quiero darles un saludo y un feliz año nuevo, espero que a cada uno de ustedes los que leen mi fic se les cumpla los propositos que vayan a pedir para el 2016, que haya mucha felicidad en cada uno de sus dias del 2016 y tenga fe ante todo lo que sus proyectos, acciones y planes se les pongan en este 2016, que el amor lo encuentren siempre en la puerta de sus casas y que si aun no llega el amor anhelado, les llegue de buena voluntad en este año 2016, gracias por todo y espero que conmigo hoy tambien esperen un año mejor y sobre todo tengan esperanza siempre en todo lo que se propongan este año gracias y feliz año nuevo
Capítulo 26 Te presento a mi novia
-Señora, si no hay más que decir procederé a decirle los testamentos cerrados de sus difuntos padres, para que pueda hacer posesión de sus negocios y todo lo que los reyes le otorgan- decia el notario
-adelante- Elsa mientras se sentaba en su silla de aquel despacho donde se encontraba con el señor
-A continuación daré lectura al testamento y última voluntad de Magnus Maximus Snow de las Montañas del Sur de Arendelle, en buen uso de mis facultades mentales, dejo todos mis bienes a mi única hija Elsa Snow Frozen de Arendelle como la legitima Heredera de todo mi esfuerzo y provenir que durante más de 35 años trabaje con el fin de que ella este bien y no necesite preocuparse por su bien durante toda la vida que le resta sin ninguna deuda que pueda atosigar a la mencionada, doy indicio de todos mis bienes para que tenga uso de razón de los que ella pueda conocer y de los que nunca la inmiscuí en vida, primero le dejo a mi hija las empresas que su madre y yo iniciamos, hace aproximadamente 25 años cuando éramos amigos, contando que zona aproximadamente 10 bienes situados en un mapa que en este sobre dejo con su ubicación exacta de cada una, pidiendo igual que haga una liquidación de cada empleado de consejo de las empresas, que sin dudar serán capaces de querer quitárselas y escogí como cuidadores de ellas, también le dejo las 10 mansiones que de igual forma se encuentran en esos países, junto con todo lo que se encuentren en ella desde los autos, hasta el último objeto de aquellas mansiones, le dejo también como herencia la espada de mi país natal, que tal vez ella no sepa que soy parte del sur y posiblemente se ha enterado por su madre o por el notario que ha entregado esta carta y se la redacta a mi hija, la espada que es el símbolo de mi país la espada de fuego esperando que pueda llevarla con orgullo y valentía para cuando la llegues a necesitar y proteja siempre tu vida hija mía sin más por decir también te dejo una cuenta con más de 250 millones de coronas, son todos los bienes que pude hacer para tu seguridad cariño también dejándote saber la verdad de mi destino, En realidad no soy hijo de las montañas del norte, si no del sur y tu madre y yo lo ocultamos por amarnos, siempre eh querido que tengas un concepto de lo que es el amor verdadero y tal vez ahora creas que nunca valí la pena en vida, pero quiero que sepas que si cometí esos errores, fue por amor y que no me arrepiento pues tu eres mi vida y siempre lo serás Elsa, aunque yo ya no me halle contigo en ese mundo siempre te amare y espero que en tu corazón pueda haber un perdón para tu padre, sin más que decir dejo al notario en sus manos mis últimos deseos esperando que estos sean cumplidos, Atentamente Magnus Snow del Sur de Arendelle.- Elsa limpiaba su rostro de sus lágrimas que habían rodado en ese momento al oír las últimas palabras de su padre, el notario se quedó en silencio y cuando Elsa le asintió con la cabeza comenzó con el de su madre
- A continuación daré lectura al testamento y última voluntad de Agatha Amelia Frozen de la Montaña del Norte de Arendelle, En mi buen uso de mis facultades mentales dejo escrito, con todo mi amor y confiabilidad de que esta carta se abra en presencia de la heredera únicamente y el notario, a continuación dejo todos mis bienes a la única heredera legitima mi hija Elsa Snow Frozen de Arendelle, mi orgullo y mi vida, Cariño si estas escuchando esto por el notario significa, que te eh fallado como madre, me eh ido de este mundo muy temprano, pues se suponía que al cumplir yo 50 años actualizaría mi testamento diciéndote que habia completado la misión que dios y el reino de noruega me habían comendado y la habia cumplido sin problema alguno, el ser tu madre, si Elsa, tanto dios como noruega me dieron el privilegio más grande de ser tu madre y de vivir a tu lado un largo tiempo, pues dios me daría licencia y permiso de estar contigo hasta verte realizada como mujer, sin embargo debo suponer que a pesar de todo y si te deje hasta ahorita, tú ya seas la mujer más bella e independiente a pesar de mi partida, porque estoy segura que estas mal porque yo ya no estoy contigo, mi vida no te detengas ante nada, busca el amor y busca una salida, aunque no esté aquí yo siempre te cuidare y cuando yo vea que tú has olvidado quien soy, entonces yo estaré ahí para recordarte quien eres y decirte que muestres lo que siente tu corazón, y libre tienes que ser, te amo hija y me siento orgullosa de la mujer que eres y de la que te vas a convertir, te esperare hasta que el destino quiera volver unirnos, mientras se feliz que yo, te estaré vigilando en los cielos de Arendelle mi Reyna de hielo, a continuación estos son los bienes con sus respectivas ubicaciones que dejo a mi hija
4 Mansiones ubicadas en Rusia, Francia, Canada y New york, con todos los bienes inmuebles que contengan a dentro, desde Autos hasta el último objeto de sus rincones
Le dejo igual La universidad central de Arendelle con sus respectivas pequeñas empresas ubicadas en los siguientes países con el fin de que las siga vigilando y de oportunidad de ayudar a la educación de más de 10 países con la universidad que inicie desde hace 15 años, dejando en el sobre la ubicación y los países de aquella universidad
También le dejo las 5 Casas de beneficencia para que siga ayudando y de un donativo a cada uno de 200 mil en el valor de cada país, cada año para ayudar a los niños de cáncer, síndrome de Down entre otras enfermedades que llegan a pedir ayuda y que siga vigilando que sea una de las mejores beneficencias para su ayuda y su tratamiento para cada uno de esos niños que yo inicie desde hace más de 10 años con su ubicación de cada una de esas casas
También le dejo las partes de cada empresa que me corresponde con mi firma de que tu padre y yo iniciamos, pidiéndote que hagas una renovación de personal del consejo de las empresas, sin obligarte pero poniéndolo como deseo también te pido que puedas otorgarle en una de las empresas que tu gustes dejarles a Jane Tarzen y Eugeni Tarzen una de mis partes de las 10 empresas que se tienen a cada uno es lo que me gustaría poder finalizar mi deber con ellos, porque también son como mis hijos Elsa, en cuanto a los del consejo de cada empresa, nunca eh confiado en ellos y no dudo que quieran apoderarse de mi parte.
Una cuenta abierta con cambio de propietario y contraseña con más de 400 mil millones de coronas, para que puedas seguir administrándola y te sirva, para tu bienestar ese dinero es tuyo y úsalo como más te guste Elsa, sin más que decir, dejo al notario mis deseos que espero sean cumplidos y que pueda decirle a mi hija lo mucho que siento haberle fallado y no estar con ella, todo lo que dejo no se comparara con mi partida, pero lo que puedo decirle es que la amo y siempre estaré a su lado Atentamente Agatha Amelia Snow del Norte de Arendelle, tu madre- el notario voltio a ver a la Reyna que ella estaba llorando con la mirada al suelo, él puso su mano sobre su hombro
- sé que le duele lo que se está diciendo, pero vea esto fue el testamento que dejó su madre como una carta de despedida mi Reyna - Elsa volteo a verlo sonriendo limpiándose
- gracias notario, pero dígame entonces Jane y Eugeni, puede heredar eso que mi madre les dejo-
- siempre y cuando usted lo quiera así, su madre le dice que si usted quiere otorgarle eso puede hacerlo que es un deseo de ella, pero claramente al principio escribió heredera legítima por lo tanto usted puede hacer lo que quiera con eso sin ninguna problema su alteza-
- bueno...me gustaría que hiciera el procedimiento de otorgarles lo que mi madre les dejo, necesito ver en dónde quedan ubicadas cada empresa, para saber cuáles serán las que les daré a cada uno notario, podría usted ayudarme- el notario sonrió
- claro que si su majestad, sería un honor-
- en cuanto a otra cosa me gustaría que me ayudara, en hacer mi testamento igual sé que es muy pronto, pero temo decirle que con lo que ha pasado no dudo que todo esto pueda suceder usted me entiende- el notario la miro y sonrío
- lo sé mi majestad y claro que le ayudaré, pero usted ya tiene herederos, o a quien le heredará-
- tengo tres personas que con gusto se las digo sin ningún problema - Elsa sonrió sentándose de nuevo en su silla mientras ella y el notario platicaban de lo que ella le pedía.
Al poco tiempo que termino con el notario se encontró con Hans, ella sonrió y lo abrazo
-Ya has hablado con el senescales…tu- Hans la miro un poco triste
-tiene que explicarme todo Elsa, pero sigue siendo mi padre yo….no conocí a nadie más que no fuera él y pues, si hay algunas cosas que quiero hablar con él, reclamarle pero ahora no es el momento él está en el Sur y nosotros debemos irnos a Canada, pues debes arreglar lo de tu madre y yo debo presentarte a alguien- el chico sonrió y Elsa igual, no podía creer que tenía un hermano y que lo mejor de todo es que ambos se habían llevado de maravilla en tan solo 3 meses, Elsa arreglo todo para poder dejar Arendelle un largo tiempo pues tenía que administrar y conocer las otras empresas de sus padres para dejar todo en orden, por supuesto iría Eugeni con ella, pero Jane se quedaría de una vez en Arendelle en la empresa principal al mando, en esa empresa no habia por que cambiar a nadie pues todos los del comité eran amigos de los reyes y de los íntimos, Elsa arreglo sus cosas juntos con los dos caballeros y en la noche estaban partiendo en un avión privado de Arendelle hacia Canada, sentía en cierta forma una sensación de miedo, nerviosismo, después de tanto tiempo volvería a ver a Anna y dios buscaba la forma de hallar una forma para decirle todo lo que habia pasado, sin que ella la odiara o simplemente la mandara de vuelta a Arendelle, no importaba si no la recordaba, si pudo enamorarla una vez por qué no lo haría de nuevo.
Anna Flower
"hoy llego, pero mañana te veo en tu universidad, tengo que presentarte a alguien que sé que no entenderás nada pero es importante para mí, por fin las cosas están saliendo como siempre quise, tengo una familia y quiero que te unas a ella Anna, te quiero….Hans"
Anna estaba sonriendo ante el mensaje que le habia llegado de su novio, estaba ya acostada en su cama leyendo su libreto que hizo y que no seleccionaron, al parecer escribía de esa Reyna y eran cosas intimas pues parecía conocerla a la perfección, hasta el mensaje que la desconecto un poco en ese momento tocaron su puerta
-Quien es- acomodaba sus almohadas para quedar medio sentada
-Soy yo hija tu madre- sonreía guardaba su libreto
-Pasa madre- Mereyit pasaba sentándose a un lado de su hija mientras le tocaba la mejilla
-Como te encuentras mi princesa Anna- ella sonreía
- se nota que te gusto la obra-
-cómo no iba a gustarme cantaste y actuaste tan bien, dios mi vida ya terminaste tu universidad, ahora que sigue- se quedaba viendo a su mama mordiéndose el labio
-Tal vez pueda empezar a escribir un libro y asi ganar dinero ¿no?- su mama comenzaba a reírse
-Oye madre quiero preguntarte algo que note ese día- su mama la miraba seria
-aquella voz…sabes bien que no era de Rapunzel- su mama la miraba ahora un poco con nervios, Anna se dio cuenta y se puso seria mirándola
-estoy segura que tú sabes de quien es, pero Mérida no quiso decirme y estoy completamente segura que tú tampoco lo harás, asi que solo quiero que me digas una cosa-
-d. Dime hija- la miraba tragando saliva
- si nadie me quiere decir de esa chica, es porque ¿ella es importante en mi vida madre?- su madre respiro
-Si hija- Anna miraba sus dedos y en voz suave pero firme decia
-y esa mujer tiene que ver con la princesa, bueno ahora Reyna de Noruega ¿mama?- hubo silencio hasta que Anna levanto la mirada hacia su madre donde vio a su mama con lágrimas en los ojos, no sabía si le molestaba eso o se preocupaba por que le afectara tanto a su mama
-lo tomare como un sí, pues tu silencio y tu mirada madre, te delatan no sé si me enoja o me pone triste que nadie me quiere decir que fue lo que paso con esa mujer, pero solo puedo decirte que siento muchas veces como si la conociera demasiado, incluso….si existiera un sentimiento cada vez que la veo, buenas noches mama – y se acostaba en su cama dándole la espalda a Mereyit, ella se paraba y se iba a la puerta apagaba la luz y cuando a punto de salir termino por decirle a su hija
-mañana que estés menos enojada, hablaremos de esa mujer, pero espero que mañana tu…..puedas estar preparada para lo que tenga que decirte, te amo cariño- y se iba, Anna volteaba confusa, se quedaba pensando en lo que dijo su mama, pero al final tendría las respuestas que tanto gritaba, asi que durmió con ansias para esperar a que mañana le dijeran quien era esa tal Elsa de Arendelle.
Elsa Snow
-Bien Hans, esta es la casa de mi padre aquí podrás quedarte, junto con Eugeni, yo debo irme a mi departamento, que te daré la ubicación en el despacho, mañana nos vemos en la Universidad Arendelle a las 11 de la mañana, Eugeni te llevara y las sirvientas deben de andar por ahí, ahorita Eugeni te dice que onda vale, debo ir a la casa de mi madre- Elsa le decia a Hans y a Eugeni que a pesar de que no le hablara solo escuchaba lo que decia antes de quedarse solo con ese tipo que le caía muy mal, hans sonrió y volvió a abrazar a Elsa, ella se despidió de él y tomo de nuevo su abrigo largo se lo puso y tomo sus maletas metiéndolas en un taxi, para ir a su departamento, dejarlas y luego irse a la casa de su madre, fue rápido todo solo bajo las cosas, pago el taxi pues ahí estaba todavía su auto, el que habia comprado antes de irse su i8 BMW, lo saco, respiro hondo y fue a la dirección de su madre, mientras en su cabeza le venían los recuerdos de su hermosa madre con ella en su departamento, donde le toco el piano, comió con ella y el tiempo que no estaba con Anna ambas se quedaban en el piso de su alfombra viendo películas mientras comían palomitas, sus lágrimas corrían por su rostro pues al ver la casa de su madre, con luces tenía la esperanza de que ella saliera recibirla como siempre, con su sonrisa y el agradable perfume que desprendía la señora Agatha, cuando bajo pudo escuchar una puerta, al voltear era su fiel amigo Albert, el señor la miro con lágrimas en los ojos, ambos se miraron en la pequeña distancia que tenían, Elsa suspiro y corrió a abrazarlo con fuerza y el señor solo abrió sus brazos y lloro en la cabeza de la platinada, quedándose en el suelo ambos un rato hasta que se pudieron calmar y entrar en aquella casa, que era cálida pero el silencio rondaba pues ya no estaba la melodiosa alegría y voz de la señora Agatha
-No puedo creer aunque ella, ya no esté aquí Elsa, no tienes idea de la falta que me hace- aquel hombre anciano estaba en uno de los sofás de aquella casa limpiando sus lentes, mientras su voz se quebraba y Elsa lo miraba con ternura pero triste igual que el-
-Debemos seguir Albert, ella no hubiera querido que…nosotros estuviéramos mal por su partida, el verte asi me destroza y me hace volver a caerme-
-No hija mía, ya le eh llorado mucho, no solo yo las mucamas todas hemos llorado y ahora nos hemos dedicado a cuidar su casa hasta que tu llegaras, solo que si quiero saber que va a pasar ahora que ya eres Reyna mi niña-Elsa sonrió y saco una carpeta de cuero dándosela a Albert, el viejo se puso de nuevo sus lentes, limpiándose las lágrimas y abrió la carpeta, para ver un pergamino con la firma de Elsa, el señor abrió los ojos casi saltando en su lugar al ver que ese pergamino, eran las escrituras de esa casa y que a lado de la firma de Elsa, estaba el nombre de Albert explicando que el seria el nuevo dueño de esa casa y todo lo que tenía en ella, el miro a la chica
-No Elsa, yo no puedo aceptar esto- Elsa cerró sus ojos y corrió abrazarlo, sentándose en sus rodillas sin importarle nada, el viejo se sorprendió y el abrazo de su espalda, Elsa le susurro aun llorando
-Por favor, ella hubiera querido esto, tu siempre seguirás a mi lado Albert hasta que tú también debas irte, pero por favor acepta esto ¿sí?- el anciano no pudo contener el llanto y empezó de nuevo a llorar abrazando con fuerza a la platinada, mientras acariciaba su cabello
-Dios siempre te bendiga Elsa Snow Frozen de Arendelle, y dios me bendijo contigo como mi familia, gracias mi niña y también gracias Amelia- ambo se abrazaban quedándose en la sala llorando en el silencio y eco de la casa que ahora solo podía pronunciar tristeza y soledad.
Anna Flower
Como siempre, se habia parado temprano pues aun ella tenía que ir a la universidad pues ella era la asistente la coordinadora de literatura inglesa, aunque trabaja ahí, se bañó, se arregló muy linda con una falda verde que le quedaba medio pegadita hasta las rodillas, de tela delgada y un chaleco negro una camisa de vestir, de color azul claro, llevaba una cola de caballo amarrada en un listo, muy hermosa Anna, eran las 9 de la mañana tenía suficiente tiempo para desayunar y poder irse sin ningún problema para asistir con la coordinadora a las 11 pues habia cambiado al de la media mañana hasta la tarde, bajo muy contenta a la cocina y encontró a su nana, la nana se espantó al verla
-Que haces aquí Anna- anna la miro un poco extraña
-jaja, pues baje a desayunar, que más haría nana- la nana solo respiro hondo y quiso llevarla a la cocina
-vamos a que desayunes entonces mi niña- pero Anna era tan escurridiza que se fue directo al despacho de su mama
-prepara algo para mama y yo nana, iré por ella supongo que está en el despacho- La nana trato de detenerla pero antes de que lo hiciera Anna abria las puertas en par en par, con los ojos cerrados y gritando con gran emoción y alegría
-Buenooooooooooos diiiiiiias mamiiiiii, ahora si me vas a contar de- cuando abria los ojos su sonrisa se desapareció y sus ojos azules verdosos se posaron en la persona que estaba con su madre, en el despacho.
-¡Dios mío!, Anna que….que haces aquí ¡GERDA!-la mirada de Anna se posó en la mirada de una chica platinada que voltio a ver a la escandalosa pelirroja, que habia entrado al despacho sin permiso y de una forma poca correcta, pero Anna no estaba apenada, estaba en shock, como si hubiera visto un fantasma, si, un recuerdo que regreso de la tumba para atormentarla en muchas preguntas y recuerdos que en su mente eran muy incompletos y nada coherentes, aquellos ojos azules claros como el mar, miraban con un brillo especial a la pelirroja, pudo sentir Anna que los labios rosados finos, delgados y carnosos de aquella mujer dijeron en susurro su nombre, a pesar de estar tan lejos podía sentir el frio aire de aquella mujer, tan.
-Bella- dijo Anna en susurro, aquella mujer se sonrojo al parecer si escucho lo que dijo la soñolienta pelirroja, ella se puso roja ante eso y su madre se paró enfrente de ambas rompiendo aquella conexión.
-hija en un momento estoy contigo, tengo una visita y- y antes de que terminara su madre ella la interrumpió viéndola seria
-¿quién es ella?- Mereyit se quedó con los ojos abiertos al ver la reacción de su hija volteo a ver a aquella mujer, que tenía la mirada en el suelo con los ojos cerrados y con el gesto triste ante esa frase de la pelirroja, Mereyit suspiro y volteo a ver a su hija agarrándola de la mano para acercarla a la platinada, que estaba parada a un lado de la silla donde anteriormente estaba sentada, una vez que la acerco, soltándola despacio las puso una enfrente de la otra quedando ella a un lado viendo sus reacciones
-Hija te presento, a su majestad Elsa Snow Frozen de Arendelle, Reyna de Noruega- Anna la miraba no se podría decir que con sorpresa, ella solo estaba admirando esos ojos tan azules que tenía y la piel fina de su rostro, le provocaba emociones que ella misma no entendía
-Majestad, ella es mi única hija que acaba de terminar sus estudios en la universidad de su madre ahora ella es licenciada en literatura y es una de las mejores de su universidad, además de que ella trabaja como asistente de la coordinación de la carrera de literatura inglesa, su madre anteriormente la eligió- Elsa iba vestida, de un pantalón sastre entallado negro, con unas zapatillas cerradas en pico altas, en la parte de arriba llevaba una camisa de vestir de color blanco, entallada igual y un chaleco negro con una corbata pequeña que tenía en el cuello, tenía el cabello suelto peinado hacia adelante, igual que su fleco caía sobre su rostro y un gabardina con el botón de su estómago abrochado, lo que le llamo la atención a Anna, fue notar a esa mujer con un bastón en la mano, negro y en el mango con el mismo símbolo que habia visto en la coronación, suponiéndose que era de plata pues era blanco y traía guantes, ver esos guantes de piel negros, le provoco un leve dolor de cabeza, sentía que ella tenía una extraña reacción ante ellos, la mujer platinada tomo su mano y Anna salto saliéndose de su pensamiento y miro fijamente los ojos de Elsa, que estaba un poco ocultos tras unos lentes oscuros pequeños, pero podía ver esos enormes ojos azules, brillantes
-Es un placer conocerla, Señorita Flower- sus mejillas se ruborizaron al ver a esa mujer besar su mano con una delicadeza, sin dejar de mirarla
-Igualmente su majestad, me sorprende que la realeza se encuentre en mi humilde casa, realmente no pensé que mi madre conociera a la monarca de Noruega- y volteaba a ver a su madre quien ya estaba más que muerta de miedo
-Bueno, ciertamente a mí no me conoce, tanto como quisiera, el vínculo esta por mi difunta madre la Reyna-y Anna la interrumpía quitándole la mano un poco triste
-Agatha Frozen del Norte, si, lamento lo que paso, ella y yo nos llevábamos muy bien, tu madre fue una de mis personas más apreciadas- Anna la miraba triste y Elsa, abria sus ojos en sorpresa al escucharla hablar asi, como era posible, al parecer antes de Elsa ellas dos tenían cosas, aparto un poco la mirada, se quitó los lentes y los metió en uno de sus bolsillos de su chaleco
-mi madre, me hablaba mucho de usted Señorita Flower, también le tenía un cariño muy grande créame- Elsa sonreía un poco, Anna la miraba y después sonreía poniendo su mano en el bastón, Elsa la miro sorprendida
-No me diga Señorita Flower, me siento muy grande y sé que es porque usted es Reyna, pero me gustaría que nos habláramos de tu, claro si no le incomoda a su majestad, solo dígame Anna- Elsa sonreía
-dime solo Elsa, Anna- y ambas sonreían, en ese momento Mereyit carraspeaba la voz
-Hija, necesito seguir hablando con su majestad de unos asuntos asi que, me permites, ya casi terminamos- Anna hacia una cara de puchero, pues quería seguir hablando con aquella mujer tan atractiva
-Madre, es que yo venía hablar contigo de precisamente- y la interrumpía culminándola con la mirada
-Por favor Anna, no seas grosera, hablaremos de eso más tarde, cuando termine de atender a su majestad, por favor permíteme un momento- Anna se quedaba sorprendida ante la reacción de su madre, suspiro y se quedó en silencio un poco molesta, estaba a punto de ir se cuando
-Anna, no te preocupes, ya me voy, creo que puedo hablar con tu madre en otro momento, si necesitas hablar con ella adelante hazlo, yo iré a la universidad a ver qué ha pasado durante todo este tiempo, asi que no se preocupen- y cuando Elsa, iba a caminar hacia la puerta, Anna la tomo de la mano, ella volteo sorprendida y nuevamente se unió sus miradas
-Amm, no espera, puedo esperar de echo yo también ya tengo que irme, debo trabajar asi que- y Elsa sonreía interrumpiéndola ahora
-qué tal si me esperas entonces, termino de hablar con tu madre y nos vamos juntas a la universidad, te gustaría- Sonreía Elsa y Anna se ruborizaba, pero al final sonreía emocionada
-Está bien, entonces te espero- y se salía de la habitación
Elsa Snow
-Buenos días Augusto, está tu señora- Augusto se sorprendía y dejaba entrar a Elsa, quien venía de negro y con un bastón que sonaba con fuerza al pisar con el
-Señorita Snow, o más bien su majestad, lo, lo siento ya le llamo- y salía corriendo, Elsa miraba aquella casa con nervios, no estaba preparada aun para saber en qué momento vería a Anna, de repente de las escaleras bajo corriendo Mereyit, sorprendida al ver Elsa, tan elegante e imponente
-¡Que haces aquí Elsa!- Mereyit la miraba con miedo, Elsa la miraba seria y después sonreía
-Debemos hablar Mereyit, es sobre mi madre- Mereyit se iba con Elsa en el despacho, Ella le habia ofrecido su asiento, pero Elsa, sonrió y se sentó en una de las sillas que tenía enfrente de su escritorio, dejando que Mereyit, se sentara ahí, le ofreció algo de tomar, de lo cual la Reyna dijo que no
-Bueno, Elsa…más bien ya eres Reyna asi que Majestad, dígame ¿en qué puedo ayudarte?- Elsa fruncía el ceño
-Vaya por qué quieres hablarme asi de formal, asi le decías a mi madre- Mereyit se rio un poco
-No sabía que tu madre era Reyna, cuando la conocí, pero le decia jefa pues era mi jefa en la escuela- sonreía Elsa, cruzando su pierna en la silla y sosteniéndose con ambas manos en el bastón
-Puedes decirme como se te plazca, pues si eh venido es por dos cosas Mereyit, que espero no te reúsas a no hacerlas- Mereyit miro a Elsa un poco inquieta
-dime-
-Me gustaría que fueras mi socia en la empresa y que seas la directora de la universidad Arendelle Mereyit, eh venido a que se ocupen esos lugares, puesto que mis padres ya no están y no conozco a sus empleados y ellos en el testamento me han pedido que haga una renovación de personal, tú eras su mejor amiga creo que es lo menos que podría hacer por ti y por ella, te pido que no me rechaces esto y me ayudes por favor, si es que significo algo para ti mi madre- Mereyit se acariciaba su cabeza con los ojos cerrados, ya sabía que iba a pedirle eso, pero no estaba segura que debía hacer, pues eso implicaría que Anna y ella, tuvieran contacto
-Sabes que esto, no alejara a Anna de ti, digo ella no te recuerda, pero de repente tiene sensaciones cuando se habla de ti Elsa- Elsa abrió los ojos y suspiro
-Esa es la segunda cosa que vengo a pedirte- Mereyit la miro más atenta
-Mereyit, vengo a reconquistar a Anna- Mereyit se paró en seco golpeando la mesa
-¡COMO TE ATREVES A VENIR DESPUES DE TODO LO QUE HAS HECHO!- enojada la mujer miraba a la platinada que estaba serena acariciando su bastón
-se lo que hice, pero debes entender que mis padres querían que me casara con un príncipe y- interrumpía Mereyit
-¡TU MADRE, HABIA HABLADO CON TU PADRE DE ANNA Y TU PADRE HABIA DICHO QUE ESTABA DE ACUERDO CON USTEDES ELSA!- Elsa la miraba ahora enojada y sorprendida
-¡si sabias eso porque no me dijiste!- con la voz quebradas Mereyit se sentó respirando despacio
-tu habías lastimado a mi hija, provocando que su mente olvidara al amor de su vida, ni tiempo me diste para hacerlo Elsa- se quedaba callada Elsa
-perdóname Mereyit, aun puedo solucionarlo, si la enamore una vez puedo volver a conquistar al amor de mi vida, he cambiado las leyes ya puedo casarme con Anna, tendremos hijos, que serán nuestros y serán los dueños y herederos de todo lo que construyamos juntas y del trono, por favor no me quites- y antes de que terminara decia Mereyit triste
-ella tiene novio Elsa y llevan aproximadamente un año y 3 meses, yo la veo muy contenta, lo siento- Elsa se le partía el corazón, sin embargo no iba a llorar ni a rendirse esta vez iba a luchar por lo que ella habia elegido
-Aun asi, lo voy a intentar, no quiero perderla y lo lamento por aquel chico pero ella es el amor de mi vida y Anna solo debe estar conmigo, nadie más- en ese momento Se escuchaba que abrían la puerta, era Anna y verla le hacía que su corazón latiera muy fuerte y sintiera amor al volver a verla, su amor, su aire, su todo.
Cuando Anna salió por la puerta Elsa miro a Mereyit que cerraba la puerta asegurándose que no escuchara Anna, una vez que todo estaba en silencio Elsa hablo
-No me interesa aquel chico que Anna tiene como novio, a pesar de que no me recuerde, pude sentir, oler y escuchar ese amor que tanto tiene oculto en su ser Anna, nuestro amor y no descansare hasta lograr que ella vuelva a amarme como me ama, aunque no pueda recordarlo Mereyit, solo necesito que aceptes que lo haga, por favor- Mereyit miraba a Elsa un poco enojada pero al final de todo podía ver en su rostro tristeza, miedo y mucho amor que aun tenia por Anna, Mereyit respiro profundo y abrazo a Elsa
-tienes mi bendición y mi palabra que te cumpliré con esas dos peticiones, por favor Elsa, solo espero que no desistas cuando veas que tan encariñada esta Anna con ese chico- Elsa se quedaba pensando en lo que decia, sin más salió poniéndose de nuevo sus gafas, de repente escucho la voz de Anna, ella volteo sonriendo y le ofreció su brazo de lo cual Anna lo tomo un poco indecisa y miro a su madre quien sonrió y ambas salieron, cuando Anna vio el auto de Elsa, volvieron imágenes incongruentes, para ella de que una vez con alguien, que era mujer pero no podía verle el rostro subió a ese auto, era muy inquietante y frustrante no poder recordar nada y peor, que aquella mujer cuando la viera la pusiera en una situación que ella nunca habia sentido antes, en todo el camino ambas platicaron de cosas, lo extraño fue que cuando platicaban de sus gustos o habilidades ambas pudieran terminar la frase de la otra como si ya superan sus cosas, Anna se sentía tan rara, pero a la vez fantástica, nunca habia tenido una conexión con alguien tan asi de enorme, eran las 11 de la mañana y ambas estaban en la oficina con todos los maestros empleados de la universidad dándole la bienvenida a la Reyna e hija de su antigua jefa, Elsa estaba dando un pequeño discurso a ellos en la silla de su mama
-Sé que no todos me conocen, pero los pocos que lo hicieron saben el dolor que me da estar aquí, pues la que debería estar sentada es ella- todos se quedaban en silencio
-Lamento que las cosas salieran asi, pero tratare de que ahora la mejor amiga de mi madre, pueda estar al corriente y que este encargada de todos ustedes, los fieles amigos y compañeros de mi madre, gracias por todo el apoyo que han dado a la escuela aun cuando ella no está y más ahora que les pido, les suplico que me tengan paciencia estaré aquí por un tiempo, espero puedan ayudarme con los movimientos y administraciones de aquí para yo poder, darle seguimiento como el que ella les brindaban, solo me queda decirles gracias y excelente trabajo queridos profesores y empleados de la Universidad Arendelle- todos aplaudían, Anna miraba con tristeza pero alegre a Elsa, que también la miraba tras sentir su mirada, realmente habia algo en ella que no sabía expresa pero era como si la conociera de mucho, cuando por fin Elsa pudo zafarse de todos, Elsa se acercó a ella, mientras ambas iban a la cafetería
-Anna me gustaría que tomaras el puesto de coordinadora y buscaras a alguien que pudiera ser tu asistente- Anna sonrió nerviosa mientras la miraba
-En…enserio, quieres que haga eso, digo tu eres la jefa aquí, bueno ósea si eres la jefa, pero tú eres Reyna asi que debo obedecer y no por que no quiera cumplir tu obediencia, es decir adoro obedecerte, no bueno no es que siempre te obedezca porque si me pides algo indebido no lo hare, o tal vez dependería de lo que me pidieras y más si fueras tú, de ti todo lo aceptaría, no es que me gustes, ósea si me gustas, bueno no ósea tu forma de ser, es agradable y eres bella, y creo que estoy divagando con tonterías, bueno no digo que el decirte que eres bella es tonto, porque si eres bella y hermosa, digo es lo mismo a- y Elsa la interrumpía con una risa, que Anna se puso roja
-Eres linda cuando haces eso- Anna la miro
-es algo que no muy común suelo hacer solo cuando me pongo nerviosa-
-¿Yo te puse nerviosa?-Anna la miro y sintió caliente su cara al ver tan cerca a Elsa a ella, apunto de contestarle cuando
-¡Elsa!- ambas chicas voltearon, al principio Anna se sorprendió al ver que aquel chico, conociera a Elsa
-Hans, mira quiero prese- y antes de que terminara
-Wow veo que ya conoces a mi novia Elsa- Elsa de la sonrisa que tenía desapareció en una de terror estaba en shock y su cabeza repetía una y otra vez esa palabra, Novia.
-Q….que dijiste- Elsa volvía a decir mirando a Hans-
-jaja hermana ella, es Anna mi novia, la chica que te dije durante casi un año, que conocí y que me enamore de ella desde el primer instante que la conocí- Elsa sentía su mundo destrozarse, no podía ser más cruel el universidad que Hans y Anna estuvieran juntos, que las dos personas ahora importantes estuvieran juntas, Anna miro a Elsa y esta iba a preguntar al ver la reacción de aquella mujer
-Debo irme, luego los veo con permiso- y ella salía casi corriendo de ahí, Hans se extrañaba e iba salir tras de ella, cuando Anna lo tomo del brazo fuerte el volteo y con su mirada enojada le pregunto
-¡Ella es tu hermana, como es posible eso y quiero la verdad, esta vez hans si quieres que tú y yo sigamos juntos, quiero toda la verdad Hans, Ahora!-
Anna Flower
-Wow tranquila- Hans la miraba sorprendido por la fuerza que estaba ejerciendo sobre su brazo
-¡no me voy a tranquilizar hasta que me digas que parentesco tienes con ella!-
-te lo diré pero con ella aquí, ¿sí? Por favor déjame ir a buscarla es más ayúdame- y hans le sonreía ella solo lo empujaba y se iba a la dirección donde la rubia se habia ido, hans se sentía mal porque sabía que tenía que decir todo a excepción de que debía casarse con Elsa por eso le urgía buscar a Elsa
Ambos la buscaban, separándose por toda la escuela, por alguna razón Anna se fue hacia la terraza con la idea de que talvez pudiera estar ella allí, cosa que fue asi, vio aquella mujer recargada en aquella reja de protección, mientras el aire la embestía provocando que su gabardina volara tras de ella, ella miraba tal vez la vista y su baston lo tenía a lado, poco a poco se acercó a ella
-Asi que tienes relación muy muy fraternal con mi novio, vaya el mundo es pequeño- aquella mujer no se inmutaba ante las palabras de Anna
-por favor, Elsa la verdad es que yo no sabía nada de esto y de echo me alegra que estemos solas porque tengo que decirte, que yo te-y antes de que terminara se volteaba Elsa seria agarrando su bastón mientras se arreglaba sus guantes
-Acabo de saber que mi padre tuvo un hijo fuera de su matrimonio, hace menos de 1 semana, Hans lo conozco desde hace 4 meses o más tal vez, lo conocí como el hijo del senescales del reino perdido de noruega un lugar que nadie conoce, más que los noruegos todo el mundo solo conoce a la única legitima Reyna-
-Que es usted-Anna ponía detras de ella con las manos atras de su espalda balanceándose sobre ella con una sonrisa, Elsa sonreía
-Sí, Anna soy yo la Reyna de noruega- la miraba de nuevo y esa conexión volvía
-no sé por qué pero yo tengo ese sentimiento que me oprime mi pecho a donde, me afirma que yo te conozco desde hace mucho- Anna se iba acercando a ella, Elsa se puso tensa
-Talvez cuando estudie aquí, solo estudie por 3 meses aquí y volví Anna, pero debo decirte que no hubo una comunicación muy cercana entre nosotras, lo siento- Anna la miro y suspiro acercándose a la reja para tocarla con su mano
-Supongo que podemos hacer una amistad ahora cercana y estrecha ¿no?- Anna volteaba a mirarla con una sonrisa que derretía a Elsa y la hacía estremecerse, sonreía la platinada y se acercaba a ella
-aunque dijera que no, debo hacerlo ya que eres la novia de mi hermano por lo tanto- se ponía triste Elsa- mi deber es llevarme bien con mi futura cuñada- Anna la miraba seria y sentía su pecho oprimirse cuando dijo eso, en ese momento llego hans y las vio, Elsa volteo a verlo y ambos sonrieron, Elsa toomo de la mano a Anna y se acercaron a el
-Tu novia es muy hermosa y es como un pequeño verano Hans- voltee a verla a la tal sorpresa
-Cálido y ardiente agradable para la gente y brillante como el sol que ilumina las mañanas hermosas de aquella persona que la desea con tanto fervor- esas palabras me erizaron, cada palabra de ella el sentimiento que transmitía en cada palabra me era tan embriagador me encantaba escucharla, dios sabía que mi novio estaba ahí pero habia algo que me pedía escucharla, algo que me pedía anhelarla.
- Si lo se Elsa, ella es perfecta- y Hans miraba a Anna pero Anna solo podía ver a Elsa ellas estaban en una conexión de nuevo que tal vez el chico no se dio cuenta, después de un rato los 3 se sentaron hablar sobre cómo se conocían, claro que Elsa se reservó que Anna habia sido su novia y que ella la conocía más de 2 años no quería lastimar a Hans, ni tampoco confundir a Anna, claro que habia prometido ir por ella sin importar de aquel que tuviera su corazón, pero no le iba a quitar la felicidad a su hermano, a pesar de haberlo conocido tan poco, ya sentía un gran cariño por aquel chico, no podía lastimarlo diciéndole que ella era suya y que le quitara las manos de encima.
Elsa vio todo lo que tenía que ver en la escuela incluyendo el que pudiera hablar con la coordinadora, para ofrecerle otro puesto, ya que Anna ocuparía el lugar de coordinación de la carrera de literatura inglesa, cosa que acepto sin ningún problema ahora tenía que ocupar alguien de asistente de Anna, pero eso se buscaría mañana Aunque Anna ya sabía a quién le diría, mientras tanto cuando Hans se habia despedido de Anna y su hermana porque tenía que ver también sus papeles de su término de la escuela, Elsa y Anna caminaban por los pasillos y curiosamente venia 5 chicos que ambas conocían, uno de ellos no estaba muy contento de ver a la platinada pero era algo sin importancia
-Seeee Elsa- decia Rapunzel corriendo para abrazarla, Elsa tiro su bastón y sonrió dando vueltas con ella, Anna solo se quedaba viendo ya nada le sorprendía
-Punzy, como estas- Punzy acariciaba su mejilla
-ya estás bien, ya….no tienes nada malo ¿cierto?-Elsa se sorprendía y la miraba
-Si Punzy, todo bien- se acercaban todos, llegaba Mérida y le golpeaba el brazo, ella sonreía
-Me alegro de verte chica rubia, bueno sorprendida por que estoy saludando a la nobleza- Elsa se reia
-Por favor el hecho de que sepan quién soy ahora, no quiero que cambien, en realidad son los únicos amigos que tengo y que me traten asi me hace sentirme mal- Se acercaba bella abrazarla y darle un ligero beso en la comisura de los labios, Anna sentía un cierto calor en las mejillas, pero con coraje como si le molestara que haya hecho eso, la aparto ligeramente poniendo la mano en el hombro de Elsa, quien volteaba a ver esa reacción al parecer aun ella reaccionaba a sus impulsos, sonreía y se apartaba de bella, que también se dio cuenta
-para mí siempre seguirás siendo mi hermosa rubia Elsa ahora real pero siempre lo serás- Elsa miraba a Eugeni que solo tenía la mirada abajo, ella tenía que hablar con él, ese no sería el momento, volteo a ver al rubio fortachón que la miraba ni enojada, ni tampoco feliz ella sonrió y atino con la cabeza
-Es un placer volver a verte Kristoff, espero que podamos iniciar de nuevo ¿no crees?- El joven suspiro y se acercó a ella dándole la mano
-Lamento todo lo que ha pasado y sabes a que me refiero, realmente hubiera preferido que tú sabes quién, estuviera contigo y no con-Elsa le ponía la mano en la boca mirándolo muy enojada, se acercaba a su oreja y le sulfuraba en advertencia
-Que te quede claro que si quieres que iniciemos una amistad, debes callar Kristoff, esto ni Anna, ni hans deben saberlo, por favor- Elsa sintió que Anna los separo fuertemente
-¡YA VA MAS SECRETOS, AHORA QUE SE TRAEN!- Elsa miro al chico y el chico dijo algo que Elsa, seguro lo mataba
-Es que ella y yo tuvimos una relación- Todos abrieron los ojos junto con la boca, Anna se quedó pasmada ante eso y Elsa, bueno solo trataba de calmarse para no matarlo, respiro y sonrió después
-jaja, es cierto, solo que no funciono porque me di cuenta que huele muy feo y a veces mete la pata muy seguido- Anna sonrió y se puso a lado de Elsa
-sí, ese es Kristoff, pero bueno no digo que no sea un buen chico y atractivo, pero como tu siendo una perfecta mujer pudo andar con el- Elsa la miraba sorprendida y Kristoff, bueno solo se alejaba bufando en forma de burla, los demás se reían y se iban al despacho de Elsa, tenía que hablar con ellos y ofrecerles en cierto modo una ayuda tanto para ellos como para ella
-Bueno chicos me gustaría que ustedes ocuparan un puesto aquí en la universidad y en mi empresa que tengo aquí en canada, de parte de mis padres- todos la miraban Anna estaba al lado de ella, por lógico todos estaba riéndose por dentro, porque era inevitable ver la cara de Elsa tan roja por tener a la pelirroja tan cerca de ella
- todos ustedes han concluido sus estudios aquí y no solo tendrán su graduación, si no también quiero que me ayuden con un puesto en esta universidad, tal vez ustedes ya tienen donde trabajar, pero por favor los necesito-todos se miraban y sonreían
-Dinos en que te ayudamos amiga- decia Mérida quien sonreía al verlas
-bueno Mer, no sé si te gustaría ser parte de uno de los maestros o la asistente de Anna, ella será la coordinadora de esa carrera, de igual forma o también podrías utilizar la coordinación de la tarde, no solo tengo ese trabajo ahí también puedes trabajar en la empresa junto conmigo- en ese momento la voz de Eugeni interrumpía a Elsa
-Majestad, me gustaría ocupar el puesto de aquí para poder estar con mi prometida, si es que no le molesta mi intervención tan imprudente- todos volteaban a ver a Eugeni hablarle asi a Elsa, ella ya no podía más, se paró y pidió a todos que se salieran, solo dejándolos a Eugeni y a Elsa solos, Anna se quedaba pegada a la puerta y Mérida la pellizcaba, quitándola de ahí, esa mujer hacia puchero y todos se empezaban a reír.
Elsa Snow
-Eugeni creo que ya estas llevando esto muy lejos ¿no crees?- Elsa lo miraba un poco enojada y el solo estaba con la mirada en el suelo, Elsa comenzaba a desesperarse, eso era malo para ella, pues ya no podía enojarse con libertad, o tener miedo pues dentro de ella emanaba el descendiente de un heredero de los de fuego y cualquier indicio de inseguridad, miedo u odio podía despertarlo y causar catástrofes, ella y a su alrededor
-Por favor Eugeni no puedo enojarme y sabes que esto me está haciendo enfurecer- Eugeni fue como reacciono
-durante todo este tiempo eh tratado de razonar contigo, desde que tus padres murieron yo me dedico en cuerpo y alma a ti, hoy te atreves a decirme que soy yo el que está mal, que ya estas enojada de mi actitud y yo que puedo decirte, cuando me abandonaste y no quisiste hablar conmigo, fue mejor para ti ese maldito pelirrojo ¿no? Y yo que Elsa- Eugeni se podía escuchar en su voz dolor y odio, Elsa solo se quedó callada sintiéndose culpable ante las palabras de su amigo
-Lamento no haber estado contigo y haberte rechazado Eugeni, pero no significa que no te amé, te amo y eres mi hermano, solo- y la interrumpía Eugeni riéndose
-Tu hermano, es hans no yo su alteza y ahora si me permite, me gustaría que cumpliera mi petición- Elsa respiraba hondo se sentía triste, miraba a Eugeni y solo respiraba hondo cerrando sus ojos y un poco molesta le contestaba, sin mirarlo
-¿que pasara con tu puesto en Arendelle, Capitán?- Elsa entrelazaba su manos y respiraba hondo para no explotar
-Me gustaría que alguien más lo ocupara, yo quiero venirme acá puesto que acabo de pedirle a Rapunzel que se case conmigo, si no te molesta quisiera trabajar en la empresa Frozen de canada su majestad- Elsa lo miraba un poco enojada pero al final de todo sabía que lo que le pedía era por Rapunzel, pues en verdad iba enserio con ella
-¿La amas mucho Tarzen?- El chico la miraba un poco sonriente
-Daria todo lo que soy y lo que tengo por ella su alteza, yo sí puedo elegir mi felicidad y la elijo a ella- Elsa se ponía triste pues sabía que eso era una pedrada a lo que estaba haciendo, saco unos papeles donde se los entrego y él se acercó a leer, su cara cambio al darse cuenta que decia que esa empresa la mitad de sus acciones serian de él, sí firmaba ese papel, el la miro
-Yo no puedo- y antes de que terminara Elsa se paró y lo miro a los ojos
-En el testamento mi madre me pidió que les diera a ti y a tu hermana la mitad de cualquiera de las 10 empresas que ustedes quisieran, asi que como estas diciéndome que estarás aquí, lo mejor es que te quedes a vivir en la mansión de mi padre y ocupes el puesto de jefe en la empresa y administres el consejo de ahí, entre ellos aceptaras como socia y accionaria del consejo de esa empresa a la madre de Anna, ella y tu llevaran a la empresa como la tenía mi madre, tengo entendido que ya trabaja ahí y no sé cuál sea el puesto que ella desempeñaba con mi madre
-Creo que me habia dicho tu mama que era asistente de ella-Elsa sonreía
-Bueno, ahora será la subjefe de ahí y tú el jefe, la otra parte es mía por lo tanto espero todos los finales del mes un reporte con el ingreso de la empresa Tarzen y los nombres y detalles de tus nuevos socios del consejo de la empresa, también sé que le darás un trabajo ahí a Rapunzel y te pido que también puedas encontrarle un trabajo ahí en idiomas a Kristoff por favor, espero en verdad seas feliz con lo que acabas de decidir Eugeni, no olvides que siempre te voy amar aunque no lo creas en este momento- El chico solo hizo una reverencia y todos volvieron entrar, Elsa que ya estaba tranquila se sentó y volvió a explicarles a todos los puestos que iban a utilizar ahí tanto en la escuela como en la empresa, Bella iba a ocupar el restaurante comedor que habia en la empresa como encargada del buffet y también de la universidad, ella no se opuso al contrario le encantaba tener esa oportunidad, Kristoff se le habia informado de lo que iba a hacer con Eugeni y él se sorprendió tanto que Elsa lo considerara, Mérida iba a hacer la asistente de Anna en las mañanas y en las tardes seria la coordinadora de esa carrera, habia que buscarle una asistente, Anna no se iba a quedar atrás aun con el puesto de coordinadora, Elsa quería que la acompaña mañana a una de sus empresas que tenía que ver, al principio la pelirroja no iba aceptar puesto que le era incomodo acompañar aquella mujer sola a un viaje largo, pero al final acepto, Elsa contenta de todo termino aquello en la universidad, retirándose con Anna pues la llevaría a su casa y de ahí se iria a su departamento sin más, una vez que llegaron ella metió el auto hasta la puerta de su casa
-Bien Anna, ya estás en casa sana y a salvo-Anna sonreía
-ja, nunca me habia sentido tan protegida con alguien de echo su excelencia-Elsa la miro sonriendo
-Quedamos en que solo era Elsa, Anna- Anna la miro sonriendo
-Es inevitable no darse uno cuenta de la perfección su excelencia- ambas se miraran un poco más cerca de lo normal
-¿Perfección?, jajaja vaya que tiene que ver lo que te dije con eso-
-Que eres perfecta Elsa- Elsa se le quedaba viendo aun sonriendo y ella igual, poco apoco el silencio iba invadiendo en aquel auto y las respiraciones de ambas estaba siendo notorias y rápidas, a punto de casi acercarse Elsa movió su mano hacia el clac son haciendo que sonara y ambas saltando, se empezaron a reír ante eso y Elsa, volteo a ver a Anna que ahora le sonreía y sintió en cierta forma tristeza, porque esta vez Anna estaba muy prohibida termino bajándose, para abrirle la puerta de lo cual Anna salió y solo pudo volver a sentir los labios fríos de Elsa en su mano
-Tenga una linda noche Anna- Elsa la miraba esos ojos azules tan brillosos de nuevo la hacían estremecerse, no podía creer que le impactaran tanto esos ojos, por fin se fueron alejandose y esa melodiosa voz solo le grito mientras se iba que mañana vendría por ella temprano, Anna solo se quedó ahí viendo como aquel auto se llevaba aquel dejavu, y la dejaba más confundida que nunca.
Anna Flower
Esa noche Anna, no podía dormir, se encontraba en su cama, sudorosa y movía su cabeza en todas partes sobre la almohada al parecer estaba teniendo tal vez pesadillas o un sueño, que vivió hace poco
EN EL SUEÑO DE ANNA
Anna se encontraba en una cabaña escuchando leña que se quemaba en una fogata que habia cerca de donde se encontraba, lo que estremeció su cuerpo fue, sentir a una persona con el cuerpo helado a lado de ella y su cabeza recargada en el torso desnudo de al parecer aquella mujer, su mano acaricio lentamente aquel torso desnudo y esos grandes y redondos senos que se asomaban con una pequeña tela que los cubría, pero que se transparentaban, de repente escucho un leve gemido de esa mujer, poco a poco con temor se fue levantando para mirar a la persona que estaba a lado y sus ojos se abrieron en terror al ver sin duda a Elsa, en su cama desnuda, cuando ella se miró igual estaba desnuda, no entendía que era ese sueño pero lo sentía tan real, siguió mirando el gesto de la platinada tan cálido y sereno, hasta para dormir era perfecta, de repente escucho un grito que venía de la ventana de esa cabaña, Anna se espantó y grito el nombre de Elsa, con fuerza haciendo que esta se despertara y la abrazara mirándola, su respiración era irregular cuando vio aquella imagen tan sensual y provocativa de esa mujer con el cabello suelto y que caía sobre sus senos tapándolos, pero ella no podía dejar de gritar
-¡Que ha pasado Elsa dime que paso!-Tenía los ojos llenos de terror y temblaba, su corazón iba a salirse de su pecho, sentía de nuevo aquel dejavu, esto ya lo habia vivido, de repente Elsa la tomaba del rostro y la miraba
-¡AMOOR TRANQUILA NO PASA NADA ANNA ES!- La puerta se abría de golpe, vio como Elsa reacciono rápido agarrando un revolver que tenía debajo de la almohada apuntando hacia la puerta su sorpresa fue cuando iba entrando una mujer con un hombre, espantados y llorando, Anna no podía creer que esto estuviera pasando era tan real y ver a Elsa asi la estaba confundiendo tanto
-¿Qué es lo que están haciendo y entran así, que ha pasado?- no dejaba de apuntarles a ambos sujetos que sudaban, Anna veía el rostro de Elsa que estaba decidido a tirar de aquel gatillo sin previo aviso
-Su alteza la sombra se está llevando a una niña corra por favor, ¡corra!- inmediatamente abrió las cobijas sin importarle que estuviera desnuda, Anna solo la observaba se puso rápidamente sus pantalones y sus botas, salió sin camisa agarrando el rifle que habia dejado abajo, La señora salía detrás de Elsa que iba desnuda del cuerpo con su blusa pues no soportaría el frio que hacia afuera y Anna bajo detrás de ellas con el señor tapándose bien, de repente abrió la puerta Elsa y una brisca fuerte golpeo el cuerpo de la platinada, pero esta no le hizo nada, las 3 personas incluyendo a Anna se quedaron petrificadas al ver como Elsa soportaba el frio iba sin ningún problema por el frio y caerle en el cuerpo la nieve de la montaña, susurro a las dos mujeres el señor sorprendida y tartamudeando.
-C…..C….Creo….que….la….la…leyenda…es…es…e…es…cierta, carlota- Anna miraba al señor desconcertada y frunciendo el ceño.
- SI Carlos. Ella si es nuestra Legitima Reyna de hielo como su madre- Sonreía carlota y Anna no entendía nada, que se acerco
- ¿Que leyenda hablan ustedes?- la ignoraban pues estaban al pendiente de ella y verla salir así no fue algo, normal salió corriendo e intentaron ir tras Anna, pero habia una ventisca que no se veía bien, de repente escucho un disparo, se espantó y empezó a gritarle a Elsa quería encontrarla tenía que preguntar que era todo eso, tenía miedo de que le hicieran algo, además de que estaba desnuda, de repente empezó a buscarla y alcanzo a ver a mucha gente correr viendo hacia los techos de las casas cuando ella giro su mirada hacia arriba realmente tenia pánico al ver una sombra enorme con una niña a lado gritando.
-Auxilio por favor, ayúdenme, ¡Mama!- la niña lloraba y Anna corría a donde la gente y de repente veía la piel blanca y el cabello platinado de Elsa, apuntando al techo y Pum, le atino a esa sombra que se escuchó un grito de la niña que caía del techo hacia la parte de atrás donde estaba los árboles, vio a Elsa que iba aun con la camisa abierta detrás de donde habia caído la niña junto aquello que le habia dado, Anna corrió tras de ella, tenía que saber que estaba pasando, cuando ella llego antes de poder visualizar a Elsa, se encontró una pequeña llama que estaba en medio de unos árboles de color rojo, con un extraño sonido ella al verla no sabía que era, pero esa llama empezó a hablar como en eco
-Vuelve a recordar Anna….recuerda-
Anna se quedaba pensando en eso y de repente escuchaba pequeños gemidos de dolor y gruñidos de Elsa y de animales, ella reacciono y vio una espada enfundada aun en ese estuche pesadísimo, lo tomo con ambas manos y vio que un lobo estaba encima de aquella mujer, sentía una angustia por ella y golpeo aquel lobo, Elsa abrió sus ojos en terror cuando vio a Anna, ahí ella no entendía nada pero su boca solo expresaba amor para ella,
-¡ANNA QUE HACES AQUÍ, PODRIA VERTE EL MALDITO ASESINO!- se paraba apegándola a su cuerpo y esta gemía pues ahora Elsa estaba más helada que de costumbre.
- Ayy mi amor estas helada, te me vas a enfermar, estas bien, casi te pierdo por culpa de esos l- Se veía interrumpida por los labios de Elsa, dios le habia dicho mi amor, y estaba besando a Elsa con tanta desesperación, como era posible que su cuerpo reaccionara asi ante ella, Elsa la llevaba de nuevo a aquella cabaña gritándole a todo el mundo y una vez que estaban en la cabaña, podía sentir temor de Elsa al ver que cerraba con llave su puerta.
-¿Elsa, estas enojada conmigo cierto?- de repente la platinada se aventó sobre ella y Anna se espantó haciéndose hacia atrás cayendo en la cama, Elsa se aventó sobre ella y la empezó a besar, Anna se erizo al sentir su piel tan fría, helada, no era posible que una persona fuera tan congelada como esa mujer y peor que le tuviera tanto miedo por su reacción, Elsa comenzó a quitarle la ropa demás hasta dejarla completamente en la blusa que se habia puesto, pero aun así sentía cada vez más frio por el cuerpo de Elsa, le quito su pantalón y sus bellitos comenzaron erizarse estaba echa un hielo esa piel tan bella.
- Ahh Elsa estas muy helada- Intentaba quitársela de encima, su cuerpo estaba reaccionando a las caricias de aquella mujer, por dentro tenía un sentimiento que empezaba a frotar con cada caricia que parecía tan real, como si realmente eso estuviera pasando
"Dios, como me puede poner tan mal esta mujer" se dijo cuándo pudo sentir un hilo de sus fluidos recorrer por su intimidad, esa mujer ya la tenía tan húmeda y su respiración estaba tan fuera de su normalidad, ella tocaba el cabello platinado de la ojiazul aferrándola a ella, le estaba gustando tanto, sus bocas comenzaban a moverse pero incluso se podían hasta traspasar el vapor de su boca de Elsa al de Anna, sus besos eran helados y su lengua estaba completamente congelada, esa sensación de sentir la boca fresca y hasta cierto punto que ardiera de tanto frio que brotaba de los jadeos y la misma saliva de la platinada, era una sensación única y le estaba encantando, de repente empezó a moverse y le quito sus bragas y su blusa con el sostén, al sentir su piel tan fría grito, y Elsa le mordió el cuello, mientras Anna trataba de quitarla aun de encima y comenzó a rasguñar su helada espalda, comenzaba a acostumbrarse al frio de su cuerpo, incluso la excitaba, Elsa se quitó su pantalón que se habia solo puesto y zafo rápido su sostén dejando caer sus pezones helados sobre los tibios de Anna, Anna su cuerpo se encendía cada vez más y su piel quemaba el cuerpo de Elsa, incluso se podía ver que salía vapor de sus cuerpos con la fricción que Elsa comenzó hacer con el cuerpo de Anna, subió su pierna a su hombro, y comenzó a juntar sus sexos abriendo completamente bien sus piernas y las de Anna, Anna empezó a gemir desesperadamente ante la sensación.
-Ahh dios Elsa, que….que estás haciendo Ahh- fue lo que pudo decir después de aferrarse a ella y ver aquellos movimientos, le excitaba mucho ver a Elsa de esa forma tan sensual dios como era posible que estuviera dejando que ella le hiciera esto, conociéndola tan solo en unas horas
"Dios, no quiero que pare" se decia ella misma mientras seguía viendo como Elsa movía sus caderas y sentía aquella oleada de sensaciones eléctricas por todo su abdomen placer brotaba con esos roces, escuchaba el roce de sus pelvis y veria juntarse sus sexos, mientras veria el rostro de la platinada que sus ojos estaban grises y la miraban mientras sudor caia del rostro y su cabello de la platinada.
El sexo de Elsa era completamente frio y su néctar al rozarse con el de Anna que estaba completamente Caliente era una sensación única de ambas chicas, Elsa comenzó a moverse más rápido mientras le gemía en el oído y Anna hacia lo mismo, arañándole la espalda y Elsa apretando las cobijas a los lados de la cama, comenzó a moverse más, escuchándose juntas sus fluidos, y empezaron ambas a sentir el sudor y el vapor recorrer por todo su cuerpo de ambas, más el calor de la chimenea era único, de repente se movían desenfrenadamente ambas y sintieron contraer sus vientres y casi llegar al éxtasis, sus gritos resonaban en las paredes y sus araños eran marcados en la espalda de Elsa, Elsa estaba gritando con desesperación sobre Anna con los ojos cerrados y sudando, cuando de repente ambas Gimieron en un unísono llegando al Orgasmo donde Elsa cayo completamente sobre Anna su cabeza en su hombro y temblando ambas señoritas ante eso, Anna tenia aun las piernas abiertas y temblaba ante ese orgasmo tan delicioso, tenía una sonrisa, no podía creer que habia tenido un orgasmo tan, pero tan placentero veía estrellitas y se sentía tan mareada por ese orgasmo, pero su sonrisa desapareció al oír a Elsa llorar, sentir sus lágrimas frías de repente sintió las manos de Elsa detrás de su espalda apretarla contra ella sin dejar de llorar, Anna bajo su pierna del hombro de Elsa y le susurro en el oído, estaba preocupada ante la actitud de ella, no sabía qué hacer, porque estaba llorando Elsa.
¿Amor, estas bien?- decia Anna sin saber por qué sus palabras no podían salir como ella quería, no quería decirle amor, quería decir Elsa, pero no sus palabras la traicionaban, de repente sintió los labios fríos sobre su oreja y respiro hondo pues esa sensación de tenerla tan cerca era tan caliente para ella
-Soy tan estúpida, porque por mi culpa, me has olvidado mi amor-Abria sus ojos y de repente todo se hacía oscuro
-¡ELSA!- gritaba sentándose en su cama, mientras su respiración era exageradamente agitada, su corazón estaba latiendo a punto de salirse, no podía respirar, y podía sentir como su sudor caía sobre todo su cuerpo, una gota de sudor corrió por sus sienes, la boca la tenía tan seca, respiro hondo volviéndose acostar en su cama, limpiándose el sudor que habia en sus labios, sintiéndolos helados algo que la sorprendió, pero lo que más le sorprendió fue cuando pudo mover sus piernas y un pequeño espasmo recorrió todo su vientre haciendo que gimiera y arqueándose, "habia tenido un orgasmo", pero no habia sido el único cuando se toco pudo sentir sus piernas completamente empapadas y su cama llena de sus fluidos
-¡OH DIOS MIO!- se tapó la boca con los ojos abiertos, sorprendida de que en el sueño realmente habia tenido un orgasmo, como era posible que un sueño la habia puesto tan mojada al punto de hacerla llegar a dos orgasmos, se quedó viendo la ventana mientras intentaba respirar bien, pero su sueño ahí estaba Elsa, porque Elsa, que tenía que ver aquello y aquella sombra, que estaba pasando con ella y con la extraña visita de la Reyna de noruega, tanto pensar poco a poco la habia vuelto llamar Morfeo, pero ahora tenía miedo de sus sueños, pues eran invadidos por aquella mujer pálida perfecta de ojos azules como el mar.
