvo y se bajo de su caballo.-"Apúrate".-Ordenó.

"Si mamá".-Contesté con sarcasmo.-"Ya llego".-Rectifique al ver su cara de pocos amigos.

"Ya, ven".-Indicó cuando me baje del caballo, tome su mano y deje que me guiara entre la pradera.-"Aquí es".-Anunció dejándome ver un riachuelo con agua cristalina.-"¿Te gusta?".-Preguntó.

"Es hermoso".-Contesté.-"¿Cómo sabes de este lugar?".-Cuestione, ya que parecía estar escondido entre tantos arboles.

"Alguna vez vine con mi abuelo, cuando era niña; me gusto tanto que memorice el camino para poder llegar. Ahora, cada vez que vengo a estas cabañas me escapo unas cuantas horas para poder estar aquí, y aclarar mi mente. Es algo así como mi lugar feliz".-Me contó con una ligera sonrisa en los labios.-"Ahora te lo comparto a ti también".-

"¿En serio?".-Pregunte sorprendido.-"Gracias Bells".-Contesté abrazándola.

Nos recostamos en la orilla del rio y metimos nuestros pies en el agua, mientras que los caballos tomaban agua, como siempre juntos.

El resto de la tarde la pasamos hablando sobre nuestras vidas, nuestras metas, nuestros miedos, en fin solo conociéndonos aun más.

"Ya tengo hambre".-Comentó Bella poniéndose de pie.-"¿Regresamos?".-Pidió.

"Por supuesto".-Conteste colocándome mis zapatos.

"¿Edward?".-Me llamó Bella.

"¿Si?".-

"Gracias".-Dijo abrazándome por la cintura.

"Si que teníamos hambre".-Comenté al ver toda la cantidad de sándwiches que habíamos ingerido.-"Eso no debería pasar después de todo lo que desayunamos en el camino".

"Es normal, estuvimos un buen rato cabalgando. Hablando de caballos, ¿Me ayudas a alimentarlos?".-Preguntó.

"Claro".-Contesté.

"Nada mas ten cuidado con las patas Edward, no quiero que termines con algo roto".-Pidió.

"Bien, bien".-Accedí.

"Mira, tú alimenta a esos tres de allá".-Dijo señalando a los tres primeros.-"Y yo me encargo de los otros seis".-

"¿Qué no son cuatro?".-

"Olvidas a Honey y a su pequeño".- Aclaró.

Cuando terminamos de alimentar a los caballos, decimos tomar una ducha, ella subió al baño del piso superior mientras que yo me bañaba en el de piso inferior.

El agua caliente ayudo a mis músculos a relajarse y a descansar después de estar todo el día en movimiento; además de que siempre despeja mi mente y me llena de energías.

Es correcto, amo bañarme.

Cuando salí me puse mi pijama y me fui a la sala a esperar a Bella.

Me parecía tan fantástico estar así con ella, cuando la conocí jamás pensé que terminaríamos siendo algo más que tutor y tutorada. Es decir, mi primera impresión de ella fue que era demasiado hermosa pero eso será todo, en mi mente no se me cruzo la idea de que algún día llegaríamos a estar juntos.

Juntos.

Suspiré. Esto no podía ser mejor, ella era tan perfecta para mí, no sé que hice para merecer estar con ella, era como un premio, era lo mejor que tenía en el mundo.

"Si piensas un poco más, se te quemara el cerebro".-Dijo Bella sacándome de mis pensamientos.

"Ven, Bella".-Le pedí, cuando llego a mi lado la guié hasta el jardín.-"Mira las estrellas".-Le dije y ambos miramos hacia el cielo, donde se podían ver las millones de estrellas que en la ciudad no se podían admirar.-"Cuéntalas todas, cuando termines, tendrás una mínima idea de cuánto es que te quiero".

Ella soltó un jadeo y sus ojos se llenaron de lágrimas.

"No, no llores".-Pedí mortificado.

"Son lagrimas de felicidad".-Explicó con una media sonrisa.-"Es lo más lindo que alguien jamás me haya dicho. No sé que hice pare merecerte Edward, supongo que eres un regalo de la vida para recompensarme y ser feliz".-Y ahora era yo el de los ojos brillantes.

"Bella".-Dije su nombre en forma de un suspiro antes de besarla, dejándole saber cuánto es que la quería.-"Eres la maravilla de mi vida, eres la prueba viviente de que mi amor está vivo y no muerto, todo acerca de ti es hermoso, tus ojos me detienen y me roban el aliento, estoy cautivado, enganchado a tus labios; Bella yo seré el hombro donde puedas llorar, seré todo lo que tu necesites". (*2)

"Edward".-Dijo Bella sollozando.

"Shhh, no tienes que decir nada. Solo quería que lo supieras".-Dije acariciando su cabello.

Y todo era cierto, yo seré lo mejor que Bella pueda tener, la cuidare, la mimare y la amare sobre todas las cosas.

Porque ella era, solo ella.

1.-Son una especie de tacos, con tortilla de harina rellenos de carne o cualquier otra cosa, son muy típicos en México, mi país. n____n

2.- Lo que está en itálica son frases de la canción de I'll Be, que me encantaron.

¡Chicas! Esta vez no tarde mucho. ¿Qué les pareció?

Respecto a un review que me dejaron anónimo, por supuesto; me parece que es justo que estén enojadas porque tardo tanto en subir, pero no tengo ninguna necesidad de inventarme cosas, ni mucho menos enfermedades, cuando no puedo subir les explico las razones, además, chica si tanto te gusta la historia no es para que ofendas a la autora, que esto es algo que hago porque AMO escribir, no es una obligación.

Así que chicas, si están molestas hay maneras más educadas de demostrarlo, ¿No creen? Por mi no hay problema en el que me digan lo que piensan, siempre y cuando no sean groseras no ofendan a la autora.

En fin, de nuevo… No sé como agradecer todos sus reviews, cada uno de ellos me motiva y hace que quiera escribir más.

Bueno, ahora si me voy. Que ya estoy retrasada en mis labores de hoy.

Las quiere,

Annie Cullen Massen

XOXO