Cerca se siente el final.
Los personajes no me pertenecen, la trama es completamente mía.
Edward POV
Con el estomago hecho un nudo, tome de la mano de Bella y empuje la puerta para abrirla, pero no cedió por lo que miré a Bella confundido.
"No abre".-Reafirme tomando la manija e intentando girarla, pero solo estaba dura y ni siquiera giraba un poco.
Bella rodó los ojos.
"Tienes que decir ábrete sésamo, genio".-Replicó con sarcasmo y buscando algo en su bolsillo, debido al ruido que estaba haciendo pude saber que estaba sacando sus llaves.
"Podías haberlo dicho, yo tenía planeado hacer una entrada de película".-Confesé un poco desilusionado.-"Tu sabes, abrir la puerta justo al mismo tiempo que todos harían silencio, se quedarían pasmados por vernos juntos y nosotros entraríamos tomados de la mano, sabiendo que siempre seríamos tu y yo contra el mundo".-Expliqué con tono de melancolía al saber que no sería así. Miré a Bella y me sentí como un verdadero retrasado, ya que ella no sabía si reírse o solo verme como si estuviera loco de remate.
"Edward, tienes que dejar de ver las películas de Jennifer Anniston".-Contestó una vez que la risa se había pasado.-"Las películas dejan ver una realidad lejana y momentánea, además ese tipo de cosas las debería decir yo Edward, no tu".-Añadió mientras metía la llave para poder ingresar a la casa.
Fruncí el ceño.
¿Dónde había quedado aquel muchacho que en la universidad volvía locas a las chicas con frases como esas? Que lograba que se enamoraran de él con tan solo plantearles el escenario más romántico que pudiera.
Ahora cuando hacía eso, lo hacían sentir humillado y gay. Pero con Bella nunca serían las cosas normales; todo lo que alguna vez conocí como normal y ordinario, todo lo que había aprendido de chicas, como tratarlas, como lograr que te besen, como lograr que se acuesten contigo, como lograr que se enamoren de ti, todos esos conocimientos que obtuve en mi etapa experimental y algunos de ellos transmitidos por su padre o amigos, tendrían que ser tirados por el caño ya que con Bella jamás aplicaría ese tipo de tácticas.
La primera razón sería porque Bella lo mandaría a buscar ardillas en los árboles, y la segunda y más importante es porque, Bella es mucho mejor que eso, con ella las cosas nunca habían sido ordinarias, su relación no era ordinaria, ella no era ordinaria.
Oh, sí. Lo olvidaba, tampoco podía utilizar ese tipo de cosas con ella, porque ya lo había intentado y lo único que había logrado es que me terminara aventándose por una ventana, y con varios dolores de cabeza. Pero al fin y al cabo, cuando los dos empezamos a ser nosotros mismos y dejamos de jugar el estúpido juego que habíamos iniciado, fue cuando todo comenzó a cambiar; ella era justo lo que yo necesitaba, y lo quiera reconocer o no, yo era justo lo que ella necesitaba.
La miré de reojo y pude ver su mirada un poco más confiada ahora que me tenía a su lado sosteniendo su mano, aunque aún en su cara había una mueca de miedo y de desconfianza, estaba insegura que esto fuera a salir mal, y que se tuviera que quedar sola de nuevo. Para contrarrestar su mueca, le di un pequeño apretón a su mano, para que supiera que aquí estaba con ella.
Automáticamente subió la mirada, y me miró con reproche.
"No me presiones, pedazo de alcornoque".-Me dijo molesta.-"Estoy nerviosa por eso no giro la manija, tú no sabes lo que se siente tener que enfrentar a todas las personas que conoces y que quieres, o alguna vez quisiste. No tienes ni la más remota idea del nudo enorme que tengo en mi estomago, tanto que no creo volver a comer nada que no sea fideos".-Continuó diciendo sin dejarme decirle lo que en verdad había significado aquel apretón.
"Pero Bella…"
"Nada, deja de ser como eres y se un poco más comprensivo, esto que está a punto de pasar, puede definir cómo es que será el resto de mi vida".-Finalizó con lágrimas en sus ojos.-"Esto no puede salir mal Edward, no quiero pasar otro año con mi abuelo, quiero ser libre y poder irme contigo, a donde sea que vayas".-A este punto de su sermón, su voz había disminuido que parecía que se había roto en la última palabra.
"Bella".-Susurré su nombre y la atraje hacia mi.-"No intentaba presionarte, jamás haría eso, al menos no de nuevo.".-Expliqué tranquilamente a la vez que la enrollaba en mis brazos y dándole suaves besos en su cabeza.-"Intentaba decirte que aquí estoy contigo, y no pienso dejarte que enfrentes esto tú sola.".-Levantó su cabeza para verme a los ojos, y se soltó llorando como una niña pequeña.-"No tienes que tener miedo Bella, no dejaré que ninguno de los locos maniáticos que están en la sala te haga daño".-Le dije para intentar calmarla.-"Sería capaz de darle un puñetazo a Emmet solo para que te sientas segura, aunque aun se lo debo".-Añadí haciéndola reír un poco.-"¿Lista?".-Cuestione secando sus lágrimas que bañaban sus pálidas mejillas.
Se separó lentamente de mí, tomo aire y giro la llave hasta que abrió la puerta.
Si yo estaba esperando silencio, estaba muy equivocado. La casa era un verdadero caos, todos discutían con todos, el único que estaba solo era Charlie, quien estaba sentando en el segundo escalón de la escalera con la cabeza tapada por sus manos, mientras se balanceaba, parecía un loco tratando de calmarse. O lo más probable, es que solo necesitaba dejar de escuchar tanto ruido en su casa, la cual por más de diez años, siempre había permanecido en silencio.
"¡Edward! Eres un completo idiota".-Chilló Alice desde el otro lado de la habitación trepada a un mueble individual, con Jasper aferrado a su pie. ¿Jasper estaba llorando?-"Te vi en el aeropuerto, genio. Te hable, grite, hice señas con fuego, marque tu celular, y nada".-Explico mientras intentaba acercase a mí, su voz se escuchaba ronca y desgastada, quizá sería de tanto gritar.-"¡Jasper! No me dejas caminar, ¡Quítate"!-Exigió mientras movía su pierna izquierda a duras penas.
"¡Alice! Me subí a un avión solo por venir a verte, y tu, ¡Me recibes con el látigo de tu desprecio!".-Gritó de manera dramática poniendo una mano en su frente. Y en cuanto Alice sintió que su agarre había disminuido, dando un pequeño salto se zafó y llegó a nuestro lado.
"Ese tipo tiene problemas de salud mental".-En cuanto dijo eso, Bella y yo la miramos con la ceja levantada, era increíble que ella estuviera diciendo eso.-"Al igual que todos en esta habitación, excluyendo a Bella y a mi".-Añadió ignorando nuestras caras de duda.-"En fin, lo bueno es que ya estás aquí".-Finalizo soltando un suspiro y poniendo sus manos en su cintura.
"¿Cómo dices que me viste en el aeropuerto?".-Pregunte acercándome a su oído ya que el ruido que los demás hacían era en verdad excesivo.
"¿¡Vas a tomar un barco en el puerto?".-Preguntó asustada, mal entendiendo lo que acababa de preguntar.
"¡No!".-Terció Bella irritada.-"Te pregunta que como fue que lo viste en el aeropuerto".-Aclaró elevando un poco su voz para que Alice la entendiera mejor.
"¡Tu también te irás al puerto!".-Exclamó Alice con lágrimas en sus ojos.-"¿Cómo se irán sin mi? ¡Malditos!".-Chilló antes de darme una bofetada tan fuerte que hizo que girara mi cabeza.
"¡Alice! ¡YA BASTA TODOS!".-Gritó Bella con una potencia de voz que no tenía idea que podía alcanzar.-"Quiero que se callen, o se larguen".-Sentenció logrando que todos la miraran con ojos suplicantes y se sentaran donde pudieran.-"Bien, agradezco que hayan venido a salvarme o lo que sea a lo que hayan venido".-Comenzó a hablar.-"Emmet, deja de molestar a Rosalie, Jasper, supéralo, si Alice no te quiere ahora no te querrá nunca".-
"¡Cállate!".-Pidió Alice atrás de nosotros saliendo disparada hasta donde estaba Jasper, lo tomo en sus brazos y le dio un suave beso en sus labios.-"Estaba estresada, no quería gritarte".-Explicó mientras le acariciaba.
"Me has hecho esperar bastante".-Contestó Jasper volviendo a su tranquilidad habitual.
"Tendré que recompensarte por eso".-Dijo Alice tomándolo de la mano y haciendo que se parara, caminaron hacia la salida pero antes de salir por la puerta, Alice le dio un beso en la mejilla a Bella y susurró algo que no pude entender a lo que Bella solo sonrió y murmuró un gracias.
"Bien, si ella se va también lo haré yo".-Anunció Rose poniéndose de pie, camino a la salida pero se detuvo al ver que no la seguía Emmet.-"Osito, vámonos".-Lo llamó en un tono tan dulce que pude ver como su rubio cabello salían chorros de miel.
Como un niño pequeño, Emmet se incorporó de un brinco que casi choca con la lámpara, y siguió a Rosalie como un pequeño cachorro.
"Suerte, Bella".-Dijo Rose antes de salir.
"Me dan pena nuestras amistades".-Confesé a Bella después de que Emmet y Rosalie abandonaran la casa.
"Lamento informarte que la mayoría son tus amistades, la única amiga que tengo es Alice, y ella es normal comparada con el resto de tus amigos".-Contestó con una leve sonrisa bailando en sus labios. Me miró un momento, respiró y comenzó a hablar.-"Nana, agradezco tanto que estés aquí, tal cual como lo estuviste en la peor noche de mi vida, nunca me abandonas".-Su nana se había acercado a ella y ahora pasaba su mano por el cabello de Bella.-"Has sido la mamá que se marcho cuando empezaba a vivir, me has defendido, criado y amado".-A estas alturas Anita estaba hecha un mar de llanto.-"Pero esto es algo que tengo que hacer sola, ya no soy una niña de diez años indefensa, ahora, gracias a ti, se cómo defenderme y luchar por mi y lo que quiero".-Terminó su platica abrazándola fuertemente y dándole un beso en la mejilla.
Una vez que Anita salió de la casa se hizo un silencio sepulcral, solo quedábamos el Sr. Swan, Charlie, Bella y yo.
Nadie se atrevía a decir la primer palabra, todos nos miramos por centésimas de segundo, luego desviábamos la vista. Sentí como Bella tomaba aire y se giraba hasta darle la espalda a su abuelo y dándolo la cara a Charlie.
"Entonces, ya casi serán los cinco de la tarde. ¿Has decidió algo?".-Preguntó dejándonos completamente atónitos.
¿De qué estaba hablando?
Bella POV
"Tienes a Edward, eres fuerte. No me necesitas aquí, suerte Bella".-Susurró Alice a mi oído antes de salir por la puerta principal.
Alice tenía razón, yo era fuerte podía hacer esto aunque me estuviera hecha un manojo de nervios por no tener la más remota idea sobre cómo manejar esta situación; tenía a Charlie en mis manos, podría lograr que pusiera como mi tutor a mi abuelo con tan solo decirlo, pero ¿era eso lo que quería?
Estaba cansada de que la gente me tratara como un objeto al cual podían comprar, vender, regatear, y ahora yo estaba haciendo lo mismo conmigo, solo que de una manera más inteligente y sin utilizar dinero.
Toda mi vida soñé con el día con el que iba a ser independiente, y no tendría que esperar a nuevos tutores; solía pasar horas imaginando cuando volviera a Forks, para restregarle a Charlie mi libertad y venir a ver su miseria en lo que se había convertido su vida.
Todas las noches antes de dormir, imágenes del suicidio de mi mamá me golpeaban y siempre me quedaba dormida con la ilusión de este día, donde regresaría más fuerte que nunca, sería independiente y segura. Le haría justicia a la muerte de mi mamá.
Pero la vida es irónica.
Lo que se supone que son los golpes de la vida, que te deben hacer alguien fuerte, conmigo solo sirvieron para hacerme alguien insegura, llena de miedos, y soledad. Es gracioso como la gente espera que seas alguien así, siempre aplauden a la gente con más carácter y que son seguros de sí mismos.
Pero yo creo, que todos lo somos muy adentro, solo se necesita que la situación lo demande, y todos podemos ser fuertes y después de que nos hayamos caído tanta veces, aprenderemos a levantarnos cada vez, con la frente en alto y la barbilla alzada; aprendiendo de cada caída como poder esquivar el siguiente obstáculo, o como hacer la caída menos dolorosa.
La vida nunca será sencilla, pero es justamente eso lo que la hace interesante y que hace que valga la pena vivirla. Sin dolor, no sabríamos que es el placer. Sin llanto, no sabríamos que se siente reír. Sin rechazos, no sabríamos lo que se siente ser aceptado. Sin odio, no podríamos saber lo que se siente ser amado.
Así que, a pesar de que me habían lastimado de miles de maneras, me habían hecho caer, y reído al verme en el suelo; les agradezco que lo hayan hecho, ya que gracias a ellos, son quien soy ahora, mucha más fuerte, más segura, mas astuta, más inteligente, más resistente, una verdadera sobreviviente. Porque al hacerme caer, me hicieron levantarme.
Aunque cada día extrañaba a mi mamá, a pesar de que nunca tuve un consejo cuando no sabía qué hacer en una situación complicada, nunca tuve un regaño que no fuera por mera preocupación, jamás volví a sentir sus brazos abrazándome cuando pasaba por la pubertad y no tenía la más remota idea quien era, a pesar que envidiaba a mis compañeras de escuela que me envidiaban por todo lo que tenía, ellas tenían algo que yo jamás podría recuperar, una mamá que las esperaba con los brazos abiertos al regresar de la escuela; a pesar de todo esto, no tener mamá, un padre que me abandonó y un abuelo ausente, me habían hecho lo que soy hoy, y estaba decidida a que el sufrimiento causados por ellos, desaparecería cuando yo decidiera dejarlo en el pasado, donde pertenecía.
Escuché levemente el adiós de mi nana después de pedirle que me dejara hacer esto sola, estaba lista para demostrarles que no era una muñeca de porcelana, que podía defenderme.
El silencio se me antojo eterno y a la vez en un pestañear, yo estaba viendo de cara a Charlie, le había preguntado qué es lo que decidía y me miraba suplicante.
"Bella, ¿Por qué no me dejas arreglar esto a mi?".-Preguntó mi abuelo mientras se acercaba un poco a mí.
"No".-Contesté tajante.-"Ya hablaré contigo después".-Aclaré sin siquiera dirigirle una mirada, escuché como regresaba al sillón y se sentaba.
"Oh, lo sentimos tanto".-Se escuchó una voz proveniente del piso de arriba.-"¿Ya todos se fueron? Supongo que también nos iremos nosotros".-Dijo el Sr. O'Connell tomando de la mano de Ben, los dos sonriendo y chupeteados.-"Estábamos tan en nuestro mundo que no escuchamos el silencio".-Explicó coquetamente.
"¿James?".-Preguntó mi abuelo, logrando que el aludido se pusiera como piedra al oír su voz.-"¿Qué significa esto?".-Cuestionó mi abuelo.
"¡LA VENA!".-Chillamos Edward y yo al momento de notar su vena a punto de reventar, de lo hinchada que estaba.
"Tranquilízate, William".-Dijo James.-"Tu ya lo sabías, no tiene nada de sorprendente, aunque nunca te lo dije, lo sospechabas. Ya hablaremos de eso regreso así".-Pidió siguiendo bajando las escaleras como si nada había pasado, después salió de la casa dejándola de nuevo en un silencio completamente anormal.
"Isabella".-Comenzó a hablar Charlie al ver que mi abuelo se mantendría al margen de esto, y que ya no tendríamos más interrupciones.-"Siempre supe, desde el primer instante que tu muerta madre me dijo que estaba embarazada que serías un dolor de cabeza para mí; nunca me equivoque, los escasos momentos que pase contigo, deseaba que tu madre te hubiera llevado con ella".-Sus palabras dolían, ningún hijo debería escuchar esas palabras de sus padres, no importaba cuanto se odiasen, un padre es un padre.-" Lo único bueno que pudo haber salido de ti, fue el dinero que tu abuelo pago para poder tenerte".-A estas alturas ya no lo estaba escuchando, no me importaba que tuviéramos un trato, ni me importaba actuar infantilmente, quería venganza, no importaba de que tipo, pero al parecer Edward pensaba lo mismo, porque apenas había pestañeado y ya se había abalanzado en su contra dándole un buen derechazo en su mandíbula.
Normalmente, iría a separarlos, pero era la exacta distracción que necesitaba, así que subí corriendo a mi habitación y tome mi celular, mi laptop los metí en una mochila y baje corriendo de nuevo.
"Edward, nos vamos".-Anuncié tomándolo del cuello de su camiseta, logrando que se incorporara.-"Tenemos una cita con los habitantes de Forks".- Añadí con una sonrisa maliciosa antes de comenzar a correr por la calle.
"¿Me puedes explicar qué demonios está pasando?".-Preguntó Edward corriendo atrás de mí.
"Tengo un plan, tu solo no te alejes de mi".-Pedí entrecortadamente ya que a mis pulmones les costaba respirar debido a la velocidad que llevaba. Escuché los gritos de Charlie llamándome, y los de mi abuelo también, pero no me detuve, ni mire atrás. Nunca jamás lo haría.
Dimos varias vueltas para alejar el auto de Charlie que nos venía siguiendo desde dos cuadras atrás, y cuando por fin pensamos haberlo perdido nos dirigimos al kiosco que estaba en el centro de la pequeña plaza del centro de Forks.
Le di instrucciones a Edward sobre como conectar los cables a los altavoces que se encontraban en el techo del kiosco, mientras él lo hacía yo me encargaba de conectar la laptop y tener lista la grabación que haría la vida de Charlie miserable e inimaginable.
"Listo".-Anunció Edward una vez que llegó a mi lado.-"Sigo sin entender nada, pero hice lo que me pediste".-Confesó poniendo sus manos en mis hombros.
"Lo entenderás".-Contesté esperando divisar el coche de Charlie cuando diera vuelta en la esquina y tener todo listo.-"Solo es cuestión de segundos".-Añadí con tono de mafiosa, dándole el toque de una película de acción.
"Y era yo el que quería hacer todo una película".-Dijo rodando los ojos.
"La diferencia, es que mi película es de acción, y la tuya una comedia romántica.".-Conteste sin prestarle demasiada atención.
"Bella".-Intentó decir algo Edward, pero lo calle al instante que vi el coche de Charlie dando vuelta.-
"Aquí viene".-Susurré mientras entrecerraba los ojos para darle un mejor enfoque.
Al mismo tiempo que Charlie aparcaba, otro auto negro llegó atrás de él, y cuando se bajo pude ver que era mi abuelo que lo seguía.
"Así que Charlie".-Grité para traer su atención.-"¿Tienes lo que acordamos?".-Pregunté bajando las escaleras del kiosco.
Charlie se detuvo y comenzó a buscar lo que supuse que sería mi acta en su chaqueta, después de unos minutos, saco un papel hecho bolas y lo arrojo al suelo.
"Solo falta el viejo que la firme".-Dijo arrastrando cada una de sus palabras con odio y rabia.-"Así que ahora, me entregas la cinta".-Exigió con nerviosismo al ver mi laptop conectada a los altavoces del kiosco.
No dije nada y me acerque a levantar el acta que estaba en el suelo. La abrí y verifique que todo estaba en orden. Charlie era tan estúpido, en verdad creía que no me iba a dar cuenta que era una copia.
"Edward, pulsa play".-Pedí volviéndole a arrogar el acta.-"Quiero la original, papi".-Dije con un tono fingido de dulzura.
"No lo sé, unos años después de que tu madre muriera, todo se salió de control, no se supone que nadie se enterara de que me gusta ese tipo de cosas".-Ahora la voz de Charlie inundaba las tranquilas calles del centro de Forks.
"¡Basta!".-Rogó Charlie al notar como todos en la calle lo miraban curiosamente.-"Mira, tengo la original en el auto, solo para y te la daré enseguida".-Le hice una señal a Edward para que la pausara.
Después de unos momentos regreso Charlie con la acta en una carpeta tamaño oficial, y me la dio en la mano.
"Aquí tienes".-Dijo antes de verme a los ojos.-"Tienes la mirada de tu madre, ¿sabías?".-Añadió con un nudo en la garganta que hacía que su voz se escuchara rota.
"Entonces, recuérdalos bien porque será la última vez que los veas".-Contesté fríamente. Me di la vuelta, y comencé a desconectar todo; tenía planeado ponerlo todo, aunque ya tuviera el acta original en mis manos, quería que tuviera que dejar Forks y empezar una vida desde cero, tal y como yo lo tuve que hacer, pero me di cuenta que soy mejor que eso. Tengo lo que siempre quise, mi libertad y eso era suficiente por ahora.
Lo que Charlie me hizo pasar no se lo desearía a nadie ni a mi peor enemigo, en este caso el mismo, entonces no le haría lo que él me hizo. Ni siquiera se merece eso.
En casa de Charlie
"¡Basta abuelo! No te voy a explicar nada, ni te voy a dar mi acta".-Repliqué exasperada en la sala de la casa de Charlie, ya tenía mis maletas en la planta baja lista para largarme de aquí. Aun no sabíamos a donde iríamos Edward y yo, por lo pronto regresaríamos a casa, por sus pertenencias y para que pudiéramos tener un plan más seguro.
"Aun eres menor de edad".-Argumentó mi abuelo, de nuevo.
"Si, y que lo hayas dicho siete veces va a lograr que te lo entregue".-Hice una pausa después de haber cerrado la última maleta para dársela a Edward para que la metiera al taxi que esperaba en la calle.-"Abuelo, entiéndelo. En un mes cumplo la mayoría de edad, quiero vivir mi vida como siempre lo soñé, sin depender de algún tutor que me este cuidando y diciendo que es lo que tengo que hacer".-Explique pacientemente mientras esperaba sentada en la sala a que Edward me dijera que estábamos listos para ir al aeropuerto.
"Ese no es el punto… Necesitas que alguien te cuide".-Comenzó a decir nuevamente y aquí volvía con el sermón sobre que no se cuidarme sola y ese tipo de tonterías.
"Abuelo".-Lo interrumpí.-"Me haces sentir como una pequeña niña hecha de papel, o de cristal que puedo romperme con el mas mínimo soplo de viento, pero no lo soy. Si hubieras estado conmigo por más de tres días, te podrías dar cuenta de eso. Si hubieras estado cerca, podrías haberme conocido en verdad. Te agradezco que me hayas alejado de Charlie, pero no que me hayas puesto en manos de desconocidos, aunque gracias a eso conocí a Edward".-Al escuchar su nombre, mi abuelo hizo una mueca notoria.-"Ah, quien por cierto, ha demostrado que en verdad se preocupa por mí, y me ha apoyado incondicionalmente".- Puntualicé enojada.-"Y te guste o no, Edward va a seguir conmigo".- Finalice mirándolo a los ojos, para que viera que no había ninguna nota de duda en cuanto a mi relación extraña con Edward.
"Bella, el taxi espera".-Terció Edward apareciendo en la puerta principal.
"Adiós abuelo, me pondré en contacto contigo en cuanto llegué a donde sea que vaya".-Dije antes de darle un beso en su mejilla.-"No te guardo rencor, siempre fuiste bueno conmigo, pero es tiempo que yo abra mis alas y vaya a donde sea que tengo que ir, como tú siempre dijiste. Voy a cumplir todos mis sueños, y te haré orgulloso.".-Añadí al darme cuenta de la melancolía de mi abuelo.
"Serás grande Bella".-Contestó al fin de unos segundos.-"Te quiero".-Murmuró antes de darme un suave beso en la mejilla.-"Cuídala".-Exigió a Edward, quien solo asintió con nerviosismo.
Me levante del sillón y me dirigí a las escaleras.-"Espera un momento más, Edward".-Pedí antes de correr a la puerta de mi cuarto, lo mire por última vez y sonreí por mi infancia perdida y perdonada.
Me pare enfrente de la puerta del baño, y la abrí lentamente.
"Siempre te extrañare, mamá".-Murmuré al espacio vacío.-"Pero siempre te tendré en mi corazón".- Continúe diciendo sintiéndome mucho más segura.-"Hasta pronto, mami".- Concluí antes de cerrar la puerta.
Sentía como se me hubieran quitado 100 kilos de encima, quizá era todo lo que alguna vez necesite, perdonar y perdonarme.
"Te quiero abuelo".- Dije antes de subirme al taxi junto con Edward.
Sonrió.
"Entonces, ¿A dónde vamos a irnos?".-Preguntó Edward como no queriendo la cosa.
Lo mire confundida.
"Pensé que íbamos a casa por tus cosas".-Dije sin entender su pregunta.
"¿Quién necesita cosas?".-Cuestiono encogiéndose de hombros.-"Podre comprarlas a donde sea que vayamos".- Contestó sonriéndome ladinamente.-"Escapémonos Bella, dejemos todo esto lejos de nosotros y empecemos nuestra vida juntos".- Propuso con una chispa de entusiasmo que nunca había visto.
Lo miré por unos segundos llena de dudas, y miedo. ¿Empezar desde cero? Lejos.
Estuve a punto de mandarlo por un tubo, cuando recordé que eso era justo lo que quería. Una vida nueva, y que mejor que con Edward.
Tome aire lentamente, y pude ver que Edward había entendido cada una de mis miradas, porque ahora sonreía ampliamente.
"Alice me va a matar".- Dije sonriendo nerviosamente.
Edward se abalanzo sobre mí antes de besarme lentamente, con una sonrisa que no podía borrar de sus labios, al igual que yo.
"Tendrá que encontrarnos primero".
¡Colorín, colorado! Este cuento, casi ha acabado.
Les he dejado aquí el último capítulo de esta historia. Aún falta el epílogo, donde verán a donde se fugaron los protagonistas y donde será su nueva vida.
Ahora, tengo varias cosas que decirles. Importantes, así que les pido que sigan leyendo.
1.- Lo que pensaron que era lo que Charlie había hecho, se los dejo a su imaginación. No lo puse, precisamente para que usted imaginaran lo que quisieran (:
2.-Quise aprovechar este capítulo para trasmitirles algo que aprendí el tiempo que estuve ausente; todo lo que dice Bella es cierto, no importa cuántas veces nos caigamos, levántense de nuevo. Es lo único que les pido, nunca dejen que alguien opaque esa luz con la que han nacido. Espero que a alguien le sirva todo esto.
3.-Para este capítulo me ayudo bastante la canción de Skyscrapper de Demi Lovato, es algo parecido con el mensaje que intente trasmitir.
4.-¡Gracias! A todas, y cada uno de sus reviews que me han dejado a lo largo de estos capítulos; si alguna de ustedes escribe, creo que entiende la satisfacción tremenda que se siente que alguien te deje un comentario positivo sobre lo que hacer, o incluso que te digan que es lo que hiciste mal para que lo mejores. No he podido tener mejores lectoras que ustedes, y no puedo creer que esto este terminando; esta historia me ha acompañado, en los años más difíciles, he crecido junto con ella. Es real, si leen el primer capítulo, y el último, podrán notar la diferencia en mi manera de expresarme, he madurado y también lo hizo mi personaje. A todas ustedes, gracias por no abandonarme aun cuando no daba señales de vida.
5.-¡No se libraran de mi así de fácil! He subido nueva historia, que muy pronto tendrá continuación, es una comedia, ¡al igual que ésta! Para que no me extrañen.
6.-Cambie de nombre, si, ahora será Anabella Dennet, es un nombre más personal con el que me identificaran mucho más fácil. Nuevo nombre, mismo yo.
7.- Esto es lo último, les pido, que me dejen un review diciéndome que han pensado del capítulo y de la historia completa, incluyendo a ellos que solo leen, quiero saber su opinión. Quiero saber quienes la han leído.
Gracias,
Sin más, me despido.
Las quiere,
Anabella Dennet
