Holaaa lo prometido es deuda aquí tienes los dos capi reeditados gracias a mi nueva beta Mer1… kiero disculparme con todos por los errores ortográficos y la mala gramatica q había tenido antes mil disculpas… ahora si los dejooooo

Cap. 5: Pasado, ¿Fantasma? ¿Hija?

Edward POV

Ahora estoy seguro que soy el vampiro más feliz que existe. No solo tengo a la mujer que he amado durante cinco años, sino que además ella me dio una hija. ¿Lo pueden creer? ¡Yo! un vampiro de tantos años de antigüedad, tengo una hija, una hija con la mujer que amo, y por la que estoy completamente loco. Haré lo que sea necesario para que ella este a mi lado y que jamás me separe de su lado, ni del de mi hija. Aunque no sé cómo fue posible, Nessie es mi hija, mía y de nadie más, al igual que Bella es mi mujer y nada ni nadie me va a separar de ellas.

- Será mejor que me vaya a dormir – escuché decir a Bella luego de no sé cuánto tiempo sentada en mis piernas.

- No quiero que te vayas – le dije con sinceridad. Había pasado catorce meses creyéndola muerta y ahora no deseaba separarme de ella.

- Edward estaré solo en mi habitación, y si no duermo mañana o mejor dicho hoy en 2 horas más tendré un pésimo mal humor – no le llevé la contraria, pues sabía que eso era cierto.

- De acuerdo – odiaba separarme de ella.

Ella se levantó de mis piernas y caminó hacia la puerta que daba hacia la sala, pero antes de irse, regresó a donde yo estaba, me dio un suave beso en los labios, luego se marchó con una sonrisa era definitivo amaba a Bella.

"Edward tienes que darle tiempo, la estas confundiendo" me dijo Jasper a través de sus pensamientos.

"Lo sé, pero entiéndeme he estado lejos de ella durante mucho tiempo, ya no puedo, ni quiero, estar ni un minuto lejos de ella" me estaba comportando como un niño caprichoso de cuatro años pero no me pueden culpar, ¡la creí muerta por catorce meses!, ¿saben lo que es eso? 14 meses en los que creía que yo era el culpable de su muerte, de la muerte de la mujer más importante para mí.

¿Quién lo diría? Un vampiro de casi un siglo de antigüedad, el cual lo decía tener todo en la vida: una familia medio normal, viviendo solo pero feliz, conociendo el mundo, viviendo entre humanos por más tiempo de los que muchos llegan a vivir… pierde la cabeza por una chiquilla de tan solo ¡Doce años! si fue hace cinco años atrás que conocí, a Mi Bella, a la mujer de la que me enamoré simplemente con verla a lo lejos.

Alice POV

Rosalie y yo estábamos escuchando todo lo que pasaba en la sala, ambas estamos felices porque Edward volvía a ser el mismo de antes. Bueno yo estaba feliz, Rose… Rose estaba feliz porque tenía una sobrina a la que podíamos mimar hasta cansarnos y nadie podía decirnos que no, ¡pobre de quien que se atreva a decirnos que no podemos malcriar a nuestra sobrina!.

Edward ahora sonreía y hasta volvió a tocar su piano, como había cambiado en tan solo unos cuantos días… ¡Volvió a ser el vampiro que conocí hace 50 años!.

- Por lo menos ya no tendremos que soportar sus lamentos – me dijo Rosalie mientras veía dormir a nuestra linda sobrina.

- Lo sé, ¿no es emocionante? ¡Bella estaba viva y tenemos a una sobrinita a la cual podremos mimar! – respondí dando brinquitos en la cama de Bella.

- Valió la pena lo que hizo ese idiota, mira que al fin en nuestra familia podemos criar a un bebe, y no cualquier bebe sino uno que es como nosotros – pude ver la sonrisa en los labios de mi hermana, definitivamente Nessie ya se había ganado el cariño de Rosalie… cosa que era muy difícil.

- Rose regresa, Bella está cerca

- Odio tener que fingir dormir, pero bueno ya que hagámoslo, adiós querida sobrinita – sonreí al ver que Rose daba un beso en la frente a nuestra sobrina, me metí en la cama seguida de Rose. De pronto los recuerdos de aquel día en que todo cambio llegaron a mi mente.

Flash Back

Jasper, Carlisle, Emmett y yo corríamos a toda velocidad hasta la casa de los Swan. Había visto a mi hermano perder el control y matar a Bella. ¡No podía permitir que eso pasara! Justo cuando llegamos pensé que nada iba a pasar, pero me equivoqué. El olor a sangre fresca nos llegó de golpe, Jasper empezó a desesperarse, no por el olor de la sangre sino porque sentía la desesperación de Edward, todos corrimos hacia la ventana y entramos al cuarto de Bella.

Lo que vi me sorprendió, jamás había visto a mi hermano de esa manera, estaba completamente descontrolado, sus ojos estaban de color borgoña, y podía ver un hilo de sangre que salía de sus labios. Bella estaba en sus brazos, desnuda y tan pálida como nosotros, su corazón apenas latía. Emmett y Jasper fueron a separar a mi hermano del cuerpo de Bella, el gruñó y empezó a pelear por volver a clavar sus colmillos en ella, Carlisle y yo corrimos a ayudarla.

- A perdido mucha sangre – dijo Carlisle revisando a Bella con detenimiento.

- ¡Déjenla! ¡No la toquen! ¡Es mía! – nos gruñó Edward.

- Sáquenlo de aquí. Está fuera de control – les dijo mi padre a mis hermanos, ellos hicieron lo que Carlisle les pidió y sacaron a Edward y lo llevaron lejos de este lugar.

- ¿Crees que sobreviva? – pregunté dolida y culpable.

- No lo sé. Ha perdido mucha sangre – mi padre se vía igual que yo, él había aceptado que Edward vigilará y protegiera a Bella hasta el momento indicado de hacer su aparición, pero con lo que acaba de ocurrir la culpabilidad lo invadía.

Escuche el motor de un auto estacionar a las afuera de la casa. Los padres de Bella habían regresado. Se escuchaban felices… me dolió pensar en que cuando entraran al cuarto de su hija, la vieran en este estado…

- Ya no podemos hacer nada Alice – vi la tristeza reflejada en la mirada de mi padre.

- ¿La dejaras morir papá? – le pregunté preocupada. Si Bella moría mi hermano iba a enloquecer.

- Alice no podemos hacer nada perdió demasiada sangre, no le queda mucho tiempo con vida- respondió él.

Carlisle coloco a Bella en su cama y la arropó, le dio un beso en la frente como si se tratara de su propia hija "Espero que lo perdones pequeña, Edward no es malo eso te lo juro" le escuché decir, luego salió por la ventana, yo me acerqué a Bella, arreglé un poco los mechones que caían en su rostro, si esta tragedia no hubiera pasado ella, Rose y yo seriamos las mejores amigas.

- Edward te amaba, te lo aseguro, no sé qué fue lo que lo llevo a hacer esto, pero te doy mi palabra de que tú eras su sol, su aire, lo eras todo Bella – como anhelaba poder llorar en momentos así – por favor lucha, lucha por tu vida.

Dicho esto también salí de la habitación, justo en el momento en que los padres de Bella entraban, esperé afuera junto con Carlisle, los gritos no tardaron en llegar, seguidos de sollozos y por ultimo una ambulancia. En eso un visión vino a mí, el destino de Bella desaparecía, solo podía indicar una cosa, Bella iba a morir.

Fin de Flash Back

Edward POV

Volví a la sala en donde estaba el payaso de Emmett con esa estúpida sonrisa que lo ha caracterizado siempre, recordándome una y otra vez el pequeño desliz que había cometido, y no me refiero a lo que hice tomado su sangre, no, me refiero a lo que hice al acostarme con Bella: concebir una hija, algo que jamás había pasado en toda la existencia, por eso habíamos llamado a Carlisle y le contamos todo sobre Nessie y Bella, mañana debíamos llevarlas a ambas para que Carlisle las examinara y así nos explicara qué era lo que le había ocurrido aquella noche.

- Oye hermanito no me digas que ya estás pensando en darnos más sobrinitos eh – se burló Emmett, yo solo fruncí el ceño ¡que idioteces!… un minuto ¿podría tener más hijos con Bella? – ¿Como que esa sonrisa me está diciendo que si? - continuó Enmett.

- Edward, no creo que sea buena idea que intentes algo así con Bella – me regañó Jasper, yo fruncí el ceño aún más, ¿Por qué no Bella igual era mía? – se te olvida que ella es humana, no sé cómo pudo soportar el embarazo de Nessie pero no creo que sea conveniente que nuevamente tenga otro hijo…

- Oh vamos Jasper – habló Emmett frunciendo el ceño – ¿acaso quieres que Alice y Rose sean las únicas que puedan malcriar a alguien? ¡Pues no! – Cruzó los brazos en su pecho – ¡Quiero un sobrino, quiero un sobrino, quiero un sobrino!- alargó la última "o" haciendo berrinche.

"Si antes no lo dije ahora lo digo Emmett es un imbécil" pensó Jasper al ver el comportamiento infantil de Emmett, solo a él se le ocurre hacer un berrinche como el que nos estaba montano ahora, lo bueno era que su grito no había logrado despertar a Mi Bella… aun. Mi mente se perdió rememorando el pasado.

*********Flash Back Días antes de la llegada de Bella a Forks*******

Soledad, es la palabra que define mi vida, una maldita y estúpida soledad, ¿Por qué?, solamente por una sola razón, ella, la chica más hermosa, dulce, amable, pura, de la cual me enamoré con tan solo verla en el jardín de su casa leyendo, aquella chica cuya sangre me llamaba, mi Tua Cantante, nuestra pareja por naturaleza, todos los vampiros la tenían, Carlisle a Esme, Rosalie a Emmett, Alice a Jasper, yo la había encontrado, pero la mate, ya que su sangre fue más grande que mi deseo de protegerla. Me lamentaré hoy y siempre el haber acabado con ella aquella noche. Tan solo al recordado deseo llorar, no podía creer lo que había hecho ¡mate un ángel! ¡el más bello de todos! solo porque desea su sangre y aunque me siento culpable no puedo cambiar lo que hice.

Me encontraba como todos los días en mi habitación, sentado en mi sillón viendo la fotografía de mi hermoso ángel, a pesar de lo que hice su recuerdo sigue grabado en mi mente, al igual que sus labios, su olor, todo, no puedo creer que a pesar de que ha pasado tanto tiempo, no me haya podido olvidar de ella… por más que he tratado simplemente no puedo…

- Edward – me llamó mi pequeña hermana con facciones de duende – ¿Qué haces aquí encerrado? – Miró la foto que tenía en mis manos – oh ya veo… recordando el pasado

- Si – me levanté y dejé la fotografía encima de mi colección de CD – ¿A qué venías? – le pregunté.

- Ya es hora de irnos a clases – me dijo tratando de sonreír "Aun está triste"

- Está bien… deja que busque mi cazadora y nos vamos.

- Ok – se levantó y caminó hacia la puerta – no te culpes por lo que pasó, no podemos evitar lo que somos y lo sabes…

- Si… solo… me arrepiento de haberle lastimado de esa manera

"¿sabes que hermano? sé que estas dolido pero tienes que salir de ese pozo de dolor en el cual has caído, para nadie en bueno vivir en la soledad eterna y menos para nosotros" Alice como siempre se había olvidado de que podía leer su mente

- Lo sé Alice, solo ponte en mi posición, ¿Qué hubieras hecho si Jasper fuera humano y le hubieras hecho lo mismo que yo le hice a mi Bella? – le pregunté con tristeza y dolor

- Edward ya verás que todo se va a solucionar "tengo un extraño presentimiento, de que algo bueno va a pasar el día de hoy"

- ¿Una nueva premonición? – por primera vez desde aquel día estaba interesado en sus visiones.

- No hermanito, intuición femenina solo es eso – dijo guiñándome un ojo.

- Deberé de creerte duende maléfico – respondí, a lo que ella sonrió.

- Ya verás que todo se va a solucionar hermanito ¡te doy mi palabra!

- Lo sé

Alice salió de mi cuarto, busqué mi cazadora y me la puse, pero antes voltee a ver la fotografía de aquella chica, tal vez y solo tal vez si yo no fuera lo que soy, si la hubiera conocido nos hubiéramos enamorado y hubiera tenido una familia, los dos juntos, Deja de pensar idioteces eres un vampiro y no puedes cambiar eso, tenía que olvidar lo que ocurrió aquella noche, pero siempre los recuerdos venían a mí, la cara de esa chica cuando perdió el conocimiento y cuando la hice mía, porque era mía y solo mía…

Bajé al salón en donde me estaban esperando mis hermanos, Alice se lanzó a los brazos de Jasper, entre más tiempo pasaba más enamorados se veían, vi a Emmett el cual ya estaba planeando molestar al duende maléfico.

- ¿Por qué tan contenta planita? – le preguntó el mentecato de Emmett, como siempre burlándose de que ella no fuera tan escultural como Rosalie.

- Porque hoy señor ninfómano, hoy nuestras vidas van a dar un giro drástico – le sacó la lengua Alice.

- No me digas que decidiste mandarte a poner implantes para tener más pecho – molestó Enmett señalando los pechos de Alice.

- No hermanito vamos a llevarte a que te pongan un cerebro pues el rábano que tienes en tu cabeza ya no funciona- le contestó ella.

- Eso ya lo veremos - continuó Enmett

Luego de la pequeña discusión, nos dirigimos hacia la escuela, tanto tiempo asistiendo y yo no me aburría aunque mis hermanos si, ya que no le ven el lado bueno, cuando me entere de cuál es el lado bueno se los digo. En fin, al llegar -como de costumbre- todos voltearon a vernos, y claro Rosalie amaba ser el centro de atención y Emmett, bueno él amaba que Rosalie amara ser el centro de atención, eso los hacía definitivamente tal para cual, mientras Jasper como siempre se ponía tenso, pero si quería desarrollar un autocontrol excelente debía olvidarse de la sangre humana, y yo, bueno yo solo me encaminé hacia mi primera clase.

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Las mismas clases, las mismas mentes hormonales y sus tontos pensamientos humanos, nada absolutamente nada cambia, aunque ya me había acostumbrado a bloquear la mentes de todos a mí alrededor, desde aquello prefiero permanecer alejado de las personas, y eso también incluía a mi familia, no me gustaba arrastrarlos hasta mi propia depresión, ya que desde que perdí a mi Bella, ya no me importa nada, solo espero el momento de mi muerte, para pagar por mis pecados, y estoy seguro que el pecado más grande fue el de haberme enamorado de ella y profanar su cuerpo.

Pero creo que fue eso lo que provoco que me obsesionara tanto con ella que inclusive la celaba hasta de su sombra, y eso que ella jamás supo de mi existencia, si pudiera llorar ahora mismo lo estaría haciendo, como la extraño, como extraño a mi pequeña niña, a mi ángel, a sol, a mi Bella.

Caminé con Jasper y Emmett a la cafetería en donde ya nos esperaban Rosalie y Alice, me extrañó que mi pequeña hermana tuviera una gran sonrisa en su rostro y sus ojos brillaran de la emoción, o había visto una barata de Dolce & Gabbana, o algo bueno le había pasado hoy, intenté saber lo que era pero me bloqueó automáticamente, eso sí era raro, no solía hacerlo a menos que fuera algo importante.

- ¿Qué escondes Alice? – fui directo al grano cuando me senté a su lado.

- Ahí hermanito no sabes que la paciencia es de sabios – Respondió Alice… hasta dice mal los refranes.

- Creo que es "Cambiar de opinión es de sabios" no la paciencia es de sabios – la corregí, y ella como acto de madurez me sacó la lengua.

- ¿Siempre tienes que ser Edward-el-sabelotodo? – cruzó sus brazos en su pecho

- Por lo menos no soy Alice-lo-ve-absolutamente-todo – contra reste

- Pues claro, yo lo veo todo hermanito absolutamente todo – sonrió con malicia – al igual que sé que volverás a ser feliz

- Alice no digas tonterías yo jamás volverse a ser feliz – dije bajando la mirada, jamás volveré a ser feliz si ella no está a mi lado

- Hermanito jamás apueste contra mi ¿acaso no has aprendido aun la lección?

No sé por qué pero algo me decía que era mejor no apostar contra ella, ni ahora ni nunca

- Bueno por lo menos volvió nuestro Eddie gruñón – se burló Emmett lo volteé a ver y lo asesiné con la mirada - Vamos hermanito no…

Emmett se quedó viendo hacia el frente, eso me extrañó rara vez se quedaba callado y más en un estado de shock, levanté la ceja, eso sí era raro, vi a Rosalie la cual se había dejado de ver al espejo para ver a su esposo y luego mirar el lugar el cual este estaba viendo, la reacción de Jasper fue parecida, pero en cambio Alice sonrió tanto que podía ganarle al gato risueño de Alicia en el País de las maravillas, la curiosidad me ganó así que volteé a ver que era lo que todos estaban viendo, y fue cuando mi mirada choco con una chocolateada, una mirada que había anhelado ver desde hace catorce meses atrás.

Sentí como mi corazón muerto empezaba a latir nuevamente – No literalmente pues este hacia dejado de hacerlo hace años atrás – me volví a sentir vivo una vez más, ¿acaso era una alucinación?, ¿había estado en mi letargo tanto tiempo que ahora empezaba a ver cosas?, si eso debía de ser de seguro estaba viendo cosas, ella estaba muerta… yo la maté, todo debe ser producto de mi deseo de volver a verla.

- Pero que raros son – esa era su voz no había duda de que era la voz de mi ángel, ahora hasta alucino con su voz

- ¿Cómo rayos es que está viva?- el primero en romper el silencio fue Emmett

- Edward quiero una explicación en este preciso momento- me gruñó Rosalie, ¿pero que quería que yo le dijera si yo también pensaba que ella estaba muerta?

- Chicos, chicos calma aun no estamos segura de que es ella- habló el siempre calmo Jasper, pero en esta ocasión no estaba tan calmado como antes

- Aja si claro Jazz, puedo oler su aroma desde aquí- volvió a gruñir Rosalie cada vez más furiosa

- Yo no lo sé, pensé… Alice- Jasper volteó a ver a mi hermana la cual no paraba de sonreír - Explícanos como es que está viva, tu dijiste que había muerto.

- Yo estoy igual o peor que ustedes no lo entiendo – nos explicó – cuando salimos de la casa de Bella ella desapareció por completo de mis visiones.

- Si o sea murió – comentó Enmett

- No Enmett – dijo Alice negando con la cabeza – su futuro se volvió blanco, pero nunca vi que a ella la enterraban ni nada por el estilo, ella salió fuera de mi rango de visión, hasta hoy en clase de Cálculo cuando la volví a ver y su futuro reapareció

Nuevamente volvimos a ver hacia donde estaba Mi Bella, la cual estaba hablando con aquellos chicos a lo que reconocí como Tyler, Mike y Erick los tres idiotas, los cuales desde que Jasper, Emmett y yo entramos han querido competir contra nosotros, pero ahora ya era personal, los tres tenían en mente ligar con Mi Bella y eso sí que no se lo iba a permitir jamás, cuando la campana sonó, vi a Mi Ángel levantarse, yo no pude apartar la mirada de ella hasta que salió de la cafetería

- Oye acosador de menores – me llamó Emmett, lo fulminé con la mirada ante ese estúpido sobrenombre que me puso cuando empecé a vigilar a Mi Bella

- ¿Qué quieres? – contesté rechinando los dientes para no lanzarme sobre el y matarlo

- Preguntarte si te vas a quedar ahí todo el día o vas a ir por ella.

- ¿A qué te refieres con eso? – le pregunté confundido.

- Idiota tienes clases con ella ahora – me dijo Jasper con una sonrisa burlona en su rostro.

- ¿Qué? – grité sin creérmelo, ¡compartiría clases con mi Bella!

- ¿Es que no escuchaste cuando Alice te lo dijo? – preguntó Rosalie siempre de amargada, pero curiosamente ahora no lo estaba tanto

- No creo que no – contesté aun sin moverme de mi lugar

- ¿Y qué estas esperando la foto?... ve – me dijeron mis hermanos al mismo tiempo

No espere a que me lo dijeran dos veces, salí de la cafetería a paso humano, pero luego corrí a hacia el salón de biología, justo unos minutos antes de que ella llegara, dios estaba más hermosa que la última vez que la vi, no había cambiado mucho solo que sus caderas se había agrandado un poco al igual que sus pechos, pero en lo demás seguía siendo mi hermosa Bella, y para mi suerte solo había un lugar disponible y era a mi lado, había algo haya arriba que se apiadaba de mi alma y me daba una segunda oportunidad con ella. Cuando se sentó a mi lado no me miró ni una sola vez, eso me extrañó, deseaba que me recordara, aunque cuando la mordí había usado mi encanto de vampiro para que no recordara absolutamente nada, pero aun así deseaba saber si recordaba algo sobre esa noche, pero no, ella simplemente no me veía y eso me frustraba, ya que no podía leer sus pensamientos, así que no me quedaba de otra más que hacer las cosas a la antigua.

- Disculpa – le hablé de manera dulce y tierna

- ¿S-Si? – me preguntó nerviosa, ¿acaso me habrá reconocido?

- ¿Nos hemos visto antes? – le pregunté avergonzado, porque si me decía que si, no soportaría su rechazo

- Esto… pues… no… no… que yo sepa – me respondió nuevamente nerviosa

- Sí, creo que te confundí con otra persona – comenté. No me reconoció, no puede evitar sentirme aliviado pero también triste, si no me recordaba lo mejor era alejarme de ella para siempre.

- Aunque si has ido a Phoenix de seguro nos hemos visto – Bella trataba de entablar una conversación conmigo, eso solo quería decir que quería saber más sobre mí

- ¿Vivías en Phoenix? – le pregunté feliz de poder hablar con ella, aunque no me recordara haría lo que fuera para irme ganando su confianza poco a poco

- La mayor parte de mi vida viví allí- respondió Bella

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Estuvimos hablando la mayor parte de la hora de Biología, había visto esa clases tantas veces que me la sabía de memoria, así que solo me dediqué a hacerle algunas preguntas a Bella sobre ella, preguntas que siempre había querido conocer por ella misma, pero como no podía acercarme a ella no podía preguntárselas, hasta ahora, cada palabra que salía de su hermosa boca me hacía feliz, las expresiones al hablar, su manera de ser me volvía loco, amaba a esa mujer, pero para mi desgracia el tiempo no duro mucho pues la campana sonó, quise destruir ese maldito aparato, quería pasar más tiempo con ella.

- Bueno adiós Edward, nos veremos mañana – me dijo cuando se levantó de su asiento, quise decirle que no se fuera así que la detuve

- Bella – no podía decirle que se quedara un poco más se asustaría – perdóname – tuve que pedirle una disculpa por lo que le había hecho

- ¿Eh? – Sabía que esta confundida pero si no le pedía disculpas ahora no me atrevería a pedirle perdón jamás - ¿Por qué me pides perdón?

- Solo dime que me perdonas, por favor – le supliqué con tristeza, cuando recordaba lo que le había hecho esa noche me arrepentía, no de haberla tomado como mi mujer, de eso jamás me arrepentiría pero si de casi a verla matado…

- Edward – me dijo tomando mi mano – no hay ninguna razón por la cual deba disculparte y en dado caso que la haya, te perdono – me sonrió, dios por esa sonrisa podría matar a mil hombres.

- Gracias Bella, en verdad muchísimas gracias – también le sonreí – no vemos mañana "Al diablos con darle tiempo" me acerqué a ella y le di un beso en la frente, anhelaba volver tocar su piel con mis labios y mis manos.

Escuché como su corazón empezaba a bombear sangre con fuerza, una reacción que solo yo y nadie más yo podía producir. Cuando salí al pasillo me encontré con mi peor enemigo, Mike Newton, el cual había visto lo que había pasado en Bella y yo.

- Cullen – dijo pronunciando mi apellido con furia y odio.

- Newton – respondí con el mismo todo que él había implicado al decir mi apellido.

- ¿Qué intentas con la chica nueva Cullen?"Ella será mía así que aléjate imbécil" pensó el muy cobarde ni siquiera es capaz de decir la cosas de frente.

- Eso no es de tu incumbencia Newton – dije pasando de largo

"Miserable ella solo será mía, no dejare que le ponga un dedo encima a mi nueva chica" pensó esa miserable basura, tuve que reprimir mis deseos de matarlo cuando pensó en llevar a Mi Bella en la cama, él no le pondría un dedo encima a ella, ella solo era mía, mía y de nadie más.

- Aléjate de ella Newton – le dije dándole la espalda – o si no te mataré con mis propias manos

- Si ¿tú y cuantos más Cullen? – preguntó Newton, podía notar que estaba asustado pero seguía provocándome.

- Nadie más, yo solo puedo hacerte trocitos y quemarte, créeme que no lo dudare en hacer si le pones un dedo encima a Bella – dije mientras lo miraba con odio y furia

- No te tengo miedo Cullen - respondió

"Si como no, tu corazón me dice lo contraria al igual que tus pensamientos" pensé con ironía – Solo te lo advierto Newton, te veo cerca de Bella y te arrepentirás

Me fue de ahí porque si me quedaba un segundo más, mataría a Newton, pero le había dejado muy claro que si se acercaba a Mi Bella lo mataría y no era jugando, no iba a permitir que ningún otro chico se acercara a Mi Bella, además Tyler y Eric quienes estaban cerca de ahí escucharon lo que le dije a Newton así que ellos también estaban advertido que si los veía con Mi Bella, también los mataría.

La siguiente clases fue Literatura, esa hora solo me la pase buscando a Mi Bella en los pensamientos de los humanos, cosa que fue fácil, pues era el centro de atención de todos en especial de los hombres, como que tendré que dejarles bien claro a todos que Mi Bella era mía, pero el problema era que si hacia eso todos iban a empezar a sospechar. Y no podía darme el lujo de que Mi Bella sospechara algo, la iba a perder si se enteraba o recordara lo que paso aquella noche, aún recuerdo el momento en que la vi por primera vez.

Flash Back Años atrás

Había ido a Forks a inspeccionar junto con Emmett y Jasper, a ver si era conveniente regresar, luego de más de 50 años que nos había ido, sin ya ningún rastro de los humanos que había conocido en aquel tiempo, que aun siguieran con vida, definitivamente podíamos regresar, así que luego de darle un recorrido a aquel pequeño pueblo, ya era hora de irnos, pero antes decidimos ir a cazar un poco, no teníamos mucha sed, pero queríamos divertirnos un poco antes de regresar, Emmett fue a buscar si encontraba algún oso por los alrededores y Jasper decidió acompañarlo, yo cacé una manada de ciervos, con los cuales luego de estar completamente satisfecho, empecé a jugar, sin Emmett o Jasper era un poco aburrido pero era divertido, entonces vi que uno de mis juguetes, corría en dirección hacia el pueblo, lo vi entretenido así que lo seguí.

Luego de casi 15 minutos persiguiendo a mi juguete, lleguemos a la parte trasera de lo que parecía una casa, un poco pequeña de solo dos pisos, estaba pintada de un color blanco un poco gastado, no le di importancia así que decidí volver a internarme en el bosque, me di la vuelta y entonces la vi, ahí, debajo de un árbol estaba el ser más hermoso y delicado de todos, una joven humana que no debía pasar de los 12 años, su cabello era de color castaño oscuro ondulado el cual caía por sus hombros, su piel era blanca pero nunca llegaría a ser tan pálida como la nuestra, no podía ver sus ojos pues estaban concentrando en un libro.

¿Qué estaría leyendo?, ¿un manual para chicas?, ¿o estaba fingiendo leer y lo que estaba viendo era una revista?, deseaba ver el color de sus ojos para ver si eran tan hermosos como lo era ella, iba a acercarme cuando el viento soplo con fuerza trayendo con él el olor de aquella hermosa criatura, era algo un olor dulce, no mejor dicho exquisito, más que eso, era el olor que creí que era imposible existir en la vida, esa chica, era ella, mi Tua Cantante, su sangre solo cantaba exclusivamente para mí. Era la regla entre los vampiros las Tua Cantante cuando des con ella hay dos opciones: decides beber su sangre o convertirla y que sea tu pareja y ella solo estaba cantando para mí, ¿podía ser más feliz?, quería beber hasta la última gota de su sangre, así que me acerque sigilosamente hacia ella, nadie iba a detenerme en ese momento, pues mis hermanos estaban cazando lejos de ahí y mis padres estaban en Alaska y no llegarían a tiempo para salvar a esta pobre humana. Pero no quería que me viera y gritara así que me puse a su espalda.

- ¿Quién eres? – preguntó la voz más bella que había escuchado, era como el cantar de los Ángeles salieron de sus labios, aunque no estaba para tonterías ¿Cómo es que se había dado cuenta de mi presencia si no hice sonido alguno? – Veo que no me vas a decir, me llamo Bella, ¿y tú? – Preguntó ella. Volví a quedarme en silencio – bueno si no quieres hablar te comprendo, pero no es bueno andar merodeando por aquí, mi padre es el jefe de policía y no me gustaría que te llevara a la cárcel por acosar a su hija

Si su voz era como el cantar de los Ángeles su risa lo era aún más, ni siquiera sabía cómo había sentido mi presencia, pero sabía que yo estaba ahí, no parecía asustada, estaba como cómoda, ¿acaso estaba loca o qué?, ¿Por qué demonios no la ataco aun?, su voz me dejó en un estado de idiotez aguada, pero que ni crea esta chiquilla, quiero su sangre y la tomaré.

- ¿Has leído Orgullo y Prejuicio, extraño? – me preguntó la chiquilla nuevamente, ¿es que acaso su padre no le había enseñado a no hablar con extraños? – Veo que no vas a hablar ¿o me equivoco? – Alzó la vista de su libro y volteo en mi dirección, fui más rápido que sus ojos y desaparecí de su vista – ¿Qué raro?… pensé que había alguien cerca, creo que el ambiente de Forks al fin empezó a afectarme – nuevamente empezó a reír, esta chiquilla era muy extraña.

Estuve viéndola sentada bajo ese árbol leyendo, sin importarle su alrededor, era como si estuviera metida en su propia burbuja personal, se veía tan hermosa y tan pacifica en ese lugar, no sé por qué pero me quedé en mi lugar admirando su belleza, aunque su sangre me estaba llamando a probarla, algo que no sabía describir bien me lo impedía, aquella extraña sensación solo me pedía que me quedara en donde yo estaba y que la cuidara, aunque me parecía ridículo, siendo yo un vampiro que lo único que quería era probar su sangre, pero aun así lo hice.

Lo que más llamo la atención fue el hecho de que no podía leer su mente, siempre que lo intentaba me topada con una pared de ladrillos, logrando que me dieran dolor de cabeza, ¿acaso había perdido mi poder?, eso era imposible desde que renací había podido leer todas las mentes, y ahora no podía leer la mente de esta chiquilla, ¿acaso ella sería la excepción a mi poder?

Ya muy entrada la tarde, casi cayendo la noche, escuché un auto estacionarse frente a la casa

- Bella ya llegué – escuché la voz de un hombre que debía de ser su padre, pero aun así sentí un punzada de dolor y tristeza, ella iba a regresar a su casa y no la volvería a ver, pues había decidido dejarla vivir, no podía matar a algo tan bello y puro como lo era ella.

Se levantó y caminó hacia su casa con unos pasos muy torpes por lo que deduje que esa chica debía ser un poco torpe, una vez que no estuvo fuera de mi rango de visión, sentí un extraño vació en mi pecho, mi lado irracional me decía que la buscara, que necesitaba verla, pero mi lado común me decía que era mejor alejarse de la tentación, no quería matarla, aunque su sangre fuera una de las cosas más exquisita que haya olido.

- Es hermosa, pero… ¿no crees que es un poco joven para ti? – comentó una voz, miré detrás de mí y vi a Emmett y a Jasper los cuales estaban a unos poco metros de donde me encontraba.

- ¿Hace mucho que están aquí? – les pregunté, no había escuchado sus pasos y mucho menos sus pensamientos.

- Desde que te acercaste a ella para atacarla – me respondió Jasper con seriedad

- Si hermanito ¿quién lo diría? ¡Te gustan las niñitas!, yo que pensaba que eras Gay, ¡vaya sorpresa que se llevarán nuestros padres!, al santo y puritano Edward le gustan las niñas pequeñas – se burló Emmett "¿Así que le gustan las niñitas pedófilo?" pensó aun con burla

- Yo no soy ningún pedófilo, a mi esa chiquilla no me interesas – le dije con frialdad y furia, solo a él se le ocurría decir semejante estupidez

- ¿A sí? – me dijo con ironía – que raro porque según Jasper tus sentimientos cuando la mirabas decía todo lo contrarios hermanito – sonrío con superioridad – ¿cómo dijo que eran tus sentimientos?, oh si, Deseo, felicidad, alegría y amor, Di, ¿por qué mostrabas esos sentimientos si no estaban interesado en esa "chiquilla"?_ cuestionó Enmett

- Bah tonterías – les di la espalda

- Aja si, como tú digas ¡Gran Pedófilo!– siguió Enmett. Por su mente pasaron imágenes nada agradables y la condenada palabra "Pedófilo"

-¡Que no soy ningún pedófilo!- grité enojado

Corrí tras Emmett el cual huyo de mí, aunque yo era más rápido que él le di ventaja, ¿de verdad él creía que a mí me interesaba esa chiquilla? Existiendo tantas mujeres en el mundo… ¿cómo creen que me voy a interesar en una niña?, porque eso era una niña, una muy hermosa… ¿dije hermosa?, no yo no dije eso…

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Luego de ese día, no puede irme de Forks, algo me ataba a aquel pueblo, así que decidí quedarme por un tiempo ahí, siempre iba a la misma hora a la casa, del Jefe Swan, con la simple intención de ver a Bella, simplemente verla de lejos me hacía sentir vivo, cosa que empezaba a preocuparme. ¡Jamás me había sentido de esa manera en todos los años que llevo siendo un vampiro! Cuando la veo o escucho su voz… me siento en paz. Empecé a conocerla un poco. Sabía que le gustaba hacer cuando estaba sola en su casa, los libros que le gustaba leer, la comida que le gustaba y la que detestaba, inclusive conocía sus miedos, ya que ella habla dormida y desde su ventana, no era que entrara a su cuarto… solo me quedaba en su ventana a vigilar sus sueños.

Esa chica se había vuelto una obsesión para mí, pero no una obsesión de las malas sino una de las buenas, ya que solo deseaba protegerla de todo y de todos los que la pudieran lastimar. Incluso la protegería de mí mismo, no me podría perdonar si la lastimara. Esa noche me encontraba en su ventana viéndola dormir, parecía tener una pesadilla, pues se movía de un lugar a otro incomoda, su padre no había llegado pues había ido a Port Ángeles por un caso de homicidio.

- Pa-Papá – la escuché decir entre sueños – ma-mamá, vuelvan, no me dejen por favor…

¿Acaso estaba soñando que la dejaban sola?,¿por eso se veía tan preocupada y agitada?, la escuché mencionar las mismas palabras una y otra vez, me estaba preocupando cada vez más, no me gustaba verla sufrir, pensé en entrar a su cuarto y tratar de calmarla, pero no sabía si era bueno hacer eso.

- ¡Ayuda! – aquel grito me desgarró por dentro. Había tomado la decisión, abrí la ventana y entre a su cuarto, estaba impregnado de su olor, y aunque ya me había acostumbrado no puede evitar que la ponzoña se acumulara en mi boca, pero no le di importancia, me importaba más que ella estuviera bien.

Me acerqué a su cama, estaba sudando y su respiración era irregular, no sabía qué hacer para calmarla, así que solo puse mi mano en su frente, ella tembló ligeramente ante el contacto de mi piel fría contra la suya.

- No te preocupes ya no estás sola – le susurré al oído – yo siempre estaré a tu lado para protegerte.

- ¿Qui-Quién? – me preguntó aun dormida.

- Solo alguien que te cuidará siempre – sonreí un poco, entonces ella abrió lentamente los ojos y me vio, me quede pasmado antes ese hecho, se había despertado, lo más seguro era que empezara a gritar pidiendo ayuda por el extraño que estaba en su cuarto a esa hora, pero nada de eso ocurrió.

- ¿Te quedarás? – me preguntó aun soñolienta.

- Si ese es tu deseo – le dije yo aun en estado de shock ya que ella no se había asustado, ni tampoco había gritado.

- Eso quiero… - dijo cerrando nuevamente los ojos.

No entendí nada de lo que había pasado, pero desde ese día todas las noches entré a su cuarto a velar sus sueños, aunque ella parecía no recordar el haberme visto, pero siempre que tenía una pesadilla bastaba con tan solo colocar mi mano en su frente para que se relajara y una sonrisa apareciera en su rostro. Cuando llego el final de las vacaciones de verano, Bella debía de regresar con su madre a Phoenix y yo debía volver a mi vida medio normal.

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He de decir que no fue nada fácil regresar a mi vida medio-normal con mi familia, pues la angustia de ver a Bella nuevamente no me dejaba en paz, tanto que inclusive mi familia se estaba dando cuenta de mi deseo de volver a ver a Bella, y con un vampiro que podía sentir tus emociones, no era nada fácil, ocultar la desesperación que sentía en ese momento.

Hacían dos meses que no sabía nada de Bella y ya me estaba volviendo loco. Estaba en la sala tratando de relajarme tocando el piano, pero no era fácil, la imagen de Bella aparecía una y otra vez en mi mente, volviéndome loco. Necesitaba verla aunque sea una vez más, solo unos segundos, pero sabía que era imposible, Phoenix era uno de los lugares más soleado de los y para mi mala suerte si el sol me tocaba iba a dar un buen espectáculo, así que lo mejor era no volver a verla. Pero eso me estaba volviendo loco, necesitaba volver a verla.

- Edward por favor cálmate – me reprochó Jasper bajando las escaleras – me vas a volver loco con tu desesperación de volver a ver a esa niña.

- No estoy desesperado – le gruñí, el constante golpeteo de mi pie con el piso se hizo cada vez más y más fuerte.

- Hombre ya párale a ese ruido – Escuche decir a Emmett desde su cuarto – me estas desconcentrado.

- No estoy haciendo ningún ruido – detuve el golpeteo de mi pie contra el suelo.

- Hijo tienes que calmarte tu estado de ánimo nos afecta a todos – habló Carlisle saliendo de la cocina con Esme a su lado.

- Lo siento…- bajé la mirada avergonzado – es solo que, realmente necesito verla – admití con pena.

- Cariño se lo que sientes, literalmente lo sé, pero tienes que controlarte – dijo Esme sentándose a mi lado.

- No puedo, no sé por qué, pero anhelo verla, deseo poder saber si está bien, poder respirar su dulce aroma, escucharla reír, necesito verla ahora mismo o me volveré loco – pasé varias veces mi mano por el cabello con desesperación, que me había hecho esa niña, que me estaba volviendo loco

- ¿Por qué no vas a verla? – no sé en qué momento entró Alice a la casa ya que no la oí llegar en ningún momento.

- Oh gran idea, ahora mismo voy a Phoenix a pleno sol a ver a la Bella – dije con sarcasmo en mi voz – Alice, Bella ahora no está en Forks sino en Phoenix ¿te imaginas lo que pasará cuando mi cuerpo empiece a brillar a causa del sol?

- Ahí no seas tontito, puedo ver que habrá una semana nublada en ese lugar, la cual inicia a partir de mañana, ¿por qué no vas y nos dejas descansar de tu desesperación por un rato? – vi en sus visiones que así seria, toda una semana Phoenix estaría nublado.

No lo pensé dos veces, subí a mi cuarto y preparé un bolso con algo de ropa, y otras cosas innecesarias que debía utilizar para no llamar la atención, una vez que tuve todo listo volví a bajar las escaleras, me despedí de mis padres y mis hermanos y subí a mi auto, aunque hubiera preferido correr hacia allí sabía que no era recomendable.

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Una vez que llegué a Phoenix – más específicamente a Arizona – me hospedé en uno de los hoteles más lujoso, desempaqué lo más rápido que puede. Vi la ahora, eran las tres de la tarde, lo que significaba que Bella de seguro estaba saliendo de sus clases, entonces recordé que no sabía a qué escuela iba, perfecto – noten el sarcasmo –, mi móvil empezó a sonar y vi el nombre de Alice en la pantalla.

- Dime ahora mismo todo lo que sabes – hablé molesto.

- Cálmate hermanito – me respondió el duende maléfico riéndose de mí, claro como ella no es la que estaba desesperada – ve a Heart of Light, que está cerca de tu hotel, ahí la vas a ver

No dijo más pues corté la llamada, salí de la habitación, busque el colegio que mi hermana me había dicho, fue gracioso pues era un colegio católico dirigido por religiosos, mera coincidencia, tal vez, estuve esperando fuera del colegio, esperando a que Bella saliera, lo que más adoraba de ese colegio, es que era exclusivo para chicas, así que las probabilidades de que mi Bella tuviera un novio dentro de aquel colegio eran casi nulas. Cuando la vi salir dejé de respirar y sentir que el vació que había en mi pecho se llenaba nuevamente, Bella vestía una falda de color azul marino a cuadros y una camisa blanca, encima llevaba un chaqueta azul oscuro, con una corbata roja en el cuello, unas largas medias negras con zapatos negros y una boina azul que hacia juego con la ropa. Se veía simplemente hermosa, más que hermosa, como un ángel bajado del cielo, quise acércame a ella, pero sabía que a estas altura no podía, debía esperar un poco más

- Hermoso – susurré desde lejos.

Bella volteó en mi dirección y no debía encontrarme, así que tuve que esconderme, aun me sorprende el hecho de que Bella parece escucharme y saber que estoy cerca de ella, no sé cómo lo hace para saber que estoy cerca, ya que es solo una simple humana, pero a veces siento que sabe que yo estoy cerca de ella.

Cuatro años después

Luego de cuatro años de estar al pendiente de mi Bella, de verla llorar, reír, enojarse, y de esconder el gran amor que sentía por ella, prácticamente me había mudado a Phoenix con tal de verla. Los días soleados solía permanecer en una pequeña casa que había comprado cerca de la casa de Bella para estar cerca de ella. En su cumpleaños número 15 creo que me sobrepase un poco, ya que hice que le enviaras 15 arreglos florares con flores exóticas, las cuales mande a su casa y al colegio al que estudiaba, además de contratar a un grupo de mariachis, para felicitarla por su cumpleaños, y claro uno de ellos le entrega mi regalo de cumpleaños el cual era un ejemplar de Romeo y Julieta autografiado por el mismo William Shakespeare, suerte que Carlisle tenía dos ejemplares y aceptó darme uno de ellos para dárselo a Bella.

He de decir que ese día el rostro de Bella se tiñó de un hermoso rojo intenso, el cual jamás había conocido antes, pero también podía notar que estaba feliz, aunque se muriera de la pena, ella estaba contenta, cuando se enteró que sus padres se iban a dar una segunda oportunidad también estaba feliz, pero si comparara la felicidad de ese día con el día de su cumpleaños, creo que existiría una gran diferencia, en su cumpleaños 16 hice algo similar, solo que en lugar de enviarle flores exóticas le mandé, gracias a la ayuda de Alice, dos ramos de flores de cristal, con un pequeño Diamante en cada rosa, además de una medalla con el símbolo de nuestra familia, y un ejemplar de su libro favorito: Orgullo y Prejuicio también autografiado por Jane Austen y un ejemplar de Cumbres Borrascosas autografiado por Emily Bronte.

Decir que estaba enamorado de ella era poco, la amaba con locura y estaba dispuesto a bajarle la luna si me lo pedía.

El 6 de Abril haría mi primera aparición, tropezando con ella casualmente, ahí me presentaría con ella, aunque estaba preocupado pues sabía que ella era muy tímida y no sabía si iba a hablarme o no, ese día era nublado, así que esperé a Bella en el parque al que solía ir antes de irse a su casa, cuando llegué al parque, rápidamente miré hacia el árbol en el que normalmente se sentaba a leer, pero curiosamente no estaba ahí, lo cual me desesperó un poco, vi en mi reloj que eran las 3:45 debía de estar sentada ahí,¿ entonces por qué no lo estaba?, eso me estaba poniendo cada vez más nervioso, la busqué por los alrededores, hasta que di con ella, pero lo que vi me hizo enfurecer, ella estaba comiendo un helado con un chico, con el cual se estaba riendo y sonrojando.

Esas risas deberían ser solo para mí al igual que su sonrojo, mi monstruo interior despertó, pidiendo la sangre de ese miserable que se había atrevido a quitarme las risas de mi Bella al igual que sus sonrojos, nadie me iba a quitar a Bella así de fácil, cuando Bella se despidió de ese humano y se fue a su casa, pensé en seguirla.

Pero primero lo primero vengarme de ese humano, para que jamás se le ocurriera meterse en mi camino. Lo seguí hasta su casa, por lo que podía ver vivía solo, perfecto así nadie se iba a meter en mi camino, entró a su casa y cerró la puerta con llave, pero claro ese tipo y yo íbamos a arreglar cuentas, así que destrocé la puerta trasera de su casa para llamar su atención.

- ¿Pero qué pasa? – escuché como corría hacia la cocina - ¿Qué demonios fue ese estruendo? - cuando entró a la cocina y me vio parado en el marco de lo que había sido antes su puerta se asustó - ¿Qui-quién demonios eres?

- Eso a ti no te importa – le dije yo con odio – solo te vengo a advertir que si te veo cerca de Bella te mato.

- Ja ¿quién eres tú para decirme si me puedo o no acercar a ella? – me desafió, ese humano o era estúpido o en verdad quería morir en ese preciso momento.

- ¿Quién soy?, digamos que si te vuelvo a ver cerca de ella no dudaré en matarte – tras amenazarlo le di la espalda para marcharme

- Pierdes tu tiempo con ella ¿sabes? – se burló el humano de mi – Ella será mía y solo mía.

Esas palabras lograron que el demonio dentro de mí se liberara al fin, ese humano no me iba a quitar a Bella, jamás se lo iba a permitir, me acerqué a él como un depredador que acorrala a su presa, lo agarre del cuello y apreté con fuerza.

- Si ella no es mía tampoco será de nadie – le dije antes de matarlo

Salí de la casa de ese humano, no tomé de su sangre porque me daba asco, pero si tomaría la sangre de cierta traidora, si ella no era mía tampoco sería de nadie.

Corrí hacia su casa, y la vi sentada en la sala de su casa leyendo, sus padres saldrían más tarde y ese sería el momento para atacarla.

Fin del Flash Back

Actualidad

Pero que idiota fue en ese momento, por mis estúpidos celos la ataqué esa noche, condenándome a mí mismo al dolor de saber que por mi culpa ella había muerto. O eso pensaba, aun no entendía como era que se había librado de la muerte, pero algo era seguro, esta vez haría todo como se debe, no volveré a cometer dos veces el mismo error, primero me ganaré su confianza, después averiguaré como rayos se libró de la muerte, sin ser transformada un vampiro y por último lo que será más difícil, decirle la verdad de lo que era, porque esta vez no pensaba alejarme de ella, la amaba y la necesitaba a mi lado.

Cuando sonó la campana final me dirigí al estacionamiento, al llegar a mi auto vi a mis hermanos y a Rosalie, pero curiosamente Alice no estaba cerca, algo raro pues era la primera en salir y la primera en llegar al auto, ¿en dónde se había metido ese duendecillo del demonio?

- Esta con la chiquilla humana revivida – me dijo Rosalie a mi silenciosa pregunta

- ¿La chiquilla humana revivida? – no entendí muy bien a lo que se refería hasta que recordé que así le decía Rosalie a Bella cuando se enteró de que yo "veía" a una chica humana, la cual tan solo tenía 12 años, aunque lo de revivida sabía que era algo reciente

Busque con la mirada a mi hermana y a Mi Bella las cuales se estaban cercando a un SUV Porsche de color azul oscuro aparcado cerca nuestro auto, ellas estaban hablando o mejor dicho mi hermana estaba hablando ya que Mi Bella parecía no estar entendiéndole ni misa, en cuanto Alice dijo que nos iba a presentar, no pude evitar sonreír.

"Así que conoceremos al amorcito de nuestro hermano pedófilo" pensó el idiota de Emmett, lo voy a matar eso es seguro

- Emmett – le gruñí

"Será mejor que se calmen ya están cerca" nos advirtió Rosalie, la cual no estaba tan amargada como siempre cosa que era raro en ella…

Cuando Bella y Alice estuvieron frente a nosotros Alice la presentó

- Chicos les quiero presentar a mi nueva amiga Bella… Bella, estos son mi novio, Jasper o Jazz como le digo yo, y ellos mis hermanos: Emmett Rosalie y Edward al que ya conoces por supuesto "Ja Edward ahora si no podrás evitar que Bella y yo seamos amiga"

Alice había visto hace años atrás que ella y Bella serian grandes amigas, pero como no podíamos aparecer aun, ella no tuvo oportunidad de conocerla, hasta el día de hoy, estaba más que seguro que Alice iba a aprovechar para hacer todo lo que antes no había podido hacer con mi Bella. Estuvimos hablando con Bella y a Emmett casi se le escapa algo de lo que había pasado, mi Bella se fue ya que tenía algo importante que hacer, pero cuando salió…

- ¡Ah! – gritó Alice alarmada, todos volteamos a verla y Jasper le envió ondas de calma.

- ¿Qué ocurre Alice? – preguntó Jasper un tanto preocupado por su esposa.

- Be-Bella – susurró Alice. Eso bastó para que yo me preocupara.

- ¿Qué ocurre con mi Bella, Alice? – Le pregunté agarrándola por los hombros – Habla Alice ¿Qué viste?

- Edward cálmate si – me dijo Jasper apartándome de Alice – deja que nos diga, que nos explique…

- Gracias Jazz – el duendecillo sonrió y luego me vio – Edward volvió a pasar…

- ¿Qué volvió a pasar?, ¿acaso volveré a atacar a Bella? – pregunté yo aún más preocupado que antes, no me perdonaría si la volvía a atacar

- No, su futuro Edward, el futuro de Bella volvió a desaparecer – Alice estaba preocupada, así que entré en su mente y, efectivamente, el futuro de mi Bella estaba en blanco, eso no me agrado en lo más mínimo.

- Iré a ver si está bien.

- Tú no vas a ningún lado Edward – Emmett se puso en mi camino – no podemos arriesgarnos a que vuelvas a atacar a Bella, tal vez es por ti que su futuro acaba de desaparecer.

- No digas tonterías puedo controlarme – fruncí el ceño ante la poca confianza que me tenían.

- Aja si claro, lo mismo dijiste aquella vez y la atacaste hasta dejarla muerta, lo siento pero no podemos dejarte a solas con ella – expuso Emmett, ¿Hasta cuándo me iban a recordar la barbaridad que hice? Jamás se me iba a olvidar el error que cometí?

- Él tiene razón Edward – eso si estaba raro ¿Rosalie protegiendo a Bella? – Mira ya pasamos por tu agonía una vez, porque pensabas que estaba muerta, lo siento pero no voy a permitir que vuelvas con tu depresión nuevamente – lo sabía ella no estaba protegiendo a Bella solo lo hacía por ella misma… o tal vez solo tal vez me estaba protegiendo a mi

- Edward igual seguiré revisando su futuro no te preocupes – sentí la pequeña mano de Alice en mi hombro

- Esta bien – suspiré derrotado – no me acercaré a Bella a menos que sea aquí en el colegio, pero Alice si vez algo me avisas…

- Claro que si hermanito no te preocupes que te tendré avisado sobre todo lo que pasa con Bella – respondió Alice

Aún seguía preocupado del por qué el futuro de Bella había desaparecido del rango de visión de Alice, pero estaba más preocupado de que pudiera lastimarla nuevamente si fuera a verla, aunque seguía siendo más exquisita que antes, no iba a caer en la tentación, no de nuevo.

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Toda la tarde y la noche me la pasé como león enjaulado en la casa, Bella no había vuelto a aparecer en las visiones de Alice y eso me tenía desesperado, de no ser porque Emmett y Jasper estaban atentos a cualquier cosa que hiciera, hace mucho hubiera ido a la casa de Bella a ver si estaba bien, pero claro eso no me lo tenían permitido, aunque me decía que debía ser paciente, paciencia era algo que no tenía desde que había conocido a Bella. Me encontraba en mi cuarto escuchando algo de música clásica, tratando de calmarme aunque sea un poco.

- ¿Edward puedo pasar? – me preguntó mi madre desde el otro lado de la puerta

- Pasa mama – le dije sentado en mi sillón de cuero negro

- ¿Hijo te sientes mejor? – me preguntó una vez dentro del cuarto

- No lo estaré hasta que Bella vuelva a parecer en las visiones de Alice – respondí un poco más calmado – jamás había anhelado tanto que el duende del mal viera lo que pasaba con mi Bella como hasta ahora.

- ¿Aun la amas verdad? – dijo Esme mirándome con ternura.

- La amo más que antes, no sé cómo explicarlo, pero ahora que la he vuelto a ver no quiero que nada ni nadie me aleje de ella, amo a Bella más de lo que imaginas mamá

- Me alegra que esa niña este viva, no había visto esa mirada en tu rostro desde aquel incidente – aseguró tomando mis manos – no te preocupes sé que pronto Bella aparecerá en las visiones de Alice, confía en ella y en su persistencia.

- Confiaré.

Bella no volvió a aparecer en las visiones de Alice durante el resto de la noche, pero en la mañana, volvió a aparecer, Alice vio que iba a llegar más temprano de lo normal y que Jessica y Laureen la atacarían con preguntas, eso a mí no me importaba en lo más mínimo, quería hablar con ella, así que hice que todos se apuraran para irnos al colegio, cuando llegamos vi que Bella estaba sentada bajo uno de los árboles viendo hacia ningún punto en específico. Caminé hacia ella seguido de mis hermanos, los cuales aún no querían dejarme a solas con Bella, ¿es que no podía tener aunque sea un poquito de confianza?, sabía que la respuesta era no, cuando estuve frente a Bella me di cuenta que aún no se había percatado de mi presencia algo realmente extraño

- ¿En qué piensas? – le pregunté para romper sus pensamientos

- En quién es más raro si los Cullen o yo – respondió aun sin notar nuestra presencia

- Entonces ¿crees que somos raros? – La vi ponerse tensa, lo que significaba que ya había notado mi presencia – y bien ¿crees que somos raros? – volví a preguntar, vi como sus mejillas se encendían a causa de la pena y su corazón se disparó en el acto, ¡como había extraño eso!

- Yo… esto… verás… no – Bella intentó explicarse. Trate de no reírme ante su nerviosismo…

- Jajajaja jamás había visto a alguien ponerse tan rojo – Emmett siempre tenía que ser un metiche, ¿no se podía meter en sus asuntos?, Bella vio que Emmett y Jasper también se estaban riendo y se sonrojo aún mas

- Emmett para de reírte – le dijo Alice tratando de tranquilizarlo, aunque ella y Rose también se estaban riendo – no le hagas caso Emmett siempre ha sido demasiado exagerado

- N-No… importa estoy acostumbrada, a Jake y los chicos de la Push siempre les encantaba hacerme sonrojar – eso no me agradó ¡Bella tenía amigos en la Push!, aunque ahora que lo recordaba Charlie siempre iba a ese lugar junto con Bella, ¿cómo se me había pasado el hecho de que ella tenía amigos en ese lugar? – ¿Pasa algo? – preguntó al ver nuestras expresiones

- No nada Bella – respondió Alice un poco nerviosa "Debemos de saber que tanto le han hablado esos Chuchos"

- Ahora no cambiemos de tema – dijo Emmett trato de romper el incómodo momento en el que nos encontrábamos – ¿en verdad te parecemos raros? – Emmett trato de hacer unas de las caritas que Alice usaba para chantajearnos, pero creo que no funcionó porque Bella solo puedo reírse.

- Créeme más rara soy yo que ustedes – nos dijo entre risas.

- No lo creo – dijimos todos al mismo tiempo, ¿qué puede ser más raro que unos vampiros vegetarianos?

- Créanme soy más rara que ustedes – volvió a asegurar Bella.

Así comenzó nuestra pequeña discusión de quien era más raro si ella o nosotros, era realmente extraño la manera en la que ella congeniaba con nosotros, inclusive Rosalie se sentía a gusto a su lado, algo realmente extraño, yo diría casi milagroso en alguien. Algo si era seguro: Bella había sido aceptada en nuestro grupo fácilmente, solamente siendo ella misma.

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Los días transcurrieron y desde que besé a Bella en los labios no puede volver a clases, pues Alice me había visto perder el control y tuve que ir de caza, tenía que estar lejos de mi Bella durante ese tiempo, lo que era estresante y molesto, ¡quería volver con mi Bella pronto!, pero era mejor prevenir que lamentar aunque eso significara no ver a Bella durante unos días. Al fin llegó el sábado Jasper, Rosalie y yo habíamos regresado a Forks al fin, cuando llegamos tuvimos que apresurarnos para ir a buscar a mi Bella, y claro, también tuve que ponerme al día con Alice sobre lo sucedió, al parecer cada vez que Bella salía del colegio su futuro desaparecía, y ahora nos encontrábamos camino hacia su casa.

Nos estacionamos en frente de la casa de Bella, vimos una motocicleta estacionada en el garaje, tuve un extraño presentimiento en ese momento, baje de mi auto seguido de mis hermanos, Rose sonó el claxon de su auto y en menos de unos segundo la puerta se abrió, mi Bella salió de su casa, hermosa como siempre. Quise correr a su lado para estréchala en mis brazos pero eso cambio cuando una figura salió detrás de ella. Jacob Black estaba frente a nosotros, uno de los licántropos de la Push, la furia y el odio empezó a invadirme al ver a ese chucho salir de la casa de mi Bella.

"Edward cálmate por favor" me advirtió Jasper posándose a mi lado al igual que Emmett, ambos me sujetaban por los brazos.

"Hermano cálmate. Recuerda lo que paso la última vez que te enfureciste" pensó Emmett recordando lo que había pasado: la casi muerte de Bella.

"Está bien me calmo" respiré varias veces para calmarme.

- Bella cuídate en serio, son peligros en especial ese de cabello raro – escuché decirle ese chucho a mi Bella "Malditos vampiros ¿qué hacen aquí? y yo que pensaba salir con Bella a solas" pensó, la furia cada vez se hacía más y más grande.

- Se llama Edward y no veo en que sean peligro –nos defendió Bella pero sinceramente ya no sabía ni que pensar.

- Como sea que se llame solo aléjate – dijo y vi como ese chucho se acercó a mi Bella para besarla, ya no pude soportarlo, quería lanzarme sobre él y arrancarle la cabeza para que aprendiera que no debía acercarse a mi Bella

Cuando el chucho eso se encaminó hacia su moto, por mi mente pasaron las mil y una formas de matarlo en ese preciso momento, podía sentir las onda de calma que Jasper me trasmitía pero eso no estaba funcionando en lo más mínimo, la furia que sentía por dentro era cada vez más y más grande y el demonio en mi interior estaba empezando a despertar.

"Edward será mejor que te adelantes, estas fuera de control" me dijo Alice mostrándome una visión en la que yo atacaba nuevamente a Bella y esta vez si la mataba.

Acepte a regañadientes y subí a mi auto, Emmett me acompañó, no confiaba en mi ni un poco, temía que si me dejaban solo iría en búsqueda de ese chucho, y eso era lo que tenía planeado, pero con mi hermano cerca no iba a poder cumplir mi cometido. Una vez que estuvimos lejos de la casa de Bella aceleré a todo lo que mi auto daba. Aún estaba furioso y sin Jasper para que me tranquilizara un poco iba a cometer un disparate.

- ¿Podrías cálmate Edward? – me pidió Emmett tenso – no necesito tener el poder de Jasper para ver que cada vez estas más furioso.

- ¿Y tú cómo esperas que este? – dije mirándolo con odio – Por ese maldito chucho Bella desaparece de las visiones de Alice, el muy maldito de seguro a estado con Bella todo este tiempo, de seguro esa era la persona tan importante y especial que iba a venir con nosotros de compras – la rabia que sentía se estaba saliéndose de control, apreté con fuerza el volante de mi auto hasta magullarlo.

- Cálmate, no puedes decir eso así como así, de seguro hay una explicación "Diablos está furioso en ese estado podría matar a alguien o mejor dicho a mi si no se calma" Emmett estaba preocupado y un poco asustado, así que traté de calmarme.

- Lo siento hermano no quise ponerte tenso, es solo que…. no sé qué me pasa cada vez que veo a Bella con otro – suspiré un poco irritado

- Eso son celos hermano, todos los sentimos alguna vez en la vida – por primera vez Emmett estaba actuando como un hermano mayor – aunque en ti es peligroso, ya que pierdes el control, pero si sigues así terminarás matando a Bella definitivamente.

- Lo sé… - miré la carretera, ya habíamos llegado a Port Ángeles así que bajé la velocidad – pero es que cada vez que la veo con otro… no puedo evitar que mi furia crezca… solo quiero que este conmigo no quiero compartirla con nadie más…

- Te entiendo, a mí me pasa igual con Rosalie, cuando la veo cerca de otro, sea vampiro o humano, también me pongo igual que tú – colocó sus manos detrás de la cabeza y se recargó en el asiento

- ¿Y qué haces para calmarte? – le pregunté, quería saber cómo controlar esos ataque de celos que me daban.

- Solo confía en ella y ya

- Eso es algo difícil… Bella suele desaparecer siempre que sale del colegio, obvio que es por ese maldito chucho, a ellos Alice no los puede ver, su futuro siempre está en blanco… dos casos similares, así que solo tiene que ser eso, Bella y ese chico lo más probable es que… - nuevamente la furia empezó a aumentar.

- Ya Edward, además si tus teorías son ciertas, ¿no crees que si Bella tuviera algo con ese chucho su olor estuviera impregnado en ella?, además tus suposiciones tienen varios fallos, primero, ese chucho no tiene más de pocos meses siendo un licántropo, segundo, Bella desapareció de las visiones de Alice desde lo que paso aquella noche, y tercero, cálmate o yo te voy a tener que calmar.

Emmett tenía razón había quebrantado mis teorías, pero seguía sin entender porque Bella seguía desapareciendo de las visiones de Alice cada vez que salía del colegio y entraba a su casa, ¿Había algo en esa casa que causaba eso? ¿Qué hacia ese chucho en casa de Bella? Esas preguntas rondaban mi mente y no me dejaban tranquilo y no estaría tranquilo hasta saber las respuestas.

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Cuando llegamos a centro comercial de Port Ángeles, aún era temprano y lo más seguro es que los demás llegaran dentro de un rato más, así que Emmett y yo empezamos a caminar, sin Alice a nuestro lado pudimos recorrer todo el centro comercial, sin ninguna bolsa encima, pobre de Jasper, estaba seguro que Alice y Rose harían que cargara todas sus compras, creo que no fue muy bueno dejarlo solo con ellas.

Luego de dos horas, ya empezamos a aburrirnos pero sabía que mis hermanos y Bella ya estaban en el centro comercial.

Los minutos empezaron a pasar y nada, ni Alice, ni Rose, ni Jasper aparecían, ya me estaba impacientando y Emmett al parecer lo estaba notando, suspiró y sacó su móvil, para marcar el número del diablo, digo el de Alice, solo repico una vez.

- ¿Si…? - escuché la voz cantarina de Alice del otro lado del teléfono

- Hey enana Edward esta calmado así que podemos reunirnos – dijo rondándome con la mirada.

- Ok… vamos a estar en la cafetería del segundo piso…

- Esta bien te esperamos ahí, Edward está impaciente y yo quiero ver a mi Rose – dijo como niño desesperado.

- Ok… dile que se calme no puedo creer que sea tan necio…. – ¿Necio yo? ¡Yo no soy necio! ¡solo quiero ver a Bella!

- Le digo pero créeme no será nada fácil – dijo Emmett burlándose de mi

- Bien… - ya no soporté que eso dos hablaran y yo sin saber nada de Bella así que le quieté el teléfono a Emmett

- Alice apúrate o yo mismo me voy a encargar de irlos a buscar ¿me entendiste? – hablé un tanto molesto.

- si… ok nos vemos en cinco minutos – corté la llamada

Nos dirigimos a la cafetería que estaba en el segundo piso en donde debíamos de reunirnos con los demás, yo me senté dándole la espalda a la entrada principal de la cafetería y Emmett se sentó frente a mí. No pedimos nada pues no lo íbamos a ingerir, así que decidimos esperar a los demás, cinco minutos más tarde Emmett se levantó para avisarle a los demás en donde estábamos y sentí a Rose correr hacia Emmett para darle un beso muy apasionado, si no fuera un vampiro estaba seguro que terminaría padeciendo de diabetes con lo meloso que eran esos dos.

Cuando al fin dejaron de besarse vi el rostro de Emmett en donde se reflejaba el pánico, aun no me había dado la vuelta así que no sabía el por qué, cuando me di la vuelta y lo que vi no me agradó, primero Bella y luego a la bebe que tenía en brazos, el olor de esa niña era similar al de Bella, entonces vi en la mente de mis hermanos que esa niña era su hija, entonces ella… Bella tenia a alguien a su lado, y ese alguien no era yo.

"Papito" pensó la bebe al verme, no puede evitar sonreír ante esa idea, de que esa niña pudiera ser mía, mía y de Bella.

**********Fin del Flash Back*************

Aun no podía creer lo que había pasado en tan solo una semana, no solo había recuperado a la mujer que ama, sino que además me enteraba que teníamos una hija, producto de aquella noche, aun me dolía lo que hice esa noche, pero ahora aquella noche ya no me parece tan mala, pues de esa noche nació un hermosa niña mitad-vampiro, la cual razona como una niña de seis o siete años, aunque me sorprende que a pesar de que la pequeña se alimenta de la sangre de Bella, esta parece no tener miedo, algo realmente raro, ¿si de repente tu hija no solo bebiera tu sangre, sino que también te puede mostrar lo que piensa por medio de su tacto, no tendrías miedo?.

- ¿En qué piensas Edward? – me preguntó Jasper desde su asiento.

- En muchas cosas que pasaron esta semana – respondí suspirando – entre ellas ¿Cómo fue que Bella sobrevivió a un embarazo de una mitad-vampiro sin morir en el proceso de gestación o en el parto?

- Bella siempre fue rara y eso lo sabes mejor que nadie – no había burla alguna en el comentario de Emmett.

- Emmett tiene razón, ¿cómo fue que Bella sobrevivió aún después de haber perdido tanta sangre? y en dado caso ¿Por qué la ponzoña que había en su cuerpo no la transformo en una de nosotros? – Jasper estaba formulando sus propias teorías pero ningún era estable – no entiendo nada sobre esa chica de verdad…

- Ya somos dos hermanos, jamás he logrado saber cómo es que Bella. Desde que la conocí siempre fue un misterio para mí, pero te puedo decir una cosa, hay algo en ella, que es diferente a muchos humanos – siempre supe que Bella era diferente desde el momento en que la vi y ahora esa idea cada vez era más real. Hay algo en ella que es diferente, especial.

- ¿Sabes? Si no fuera imposible creería que Bella es una…. No. Es una locura… ellos se extinguieron hace siglos – miré a Jasper confuso ¿A qué se parecía Bella?

- ¿A qué se parece Bella Jasper? – pregunto Emmett curioso

- Verán cuando yo fui creado había una organización llamada los Cazadores de la Rosa, un grupo de cazadores que se encargaba de la aniquilación de los vampiros, licántropos y todos aquellos seres inmortales que existieran, María me contó que ellos eran los únicos seres a los que muchos vampiros temían – apretó con fuerzas sus manos por alguna razón – ellos eran inmunes a la Ponzoña, pues ellos habían encontrado la manera de que nuestro veneno no los afectara, en cambio nuestras ponzoña solo los hacia fuerte, a tal punto que ellos podían matar a los nuestro con sus armas, las cuales tenían un veneno letal para nosotros…

- ¿Cazadores como la familia de Carlisle? – pregunté yo algo sorprendido ante esa revelación.

- Si, aunque Carlisle no pertenecía a ese grupo, lo cazadores de la Rosa querían erradicar a todos los seres inmortales, y también a los humanos para ser ellos lo que gobernaran la tierra. Ellos odiaban a todos los seres inferiores a ellos.

- ¿Y piensas que Bella es uno de ellos? - pregunté

- No, Edward – negó Jasper – si Bella fuera un cazador estaría marcada, además en 1875 todos ellos fueron asesinados por aquellos que no deseaban la extinción de los humanos, por eso es imposible que Bella sea uno de ellos, además Bella es una humana, al igual que sus padres. Los Cazadores por lo general eran fáciles de reconocer por la marca en forma de estrella que tenían en su hombro y Bella no tenía ninguna marca ¿o sí?

- Por supuesto que no, en ninguna parte de su cuerpo tenía ninguna marca así – afirmé seguro de mi respuesta.

- ¿Ves? hay esta la verdad… Bella solo es un humano ordinario común y corriente, bueno ni tan corriente…

No sé por qué pero algo en la conversación sobre esos famosos Cazadores de la Rosa no me agradó, ese nombre ya lo había escuchado por boca de mi madre humana cuando aún era humano, solo tengo una pregunta en mi mente ahora ¿Quién es en verdad Isabella Swan?