Hola :D
Aqui de nuevo con la actualización! :3
Gracias a todas las personas que leen y comentan, realmente no tienen idea de cuanto lo aprecio y de como me animan a continuar con el Fic ;w; de verdad gracias
capitulo dedicado con especial cariño a Amaikurai :3 espero que te guste :D
–––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––
Jueves
I
Karamatsu bajó la cabeza reteniendo como podía las lagrimas que se acumulaban en sus ojos, sentía la molesta, y decepcionada, mirada escarlata de Akumatsu sobre él y no sabía que decir para excusar su comportamiento, sobre todo el escandalo que habian protagonizado su hermano, Akumatsu, Osomatsu y él hace apenas unos minutos.
–L-lo siento – Sollozó bajito. –Realmente lo siento…
–No es conmigo con quien tienes que disculparte – el tono de voz era severo como el de un padre regañando a su rebelde hija que se había querido escapar con su novio. –¿Por qué lo hiciste?
–No se– mas sollozos, Karamatsu podía sentir como para este punto habia comenzado a llorar – Y-yo, no se… solo, solo queria estar con él…
–Hablaré con tu hermano, por ahora ve a alistarte para la escuela. – el de negro se alejó mientras entraba en la habitación que compartía con Kamimatsu.
Cuando estuvo solo Karamatsu se permitió que las lagrimas comenzaran a correr libres por sus mejillas y ahogar sus sollozos con los cojines del sofá. Por su cabeza se repetian una y otra vez todo los sucesos que habían pasado aquella noche y aunque no se arrepentía para nada de haber pasado toda la madrugada al lado de Osomatsu sí que le pesaba en la conciencia la discusión que había tenido con Kamimatsu.
Cuando llegó al departamento después de la escuela se encontró con todos sus hermanos preparando la comida, se extrañó realmente que Kamimatsu estuviera también puesto que siempre salía de trabajar hasta muy tarde mas no dijo nada, estaba muy feliz de llegar a casa y encontrar un ambiente tan calido y familiar como el que tenian, se alegraba de tener a Akumatsu en la casa, desde que él habia llegado todos parecian una familia feliz, su hermano mayor sonreía con mas frecuencia y ya no se sentía esa aura de cansancio en su rostro cada que llegaba a casa.
Toda la tarde se la pasaron entre juegos y risas, vieron la televisión y pidieron comida para la cena; los mayores salieron un rato a "pasear" mientras los dejaban a ellos en el departamento haciendo los deberes de la escuela. Cuando Karamatsu se cercioro que Aku y Kami se habían ido corrió rapidamente a su cuarto a elegir la ropa que se pondria para salir mas tarde con Osomatsu.
–¿Qué haces? – escuchó a Choromatsu detrás de él preguntar con voz seria – ¿Vas a salir?
–P-por supuesto que no– ¡Maldición! Odiaba ser malo mintiendo, Choromatsu alzó una ceja inquisidoramente.
–Claro– la mirada verde lo escaneaba de arriba abajo, Karamatsu se mordió el labio inferior con fuerza.
–¡Esta bien! ¡Si voy a salir! ¿Estas contento ahora? – maldito Choromatsu y su manera de hacer que siempre le contara la verdad. – Prometeme que no se lo diras a Kamimatsu.
–¿Por qué? ¿a dónde vas a ir Karamatsu? ¿Con quien? – Choromatsu se sentó en la cama de brazos cruzados mientras lo seguia mirando seriamente, parecia una mamá interrogando a su hijo que queria irse de fiesta.
–Y-yo… veras es que… conocí a un chico de mi salón… ¡It's Awesome! Y muy divertido y realmente me gusta mucho estar con él y es muy agradable y…
–Estas enamorado– Choromatsu cerró los ojos procesando todo lo que le había dicho. –¿A que hora quedaron?
–A las doce… – murmuró bajito, sabia que Choromatsu no aceptaria tal salida y menos por el horario; era una suerte que Jyushimatsu no los estuviera escuchando pues seguramente no dudaría en comentarle a Kamimatsu que iba a salir tan tarde con un chico mayor, no es que su hermanito fuera un chismoso, es solo que a veces no podia contener la emoción y hablar de mas.
–¡¿Estas loco?! ¿Quién en su sano jucio sale a esas horas de la noche? ¿Qué se supone que van a hacer? – Karamatsu lo miraba suplicante mientras hacia ademanes para que modulara un poco el sonido de su voz – Solo procura llegar antes de que nuestro hermano despierte…
–¡Eres el mejor hermano menor del mundo! – se lanzó a abrazarlo mientras lo llenaba de besos. Choromatsu se sonrojó e hizo una mueca molesta pero no lo apartó.
Le tomó dos horas escoger la ropa que se pondria para su "salida", en varias ocasiones Choromatsu se había burlado de él diciendole que parecia una chica en su primera cita. Cuando los mayores regresaron al departamento ya eran pasadas las once por lo cual todos se fueron a dormir a sus habitaciones; Karamatsu daba vueltas en su cama, ya con su ropa puesta, mientras se mensajeaba con Osomatsu, el mayor ya se encontraba esperandolo abajo y de un solo brinco el de ojos azules saltó de la cama.
Con cuidado y sin hacer ruido camino hasta la puerta principal abriendola lo mas despacio posible y cerrandola de igual manera; jamas había hecho algo como eso y la adrenalia le corria por las venas con fuerza, sabía las concecuencias de ser atrapado por su hermano pero aun asi ahí estaba, corriendo por las escaleras hasta la calle, a punto de irse de paseo sin el permiso o consentimiento de su hermano mayor.
Osomatsu lo esperaba afuera recargado despreocupadamente en el coche de Atsushi, le había costado un poco mas de tiempo de lo que espero poder quitarle las llaves al castaño pero nada que un par de pastillas para dormir y un poco de ayuda del pequeño Ichimatsu que no pudieran resolver; la sudadera negra con diseños rojos resaltaban sus ojos rubí y cuando vio al menor aproximarse le sonrió despreocupadamente mientras le abría la puerta del copiloto. Karamatsu se sonrojó por aquel gesto pero no dijo nada mas, solo fue capaz de hablar cuando Osomatsu puso el auto en marcha.
–¿a dónde vamos? – no quería despegar los ojos azules de la ventana. Osomatsu solo se rio un poco antes de contestar.
–Hay un lugar que quiero mostrarte.
Poco a poco se fueron alejando de la ciudad, los edificios pasaron a ser casas, las casas a ser pequeñas granjas y asi sucesivamente hasta que lo unico que los ojos de Karamatsu podian apreciar eran extensos paramos verdes. Osomatsu se desvió un poco del camino para subir una pequeña pendiente que los llevo directamente hacia una pequeña meseta no muy alta, una vez ahí estacionó el auto justo en el centro mientras le hacia señales a Karamatsu para que bajara.
El lugar estaba escasamente iluminado solo por la luz de la luna mientras que sobre el enorme manto oscuro del cielo se podian apreciar las estrellas de una manera unica y espectacular. Los ojos azules del menor se abrieron impresionados, la ultima vez que habia visto un cielo tan lleno de brillantes estrellas había sido cuando era un niño y aun vivia en el orfanato del señor Dekapan junto a sus demas hermanos. Osomatsu se paro detrás de él mirandolo enternecido por las reacciones tan lindas que podia tener Karamatsu.
–It's beautiful – dijo sin pensar. Osomatsu lo abrazó por detrás mientras acomodaba su cabeza en el hombro izquierdo del menor.
–Lo mejor esta por llegar. – El menor tembló al sentir el calido aliento en su oido y como si fueran palabras magicas de pronto el cielo comenzó a llenarse de una lluvia de puntos brillantes cayendo a una rapida velocidad y cubriendo todo el cielo de un espectaculo maravilloso de luces blancas.
–¡Hoy es la lluvia de estrellas! – ¿Cómo pudo haberlo olvidado? Uno de los espectaculos mas romanticos de todos…
–¡Bingo! Lo vi en las noticias cuando estaba desayunando – apretó mas el cuerpo de Karamatsu contra el suyo – pensé que te gustaria.
–¡Me encanta! – volteó su cuerpo y se abrazó al cuello del mayor hundiendo su rostro en el pecho de Osomatsu escondiendo el enorme sonrojo de su rostro. Sentía que en cualquier momento iba a desmayarse de la emoción.
Se quedaron asi por unos minutos simplemente disfrutando de la compañía del otro y del calor que emanaba de sus cuerpos al estar tan intimamente abrazados, las estrellas no paraban de recorrer el cielo dandole un toque mas romantico a la situación. Osomatsu suspiró tratando de regular las enormes ganas que tenia de comerse a besos al menor, venia queriendolo hacer desde que lo vio salir del departamento vestido de aquella manera tan adorable, Karamatsu por su parte estaba tratando con todas sus fuerzas de no parecer nervioso o a punto de tener una crisis frente al mayor.
–Karamatsu– susurró en su oido y el de azul sintió que sus piernas temblaron como si estuvieran hechas de gelatina. – Quiero besarte, Karamatsu.
–…– trató de hablar, quiso gritar un gran y sonoro ¡Si, hazlo! Que inclusó llegara a oidos de su hermano mayor, pero nada salió de su garganta, su cerebro estaba mas concentrado en recordar como respirar.
–Pero no quiero hacer nada que tu no quieras– y era verdad, era la primera vez que tomaba en consideración los sentimientos de otra persona, mas bien, era la primera vez que le importaba como se sentia otra persona.– Si no quieres simplemente podemos quedarnos asi y…
–¡N-NO! – Osomatsu lo miró sorprendido por tan sorpresiva exclamacion – Q-quiero decir… yo si quiero…
El de rojo lo tomo suavemente del mento mientras pegaba ambas frentes, con cuidado rozó juguetonamente sus narices mientras admiraba como las estrellas se reflejaban en los hermosos ojos azules de Karamatsu. El menor se sentia flotar en una nube rosa, todo era tan perfecto, el lugar, la compañía, absolutamente todo. Cuando Osomatsu se apoderó con maestria de sus labios el de azul sintió por un momento que el aire escapaba de sus pulmones y que su corazón se habia detenido abruptamente para despues comenzar a latir con desenfreno.
Ambos perdieron la noción del tiempo mientras se besaban. Karamatsu podia sentir las manos de Osomatsu recorrerle suavemente los costados con duda de si bajar mas o quedarse ahí. El menor estaba nervioso y el de rojo podia sentirlo ante cada caricia que le brindaba a su cuerpo, lo sentia temblar ante su tacto y no tenia que tocar la piel desnuda de Karamatsu para comprobar que se encontraba tibia y con la piel de gallina. Osomatsu volvió a besar al menor mientras descansaba sus brazos en su cintura, ya tendria tiempo de ir mas lejos con Karamatsu, por ahora se conformaba con probar una y otra vez aquellos suaves labios de cereza.
–Debemos volver– menciono de improvisto, la lluvia de estrellas ya habia terminado y él debia de regresar antes para que Atsushi no sospechara por lo de su auto.
Karamatsu asintió sin querer separarse del cuerpo del mayor; durante todo el camino de regreso se la pasaron platicando de muchas cosas, riendo ante las ocurrencias de Osomatsu o simplemente disfrutando de la compañía del otro. Cuando llegaron al departamento del menor ambos se abrazaron sin intenciones de querer soltarse, a lo lejos el sol comenzaba a mostrar sus primeros rayos de luz. Karamatsu rodeó de nuevo el cuello del mayor y estaba a nada de besarlo de nuevo cuando una voz demaciado familiar hizo que se congelara en su lugar.
–¡¿Karamatsu?! – Kamimatsu se veia alterado, se acercó al de azul a paso rapido mientras lo tomaba del brazo y lo separaba de Osomatsu– ¿Dónde estabas? ¿Tienes idea de lo preocupado que estaba? ¿En que estabas pensando Karamatsu?
–Y-yo… – bajó la cabeza sin saber que decir, nunca habia visto a su hermano tan alterado. Justo en ese momento Akumatsu salió del departamento. El menor miró asustado a Osomatsu, estaba palido como si hubiera visto un muerto.
–Asi que aquí has estado todo este tiempo– habló por fin cuando pudo recuperarse de la impresión. – ¿Asi que por "esto" querias deshacerte de mi? ¿Para ser libre de poder jugar a la "casita"?
–No es lo que crees… – Akumatsu estaba nervioso, Kamimatsu tomó al de azul del brazo y lo metió rapidamente en el departamento dejando a ambos hermanos solos.
–¡Es exactamente lo que creo! – levantó la voz mientras sus ojos escarlata brillaban con furia – ¡Eres una mierda de hermano mayor! Si tanto querias una maldita familia feliz me lo hubieras dicho desde antes y con gusto desaparecia de tu jodida vida sin problemas.
–¡Maldita sea, escuchame Osomatsu! – comenzó a gritar tambien, su paciencia era muy poca cuando se trataba de su hermano menor. – ¡Lo hice para protegerte!
–¡Y una mierda! – escupió con coraje, pero después una mueca cinica se posó en su rostro– Entonces señor Akumatsu ¿Debó pedirle permiso la proxima vez que quiera salir con Karamatsu? ¿O primero debe consultarlo con su esposa?
–¡No habra proxima vez!– ambas miradas chocaban, rojo contra rojo. – No quiero que vuelvas a acercarte a Karamatsu.
–¿O si no que? – lo retó de manera burlona – ¿Vas a mudarte de la ciudad junto a toda tu linda familia? ¡Anda! ¡Largate! Ya lo hiciste una vez, me importa una mierda que lo hagas de nuevo. Pero una cosa si te aseguro, hermano, ni tu ni nadie va a impedir que yo siga viendo a Karamatsu.
Akumatsu le dio la espalda mientras entraba de nuevo al departamento, sabía que Osomatsu era un cabeza dura cuando se encaprichaba con algo y de nada servía tratar de razonar con él. Kamimatsu seguia hablando con el menor pero Karamatsu parecia no escuchar.
–¿Tienes idea de lo que sentí cuando no te encontré en la habitación? ¡Casi llamo a la policia, Karamatsu!
–¡Estoy bien, no me paso nada! – levantó la voz por primera vez, ambos mayores lo vieron sorprendidos. – ¡Deja de crear un drama de todo esto!
–¡Pudo haberte pasado algo! – Kamimatsu estaba a punto de quebrarse de nuevo, Akumatsu podia notarlo en su tono de voz y en sus ojos.
–¡Pero no me paso nada! ¡No es justo! – Karamatsu escondió su rostro entre sus manos. – ¡Deja de decirme que hacer! ¡TU NO ERES MI MADRE!
Y aquella fue la gota que derramó el vaso, Kamimatsu salió corriendo hacia la habitación dejando a Akumatsu y a Karamatsu en la sala…
–¿Kami? – el de blanco se encontraba sentado en la cama abrazando sus piernas – Es un mocoso, solo esta en su etapa rebelde, ya se le pasara.
–Soy el peor hermano mayor del mundo– habló en un susurro tan bajo que parecia que estaba hablando consigo mismo.
–No, Kami, por dios no. – Akumatsu se sentó a su lado mientras lo rodeaba por los hombros – Eres el mejor hermano mayor del mundo, esto es normal, a comparación de lo que yo pasé con Osomatsu esto es un paseo por el parque.
–Lo lamento – recargó su cabeza en el hombro del de negro– Lamento que hayas tenido esa discusión con tu hermano.
–Ya se le pasara– mentira, pero preferia mil veces no preocupar mas al de blanco a tener que mostrarle la dura realidad. – Ya no te preocupes mas ¿De acuerdo, cariño? Ademas recuerda que esos gustos por la aventura y salir con hombres peligrosos lo heredo de su "madre"
–¡Eres un tonto! – lo golpeó al ver la insinuante mirada de Akumatsu sobre él.
Akumatsu lo abrazó de nuevo mientras le hacia cosquillas, misión: volver a ver la hermosa sonrisa de Kamimatsu, cumplida satisfactoriamente. Afuera el sol resplandecía con fuerza.
––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––
cualquier comentario, critica o sugerencia lo recibiré con mucho gusto :3
