Cap. 14: El principio del inicio II
En el capitulo anterior
POV Edward
- Hola mucho gusto, mi nombre es Ali-chan y vengo a acabar con la vida de esa chica – comentó señalando a mi Bella – espero que eso no les moleste, porque le haré un favor
Al decir eso ella se iba a tirar hacía Bella, pero Rosalie la bloqueó, como ella era la que estaba más enojada no espero a que volviera a ver a los ojos para atacarla, Rosalie es ágil pero esta chica la superaba o iban en empate, pero es que Rosalie aparte de esquivar a la pequeña tenía que esquivar a las extrañas armas ninja que caían de la nada…
Jacob se unió a la lucha pero yo la verdad ya no estaba tan confiado de que nosotros ganaríamos…
Esta chiquilla era muy buena luchando, ya que podía evadir los ataques de cuatro vampiros y un lobo como si fuera lo más fácil del mundo, pero aun así, no puede evitar sentir una gran preocupación cuando mis hermanos y el chucho la atacaban, quería correr y protegerla, creo que los vampiros podíamos enloquecer, ¿Por qué yo iba a querer proteger al enemigo?, pero igual así, algo no sé qué era me decía que debía de intervenir y protegerla.
En uno de los ataques Rosalie logró golpearla lanzándola contra un árbol el cual se dobló por la mitad, en ese momento mi preocupación se hizo mayor, sentí como si mi corazón fuera estrujado con fuerza, quise separarme de Bella y correr a ver si ella estaba bien, iba a hacerlo cuando ella empezó a levantarse.
- Eso dolió – se quejó la chica poniéndose de pie – oye Rubia ¿Qué te pasa? ¿Por qué me golpeaste tan fuerte? – dijo mirando a Rosalie con el ceño fruncido
- ¿¡Cómo que por qué!? ¡Estamos en una batalla! – respondió Rosalie molesta "¿Por qué demonios se comportar así?, parece como si estuviera peleando con una niña" pensó cabreada, aunque la entendía esa chica se comportaba como si fuera una niña, a pesar de ser una adolescente.
- Cierto – habló rodeando los ojos – es que por su forma de atacar pensaba que estábamos jugando – nos respondió con una sonrisa burlona en su rostro – pero bueno ya que estamos en una batalla dejaré de usar mis armas ninja y pelearé cuerpo a cuerpo
Guardó los pocos Kunais y Shuriken que tenía en sus manos dentro de su ropa, algo me decía que esa chica estaba calada hasta los huesos con ese tipo de armas
- Ahora sí que comience la diversión – se puso en una posición un tanto extraña de pelea – ahora ¿quién será mi primera víctima? – comentó mirándonos a todos con atención
"Basta no me quedaré aquí parado mientras esa mocosa juega con nosotros" escuché decir al chucho quien en ese momento se echó contra la chica.
Dio un gran salto hacia la joven que al verlo solo pudo sonreír, cuando creí que el chucho le daría un golpe, lo que vi me dejo atónito, la chica había agarrado al chucho por el cuello sin ningún problema, mientras este movía sus patas para tratar de librarse, la chica no hacia ningún movimiento para soltarlo.
- ¡Jake! – gritó mi Bella aterrada al ver al chucho atrapado – ¡Suéltalo! ¡Le haces daño!
- ¡Cállate! – le gritó aquella chica con furia – y tú ¿cómo osas si quiera en atreverte a atacarme?, dije claramente que yo iba a elegir a quien atacar, es aburrido que otro intente adelantar su muerte – su furia fue reemplazada por un muy tierno puchero, esa chica tenía un grave caso de doble personalidad – ahora sí, chucho tu no serás el primero, así que quédate quieto mientras me encargo de esa chica que está ahí – señaló con su mano derecha a Alice quien estaba a mi lado – así que sé un buen lobito y no te metas
Dicho esto lanzó a Jacob contra un árbol como si se tratara de una pluma, escuché al chucho gemir de dolor antes de perder levemente la conciencia.
- Bueno ahora empecemos con la diversión
"Edward aléjate de aquí, no puedo ver claramente el futuro de ella, solo puedo hacerlo cuando ella está a poco segundos de atacar" me dijo Alice adelantándose a Bella y a mí.
- No te voy a dejar sola- le respondí a mi hermana - Rosalie ven aquí, llévate a Bella -le dije a Rosalie, quien solo asintió y vino hacia donde estábamos nosotros
- Vamos Bella debemos alejarte de aquí, es muy peligroso para ti – le dijo mi hermana a Bella, la cual se veía preocupada por su amigo el chucho
- Pero… Edward y Alice – comentó mirándonos a mi hermana y a mí
- Estaremos bien cariño, pero tienes que alejarte de aquí – le dije tocando su mejilla – mantente a salvo si
- Edward… está bien
Rosalie cargó a Bella y se alejó de nosotros lo suficiente para que Bella estuviera a salvo, pero cerca para que pudiera ayudarnos si la necesitáramos
- Veo que decidieron proteger a su amiga – la chica miró en dirección hacia donde se había ido Rosalie con Bella, pero no hizo ningún movimiento por ir tras ella – bueno creo que primero me voy a deshacer de ustedes y por ultimo de esa chica, igual debía de acabar con ustedes
Alice y yo la atacamos al mismo tiempo pero ella nuevamente esquivaba nuestros ataques con suma facilidad, en uno de esos yo le lancé un patada con dirección a su estómago, pero ella desapareció en ese momento.
- ¿A dónde se ha metido? – se preguntó Alice buscando a la chica por todos lados, justo en ese momento Alice fue lanzada lejos de mí, miré hacia mi espalda y vi a la misteriosa chica bajando su pierna, para nuevamente desaparecer
Escuché a Alice gemir de dolor y seguí la dirección de la cual provenía sus gemidos, estaba tirada en el suelo siendo golpeada por la chica, quien parecía divertirse golpeando a mi hermana quien solo se quejaba, yo no sabía qué hacer en ese momento, mi mente estaba batallando en ir a ayudar a Alice y quedarme en mi lugar para no lastimar a la chica. Pero Jasper se adelantó al ver que Alice era golpeada por aquella chica y corrió en su ayuda, tomó a la chica por el brazo derecho y la apartó de Alice
- Deja a mi esposa en paz – le gruñó antes de darle un puñetazo en el estómago – ¿cómo te atreves a golpear a mi esposa?, ¡eso jamás te lo voy a perdonar!
La golpeó una y otra vez sin compasión alguna, quería matarla lo sabía por sus pensamientos, mi hermano había perdido la poco tolerancia que tenía al ver a su esposa siendo víctima de aquella chica, en ese momento Emmett apareció detrás de la chica y empezó a golpearla también, sentí que algo dentro de mi estaba a punto de estallar, mi mente me gritaba una y otra vez que la protegiera, pero yo me negaba a hacerlo, ella había lastimado a mi hermana, al igual que al chucho, además de que intento matar a mi Bella, claro que no podía ayudarla y no lo haría
- ¿Oigan ya se cansaron de tanto jugar? – miré hacia el lugar de donde provenía aquella voz y vi a la chica subida en un árbol balanceando sus pies de adelante hacia atrás
- Pero… pero que – tanto Emmett como Jasper estaban confundidos, si aquella chica estaba sentada en aquella rama entonces ¿qué era lo que estaban golpeando?, mis hermanos y yo vimos lo que se supone que ellos estaba golpeando, entonces hubo un pequeña explosión que alejó a mis hermanos de donde estaba Alice y pude ver unos trozos de madera caer al suelo
- Diablos demonios un jutsu de sustitución – gruñó Emmett, vi a la chica mirar el cielo y luego frunció levemente el ceño
- Bueno ya me estoy cansado de esto, así que los acabare a todos – nuevamente sacó seis de esas cosas llamadas Shuriken – mueran
Lanzó aquellas extrañas armas, Jasper tomó a Alice en sus brazos y esquivó los que se dirigían en su dirección al igual que Emmett, yo hice lo mismo, esta chica estaba loca si creía que nuestros cuerpos de granitos podían ser penetrados por armas tan insignificantes, pero aun así no sabía bien porque, pero nuestro instinto nos advertía que debíamos evitar aquellas armas a como diera lugar. Pero los Shuriken parecía seguirnos, que los esquivamos y estos parecía seguirnos, justo en el momento en que esquivaba el Shuriken que me seguía escuché varios gimoteados de dolor, tuve un muy mal presentimiento en ese momento, volteé a ver a mis hermanos los cuales estaban en el suelo con aquellos Shuriken en clavados, en sus cuerpos – Jasper en la espalda, Alice en su hombro derecho, Emmett en su pecho, el chucho en uno de sus patas delanteras y Rosalie en su pierna derecha – no podía creer lo que estaba viendo en ese momento, los cuerpos de granito de mis hermanos habían sido atravesados – en realidad solo estaban clavadas en sus cuerpos – por unas simples armas, eso era imposible, corrí hacia Rosalie para ayudarla – ya que era la que estaba más cerca de mí – estaba cerca de ellas cuando…
- ¡Edward cuidado! – me gritó mi Bella con terror en su mirada y pánico en su voz
No pude dar ni tres pasos más, cuando sentí algo atravesar mi cuerpo, aquella cosa era calienta, como si estuviera tocando el calor de una fogata, sentía como algo se esparcía por todo mi cuerpo, lo cual me hizo perder poco a poco la vista, caí de rodillas en el suelo agotado, mi respiración era muy pesada, aquella sensación de calor empezaba a hacerse cada vez más y más insoportable, llevé mi mano a mi pecho y me di cuenta que lo que me había atravesado era una espada.
- ¿Q-Que n-nos h-has e-echo? – logró preguntar Emmett, el cual estaba tirado boca abajo en el suelo.
- Nada, simplemente usé Shuriken especiales para atravesar sus cuerpos de granitos – respondió la chica caminado hacia nosotros – el material de todas mis armas es capaz de atravesar la dura piel de los vampiros, mejor dicho esas armas estaban echa de la única cosa que puede atravesar la dura piel de los vampiros, ósea sus propios colmillos
- ¿Qué es este calor que siento esparciéndose por todo mi cuerpo? – preguntó Jasper sentado en el suelo con Alice en sus brazos
- Oh eso es el veneno que se encuentra en los Shuriken, ese veneno ira poco a poco deteriorando sus cuerpos de adentro hasta afuera, hasta que ustedes sean simplemente polvo, ¿no es divertido? – nos preguntó juntados sus manos y aplaudiendo.
- Claro que no es divertido - gruñó Rosalie aun protegiendo a Bella
- Amargada – murmuró haciendo un puchero – pero ustedes se lo buscaron desde un principio – colocó sus manos en sus cintura – si me hubieran dado a la chica de manera voluntaria ustedes no morirían, bueno si lo harían pero no de esta forma tan cruel – sonrió con malicia
- Por favor déjalos – escuché suplicar a mi Bella, giré mi cabeza hacia donde estaba ella y vi que estaba llorando
- Bella – traté de ponerme de pie pero no podía todo mi cuerpo ardía
- Yo… yo iré contigo – dijo mi Bella bajando la mirada – pero por favor no los lastimes
- ¿De verdad vendrás conmigo? – preguntó la chica sorprendida.
- Lo haré pero prométeme que no le harás daño a ellos
- Esta bien, pero tienes que cumplir tu promesa – sentenció la chica, hizo unos extraños movimiento con sus manos, entonces sentí como el calor de hace unos minutos empezaba a disminuir, al igual que sentía como poco a poco la espada que tenía clavada en mi cuerpo empezaba a salir de mi cuerpo
Aquello fue realmente doloroso y espeluznante, pero una vez que aquella espada estuvo fuera de mi cuerpo corrí hacia Bella, no iba a dejar que se acerca a esa chica y que la matara, Bella – quien había empezado a caminar hacia donde estaba la chica – se detuvo al verme.
- Perdóname Edward, cuida de Nessie por favor – me dijo antes de volver a seguir caminado.
- Eso ni lo sueñes – la tomé por el brazo y la atraje hacia mi
- Oye vampiro raro, ella me hizo una promesa, suéltala ahora – me exigió la chica con los brazos cruzados
- Primero tendrás que matarme – le gruñí sin soltar a mi Bella, quien trataba de librarse de mis brazos
- Eso será fácil – no sabía a lo que se refería hasta que vi como la espada que una vez estuvo dentro de mi cuerpo se elevaba por si sola y se dirigía hacia mí, hasta quedar a pocos centímetros de nuestros cuerpos.
Aun recordaba aquella cosa dentro de mí, no fue una sensación agradable y no quería volver a revivirla, pero tampoco iba a dejar que esa chiquilla matara a mi Bella, prefería morir yo en vez de ella, haría lo que fuera necesario para mantener a mi Bella con vida.
"Él es igual que mis hermanas" escuché los pensamientos de una niña "No, no Ali-chan no te dejes engañar, solo están tratando de hacerte perder la concentración"
Estaba algo confundido pues no sabía o más bien si sabía de dónde provenía aquella voz, pero me resulto extraño que aquella voz fuera la de una niña y no la de una adolescente, algo me decía que la persona que estaba frente a mí no era lo que nos hacía creer, ella vio que la estaba mirando fijamente y su expresión cambió a terror, intente nuevamente meterme en su mente, pero nuevamente solo escuchaba extraños himnos siendo recitados una y otra vez.
- Escucha vampiro suelta a esa chica o los mataré a los dos al mismo tiempo – la voz de aquella chica me sacó de mis pensamientos
- Ya te dije que tendrás que matarme primero antes de que le puedas poner un dedo encima a mi Bella – mi voz sonaba fuerte y decidida
- ¿Por qué es que tienen que ser tan tercos? – la escuché murmura entre dientes.
- Edward, por favor suéltame – me suplicó mi Bella con una voz afligida
- No Bella no lo haré esa chica piensa matarte y no lo voy a permitir
- Pero yo quiero morir – me quedé atónito ante su revelación, ¿estaba bromeando verdad?, iba a decir algo cuando sentí un golpe en mi zona baja, lo cual hizo que soltara a Bella - Lo siento Edward – nuevamente Bella empezó a caminar hacia donde estaba aquella chica quien miraba a Bella con confusión
-¡Bella no! – grité al ver que era lo que iba a hacer
-Edward me quieren a mi déjame, no quiero que les pase nada a ustedes
-Bella ¡NO!
- Perdóname pero es lo único que puedo hacer
Quise retenerla pero me dolían mis amigos, ¿Por qué si todo nuestro cuerpo era de granito justamente ese único músculo – mortal para muchos – no lo era? y Bella al parecer lo sabía pues el golpe que me dio en ese lugar me dejo casi tirado en el suelo, levanté la mirada para ver a mi Bella la cual ya estaba cerca de aquella chica, debía de hacer algo o iba a perder a mi Bella para siempre.
Vi como solo cinco pasos eran lo único que separaba a mi Bella y aquella chica, cuando mi Bella iba a dar otro un paso más, un lobo gris se interpuso en el camino de ella quedando frente a frente a nuestra enemiga, cosa que a la chica no pareció gustarle pues frunció el ceño
- Demonios ¿es que no me van a dejar cumplir mi misión? – gruñó la chica alborotando su cabello con desesperación
- Chiquilla tenemos más refuerzos de los que esperabas – no me había dado cuenta de que el chucho ya había regresado a su forma humana, ahora estaba vestido con una manta blanca
- Creí que te había dejado inconsciente lobito – dijo la chica sin voltear a verlo claramente fastidiada
- Solo traté de ganar tiempo para llamar a mi manada y ahora que ya están aquí vas a pagar por todo lo que nos has hecho – el chucho realmente estaba molesto, pero al estar débil no podía entrar en fase.
- ¿Aja si tú y qué ejército? – preguntó la chica con sarcasmo
- Ese ejército – dijo el chucho señalando a una parte del bosque en donde se podían ver cinco sombras que se estaban acercando a gran velocidad, en menos de unos segundos habían entrado al prado de nuestra casa cinco grandes lobos
- Diablos – gruñó la chica golpeando su frente con la palma de su mano – ¿es que acaso es mucho pedir la muerte de esa chica?
- Claro que si – le dije yo caminado hacia mi Bella
- Tu cállate que no es contigo – la chica me apuntó con su dedo, entonces elevo la vista al cielo y nuevamente frunció el ceño – no me queda mucho tiempo, acabaré con todos ustedes de una buena…
La chica no continuo hablando ya que su vista se posó en uno de los lobos, el cual era un poco más pequeño que los demás, su pelaje era de color arena y sus ojos eran de un color café oscuro, el cual también tenía la mirada fija en ella, empezó a caminar hacia aquella chica alejándose de su manada, la cual trataba de decirle por medio de sus pensamientos que no se acercara a la chica, pero este no les hizo caso, se acercó a ella hasta estar a pocos paso de ella
Ali POV
"No puede ser cierto, no otra vez él" pensé molesta, aun en su forma lobuna sabía que ese lobo que tenía frente a mí era el mismo chico que había conocido aquella vez en el bosque y para males, no podía hacerle daño, mis fuerzas estaban empezando a debilitarse, estar en esta forma requería de una muy fuerte cantidad de energía, además había usado mis armas para atacar a los vampiros y al chucho, por lo que ya me estaba quedando sin reservas, debía acabar con todo esto ahora mismo, ya se estaba cumpliendo el plazo de tiempo y pronto iba a volver a mi apariencia original. Debo de hacer algo ahora o estaría en graves problemas.
Pero ese chico se acercó a mí y yo como una tonta no podía moverme, mi corazón latía cada vez más rápido a tal punto que estaba segura que ellos lo podían escuchar, esto no me podía estar pasando a mí, cuando aquel hermoso "No Ali-chan cálmate no es hermoso, no es hermoso" me reprendí a mí misma una y otra vez, pero a quién engaño, claro que es hermoso, es el ser más hermoso de todos, cuando estuvo a pocos pasos de mí, yo quise cortar la distancia que nos separaba.
- Nos volvemos a ver – le dije estirando mi mano derecha hacia él
Siempre quise saber que era lo que se sentía tocar a un lobo, a pesar de que había luchado con ellos y había asesinado a muchos, jamás en mi existencia había tocado uno, siempre me parecía una pérdida de tiempo, ellos eran mis enemigos, no tenía por qué tocarlos, hasta ahora, deseaba tanto saber que se sentía tocar a un lobo que bajé la guardia, él cortó la poca distancia que nos separaba, ya casi podía sentir su suave pelaje en las puntas de mis dedos, cuando otro lobo de color gris claro, golpeó a mi Lobo alejándolo de mí y posicionándose frente a mi gruñéndome con odio puro.
- ¿Qué acaso tienes algo que ver con ese lobo? – le pregunté yo irritada, solo esperaba que no fuera así.
Me metí en la mente de ese lobo, el cual para mi sorpresa era una mujer, en sus pensamiento podía ver a mi lobo y a ella juntos, de muchas formas, abrazados, compartiendo la misma cama, inclusive el mismo baño, en ese momento la ira se apodero de mí, si los cazadores éramos conocidos por algo, no era porque somos los únicos seres que podíamos acabar con los lobos y vampiros en un abrir y cerrar de ojos, sino porque somos extremadamente celosos, y más si se trata de celar a nuestras parejas, en ese momento yo estaba cegada por los celos.
- ¡Morirán! – les grité furiosa, saqué mi flauta de mi hermoso kimono, sabía que con mi flauta no podía matarlos, pero podía torturarlos hasta el punto de enloquecerlos, se merecían eso y mucho más, estaba a punto de tocar mi flauta cuando
- Ya no más juego chiquilla – me dijo molesto el vampiro de cabello raro, golpeando mis manos haciendo que mi flauta cayera al suelo partiéndose en miles de pequeños pedazos
- ¡NO! – grité aterrada, fue como sentir como si algo me golpeara fuertemente en el pecho, acababa de perder el único recuerdo que tenía de Angie.
Creí que nada era peor que ver mi flauta hecha añicos, pero obviamente algo mucho más grave iba a pasar, una luz blanca salió de los trozos de mi flauta, cegándome por completo.
o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.
Me desperté al sentir la húmeda hierba sobre mi cara, sentí mi cuerpo algo cansado, apenas podía moverme, así que trate de abrir mis parpados los cuales se rehusaban a abrirse, pero obviamente yo gané la batalla y los forcé a abrirse, la luz era un poco más fuerte de lo que recordaba, pero me acostumbré a ella, estaba aún en el prado que daba a la casa de aquellos vampiros, pero no vi a ninguno de ellos por ningún lado, ¿acaso se abran marchado?, no lo creo, porque si no yo estaría muerta, con lo molestos que estaban ellos, lo más probable es que si se hubieran ido me hubieran matado antes de marcharse.
Traté de ponerme de pie, aunque fue algo difícil pues todos mis músculos estaban agarrotados, definitivamente no volvería a tomar la apariencia de una adolescente en mucho tiempo, logré por lo menos ponerme de rodillas, pero cuando lo hice me percaté de dos cosas, una todo se había hecho más grande y dos ya no usaba el hermoso kimono que me había comprado tres años atrás, ahora usaba un vestido muy sencillo de color verde claro.
- ¿Qué habrá pasado? – me pregunté a mí misma, en ese momento me di de cuenta que mi voz era la misma de siempre, es decir, la voz que tenía cuando estaba en mi verdadera forma
Había regresado a mi verdadera apariencia, no sé por qué pero me preocupé por eso, yo no recordaba a ver regresado a mi verdadera apariencia luego de que mi flauta se hizo añicos, es más si mi flauta estaba rota no era posible que yo volviera a mi verdadera apariencia, ya que era gracias a ella que lograba cambiar mi apariencia.
- ¡AH! – escuché un gran estruendo que estremeció la tierra
Busqué el origen de aquel grito – o gritos pues sabía que eran más de uno – entonces lo encontré, a unos cuantos metros de donde yo estaba había un grupo 13 niños, los cuales se miraban entre si aterrados por alguna extraña razón, algo que me pareció raro fue que ellos se me hacían un poco conocidos, aunque era raro pues yo no recordaba a ver visto a esos niños jamás en mi vida, entonces en ese momento todos me miraron, algunos con el ceño fruncido.
- ¡TÚ! – me apuntó la niña de cabello dorado y ojos azules claro – Ven aquí ahora – esa chica estaba loca si creía que yo le iba a hacer caso
- ¿Y si no quiero que harás? – pregunté colocando mis manos en mi cintura
- Ven aquí ¡AHORA! – no sé por qué pero tuve el extraño presentimiento de que era mejor no hacer enojar a esa chica, así que hice lo que me pidió
Caminé hacia donde estaban ellos, todos me estaban viendo de manera rara, algunos con asco y otros con confusión, no quise meterme en sus mentes, pues consideraba que la mente de los niños debía de ser privada, a mí no me gustaba que nadie entrara a mi mente, así que yo les daba la privacidad a los niños en la suya, cuando estuve frente a ellos, sus rostros seguían haciéndose muy familiar, pero mi vista se quedó fija en dos de ellos, un niño de cabello raro y ojos verdes intensos, tuve la extraña sensación de que ya había visto esos ojos antes, pero no estaba segura, el otro chico tenía el cabello negro corto como hasta los hombros su piel era rojiza y sus ojos eran de un color café oscuro, la sensación que sentí cuando lo veía a él, era igual a la que sentía cuando vi por primera vez a mi lobo.
- Tú fuiste la que nos hiciste esto ¿verdad? – exigió saber la rubia
- ¿Hacer qué? – pregunté confundida ¿ahora de que me andaban culpando?
- Esto convertirnos en niños, porque obviamente tu olor te delata, eres la misma chica que nos atacó hace rato
- ¿Qué? ¿De qué diantres estaban hablando? – Estos niños habían enloquecido – oigan yo jamás en mi vida los había visto, ni siquiera sé quiénes son
- OH enserio entonces, ¿¡Por qué sabemos que intentaste matar a Bella!?– me gritó la niña de cabello corto cuyas puntas apuntaba en todas direcciones y ojos de color grises
¿Cómo sabían eso?, una leve brisa trajo consigo los olores de aquellos chicos, entonces mi mente se puso a trabajar rápidamente, rostro familiares olor a vampiro y lobo, el que conocían mis intenciones de matar a esa chica llamada Bella, ¡por la madre de todo lo que es rosa!, estaba frente a frente a los lobos y a los vampiros que había intentado matar hace rato, ¿pero como rayos ellos se habían convertido en niños?, esto era la cosa más rara que me hubiera pasado en mi vida, me senté en el suelo en posición de indio a pensar en todo lo que había pasado, pero no llegue a ninguna conclusión, ninguno de ellos dijo nada solo se miraban entre ellos y una que otra vez me miraba a mí.
- O mi dios Ali ¿Qué ha pasado? – preguntó Bella sentándose frente a mí, sabía que era ella por su aroma
- No lo sé – dije con sinceridad
- Bueno al menos ya eres libre de matarme sin interrupciones – me dijo triste
- No…
¿Por qué dije que no?, era mucho más fácil si la mataba ahora que era una niña, sus amigos no podían protegerla, pero no quería hacerlo, sentí una fuerte punzada de dolor en mi cabeza, los recuerdos querían regresar, pero yo se los prohibí, no quería volver a vivir la muerte de mis hermanas, no quería recordar nada de eso, por eso traté de mantener mi mente en blanco
- ¿Estas bien Ali? – me preguntó esta vez preocupada
- ¿Por qué eres así con Ali-chan? – me atreví a preguntar con timidez
- ¿Así como?
- Así de amable y preocupada por mí, después de que intente matarte – esta chica realmente era rara en verdad, aún después de que intenté matarla ella me trata como si nada hubiera pasado
- Porque tengo la leve impresión de que si me atacaste es porque tenías tus motivos – la ternura que mostró en ese momento me hizo sentirme querida
- ¿Nos podrías decir cuáles son esos motivos? – preguntó esta vez el niño de cabello raro colocándose a mi lado
- Creo que no habrá de otra – suspiré resignada
Sabía que no quería matar a Bella, ya no tenía ganas de seguir matando a más personas, sean humanas, vampiros, lobos, magos o cualquiera de ellos.
- ¿Pero antes podemos entrar es que me estoy helando aquí afuera? – no puede evitar sonreí al ver como Bella se sonrojaba de pie a cabeza
- Vamos cuñis acabas de salir del hospital, no creo que quieras volver muy pronto verdad – exclamó el grandote de cabello negro y ojos cafés claros, el cual colocó sus brazos alrededor de la cintura de la niña Barbie
El único que no me quitaba la mirada de encima – a parte de mi lobito hermoso – era el chico rubio y ojos azules, el cual me veía con odio y desprecio, creo que aún no me perdona el que haya atacado a su novia, traté de no mostrar mi miedo, pero la penetrante mirada de ese chico me ponía los pelos de punta. Caminamos hacia la gran casa en donde sabía que me esperaban dos vampiros más, solo esperaba no tener que enfrentarme a ellos.
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Bella POV
Aún estaba algo enredada de cómo era que todos nosotros nos habíamos convertido en niños, no es que me quejara de volver a ser una niña, pero era extraño que de repente tenía 17 años y ahora soy una niña de 5 años, además de que mi novio, amante, o lo que sea que fuera Edward mío, también había regresado a ser un niño al igual que sus hermanos y mis amigos lobos, lo más raro era que los ojos de Edward habían cambiado de su típico color ocre a unos verdes esmeralda, al igual que los ojos de sus hermanos.
Además estaba el misterio de la chica que intentó matarme, había algo en ella que me hacía sentir de manera extraña, era como si ella y yo tuviéramos algo en común, pero no sabía con exactitud lo que era, además en sus ojos solo podía ver tristeza y soledad, como si sufriera por algo, eso era lo que más me intrigaba, ¿Por qué alguien como ella estaría sufriendo?. Cuando llegamos a la puerta de la casa de los Cullen, estaba se abrió antes de que alguno de nosotros tocara, en la puerta apareció mi madre quien nos miraba en estado de shock.
- ¿Qué paso? - Gritó Renée
- No lo sabemos – dije confundida
- Pero pasen así nos explican que fue lo que paso – mi madre se hizo a un lado para darnos acceso a la casa
La expresión de mi padre fue la misma que mi madre, pero él no dijo nada solo señaló hacia la sala, en donde ya se encontraban Carlisle y Esme, los cuales al vernos también se sorprendieron, aunque no tanto como mis padres, nos sentamos en los sillones, los adultos en los individuales, los demás nos sentamos en el familiar, Sam y Jake se sentaron en el suelo, la única que se quedó parada frente a nosotros fue Ali.
- Bien empieza – la voz de Jasper sonaba algo cortante
- Pues… yo… - pobre chica estaba realmente nerviosa, así que me levanté de mi lugar y caminé hacia ella
- ¿Ali, nos puedes decir que te hizo que nos atacaras? – traté de trasmitirle confianza, algo que logro funcionar, pues asintió
- Como ya dije antes mi nombre es Ali-chan y como había dicho antes vine con la intención de matarte – bajó la mirada avergonzada
- ¿Por qué querías matar a mi hija? – preguntó mi padre mirando a la pequeña con frialdad, iba a hablar seriamente con mi padre, no podía ver a una niña así
- Porque no quería que pasara por lo mismo que pasaron mis hermanas y Tory-chan – su voz reflejaba dolor y tristeza
- Explícate porque no te entendemos – Alice se veía confundida al igual que todos nosotros
- Verán a mí no me enviaron exactamente a matar a Bella, sino a llevarla conmigo ante el amo de nuestro clan – quise decir algo, pero preferí callar y que ella nos explicara – verán yo pertenezco a clan de cazadores de la Rosa Negra, mi amo quiere que Bella al tener sangre pura sea la madre de los nuevos guerreros del clan
- ¿Qué yo qué? – pregunté estupefacta
- ¿Podrías explicarte mejor enana? – le preguntó Emmett confundido
- ¿Es tan difícil de entender acaso? - miró a Emmett y al parecer obtuvo su repuesta – bien, bien me explico, verán hace siglos atrás, Ali-chan no está del toda segura, antes de que yo naciera, el clan de los cazadores fue traicionado por tres familias perteneciente al mismo clan, los Swan eran uno de ellos y lograron sobrevivir, el clan de los cazadores perdió una gran cantidad de aliados, pues a la batalla contra el clan se unieron los Lobos y los Reyes de los vampiros, logrando así que el clan de cazadores casi fuera extinto, solo pocas familias sobrevivieron, entre ellos los jefes del clan de Cazadores, pero al no a ver sobrevivido ninguna mujer de sangre pura, los cazadores se vieron obligados a usar a mujeres humanas para aumentar el número de sus sirvientes, aunque al ser simples humanas, los cazadores que nacían solo tenían la mitad de la capacidad que los cazadores normales, nosotros los llamamos híbridos
110 años después de que Clan fue atacado, encontraron a mis hermanas, ellas eran de sangre pura, así que Artera se obsesionó con ellas, hizo que se unieran "voluntariamente" al clan de los cazadores, al igual que con Tory-chan, ya con cinco cazadoras en el clan ya tenían asegurados una nueva raza de cazadores, muchos más poderosos que los anteriores, yo me uní cinco años después que mis hermanas creo que tenía un año y medio de vida cuando eso sucedió, Artera estaba más que feliz por eso, pues ahora el clan tenía más posibilidades de subsistir, Tory-chan fue usada constantemente por Artera para que el clan creciera, pero ella no duro más de 20 años antes de morir por agotamiento extremo, mis hermanas también fueron usadas de la misma forma, pero fueron asesinadas, así que la única mujer que quedaba en el clan era yo, pero al estar encerrada en el cuerpo de una niña, solo soy usada como un arma para asesinar a los de su especie
Hace unos días atrás Safir fue enviado a una misión para acabar con unos vampiros cerca de esta zona, pero al parecer dio con la presencia de Bella, él fue asesinado, pero ya su arma tenían impregnada tu sangre, así que cuando su espada regresó al castillo, Artera me envió para llevarte a nuestro clan, pero yo pensé que era mejor si hacia mi buena acción del siglo y te mataba, así tú no pasarías por lo que pasaron Tory-chan y mis hermanas.
Cuando terminó de contarnos su historia todos nos quedamos en silencio, yo en estado de shock, al enterarme de que me buscan para que yo fuera la madre de un grupo de cazadores que se dedicaban a matar a los seres como Jake y Edward, quise creer que era una broma de muy mal gusto, pero al ver el rostro triste y sombrío de Ali, definitivamente supuse que era verdad, una ola de pánico me invadió ante la idea de ser usada de esa manera tan cruel, Ali al parecer lo noto pues tomo mi mano y me sonrió.
- No te preocupes Bella yo me voy a encargar de protegerte – sabía que lo decía enserio su rostro no mostraba rastro alguno de estar mintiendo
- ¿Luego de que intentas matar a Bella ahora vas a protegerla?, ¿crees que te lo vamos a creer? – nuevamente Jasper se mostró reacio a confiar en ella
- Sé que hice mal y lo siento en verdad – en verdad ella estaba arrepentida
- No te creo – Jasper cruzó sus manos en su pecho – además ¿Por qué iban querer a Bella si ella es una simple humana? – eso era cierto ¿por qué me iban a querer a mi si solo soy una simple humana?
- ¡Es que acaso no escucharon ni una sola palabra de lo que dije! – al parecer se había molestado – ¡Bella es una Swan! ¿o no? – todos asentimos inclusive mis padres aunque ellos se notaban sumamente preocupados – su familia era una de las tres familias que se unió a la rebelión, lo que significa que Bella tiene la sangre de una cazador, o mejor dicho ¡Bella es un cazador!… ¿ahora si me entendieron?
- ¡No puede ser! – chillaron todos a excepción de mis padres que solo bajaron la mirada
- Si puede ser… aunque claro ella no ha sido marcada, tal vez es por eso que no habían dado con ella en todo este tiempo, pero ahora que Artera sabe de la existencia de Bella enviará a más como yo para llevarla con él – comentó Ali encogiéndose en hombros – y yo estaría feliz de acabar con ellos uno por uno
- Papá, mamá ustedes sabían algo de esto – miré a Renée y a Charlie quienes aún seguían con la mirada fija en el suelo – ¡respondan! – les exigí
- Si Bella – habló mi padre levantando la mirada – nuestra familia si perteneció hace muchos años atrás a ese clan, pero nos revelamos contra ellos, tiempo después ellos empezaron a darnos caza y matar a cada mujer de nuestra familia – me explicó
- Esa es la razón por la que había tantas muertes en nuestra familia ¿verdad? – ahora ya los cabos se están uniendo
- Si, aquel clan nos maldijo, cada vez que una mujer nacía en nuestro clan era asesinada, para que así la sangre de la familia Swan no se fuera a unir jamás con otro cazador, esto también ocurría otra familia muy allegada a la nuestra, aunque en su caso hubieron menos muertes que en nuestra familia – me respondió mi madre con tristeza – pero ellos murieron hace un siglo atrás, por lo que solo quedamos una sola familia de cazadores
- Y por lo que nos acaba de decir esta pequeña, están tras de ti hija – agregó mi padre con preocupación
- ¿Y qué haremos entonces? – preguntó Alice acercándose a mí y a Ali
- Pues por ahora de seguro Artera no sabe que lo he traicionado – Ali sonrió con algo de malicia – así que por ahora no habrá problema, pero es más seguro que tú te mantengas alejada de cualquier problema, no querremos llamar la atención de esos locos
- No te agrada estar con ellos verdad – no era una pregunta era una afirmación de mi parte
- No, desde la muerte de mis hermanas lo único que me mantenía unida a ellos era el hechizo que me hizo Artera-baka, pero ya logré liberarme de él, así que ahora soy libre para andar por donde yo quiera – mostró una gran sonrisa pero esta no llegó a sus ojos
- Entiendo
- Oigan yo tengo una pregunta – dijo Rosalie con el ceño levemente fruncido
- ¿Cual pregunta? – preguntó Ali mirando a Rosalie
- ¿Cómo volveremos a nuestra apariencia normal? – dijo señalando su cuerpo infantil
- ¡Eh!... No lo sé – respondió Ali apretando el puente de su nariz, ese gesto me pareció muy familiar
- ¿¡Cómo que no sabes!? ¿¡O sea que nos quedaremos así para siempre!? – gritó Rosalie furiosa
- Yo puedo responderle esas preguntas – habló una voz desconocida, todos volteamos hacia la puerta que daba a la sala y ahí parado había un pequeño conejo de felpa color crema el cual cargaba una mochila
- Sr. Bunny – Ali corrió hacia aquel conejo y lo tomó entre sus brazos – Ali-chan pensó que se iba a quedar oculto Sr. Bunny
- Ya chiquilla ponme en el suelo ahora – reprochó el conejo
Ok esto era una locura, acepto lo de que mis amigos se transformen en lobos, que el hombre que amo y el padre de mi hija sea una vampiro al igual que toda su familia, que mi hija sea una mitad-vampiro mitad-humana, que me busquen los cazadores para que yo sea la madre de los próximos cazadores, pero que un conejo de felpa ¡Hable!, eso es demasiado
- ¿¡C-có-mo es que esa cosa puede hablar!? – preguntó Jake señalando al conejo atónito
- Oye no soy una cosa chucho despreciable, para tu información soy en gran Sankuronasuko – respondió el conejo con el ceño fruncido, un minuto ¿los conejos de felpa pueden fruncir el ceño?
- ¿Dónde tienen la batería esta cosa? – preguntó Emmett arrebatándole el peluche a Ali, para buscar las baterías
- Bájame grandote – gruñó el conejo molesto, Emmett lo tenía boca abajo sacudiéndolo a ver si se le caía las baterías
- Oh vamos Sr. Bunny no se ponga tan molesto – Ali le quitó a Emmett el peluche y lo abrazó con fuerza
- Suéltame, ¿hasta cuando te voy a tener que decir que me llamo Sankuronasuko, no ese cursi nombre que me pusiste mocosa? – dijo el conejo regañándola
- Ese nombre Ali-chan no lo puede pronunciar bien, así que te llame Sr. Bunny, porque es más lindo – me dio ternura al ver como la pequeña jugaba con el conejo
- ¡Ponme en el suelo! ¡Ahora! – gritó el conejo furioso, Ali lo puso nuevamente en el suelo pero sin dejar de mostrar una sonrisa – mocosa del demonio no sé porque sigo contigo
- Porque la hermanita de Ali-chan te dejo a su cuidado ¿o se te olvida Sr. Bunny? – respondió la pequeña con una gran sonrisa en su rostro
- Maldita Dafne si no estuviera muerta yo mismo la hubiera matado con mis propias manos – gruñó el conejo furioso
- Patas Sr. Bunny tienes unas lindas y afelpadas patitas – comentó Ali tocando sus patas
- Cierra la boca – respondió el conejo apartando sus patas, miró a la pequeña con furia – ahora bien, ahora a lo que vine, ¿la Flauta de Wind se ha roto verdad? – Ali asintió con entusiasmado – lo que causó que tu regresas a tu apariencia real ¿o me equivoco? – nuevamente la pequeña asintió – pero al parecer los vampiros, lobos y humanos que habían cerca de este lugar también fueron afectados, convirtiendo a todos aquellos menores de 21 años en niños nuevamente
- A todos, ¿inclusive a los chicos humanos del pueblo y la reserva? – preguntó Esme incrédula
- Así es, Angie creó esa flauta para que la mocosa aquí presente – dijo señalando a Ali quien lo abrazó por detrás, el solo rodó los ojos – pudiera controlar su poder y sus pensamientos, pero esta al ser rota liberó la magia que se encontraba dentro al igual que los deseos y pensamientos de la mocosa
- ¿Y cuáles eran sus deseos y pensamientos? – preguntó Carlisle con seriedad
- La mocosa tiene la capacidad de razonar de una niña de cinco años, ¿Cuál cree usted que es su mayor deseo y pensamientos?
- ¿Tener amigos con los cuales jugar? – respondió Emmett rápidamente con una sonrisa
- Exactamente, su flauta cumplió su deseo, así que los transformó a todos ustedes en niños como ella – comentó señalando a la chica quien empezó a saltar alrededor de conejo
- ¿Y cómo regresaremos a la normalidad entonces? – preguntó Sam en un tono serio
- Pues la única forma es reparando la flauta – respondió el conejo que se sentó en el suelo con las piernas cruzadas
- Entonces vamos a repararla y caso resulto – habló Leah irritada
- No se puede – todos miramos a Ali, quien ahora estaba serie – esa flauta es diferente a las demás la hizo Angie para Ali-chan usando sus habilidades como hechicera, solo la creadora original puede repararla
- Pero ella está muerta así que no puede hacerlo – terminó de decir Jared más calmado de lo normal
- Así es chucho, pero hay algo más que debo decirles – su tono de voz me dio a entender de que era algo malo
- ¿Y qué es? – pregunté preocupada
- Si en un mes ustedes no regresan a la normalidad, sus huesos crecerán rápidamente, pero como sus cuerpos no van a cambiar por fuera sino por dentro, explotaran en miles de pedazos
- ¿Cómo una piñata? – preguntó Ali con mucha emoción, el conejo asintió – ¡Que divertido!
- ¿¡Estás loca a qué!? – preguntamos todos a la vez molestos, esa niña tenía un extrañó sentido de la diversión
- Hui pero que genio – comentó Ali haciendo un dulce puchero
- Claro porque tú no eres la que va a estalla en miles de pedazos – gruñó Jake furioso
- Oh vamos el Sr. Bunny puede reparar mi flauta, ¿verdad Sr. Bunny? – todos miramos al conejo ilusionados
- Si puedo, pero tardaré tres semanas, mientras tendrán que quedarse con esa apariencia hasta entonces
Mi vida definitivamente no era para nada normal, estas cosas solo me pasan a mí y al pato Lucas, ¿es que no puedo tener una vida media-mente normal con los típicos problemas de cualquier adolescentes?, no yo tengo que estar metida en cosas mitológicas, y cosas que no pasan en el mundo que muchos conocen como normal, mi vida es extraña definitivamente.
Aún me era imposible creer que nos hubieran transformado en niños nuevamente, es decir, pasar de una chica de 17 años a una de 5 en menos de 24 horas era una locura, pero obviamente yo tengo que ser la reina de las locuras, pues mis amigos y yo ahora tenemos la apariencia de niños de cinco años, además de que había un conejo parlante y una niña con claros problemas sobre la diversión, ahora lo que falta es que me digan que las hadas existen al igual que las sirenas.
Pero creo que si los vampiros existen, al igual que los hombres lobos, el que existan las sirenas no sería algo raro, "deja de divagar Bella, es mejor no pensar tanto" me dijo mi conciencia, era cierto estaba demasiado cansada, aun con este aspecto infantil que tenía podía sentir mi cuerpo adolorido por la pelea contra aquel chico llamado Safir, ¿Por qué será? ¿Si se supone que yo ahora era una niña porque sentía mi cuerpo adolorido?.
- ¿Pasa algo Bella? – me preguntó mi padre mirándome con preocupación.
- No es nada – mentí pero ellos claramente vieron que era mentira – solo estoy algo cansada y adolorida, eso es todo.
- ¿Adolorida? – mi madre al parecer también estaba confundida ante esa revelación.
- Si, es que aún siento mi cuerpo lastimado por el ataque de ese chico – Ali me vio con preocupación en cambio el conejo parlante solo suspiro.
- Es normal, ya que aunque tengan la apariencia de niños vuestro subconsciente no lo admite, por más infantiles que ustedes sean, sus instintos sean vampiro o lobos inclusive humanos son los mismos – habló el conejo con frialdad – en palabras sencillas aunque ustedes sean niños, continúan siendo lobos o vampiros, en tu caso – dijo señalándome – que fuiste atacada por Safir, las heridas aunque hayan desapareció el dolor perdurará, hasta que tu cuerpo sienta que ya están curadas.
- ¿Eso quiere decir que nosotros continuamos siendo vampiros? – preguntó Alice con una sonrisa en sus labios.
- Así es, ustedes aún siguen siendo vampiros y lobos, solo que ahora tienen aspecto de niños pequeños – comentó apoyando su mejilla en su mano derecha
- ¿Eso quiere decir que necesitaremos alimentándonos de sangre o me equivoco? – preguntó Jasper receloso.
- Así es, pero obviamente la sangre ahora no los llamará como antes, pero necesitaran consumir sangre por lo menos dos o tres veces al día.
- Eso significa que vamos a tener que ir de caza a cada momento – habló Rosalie molesta, sabía que de por si odiaba beber sangre, pero ahora enterarse que debía de consumir sangre a diario no le parecía muy buena idea.
Todos empezaron a murmurar y a discutir sobre su nueva posición, me sorprendió que mis padres no se vieran preocupados, más bien parecían cómodos estando entre vampiros, ya se de quienes saqué lo extraño, pero había algo que la mirada de mis padres que me llamó la atención, ambos veían fijamente a Carlisle con ansiedad, como si estuviera viendo a alguien muy importante para ellos.
- ¡Ya cállense mocosos! – gritó el conejo furioso – son peor que la mocosa – suspiró – en primer lugar mocosos, aunque necesiten de sangre tres veces al día me refiero a solo una poco de esta, más o menos un vaso como máximo, si beben más de la cuenta pues…
- ¿Pues…? – preguntó Esme preocupada como una madre cuando le dicen que su hijo se cayó de un columpio
- Digamos que habrá una masacre en este pueblo – una sonrisa macabra apareció en su rostro
- Una pregunta, ¿Por qué nosotros no nos vimos afectados? – Carlisle tenía su mano en su mentón pensativo.
- Eso es muy fácil, ustedes llegaron a alcanzar la madures, la Flauta de Wind solo afecta a los inmaduros, o sea a adolescente hormonales, los mocosos aquí presente – al señalar a los chicos y a mis, todos fruncimos el ceño, por más lindo que sea ese conejo era realmente molesto – los adultos al ser maduros no se ven afectados.
- Eso quiere decir que todos los adultos de Forks y la reserva no fueron afectado o me equivoco – Carlisle comentó asintiendo con la cabeza
- Vaya eres un vampiro muy inteligente, y yo que creía que todos los vampiros solo estaban locos por la sangre, veo que tú eres listo – dijo el conejo burlándose de Carlisle – pero así es, aunque obviamente sus mente también fueron afectadas, para ellos los adolescentes ahora mocosos nunca crecieron.
- ¿Eso quiere decir que los viejos de la reserva piensa que aun somos niños? – Sam estaba preocupado se podía ver en su rostro
- No todos, solo aquellos que no tienen un linaje con los lobos, pero si, la mayoría no recuerdan nada
- Así que mi padre sabe que algo ha pasado – Jake suspiró, colocó sus manos en la cabeza y se dejó caer en el suelo – y yo que esperaba que se olvidará que había descompuesto su auto.
- Te va a matar lo sabes ¿verdad hermano? – le dijo Quil de manera burlona
- Ya lo sé pero ya que, creo que no regresaré hasta más tarde
Me daba envidia la manera en que Jake podía olvidarse de las cosas, tan fácilmente como cambiarse de calcetines, pero creo que si no hiciera eso no sería él mismo, miré a todos mis amigos lobos, ninguno de ellos parecía realmente afectados con el hecho de volver a ser niños, inclusive Leah se veía más tranquila, me llamó mucho la atención Seth, pues él no había dicho nada en todo el rato que llevábamos aquí, su mirada estaba puesta en Ali, era como si aquella pequeña se hubiera convertido en el centro de su universo, entonces entendí lo que pasaba y sonreí, mi amigo se había imprimado a la pequeña Ali.
- Ya se está haciendo tarde Bella, será mejor que vayas a descansar – me dijo Carlisle cambiando de tema
- Esta bien… ¿Chicos y Reneesme? – pregunté buscándola
- Estaba aquí hacía un instante – respondió Esme buscándo a su nieta al igual que mi madre
- ¿Dios dónde está mi hija? – dije eufórica de nuevo
Busqué a mi hija por todos lados con la ayuda de mis amigos, mis padres y los padres de Edward, hasta que escuché unas risas provenir de una de las habitaciones del piso de abajo, corrí hasta la habitación, la cual estaba pintada de un color rosa y tenía un letrero que decía "Sala infantil", abrí la puerta de golpe y me sorprendí de lo que estaban viendo mis ojos, columpios de todos tamaños y tipos, peluches de todo tamaño y tipos, había una mesa de te con cinco sillas pequeñas en una esquina, tres pizarras para dibujar, un pequeño piano blanco en otra esquina, había tantas cosas que no podía describirlas todas, pero definitivamente era como entrar a un juguetería.
Por dios tenía muchas más cosas que una juguetería, definitivamente la familia Cullen estaba forrada de dinero hasta los huesos, "Bella recuerda que no viniste a preguntarte cuánto dinero tiene esta familia, sino a saber sobre tu hija" me recordé a mí misma, busqué a mi hija con la mirada y la vi encima de lo que parecía una pequeña pasarela por donde ella estaba gateando con un disfraz como el de las bailarina de los casinos en las vegas, frente a ella se encontraban Rosalie y Alice aplaudiendo y tomando fotos "Estas vampiras, están locas"
- ¿Qué demonios se suponen que hacen Alice, Rosalie? – pregunté tratando de calmar mi mal humor
- Es que nos cansamos de escuchar a ese conejo hablar, así que trajimos a nuestra sobrina aquí para que desfilara los trajes que le hemos comprado – respondió Alice mirándome con una gran sonrisa en sus labios – ¿no se ve linda?, y aún faltan otros 20 más, ¿Por qué no te sientas con nosotras y lo vemos?.
Me golpeé la frente con la palma de mi mano derecha, esas dos no tenían remedio y mi hija al parecer le gusta ser el centro de atención de sus tías, ¿Por qué no podía tener amigas normales y una hija normal?, oh claro es porque nací siendo rara y continuaré siendo rara hasta el día de mi muerte.
- Tienes una hija – miré hacia la puerta de la habitación y vi a Ali parada ahí con los Cullen, los lobos y mis padres mirando a Nessie con sorpresa
- Así es... – caminé hasta mi hija y la tomé en mis brazos, era difícil hacerlo siendo una niña – ella es mi hija Reneesme Carlie Swan, Nessie cariño saluda – le dije a mi pequeña, quien miró a Ali y sonrió – creo que le agradas
Ali no se movió de su lugar siguió mirando a Nessie y a mí, luego se giró a ver a Edward, al parecer ella sabía quién era el padre de Nessie.
- Ali-chan ira a ver qué hace el Sr. Bunny, con su permiso – Ali se fue a toda velocidad
- ¿Qué le pasara a esa chica, definitivamente es rara? – dijo Emmett una vez que Ali se hubiera marchado.
