jajaja no es que actualice muy pronto, pero...es que les contare jaja aunque algunos diran a mi que me importa eso pero en fin, resulta que estoy incapacitada en mi casa, entonces no hago absolutamente nada mas que escribir y creanme cuando no vienen ideas me aburro horriblemente y me desespero, llevo mas de 2 meses aqui en mi casa y es horrible pero en fin, por eso los subo rapido espero no aburrirlos este es el ultimo que subo en la semana jeje, dejare pasar tiempo para no atosigarlos en fin espero les siga gustando y de echo creo que me pondre a escribir en la otra asi que tardare jajaja, en fin gracias y bye
Los personajes no me pertenecen, son de disney (NO CONTIENE INCESTO) G'P Elsa
Chapter 8
POV ANNA
Me encontraba, en mi cuarto leyendo un poco antes de dormir, pero lo que note que me sorprendió bastante, fue ver a Kristoff entrar molesto, se dirigió a la cama se metió y me dio la espalda, sabía que esa actitud habia sido por lo de Snow que habia hecho el berrinche porque Elsa quien apenas conocía quería que estuviera a lado de ella en vez de él, su padre, deje mi libro en la mesa de noche y me voltee a acariciar su espalda, para tranquilizarlo, pero no me hizo caso.
-que tienes Kristoff-
- tu sabes lo que tengo- su voz era de enfado muy seca
-vamos Kristoff, es una niña y desde que conoció a su tía, bueno ha enfatizado muy bien con ella- bufo y pude sentir sus músculos tensarse
-mira Anna, sé que mi hija pudo estar fascinada con ella, todo el mundo está fascinada con Elsa Winter pero joder, no es la primera vez que me hace algo asi, no solo con ella, si no con todo sabes que ella y yo casi no convivimos de la misma forma, como lo hizo ella hoy con Elsa, es mi hija y llevo 7 años a su lado y me dice papa porque tú la acostumbraste, pero conmigo es reservada y lo sabes, no es entusiasta ni me pide que juegue con ella o le lea un cuento, a ti todo te lo pide y no entiendo por qué, en cierta forma me da coraje que Elsa que solo la conoce de tal vez 2 días la trate como si ella fuera su padre-
Mis bellitos estaban erizados por esa revelación de él, pues estaba diciendo lo que me estaba comiendo durante 7 años y que le oculte a él y a Elsa, de repente se voltio
-ahí esta no vuelves a decir nada te das cuenta Anna- me le quede viendo y lo bese para calmarlo Kristoff, era muy persistente y cuando veía que dudaba o me sentía culpable sabía que en cierta forma algo le estaba ocultando, empezó a incomodarme el beso cuando empezó a profundizarlo, pues se lo que quería hacer y yo no quería, no ahora que volvió a mi vida Elsa, sus manos empezaron apretando mi espalda y entonces puse mis manos en su pecho y lo empuje un poco el me miro
-no es el momento Kristoff- vi su rostro molesto, habia algo en Kristoff que no les eh comentado, pero él es muy agresivo, casi no es tolerante a las cosas y la razón que yo analice es por ser abogado jaja
-¡nunca es el momento, nunca quieres hacer el amor conmigo-lo mire un poco agobiada pues es el tema de siempre, no hemos tenido relaciones desde 6 meses y para tenerlas, es complicado, si lo llego hacer es porque por este tipo de reclamos y para evitar sus insultos e incluso sus arranques, llego a darle sexo y sin mentirles cada 6 meses y sabía que ya era hora de hacerlo, siempre usábamos condones pues yo le decia que no deseaba otro hijo, cuando teníamos relaciones debo admitirles, que me es incómodo pero al final de todo lo disfruto, pues no siento la misma sensación que sentía con Elsa, pero el sexo es adecuado cuando Kristoff me llega a tocar, nunca eh llegado al orgasmo con él, pero él ni se ha dado cuenta pues él tiene la idea de que no gimo y cuando llego al orgasmo yo solo doy un pequeño grito, en fin, Kristoff estaba de nuevo con esa mirada de odio por que otra vez lo dejaría con las ganas, pero mi mente me traiciono cuando recordé lo que Rosetta me dijo tan descaradamente:
"Por lo general me lo hace ufff…..mmjaja 2 veces a la semana, jaja tengo una vida sexual muy buena déjame decírtelo y vaya que siiii sabe cómo hacerme gritar mi chica hielo hmmm"
Al recordar eso, mi cuerpo se llenó de furia y mire a Kristoff y sin más comencé a besarlo despacio, el reacciono y de una se subió en mí, sentí en mi vientre el miembro de Kristoff, y solo segui besándolo hasta provocarlo, tener relaciones con Kristoff era muy rápido, en tan solo unos minutos él ya se habia bajado el pantalón, me quito mi pijama y me ordeno que me pusiera en cuatro patas, lo cual hice acostando mi torso a la cama con la cara en la almohada y respingando el culo sin decir nada y a esperar a que se viniera dentro de mí, lo bueno que siempre se ponía condón y el pudiera estar contento sin más, Kristoff era buen esposo a excepción cuando se volvía loco y si lo llegaba a soportar era por la misma razón que si él se comportaba asi, tenía mucha culpa yo y sobre todo comportamientos que él ni tenía idea que existieran, por culpa de mis sentimientos y el amor de Elsa, me lo metió, sentía incomodidad, pues tenía que mojarme, pero me compraba lubricadores pues, no es que fuera malo hacerlo con él pero definitivamente, no me excitaba lo suficiente y solo me lastimaba, el intentaba de todas las formas poder mojarme un poco pero, el termino aceptando que compráramos lubricadores, el pretexto fue que no podía lubricar aunque estuviera muy excitada para que no sospechara nada, asi que ya me habia lubricado lo suficiente, para no sentir molestia, aunque para mi fuera de igual forma normal.
-oh Anna estas muy apretada- y pasaba sus enormes manos por debajo de mi blusa para tocar mis senos y enderezarme un poco mientras me embestía, eh aquí donde debía fingir que me gustaba un poco almenos hasta que pudiera estar bien estimulada y pudiera disfrutarlo con el
-Oh Kristoff me alegra que te guste- seguía moviéndose sobre mi trasero, sus testículos chocaban golpeando mi clítoris, eso lo agradecía puesto que ese pequeño ardor provocaba que me excitara un poquito, pero ese día no se no me sentí al cien, estaba pensando en Elsa y en el encuentro de hoy, con su medalla, de repente sentí caliente mi vientre y no les voy a negar que me espante, pues se suponía que usábamos condón, de inmediato me voltee a verlo y él tenía los ojos cerrados y con una sonrisa
-Kristoff no te pusiste condón- me miraba viéndome enojado
-sí, recuerda que se siente caliente el condón, no seas tonta sé que no quieres otro hijo, que no te veniste tu-
-no, es que me bajaste mis ganas cuando sentí muy caliente mi vientre, perdona- el me saco su pene que no estaba mal, pero era más chico que el de Elsa, encogió los hombros y me enseño el condón con semen adentro, pero era muy poco de lo mucho que se venía tal vez ni lo disfruto no lo se
-ni modo si no te veniste es tu problema, vamos a dormir que tengo mañana una junta muy importante en el bufet- me daba un buen de asco que fuera asi, pero en fin ya habia obtenido lo que quería y cada vez más nuestra relación estaba siendo más fea, pero no habia de otra, yo habia elegido esto y no podía hacer nada más, me levante y me fui al estudio sin más que decir.
-Mami- me encontraba en el estudio analizando los resultados que le habia enseñado a Elsa en su despacho pero de inmediato oculte eso cerrando el folder para que mi niña que estaba en la puerta tallándose sus ojos pudiera venir sin ver eso
-ven mi amor, que tienes, deberías estar dormida, ya viste a qué horas son- venia mi pequeña caminando despacio sin dejarse de tallar sus ojos, cuando ella se tallaba los ojos de esa forma es que iba a pedirme o a ponerme en una situación para algo que iba a solicitarme, me reí y la cargue para ponerla en mis piernas mientras besaba su cabello y aspiraba su olor, que para mí olia a su padre, ese aroma tan fresco a menta y frio y también tenía mi aroma, asi que su fragancia era tan envolvente y profundo.
-¿te has divertido hoy mi amor?- y me miraba sonriendo y agarra de la mesa un lápiz que tenia
-mama ¿Por qué no te cae bien Elsa?- y entonces mi sonrisa era opacada por una mirada de ternura y en cierta forma broma, pues no me caía mal si no eran otras razones, que no podía explicarle
-claro que no me caí mal mi amor, al contrario ella….es una pieza importante de mi vida cariño- le sonreía mientras le acariciaba su mejilla
-Entonces por qué te molesta cuando me abrazaba o juega conmigo, hoy la paraste y le tomaste su cuello- abrí los ojos con mis labios un poco abiertos, después sonreía sin dejar de verla
-agarraba un Dije, que tenía parecido al tuyo, solo que el de ella era un copo de nieve mi amor, te prometo que no le hice nada Elsa- ella sonreía y se recargaba a mi
- mami cuando estoy con Elsa, me siento muy feliz, es como si Elsa fuera parte de mi corazón- sentí un escalofrió cerré mis ojos y la aparte un poco, para subirla al escritorio ella me miro y la tome de su rostro mirándola fijamente
-Mi vida, que sientes por Elsa- ella me miro y se quedó pensando
-hmmm, bueno amm apenas la conozco pero me caí muy bien y disfruto de su compañía mami-se agarraba las manos
- oye y que hay de papa- ella me miro aun con ese nerviosismo en sus manos, definitivamente se parecía a Elsa
-qué hay de que- sonreí
-bueno hoy no estuviste con el incluso querías que se quitara de donde él va para soplar las velas contigo- agacho su mirada y note su puchero
-bueno es que, papa pues si lo quiero, pero quería que Elsa estuviera conmigo, me pone muy feliz que este a mi lado- no pude sentirme más culpable con eso, suspire y mire de nuevo a mi hija y tome sus manitas y las bese
-Snow, ¿te hare una pregunta que tal vez te confunda un poco pero quiero que la pienses detenidamente?- y me miraba mientras sonreía viéndola
-¿te gustaría que Elsa…..fuera tu papa?- cuando le hice esa pregunta hasta yo pude sentir que fue muy brusca para una niña de 7 años pero me sorprendió mucho más como tomo aquella respuesta pues, al principio me miro con asombro pero después se tardó y sé que lo pensó, pues cuando me miro agarro su DIJE que Elsa le habia dado
- Tendría que ser tu esposa para eso ¿no mama?, que acaso no quieres a papa ya- no pensé en eso estaba lastimando a mi hija con mis preguntas tontas, que yo misma sabía que eran para mí, iba a contestarle cuando volvió hablar agarrándome el rostro
-yo quiero a papa y si tú ya no eres feliz con él, el siempre será mi papa y Elsa, siempre y cuando tú me dejes estar con ella, será importante para mí porque aunque no la conozca de mucho la quiero mucho mama y si la considero como una mama también- sonreí y le di un beso en su frente, ya tenía lo que mi hija me quería decir
- ya vete a dormir anda ya es tarde- la baje y se fue corrieron cuando iba a sacar de nuevo los papeles, ella antes de salir me grito
-¡MAMA!- voltee a verla mientras ocultaba los papeles
- dime Elsa-
-¿tú que sientes por Elsa?- mi hija me habia puesto en terror al preguntarme eso, no supe que decirle, incluso comencé a balbucear pero nunca supe que decir
-jeje….creo que es obvio que la quieres como yo mama, es tu prima al final de todo- mis ojos se humedecieron no supe que más decir
-buenas noches mama- y se iba, sé que era una niña pero para su edad pensaba de una forma sorprendente, aunque por la mentira que habia dado mi familia todos sabían que Elsa, era mi prima por lo mismo de que no se pudiera saber lo que ella y yo tuvimos, no podía decirle nada a Elsa no podía lastimar a Kristoff, que hace sido bueno conmigo y aunque no lo amo como el me ama a mí, ha sido mi mejor amigo durante 7 años y mi hija ella tenía la idea de que él era su padre, pero no la apartaría de Elsa, asi que solo le haría creer que era su tía y solamente eso, era el bien de los 3.
1 semana después
-¿Hola?- habia sonado mi celular un número desconocido una semana después, habia estado todo tranquilo y no habia sabido nada de Elsa hasta esta mañana qu eme encontraba de nuevo en el estudio analizando sobre la situación de Snow y Elsa, tenía pensando ir hoy a hablar con Elsa, para decirle que no le negaría que conviviera con mi hija cuando
-Hola Anna, soy Elsa…Rosetta me dio tu numero- mis ojos se abrieron y mi corazón comenzó a latir muy rápido sentía ese nerviosismo recorrer por mi pecho y estomago
-Va…ya eres no es como decir que eres pero me da miedo tu insistencia por mantenerte lejos Elsa-
-jaja…bueno al final de todo somos familia ¿o no?- mis ojos podían sentir el miedo, la preocupación que mi cuerpo sentía al escuchar sus palabras, su voz
-¿podrías decirme porque me llamas?-
-hmm, bueno quería saber si la pequeña Elsa y tu podíamos vernos en algún parque cerca de mi clínica, es que quiero hablar contigo – mi cuerpo temblaba, cerraba mis ojos y suspiraba para contestarle
-de que quieres hablar conmigo- se lo decia en susurro soltando mi suspiro
-es el pretexto, para poder verte y ver a la niña después de una semana sin saber de ustedes bueno quiero verlas- mi corazón no sé cuánto tiempo se detuvo, pero de igual forma yo también quería hablar con ella asi que esto era inevitable
-Dime que parque, porque no conozco donde tienes tu clínica- podía sentir, percibir que estaba sonriendo victoriosa del otro lado de la llamada, escuche su suspiro
-mi clínica queda en el centro de Toronto Anna, ¿te parece si nos vemos a las 2:30 pm en el gran parque central de comercio?-
-Allí estaré- y antes de colgar
-Gracias Anna….ten un bonito día- y colgaba ella, mi corazón latía espantosamente, tenía poco tiempo 5 horas para ser exacto jaja, bueno no lo se estaba nerviosa, como si el verla me diera una sensación de una adolescente, ni sé que estoy diciendo, pues es que la amaba aun y ella era el padre de lo que más ame en esta vida, después de ella, pero ella fue quien me lo dio y aunque cometí el error de casarme con otro, mi corazón seguía perteneciendo a ella.
POV ELSA
Me encontraba sentada en una banca pública, en el gran parque de comercio de Toronto, fumándome un cigarro, mientras llegaba Anna y la pequeña Elsa….si, se preguntaran porque fumo, cuando nunca lo he hecho, pero en los últimos años, el estrés y tal vez la edad me lo pedía a gritos y ahora fumaba, una teoría psicológica seria por la ausencia de mi alma el sentir el humo entre mis pulmones era negarme a renunciar a los sentimientos que se escondían tras él, jaja curioso ¿cierto?
-¡Elsa!- voltee y era Anna saludando desde lo lejos, hacia frio pues casi se acercaba ya la época de invierno, salude y me quede en mi lugar aun con mi cigarro en los labios, la niña corrió hacia a mí y salto para caer en mi estómago y abrazarme con fuerza, aparte un poco mi cigarro para que no le diera en su bello rostro
-Hola pequeña como has estado te extrañe sabes- y empezó a reírse
-jiji, pero si solo ha pasado un día Elsa y por qué fumas, eso es malo- me reí viéndola mientras se acercaba su madre a nosotras
-ve a jugar Elsa, necesito hablar con Elsa- y ambas nos reíamos, porque se habia confundido Anna, le daba un beso en su mejilla a la pequeña Elsa y la dejaba irse, Anna se sentaba a mi lado, me recargaba toda en la banca y ponía el cigarro en mi boca succionando su humo de repente
-¡NO…FUMES!, oye tu no fumabas- me lo quitaba de la boca muy agresiva la miraba sorprendida y me señalaba con el
-esto te hace daño y te mata lentamente, ¡idiota!- y lo rompía en mi cara y lo apagaba para llevarlo a la basura, yo me quedaba idiotizada, pero me reia, cuando venía sacaba el ultimo humo que me habia quedado con el cigarro y me veía feo, la miraba y doblaba mi pierna poniendo mis manos en mis rodillas me volteaba hacia ella
-Bien, ¿Cómo estás?- la miraba sonriendo, ella se sorprendió y cambio su rostro a uno de alzado, me reí
-Bien, pero no estoy aquí para platicar como dos buenas amigas Elsa- la miraba sonriendo y suspiraba, recargando hacia adelante- Lose-
-Tenemos que hablar de Snow, Elsa- la miraba ya seria
-Dime, que quieres decirme que me aleje de ella, lo malo es que ni ella lo quiere-
-Lo sé, por eso voy a dejar que ustedes convivan, pero lo que tienes que saber es que ella- la interrumpía mirándola fijamente a los ojos
-Es mi hija- ella abría los ojos y se quedaba callada, me miro igual pero un poco fastidiada
-No Elsa, no es tu hija, ella es hija de Kristoff…no entiendo cómo es posible que se parezca a ti si, lo sé pero te lo digo enserio no es tu hija, por favor quiero empezar de nuevo contigo, deberíamos volver a recuperar- la interrumpía mirando hacia la pequeña
-Nuestra amistad, como la última vez en la cabaña, claro…nuestra amistad se ha quedado en el olvido Anna, sabes que lo único que nos une…es- y la miraba ella solo estaba respirando rápido, podía ver su pecho subir y bajar rápido y su rostro nervioso, mordiéndose los labios
-sabes lo que nos está uniendo, aunque estés casada y. Yo- y nos quedábamos en silencio cuando de repente escuchábamos gritar a Elsa, ambas nos paramos volteando a los juegos y pude visualizar a Elsa, en el suelo con una de sus piernas doblada y la otra estirada y esa es la estaba agarrando, corrí y detrás de mí, Anna, cuando llegamos pude que ver su piernita que estaba sangrando, al parecer se habia encajado algo mientras jugaba
-Mama….me duele- Anna le agarraba su frente y le daba un beso
-Donde te hiciste esto Elsa- la niña volteaba hacia donde está un tubo roto, se supone que ahí ellos podían deslizarse, asi que después reportaría eso porque habia cortado su rodilla, lo bueno que habia sido eso y no otro lado donde no se pudiera parar la hemorragia, la cargue en mis brazos
-Vamos a mi clínica, tengo doctores ahí y la curaremos-
-Si vamos- y nos fuimos corrieron, ya cuando llegamos me fui directamente con Mérida, no solo era psicóloga también habia estudiado para medicina pediátrica, asi que ella seria quien la curaría, no es que no me importara su situación de su piernita, pero sin que se diera cuenta Anna le pedí a Mérida, que consiguiera una o dos frascos de su sangre
-Bien Mérida se va asegurar de que su herida ya no sangre, pero también le hará los estudios de tétanos para asegurarnos que no se haya infectado, pues era un metal ya oxidado, no hay problema- Anna me miro preocupada, pero supongo que por la niña, estaba caminando de un lado a otro
-Si, por favor has lo que tienes que hacer, Elsa- y se sentaba- entonces sonreía un poco y me quedaba de cunclillas agarrándome de sus piernas mientras veía su rostro preocupado, le quitaba las manos de su rostro y podía ver que estaba sollozando la mire y limpie con mis pulgares su rostro ella me sonrió
-Tranquila ella va a estar bien, lamento haberlas echo venir aquí, de no haberlas citado aquí, no se hubiera lastimado Elsa- ella me miraba ahora me acariciaba mi cabello
-no, nosotras queríamos estar contigo- entonces la mire con los ojos abiertos, su voz diciéndome eso, como era posible que después de tanto tiempo me hiciera sentirme como cuando éramos jóvenes, ja o por lo menos yo, ella tenía la edad que yo tenía cuando tuvimos nuestra primer muestra de amor.
-en…verdad querías estar conmigo- y entonces ella abría sus ojos y se paraba tenía intenciones de salir corriendo, pero me pare y la tome del brazo forcejeo un poco conmigo hasta que pude jalarla pegándola completamente a mi cuerpo, sus ojos tan abiertos me miraban, esos ojos azules verdosos me miraban con miedo a que yo la volviera a besar y ella pudiera perder los estribos
-Vamos Anna….solo dímelo, de frente, querías estar conmigo hoy- no pude evitar subir mis manos en su rostro tocando muy despacio con las yemas de mis dedos su piel pecosa y su cabello tan sedoso, pude sentir su respiración sus ojos ahora cerrados como sentían placer ante mis caricias, dios yo con tan solo tocarla estaba muriendo
-no….hagas esto- me susurro mientras se mordía los labios, volvió a mirarme mientras me agarra una de las manos pasando mis dedos por sus labios
-no…puedo evitarlo, Anna…aun- y poco a poco nos íbamos acercando, esta vez nadie interrumpiera nuestro momento no lo iba a dejar a unos centímetros nuestros labios pronuncio.
-yo también te amo aun- y uní mis labios con los suyos, este beso fue distinto a muchos que nos habíamos dado hace mucho tiempo, este beso podría jurar que si dependiéramos de él, hoy, estaríamos a salvo de esa muerte tan fría, poco a poco nuestro beso se fue profundizando y el calor con el también, no pude evitar abrazarla de la espalda y ella poso sus manos en mi cadera apegándome, me estaba estrujando, ella sabe lo que me estaba ocasionando, pude sentir como me pegaba a ella para sentirme en todos los sentidos, su lengua jugaba conmigo estaba haciendo estallar en mi paladar, su respiración de nuevo estaba tan acelerada, no pude más y comencé a movernos hacia una pared oscura donde nadie nos pudiera ver, la pegaba a aquella pared oscura, un gemido salió de su boca y procedí a pegar mi cadera muy cerca de la suya, sus manos comenzaron a tocar mi cuerpo, lo acariciaba despacio y mi cuerpo comenzaba a despertar ante sus caricias, el beso tan apasionado y ardiente a punto de quedarnos sin aire nos apartamos y la mire y ella a mí, no podía saber que era lo que su mirada me daba lo que si podía decirles es que en sus ojos habia pasión y el amor que hacía mucho no veía y que volvió a mi vida, de repente un gemido en sus labios salió de mi boca, al sentir su mano acariciando mi entrepierna sí, mi erección estaba despertándose muy rápido y ella podía ver que quería sentirla, cuando estuve a punto de acercarme a su cuerpo mordiéndole sus labios, escuchamos a Mérida que gritaba mi nombre, entonces ahí nuestra respiración se calmó y me separe de ella aun alterada, ella estaba acariciando su labio
-Ya vamos Mérida- y la mire a Anna, que se estaba arreglando y salió primero, después yo iba tras de ella, trataba de calmarme pues mi erección se podía ver, tuve que agarrar una bata para ponérmela, cuando entre Mérida me miro raro con ella y Anna solo se rio
-Bien que paso con la niña Mérida- Mérida me seguía viendo
-Amm, bueno, la niña ya está bien, tuve que coserle por que fue algo profunda su herida y le hice los diagnósticos del tétanos, ya tengo los estudios y bueno, está bien la niña, solo necesitaba reposar su pierna para que no se le abra la herida, supongo que unos 4 días en cama bastaran para que cierre bien-
- entonces dentro de 4 días no jugare- y se agachaba triste, me acercaba a ella y le daba un beso en sus manitas
-tranquila, podrás estar en cama sin pararte pero puedes jugar y cosas asi, como leer- ella sonreía
-bueno me gusta mucho leer- le sonreía
- a mí también me encanta leer-
- ¿Entonces ya puedo llevármela?- Mérida me vio y yo le afirme
-Sí, Anna ya puedes llevarte a la pequeña Elsa- ella me miro, tomo a la niña y salió, desde luego yo Salí tras de ella
-Anna- y ella se paro
-lamento todo tenía pensado invitarlas a comer-
-no te preocupes Elsa, de igual forma teníamos que irnos temprano y lamento por todo esto…y por lo de hace rato- entonces la agarra de la mano despacio pues podía lastimar a la niña
-Yo no me arrepiento de nada y espero que volvamos a vernos muy pronto- ella me miro con asombro y miedo, yo me acerque y le di un beso en la mejilla a la pequeña, ella me sonrió y luego, bese muy despacio la mejilla de Anna, su rubor se mostró cuando me aleje y me fui hacia el elevador que estaba detrás de mi
-Te quiero Elsa- me volteaba rápido al escuchar a la pequeña decirme, mire a su madre quien estaba seria pero con una ligera sonrisa en su rostro
- y yo también las quiero a las dos- y ellas se iban, me metí de nuevo al consultorio donde estaba Mérida
-Dame los frascos y llama a bella dile que voy para allá en este momento con las pruebas que me pidió- y me daba los frascos me quitaba la bata y salía corrieron por el otro lado de la avenida donde estaba mi auto y a toda velocidad me iba hacia la clínica de bella, ahora si sabría la verdad y tenía que saber qué es lo que iba hacer después de saber si ella era mi hija.
Cuando llegue casi aventando las puertas de la oficina de Bella, pues su secretaria me quería detener pero no podía detenerme, cuando abrí la puerta mi sonrisa se cayó al ver a alguien con bella que no estaba esperando ver
-¡Amor!, que haces aquí- y corría a mis brazos Rosetta, y me besaba muy apasionada
-Wow, pensé que te vería mañana no entiendo que haces aquí tú con bella- ella me miro con sus brazos en mi cuello me miraba desconcertada
-Bueno….jaja ¿ella es mi amiga de años Elsa?- miraba a bella y sonreía
-Perdón amor, es que me sorprendí al verte-
- y ¿tú que haces aquí Elsa?- mire a bella y ella me hizo muecas de que no le dijera nada
-amm bueno, venía a invitarla a comer, porque quería hablar con ella- Rosetta sonreía
-Ah entonces vamos a comer las tres y asi te doy la noticia que tengo y es la causa de mi cita aquí con bella- me le quedaba viendo y miraba después a bella
-Yo intente llamarte para decirte que no estaría aquí, pero Mérida me dijo que ya te habías ido hacia acá-
-No te preocupes pues vamos a comer entonces-
-Sí, pero no puedo salir si quieren aquí en el restaurante de la clínica, la comida aquí es muy rica-
-si estoy de acuerdo contigo-
-genial entonces vamos a bajo-
-en Rosetta, podemos comer en el comedor que tengo aquí solo hay que pedir las cosas, mira puedes hacerme el favor de ir con mi secretaria para que le digas-
-bueno no me tardo- y me besaba, cuando salía en ese momento le di lo más rápido que pude los dos frascos de sangre de Elsa, ella me miro raro y un poco horrorizada
-Se cayó la niña por suerte mía y tuve que hacerle unos estudios de tétanos y me hicieron el favor de sacarle esos 2 frascos, espero que te sirva- ella sonrió y los tomo
-Claro que me sirven muy bien de echo ya no es necesario nada más con esto y tu sangre que ya me diste poder hacer el análisis, dame un minuto- se sentaba en su silla y levantaba su bocina
-Hola Hiccup, necesito que subas por unas muestras de sangre para que hagas el análisis de paternidad de Elsa Winter, ok aquí te espero no tardes- ella colgaba y en ese momento Rosetta entraba
-Ya está dice que llevara los menús a la sala, deberíamos ir para comer- ella me jalaba con su mano pero no me movía, en ese momento llegaba un chico de cabello medio corto color castaño y miraba a bella, ella me miraba y entonces yo tomaba de la mano a Rosetta
-Rosetta, ve tu primero tenemos algo que hablar bella y yo con este chico, te prometo que no tardamos- y besaba sus labios, ella se quedaba un poco seria pero al final sonreía y se iba entonces, bella me pidió que tomara asiento y aquel muchacho se pasaba atrás de ella
-Bueno Elsa, él es Hiccup Gytobich es mi mejor laboratorista de mi clínica y mi mejor amigo- el chico sonreía poniendo la mano en su hombro
-Hiccup, ella es la Maestra Elsa Winter y necesito que con estas muestras de sangre, junto con las que te di anteriormente, que son muestras de sangre de la señorita Winter-
- muy bien señorita bella, asi será entonces me iré directamente ahorita a mi laboratorio para hacer las muestras de paternidad-
-Disculpa Gytobich, pero ese proceso ¿cuánto va a tardar?-
-Mire Maestra Winter, este proceso si tardara aproximadamente alrededor de 15 días, pero me ha pedido bella que esto sea lo más rápido posible asi que, podría asegurarte que podía ser dentro de 2 semanas talvez asi podemos tener una seguridad de que el resultado sea lo más fiable posible, porque es eso Maestra debemos asegurar que en verdad sea su hija-
-Está bien entonces yo estaré viniendo dentro de 2 semanas para ver esos resultados- él sonreía
-Si puedes tenerlos antes Hiccup, te lo agradecería- bella lo miraba
- hare todo lo que este a mi alcance bella-
Ya con Rosetta
-¿Hay por qué tardaron tanto?- nos sentábamos a lado de ellas muy sonriente
-Negocios mi amor, negocios que hacías con bella- le besaba la mano que ahora tenía entrelazada con ella
-Puedo saber de qué- y bella me miro seria
-Le estaba diciendo a bella que si uníamos nuestras clínicas, pues tendría a los mejores en psicóloga, psiquiatría y pedagogía a sus pies mientras también fuera un hospital normal pero teniendo dos aportes- se reia ella y Rosetta sonreía
-Vaya Elsa, al fin me escuchaste pero bueno después hablara de eso, yo tengo algo que decirte- se mordía el labio viendo
-Que pasa- mientras traían las carpetas para pedir, Bella me miro suspirando
-Bueno, mi visita con mi doctora fue porque me hice unas pruebas para saber si soy apta para tener bebes- en ese momento mi sonrisa se caía mirando a Rosetta
-creí que no querías hijos Rosetta- miraba a bella tratando de que me diera una explicación, solo ella siguió viendo el menú, Rosetta cambio su cara al ver la mía
- bueno la llegaba de Anna, con su hija con ese gran parecido tuyo, me hizo mucho recordar en que me gustaría tener pequeñas pétalos con pequeñas escarchas que siempre….recubran las petunias a mis petalitos mi amor- me veía sonriendo y un poco pude notar en su rostro tristeza, la mire tomándola de la mejilla se habia dado cuenta de mis acciones que eh estado haciendo y era lógico que actuara asi, peo creo que no era el momento de pelear ni de decirle que no
-Si es lo que tú quieres estar- me miro ahora más triste
-no es lo que quieres tú también Elsa- y la mire sonriendo para después voltear a mi menú, donde quedamos en silencio todos los que estaban en esa habitación.
-un…hijo….de Rosetta- me encontraba en mi casa después de un día largo con Rosetta y bella, mirando hacia la gran ventana que tenía en mi despacho atrás de mi escritorio, estaba lloviendo y debo admitir que las lloviznas de canada son realmente….perfectas, estaba fumando mientras tomaba un vaso de vodka con jugo de cereza, mirando como caían aquellas gotas golpeándose contra la ventana sabiendo que cuando chocaran no todas se deslizarían, unas correrían con la suerte de juntarse con otras en un gran charco en la ventana y las demás simplemente resbalaría o se quedarían estancadas a la espera de una sola que pudiera liberarla de su mentira….si, su gran mentira
-Señorita Winter- entraba una de las sirvientas de mi casa, por lo visto no sabía el protocolo para dirigirse a mi
-Dígame- seguía mirando hacia la ventana mientras bebía un sorbo a mi vaso y tiraba ceniza en el cenicero que tenía cerca de la ventana sin fumarle
-tiene una llamada por la línea 8, de la Señorita Summer-
-les eh dicho que esa mujer no tienen que hacerla esperar de inmediato la trasladen directamente- mirada de reojo a la mucama que tenía al parecer era una de las nuevas, asi que no sabía sobre esa instrucción
-Lo siento señorita Win- antes de que terminara contestaba la línea y la ponía en línea 1 la miraba de arriba hacia abajo y pude ver que se puso nerviosa ante mi mirada
-Maestra Winter o doctora, mucama es asi como debes dirigirte a mi si quieres conservar tu trabajo- bajaba la mirada y pude sentir miedo en su tono de voz
-Si Maestra Winter- y se retiraba, en eso levantaba la bocina del teléfono y me lo pegaba a la oreja y volvía a mi lugar en la ventana viendo llover
-Hola Anna-
POV ANNA
-¡QUE MALA ERES, COMO TE ATREVES A HABLARLE ASI A TUS EMPLEADAS!-podía jurar que sentí su sonrisa al otro lado del teléfono mientras se saboreaba los labios
-no puedo ser flexible con las nuevas que entran aquí y lo sabes, es algo con lo que nos enseñaron cuando éramos pequeñas, ¿lo olvidaste Summer?- otra vez me estaba diciendo Summer
-No me digas Summer y no lo eh olvidado, es solo que hablándole asi siento que eres mala, no hagas eso por lo menos cuando estés conmigo o hables conmigo- me acariciaba mi cabeza y no escuchaba nada de ella, excepto su respiración que me inquietaba como nunca
-Acaso, no será la única llamada que reciba de ti Anna- sonreía mordiéndome el labio, la verdad para que fingir, pero me gustaba molestarla
-me refiero a que no contestes mal cuando me tope contigo, no te hagas ilusiones lo menos posible te quiero cercas de mi- y sonreía mientras podía notar que ella hacia lo mismo, pero ligeramente pude escuchar que sus labios succionaron algo y luego exhalo tras una bocanada de aire, ese sonido era lógico para mí y me hirvió la sangre
-¡DEJA….DE FUMAR TAMBIEN CUANDO HABLES CONMIGO ELSA, APAGA ESA PORQUERIA AHORA!- su silencio interpreto todo
- me das miedo sabes- dijo tras notar que ya no tenía aquello en sus dulces y rosados labios-
-¿Cuál es el motivo de la llamada Anna?- directa después de haberla regañado no me importaba
- solo quería felicitarte por tu cumpleaños, mañana cumples 33 y supongo que mañana estarás tan ocupada con Rosetta y su familia que por eso te llame ahorita para felicitarte-
-gracias Anna y no hace nada mañana, es un día común y corriente, de echo Rosetta hoy nos vimos me dio un beso y me dijo que se disculpaba por mañana que ella tenía que viajar a Francia para unos encargos, asi que estaré en mi casa sola o talvez trabajando hasta tarde, pero es lindo tu detalle que te acordaras después de- y la interrumpía cerrando los ojos y suspirando
-Nunca podría olvidarlo- del otro lado de la línea podría asegurar que su sonrisa y sus labios me pedían a gritos ser besados, como los míos
-ni yo tampoco podría olvidar el tuyo- entonces un escalofrió recorrió mi cuerpo y se me ocurrió una idea
-Entonces te la pasaras mañana en ¿la oficina?-
-sí, supongo que si-
-a qué horas llegaras del trabajo-
-hmm supongo que a las 9 de la noche talvez-
-¿no podrías llegar más temprano?-
-¿Por qué debería llegar temprano?-
-¿Por qué no me contestas mi pregunta cómo la gente normal?-
-¿Por qué no respondes mi pregunta y prefieres hacerte la tonta?-
-¡Ayy ya Elsa, por dios!, mañana quería llevarte unos papeles que necesito que me firmes y que no puedo decirte por teléfono, cuando nos veamos otro día te diré, debes leerlos y no quiero dárselo a nadie que no seas tú-
- ¿mañana vendrás a mi casa?-
-no, ira mi abogado- me mordía los labios sonriendo
-hmmm, vaya abogado y todo está bien, ¿debo preocuparme por algo?- y sonreía cerrando los ojos tras un suspiro
-no creo que te preocupe- y no escuchaba nada hasta que suspiro muy pesado
-estaré aquí a las 6 y esperare a tu abogado hasta las 6:30 de la tarde si no llega, me regreso a la oficina ¿entendido?- sonreía triunfante
-si- entonces ella volvía a suspirar
-¿Dime como está la bebe?- entonces volteaba a ver a mi pequeña jugando en su cama con unas muñecas que le habia mandado hacer, una se parecía a Elsa y otra a mi
-Ella, esta triste porque no puede caminar pero…le dio un dolorcito hace rato cuando llegamos pero está bien-
-Bien- y entonces nos quedamos en silencio ambas no sabíamos que decir y solo podíamos escuchar nuestra respiración, hasta que por fin pude despegarme de ese trance
-Bueno Elsa, pásatela bonito y espero que estés bien debo irme- y pude notar que su respiración se escuchaba apagada como triste
- Si, gracias por la llamada- y entonces sonreía
-De nada- y colgaba, suspiraba pegando el teléfono a mi pecho y corría donde estaba la nana de mi hija y mi ama de llaves
-¡Katya!, necesito que vaya a una pastelería y compres el pastel más grande, bueno no tan grande uno mediano de 5 personas tal vez de chocolate con fresas y si se puede queso y frambuesa, es lo que a ella le gusta y lo metes al congelador lo necesito listo para mañana, yo mientras tengo que pensar en un regalo y, y, ya vengo vale, por favor no tardare mucho ¿ok?- y salía sonriendo buscar un regalo bonito para Elsa, sabía que quería darle pues cuando fui a su oficina pude notar que tenía un juego de plumas puente de diferentes tamaños y números, con diferentes tintas, la que más usa es azul, su color favorito pero lo que note es que a pesar de ser algo que le gustaba el color no era algo que a ella le agradaba "rojo" y posiblemente se lo pudo haber dado Rosetta asi que le daría uno con la que a ella la describiera, pondrían en cada pluma sus inicias o tal vez su nombre completo pero a lado pondrían el símbolo que a ella le gustaba mucho y que era con lo que siempre soñó, un copo de nieve, no tenía que más regalarle, por lo menos cada vez que escribiera se acordaría de mí, además que sería el grabado en azul y aparte el material seria oro blanco como su piel brillosa y de buena calidad, no digo que los bolígrafos de esta Rosetta no fueran asi pero, jaja era algo que iba a apantallar a Elsa y aparte mi hija, "su hija" también le daría algo, yo le habia dicho de su cumpleaños primero se sorprendió porque su cumple era 2 días después del que ella y después me dijo que quería darle una muñequera que tendríamos, esta parte fue la que me sorprendió, que tuviéramos solamente las 3 y en esas muñequeras tendríamos los nombres de cada una marcados con un corazón y curiosamente con un copo de nieve, a mi hija también como su padre le encantaba la nieve, los regalos saldrían del mismo lugar asi que me apresure en ir a la mejor joyería reconocida de toda Canada a hacer mis encargos, que deberían estar por mucho mañana antes de las 5, para poder llegar puntuales mi hija y yo con Elsa…..su padre y estar con ella por primera vez en su día.
POV ELSA
-toda la noche me la pase pensando en ella, dios me habia puesto feliz su llamada y lo mejor de todo es que se habia acordado…de mi cumpleaños, de repente sentí unas manos recorrer mis hombros hasta mi pecho, sentí escalofríos al oler esa fragancia a rosas, volteo y Rosetta me atrapo en un beso, que no respondí muy animada y ella se dio cuenta
-Vaya tal parece que no estas contenta de que haya venido a tu casa- se apartaba de mi hiendo a la ventana de mi habitación, estaba oscura, me pare detrás de ella y puse mi barbilla en su hombro
-Lo siento, es que me espantaste, hace mucho que no entrabas asi tan….sigilosa- se volteaba tomando mi rostro con sus manos
-tienes razón, pero tu beso fue muy seco- y volvía a pegar mis labios, ella siempre cerraba los ojos esta vez yo no lo hice, y reaccione al instante al sentir que poco apoco se iba apartando de mi porque yo no respondía a aquel beso, asi que la tome de la cadera y la estruje apegándola a mi mientras chupaba su labio, ella sonreía suspirando y la llevaba a mi cama, ella Seguia siendo mi prometida y la amaba, no entiendo cómo podía amar a dos personas a la vez, pero sus besos no me eran indiferentes, solo sentía culpabilidad por ella y por Anna, me sentía una zorra yo, ellas…no tenían la culpa, por fin caímos a la cama al sentir mi peso y mi bulto en su vientre, ella gimió y empezaba a moverme despacio sobre ella, sentí como poco a poco iba abriendo sus piernas y pasaba sus delicadas manos sobre mi cabello quitándome el peinado que traía mientras sus jadeos me hipnotizaban y su aroma
-Elsa….- me decia con la voz apenas en un hilo
-¿Hm?- le contestaba yo mordiendo su cuello y ella gimiendo
-Hazme el amor ahora- entonces me quedaba de rodillas sobre la cama y me quitaba el chaleco y la corbata para arrancarme la blusa que tenía haciendo que todos los botones brincaran, pude notar en su rostro deseo y lujuria ante eso, no me la quite solo la deje asi y cuando iba a quitarme el sostén, ella aparto mis manos y empezó ahí sentada enfrente de mi a besar mi abdomen, era muy sensible de ahí pero no era algo que pudiera tirarme o bueno nadie lograba hacerlo, más que….en ese momento mis ojos se abrieron con tristeza al imaginarme a Anna viendo esa situación con su mirada triste, otra vez la culpabilidad, pero cuando recordé lo que me dijo bella, de que ella se habia acostado con Kristoff después de haberse alejado de mi lado, me dio tanta rabia y celos, que mientras Rosetta me desabrochaba el sostén y mordía chupando mi cuello, me desabroche yo mi pantalón sastre y lo baje poco apoco, haciendo que mi bulto saliera un poco de mis bóxer y entonces se pudiera agrandar más como debía hacerlo sin dolor y liberado casi, Rosetta se retiró un poco y me miro, sonrió y la mire seria besándola, entonces ella empezó acariciar mi bulto aun con mis bóxer puestos, mis jadeos comenzaron a salir y mi respiración ya era irregular ante sus caricias, ella aún llevaba su blusa y su falda, que cuando empezó ella con sus manos a bajar mi bóxer y a tomar firme con sus manos mi miembro, le quite la blusa despacio y luego la avente a cualquier parte de la habitación, realmente no era necesario quitar la falda pero quería tenerla desnuda y desabroche de la parte de arriba su cierre y poco apoco muy lento baje el cierre pude notar como le gustaba oír el cierre bajar tan lento mientras mis manos delineaban su trasero firme y su cadera, se mordió los labios y me basto con eso para querer tenerla ahí, la empuje tirándola a la cama ella de inmediato se sacó por las piernas la falda y yo rápidamente me baje de golpe el pantalón y el bóxer, ya mi miembro estaba despierto y a punto de explotar, aún tenía sus brasier pero no quería quitárselo, necesitaba sentir, deseaba hacerlo…me monte encima de ella y le abrí las piernas lo más que pude, cuando mi pene sintió la entrada que estaba sorprendentemente mojada y caliente, nos estremecimos ante el contacto y apoye mis manos sobre la cama en puño y comencé a rozar mi glande con su clítoris, mi pene estaba cubriéndose de sus flujos que por cada roce que le daba, cada vez más se mojaba y su vagina palpita, sus jadeos eran deliciosos y mi pene deseaba fallarle en ese momento.
- Elsa ya...no puedo más por favor métela yaaaa- me decia con las piernas muy abiertas ante eso no pude resistirme y tenía la intención de metérsela de un golpe pero me acorde de mi condón y estire la mano para prender la luz de la mesita de noche y abrí el cajón
-¿Qué haces?- me dijo jadeando casi en un gemido, mientras yo Seguia buscando, cuando por fin encontré la caja de condones, saque uno y cuando iba abrirlo, ella me agarro las manos y yo voltee a verla con los ojos abiertos.
-No….por favor, quiero sentirte asi- entonces todo aquello se bajó de golpe, tal vez mi miembro no pero todas mis ganas y el deseo que tenía sí, me levante tapándome con la camisa que aún no me quitaba y entonces ella se me quedaba viendo en confusión, ya no podía más, si no habia dicho nada con bella era porque no quería lastimarla, pero esto ya era ir a un grado muy alto y no iba a caer ante su juego, ¿Qué pretendía?
-no haremos el amor, si no me dejas ponerme el condón Rosetta- la miraba seria y entonces fue ahí donde quebró Rosetta y sus ojos se llenaron de lágrimas, nunca la habia visto asi
-¿Por qué, si quieres tener un hijo con Anna y no conmigo?- madre santa mis ojos se abrieron de sorpresa, pude sentir que se me iban a salir, el condón se me habia caído de las manos, miraba a Rosetta no podía creer que dijera eso
-¿De que estas hablando?- y entonces se comenzaba a reír, se limpiaba las pocas lagrimas que se quedaron estancadas y respiro hondo viendo muy seria, esta faceta de Rosetta no la conocía
-¿Tú crees que no me eh dado cuenta de todo?, yo se la farsa que tienes con ella, son familia ante los ojos de Kristoff, pero tú me dijiste que no y que Anna te Seguia mucho y sabes a que me refiero, tú crees que no me dijeron todos como ella te celaba, tú crees que no me di cuenta- y se quedaba callada apretando su mandíbula
-¡TU CREES QUE NO TE ESCUCHE MIENTRAS TE LA COGIAS ESE DIA QUE ME BESASTE Y LUEGO SALISTE CORRIENDO A LA MAÑANA SIGUIENTE TRAS ELLA!- yo estaba en shock ante sus gritos y su llanto que corría por sus mejillas, me estaba destrozando
-¡CONTESTAME O ME DIRAS QUE LO QUE ESCUCHE NO FUE ESO, QUE ANNA ESTABA JAJA NO SE ¿REZANDO?!- la mire un poco mal igual, mis ojos iban a empezar a humedecer, me acerque a ella recargándome en la cama y la mire
-yo amo a Anna, pero todo no salió como queríamos y cuando te conocí a ti, todo cambio- entonces vi su rostro hacer un puchero ante lo que le decia
-por eso se fue la mañana siguiente, porque le dije que quería iniciar una nueva vida y en esa vida estaría ella, pero solo como mi amiga y que yo te habia elegido a ti- entonces agarro su falda y sus bragas empezaba a vestirse entonces yo entre en pánico, agarre mi pantalón que tenía en el suelo y Salí corriendo dejándola ahí, para correr al estudio por la prueba que me habia dado Anna para que la conservara, de que decia que no era mi hija, cuando la halle pude escuchar la puerta de mi recamara corrí aprisa sin importarme que me vieran semi desnuda o más bien con la camisa toda rota y con los senos al aire, como era de suponerse estaba los 3 empleados incluyendo mi nana ahí con ella, diciéndole que si ya se iba y ella fingiendo estar bien
-¡QUIEN LA DEJE IR, SE IRA DE ESTA CASA DETRÁS DE ELLA!- gritaba ya enojada y todos volteaban a verme, las mucamas estaban sorprendidas por verme pues ya no tenía tan prendido mi miembro, pero se podía ver que marcaba mi pantalón, ellas no sabían nada más que caer y Gerda
-Mi niña que paso-
-Gerda diles a todos que me esperen en la recamara de servicio y déjenme a solas con la señorita Garden- entonces todos obedecían y se quedaba ahí, se volteaba y me dolía ver sus lindos ojos verdes tan llorosos e hinchados, me acercaba a ella y le enseñaba el papel, lo tomaba a fuerza y empezaba a leer, cuando vi su rostro al principio vi un cambio de asombro y de incertidumbre, pues era una prueba donde decia todo detallado del ADN de Kristoff y Elsita, ella volteaba y se tranquilizaba un poco, yo solo me rascaba la cabeza y suspiraba y no pude negar apretarme mi erección un poco, pues me dolía tenerla asi, ella me vio y solo se quedó ahí parada
-Entonces no es tu hija- y la mire un poco triste
-No- volvió a empezar a llorar con su voz quebrada
-Pero la amas, no es asi Elsa- y volteaba a verla, si le decia que si ella iba a irse, si le decia que no era mentirle, asi que no tenía opción que decirle la verdad pasara lo que pasara
-Te amo Rosetta, aunque tú nunca me lo digas y yo tampoco, TE AMO y han sido los o bueno ya casi 7 años maravillosos, que me has dado, pero no voy a negarte que ella fue el amor de mi vida, desde que nació yo la vi y al principio pensé que mi amor por ella era como de hermana pero un día simplemente, ella ni cuenta se dio y….me enamore de ella y la amo también- entonces se agachaba y yo aprovechaba para ir con ella rápido la tomaba de la mano pero ella se resistía empujándome, hasta que pude pegarla a mi cuerpo y abrazarla a la cintura y recargar mi barbilla en su hombro donde ella empezó a llorar con un poco más de fuerza, pero sin hacer escándalo, hasta para llorar era delicada y suave como las rosas
-Pero Rosetta, asi Anna estuviera soltera….yo…te elegí hace 7 años mi amor, y ella estaba aquí aun- la tomaba del rostro y limpiaba sus lágrimas con mis pulgares mientras me veía con sus ojos verdes
-No tengo a donde irme, si no es contigo en un altar dentro de 5 meses, la niña la quiero y a ella ya sabes lo que siento pero, solo la veo como mi prima que según dicen, pero nada más, yo te amo a ti- y termine esa frase en sus labios mientras ella suspiraba, el beso fue tan apasionado y romántico que solo podía comer sus dulces labios sabor a carmín y sus húmedas lagrimas saladas mientras suspiros salían de su boca, con mis besos tan despacio y tiernos que le estaba dando en ese momento, cuando por fin nos separamos por falta de oxígeno me miro tomando mis manos con las suyas y sonrió, para después colgarse de mi cuello y abrazarme con fuerza
-TE AMO ELSA, y tengo miedo a perderte- yo solo la abrace realmente la amaba pero no sabía que me pasaba cuando Anna esta tan cerca, me la lleve abrazada asi fijándome que no termináramos rodando las escaleras, termine cargándola en mis brazos y ella empezó a reír aun con sus ojos hinchados, entonces la lleve a la cama, ya no haríamos nada o bueno yo no me sentía con ánimos de hacer nada y ella simplemente accedió por que empezó a dolerle la cabeza la acosté en mi cama quitándole las prendas y dejando que se pusiera una de mis pijamas y la deje ahí, le dije que me diera un minuto necesitaba arreglar lo que mis empleados habían visto, cuando baje, toque la puerta de servicio y abrió gerda con una sonrisa
-La señorita Garden ya se ha calmado mi niña-
-Si gerda, está en mi habitación intentando dormir- cuando pase pude ver a mis 10 empleados y principalmente a los 5 que habían presenciado aquello, que ya no lo tenía por todo lo que habia pasado se bajó y durmió con dolor, respire hondo y les hable
-bien, se preguntaran por que los traje a todos aquí en sus habitaciones y es que hoy paso algo con 5 de ustedes y vi sus rostros, asi que les voy a explicar mi situación-y antes de empezar uno de ellos se empezaba a reír
-Perdona Gabriel que es chistoso- y el me miraba serio parándose
-No me rio de usted Maestra, lo que pasa es que jaja la queremos, todos los que estamos aquí y que no es necesario que nos explique qué paso por qué, nosotros ya lo sabíamos- y entonces mi cara se puso roja, ahora resultaba que yo era el fetiche de ellos
-Como lo saben- y entonces una de las chicas sonrió mirándome
-Maestra Winter, llevamos trabajando para usted casi 8 años desde que llego a Canada y la verdad todo lo que hemos podido presenciar, nadie pero nadie lo ha comentado fuera de esta mansión, como dijo mi compañero la amamos y usted ha sido buena con nosotros asi que antes de que empiece con el sermón de que la puerta está ahí si se quieren ir por lo visto, solo que espero su discreción bla, bla- y todos se reían
-Gracias Lau, en verdad que jaja, no me esperaba eso de ustedes, incluyendo de ti chica nueva cómo te llamas- y la chica se acercaba un poco roja
-Adriana, Maestra Winter- sonreía y le decia que me dijera que pensaba de todo esto
-Bueno, yo apenas llegue aquí, porque me recomendó esto Natas ha y la verdad no le voy a negar que me ruborice mucho al bajar mi mirada hacia s…su. Su- y entonces la miraba roja yo
-Tranquila, no te preocupes solo quiero saber si aún te quedas con nosotros y natas ha- miraba a la otra mucama y sonreía al final
-Si Maestra Winter- entonces sonreía y les daba las gracias y los dejaba descansar, yo me iba la habitación donde estaba Rosetta y efectivamente estaba ahí sin dormir estaba aún llorando me puse detrás de ella y bese su mejilla mientras la besaba ella, me apretaba fuerte los brazos y tomo mis brazos poniéndolos en su cadera al principio no le tome importancia quería que la abrazaba, pero resultó que empezó a mover su trasero contra mi pene. Iba a detenerla pero de por sí ya me dolía y solo pude jadeos mientras apretaba con fuerza sus bien pronunciadas caderas... Su mano paso ágilmente Por mi cabello y me jalo un poco, podría decir que eso fue lo que derramó la gota del vaso, mi libido despertó al 100 y sin más tome sus grandes senos, mordí su cuello y le baje mi pijama hasta casi los pies, seguía moviéndose y mi pene ya estaba despierto y dolía horriblemente
- Ahhhh duele- le dije en su oído, Rosetta agarro aquella caja de cordones saco uno y lo abrió me lo enseño levantando la mano y entendí perfectamente bien, me baje el pantalón hasta los tobillos con los bóxer y tome el condón, colocándome con cuidado en mi miembro, ya cuando lo tenía no pude evitar Ser salvaje y le arranque las bragas era raro que Rosetta gimiera pero ante eso gimió fuerte y pego más su cuerpo, seguía chupando su cuello, con una mano levante su pierna y coloque mi pene en medio de sus piernas rozándose de nuevo en su intimidad
- uhmm ahhh ya por favor métela- necesitaba eso y de una estocada se la metí completa, sé que le dolió un poco pero no le importó mucho porque alzó más la pierna y empezó s moverse de atrás hacia adelante metiéndose mi pene y sacándole, al sentir su vagina tan estrecha y caliente no pude más y empecé a moverme metiéndosela y sacándosela mientras sostenía su pierna y la embestía cada vez más rápido yo con ella no era de venirme rápido de echo tardaba pero disfrutaba mucho cuando ella se venía entr veces, sé que le molestaba que yo no me viniera tanto pero aun así disfrutaba sentir su vagina apretar mi pene
- Ohh...Elsa ahhh Elsaahhh - estaba gimiendo con su cabeza haciéndola hacia atrás yo tenía la boca abierta apretando los ojos de lo rico que sentía al comerlas así.
- Uurgh...me encanta follarte de esta forma Rosetta Arg...joder ROSETTA- y la embestía con más fuerza no sé pero me gustaba que en cierta forma sintiera un poco de dolor cuando se la metía toda y tocaba con su fondo y sabía cuándo le dolía porque su cuerpo se estremecía y se tensaba al principio pero después se dejaba llevar
- mmhaa ayy más duro por favor- ponía su mano en mi nalga apretándola, provocaba que se la metiera hasta al Fondo y muy agresivo
Después de unas cuantas embestidas más y sus gritos llego ella al orgasmo y yo también aunque no con la misma intensidad, nuestras respiraciones estaban tan alteradas me habia dado cuenta que nunca fue hacer el amor con ella, simplemente me la cogía y ella le gustaba, mi cuerpo se estremeció al pensar que entonces no la deseaba a ella como mujer...si no sólo como un objeto que podía utilizar para vaciar mis acalorados pensamientos con Anna saque mi pene de su vagina, ella gimió quejándose del vacío, me quite el condón y lo mire por primera vez me di asco yo misma que persona tan mierda era yo, poco a poco, empezaba a dormirse, yo aún me quedaba pensando en todo lo que paso esta noche y la verdad es que , me habia caído el veinte pues estaba haciendo todo por saber si ella era mi hija y si lo era iba a dejar a Rosetta y ella me amaba y yo...también si la quería, era un monstruo, mis ojos comenzaron a cerrarse pero antes de eso la abrace y me prometí que no le haría daño y si en estos días descubría mis verdaderos sentimientos encontraría la forma de hablarlo y ver si aún deseaba estar con ella o no, ella merecería todo por mí, porque sacrificó 6 años por salvarme no podía dejarla así nomás por nada del mundo aunque al final supiera si la pequeña Elsa era mi hija.
A la mañana siguiente me despertó el sonido de los pájaros y el olor a suelo mojado de que no habia parado de llover en toda esa noche, cuando desperté me di cuenta que Rosetta ya no estaba y que habia una tarjeta con su perfume en la almohada donde se podía sentir aun su calor, la tome y la abrí para leer lo que decia
"lamento todo lo que paso ayer…..talvez exagere las cosas y eche a perder lo que anhelábamos hace más de 6 meses, aunque terminamos sucumbidas por el deseo y me diste la cogida maravillosa del mundo jaja, pero...yo esperaba hacer el amor Elsa espero cuando vuelva aun quieras Intentar hacerme el amor por que volveré dentro de 15 días, te amo Elsa y comenzare a demostrártelo con palabras me acabo de dar cuenta, que si hacen falta…..te ama Rosetta"
Baje la mano y respire hondo mordiendo un poco mi labio al recordar lo que habia pasado ese día, me talle los ojos cansada y me dispuse a pararme al darme cuenta que eran las 9 a.m. y que yo no me habia parado a la hora que debía hacerlo para ir a trabajar, corrí y tras bañarme y ni desayunar solo vestirme y correr al auto me fui a mi clínica a esperar que me dieran las 5 de tarde para regresarme a casa y esperar a que llegara el abogado de aquella mujer que atormentaba mis sueños y mi futuro.
Me la pase metida en mi oficina haciendo papeles de la clínica no atendí a nadie no me sentía al cien para ello, esta vez iba de con una falda que me quedaba apretada y me llegaba arriba de la rodilla, de color negra, mi chaleco de color blanco y mi camisa negra como la falda y un saco igual que me habia quitado en cuanto llegue para colocarme la bata y me desabroche un poco mi corbata blanca que hacia contraste con mi rostro, Mérida anduvo dándome informes de todas sus sesiones y de los demás doctores, el día se me habia pasado tan rápido ocupándome, cuando por fin iba a irme me dijo Mérida que si volvería lo cual le dije que tal vez y me abrazo tras decir "por si no vuelves feliz cumpleaños" la abrace y le di un beso en la mejilla saliendo de ahí muy lento a mi casa, apenas eran las 5:30 pues la verdad no tenía planeado llegar a la mera hora o salir una hora antes para ver el abogado de aquella mujer, llegue y no habia nadie, apenas eran las 5:59 hice una mueca y me metí a la casa, cuando llegue como siempre todos me saludaron normal como si nada, solo que ahora notaba entre las mucamas y empleadas sus miradas un poco más amm como decirlo observables o sínicas, cuando caminaba como queriéndome provocar, vaya que tenía 5 chicas queriéndome comer con la mirada, dios tenía que soportar corrí a mi despacho y respire hondo cuando me senté en mi sillón a seguir trabajando mientras llegaba aquel hombre con aquellos curiosos e importantes papeles, Gerda como siempre me trajo un pedazo de pastel y todos los empleados iban al despacho a cantarme mientras yo me sonrojaba sonriéndoles, soplaba a la vela y todos aplaudían y me daban un apreciado y amistoso abrazo, bueno por lo menos los hombres por que las chicas se podría decir que se habían agasajado un poco juntando su cuerpo al mío, jaja ¡chamacas insolentes!, me quede en el estudio con una buena taza de té De hierbabuena y mi rebanada de pastel de zarzamora, me gusta pero prefería el de chocolate, mientras Seguia trabajando no me di cuenta del reloj cuando de repente tocaron, la puerta que se escuchó en toda la casa, vi mi reloj que tenía en el escritorio y sonreí al ver que se habia retasado 15 minutos, tenía pensando que gerda lo pasaría hasta el despacho, pues esa era la orden, pero solo entro ella con una sonrisa
-Señora necesito que venga a ver esto- y me quede sorprendida y me Salí de mi escritorio acomodándome la corbata y caminando con fuerza pero rápido hacia la salida cuando de repente mis ojos se iluminaron y no pude evitar sentir un nudo en la garganta y que mis ojos se humedecieran
-¡FELIZ CUMPLEAÑOS ELSA!- ambas mujeres de mi vida me decían gritando y con una trompetita y una pequeña explosión de un juguete hoy habia nacido, Elsa Winter Arendelle y me la iba a pasar muy bien.
