Guardian de mi corazón
Capitulo Beteado por Mer1 mi beta quien desaparece pero siempre regresa jajajaja… te kiero mer-chan… ahora al fics gracias a todos por sus rr mi beta y yo estamos viendo cuando es posible que actualice, ya que kiero darle tiempo a ella para que revise el fics sin apuro y sin que yo la este estresando tanto jajaja
Cap. 13: El principio de inicio I
Ali POV
Ahora si estaba metida en un súper problema, me había visto un humano, humano que por cierto era muy lindo, era alto… aproximadamente debería medir 1.80 o más, tenía los ojos de un color castaño oscuro muy hermoso y su cabello era negro, largo… hasta más abajo de los hombros, además su piel era rojiza – algo raro para mi si me lo preguntan… creía que en este lugar casi nunca salía el sol – a pesar de ser tan alto la verdad es que tenía la cara de un niño, se veía amable y dulce, pero obviamente yo no podía bajar la guardia, todos los hombres eran malos, por más dulces que sean en su mirada siempre escondían algo malo.
Pero este chico que tenía en frente a mí no me daba temor alguno, y eso era algo muy raro, por más que yo estuviera vinculada a él no podía confiarme, debía matarlo, aunque eso resultaría un poco doloroso, pero mientras más rápido lo matara más fácil sería para mí y así yo no tendría que morir, por más lindo que fuera no podía permitirme dejarlo con vida, ya que si lo hacia las cosas se iban a complicar mucho con mi misión, estaba dudando… no sabía que hacer… era la primer vez en 109 años que no sabía que debía hacer.
- Disculpa pero ¿Quién eres? – volvió a preguntar mi hermoso ángel.
- … - yo no respondí me quedé en silencio, debía de ver cómo me iba a deshacer de él ahora mismo antes que fuera demasiado tarde para mí.
- Me llamo Seth ¿y tú pequeña? – me dijo nuevamente acercándose a mí con cautela.
Era la primera vez en años que no me alejaba de una persona y era que no podía, estaba como clavaba al suelo.
- ¿Estas perdida? – preguntó esta vez con preocupación, sin darme cuenta él estaba ya a mi altura con su rostro muy, muy cerca del mío – ¿Dime cómo te llamas pequeña?
- A-Ali-chan – respondí avergonzada, ¿Por qué me avergonzaba? se supone que yo jamás en mi vida me había avergonzado de nada, bueno solo en dos ocasiones lo había hecho pero eso no viene al tema ahora.
- ¿Ali? lindo nombre – cuando sonrió sentí que mi corazón quería salirse de mi cuerpo – ¿pero dime, qué hace una niña tan pequeña como tú por estos lugares?.
Esa era la pregunta que no quería responder, ¿cómo explicarle a esta persona que yo en realidad no estaba perdida y que estaba encerrada eternamente en el cuerpo de una niña de cinco años cuando en realidad tenía 109 años recién cumplidos?
Sentí una cálida mano acariciar mi cabello, levanté un poco la mirada y vi que mi Seth me estaba acariciando mi cabello, era la primera vez en años que alguien que no fueran mis hermanas me tocaba o me hiciera una caricia con tanta ternura "Ali-chan reacciona" me golpeé a mí misma lentamente, sacudí mi cabeza para salir del trance en el que había caído.
- ¿No estas perdida? – Seth levantó la ceja confuso
"Hazlo ahora" gritó mi conciencia
Saque nuevamente mi flauta del bolsillo de mi vestido, mi flauta era diferente a otras puesta esta era hecha de marfil y tenía forma de caracol, con dos cascabeles cayendo al final de ella, además de que cambiaba de color dependiendo de la melodía que sonara.
- Ali-chan lo siente – le dije antes de que comenzara a tocar una melancólica melodía que hizo que mi flauta se tornara de un color plateado
- Pero que hermosa melodía – mi ángel cerró los ojos dejándose llevar por la melodía, empezó a tambalearse antes de caer al suelo, cuando cayó al suelo su aroma llego a mí, lo que hizo que dejara de tocar y mis ojos se saliera de su órbita, este chico olía a lobo, eso quería decir que él era un… un licántropo.
Me alejé de el con temor, sabía que nosotros como cazadores de la roja negra odiábamos a los seres inmortales que no fueran como nosotros, pero que uno de nosotros se vinculara con uno de ellos era una locura, y si eso pasaba solo significaría tanto la muerte para la persona que se vinculó como para el vinculado. Esto debía de ser un error, un gravísimo error.
- Es que estas cosas solo me pueden pasar a mí – suspiré y guarde nuevamente mi flauta en su lugar, llevé mi mano derecha a mi cabello, pasándola dos veces por mi mechón azul – creo que será mejor que mueras, aun no estamos del todo vinculados, por lo que yo no moriré si tu mueres – empuñé mi katana cuya empuñadura era azul claro – Perdóname por esto – agité mi Katana y cerré mis ojos
- Seth ¿Dónde estás? – escuché gritar una voz femenina que se acercaba a mucha velocidad.
"¿Es que hoy es el día vean a Ali-chan?" pensé molesta, no podía matar a este lindo licántropo aun, ya que su manada de seguro mi daría caza.
- Tienes mucha suerte – me incliné un poco y toqué su rostro, era tan cálido como los rayos del sol – pero por más suerte que tengas, Ali-chan debe matarte.
Dicho esto salté hacia el primer árbol cercano, me alejé a toda velocidad, saltando de rama en rama, había sido entrenada como ninja, así que podía movilizarme en el bosque sin ser detectada, era algo bueno ya que podía usar mis habilidades para huir o esconderme, pero esa habilidad no me ayudaba mucho con los vampiros o licántropos pues ellos podía escuchar el latido de mi corazón. Una vez lejos de aquel lugar me refugié en una pequeña cabaña abandona ya que pronto anochecería y la luna roja saldría.
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Renée POV
Estaba a punto de anochecer y Charlie discutía con mi futuro yerno para que se marchara, pero obviamente él no se quería separarse de mi hija, era tan lindo que se preocupara por mi hija, además de que estuviera enamorado de ella, me gustaría que Edward se quedara pero hoy eso no seria, no mientras hubiera luna llena.
- Ya le dije Jefe Swan, me voy a quedar, ustedes pueden irse a descansar deben estar más cansado que yo – le dijo mi futuro yerno al terco de mi esposo, aunque claro él también era muy terco, sería un excelente esposo para Bella, pero claro eso sería si Bella y todos nosotros fuéramos normales y nuestra situación también lo fuera.
- Ya te dije muchacho nosotros nos quedamos y tú te vas a ir ahora mismo – Charlie estaba empezando a molestarse, lo que significaba que ya era tiempo de que yo intervenga antes de que mi esposo se lanzara contra el pobre chico
- Ya, ya, Edward ve a descansar debes estar muy cansado, has estado toda la noche aquí - le dije con una sonrisa un tanto picara en mi rostro.
- No es necesario, yo no estoy para nada cansado, ustedes si deben de estarlo, así que yo me voy a quedar al lado de Bella.
- No tú te vas a dormir ahora – le dije con seriedad, vi que iba a reprochar así que intensificar mi mirada.
- Bien me voy, pero regresaré mañana a primera ahora – dijo derrotado
Yo sonreí y Charlie simplemente gruñó, Edward me recordaba mucho a mi mejor amiga de toda la vida, era igual de terca y posesiva que Edward, una vez que Edward se fue, cerré todas las cortinas de la habitación, para que la luz de la luna roja no entrara al cuarto, luego de eso me senté al lado de mi esposo en el sofá que estaba cerca de la cama de nuestra hija, hoy era uno de esos días en los que deseaba que las nubes cubrieran la luna para no preocuparnos, pero obviamente algo haya arriba estaba en contra de eso.
No había pasado ni una hora cuando mi esposo empezó a sudar y a respirar con dificultad, a mí me costaba un poco respirar pero estaba mejor que él, la luna roja era nuestro peor enemigo, ya que su luz era la única cosa capaz de lastimarnos, aunque no nos mataba si lograba debilitarnos lo suficiente para que nuestros enemigos tomaran ventaja de eso, por eso siempre nos ocultábamos de ella.
- ¿Estas bien? – le pregunté a Charlie tomando su mano derecha.
- Si, no te preocupes, pero tu ¿cómo estás?, para ti debe ser más insoportable que para mí – me preguntó preocupado.
- Soy fuerte Charlie esto no es nada comparado con lo que hemos vivimos antes – traté de tranquilizarlo un poco.
- No sé cómo lo haces, pero me alegra que tú seas mi otra mitad.
Como amaba a Charlie, a pesar de que estuvimos separados por algunos años, aun el gran amor que sentía por él estaba ahí intacto, como si jamás no hubiéramos separado.
- ¿Ese chico en verdad la quiere? – Charlie cambió rápidamente el tema algo que me sorprendió, pensé que no quería tocar el tema de mi futuro yerno
- Lo hace y creo que Bella también lo quiere – sonreí al recordar como el corazón de mi hija se disparó esta mañana cuando vio a Edward a su lado, porque si de algo estaba segura era que el Hoper se puso como loco cuando Bella vio a Edward
- Pero eso no puede ser posible
- Eso también lo sé – miré a mi hija la cual estaba profundamente dormida – pero Bella tiene derecho a hacer su vida, ya no es una niña, ahora es una mujer adulta y con una hija que la necesita.
- Aun no me hago a la idea de eso, para mi Bella sigue siendo mi pequeña.
- Ni tan pequeña y lo sabes
- Lo sé
Sentí una opresión en mi pecho al igual que Charlie, ya había empezado, la luna roja estaba en lo alto del cielo, pero ni Charlie ni yo nos preocupamos por nosotros, sino por Bella, escuchamos como el Hoper que monitoria los latidos de su corazón estaba empezando a descender sus latidos, al igual que la respiración de mi hija se hacía cada vez más y más pesada, estaba demasiado pálida, pero nadie podía remediar eso, esa era nuestra eterna maldición al ser lo que somos.
Justo cuando empezamos a sentirnos cansados, una dulce melodía resonó en toda la habitación, era el sonido de una flauta, la cual era tocada con tanto amor que en ese momento sentimos como el dolor empezaba a desaparecer dándole paso al alivio, al igual que al sueño que en esos momentos nos embargaba, lo último que recuerdo antes de dejarme llevar al país de los sueños, fue ver la imagen de mis amigos sentados cada uno al lado de mi hija, los cuales nos sonreían con mucho afecto, sabía que muy pronto nos volveríamos a reunir.
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Bella POV
Esa mañana me desperté como nueva, mi cuerpo ya no me dolía, además sentía una extraña paz que me rodeaba, me sentía llena de energía y dispuesta a levantarme de esa cama e irme a correr – ok eso es demasiado raro ¿yo correr?, si como no – busqué a Edward pero no lo encontré en la habitación, solo vi a mis padres sentados en el sillón durmiendo plácidamente con una sonrisa en sus labios, había ocasiones en las que me preguntaba porque se habían separado si se amaban tanto, jamás los entenderé de verdad.
Alguien tocó a la puerta, lo que despertó a mis padres, quienes se estiraron perezosamente, luego de que mi padre dijera "Pase", Carlisle entro a la habitación seguido de una sonriente Alice y una muy contenta Rosalie la cual traía a mi pequeña en brazos, me senté del golpe y estiré los brazos hacia Rosalie, la cual entendió lo que quería y se acercó dándome a mi pequeña Nessie, la cual al verme se acurrucó en mi pecho.
- ¿Me extrañaste cariño? – le pregunté con ternura a mi hija, la cual coloco sus manos en mi rostro
"Mucho mami, no te veía en tres largos días, pensé que me habías abandonado" me dijo haciendo un dulce puchero
- Eso jamás va a pasar te amo demasiado – besé su frente y la abracé
- Bueno Bella mejor te reviso para ver como amaneciste hoy – me dijo Carlisle quien me miró con una pequeña sonrisa en sus labios.
Simplemente asentí, Carlisle se puso a revisarme, mientras Renée cargaba a Nessie, y Alice y Rosalie hablan con mi padre de no sé qué cosa pues no las podía escuchar, pero por la expresión del rostro de mi padre, debía de ser algo realmente malo, pues no paraba de fruncir el ceño, cuando Carlisle terminó de revisarme, cuando cambió los vendajes que tenía me dio algo de pena que me viera semi-desnuda pero ya que… él era mi doctor además me sentí más cómada que él lo hiciera pues al ser su tacto frío las heridas de mi cuerpo no dolían tanto como antes, una vez que terminó todo me miró.
- Esto me sorprende mucho pero Bella, creo que a más tardar hoy podrás salir de terapia intensiva - no puede evitar esbozar una sonrisa.
- ¿De verdad Dr. Cullen? – preguntó mi madre pasando a Nessie
- Carlisle, Renée, llámame Carlisle, y sí a Bella en la tarde la pasaremos a una habitación, se está recuperando a una velocidad sorprendente – respondió Carlisle alborotando el cabello de mi hija quien empezó a reírse.
- Perfecto, Charlie escuchaste eso – mi madre volteó a ver a mi padre, el cual estaba negando frenéticamente mientras Rosalie y Alice lo miraban con una sonrisa malévola en su rostro - ¿Qué pasa cariño porque estas tan alterado?
- Porque estas niñas me están proponiendo la cosa más atroz de todas – respondió mi padre señalando a Rosalie y Alice quienes simplemente se sonrieron con inocencia.
- ¿Y eso es? – preguntó mi madre curiosa
- Que nos vayamos a vivir a la casa de Carlisle mientras Bella se recupera
"¿Qué?" pensé sorprendida, pero mi madre se veía complacida
- ¿Y eso es tan atroz Charlie por qué?
- ¿Cómo que porque es tan atroz?, nosotros tenemos una casa no tenemos que irnos a incomodar a Carlisle y su familia – respondió mi padre un poco incomodo
- La verdad Charlie para mí no es ningún problema que se vayan a vivir a nuestra casa, es más así sería más fácil cuidar a Bella – habló Carlisle calmado
- De ninguna manera, nuestra casa está en perfecto estado – si yo era terca mi padre lo era aún más
- Lamento llevarte la contraria Charlie, pero dime ¿crees que Bella se sienta cómoda en la casa en la que un loco psicópata casi la mata? – habló Alice de manera seria
Yo me tensé y mi corazón empezó a latir con temor, es cierto, no quería volver a entrar a esa casa en donde un desconocido no solo intentaba matarme a mí sino también a mi hija.
- Calma Bella – Carlisle tomó mi mano para tratar de calmarme – ya estas a salvo nadie te va a lastimar te lo aseguro
- ¿Lo ves Charlie? Bella también siente temor de volver a esa casa – señaló Rosalie seria
- ¿Eso es cierto cariño? – me preguntaron mis padres al mismo tiempo, yo asentí con temor, no quería volver a pisar esa casa en un buen tiempo
- ¿Lo ve? en nuestra casa estarán cómodos, papa puede cuidar a Bella mientras se recupera, además Renée puede hablar con nuestra madre y juntas podrán cuidar a Nessie cuando nosotros no estemos en la casa – no sé porque pero sentía que Alice ya tenía todo muy bien planeado
- Pero… - mi padre iba a rezongar cuando mi madre lo interrumpió.
- Charlie creo que es una buena idea – mi padre vio incrédulo a mi madre – piénsalo bien, crees que esa persona que ataco a nuestra hija vuelva y esta vez sí lastime seriamente a Bella – no sé porque pero sentía que había algo oculto en sus palabras
- Tienes razón – suspiró mi padre – Pero en dado caso nos podemos quedar en casa de Billy
Oh, oh, mi padre acaba de hacer algo que no debía, llevarle la contraria a Alice y Rosalie, yo sabía muy bien que mis dos amigas jamás aceptarían un no por respuesta y mi padre iba a conocer el porqué de eso
- ¿Charlie podías acompañarnos a Rose y a mi afuera por fa? – preguntó Alice con tanta dulzura que me dio miedo y obviamente a Carlisle y a mi hija igual.
- Claro porque no – respondió mi padre confuso, pobre no sabe en la que se metió
Alice y Rosalie salieron de la habitación seguidas de mi padre, miré a Carlisle quien tenía la mirada fija en la puerta, se notaba preocupado, y quien no lo estaría, conocía bien que esas dos chicas tenían maneras nada dulces de convencer a las personas para que hicieran lo que ellas quisieran, eran unas manipuladoras de primera y mi padre en ese momento conocería que a Alice y a Rosalie jamás se les decía que no.
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Una semanas después del incidente en mi casa, me encontraba a bordo del Mercede negro de Carlisle con Rosalie y Alice a mi lado, Nessie en los brazos de Alice, mientras Carlisle conducía con Edward como copiloto, mis padres nos seguían en la patrulla de policía, no sé qué hicieron Rosalie y Alice para convencerlo, pero tampoco quiero saberlo, ya que cuando mi padre entró nuevamente a la habitación estaba más pálido que los Cullen y detrás de él venían unas muy contentas Alice y Rosalie, lo único que nos dijo fue "Nos vamos a vivir con los Cullen", no había pasado ni una hora cuando ya todas nuestras cosas estaban instaladas en la casa de los Cullen, mi madre había conocido a Esme y ya se habían vuelto grande amigas.
Aunque mi padre aún seguía viéndose reacio a vivir con los Cullen no se quejó más y que ni se quejara, mi padre no era tonto como para volver a decirle no a esas dos locas que tengo como amigas, hablando de ellas, ambas se veían felices ante la idea de que fuera a vivir a su casa, al igual que cierto vampiro posesivo que estaba en el asiento del copiloto que me miraba por el retrovisor del auto. Aunque evitaba mirar hacia el frente aun sentía la fija mirada de Edward en mí
A quien si no le hizo mucha gracias el hecho de que me fuera a vivir con los Cullen era a Jake, pataleó, refunfuñó, inclusive se enfrentó a Alice y a Rosalie, pero como ya me lo imaginaba no logró convérselas de que cambiaran de opinión, y es que esas dos cuando se les metía algo en la cabeza no había nadie – absolutamente nadie – que les quitara tal idea.
- Hay Bella no sabes cuánto nos vamos a divertir ahora que vas a vivir con nosotras – decía Alice brincando en su lugar – hay muchas cosas que tenemos que hacer, pijamadas, noches de películas, idas de compras al centro comercial y obviamente un cambio de imagen para ti
- Oh si, cuanta diversión – dije con sarcasmo, toda aquella diversión solo era para Alice para mí solo sería una gran pesadilla.
- Veras que nos vamos a divertir mucho Bella – me dijo Rosalie tocando mi hombro, ella también podía ser un tanto hiperactiva aunque no tanto como Alice, me preguntaba cómo alguien tan pequeña podía tener tanta energía y no creía que era porque ella fuera un vampiro
- Como sea, solo quiero llegar a descansar me siento agotada – murmuré cerrando los ojos.
- ¿Te sientes bien amor? – me preguntó mi dulce vampiro posesivo, me ruboricé un poco ante lo de amor, desde ese día en que nos besamos en el hospital no para de decirme así.
- Si Edward estoy bien solo algo agotada eso es todo – no abrí mis ojos pues sabía que si lo hacía me ruborizaría aún más
¿Qué somos Edward y yo? Pues aún no lo sabía, Edward aun no me pide que sea su novia, pero claramente sabía que lo de novia se quedaba corto para nuestra "relación", él era el padre de mi hija y también la persona a la que amaba, pero aun no habíamos hablado para decidir que éramos, pero claramente novios no era la palabra más adecuada.
Luego de unos minutos al fin llegamos a la casa de los Cullen, en la entrada ya nos esperaban Esme, Jasper, Jake y Emmett – estos tres últimos estaban llenos de pintura de todos colores – ¿qué estarían haciendo para que estén cubiertos de pintura?, mejor no lo quiero saber, los primeros en bajar fueron Carlisle y Edward, seguidos de nosotras, yo aún no podía estar mucho tiempo de pie sin agotarme, así que Edward se acercó (a mi) y colocó mi brazo alrededor de sus hombros, por la sonrisa tonta en la cara de Edward sabía que había escuchado como mi corazón latía como si estuviera en una maratón.
El auto de mi papa se colocó al lado del Mercedes de Carlisle y mis padres bajaron del auto, mi madre con una sonrisa pícara y mi padre con el ceño fruncido, sabia claramente lo que pasaba por las mente de ambos en ese momento pero no les hice caso alguno, al final solo me iba a causar un gran dolor de cabeza.
- Que bueno que ya llegaron – nos dijo Esme caminando hacia donde estábamos nosotros con una sonrisa en sus labios – no saben cuánto esperábamos que llegaran – besó a Carlisle en los labios y luego nos miró a nosotros – Bella espero que te sientas cómoda en nuestra casa al igual que ustedes Charlie, Renée.
- Gracias por permitirnos quedar en tu casa Esme – respondió mi madre con una gran sonrisa.
- Mi casa es tu casa Renée… pero entremos a la casa para que vean sus habitaciones, Emmett, Jasper y Jacob se encargaron de pintarlas – miré a mis amigos los cuales parecían orgullosos, aunque claro algo me decía que el que estuvieran llenos de pintura no era porque así lo quisieran.
- Ya que – murmuró mi padre a mi lado.
Caminamos hacia la casa de los Cullen – bueno a mi prácticamente me cargaban – mi madre y Esme iban muy contentas hablando al igual que Rosalie y Alice, mi padre estaba en silencio, al igual que Carlisle, Edward y yo, A mitad de camino Alice gritó llena de terror.
- ¡Al suelo! – ordenó Alice.
Lo próximo que supe es que estaba en el suelo con Edward encima mía, no entendía que estaba pasando hasta que mire frente a mí y vi unos seis extraños cuchillos clavados en el suelo a tan solo 20 cm de nosotros.
- ¿Qué está pasando? – preguntó mi madre la cual estaba en el suelo con Esme sobre ella.
- Oh rayos falle – escuchamos una voz feminidad resonar a nuestro alrededor,
- ¿Quién está ahí? – preguntó Jake corriendo a nuestro lado, nos levantamos rápidamente del suelo.
- Mamá, papá lleven a los Swan a adentro ahora – ordenó Jasper colocándose frente a nosotros agazapándose al igual que Emmett, Jake y Alice.
- Vamos Bella tenemos que entrar a la casa ahora – me dijo Edward tomándome de las rodillas
- Toma Renée - Rosalie le pasó a Nessie a su madre y se colocó al lado de sus hermanos y mi mejor amigo.
Los Cullen y mis padres – con mi hija en brazos – empezaron a caminar o mejor dicho a correr a la casa seguidos de nosotros, estaba asustada por mis amigos, aunque ellos eran vampiros y un licántropo no puede evitar sentir miedo, algo me decía que ellos no iban a salir nada bien de esta pelea.
- A no eso sí que no – se volvió a escuchar aquella misteriosa voz.
Mis padres y los Cullen ya estaban pasando la puerta de la casa cuando nuevamente aquellos extraños cuchillos aparecieron de la nada evitando que Edward diera un paso más, me aferre a la camisa de Edward con temor.
- Lo siento pero no puedo permitir que te lleves a esa chica – sabía que se estaba refiriendo a mí, vi a mi padre salir de la casa.
- ¡No vengas! – le grité preocupada, mi padre se detuvo – papá quédate dentro de la casa por favor
- Pero Bella – mi padre estaba preocupado, pero no podía ponerlo en peligro, sea quien sea esa persona me quería a mí y a nadie más
- Papá mantente adentro, protege a mama, a Nessie y a los Cullen por favor – rogué – Edward y los demás me cuidaran
- Bien – para mi padre era difícil aceptar pero lo hizo, entró nuevamente a la casa y cerró la puerta
- Pero que noble fuiste, ahora si quieres ser más noble dile al vampirito que te está cuidando que por favor te ponga en el suelo para así yo poder matarte – ok esa voz me estaba empezando a asustar aún más que antes
- Sigue soñando no dejaré a mi Bella ni un solo minuto – gruñó Edward acercándome con fuerza a su pecho
- Ahí pero que mal educado eres y yo que lo pedí con tanta amabilidad…
- ¿Por qué demonios no te muestras? – preguntó Rosalie buscando el lugar de donde provenía aquella voz
- Di la palabra mágica – canturreó aquella voz
- Diablos, maldición, aparece de una buena vez – gruñó Jake sumamente molesto, iba a entrar en fase en cualquier momento
- Dijiste una mala palabra, dijiste una mala palabra – empezó a tararear aquella persona
No sabía que pensar era como si estuviéramos discutiendo con una niña o algo por el estilo, Edward se colocó detrás de sus hermanos y Jake quien rápidamente formaron un círculo a nuestro alrededor mientras aquella persona no para de decir "Dijiste una mala palabra" una y otra vez.
- Agrrrrrrrrrrr cállate de una maldita vez – Gritó Jasper furioso, era la primera vez que veía al calmado Jasper perder la paciencia
- No, no, no – volvió a canturrear aquella voz – ¿tu mami no te dijo que no debes decir malas palabras?, solo por eso voy a darte una lección
No entendí muy bien a que se refería con eso de darle una lección a Jasper hasta que…
- Sepárense – volvió a decir Alice, en ese instante todos se separaron y del cielo cayeron una lluvia de esos raros cuchillos, era unos cien más o menos que se hincaron en el lugar en el que hace unos segundos estábamos nosotros
- ¡Oh que aburrido! ¿Por qué se mueven tanto? ¿Qué parte de quietos no entienden?- murmuró la vocecilla que me perturba.
- Porque obviamente no vamos a dejar que nos dejes como un colador – respondió Emmett alterado – ¿oye por cierto de donde sacaste eso Kunais? – preguntó como un niño emocionado cuando su madre le da un regalo.
- ¿Emmett sabes lo que son esas cosas? – preguntó Alice colocándose al lado de Emmett
- Por supuesto son Kunais, son una especie de arma que usan los ninja – respondió este como si fuera todo un profesor.
- Oh viva al fin alguien que conoce sobre armas ninja – escuchamos unos aplausos empezar a resonar a nuestro alrededor.
- Basta, yo no seguiré esperando más a que esa chica aparezca – Jake se quitó la camisa y empezó a entrar en fase
Su cuerpo empezó a convulsionar, no puede ver como se transformada pues mi vampiro posesivo le dio la espalda a Jake antes de que viera como este terminaba de transformarse, luego de unos segundos escuché un aullido, por lo que supuse que Jake ya se había transformado del todo.
- ¿Chucho acaso estás loco? – Preguntó Rosalie molesta – Bella está aquí ¿Cómo puedes transformarte y revelarle lo que eres?
- Esto… Rosalie – la llamé por encima del hombro de Edward
- ¿Qué pasa Bella? – preguntó esta vez cambiando su expresión de furia a una de preocupación.
- Yo ya sabía que Jake era un lobo, en realidad ya antes lo había visto entrar en fase.
- ¿¡Estás loca o qué!? – gritaron todos los Cullen al mismo tiempo, Jake simplemente dejo escapar una especie de suspiro.
- ¿Cómo que ya has visto a ese chucho transformarse? ¿Desde cuándo sabes que es un metamorfos? – me preguntó Edward furioso ( NA: en realidad los chuchos son metamorfos no licántropo… pero no se porque le digo diciendo licántropo creo que es por que me gusta pero en realidad son metamorfos gracias por recordarme eso Mer-chan)
- Desde que mis padres volvieron a casarse, en una ocasión que iba por el bosque vi a todos mis amigos de la Push reunidos alrededor de una fogata, luego de unos minutos todos entraron en fase – respondí alzando los hombros, la verdad es que no estaba nada sorprendida al ver a Jake transformarse en esos momentos.
- Cállate de una buena vez maldito Chucho – le gruñó Edward a Jake quien parecía estar riéndose
- Lo que falta si Bella antes no era rara ahora si se ganó el oscar en el área de las rarezas – Emmett empezó a reírse como loco – creo que por eso eres mi cuñada favorita
Jake gruñó en señal de que no le había agrado mucho lo que Emmett dijo, mi fortachón amigo solo ensancho más su sonrisa
- ¿Qué chucho, celoso?, ¿o vamos en verdad crees que tengas oportunidad con Bella?, pues estas muy equivocado – se burló
Jake se acercó a Emmett molesto, de seguro pensaba en lanzarse encima del pobre Emmett – aunque de pobre no tenía nada – Jake se dispuso a saltar encima de Emmett
- Oigan, ¡hello! ¿Se han olvidado de mí?, malos, malos chicos ¿no creen?, ¿nunca les enseñaron que uno no se pelea cuando sale?– ya se nos había olvidado a la persona que nos estaba atacando, por su tono de voz sabía que se había molestado – bueno ya que están tan distraídos mejor me deshago de ustedes ahora, porque la verdad parecen unos tontuelos peleando por ella
Nuevamente empezaron a llover esas cosas llamadas Kunai al igual que una extraña estrellas, todos lo esquivaron con dificultad pues esas cosas parecía seguirlos no se quedaban en un lugar cuando nuevamente otras más empezaron a caer del cielo.
- Son Shuriken – dijo Emmett evadiendo aquellas raras armas.
- ¿Sabes que son esas otras cosas? – preguntó Edward sorprendido
- Por supuesto todas esas cosas son armas ninja
- Ósea ¿Qué nos está atacando un Ninja? – preguntó Rosalie intrigada.
- Din, din, din… la pegaste señorita Barbie cabezota hueca, soy una ninja y soy su peor pesadilla.
- No entiendo nada de verdad – Alice parecía estar cabreada con tantas cosas que ni ella ni nosotros – a excepción de Emmett – parecíamos entender
- ¿Por qué diablos no das la cara de una maldita vez? – preguntó Edward cabreado
- Pues entonces digan la palabra mágica – volvió a decir aquella persona
- Palabra mágica, palabra mágica yo te voy a decir tus palabras mágicas
Rosalie empezó a decir tantas palabras inapropiadas para los oídos de un niño menor de diez años que hasta las armas ninjas habían dejado de caer así que todos nos volvimos a reunir, Jake en su forma lobuna, se coloca a nuestro lado, olfateado el aire, al parecer aun no daba con aquella persona, al igual que los Cullen que parecían atentos a todo, bueno no todos los Cullen ya que Rosalie seguía insultando a la nada
Había algo raro en esto y era la extraña persona que nos atacaba, cuando hablaba más bien parecía como si fuera una niña, era como estar peleando con Alice en su forma de ser, entonces algo hizo "clic" en mi cabeza, ella decía siempre que dijéramos la palabra mágica para que ella pueda aparecer.
- ¿Podrías aparecer para nosotros por favor? – me arriesgué a decir, no sabía si iba a funcionar pero era mejor arriesgarse, todos voltearon a verme, inclusive Rosalie
- Ya que lo pides de esa manera tan educada, está bien ¿sabes? será una pena matarte… pero lo hago por tu propio bien no lo hago por mala, no sabes de la que te salvarías Isabella – en ese momento el viento empezó a soplar con fuerza, Edward me cubrió para que la arena no entrara en mis ojos.
Edward POV
El viento empezó a soplar con fuerza así que tuve que cubrir a Bella para que la arena que se estaba levantando en esos momentos no entra en sus hermosos ojos, poco a poco el viento bajó de intensidad, al parecer se estaba concentrando en un solo frente a nosotros, todos nos atrevimos a mirar a ver qué era lo que pasaba y para nuestra sorpresa, frente a nosotros había un tornado de color azul que poco a poco iba desvaneciéndose.
Podía ver claramente una silueta dentro de aquel remolino, cuando el remolino desapareció, todos pudimos ver a una chica no mayor de unos 16 años con el cabello negro trenzado en dos coletas que llegaban un poco más debajo de la rodillas, tenía puesto una raro traje que si no mal recuerdo era una vestimenta típica del Japón, Kimono creo que era su nombre, el cual era de color azul claro con una lirios pintados en todas partes y un lazo blanco en la cintura, sus ojos era de un color esmeralda intenso, pero esto estaban oscurecidos por alguna extraña razón, en su mano derecha tenía un abanico con el cual cubría su boca.
Tuve una extraña sensación de que ya conocía a esa chica, no sentía la furia que sentí hace unos minutos atrás sino una extraña sensación de protección hacia ella, algo raro ya que esa chica intentaba matar a mi Bella, pero aun así no pude evitar la sensación de correr a su lado y protegerla, esto era una locura, ella era mi enemiga, traté de entrar a su mente para ver qué era lo que planeaba, pero al igual que hace unos minutos solo podía escuchar una muy rara melodía, es como si ella me estuviera bloqueando, pero eso no podía ser posible, ella no conocía mi poder de leer mentes o ¿sí?
- Hola mucho gusto mi nombre es Ali-chan y vengo a acabar con la vida de esa chica – comentó señalando a mi Bella – espero que eso no les moleste, porque le haré un favor
Al decir eso ella se iba a tirar hacía Bella, pero Rosalie la bloqueó, como ella era la que estaba más enojada no espero a que volviera a ver a los ojos para atacarla, Rosalie es ágil pero esta chica la superaba o iban en empate, pero es que Rosalie aparte de esquivar a la pequeña tenía que esquivar a las extrañas armas ninja que caían de la nada…
Jacob se unió a la lucha pero yo la verdad ya no estaba tan confiado de que nosotros ganaríamos…
Continuará….
Hola este glosario lo hizo mer-chan a kien extrañe mucho pero al fin regreso mi beta jajaja, ya que ella tiene razón no todos son amantes de los anime… así que en esta ocasión evitaremos meternos en un mundo muy ficticio y me centrare en la historia espero poder terminar este fics este año si dios lo kiere… poco a poco ire actualizando todos mis fics así q pasiencia plissssssss… gracias por sus rr me agrada que las personas les guste esta historia a pesar de ser tannnnn loca jajajaja… adiós y cuidense
Glosario
Chan: es un sufijo honorífico de origen japonés que indica afecto. Este sufijo se utiliza en general para referirse a adolescentes de sexo femenino y niños, aunque puede utilizarse para expresar cariño, por ejemplo hablando de un amigo o una mascota. Aunque tradicionalmente los sufijos honoríficos no se aplican a uno mismo, algunas mujeres jóvenes emplean la tercera persona añadiendo el sufijo chan a su nombre para referirse a sí mismas en lugar del pronombre personal correspondiente.
Katana: Se refiere a un tipo particular de sable japonés de filo único, curvado, tradicionalmente utilizado por los samuráis. Su tamaño más frecuente ronda el metro de longitud y el kilo de peso.
Ninja: grupo militar de mercenarios entrenados especialmente en formas no ortodoxas de hacer la guerra, en las que se incluía el asesinato, espionaje, sabotaje, reconocimiento y guerra de guerrillas, con el afán de desestabilizar al ejército enemigo, obtener información vital de la posición de sus tropas o lograr una ventaja importante que pudiera ser decisiva en el campo de batalla.
Kunai: En la mitología ninja, el kunai es comúnmente descrito como un cuchillo japonés que se utiliza para lanzar y apuñalar.
Shuriken: significa cuchilla detrás de la mano u hoja bajo la manga. Son unas armas arrojadizas, tiene unas puntas afiladas y bordes cortantes con los que se atacaba a los enemigos. Muchas veces, estas armas estaban envenenadas para mejorar su efectividad.
