Sus ojos eran tan fríos. Eran como hielo.

Ese chico de cabello oscuro, parado frente a ella con actitud arrogante, sin dejar de lado esa sonrisa tan caprichosa y burlesca que tenía. No sabía qué hacer, en ese momento su mente estaba paralizada y solo podía escuchar los latidos de su pequeño corazón, sólo podía sentir miedo. Era tan abrumador apreciar como una sonrisa podía ser el gesto más macabro portado por algo o por alguien, en este caso él, que sonreía sin sonreír, y que te veía sin ver.

— ¿Por qué estas llorando, preciosa? ¿Es que acaso… estás asustada? —Su sonrisa era lo que más resaltaba, jamás se borraba—. No temas, yo no te haré daño. Ahora no.

Ella levanto cuidadosamente su mano y rozó con la punta de sus dedos la piel de sus mejillas, húmedas, otro escalofrío la embriago al darse cuenta de que no se había percatado de eso; de sus lágrimas.

Un pequeño recuerdo recorrió en su mente, memorias, y unas sensaciones antes desaparecidas volvieron a surgir para luego desvanecerse nuevamente. Eso sólo la confundió.

— ¿Así que callada? Me irritan las personas silenciosas…. —Dijo esa voz, sacándola de su pequeño transe. El chico dejo a la vista la daga que poseía, moviéndola de un lado a otro como si jugueteara con ella hasta detenerse en sus labios. Susurrando—. Me dan ganas de hacerlas hablar.

—D-Déjame en paz.

Agarró el comunicador que momentos antes él le había lanzado frente a sus pies como si su vida dependiera de ello, algo tenía que hacer, algo que fuera de utilidad como para salir de allí, sólo tenía que descubrirlo. Sino mal recuerda ese gato llamado Happy le había dicho que alguien quería estar pendiente de ella, una chica, y seguramente este objeto era la clave para llamarla. La pregunta ahora es… ¿Cómo?

El chico, riéndose, observaba divertido a esa pobre humana. Era tan vulnerable. ¿Por qué no solo matarla y ya?

—Ni si quiera sabes cómo usar esa cosa, ¿verdad? —Él se comienza a acercar peligrosamente, como una fiera asechando a su próxima presa.

— S-Sé cómo son ustedes así que… ¡Aléjate! O…

— ¿O qué?

—Voy a gritar.

— ¿Y crees que alguien te escuchará? Estas sola.

Algo, como un líquido negro sumamente pegajoso, se comenzó a deslizar por el suelo en un movimiento serpenteante, hasta lograr alcanzar los pies de Lucy para amarrarlos firmemente como unas fuertes cadenas. Gritó ante el contacto, y del susto, se le cayó su preciado objeto salvador. Rápidamente esa mucosidad negra comenzaba a subir por alrededor de sus piernas hasta tenerla amarrada sobre la cintura, sin poder mover ambas piernas, aun así seguía intentándolo. Moviendo los brazos y las caderas para intentar sacárselo, todo totalmente inútil.

—Te ordeno que te quedes quieta.

Su tono de voz era sumamente autoritario y controlador, temible. No quería pensar en que cosas eran capaces ellos, menos en lo que podría sucederle justamente ahora que está sola con uno de esos desquiciados. Lo peor de todo era el simple hecho de ignorar por qué le sucedía a ella. Así que obedeció como buena niña.

Una imagen de Natsu recobro vida en su cabeza, seguida de muchas otras que le habían sucedido antes, soltando una pequeña risita tonta. ¿Quién se iba a imaginar qué su aburrida vida se convertiría en esto? Recordó que Natsu alguna vez le había dicho que tenía que protegerla, y aunque ese pensamiento sonara terriblemente ilógico o fuera de lugar ahora sus palabras la hicieron sentir mejor.

La hicieron sentir un poco querida.

El de ojos indescriptibles se encontraba a centímetros de ella.

—Aunque no lo creas yo no soy el villano aquí.

— ¿Ah, sí? —Contestó con notable sarcasmo, y se maldijo por ser tan torpe al provocarlo. Lo menos que quería era que ese chico se enojara y acabara matándola cruelmente— S-Si no fueras el villano… no estarías haciendo esto.

—Soy diferente. Además, es la única forma de que me escuches, preciosa… —Jugaba con la daga frente a ella, sin mirarla si quiera— Pero no soy el villano. Yo soy… soy la persona que te va a advertir.

— ¿D-De qué?

Entonces la agarró firmemente de la camisa, atrayéndola, sus narices chocaron mientras él la penetraba con la mirada. Ella seguía asustada y con la respiración algo agitada, sorprendida ante tal acto tan raro.

—Estas en el equipo equivocado. Pero tú decides —Susurra sobre sus labios, con una sonrisa de lado, mostrando visiblemente unos colmillos que le hacen recordar a Natsu— Después vendrás corriendo a mis brazos, Lucy. Ya verás.

¿Cómo sabia su nombre?

La oscuridad comenzó a desvanecerse a su alrededor, en un proceso lento pero efectivo, ahora se podía apreciar el color original de las cosas, y se encontraba en el bosque con los altos arboles rodeándola para su tranquilidad. La luz al principio la cegó un poco ya que esta vino de golpe directo en su cara, pero llegó a observar por el rabillo del ojo que el chico que le había hecho todo eso seguía allí, pero estaba desapareciendo al igual que la oscuridad.

Entró en pánico.

— ¡¿Cómo te llamas?!

—Gray, pero no te preocupes por eso preciosa—Soltó una risa amarga y algo maquiavélica, pero sus ojos seguían igual de fríos—pronto nos volveremos a ver.

Y se esfumó tal cual cómo llegó, dejando un rastro de viento helado en ese lugar. "Gray", ese nombre definitivamente lo había escuchado en un lugar, algo hizo clic en su mente cuando lo escuchó pero al intentar recordar simplemente no había nada. También le dolía la cabeza.

Lo bueno de todo aquello era que por lo menos no le había hecho daño aparte de jugar a asustarla, tampoco la había secuestrado específicamente y, viéndolo desde un punto de vista, se encontraba bien.

O eso quería creer.

Ahora debía encontrar a la única persona en el bosque que iba a protegerla, así que caminó durante unos minutos, no sin antes encontrar el comunicador que le había obsequiado tantos problemas y del que aun desconocía funcionalidad especifica. Se sentía realmente mal, su cabeza estaba hecha un lio y ahora tenía que caminar por el bosque rezando para que él la encuentre, o ella a él. Estaba cansada de todo y de todos.

— ¡¿Dónde está ese desgraciado?!

No se había dado cuenta de que Natsu inesperadamente se encontraba a unos metros de ella, furioso, no lo había visto llegar por ningún lugar y tampoco había sentido algún ruido extraño o fuera de lugar. Pero lo que le impresionó era su aspecto; totalmente diferente y desastroso.

Tenía el cabello alborotado por todas partes y olía mal, como si hubiera sido quemado por el fuego, su ropa también tenía signos de una reciente lucha ya que se encontraban maltratadas y rotas, no sangraba, pero era obvio que había estado haciendo mucho esfuerzo físico antes de encontrarla. Su capa negra tampoco existía.

Pero sus ojos le dieron una completa inseguridad. Eran de un color verde y rojizo, intimidantes. Se movían de un lado a otro buscando a "esa" persona, de forma obsesiva y espeluznante, de verdad, parecía un psicópata suelto. Y los cuernos que tenía no apaciguaban su apariencia. Era un verdadero monstruo.

—N-Natsu… ¿Qué te…?

— ¡¿Dónde está?! —Alterado avanzó hacia ella inconsciente de sus movimientos bruscos hacia su persona, sujetándola de los hombros y ejerciendo presión con las garras— ¡Dime Lucy! ¡¿Dónde está?!

— ¡S-Se fue! ¡Suéltame! ¡Me duele!

El demonio se calmó un poco, soltándola, pero el gesto de monstruo seguía en su mirada. Algo despiadado.

—Ese maldito… ¿Qué te dijo?

Al principio estaba algo incomoda al verlo de esa forma, pero después poco a poco Natsu volvió a ser un poco más "normal" y eso hizo que pudiera ser más fácil decirle lo que sucedió, contándole desde principió a final pero saltándose algunos detalles innecesarios, entre esos detalles el que lo verá de nuevo. El demonio no dijo mucho al respecto pero a veces ponía gestos raros mientras se lo contaba, y eso le daba curiosidad. Sinceramente no se sentía con tanta confianza como para decirle a él completamente toda la historia pero se supone que la protege, debería de tenerle más seguridad.

Pero era imposible sentirse segura con un demonio que estaba lleno de mentiras.

Habían perdido la mayor parte del día en ese asunto así que ya no quedaba nada más que hacer y solo descansar. Natsu decidió cargar a la rubia en su espalda hasta que llegaran al lugar donde descansarían para que no se esforzara tanto, este gesto de amabilidad no lo hizo por apiadarse de ella o algo, simplemente la necesita con fuerza para mañana. O eso es lo que él se repetía en su mente mientras lo hacía con indiferencia. Ella lo agradeció hirviendo completamente.

Antes de dormir, se acordó de algo. Se dio la vuelta y lo visualizó a él sentado frente a la fogata, con los ojos cerrados.

—Natsu… —Sintió que la escuchaba, así que prosiguió— Quiero que me enseñes a usar el comunicador.

— ¿No puedes aprender sola?

Se sentó también junto a la fogata, para acercarse más a él.

— ¡L-Lo intente! Pero…

—Se supone que yo no lo sé —Dijo algo cortante, pero ocultando una pequeña sonrisa que asomaba por la comisura de sus labios—. Así que duérmete y descúbrelo sola.

— ¡P-Por favor!

—No.

— ¡Sí!

—No.

— ¡Por favor!

"Pequeña humana molesta "—pensó el chico.

—Como quieras. Ahora adiós.

—Gracias.

Susurró ella, observando de reojo el fuego, las llamas hacían una danza hipnótica que le encantaba ver. Después desvió su vista hacia la de él nuevamente, pero esta vez observándolo con más detalle aprovechando que tenía los ojos cerrados. Su piel bronceada resaltaba con el fuego, y tenía un aspecto tan relajado que por un momento se olvidó de que seguía junto a él, haciendo que sus mejillas tuvieran un leve color rosa que aumentó al escuchar lo que dijo.

— ¿Quieres algo más? —Dijo un poco extrañado por su silencio.

—N-No… nada. S-Solo… —Cierra levemente los ojos, mientras involuntariamente se inclina hacia él para darle un pequeño beso en la mejilla—Gracias. ¡B-Buenas noches!

El demonio asimiló después de varios minutos lo que había sucedido, saliendo de su trance. Acto seguido carraspeó con la lengua mirando hacia otro lado, y quizás era por el fuego, pero su cara estaba levemente más roja de lo normal.

"Maldita humana".


¡Perdón por no subir el capitulo antes! Me habían quitado el computador, y lo otro es flojera e irresponsabilidad. ¡De verdad, lo lamento! :(

¿Reviews?

Por cierto, gracias a todos los que comentaron el capitulo anterior, enserio me hacen muy feliz cuando dejan su opinión :) Está historia esta a penas empezando, no se imaginan las ideas que tengo en esta pequeña cabezita. ¡Hasta pronto!

xGoldenDreamsx.