Como sabran cambiare algunas cosas de la historia pues después de leerla ahí cosas que no cuadraban mucho y otra que creo que estaban de mas por lo que abran algunos cambios no muy grande pero los abran en cuando a la personalidad de Ali bueno no cambiara en lo mas minimo, pero no afectara los personajes es decir creo que meti algo de anime sin darme cuenta así que esto será eliminado… espero que les agrade estos cambios adiós cuidanse…

Cap. 12: Ambición, Preocupación

Bella POV

"Trágame tierra por favor, quiero sufrir amnesia, caer en coma, lo que sea contar de no enfrentarme a Edward por favor"

Ok ahora ¿Qué diantres voy a hacer?, no puedo volver a verle a los ojos, no después de decirle que lo odiaba - cosa que realmente no es cierta - pero él tiene que entenderme, yo no recordaba nada de lo que había pasado esa noche, ni siquiera sé cuándo me volví tan atrevida como para acostarme con un completo desconocido, pero ahora que lo pienso, en ese momento no sentía a Edward como un desconocido, además el había dicho que me había vigilado desde que yo tenía doce años, por lo tanto no es un desconocido "Bella deja de fantasear era un desconocido para ti" bendita conciencia, siempre quitándole lo divertido a las cosas.

Pero ya que ella tiene razón, yo no conocía a Edward en ese momento, entonces ¿Por qué demonios me entregue a él?, yo no soy el tipo de chica que se acuesta con un chico simplemente por una calentura, además yo le dije que lo amaba, aun a pesar de no conocerlo, yo amaba a Edward, creo que he enloquecido de verdad.

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Narrador

En uno de los lugares más recónditos de Europa se encontraba un gran castillo cubierto por lo que parecía ser un escudo que lo protegía.

El castillo estaba oscuro, todas las cortinas de las ventanas estaban corridas para que la luz del sol no entraran, lo único que alumbraba el cuarto eran unas cuantas velas que estaban alrededor, en el medio del salón había un trono echo de huesos humanos y plata, en el cual estaba sentado un joven que no pasaba de los 21 años, su cabello era blanco y largo, tocaba el suelo y estaba sujeto por un lazo de color azul, sus ojos eran de un color ónice profundo, era como ver a la misma oscuridad en persona, tenía en su mano una copa de cristal en el cual había un líquido rojo.

Iba a dar un sorbo a la copa, cuando una de las velas que estaba a su alrededor se apagó al igual que se escuchó como algo se caía detrás de él, el joven frunció levemente el ceño, bebió un sorbo de su copa y la dejó a un lado del trono, se levantó y caminó hacia el lugar de donde provenía el ruido, abrió una puerta que se encontraba al final del pasillo, todas las velas se encendieron en el momento en que el misterio joven entró en la habitación, la habitación no era muy grande, de unos cinco metros de largo y de ancho, el cuarto solo tenía largos tapices blanco con estrellas y lunas bordadas en las orillas y en el centro tenía pintado los rostros de varios jóvenes, algunos estaban colgados, pero otros estaban en el suelo, los que estaban en el suelo tenían a su lados espadas, arcos, una que otras oz. Aunque al joven solo le intereso uno de los tapices que estaba hacia el final de la pequeña habitación, caminó hacia este y tomó la espada que estaba clava al suelo cubierta de sangre.

- Safir - murmuro antes de tomar la espada en sus manos, tocó la sangre que había en esta, la frotó entre sus dedos y luego los llevó a sus labios para degustar aquella sangre - dulce y pura - sonrió con satisfacción - te encontré

- Mi señor - habló un joven cubierto por una capa blanca - Safir ha muerto mi señor - el joven se arrodilló

- Eso ya lo sé Sarir, llama a Ali tengo una misión para ella - una sonrisa malévola se formó en su rostro.

- ¿A Allison?, pero mi señor ella… - el chico mostró sorpresa y preocupación.

- Sarir te he dado una orden trae a Ali aquí ahora mismo - habló con frialdad en su voz.

- Si mi señor - El joven se levantó y salió de la habitación a buscar a la persona que le encomendaron buscar.

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Fue directamente a la habitación en donde se encontraba dicha persona, ni siquiera se molestó en tocar la puerta, la abrió de un solo golpe haciendo que la puerta cayera al suelo, entró a la habitación y buscó a la dueña de ella, en la habitación solo se encontraba una niña de unos cinco años de edad su cabello era negro largo pero las puntas de su cabello estaban pintadas de color azul cielo, llevaba puesto un vestido azul claro el cual tenía nubes pintadas en este, en sus brazos tenía un pequeño conejo de felpa de color crema.

- Allison el señor te está llamando - le dijo a la pequeña la cual se dio la vuelta dejando ver sus ojos de color verdes esmeralda intenso, pero en los cuales se reflejaban la soledad y la tristeza.

- Ali-chan no quiere ir - respondió la pequeña con un acento español dulce pero duro.

- Ali no hay que desobedecer a nuestro señor ¿o quieres terminar como tus hermanas? - la pequeña simplemente se encogió de hombros, lo que molestó un poco a Sarir.

- A Ali-chan le da igual si muere… será mucho más divertido ¿verdad Sr. Bunny? – Dijo la pequeña alzando a su conejo y sonriéndole.

- Ali por favor es urgente de que vaya – Sarir se acercó a la pequeña, esta al ver que él se acercaba se levantó de su cama y se alejó.

- Ali-chan ira pero mantente alejado de mi – dijo la pequeña mirando al chico con odio y desagrado.

Ali caminó hacia la puerta sin acercarse a Sarir, al estar de pie su cabello tocaba el suelo, había un mechón de su cabello que estaba en medio de su nuca que era de color azul eléctrico, sus pies casi nunca tocaban el suelo ya que la pequeña danzaba mientras caminaba, Sarir que iba detrás de ella, la miraba con adoración y lujuria.

"Si tan solo no fueras una niña ya serias mía" sonrió para sus adentros Sarir.

- Sigue soñando pervertido - habló la niña antes de entrar a la sala en donde se encontrar "su señor"

- Se me había olvidado que la mocosa leía las mente de las personas… pero a mí nadie me dice que no – susurró Sarir.

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Dentro de la habitación se encontraban unas 30 treinta personas, todas cubiertas con capas blancas las cuales estaba de rodillas frente al trono en donde se encontraba el señor de aquel palacio, Sarir al entrar también se arrodillo, pero Ali no lo hizo ella se quedó de pie mirando a "su señor" con odio y desprecio, esa era la misma mirada con la que veía a todos los que estaban en ese lugar, a todos aquellos a que ella odiaba con todo su ser.

- Veo que aun te niegas a hacerme reverencia Allison - la voz del señor sonó claramente molesta

- Ali-chan no le hace reverencia a un ser tan despreciable como tú - respondió la pequeña con acidez.

- Si no fuera porque eres de mucha utilidad ya te hubiera matado como hice con tus hermanas - sus palabras las dijo con la intención de lastimar a la pequeña, cosa que logro realmente.

- Ya dime que quieres "Señor" - la última palabra la dijo con asco

- Te enviare a una misión

- OH vaya pero que sorpresa – ironizó Ali con desprecio - has estado enviado a Ali-chan a misiones desde siempre ¿cuál es la diferencia esta vez como para llamar a todos estos? – dijo señalando a las personas que los estaban rodeando.

- Que esta misión es de suma importancia

- No me digas – dijo ella con sarcasmo colocando sus manos en sus caderas

- Si te digo - respondió con el mismo tono que la niña - ahora tu misión será ir a .

-¿ .? ¿Qué ahí en ? - preguntó estaba vez la niña con interés, jamás la había enviado al otro lado del continente.

- Buscaras y me traerás a la dueña de este olor – dijo lanzando un pañuelo que tenía la sangre que se había hallado en la espada.

La pequeña agarró el pañuelo pero se negó a oler la sangre que estaba impregnada en este.

- Ali-chan no quiere hacerlo – la pequeña soltó el pañuelo dejándolo caer al suelo - ¿por qué no envías a otra persona?, Ali-chan acaba de regresar de una misión hace menos de dos horas

- No tientes mi paciencia, harás lo que yo diga o sino yo mismo te matare con mis propias manos - miró con furia a la niña que le daba la espalda

- OH sino qué ¿me matarás?, ja, no me hagas reír ni tú mismo te crees eso - la pequeña se dispuso a salir de la sala.

- Si cumples con esta misión cumpliré con tu deseo de dejarte en libertad - la pequeña se detuvo y miro al joven que tenía una cara de fastidio en su rostro

- ¿Cómo Ali-chan puede estar tan segura de tus palabras?, nunca antes has cumplido tus promesas - preguntó la pequeña con cautela, sabía que aquel joven jamás cumplía sus promesas.

- Porque cuando me traigas a la persona a la que le pertenece este aroma ya no te voy a necesitar.

Ali lo pensó por un momento, anhelaba ser libre como el viento, ya había perdido todo en sus 109 años de vida, así que podía cumplir con esa misión, igual si la estaban enviado a ella al otro lado del continente ella podría escapar, ya se había librado del hechizo que la mantenía unida a ese clan, solo había regresado por las cosas que le recordaban a sus hermanas, sabía que aquel joven no se había dado cuenta que ella había roto aquel hechizo, ella sabía claramente cómo hacerle creer a sus enemigos que ellos habían ganado y luego darles el golpe final.

- Por cierto, una vez que hayas encontrado a la persona que le pertenece ese olor, quiero que mates a todos humanos o no, ¿me entendiste?

- Aja si claro – dijo Ali, volvió a tomar el pañuelo en sus manos y se marchó de ahí

"Seré libre, esta vez nadie me va a impedir ser libre, pero ¿Qué es la libertad si mis hermanas están muertas?" la tristeza nuevamente la invadió. Otra vez había perdido a las únicas personas que realmente se preocupaban por ella, ahora la verdad es que le daba igual si era libre o no, solo quería volver a estar con su hermanas, entonces recordó que tenía el pañuelo en sus manos y que aún no había olido la sangre que tanto deseaba aquel hombre, acercó el pañuelo a su cara y lo olfateó, una sonrisa dulce pero un tanto malévola se formó en su rostro.

"Este si será un juego sumamente interesante"

- ¡Ali! - la llamó Sarir detrás de ella, la pequeña guardó el pañuelo dentro de su conejo rápidamente.

- ¿Qué quieres Sarir-baka? - preguntó la pequeña con molestia pero sin detenerse.

- ¿Acaso a todos nos llamaras con ese frases japonés siempre? - contraatacó el con molestia

- Me gusta ¿algún problema con eso? – dijo Ali volteando a ver al chico con una mirada helada - ahora dime que deseas quiero irme rápido de este lugar

- Nuestro señor dijo que llevaras contigo tu flauta por si acaso la necesitas

- Esta bien.

La pequeña siguió su camino hacia su cuarto, ahora estaba más interesada en ir a , si aquel tipo la enviaba solamente a ella sin ninguna ayuda era porque había algo realmente interesante, además aquella sangre era pura y dulce, lo que significa dos cosas, una, era la sangre de una mujer y dos, esta era de pura, no era como la mayoría de los que vivían en aquel palacio los cuales eran híbridos, ella era pura tanto como ella, pero si era buscada por el señor de aquel Clan, la joven estaba en problemas.

"Creo que le haré un favor si la mato, así no pasara por lo que mis hermanas y Tori-chan pasaron" pensó la pequeña "Yo haré mi obra buena del siglo"

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De regreso a Forks

Charlie POV

Tuvimos que regresar rápidamente a Forks, luego de que Gin me llamara para avisarme que habían atacado a mi hija, tuve un muy mal presentimiento, Forks era un pueblo muy tranquilo rara vez pasaba algo grave como un asesinato o una violación, así que el hecho de que mi propia hija fuera atacada en nuestra casa me dio muy mala espina, algo no estaba bien y podía sentirlo, no podía permitir que a mi hija le pasara algo malo, ya había perdido a una hija antes y no perdería a otra, no a mi Bella, a ella no la voy a perder.

Rogaba porque la avioneta llegara rápido a Seattle, pero parece que todo estaba en nuestra contra pues el avión iba muy lento y yo ya me estaba empezando a impacientar, quería llegar rápido a Forks y saber cómo estaba mi hija, y si tenía que usar mi rango como jefe de policías para llegar pronto lo haría sin dudarlo.

- Cálmate Charlie, todo va a estar bien - me dijo Renée tomando mi mano derecha.

- Lo sé cariño, pero estoy preocupado por Bella, ¿en verdad no puedes usarlo? - la miré fijamente, sabía que si ella lo usaba llegaríamos más rápido.

- Charlie sabes que no puedo - suspiré con frustración - sabes que si fuera por mi lo usaría, pero aun sigo recuperando mis fuerzas, además no sabemos si ellos están cerca – me susurro al oído

- Si ellos fueron los culpables los matare - murmuré furioso, luego de tanto años era imposible que nos hubieran encontrado, hemos estado ocultando nuestro rastro muy bien

- Que ni dios lo quiera Charlie

Sabía que Renée también estaba preocupada por Bella, había estado viviendo siempre con la preocupación de que ellos nos encontraran, inclusive nos había separado para engañarlos, pero ahora nuestra preocupación se había incrementado, el nacimiento de Nessie solo había empeorado nuestra situación, no quería hacerlo, pero solo nos quedaba ir con mis hermanos, ellos eran los únicos que nos podían proteger por ahora, y si tenía que andar saltado de lugar en lugar lo haría con tal de mantener a mi familia sana y salva.

- Charlie mañana la luna estará roja - me dijo mi quería Renée sacándome de mis pensamiento

- ¿Tan pronto? - dios se me había olvidado eso - ya veré como arreglar eso no te preocupes

- Pero no siempre podremos evitarlo y lo sabes Charlie

- Claro que lo sé, pero mientras pueda evitar que mi pequeña sufra…

- Lo sé cariño, siempre nos has protegido y sé que siempre nos vas a proteger

Renée recostó su cabeza en mi pecho y suspiró con melancolía, sabía que se sentía dolida por la pérdida de nuestra hija menor, a mi aun me dolía no haber podido evitar que ella pasara por ese dolor, pero ahora iba a evitar a toda costa que mi familia volvería a sufrir una vez más.

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Luego que la avioneta llegara a Seattle Renée y yo bajamos a toda velocidad, corrimos a buscar un taxi que nos llevara a Forks, una vez en Forks nos dirigimos rápidamente al hospital vi que mi compañero Nick estaba saliendo del hospital junto con Harry y Gin, no era más de las dos de la mañana por lo que me imaginé que ya había reunido toda la información que necesitaban sobre el caso de mi hija, bajamos del taxi y caminé hacia ellos.

- Charlie que bueno que ya llegaste - me saludó Gin con una pequeña sonrisa en su rostro - señora Swan es un placer volver a verla.

- Bien y ustedes - respondió Renée con una sonrisa

- Genial, por cierto Charlie - Harry me miró con seriedad - hemos recabado toda la información que hemos podido sobre el caso de Bella.

- ¿Y bien? ¿Qué han descubierto? - pregunté impaciente.

- Pues con lo que nos contaron los chicos Cullen y los chicos de la Push, al parecer alguien entro a su casa, pero no con la intención de robar nada, pues todo estaba en orden… - me explicó Harry - bueno no todo la cocina estaba destrozada y había sangre por doquier

- Sangre - ahí no eso no por favor.

- Si mira - Nick me tendió las fotos que le había lanzado a nuestra cocina, todo estaba salpicado de sangre.

- ¡Dios mío! - escuché decir a Renée horrorizada.

- Sé que es algo difícil de ver ya que es tu hija Charlie pero necesito de tu ayuda para encontrar al culpable,

Sabía que ellos necesitaban de mi ayuda para resolver este caso, pero no podía involucrarme, sabía que las personas que habían hecho esto no eran humanos y no podía permitir que los humanos descubrieran la verdad sobre Ellos, sino estaríamos en problemas.

- Los voy a ayudar pero ahora queremos ver a nuestra hija si no les molesta - dije tratando de escapar de esta situación tan incomoda

- Oh claro Charlie nos veremos más tarde

Nos despedimos de ellos y entramos al hospital, aunque estaba preocupado por las fotografías que Nick me había mostrado, si Ellos eran los que habían atacado a Bella, eso quería decir que ya sabían sobre la existencia de Bella y eso no era nada bueno, no había más opción, debíamos (de) irnos de Forks y de . antes de que Ellos mandaran a otro buscador, no podíamos permitir que ellos se acercaran a Bella, no a estas alturas de la vida de mi hija.

Edward POV

Luego de mi pequeño incidente con Bella, tuve que dejar de respirar, era incomodo, pero no quería volver a lastimar a mi ángel, no después de casi perderla a manos de ese tipo quien sea que fuera, el que intento matar a mi Bella, pero lo extraño era que sentí algo extraño cuando lo vi, fue como un deseo de verlo muerto y destruido - no era que no quisiera matarlo por haber lastimado a mi Bella - pero era realmente raro, jamás había sentido un deseo tan fuerte de matar a alguien en mi vida, ni siquiera contra el chucho o los idiotas que están tras de mi Bella, con ese tipo era diferente tuve deseos de matarlos aun después de que el chucho se encargó de él.

Aunque había algo en su mente que realmente me dejó confundido, en lo único que pensaba era "Su sangres es la más exquisita que he probado, en mucho tiempo" no entiendo ¿Por qué un humano estaba tan interesado en la sangre de otro humano?, porque de algo estaba seguro, ese tipo no era un vampiro, aunque tenía un olor muy extraño… era mucho menos dulce que el de un humano, era un tanto ácido y algo asqueroso, ahora que lo pienso, su sangre ni siquiera nos afectó a ninguno a pesar de que estuvo expuesta a nosotros, era como si su sangre no nos llamara a ser probada, había algo raro en todo este asunto, demasiado raro si me lo preguntan.

Escuché los pensamientos de Charlie y Renée acercándose con mi padre, esa era mi señal para actuar, tomé una silla y la arrastré hasta colocarla al lado de la cama en la que estaba mi ángel, me senté en ella, tomé nuevamente la mano de mi ángel y recosté mi cabeza la cama, debía fingir que me había quedado dormido para no levantar sospechas de porque un adolescente a pesar de que eran las tres de la mañana aún seguía despierto sin el más mínimo rastro de cansancio. Cuando la puerta se abrió yo ya tenía los ojos cerrados.

- ¿Y este muchacho qué hace aquí? - escuché preguntarle Charlie a Carlisle "¿Por qué siempre tienes que estar tan apegado a mi hija?, esto no me gustaba debo alejarlo de Bella pronto" ¡Alejarla de mí! ¡Eso jamás!

- Es que mi hijo a estado preocupado por Bella, hace unas horas vino a ver cómo estaba y creo que se quedó dormido - respondió mi padre en un tono calmado

- En verdad debe de tenerle mucha estima a Bella, como para quedarse con ella - dijo Renée sabía que tenía una sonrisa en sus labios

- Aja claro, mejor lo despertamos para que se vaya a su casa si es que quiere descansar - no sé si era mi imaginación pero como que yo no le agrada mucho a Charlie

- Cariño déjalo descansar, el pobre ha de estar sumamente cansado por estar cuidado a Bella durante toda la noche - dijo la mujer con reproche hacia su esposo "A veces Charlie me da la impresión de que es un insensible, despertar a un pobre muchacho que debe estar profundamente dormido"

Si tan solo ella supiera, luego de que Charlie se quejara por un rato más, decidieron dejarme "descansar", Carlisle se fue a seguir con sus rondas prometiendo regresar en unas horas dejando a los Swan y a mi en la habitación de mi ángel, debía de hacerme el dormido por unas horas, algo que realmente no me molestaba, por lo menos podía permanecer al lado de mi ángel hasta que ella despertara o hasta que Charlie sacara su pistola e intentara matarme mientras "duermo", definitivamente yo no sería celoso con mi hija.

- Pobre de mi pequeña - Renée estaba a mi lado acariciando el cabello de mi Bella, por lo que podía ver en su pensamiento estaba sumamente preocupada

- Vas a ver que se va a recuperar Renée, Bella no es una niña débil, es nuestra hija y saldrá adelante - habló Charlie colocándose al lado de Renée, la abrazó por la espalda y le dio un beso en el cabello.

- Lo se Charlie… pero es que no entiendo ¿Por qué nos pasa esto a nosotros?, hemos vivido en paz por más de 10 años ¿Por qué tenían que volver a aparecer justamente hoy?

¿Era mi imaginación o ellos sabían quienes habían atacado a mi Bella?, intente meterme en sus mentes para averiguar qué era lo que ocultaban ellos, pero no pude… lo único que veía era el rostro de mi Bella recostada en la cama, esta familia mi bloqueaba inconscientemente y eso me molestaba, una cosa era que Bella lo hiciera pero también sus padres esto era el colmo.

- Renée he pensado en cómo podemos solucionar este problema - dijo Charlie de repente en un tono bastante serio

- Sobre nuestra situación verdad - exclamó Renée con tristeza, esta mujer esta triste pero no era solo por Bella, aunque no lograba saber por quien más estaba preocupada.

- Si, las cosas ya se han complicado demasiado y ahora con Nessie con nosotros las cosas van a seguir empeorando - ¿Que mi hija empeora su situación? ¿de qué situación estaban hablando los Swan? - creo que lo mejor será que nos vayamos a Italia… haya estaremos a salvo por lo momento además, dentro de unos meses podremos volver a intentarlo

¿Intentar? ¿Intentar qué? ¿A Salvo de quiénes?, ¿Qué rayos está pasando aquí?, Esta familia realmente me está confundiendo

- Pero eso quiere decir que ellos deberán de volver a meterse con la mente de Bella Charlie, recuerda lo que dijo Richard, la mente de Bella puede colapsar si jugamos tanto con sus recuerdos

- Lo sé, pero es lo único que podemos hacer

- Pero no crees que será difícil explicarle a Bella el cómo es que tiene una hija - algo de esta conversación me da muy mala espina

- En realidad Renée he pensado también en eso, y es mejor que Bella no se entere de la existencia de Nessie - El jefe Swan habló con tanta seriedad que me dio algo de miedo.

- ¿A qué te refieres con eso Charlie?, ¿haremos pasar a Nessie como nuestra hija? - preguntó Renée con cautela, yo en cambio empezaba a planear en como asesinar a Charlie si lo que está pensado en esos momento lo haría de verdad

- No, creo que lo mejor en estos momentos es que dejemos a Nessie en un orfanato

- ¿¡Qué!? - gritó Renée con fuerza yo también lo hice pero internamente, el Jefe Swan definitivamente no iba a dejar a mi hija en ningún orfanato no si yo se lo impido - Estas loco Charlie como puedes pensar si quiera en separar a Bella de su hija

- Es lo mejor Renée, no sabemos hasta cuando estaremos en peligro, Nessie merece una familia tranquila que la ame y la adore, que pueda crecer como una niña normal - el Jefe Swan trataba de calmar a Renée pero claramente Renée no lo hacía, si no fuera porque yo debía de fingir estar durmiendo, mataría con mis propias manos a ese hombre

- ¿Una familia normal?, ¿Una familia que la quiera?, por favor sabes que nadie querrá a Nessie como nosotros, sabes que ni con borrar los recuerdos de Bella el dolor de la pérdida de su hija desvanecerá - sus voz empezó a sonar triste y dolida - ¿cómo puedes decir algo así, luego de que nosotros también pasamos por lo mismo? su voz se fue apagando

Ellos perdieron a un hijo, eso es imposible yo había investigado todo sobre esa familia y jamás que yo sepa ellos tuvieron otro hijo a parte de Bella, aquí hay gato encerrado.

- Sé que es difícil perder a un hijo cariño, pero… ¿te has puesto a pensar en que Nessie es una bebita todavía?, ¿sabes en todo lo que se va a ver metida si ellos dan con nuestro paradero?

- Lo sé pero… pero…

La madre de Bella empezó a llorar desesperadamente, Charlie la trató de calmar, pero claramente él también estaba afectado por todo lo que estaba pasando, aunque traté de comprender que era lo que estaba pasando no podía, primero porque no sabía que era lo que estaban pensado los Swan, lo único que podía ver en la mente de ambos, era el dolor del otro, y segundo porque ni siquiera yo mismo había entendido todo este rollo, esta familia definitivamente estaba ocultado algo y yo voy a descubrir que es.

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Bella POV

Sentí como poco a poco recuperaba el control de mi cuerpo, no sabía cuánto tiempo había permanecido dormida, pero ya quería despertar, abrí lentamente mis ojos… al principio me sentí deslumbrada por la luz que se filtraba al cuarto por las cortinas de la habitación, pero una vez que me acostumbre a la luz, puede ver que me encontraba nuevamente en un hospital, sentí un Déjá Vu la última vez que estuve en un hospital fue cuando me desperté luego del ataque de… ¿Pasión? ¿Lujuria?, ya ni sé que fue lo que realmente me afectó esa noche. Pero definitivamente no fue algo normal en mí…

Cuando me acostumbré a la luz, sentí el agarre frío de algo o mejor dicho de alguien, giré mi cabeza hacia mi costado derecho y me encontré con dos pares de ojos de color ocre que me miraban intensamente con alivio y amor, ¡ahí no aquí va de nuevo!, sentí como toda la sangre de mi cuerpo se acumulaba en mi rostro y mi corazón empezaba a latir como loco - cosa que provocó que el bendito aparato que controlaba los latidos de mi corazón se dispara -. Lo que alertó no solo a Edward sino a mis padres, que se encontraban en el sofá acostados, esperen un minuto ¿mis padres?, miré nuevamente al sofá y vi a mis padres levantarse y correr a mi lado, diablos ¿Qué demonios hacen ellos aquí?

- ¿Bella estas bien cariño? - me preguntó mi padre apartando a Edward y tomando mis brazos.

- Si - susurré muy por debajo

- ¿Entonces por qué el Hoper se ha disparado? - volvió a preguntar mi padre mirando el condenado aparato.

"Pues no sé, será porque lo primero que vi fue a mi lindo dios griego a mi lado" miré de reojo a Edward el cual me estaba mirando también, mi rostro cambió de rojo a más rojo y mi corazón volvió a latir con mucha más fuerza

- Llamaré al doctor esto definitivamente no es normal - Charlie se separó de mí y corrió hacia la puerta a buscar a un doctor, ¿Se me podía humillar aún más?

- Iré a buscar a tu padre Bella - me dijo Renée tocando mi cabello - te dejo con este galante muchacho que te ha cuidado toda la noche sin separarse de ti ni un segundo

Si, si se me pudo humillar aún más, mataría a mi madre en cuanto saliera de este lugar eso era definitivo, una vez que mi madre me dejara a sola con mi dios personas, ninguno de los dos dijo nada por alrededor de unos cinco minutos, yo no decía nada porque no sabía claramente que hacer o decir, estaba claro que ya no podía decirle a Edward que era un violador o acusarlo de violación, pues claramente yo me entregue a él por decisión propia, pero aun así no sabía cómo volver a verlo a la cara sin que toda mi sangre se acumulara solamente en mi rostro. Escuché a Edward suspirar

- Bella creo que tenemos que hablar - bueno por lo menos Edward fue muy valiente en empezar

- Ed-ward yo… yo - no podía hablar no sé porque me sentía tan nerviosa

- Sé que ahora sientes miedo de mí, pero déjame explícate lo que paso esa noche - ¿Qué? Ni de broma, no dejaré que me cuente eso, no quiero ni siquiera recordarlo nuevamente.

- No Edward, es mejor que el pasado se quede en el paso - hablé con toda la serenidad del mundo posible - escucha yo… yo, no sé qué es lo que paso esa noche, y créeme no quiero recordarlo - mentí con ganas - lamento si te traté muy mal ese día pero estaba un poco dolida y pues… pues

- Ódiame - me pidió, yo lo mire incrédula, él me estaba pidiendo que lo odiara en verdad - Tienes que odiarme Bella te hice mucho daño, te mentí…

- Edward - no podía por más que quisiera no lo odiaba, si le tenía un poco de miedo, pero era porque temía que me dejara, pero odiarlo, eso no podía hacerlo jamás, traté de levantarme de la cama, pero un punzante dolor me detuvo - Ayyyyy

- Bella no te muevas por favor - Edward se acercó a mí y volvió a recostarme - tonta no te muevas aun estas herida

- Lo siento, pero es que… ¿cómo me pides que te odies tonto?, ¿cómo odiar al padre de mi hija? - lo miré con ternura, él me miró con incredulidad - si Edward tú eres el padre de mi hija y como dije antes no puedo odiarte, me diste a una hija maravillosa - estiré mi mano y toqué su rostro.

- Bella te quiero, te quiero demasiado, no sé cómo es que no me puedes odiar después de lo que te hice

Sabía que no se estaba disculpado de lo que paso esa noche sino por morderme, aunque la verdad es que me dolería más si él se sintiera arrepentido de a verme hecho suya… Bella por dios ¿en qué diablos andas pensando?, nuevamente el Hoper mostró los latidos desenfrenado de mi corazón, algo que pareció agradarle a Edward pues una linda y sexy sonrisa apareció en su rostro.

- ¿Me pregunto por qué tu corazón late tan fuerte? - preguntó de manera burlona.

- No sé de qué hablas – dije mirando hacia el otro lado.

- MMMM - nuevamente la habitación se quedó en silencio, yo no me atrevía a ver aun a Edward, la ventana me parecía mucho más interesante en ese momento, sentí algo frío tocar mi nuca, giré mi cabeza para ver lo que era, pero en ese momento los fríos y dulces labios de Edward chocaron con los míos.

Tengo que decir que el Hoper se disparó a lo loco, sentí como una sonrisa se dibujaba en su rostro, este vampiro de verdad iba a ser mi perdición, pero yo con gusto aceptaría mi perdición siempre y cuando fuera a su lado.

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Ali POV

Al fin había llegado aunque todo era verde y húmedo, un lugar ideal para que unos cuantos vampiros vivieran, tal vez encuentre algo de diversión en este lugar, quien sabe puedo encontrarme a un alquelarre o tal vez a uno o dos vampiros, eso sería perfecto, en mi última misión solo tuve que deshacerme de unos cuantos magos, nada difícil, es divertido verlo suplicar por su vidas, aunque realmente jamás los he matado, yo uso mis propias formas de acabar con ellos, algo que claramente no involucre llenar mis manos con la asquerosa sangre, desde hace mucho he odiado la sangre, aunque nosotros nos alimentamos de ella.

- Pequeña ya llegamos - me dijo una muy amable señora quien se había ofrecido a traerme desde Seattle.

- Ali-chan se lo agradece mucho señora - le dije con una sonrisa forzada, hacía casi medio siglo que no sonreía… no desde la muerte de mis hermanas.

- De nada pequeña… pero dime ¿estas segura de que no quieres? ¿qué puedes seguir desde aquí tu sola? - me preguntó la señora, claramente estaba preocupada de que una niña de cinco años estuviera sola en medio del bosque.

- Si es que mi casa no queda muy lejos de aquí - le dije de manera educada

- Bien entonces cuídate mucho

- Usted también señora

Bajé del auto y caminé por el pequeño sendero, cuando escuché que el auto estuvo lejos puse mi pequeña maleta en el suelo, me quité la estúpida capa que me obligaban a usar esos idiotas, la metí en mi maleta, solté mi cabello del moño que tenía, alisé mi lindo vestido color crema con las flamas del fuego pintados en él, era el vestido favorito de Nany mi hermana mayor y me lo dio cuando ella creció y ya no le quedaba.

- Bueno ya estamos listo Sr. Bunny - le dije a mi súper mega amigo de toda mi existencia, Angie lo había hecho para mí para que no me sintiera solita - pero claro antes que todo - saqué mi flauta, un regalo de mi hermana Dafne, para que así pudiera controlar mis poderes, empecé a tocarla, la dulce melodía de mi flauta inundo el bosque - un Alquelarre de vampiros está viviendo aquí, al igual que una manada de lobos, interesante este juego se está haciendo cada vez más interesante

- ¿Qué haces aquí pequeña? - escuché decir a alguien a mis espaldas, tragué con dificulta se suponía que no podía dejar de verme por nadie, ¿ahora que voy a hacer?.

Me giré lentamente para ver a quien debería de matar antes de que alguien más me viera, pero cuando vi a la persona que me había visto solo hice una cosa, sonrojarme al máximo, frente a mi tenía a la persona más hermosa que hubiera visto alguna vez en mi larga vida, un ángel, un dios, un sol y para colmo me había vinculado con él sin darme cuenta.