Guardián de mi corazón

Disclairmer: Los personajes de Twilight no me pertenecen yo solo juego con ellos

Cap. 6: La familia Cullen, ¿y ahora qué?

Bella POV

Mi despertador no dejaba de sonar, ¿es que ni siquiera en domingo podía dormir hasta tarde?, saque mi mano derecha de entre las sabanas, para apagar el maldito despertador, ¿quién lo puso para que sonara a esta hora?, tomé el despertado dispuesta a lanzarlo contra la pared, cuando vi que eran más de las 12:00 en punto, ¿acaso había dormido toda la mañana?. Me estire y luego salí de la cama, ni Rosalie, ni Alice estaba en el cuarto por lo que supuse que debían de estar abajo.

Caminé hacia la cuna de mi pequeña, pero estaba vacía, ¿Dónde estaría?, salí de mi cuarto y me encaminé hacia el piso de abajo, de seguro Alice o Rosalie la había sacado de su cuna al ver que yo aún no me había despertado, lo cual también significaría que mi hija estaría hambrienta cosa que no era buena, pues si no tomaba sangre siempre se ponía de muy pésimo humor, bajé las escaleras casi corriendo, cuando entré a la cocina vi a me pequeña sentada en su silla mientras Edward le daba lo que parecía ser papilla y ella la estaba comiendo sin hacer ningún gesto de desagrado.

Aquella me parecía la escena más hermosa de todas, como si Edward fuera el padre de Nessie, Nessie parecía a gusto con él, no hacia ninguna mueca de desagrado y tampoco me decía que no le agradaba, simplemente a ella le agradaba estar con Edward, cosa que me sorprendió, ella jamás había aceptado mimos, sonrisa y menos palabras de un extraño sin empezar a llorar. Pero con Edward era todo lo contrario, hasta dejaba que la alimentara y eso era un paso muy grande, pero sabía que Edward no era el padre de Nessie, y por más que me doliera no quería que ella se encariñara con él más de la cuenta.

- Buenos días – dije para llamar su atención, Edward me volteó a ver con una de esas sonrisa que tanto amaba y Nessie solo me sonrió.

- Dirás buenas tardes – me dijo Edward en un tono burlón.

- Lo siento creo que me quedé dormida – le dije un poco sonrojada, por haberme quedado dormida.

- No importa, Nessie tenía algo de hambre, Rose le preparó algo de avena antes de irse – me explicó una vez que me senté a la mesa comer un plato de cereal.

- ¿Y a dónde se fue? Mejor dicho ¿Dónde están los demás? – era extraño que solo él estuviera en la casa

- Se fueron a casa, Esme estaba preocupada por como habíamos amanecidos el día de hoy – dijo Edward encogiéndose en hombros

- Claro debe de estar preocupada, pasaron toda la noche en la casa de una completa desconocida – dije con algo de dolor en mi voz.

- Bella no eres una extraña – sé que trataba de hacerme sentir mejor, pero no lo estaba logrando, yo era una completa desconocida para ellos, es decir, ¿cuánto tenia de conocerlos? Una semana solamente

- Claro que si Edward, solo nos conoce de ¿cuánto?, ¿una semana como mucho?, y ustedes me tratan como si nos conociéramos de toda la vida

- Bah, no importa si es de una semana o un siglo les caes muy bien a todos y yo te quiero, no importa el tiempo – respondió tan tranquilo

Estaba en shock, ¿Edward había dicho que me quería?, una cosa era que el me besara como si nada y otra muy diferente era que el me dijera que me quería, no podía explicarlo pero esas palabras habían logrando darme algo de miedo. Mi corazón estaba latiendo tan rápidamente que podía escucharlo, solo esperaba que Edward no pudiera hacerlo.

- ¿T-Tú… me quieres? – estaba nerviosa de preguntarle, no sabía si era que había escuchado mal o no.

- ¿Qué no te ha quedado claro aún? – Edward dejo de alimentar a Nessie y se acercó a mí – pensé que a noche ya te había dejado claro mis sentimientos por ti Bella – tomó mis manos, las besó y me miró fijamente, sabía que mi rostro ahora estaba de un rojo tan intenso que hasta los tomates estarían envidiosos.

- E-Ed-Ed – ¡Rayos! ¿Por qué solo él podía ponerme tan nerviosa que ni siquiera podía ordenar mis pensamientos? – Edward… Por… por… por favor no

- ¿Qué pasa? – me preguntó tan cerca de mi rostro que podía sentir su aliento en mi mejilla.

- Deja de hacer eso – exigí cerrando mis ojos para poder poner mi ideas en claro.

- ¿Hacer qué? – preguntó Edward

- Deslumbrarme, un día de estos me vas a matar de un paro cardio-respiratorio. Siempre que estas cerca se me olvida hasta de respirar.

Su risa era tan dulce y armoniosa que me dio un poco de envidia, sentí como se alejaba de mí, abrí mis ojos lentamente para ver si estaba lo suficientemente lejos para que mi estado mental se mantuviera calmado. Lo estaba aunque no mucho…

- Bella no digas tonterías – Edward dejó de reír, sacó a Nessie de su silla y se sentó a mi lado – nadie muere porque una persona quiera besar a otra

- Ja, si claro, – dije con sarcasmo – ¿Por qué yo caí en coma luego de que el padre de Nessie entrara a mi cuarto con no sé qué intensiones?

No me di cuenta de lo que dije hasta después de que dejé de hablar, el rostro alegre de Edward se ensombreció en ese momento, Nessie me vio confundida y luego vio a Edward, me arrepentí de lo que dije, ni siquiera sé por qué lo hice solo se me salió, me levanté de la mesa, tomé a Nessie en mis brazos y salí de la cocina. Sabía que en esos momentos Edward no iba a seguirme y la verdad es que tampoco quería que lo hiciera. Me sentía dolida y lastimada por alguna extraña razón.

"Mami, ¿te sientes bien?" me preguntó mi niña colocando sus manos en mi rostro.

- Sí, no te preocupes cariño – traté de sonreír lo más sinceramente que puede pero creo que no me salió muy bien.

"Estas triste, ¿Por qué?" me mostró como estaba mi rostro ahora, triste y dolido.

- No estoy triste, son… son solo cosas de adultos, eso es todo.

o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O

Luego de la pequeña escena que había montado en la cocina, Edward subió a mi cuarto, para decirme que Esme me había invitado a Nessie y a mí para conocernos, quise negarme, pero me pareció una descortesía, así que acepté ir, además sería bueno para Nessie ya que se la pasaba encerrada en la casa casi siempre. Como no sabía a qué ahora regresarían mis padres hoy les dejé una nota por si acaso llegaban antes que yo, diciéndoles donde estaría junto con Nessie. Me puse unos pantalones azules claro algo holgados, una camisa blanca y suéter de lana blanca y unas convers blancas, a Nessie le puse unos pantalones azules oscuro y una camisa azul claro con la imagen de una linda tortuga, y por supuesto un suerte de color azul.

No sabía por qué Nessie estaba tan emocionada cuando le dije que íbamos a conocer a los padres de los chicos, pero bueno desde ayer mi hija estaba actuando sumamente extraña, así que no hice caso alguno a su comportamiento, bajé nuevamente a la sala con un bolso con las cosas de Nessie y la cangurera que Alice había comprado ayer – según ella el rojo no era mi color así que compro una nueva de color azul -, una vez en la sala vi a Edward el cual estaba sentando en el sofá viendo la Tv, aunque a mi parecer no la estaba viendo ya que estaba pasando canal por canal.

- Ya estamos lista – llamé su atención, el apagó el televisor, volteó su cara para verme, y puede ver claramente la tristeza que se estaba reflejando en su mirada.

Me sentí sumamente mal al darme cuenta que era por mi culpa que Edward tenía esa mirada llena de tristeza, pero no sabía cómo disculparme, así que solo me quede callada, salimos de la casa y subimos a su Volvo, el cual ya tenía la silla para bebe instalada, coloqué a Nessie en la silla, luego subí al asiento del copiloto seguida de Edward, estuvimos durante unos quince minutos en un silencio sumamente incomodo, ni él ni yo decíamos nada, y Nessie tampoco hacia ningún ruido solo se dedicaba a vernos a Edward y a mi consecutivamente. No soporte más aquel silencio.

- ¿Edward… estas molesto conmigo? – le pregunté con algo de timidez, lo vi suspirar con tristeza.

- No Bella… es solo… que… no es nada son solo cosas mías eso es todo – sabía que me ocultaba algo, en lo poco que tenía de conocerlo sabía cuándo estaba ocultándome algo como ahora.

- ¿Sabes? a veces me da la impresión de que cuando me ves, sientes dolor y tristeza – estaba dolida porque él no confiaba en mi – si tanto te duele verme… ¿por qué sencillamente no te alejas de mí y ya?

- ¿Qué? – Me volteo a ver molesto – ¿Qué diablos estas diciendo? por supuesto que no me voy a alejar de ti, primero muerto antes que hacerlo.

- Los ojos en la carretera Edward – estaba asustada de que nos pudiéramos estrellar contra un árbol, él no me hizo caso, pero si se orilló a un lado de la carretera y apagó el auto.

- Afuera. Ahora – me dijo con una voz molesta y fría.

Salí del auto y al poco tiempo él ya estaba parado frente a mí, no lo vi el rostro pues sabía que estaba molesto, así que fijé mi vista en el suelo húmedo y verde.

- Bella levanta la mirada por favor – me pidió en un tono aun demandante, ¿es que no se cansaba de darme ordenes? - Bella

- ¿Qué? – Levanté la mirada molesta - ¿Qué quieres Edward?

- ¿Qué me expliques por qué piensa que me duele verte? – este hombre era bipolar definitivamente, hace unos momentos estaba molesto, luego furioso y ahora triste, me confunde de verdad.

- Porque es cierto, desde que nos conocimos siempre me ves con tristeza o dolor o ambas, como si te doliera verme a la cara – estaba a punto de estallar pero trate de calmarme, no iba a forma un alboroto en la carretera.

- Eso no es cierto, jamás te he visto así – aseguró Edward.

- Claro que si – estallé furiosa de que no fuera sincero conmigo – desde que te vi en la cafetería me di cuenta de tu mirada cuando me viste, era una mirada de tristeza, dolor y esperanza, al igual que cuando me hablaste en Biología o en el estacionamiento, siempre que hablas conmigo me ves de esa manera, como si te atormentara el verme, pues fíjate que ya me cansé de que siempre me veas así, así que por favor déjame tranquila ya no quiero que te me acerques ¿me entendiste?

Caminé hacia la puerta trasera para sacar a Nessie de ahí e irme a mi casa, aunque estábamos bastante lejos no pensaba quedarme un segundo más cerca de Edward Cullen. No lo odiaba, solo estaba molesta, ¡no confiaba en mí! que siempre me estuviera ocultando algo, que me viera la cara de tonta, ¡ya no más! Cuando iba a abrir la puerta Edward tomó mi mano.

- Bella por favor – suplicó con tristeza

- Ya suéltame me voy a mi casa – traté de librarme pero era imposible, él era mucho más fuerte que yo.

- Déjame explicarte por favor – ¡ja! como si le iba a creer.

- ¿Me vas a decir la verdad acaso? – Lo volteé a ver y había duda en su rostro – lo sabía, no eres capaz de decirme lo que estas ocultando, ¿a qué estás jugando Edward?

- No estoy jugando a nada te lo aseguro – con su mano derecha empezó a tocar mi mejilla – por favor confía en mí, solo por esta vez, cuando pueda te diré toda la verdad, pero por ahora solo confía en mi si

Maldita mirada de perrito a medio morir, no podía negarme a nada cuando usaba esa mirada, odiaba ser débil ante esa mirada, suspiré con frustración, algún día iba a encontrar la manera de resistirme a esa mirada, y cuando lo haga ni él, ni Alice no podrían obligarme a nada que no quisiera… mientras no me quedaba otra que aceptar.

- Esta bien – sonrió ante mis palabras – pero me vas a tener que decir toda absolutamente toda la verdad entendiste – le advertí con una mirada retadora.

- Te lo prometo Bella, solo dame algo de tiempo por favor – asentí, el soltó mi mano derecha, para posar ambas manos alrededor de mi cintura y atraerme hacia su cuerpo – no sabes lo importante que eres para mí Bella - tomó mi mentón dispuesto a besarme, pero fui más rápida que él y coloqué dos dedos en sus labios.

- No puedes volver a besarme hasta que me digas lo que ocultas – traté de sonar lo más seria que pude, al ver su cara de horror, me sentí satisfecha, aunque estaba sacrificando el sentir sus dulces y fríos labios contra los míos, no iba a ceder hasta que no me dijera que era lo que estaba ocultando

- ¿Es broma verdad? – estaba desesperado lo podía ver en sus ojos

- ¿Me ves riendo? – le pregunté señalando mi rostro – pues no querido, hasta que no me digas la verdad no puedes volver a besarme.

- No puedes hacer eso – aseguró Edward.

- Ja, claro que puedo soy libre de hacer lo que yo quiera – como pude logré librarme de sus brazos – así que andando creo que ya se nos hizo tarde.

Entre nuevamente al auto sin mirarlo, una vez dentro le sonreí a Nessie que estaba viendo hacia fuera, en donde Edward seguía parado con la boca abierta y los ojos desorbitados. Estaba en estado de shock, lo que hizo que yo riera por lo bajo.

- Cariño aprende que las mentiras no son buena – le dije a Nessie quien me miro confusa – Edward me está ocultando algo y hasta que no me diga lo que es lo voy a tener castigado – le expliqué a mi pequeña.

o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O

Una vez que Edward había superado el estado de shock, subió al auto y continuamos nuestro camino hacia la casa de los Cullen, no sabía dónde vivían, pues jamás se lo pregunté a Alice o a Rose. Aunque Jessica me dijo el primer día que ellos vivían a las afuera del pueblo, también me aseguró que nadie sabía con exactitud en donde vivían, así que fui memorizando el camino, por si acaso en alguna ocasión me tocaba ir por mi propia cuenta a su casa. El camino al principio no se me hacía muy conocido, hasta que pasamos un pequeño puente, sabía que si seguíamos ese camino llegaríamos a una gran mansión de color que se encontraba en el medio del bosque.

¿Cómo se de esa casa?, pues fácil la había visto muchas veces en mi sueños cuando era niña, inclusive tenía una bosquejo de cómo era la casa tanto dentro como fuera, tuve un Dejá Vu cuando llegamos a la casa, cuando bajé miré la casa como si ya hubiera estado ahí antes, y era cierto había estado ahí muchas veces en mis sueños, pero siempre que soñaba con que estaba en aquella hermosa casa, siempre veía a una pareja que estaba afuera como esperándome, en esta ocasión no era así, pero aun así el ambiente era muy parecido al de mis sueños.

- ¿Sorprendente verdad? – me dijo Edward colocándose a mi lado con Nessie en sus brazos.

- No está mal – respondí con una sonrisa cómplice en mi rostro, tome a Nessie en mis brazos.

- Lo dices como si hubieras estado aquí antes – simplemente asentí – ¿Cuándo?

- En mi sueños

- ¿En tus sueños? – dijo con incredulidad en su voz

- Ya te he dicho que desde bebe he tenido sueños extraños, sueños que se hacen realidad, en varios de mis sueños siempre soñaba con esta casa… aunque – miré nuevamente la casa

- ¿Aunque?

- Aunque en esta ocasión no está esa pareja esperándome

- ¿Pareja? ¿De qué hablas Bella?

- Son cosas mías Edward, no me hagas caso

- Como si fuera tan sencillo – lo escuché susurrar

Tomé el bolso de Nessie del asiento del copiloto, seguí a Edward hasta la entrada de la casa, la cual se abrió mostrando a cierto duendecillo que sonreía de par en par

- Llegan diez minutos tarde – dijo con una sonrisa pícara – ¿qué andaban haciendo? – me sonrojé al máximo cuando entendí la doble intención de sus palabras

- Nada de lo que imaginas Alice – respondió Edward con frustración, a lo que Alice solo sonrió

- Oh que paso hermanito ¿te han castigado o qué?

La miré sorprendida ¿acaso ella sabía lo que había pasado?, eso era imposible, a menos que estuviera cerca de ahí, no quise preguntarle a Alice como sabía lo que había pasado entre Edward y yo, pues no sabía si ella sabía realmente lo que había pasado, aunque tenía la leve impresión de que ella sospechaba algo, no me iba a arriesgar a preguntar hasta que no estuviera ciento por ciento segura.

Entramos a la casa y como ya lo había soñado antes la casa era realmente majestuosa, en el recibidor vi a una pareja muy parecida a los otros Cullen pero al mismo tiempo diferentes.

La mujer que no debía de pasar de los 25 años tenía el cabello de color caramelo y los ojos y rasgos de los otros Cullen, ojos dorados y ojeras, inclusive la misma belleza de los demás, pero ella irradiaba un aura maternal por todos lados.

El hombre a su lado parecía una estrella de cine, guapo, aunque jamás se compararía con la belleza de Edward, su cabello rubio similar al de Rosalie y Jasper, pero él no se veía tan joven como ellos sino que parecía un poco mayor pero sin pasar de los 30 años, su porte y su mirada me daba a entender que era un persona con bastante experiencia en la vida, una persona realmente sabia.

Reconocí sus rostros en ese momento, los había dibujado en varios de mis cuadros, pero en el cuadro en el que más se notaba cada rasgo de ellos era el que Alice me había pedido para regalárselo a Esme.

- Hola Bella bienvenida a nuestra casa – me dijo la mujer acercándose a mí con una sonrisa en su rostro – soy Esme la madre de los chicos me da gusto conocerte – dijo estirando su mano hacia mí.

- Es un placer conocerla señora Cullen – tomé su mano conteniendo a Nessie con mi brazo izquierdo.

- Llámame Esme, señora Cullen suena como muy vieja para mí – comentó Esme

- Esta bien Esme – sonreí a la madre de Edward

- Hola Bella soy Carlisle el padre de los chicos – se presentó el padre adoptivo de Edward y los demás. Cuando toqué su mano me di cuenta que también estaban frías como los demás, pero también tuve la extraña sensación de que ya lo había visto antes, hace mucho años.

- Ella debe de ser tu hija ¿no es así? – preguntó Esme mirando a Nessie con una gran felicidad en su mirada, era muy parecida a la misma felicidad que mi madre mostraba al ver a Nessie, como una abuela hacia su nieta.

- Así es… ella es Reneesme Carlie Swan, Nessie cariño saluda – Nessie primero vio con curiosidad a Esme, para luego estirar sus bracitos hasta ella reclamando que la cargara.

- ¿Puedo? – preguntó Esme con felicidad y preocupación.

- Claro – le di a Nessie con cuidado para que la cargara.

Cuando Esme cargó a Nessie, puede ver que ella al igual que mi madre, eran parecidas, ambas irradiaban aquella aura maternal, pero cuando cargaban a Nessie, era como ver a una abuela cargando a su nieta, cosa realmente rara ya que Esme de abuela no tenía nada, era demasiado joven para ser abuela, aunque claro, mi madre tampoco tenía pinta de abuela por ningún lado, vi como Esme tocaba el rostro de mi pequeña con delicadeza como si se tratara de una muñequita de porcelana la cual se podría romper en cualquier momento, entonces Nessie tocó el rostro de Esme, esta cambio rápidamente su mirada de amor a sorpresa, eso me asustó ¿acaso Nessie habría usado su poder con ella?, pero enseguida Esme cambio su expresión a la misma que había tenido al principio.

- Eres una niñita muy especial Nessie ¿lo sabías? – Nessie solo se rió, para luego acurrucarse en los brazos de Esme.

- ¿Por qué no pasamos a la sala para hablar un rato?, los chicos se encuentran ahí – me dijo Carlisle con una sonrisa en su rostro.

- Oh si vamos, Bella, Rose y Alice tienen unas cosas preparadas para ti y Nessie vamos – Esme me tomó de la mano y me llevó a la sala, vi por encima de mi hombro en busca de ayuda, y vi que Carlisle se acerca a Edward.

Algo en ellos me extrañó, y era que no habían movido sus labios, pero parecían hablar entre ellos, otra cosa rara para añadir a la lista de cosas raras de los Cullen.

o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O

Edward POV

Cuando Esme se llevó a Bella y a Nessie a la sala para ver la sorpresa que Alice y Rose habían preparado – la cual era una pequeña sesión de fotos para Nessie y Bella –, mi padre se acercó a mí. Sabia por sus pensamientos que mis hermanos se habían encargado de explicarle todo sobre la existencia de Nessie y sobre la milagrosa recuperación de Bella, él también tenía la misma duda que yo, sobre cómo había logrado sobrevivido, no solo a mi ataque sino a dar a luz a Nessie.

Años atrás había conocido a Nahuel un hibrido al igual que Nessie, él le había contado la existencia de alguno de los suyos y sobre sus hábitos alimenticios, pero lo que realmente le llamó la atención es que según Nahuel, todas las mujeres morían en el momento en que se daba a luz, además un embarazo como el de Bella, solo duran unos cuantos meses y Bella prácticamente llevo a Nessie en su cuerpo hasta los 6 meses, además la dio a luz y ni siquiera sufrió un solo rasguño. Definitivamente había algo raro en Bella, cosa que ahora era seguro.

"Edward quiero hacerle unas pruebas a Nessie pero necesito que distraigas a Bella ¿será que puedes?" me preguntó mi padre mentalmente

"Lo haré, pero que sea rápido, no sé cuánto tiempo pueda distraer a Bella" respondí de la misma manera. Luego de 50 años había desarrollado la capacidad de trasmitirles mis pensamiento a otras personas, aunque no solía usarlo muy a menudo al vivir con vampiros.

Nos encaminamos hacia la sala en donde estaban todos, Bella estaba sentada en el suelo, viendo como nuestra hija era víctima de mis locas hermanas las cuales no sabían por cual traje empezar la sesión de fotos, mis hermanos estaban a un lado montando una pequeña pasarela por la cual gatearía Nessie desfilando los trajes que mis hermanas le pondrían. Mi madre tenía a Nessie en brazos quien no estaba interesada en la pelea de mis hermanas, sino en toda la ropa que se podría poner. Me acerqué a Bella.

- ¿Quieres escaparte un momento de esta locura? – le susurré al oído, la vi estremecerse, aun recordaba la última vez que le hablé al oído… aquella noche actuó de la misma manera.

- Esta bien… deja que vaya por… - no la dejé continuar no podíamos llevarnos a Nessie.

- No, ¿en verdad quieres que Rose y Alice se den cuenta de que te llevaste a Nessie? – ella me vio dudosa y luego miró a Nessie, la cual se estaba riendo por la pelea de sus tías.

- Esta bien, pero solo porque no quiero participar en esta locura – se levantó sin hacer ruido.

Salimos de la sala, pero antes miré a mi padre haciéndole señas de que podía hacerle las pruebas que quisiera a Nessie pero sin llegar a hacerle ni un solo rasguño. Llevé a Bella al único lugar en el cual sabía que estaría cómoda, mi cuarto.

Carlisle POV

Una vez que mi hijo y Bella estuvieron fuera de sala, detuve la pelea de mis hijas, no tenía mucho tiempo para mi investigación, debía de ser rápido antes que Edward y Bella regresaran, me acerque a la pequeña, la cual estaba jugando con un mechón de cabello de mi esposa, se veían tan lindas juntas como una abuela con su nieta, aunque no podía decir eso en voz alta o Esme se molestaría conmigo.

- Nessie cariño ¿podrías dejar de jugar un momento? – por lo que me había dicho Alice, Nessie entendía todo lo que hablamos cosa realmente sorprendente para una bebita de pocos meses de nacida. Nessie hizo lo que le pedí y volteó a verme, estiró sus brazos hacia mí y yo la tomé de los brazos de mi esposa – Escúchame Nessie ¿me podrías mostrar todos, absolutamente todos tus recuerdos?

La vi dudar unos segundos pero luego asintió, posó sus manos en mis cuello y empezó a mostrarme todos sus recuerdos, pero sus recuerdos no venían desde su nacimiento sino desde que estaba en el vientre de Bella, ella había escuchado todo lo que Bella pensaba y decía desde que se estaba empezando a formar en el cuerpo de Bella, más específicamente desde el primer mes de gestación.

Sus recuerdos eran sorprendentes, se había alimentado de la sangre de Bella desde que empezó a crecer en su cuerpo y aun lo continuaba haciendo, lo raro era que Bella jamás mostraba signo alguno de cansancio o fatiga o pérdida de sangre, era como si ni siquiera lo sintiera, lo que más me llamó la atención fue el hecho de que Nessie conocía los recuerdos de Bella, por eso ella sabía que Edward era su padre, en su subconsciente Bella si sabía lo que en verdad había pasado esa noche.

Lo que para mí fueron horas de recuerdos, para los demás solo fueron unos minutos, cuando los recuerdos de mi pequeña nieta terminaron, ella se quedó dormida en mis brazos, al parecer se cansaba cuando mostraba sus visiones, pero estas me había ayudado un poco aunque no del todo a descubrir lo que había pasado esa noche.

- ¿Carlisle que pasó? – me preguntó mi querida Esme posándose a mi lado

- Por lo que vi en las visiones de Nessie ella ha estado consiente de lo que pasaba a su alrededor desde el primer mes de gestación, aunque sigo sin entender cómo es que Bella sobrevivió a la ponzoña y al embarazo sin resulta muerta – le dije a Esme. Sabía bien como doctor y como vampiro que nuestra ponzoña es letal, además cuando dejamos a Bella aquella noche su sangre había sido drenada en casi toda su totalidad y la poca sangre que había en su cuerpo no era la suficiente para que su corazón trabajara, así que no era posible que hubiera sobrevivido.

Lo único que me podía explicar era que Bella no era un humano ordinario, pero no estaba seguro de que era, no era un Licántropo pues su olor era el de una humana, vampiro tampoco pues su corazón latía, no estaba seguro de lo que fuera Bella, así que pensé en hacerle un investigación a fondo.

"Edward trae a Bella a la sala" le comuniqué a mi hijo mentalmente.

"Vamos bajando" me respondió él.

Cinco minutos después Bella y Edward entraron a la sala, Bella estaba sonriendo, en cambio mi hijo parecía molesto por alguna extraña razón, ¿por qué estaría de tan mal humor?

"No estoy de mal humor, es solo que no entiendo a las mujeres" realmente mi hijo estaba molesto.

- Oh Nessie se quedó dormida – Bella se acercó a mí y tomó a Nessie en sus brazos – de seguro está cansada.

- Si, es que con la pelea entre Alice y Rosalie parece que la pequeña se cansó y se quedó dormida – le expliqué, aunque sabía que era mentira

- Sí, a veces se suele cansar cuando no desayuna correctamente – por la mirada de Bella, supuse que se refería a que la pequeña no se había alimentado de su sangre, era hora de empezar con mi investigación.

- Bella soy doctor y me preguntaba… ¿te importaría qué fuera yo el pediatra de Nessie? – me miró un poco confusa – tengo un título de pediatría así que yo podría estar al pendiente del estado de salud de Nessie, claro si tú quieres…

- Claro que si – me respondió sonrió cálidamente – Nessie necesita las últimas vacunas que le quedaron pendientes, ya que antes de venir a aquí no le las habían podido administrar..

- Entonces de ahora en adelante yo me haré cargo de la salud de Nessie, ya que estamos aquí… ¿por qué no me acompañas a mi despacho para hacer un informe completo sobre Nessie?

- Me parece bien – se notaba la preocupación por el bienestar de su hija.

- ¿Bella por qué no me das a Nessie para que la vaya a acostar? – preguntó mi esposa, Bella asintió y le dio a la pequeña. Poco después Esme quien salió de la sala junto con Alice y Rosalie.

Caminé hacia mi despacho seguido de Bella y Edward, podía ver claramente que Bella estaba un tanto confundida del porque Edward venía con nosotros, pero sabía que mi hijo quería saber todo lo que habláramos de mi pequeña nieta, suena raro decirlo, pues jamás me hubiera imaginado que los vampiros pudieran tener hijos, aunque hablé con Nahuel hace años averigüe que, al menos el género masculino podíamos concebir con una hembra humana, creo que debo de investigar más a fondo a los vampiros, tal vez no sepa lo suficiente de nosotros como me lo imaginaba, cuando entré a mi despacho oculté todas las fotos que pudieran delatar lo que somos, a los pocos segundos entraron Bella y Edward, este último se encargó de las fotos que no había podido ocultar. Me senté en mi silla y Bella se sentó frente a mí, saque una libreta para anotar.

- Bueno empecemos – traté de trasmitirle confianza a Bella, cosa fácil de hacer ya que Jasper estaba detrás de la puerta escuchando todo lo que hablamos y trasmitiendo ondas de tranquilidad –¿Cuándo nació específicamente Nessie, Bella?

- El 10 de Septiembre del año pasado – me respondió un poco incomoda, al parecer no le gustaba hablar mucho sobre su vida o la de Nessie.

- Así que saliste embrazada a mediados de Enero ¿no? – la vi removerse incomoda en su asiento.

- La verdad no – bajando la mirada – salí embaraza el Abril

- Pero Nessie nació en Septiembre, ¿significa que Nessie nació con tan solo seis meses de gestación?

- Así es, sé que es extraño pero cuando Nessie nació según me dijo el doctor Thompson, mi hija estaba tan sana como si en vez de seis meses tuviera nueve.

- ¿No será que se habían confundido y en vez de seis lo que tenías eran nueve meses? – pregunté intentando asegurar las fechas. Escuché a Edward gruñir desde el fondo de la habitación, al parecer mi comentario no le había gustado en lo más mínimo, mi hijo debería aprender a ocultar sus celos.

- Por supuesto que no – respondió Bella sonrojarse – yo jamás había tenido nada con un chico… hasta… hasta esa noche

- Bella no quiero ser indiscreto en tu vida, pero ¿me podrías explicar que pasó esa noche?, por más que uno los cabos no entiendo como Nessie nació sin ningún complicación a los seis meses de gestación, eso es totalmente imposible – sabía que si presionaba a Bella ella me diría lo que paso esa noche.

- Es que… bueno – respondió alternando su mirada de Edward y a mí, debía estar incomoda al estar Edward ahí.

- Ya entiendo – miré a mi hijo el cual me fulminó con la mirada automáticamente – Edward sal fuera.

- Pero… "No puedes sacarme yo soy el padre de Nessie" me dijo mentalmente furioso.

"Pero ella no lo sabe, y se siente incómoda de que tú este aquí, así que ve a fuera" me explique con calma, aunque mi hijo no estaba para nada contento "¿O quieres decirle ahora mismo la verdad a Bella?, sabes que yo no tendría problemas en explicarle a esta jovencita lo que ocurrió en verdad"

- Estaré a fuera si me necesitas Bella – sonríe satisfecho, aunque también estaba un poco molesto por la actitud de Edward, sabía que le era difícil decirle a Bella lo que pasaba, pero yo no lo había educado para que actuara de así, había educado a mis hijos en esta nueva existencia para decir la verdad y afrontar nuestras decisiones, debía hablar seriamente con él.

- Bueno Bella ya puedes hablar Edward ya no esta

- Gracias – me miró agradecida – la verdad es que… yo no salía con nadie, en realidad jamás tuve un novio, por lo cual le puedo asegurar que hasta esa noche yo era virgen – jamás había visto un sonrojo tan fuerte en el rostro de una persona hasta ahora, a Bella no le hacía mucha gracias contarme su vida sexual, pero ella trata ser sincera conmigo.

- ¿Entonces qué fue lo que paso esa noche? – gracias al poder de mi hijo Jasper le pude trasmitir mi confianza a Bella.

- Bueno es que… - respiró profundamente antes de responder – esa noche según mis padres fui violada por un completo desconocido

- Vaya cuanto lo siento, debió de ser un golpe duro para ti

- En realidad no – eso sí que me dejo confundido a pesar que mis hijas y mi hijo me explicaron, Bella no odiaba a Edward, pero escucharlo de sus propios labios era aún confuso – sé que piensa que es ridículo que a pesar de que esa persona me "violo" yo no la odie pero sencillamente no puedo odiarlo, mi corazón no me lo permite…

- Bella sencillamente no te entiendo, ¿a pesar de a ver sufrido un trauma como el que pasaste no odias a esa persona?

- Sé que es imposible de creer, pero sencillamente yo no odio a esa persona, ¿cómo puedo odiar al padre de mi hija? – vi como sus ojos empezaban a brillar ante la sola mención de mi nieta – amo a Nessie con todo mi corazón, usted la ha visto, a pesar de ser tan pequeña es una niña muy tierna y dulce, sé que si su padre fuera una mala persona, mi hija no sería como es, no sé cuál fue la razón para que esa persona me hiciera lo que me hizo, pero yo no lo odio ni lo odiare jamás en mi vida, aunque no voy a negar que me gustaría conocer a esa persona y que me dé una explicación del por qué me hizo lo que me hizo

Me levanté de mi asiento y caminé hacia donde estaba Bella, me puse a su altura y tomé sus manos entre las mías, definitivamente esta niña era especial, a pesar de lo que ocurrió esa noche ella no odiaba a mi hijo, algo que no cualquier persona haría, otras sencillamente lo odiarían, pero ella simplemente no.

- ¿Sabes que eres una niña realmente especial y diferente?

- Yo diría rara – ambos nos reímos por su chiste – ¿sabe señor Cullen?

- Carlisle, Bella, dime Carlisle

- Esta bien, Carlisle… a veces sueño con lo que paso esa noche – no puede evitar tensarme por unos minutos .

- ¿En verdad?

- Si, es raro, pero a veces cuando pienso en lo que pasó esa noche, siempre es diferente, a veces me pregunto si lo que sueño en verdad pasó o solo es producto de mi imaginación

- Explícate por favor – pedí sin comprender completamente lo que decía.

- Es que… hay veces en las que veo a una persona, no es un hombre mayor, creo que no pasaba de los 17 o 18 años, siempre que lo veo en mi sueños el me pide disculpas por lo que me hizo y me ruega que lo perdone, pero entonces todo se vuelve confuso y escucho otras voces, no estoy segura, pero sé que esa noche pasó algo y en verdad deseo saber lo que es…

- Cuentas conmigo para lo que seas Bella y lo sabes ¿verdad?

- Gracias Carlisle, en verdad necesitaba desahogarme con alguien

- Siempre estaré aquí para escucharte pequeña - afirmé

Sabía que cuando Bella recordara lo que paso esa noche podía reaccionar de dos maneras, o simplemente seguir como si nada, cosa que ahora estoy un poco más seguro de que puede pasar, o estallaba a tal punto de no volver a hablar con ninguno de nosotros, eso era lo que más me preocupaba, no sabía si Bella era capaz de acusar a Edward de lo que había pasado y si eso pasara, iniciarían un investigación sobre él y eso no era conveniente para nosotros.

Bella POV

Hablar con Carlisle me había ayudado mucho a desahogarme, no sabía por qué pero su voz era relajante y algo conocida, inclusive me dio la impresión de que ya la había escuchado antes, algo imposible pues esta era la primera vez que lo veía, pero realmente a veces pensaba, que los Cullen ya me había conocido antes. Esto se debía a que ellos me trataban como si me conocieran de toda la vida y no de una semana o pocas horas, aunque la verdad no era para nada incomodo, sino todo lo contrario, con ellos me sentía a gusto, casi como si fueran mi familia, era igual a como cuando estaba con Jake o los chicos en la Push, ese sentimiento de familiaridad era único. Carlisle tuvo que salir unos minutos del despacho pues algo parecía haberse roto en el pasillo y él fue a ver lo que era.

Cuando me quede sola estaba un poco incomoda así que me levanté, una fotografía me llamo mucho la atención.

Era una foto en donde salían Edward, Esme y Carlisle, aunque vestían ropa un poco anticuada como en década de los 40 o 50, no sabía con exactitud, Edward se veía realmente lindo, un poco gracioso, pero lindo, aunque Edward se vería lindo inclusive con un barril puesto, la imagen de Edward totalmente desnudo solo con un barril cubriéndolo causo que me sonrojara automáticamente, "Bella ya te estabas volviendo una pervertida" pensé con una tonta sonrisa en mi rostro, acerque mi mano para tocar la fotografía, pero cuando mis dedos la tocaron sentí un vértigo, todo empezaba a darme vueltas, pestañeé varias veces, hasta que me di cuenta de que ya no estaba en el despacho de Carlisle sino que me encontraba en un extraño cuarto a oscuras.

- Resiste Lina – escuche decir a alguien detrás de mí, me volteé y vi a varias mujeres que estaban al parecer ayudando a otra mujer la cual estaba dando a luz, me acerqué a ella y vi a una mujer no mayor de 21 años cabello caoba largo, sus ojos a pesar de que se notaban algo rojos eran de un color verdes esmeralda, esa mujer se me hizo conocida pero no sabía de dónde.

Al final de toda la lucha para dar a luz, escuché el llanto de un bebe, vi la felicidad reflejarse en el rostro de aquella mujer, su sonrisa se parecía a la mía cuando di a luz a Nessie.

- ¿Qué ha sido doctor? – preguntó la mujer levantándose un poco de la cama.

- Ha sido una niña Lina – no sabía porque pero cuando el doctor le dijo a la mujer que su bebe había sido una niña, la desesperación desplazo a la felicidad de su rostro.

- No, no puede ser… llamen a Elizabeth ¡rápido! ¡Antes que ellos lleguen! – no entendía que era lo que estaba pasando hasta que escuché un grito que venía de la puerta, esta sea abrió mostrando a dos personas vestidas con capas blancas con lunas y estrellas bordadas por toda la capa.

- No, no, no pueden hacerme esto – grito la mujer tomando a la pequeña de los brazos de una de las mujeres, las cuales se alejaron en ese momento asustadas.

- No puedes hacer nada mujer estás débil y tu marido esta inconsciente en el pasillo – escuché decir a uno de ellos.

- Son unos malditos – vi como la mujer empezó a llorar, abrazó a la pequeña que tenía en sus brazos de manera protectora.

- Terminemos con esto de una buena vez por toda – dijo el otro hombre, el cual levantó la mano en frente de aquella mujer, ella soltó un grito desgarrador que me heló la sangre, vi como la mujer soltaba a la pequeña que tenía en sus brazos, la cual ya no lloraba, con temor me acerqué a la cama de aquella mujer y vi que la bebe estaba muerta.

- ¿Mami? – escuché una dulce voz venir desde atrás de los hombres, los cuales se hicieron a un lado dejándome ver a una niña de cabello caoba oscuro en forma de rizos, sus ojos eran de un color chocolate similares a los míos, mejor dicho esa niña era igual a mi cuando era pequeña, llevaba puesto un camisón de dormir blanco con un gorro del mismo color.

- Vaya, vaya miren lo que tenemos aquí ¿así que había tenido a otra niña antes de esa? – la voz tétrica de aquel hombre logró asustarme, pero no me importó y corrí hacia la pequeña con la intención de protegerla

- ¡No! ¡No! ¡Corre Isabella! ¡Corre! ¡Ve con los Masen! ¡Ahora! – le ordenó su madre, la pequeña se quedó parada ahí, quise sacarla, pero algo me lo impedía.

Hasta que la niña al fin reacciono y salió corriendo de la habitación, seguida muy de cerca por esas extrañas personas, bajó las escaleras, pero cuando abrió la puerta de aquella casa había dos personas más en la entrada con las mismas capas, la pequeña retrocedió asustada y preocupada

- Contigo la dinastía Swan acabará mocosa, una vez que acabemos contigo los siguientes serán tus padres – escuché decir a una mujer, la pequeña empezó a balbucear cosas sin sentido, tuve miedo por ella así que caminé me puse frente a ella para protegerla, pero no podía era como si para esas personas yo fuera invisible.

- Edward… - escuche decir a la niña, la miré y vi que estaba llorando – Edward, Edward, ¡Edward! ¡Ayúdame! ¡Ayúdame Edward Por Favor!

Cerré los ojos asustada al ver como aquellas personas se lanzaban frente a la niña, cuando los abrí me di cuenta que estaba nuevamente en el despacho de Carlisle, ¿Qué rayos había sido eso? ¿Acaso un sueño o una visión? Pero no podía ser un sueño yo no estaba durmiendo, ¿entonces era una visión?, tuve miedo en ese instante, así que me aleje de aquella fotografía y regrese a mi asiento, justo en el momento en que Carlisle entro junto con Edward, cuando este me vio levanto la ceja confuso, aún seguía un poco alterada por la visión que había tenido, trate de sonreírle aunque sea de manera forzosa, no sabía por qué, pero algo me decía que esa visión que había tenido, tenía algo que ver conmigo de alguna manera, solo esperaba que solo fuera un conjetura mía…

o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O

A la mañana siguiente, luego de haber pasado toda la tarde en casa de los Cullen, regresé a mi casa, mis padres ya estaban ahí y se veían más felices que cuando salieron ayer, así que preferí no contarles sobre mi extraña visión, era lo mejor, no quería preocuparlos, si bien sabía que siempre que soñaba o veía algo, le contaba a ellos, estaba vez preferí no hacerlo, no quería arruinarles su felicidad, yo misma me encargaría de averiguar, si eso había pasado o no, porque si de algo estaba segura es que eso había ocurrido hace muchos años atrás, ya que la forma en la que vestían y la apariencia tanto del cuarto como de la casa demostraba que eso ya había pasado hace mucho años atrás.

Esa mañana me levanté un poco cansada, había vuelto a tener el mismo sueño, eso no me agradaba, sabía que si lo tenía más de tres veces era porque iba a pasar y no quería que eso pasara, no quería ver a mi hija llorar y sufrir, no quería que eso pasara e iba a ser lo sea necesario para impedirlo, luego de arreglarme para irme a la escuela, pues ni siquiera desayunar quise, me despedí de mis padres ya que Nessie seguía dormida. Subí al auto y me encaminé hacia el colegio, tuve el extraño presentimiento de que hoy algo interesante iba a pasar en el colegio, algo que no me esperaría jamás, solo esperaba que Edward estaba vez respetara su castigo y no intentara seducirme como lo intentos en su cuarto porque sino…

Flash Back

Edward me había sacado de la sala, al darse cuenta que estaba perdiendo la paciencia con respecto a sus hermanas, esas dos estaban más que locas estaban chifladas, querían hacer una desfile de moda con Nessie, esas chicas trataban a mi hija como si fuera una muñeca a la que podían vestír a su antojo, eran como dos tías obsesivas porque su sobrina vistiera como una muñeca, pobre de mi hija.

Cuando llegamos al cuarto de Edward, el cual más bien parecía una tienda de discos por la cantidad de CDs que tenía en su cuarto, aunque también tenía mucho libros, lo que me llamó la atención fue que en vez de una cama tuviera un sillón de cuero negro en medio de su cuarto, me pregunto si dormirá ahí, aunque no se veía muy incómodo que digamos, no me imaginaba a mi dios griego durmiendo ahí.

- ¿Un sillón? – le pregunté señalando aquel objeto.

- Es cómodo – dijo encogiéndose de hombros.

- ¿Sabes? cuando pienso que te conozco siempre me sales con algo diferente, eras raro Cullen ¿te lo había dicho? – caminé hacia el sillón y me senté en el

- Eso lo sé, pero oye si fuera como los demás seria aburrido ¿a qué si? – me dijo sentándose a mi lado

- En eso tienes razón, me gusta más que seas extraño a que seas como los demás – le dije sinceramente. Lo que más me gustaba de Edward era que no era como los demás chicos sino que era diferente en muchos sentidos.

- Oye… - lo miré a los ojos – ese castigo que me pusiste ¿en verdad es en serio? – colocó sus brazos alrededor de mis hombros logrando así acercarme a su cuerpo .

- Edward – luché por contenerme y no lanzarme sobre sus labios.

- Vamos Bella, no me puedes castigar de otra manera, ¿por favor? – nuevamente usó esos ojitos de cordero degollado que me hicieron flaquear por unos segundos, hasta que recordé por qué le había pedido lo que le pedí

- S-Si – dije con dificultad, cerré los ojos para tratar de recuperarme, pero estaba en los brazos de Edward y eso no era de mucha ayuda, así que traté de pensar en otra cosa, algo realmente perturbador, así que recordé cuando vi a mi padre y a mi madre, cuando me entere que iban a volver a darse una oportunidad, no era que me perturbara que regresaran sino el hecho de que me enteré cuando los vi en la cama en pleno acto sexual, eso logro que yo recuperara la compostura, abrí los ojos y mire a Edward fijamente, repitiendo la imagen de mis padres en la cama una y otra vez – ya suéltame Edward, si quieres volver a besarme tendrás que decirme la verdad de lo que ocultas y si no quieres que también evite que me abraces no vuelvas a intentar besarme – esos fue suficiente para que Edward dejara de abrazarme

Fin del Flash Back

Llegué a la escuela un poco temprano, los Cullen aún no había llegado al parecer así que me estacioné lo más cerca del colegio que pude, dejando un espacio libre a mi lado, apagué el auto, tomé mis cosas y bajé del auto, cuando lo hice me vi envuelta en dos grandes brazos de color rojizo, los cuales me levantaron del suelo y me apretaron con fuerza, dejándome casi sin aire. Miré quién era el que me estaba abrazando y me lleve una gran sorpresa

- Sam… no… respiro – le dije con dificultad, sus abrazos eran igual a los de Emmett, rompe huesos

- Ups lo siento Bella – se disculpó, me puso nuevamente en el suelo a lo que yo aproveche para respirar.

- ¡Bella! – escuche gritar a varias personas que alargaron la "a" de mi nombre, levanté la mirada y me encontré con Quil, Jared, Jake, Paúl y Embry que venían corriendo hacia donde yo estaba

- Hay no – gemí ante lo que venía, en menos de un minuto estaba siendo abrazadas por cinco pares de brazos que me estaban dejando sin aire – ¡Suéltenme que me asfixian!– grité a punto de quedarme sin oxígeno.

Cuando los cinco se apartaron para dejarme respirar, los vi con una sonrisa en sus rostro la cual fue cambio drásticamente cuando voltearon hacia la entrada del estacionamiento, miré también hacia ese lugar para ver que era lo que le llamaba tanto la atención, entonces vi el Volvo de Edward entrar, el cual se detuvo en medio del estacionamiento de él bajaron todos mis amigos inclusive Edward, los cuales fruncieron en ceño al mismo tiempo que mis amigos de la Push, algo me decía que ambos grupos se odiaban a muerte.

- Oigan, chicos – llamé su atención un poco nerviosa por la manera en que se estaban viendo, pero estos no me hicieron caso – ¡Carajo! ¡Párenme Pelota! – grité molesta

- Oh lo siento Bell's ¿qué decías? – me dijo Jake mirándome con una sonrisa en su rostro al igual que los demás.

- Quiero saber que hacen aquí, si el director los ve, va a llamar a la policía, y no creo que a Charlie le haga mucha gracia eso.

- ¿Por qué nos llevarían a la cárcel Bella? – preguntó Sam confuso

- No sé, ¿por qué ustedes no pertenecen a esta escuela y por la pinta que tiene parecen delincuentes juveniles? – les cuestioné al ver las fachas en las que venían.

- JAJAJAJA eso no pasara Bella – me dijo Paul sonriendo de par en par, me pregunto quién tiene la sonrisa más grande ¿él o Alice?

- ¿Y por qué no va a pasar eso? – les pregunté confundida, los seis se vieron entre ellos y luego sonrieron aún más

- ¡Es que a partir de ahora nosotros venimos a este colegio! - gritaron en conjunto mis amigos de la Push

- ¿Qué? – me cuestioné gritando yo también.

No sé por qué pero tenía la leve impresión de que mi vida acaba de empeorar en ese momento, ¿y ahora que más podía pasar?