Los personajes no me pertenecen
Capítulo 28 ¿Cómo puedes amar a dos personas a la vez?
Elsa Snow
Me encontraba con Anna en el despacho en los sillones, sentada ella estaba sola, mientras yo caminaba en todo ese lugar, sin articular palabras solo escuchando toda la historia de Mereyit que nos decia, Anna podía ver que estaba destrozándose con todo esto, tenía un pañuelo que le habia dado en sus manos y estaba estrujándolo con fuerza, mientras seguía sollozando escuchando a su madre o bueno a la mujer que la habia criado.
-Con todo lo que escuchaste y ahora lo que dije, solo puedo decirte hija que eres una princesa, eres prima lejana de Elsa, esa mujer de haya es tu verdadera madre y tú y Elsa, bueno el destino ya las tenía predestinadas pero, supongo que eso debe contártelo ella, no me corresponde a mi.-Anna no la miraba Seguia llorando sin dejar en paz el pañuelo que le habia dado, no pude más y me acerque a ella lo más pronto posible, me arrodille ante ella y tome con una de mis manos su rostro, ella me sonrió y la mire, susurrándole
-¿quieres que nos vayamos?- ella negó con la cabeza y se acercó a mi oído, apenas pude oír lo que me pidió, sonreí y me pare
-Licenciados, debo pedirles que me acompañen a fuera, dejémosle un poco de privacidad a las Damas, por aquí- y abria la puerta educadamente señalándole a Idun y Adgar, que debían salir, Adgar salió sonriéndome, pero Idun volteaba a ver a su hija mientras también ella lloraba, pude ver en esa mujer en verdad tenía un gran parecido a mi padre y que le dolía ver a Anna ahí, una vez afuera iba a interrogarle quien era y que fue lo que paso con mi madre realmente.
Anna Flower
Anna se encontraba en aquella habitación, sin decir nada solo apretaba y doblaba aquel pañuelo que la joven platinada le habia dado, el silencio comenzaba ser incomodo pero ninguna dijo nada, no sabía si debía reclamarle o simplemente abrazarla, estaba tan confundida
-Sé que no eh sido la mejor persona del mundo y sé que estas enojada, porque últimamente te eh mentido mucho- Anna escuchaba la voz de su madre
-me mentiste durante 20 años – decia con la voz quebrada y un ligero puchero se mostraba en su rostro, haciendo que bajara la mirada aún mas
-Anna, yo….yo no quise que te enteraras asi, yo te amo mi amor- y Mereyit comenzaba a llorar tapándose las manos, en ese momento Anna solo se paró y se posó enfrente de ella, Mereyit con un poco de miedo pensó que su hija le diría algo malo, pero al contrario su hija se arrodillo y la miro mientras Seguia llorando y hablaba apenas con la voz quebrada
-Yo también te amo mama, tu eres mi madre, no importa lo que hayas hecho, puedo comprender por qué lo hiciste y aunque no seas mi madre de sangre, eres mi madre y no te cambiaria nunca por nadie mami- y Mereyit lloraba fuertemente mientras abrazaba a su hija y Anna igual, ambas se quedaban asi.
Muñequita lindaaaa, de cabellos roojoos, de dientes de perlaaaa, boca de rubiii
Anna empezaba a reírse, pues esa canción la amaba porque su madre de chiquita se la cantaba, pero extrañamente en su mente le llegaba la imagen de lo que podría ser otra premonición, pero no dijo nada solo dejo que su madre siguiera cantándole subiéndose a sus piernas como niña pequeña y acurrucándose en su pecho, ambas se abrazaban y Mereyit Seguia cantándole a su hija que la necesitaba más que nunca.
Elsa Snow
-Entonces es mi tía- miraba aquella mujer
-Sí y ayer me di cuenta que heredaste el poder del reino de tu madre, además de su rostro eres idéntica a tu madre, solo – Elsa la interrumpía sonriendo
-Si lo sé, el cabello es lo único que me diferencia de ella- aquella mujer se acercaba sonriendo a ella para mirarla más de cerca de sus ojos
-Tus ojos, me recuerdan tanto a ella, tu madre tenía tan divinos ojos y puedo verlos en ti- Elsa la miraba seria
-no justifico lo que hiciste, porque por tu culpa hiciste que mi padre y ella se separan por un tiempo, pero al final ambos murieron juntos, pero me duele el pecho saber que mi madre, tal vez amaba con intensidad a mi padre pero que ella siguiera pensando en ti, no se no creí que ella fuera asi jaja, ahora entiendo como tomo super bien mi sexualidad jaja- me reia mientras caminaba dejándola un poco a ella
-Yo tampoco me habia fijado en ninguna mujer pero, cuando vi a tu madre no pude hacer nada, no creas que la primera vez que la vi, intente algo no, de echo me resistí mucho tiempo cuando estábamos en el castillo, daba la casualidad que teníamos encuentros muy bochornosos y yo los evadía, hasta que decidió irse a New york, iba a regresar a mi país pero ella me llamo y un día simplemente consumamos nuestro amor en la misma casa y con aquella empresa, tu madre fue una santa hasta el último día de su vida, créeme que yo fui el monstruo que no pudo hacer nada y se enamoró de la mujer más hermosa pero prohibida del mundo- Elsa se sentía bien al escuchar como halagaba a su madre, se veía y se podía sentir como ese amor aun frotaba y más cuando su voz se quebró, al recordarse ella misma que Agatha ya no existía, saco su celular y se lo dio, aquella mujer al ver una imagen de ella con su madre, comenzó de nuevo a sollozar, poco apoco se fue cayendo arrodillada al suelo, Adgar estaba atento a ella y Elsa pudo darse cuenta que le daba lastima aquel señor porque él se veía que Seguia enamorado de ella
-Se…ve tan….hermosa, donde estaban- le pregunto con la voz quebrada
-Estaba ayudándome a decorar mi departamento haya en Canada, por eso traíamos en cierta forma esa ropa que esta manchada estábamos pintando y jaja, decidimos tomarnos una foto porque estábamos jugando- Elsa sonrió al recordar ese día y pudo sentir un nudo en la garganta pero no dijo más, aquella mujer tomo el celular y beso la pantalla de este, saco su celular y también se lo dio, Elsa la miro sorprendida al ver lo que sus ojos no podían creer
-Cuanto tiene esta foto- Aquella mujer miraba a Elsa a la cara aun con lágrimas en sus ojos
-tiene 18 años Elsa, tu tenías creo un año, bueno puedes verlo jaja- era una foto de ellas que se podía ver que habia sido retocada, pero era Idun y en medio estaba Elsa, con un chocolate en la boca, muy propia recargada en el pecho de su madre, que estaba mirando a Idun con un gran amor y Idun, tomaba la mano que tenía alrededor de Elsa y sus miradas en una conexión única, debajo de la foto se podía ver aquella vestimenta, como las de Arendelle, ambas en un vestido solo que el de Idun era de color oscuro y el de su madre como siempre morado y Elsa con su vestidito azul y su diadema con su trenza, lo que sí pudo notar es que Idun, también llevaba esa trenza entonces se sorprendió mas y la miro, ella atino y le confirmo
-Sí, tu madre te peinaba como yo, decia que a pesar de que no fueras mi hija, parecía tu otra madre y es verdad, era muy cercana a ti y a ella- siguió mirando aquella foto y pudo notar que sus manos libres estaba debajo entrelazadas, lagrimas salieron y trago saliva, le regreso el teléfono
-Puedes pasarme esa foto, ¿por favor?- y la miraba con los ojos rojos, de que tenía ganas de llorar
-Claro Elsa- en ese momento hacia lo que le pedía y se escuchaba la puerta del despacho abrirse, todos volteaban a ver a Anna abrazaba de su madre y ambas con los ojos hinchados, Anna miraba a Idun y entonces Elsa sabía lo que pasaría
-Bueno eh hablado con mi madre, porque ella es mi madre no me importa que no lleve la sangre de ella y vaya creo que yo venía para solucionar los problemas financieros de las empresas de Elsa, pero ya que tu estas trabajando para ella, no puedo aceptar ser la contadora de Elsa porque, no quiero el contacto contigo padre, desde que te quise ayudar en la empresa y vi que estabas con otra mujer, todavía si supiera que habia sido ella bueno, pero no tú estabas con otra y ahora esto no quiero, creo que la señora Idun también es víctima de esta situación, sé que es mi madre de sangre pero, Idun mi madre es Mereyit y la amo y no la dejare por nada, podemos convivir y el tiempo decidirá que pasara con nosotras si es que lo aceptas, si no lo siento pero no puedo cambiar a la gente que amo de la noche a la mañana- Idun se quedó sonriendo sin decir nada, se acercó a Mereyit y la tomo de la mano
-Quiero pedirte disculpa, porque te juro que no sabía lo de tu esposo y no te preocupes, no pienso quitarte a Anna, ella es feliz y sé que la has sabido educar veo que es una mujer muy bella y sobre todo capaz como tú, agradezco que a pesar de todo me des el honor de estar en tu vida Anna y asi espero, tal vez no me digas madre pero puedo ser tu amiga y después el tiempo dirá que como dijiste tú, ¿puedes permitirme darte un brazo?- Anna sonreía un poco y la abrazaba, podía sentir que si habia algo que ataba a esa mujer pero estaba reciente todo y su madre iba seguir siendo su madre por siempre, cuando se separaron aquella mujer beso su frente Anna sonrió y voltio a ver a Elsa, que estaba sonriendo viéndola.
-Si me permiten quiero hablar con la Reyna Elsa por favor- todos miraban a Elsa, Adgar serio pero triste entregaba a Elsa un portafolio grande
-tengo ya preparado todos papeles de la empresa incluyendo todo lo de la contabilidad que me habías pedido, para mi hija, no es necesario que te deje votada ella, creo que lo mejor es que yo me vaya, de igual forma ya quería retirarme creo que es mejor que nuevamente me vaya y desaparezca de nuevo-Elsa lo miraba suspirando y agarraba los papeles, y de nuevo le daba un folder donde lo abria y si era su carta de renuncia ya firmada.
-Lamento todo esto Licenciado Flower, pero entenderá que para mí lo primero es ella y nada más- El señor sonreía y le posaba la mano en su hombro
-Eres igual a tu madre y me alegra que mi hija tenga tu amor, espero sean felices- Anna se quedó paralizada no sabía que estaba diciendo porque tal vez no sabía o tal vez no entendió ayer pero no dijo nada, el señor tomo su chaqueta y se fue despidiéndose de las 3 mujeres, las otras dos miraban a Elsa
-¿Idun?- la mujer la miraba
-¿Te gustaría ser la jefa de esta empresa?, sería un favor que pudieras hacerme tanto a mí, como al amor de tu vida por favor- se le quedaba viendo confundida y tomaba los papeles sonriendo
-está bien Elsa, lo hare por ti y tu madre-
-Separa los papeles de contabilidad para entregárselos a Anna por favor, Anna vamos al despacho hablar- Anna asentía con la cabeza y se dirigía al despacho, Mereyit aprovechaba para tomar a Elsa del brazo y esta confundida se acercaba a ella
-Ella esta confundida y lo que pude notar es que recuerda cosas pero creo que no siente amor Elsa, no quiero que de caigas si no es lo que quieres por favor- Elsa la miraba triste y se iba al despacho una vez que entraba cerraba la puerta y Anna estaba ahí con la mirada en el suelo y de espalda de ella, Elsa se acercaba muy despacio hacia ella y a punto estaba de tocarla, su sangre hervía y la de Anna igual pues sintió muy cerca su presencia y se mordía los labios esperando que cometiera esa imprudencia, pero nunca llego, Elsa se pasó a la silla detrás del escritorio y le pidió que se sentara lo cual hizo y Anna igual.
-Supongo que quieres saber cómo nos conocimos, como inicio nuestro romance y por ultimo como finalizo ¿cierto?- Anna sonrió y se mordió el labio
-en realidad, creo saber cómo empezó, quiero que me escuches y que solo me digas si en verdad pasaron cada una de las cosas que te diré, porque resulta que tengo muchos sueños contigo e incluso despierta me pasan, quiero saber que estas alucinaciones fueron reales, porque asi sabré que es lo que paso entre nosotras- Elsa trago saliva entrelazo sus manos y la miro
-Empieza cuando estés lista- y ambas se vieron a los ojos
Anna empezó a decirle el accidente, que tuvieron y como habia empezado a maldecir su nombre por el gran moretón que le habia provocado en la mejilla, Elsa por supuesto no sabía que Anna la habia insultado con sus amigos pero no dijo nada, también le dijo lo que paso al siguiente día e incluso le dijo como se sintió en la pizzería, donde estuvieron a punto de besarse y lo que su mente pensaba en ese momento, Elsa estaba por dentro emocionada puesto que Pabba le habia dicho que si Anna recordaba quien era eso significaba que su amor era muy fuerte y le estaba demostrando todo Anna que asi era, a pesar de que Anna no estuviera muy convencida de lo que decia podía sentir un pequeño empujón de su estómago y su corazón a ver el rostro de Elsa que se iluminaba con cada sueño que le estaba diciendo, misma Anna comenzaba a cuestionarse que sentía otra vez por Elsa Snow Frozen de Arendelle, la pelirroja no tardo en resumir casi gran parte de todo lo que habían vivido, tanto detalles, como problemas y conflictos, pensaba decirle aquellos bochornosos pero solo se limitó a decirle en que parte habían tenido relaciones ellas, Elsa ruborizada recordaba cada una de ellas con los más finos detalles y deseaba que volviera a pasar que ella pudiera tocar a su Anna de nuevo, llego en la parte donde le comento de bella y pudo notar Elsa como la pelirroja se ponía roja del coraje y también recordó de Jack, de lo cual le dio risa y Anna la fulmino con la mirada por verla descaradamente riéndose de ella, volvió a ponerse seria al ver el rostro de la pelirroja, se veía tan adorable pero debía ponerle seriedad a lo que estaba diciendo por fin después de estar unas horas ahí, habia llegado a la parte donde todo se borraba como si nada, pero incluso recordaba a un poco lo que habia pasado en la fiesta de su cumpleaños pero no estaba muy visible y el dolor de cabeza comenzó en Anna, Elsa se dio cuenta y quiso pararse a verla
-¿Anna?- se paró arrodillándose delante de ella, Anna estaba perdida en su mirada pensando tratando de encontrarle sentido a esa imagen, de su propio patio y velas con rosas, pero como
-Es que no puedo recordar lo que paso, tengo entendido que Hans me envió un obsequio pero, no veo a Hans en él y solo veo a – y abria los ojos en sorpresa
-Mérida- Elsa de inmediato agarro su celular y tecleo en la pantalla, habia enviado un mensaje a Mérida pidiéndole información sobre el cumpleaños de Anna diciéndole que habia pasado
-Pero bueno yo creo que en otra ocasión me acordare ¿no?- Elsa miro a Anna seria
-Sí, supongo que sí, pero bueno dime cómo te sientes con todo esto- se sentaba delante de ella en el escritorio, el tener a la rubia asi la ponía un poco nerviosa pero ignoro todo agarrándose una de sus trenzas
-mm, pues bueno yo ah, es que te creo que hayamos tenido todo eso y en cierta forma lo siento pero- y miraba a la rubia que estaba muy ansiosa por la respuesta, que podía decirle que en verdad se emocionaba con ¿todo eso?, ¿Qué dejaría a Hans por ella?, ella amaba a Hans y la verdad no tenía idea de si amaba a Elsa, pero si sentía una atracción por ella muy fuerte, suspiro al final después de decidir mentalmente lo que iba a decir, sabía que lastimaría tal vez a la rubia, porque en todas sus imágenes se podía ver a la rubia con un inmenso amor hacia ella
-pero no te amo Elsa, realmente fue lindo lo que tú y yo vivimos y lo recuerdo pero quisiera sentirlo, pero no lo siento, amo a hans – la miro y pudo ver como la rubia se desvanecía, porque sus ojos se tornaba oscuros y sin color
-cometí un error el día que te lastime, porque mi poder te provoco aquel mechón que tienes rubio Anna, quise apartarte de mí y no solo mis padres si no también los tuyos tuvieron culpa a no decir las cosas, tal vez tu y yo estaríamos juntas e incluso casadas y perdí la oportunidad para ser yo quien te hiciera feliz- Anna iba hablar y Elsa con la mano la detuvo bajando la mirada con una sonrisa triste, se paró y se fue al escritorio
-En verdad no tienes nada de qué preocuparte Anna, me alegra que Hans este contigo y créeme que soy la primera en no querer decirle nada, pero creo que debemos hacerlo, me refiero a la descendencia que tienes tiene que saber, lo nuestro no tiene que enterarse, asi él no se sentirá amenazado y yo podre buscar un prometido para poder casarme y reinar en Arendelle como debe ser, solo me queda decirte….gracias por todos los bellos momentos y también malos, que vivimos, me queda el grato recuerdo que aun estarás en mi vida- Sonreía Elsa con la voz un poco quebrada, Anna estaba hipnotizada con esas palabras no sabía que hacer la estremecía su voz, su piel, su perfume estaba loquita por ella pero que era lo que sentía y peor la puso cuando menciono prometido, como era posible que le dijera eso, que con eso quería decirle que si no estaba con ella, sería otro quien tomaría ¿su lugar?, Anna no dijo más y Elsa sonrió, sentándose en el despacho para sacar unos papeles al parecer un contrato
-Espero que no digas nada de mis poderes puesto que, solo en Arendelle y pocas personas saben de ellos estamos en un siglo muy avanzado y que lo sepa el mundo no es conveniente, en cuanto a tu contrato con mis empresas aquí los tienes, necesito que lo leas para que me digas si estás de acuerdo con las condiciones y con lo que se te pagara, si no, puedes decirme la suma y podemos llegar a un acuerdo por favor Anna- Elsa le sonreía dándole el contrato, como era posible que de ser vulnerable y tener un rostro destrozado haya pasado a ser una profesional autoritaria, pero gentil, esa mujer la estaba matando lentamente con cada decisión que ella misma sentía que debía anular de su juicio, termino agarrando el documento y empezó a leerlo, la cantidad que le estaba brindando era la misma, pero con diferente moneda, si lo pensábamos en todas partes sería igual la suma y era bastante para lo que simplemente ella iba a hacer, miro a Elsa un poco seria tratando de mirar sus ojos que aún estaban rojos y perdidos en sus pensamientos, le dolía verla asi
-¿No crees que es mucho dinero con lo poco que hare?- Elsa no la miraba porque estaba perdida en la habitación pero le contestaba seria y secamente
-Tus deberes irán aumentando en cuanto cumplas 6 meses en cada una de mis empresas, como te dije y lo cumplo no pisaras ninguna si no quieres, todo lo podrás hacer desde tu casa pero si te pediré que debes en cuanto tengas que ir a las juntas que se presenten en cada una, si en dado caso que no puedas asistir, deberás avisarle a mi consejero real, que te daré su correo con una semana de anticipación y ya te daré personalmente los informes de lo que se decida en la siguientes firmas, ¿entendido?- ahora la miraba seria y Anna se estremeció Elsa, habia cambiado de ser una persona dulce a una persona fría
-Entendido- solo dijo firmando el papel-
-¿ya no iremos a las demás?- Elsa se paraba, con su bolígrafo en la mano
-no, creo que ya tuvimos suficiente emociones por hoy, pediré un informe de las que faltan con un recorrido por Skype tal vez para ver las instalaciones y mandare a alguien por los documentos que te hacen falta para que nos los lleven a Arendelle, ahí es a donde nos dirigimos Anna, por lo visto tu novio no te dijo al ver tu cara de asombro-
-no me dijo que-
-en 4 días será su representación de título como príncipe de las montañas del sur y ya que eres tú también heredera de ahí, supongo que sería bueno que tú también hagas tu representación y podamos enseñarte al mundo Anna- abria los ojos sin saber que hacer miraba a Elsa
-no quiero ser princesa- Elsa la miraba sonriendo, de nuevo volvía esa sonrisa que la derretía
-tal vez puedas declinar de tu título, pero lo llevas en la sangre Anna y si te llegas a casar con Hans, que veo ese es su propósito sería mucho mejor que sepan que eres princesa- Elsa le dolía decir eso pero ya estaba todo como decia hacer y ella debía aceptarlo
-ni siquiera me ha pedido mi mano- Elsa la miraba
-no tardara, el será príncipe y después rey, por lo tanto querrá tener a una Reyna consorte a su lado y tú eres la mujer indicada para ello- Elsa la miraba con los ojos tristes pero con un brillo espectacular que dejaba sin aliento a la pelirroja- Serias una hermosa y maravillosa Reyna consorte, de Arendelle, bueno del sur, de Arendelle tendrías que ser mi- y ambas se miraban sin decir nada, Elsa comenzaba a sentir su corazón latir y sacudió su cabeza alejando esos pensamientos y apartándose de ella
-jaja, en fin serás mi cuñada y aparte eres mi prima todo el mundo lo sabrá, asi que te sugiero que lo pienses bien y que decidas para tu título, en verdad seria hermoso poder decirte su Alteza- Elsa sonreía y Anna solo sentía su corazón salirse ante todo esto
-lo pensare lo prometo- Elsa se acercaba a ella peligrosamente, Anna se hacia atrás y Elsa se dio cuenta, sonrió y tomo su mano para besarla
-Gracias por todo princesa Anna, gracias por enseñarme amar y haber llegado a mi vida, con permiso debo arreglar las cosas porque nos vamos esta noche- y se iba dejando a Anna ahí, por un segundo pensaba detenerla, pero que iba a decirle ni tenía ni puta idea que pudiera decirle a la Reyna, sus sentimientos eran tan confusos que ella misma se enojaba, termino saliendo del despacho y visualizo ahora a sus dos madres, corrió abrazarla Mereyit y Idun se sintió mal pero debía aceptarlo, miro a ambas con una sonrisa
-Que ha pasado hija- Anna suspiro
- le dije que yo amo a Hans y me pidió que públicamente aceptara el título de princesa de las montañas del Sur de Arendelle, dios mama yo no sé cómo ser una princesa- Idun se metió ante la platicaba
-Bueno, aprenderás y más porque tienes a tu prima, la Reyna Elsa, ella es un gran ejemplo divino y una cultura a la belleza de la realeza de Noruega, solo es cuestión que aprendas y ya- Anna la miro sonriendo
-Gracias Idun, pero me lo voy a pensar Elsa me dejo pensarlo y creo que hoy viajaremos a Arendelle, iras conmigo ¿cierto mama?- Mereyit la miraba con ojos de borrego
-Lo lamento amor pero yo ya empecé a trabajar en la empresa y no puedo fallarle a Elsa ni a Agatha- Anna hacia puchero y volteaba a ver a Idun, que se sorprendía
-tu iras conmigo idun, serviría para conocernos mejor- Mereyit vio a Idun con cariño y ella sentía que su mundo caería porque tampoco podía ahora que Elsa, la habia puesto al mando de la empresa de Dakota
-Lo siento Anna, pero escuchaste a Elsa, debo estar al frente de la empresa- entonces Anna bufaba
-Dios esta mujer me va a violar- y ambas mujeres se reían ante esa riña que la joven pelirroja hacía, mientras Elsa se encontraba en su habitación llorando y sintiendo como el mismo hielo de su corazón la envolvía de tristeza, porque el amor de su vida tal vez podía recordar todo lo que vivieron o algunas partes, pero ella ya no la amaba, ni un poco.
Elsa Snow
Sonaba su celular y lo prendía, sus ojos volvía a llorar al ver la foto que Mérida con el mensaje le habia enviado, ella era la única culpable de sus desgracias y de que Anna la haya olvidado con justa razón
"Esto fue lo que paso el día que enviaste esas disculpas y ella le tomo foto gritando diciendo que iría por ti para ser tu princesa de Arendelle y reinar a tu lado, ten bonita tarde Elsa y espero todo salga bien"
-Que estúpida eres Elsa, ¡la perdiste! Ayy Anna perdóname- y volvía hundirse en sus rodillas llorando sin consuelo, se encontraba tan sola y sufriendo, de alguna forma tendría que olvidar y lo iba hacer por el bien de Hans, Anna y sobre todo de ella misma por que empezaría a morir en vida
La noche transcurrió, para nada vieron salir a Elsa de su habitación, las 3 damas que se encontraban abajo ya desayunadas, comidas y a punto de merendar estaban preocupadas por la Reyna que no habia bajado a comer, Anna se encontraba picando su comida con tristeza, sabía que ella habia sido la culpable de la repentina actitud de la soberana, Mereyit se dio cuenta, miro a Idun, ella sonrió y se paro
-iré a ver como esta Elsa- Mereyit sonreía y veía irse aquella mujer, Anna pudo darse cuenta que su madre miraba a Idun con un cierto tal vez mirada bueno, no como se vería a la conocida o tal vez a la madre de su hija, pero trato de no tomarle importancia
En la recamara de Elsa, estaba la platinada en la oscuridad recargada en la puerta del baño y lo único que alumbraba aquel lugar, era una chispa azul con blanco que salía de una de sus manos, haciendo figuras y copos de nieve, y ella mirándolas mientras hacía figuras con el hielo, tocaban la puerta pero no contesto, Seguia metida en esa figura que estaba tallando con su magia muy finamente, volvieron a tocar pero ella estaba tan inmiscuida en hacer esa figura de hielo, que le importo muy poco.
-Elsa, soy Idun podrías abrirme- Elsa reacciono y con una ventisca quito el seguro, en ese momento Idun paso, sintiendo el frio en la habitación, miro hacia el suelo no prendió la luz, sabía que etapa era esta pues su propia madre lo hacía, solo que sin poder
-Definitivamente eres igual a tu madre- Elsa la miraba un poco
-por qué lo dices-
-porque tu madre cuando se sentía muy mal se encerraba asi y se quedaba escondida en algún lugar de su recamara con las rodillas enjutadas y sus brazos alrededor de ellas- Elsa la miro un poco sonriendo
-y entonces por qué siempre estaba feliz- Idun sonrió
-porque yo entraba hacerle muecas y hacer que se olvidara de sus problemas- Elsa le sonrió y siguió trabajando en su escultura, Idun se sentó a lado de ella, con miedo de que la pudiera rechazar pero no fue asi, miro la figura que hacía y pudo visualizar a dos personas aún no bien formadas, dándose un beso, sonrió y se atrevió a preguntarle
-¿Anna y tú?- Elsa sonrió un poco, moviendo su dedo índice de su mano libre, finalizo la figura con unos roces y un pequeño viento, haciendo que ahora si se pudiera apreciar la figura en su totalidad, Idun se sorprendió tanto al ver quiénes eran y miro a Elsa
-ten- le dijo Elsa y ahora sí pudo apreciarla mejor, era ella con su madre, daba un aspecto a Anna y Elsa, pero se podía ver por los detalles de la ropa e incluso el cabello, que ambas tenía en la foto y la manera en como tenían entrelazadas la mano en frente, Idun la miro
-Gracias Elsa- Elsa sonrió
-el hielo no se derrite, en si se hará cristal pero siempre estará frio, espero y no te moleste que haya hecho esto, pero….en cierta forma creo que yo también amare al amor de mi vida en silencio- le decia eso mirando al frente sin emociones en su rostro, pareciera que no sintiera nada
-No digas eso, tal vez encuentres a alguien más Elsa- Elsa la miraba
-tu no amas a Adgar, si no estarías con él, al principio lo utilizaste para poder olvidar a mi madre y cuando supiste que habías vuelto a cometer un error te fuiste ¿o lo amas?- Idun la miraba y al final asentía suspirando
-Si Elsa, yo no ame a Adgar, y créeme que me arrepiento de no haber luchado por Agatha-
-no digas eso- Idun la miraba
-porque- y entonces Elsa sonreía poniéndose de pie y ayudándola a parar
-porque tu error, me trajo lo mejor de mi vida y que siempre voy amar hasta el último suspiro de mi solitaria vida Idun, gracias por haberme dado a Anna y por haber amado a mi madre, gracias por todo- y ambas se abrazaron, ambas sollozando lo que no se habían percatado es que Anna habia estado escuchando en la puerta que habia dejado Idun medio abierta, Anna sintió su pecho de nuevo con muchas emociones, que la quemaban y sus lágrimas también corrían por sus mejillas, se iba a su habitación llorando pensando bien las cosas, de repente solo se dio cuenta y volvió a llorar en susurro
-Sí, siento algo por Elsa, pero no sé qué me impide no estar con ella- y Seguia llorando sin más que decir hasta que Elsa y las demás la llamaban para irse, donde bajo la maleta se despidió de ahora Idun y Mereyit, y subió al taxi que las llevarían al jet para irse directo a Arendelle, durante todo el camino no hubo palabra alguna ambas estaban tan calladas y habia muchas cosas que decir, pero no lo hacía, termino Elsa diciéndole que estaría en la parte de atrás del jet descansando Anna con una sonrisa asintió y se quedaron separadas, a pesar de sentir ambas dolor estaba mucho mejor, porque el tenerse cerca y no convivir estaba siendo un dolor insoportable, habia que decirle a Hans los orígenes de Anna y ahora Elsa, debía pensar en un modo para poder olvidar a Anna y lo iba a encontrar.
Anna Flower
Habían llegado a Arendelle en la mañana justo para poder desayunar, del viaje tan cansado, cuando llegaron no se hizo de esperar la gente al ver que su Reyna arribaba en el Aeropuerto de Arendelle, Anna estaba fascinada, pues recordaba algo de ese lugar pero no mucho, Elsa la miraba con suspiros de tristeza, pero aun asi sonreía al ver como su rostro se le llenaba de tanta emoción de su pueblo, cuando por fin bajaron, Elsa bajo antes que ella saludando a la gente con gracia y delicadeza, Anna no podía dejar de ver a Elsa, la majestuosidad que mostraba era verdaderamente diferente, habia una limusina con el símbolo en forma de tal vez ballestas no sabía cómo describirlo, pero en medio de Ellas estaban las insignias de F.A, a la chica se le hacía extraño puesto que su bastón llevaba una S, cuando subieron a la limusina no pudo evitar preguntarle
-Elsa, porque el carro y las banderas tienen F.A- Elsa la miraba seria pero con ternura, suspiraba por que en cierta forma habia sido la declinación de su padre
-Snow de Arendelle, era mi padre pero cuando supieron que él no era el hijo legitimo del trono, inmediatamente pusieron el apellido de mi madre y abuelo por supuesto, Frozen de Arendelle, cuando me llegue a casar si es con un hombre, se utilizara su apellido, aunque él será el consorte y si me llego a casar con una mujer, entonces poder volver a poner S.F A, sé que tal vez sea un poco trillado eso pero quiero tener presentes los dos apellidos de mis padres- se volteaba a la ventana y Anna se sentía tonta porque solo le habia contestado eso Elsa estaba muy distante con ella
-Elsa eh pensando en lo que me dijiste del título- Elsa la miraba
-Creo que está bien lo tomare- Elsa sonreía un poco y era como Anna le regresaba el gesto-
-Debo hablar con el consejo para que sepan que tenemos otro heredero, mientras tanto disfruta de tu estancia aquí tu próxima casa Princesa Anna- ambas sonreían y por lo menos la situación ya no era tan incómoda, unos 20 minutos más y llegaban al castillo, Elsa bajo lo más rápido posible, sin esperar a Anna quien la vio irse sin más, suspiro y levanto la vista hacia el castillo con gran asombro, era enorme y hermoso y el gran mar que lo rodeaba era un cuento hecho realidad, cuando alcanzo a Elsa habia 3 personas paradas frente de ellas, una de cabello café, otra de cabello rojo y una mujer con un vestido, verde en forma de sirvienta tal vez era la sirvienta real, no quiso acercarse cuando vio que abrazo a la pelirroja, dándole un beso en la mejilla, Anna sintió un calor sofocante en el rostro pero se sorprendió al ver que esa mujer corría hacia ella, Elsa sorprendida iba a tenerla pero termino abrazando a Anna y ella no sabía que hacer
-Por dios estas aquí, es bueno tenerte de vuelta- Elsa caminaba de prisa
-Anastasia, ella no nos recuerda- y esa mujer de la sonrisa que tenía se hacía una de tristeza, sonreí y la tome de la mano
-Lamento esto, pero créeme que de igual forma podemos volver a iniciar un lazo – esa chica sonreía y volvía abrazarme
-bueno y a que la trajiste, si no es a casarse contigo prima- Anna se sentía tonta al darse cuenta que se habia puesto celosa de ella, espero un momento ella misma se interrumpía y se preguntaba ¿Celos?, otra vez esos sentimientos queriendo salir
-Ella es princesa del sur, es una larga historia que te contare después, es nuestra prima es hija de Idun, la recuerdas- entonces Anastasia se tapaba la boca y decia que si
-vaya que sorprendente, mis tíos sí que eran bueno, pillos pero ve el lado bueno será princesa y tú puedes- Elsa la interrumpía de nuevo casi gritando me espante pues el eco de ahí era fuerte
-¡A VER ANIA!, no, ella se va a casar con hans y asi lo quiere ella, no me ama- decia eso más bajito, pero Anna si lograba escuchar
-está bien prima, tranquila y perdona, mejor vente vamos a desayunar, jane no tarda en venir todo aquí está muy bien, deberías ver a Jane trabaja mucho y esta la empresa de los tíos muy bien- Elsa tomaba de la mano a Anna y la jalaba, Anna se sentía mejor y se iban por los pasillos de ese gran castillo hasta llegar a un mesa grande, se sentaban juntas y comían lo que Gerda que ya habia llenado de besos a Elsa les servían, Elsa le contaba todo aquello y Ania no sabía cómo interpretarlo, pero le daba ánimos a Anna y ella comenzaba a caerle de nuevo bien Ania, Elsa fue la primera en acabar y se paró dejando a Ania y Anna platicando ambas miraban su gesto y Elsa les daba una reverencia, para después decir
-Me iré a cambiar y después estaré en el consejo de guerra debo hablar con los ministros, para ver sobre el título de Anna, te la encargo hasta que la mande a llevar de acuerdo Ania- y se retiraba mientras Ania le decia que sí, Anna se le quedaba viendo con tristeza, pues ahora Elsa era cortante y casi se limitaba a hablarle y poco le sonreía, extrañaba su sonrisa que la derretía, pero ella misma habia conseguido todo eso
-Anna, estas perdida- le decia Ania y Anna sacudía su cabeza y la miraba
-No, estoy bien es solo que, todo esto es nuevo y estoy un poco espantada de echo- Ania le sonreía
-no te preocupes estarás bien, tal vez no recuerdes a Elsa pero sé que ahora que eres princesa te cuidara más que nunca y serás buena princesa- y Anna sonreía un poco mientras Ania y ella terminaban de comer solas.
Elsa Snow
Elsa se encuentra en el consejo de guerra un poco perdida de su realidad pensando en Anna y en lo que le habia dicho tiempo atrás, estaba impresionada de que aquella chica habia asimilado todo también mejor que ella, de repente el Almirante Anderson le hizo señal y ella reacción carraspeando su voz, miro a los del consejo pidiendo disculpas
-Lamento que este tan perdida, pero si les eh pedido que vengan es porque han pasado muchas cosas nuevas que no tenía la menor idea que en los reyes pudiera a ver- todos se quedaban viéndose y suspiraban más sorpresa no esperaban
-les comento, que ya eh terminado con mis deberes con las empresas y todo lo que mis padres me habían dejado y que tenía que poner en orden, asi que yo ya no saldré de Arendelle, señores-
-eso está bien su Alteza entonces ya podrá estar en el trono sin ningún problema- Ella sonreía
-sin embargo ustedes saben que dentro de 4 días será la representación de título para el príncipe hans, ¿cierto?- todos le asentían
-pues no solo celebraremos ese reconocimiento de título, sino que también habrá otra- todos nuevamente la miraban confusa
-ustedes nunca supieron de la princesa Idun, que extrañamente se fue declinando del trono del reino de fuego, de hace un tiempo- todos volvían asentir
-esa mujer decían, que estaba loca, porque habia dicho que vengaría de nuevo de su madre su majestad- cerro sus ojos no habia necesidad de que supieran que ella y su madre habían tenido una aventura
-bueno esa mujer es ahora la jefa de mi empresa de Dakota del norte y es la madre de Anna Flower- todos volvieron a susurrar
-su alteza no es la hija de la ex prometida de su padre- decia el ministro de Weseltorn
-si ministro, pero en realidad no es su hija, ella es hija de Idun por lo tanto ella es- y decia el primer ministro de Arendelle
-princesa de las montañas del Sur de Arendelle- Anna lo miraba sonriendo
-pero, esa mujer debió ser algo de su padre para ser Reyna o no- Elsa asentía
-si…..ella es media hermana de mi padre, es hija de su madre, se podría decir que ella es la hija bastarda de la Reyna anterior de ahí, eso me lo dijo ella misma, a lo que voy con todo esto, creo que merece tener el título de princesa, porque es eso una princesa, es mi prima política no pueden negarse, sé que últimamente han estado saliendo muchos secretos de los cuales yo tampoco eh podido procesas aun, por eso mismo pido esta petición a ustedes no negándole el derecho que le corresponde a ella, por ser hija de Idun Snow del Sur- todos se quedaban callados pero al final uno de los ministros comenzó a hablarle en susurro, a cada uno de ellos.
-Majestad esta decisión, no está en nuestras manos, ni en la corte, si no en usted mi Reyna, es cierto que somos su concejal de guerra y la corte debe aprobar ciertas cosas, pero como a dicho cierto cosas, porque usted si quiere puede dar el mandato y solo avisa a su corte y al consejo, asi que mi Reyna si usted dice que esta chica es una princesa del reino de la montaña del sur, adelante mi Reyna, pero entonces que pasara con hans-
-Hans será rey de ahí, solo ella tomara su título y…bueno- miraba a todos
-ellos dos creo que se van a casar asi que ambos tomaría el puesto que le corresponde si se llega a casar con ella, por suerte ellos se conocían antes de todo esto, recuerden que Anna llego aquí como una chica normal y mis padres con los suyos se conocían de años, solo que no sabíamos la verdad hasta hoy, para su tranquilidad le hare un estudio de ADN para que podamos estar seguros de las cosas pero entonces quiero que el día que a Hans se le dé también el título, ella también se mencione antes todos que es…la princesa de la montaña del sur la hija de Idun- al final todos apoyaban a la Reyna
-Gracias por escucharme y por hacerme caso en esto una vez más-
-mi Reyna antes de que termine el consejo, nosotros también estábamos esperándola para proponerle algo, que espero no lo tome a mal, de echo lo hicimos con el fin de que usted lo tome o no pero que usted este feliz- Elsa se quedó confundida y escucho entrelazando sus manos-los escucho-
-bien su majestad, usted dio nuevas leyes de las cuales, usted tiene la opción de casarse, ya sea con un descendiente de sangre azul o puede ser a quien usted elija como el consorte del país, sea que elija mujer o hombre ¿cierto?- Elsa asintió
-bueno mi Reyna, usted tendrá la posibilidad de elegir si quiere casarse o no y nosotros hicimos una lista de cada uno de los candidatos que le han enviado las cartas con la petición de matrimonio- Elsa se agarra los sienes y entonces Anderson se metía
-Mi Reyna no está obligado a contestarlas, puede declinar, lo que nosotros hicimos fue buscarle, princesas- Entonces lentamente con los ojos abiertos Elsa miro a Anderson que estaba riéndose y trataba de contenerse
-¿pri….princesas?- Elsa se ruborizaba ahora
-si mi Reyna porque ¿no?, sería maravilloso ser el primer país con monarcas del mismo sexo, en estos días eso de la homosexualidad se está viendo bien y a usted mucha gente la conoce, además de que esto lo hubiera querido su madre e incluso su padre- Elsa lo miro desconcertada
-Su padre hablo con el consejo antes de irse, acerca de que usted gustaba de las mujeres y el mismo quería hacer aquella ley para que usted pudiera casarse, solo que bueno las circunstancias no se dieron mi Reyna, hasta que usted lo hizo posible y tengo que decir por mi parte que en la corte los ministros y los reyes están emocionados, porque usted conozca a una mujer que pueda ser buena Reyna con usted, mi Reyna queremos lo mejor para Arendelle pero sobre todo para usted, que piensa al respecto- Elsa comenzaba a reírse era la primera vez que lo hacía y todos los del consejo igual
-bueno leeré las cartas y….entonces quisiera ver la lista de las princesas o también están por cartas-
-son cartas que les han enviado y que tiene en su despacho, otra cosa su majestad querrá que se le informe a los demás países de que está buscando pretendiente- Elsa miro al ministro de Rusia negando con la cabeza
-no con las cartas que me han llegado basta en verdad- todos reían
-pues si no hay más que decir su alteza entonces espero que todo salga bien y felicidades y larga vida a la Reyna Elsa- y todos repetían lo mismo, Elsa se sentía orgullosa pues no habia tenido tanta atención de esa gente de ese modo, al final de todo no tenía que pedir nada acerca de un prometido, incluso ella podía elegir el sexo y con quien quisiera pero no estaría de más meterse con alguna de esas princesas igual no estaba mal, todos salieron y ahí se quedó Elsa pensando en todo eso bueno, estaba contenta habían salido bien las cosas se paró y fue buscar a Anna para decirle, que ella dentro de 4 días sería una princesa de noruega.
Duque de Weseltorn
-Que pasa Arnold sabes que solo debes llamarme cuando es algo importante-
-Duque la Reyna, ha aceptado lo que le propuse al consejo, va a buscar una princesa o cualquier mujer que ella escoja Duque- hablaba el ministro por teléfono con el duque de Weseltorn por la otra bocina se escuchaba la risa de aquel señor
-todo está saliendo como lo eh planeado Arnold, solo falta mi mejor arma y que la misma Reyna no la conoce, te hablare después sígueme poniendo al tanto de las decisiones de la Reyna-
-Señor, la Reyna conocerá a otras princesas, por culpa de Anderson-
-¡maldición!- decia Weseltorn- muy bien tendremos que hallar una forma de que a todas las ignores para que ella llegue o más bien, creo que no iré solo esta vez al reconocimiento del título de aquel pelirrojo, en fin mantenme al tanto Arnold- y colgaba la llamada
Se encontraba aquel anciano sentado en su despacho enorme, de su mansión, con las manos juntas pensaba en cómo iba a meterse en todo esto, él tenía que tener el reino de noruega a como dé lugar
-llámenla- le decia a uno de sus sirvientes que salía corriendo tras dejándolo en ese salón enorme de color rojo, se paraba y se dirigía hacia un gran cuadro que estaba él y una mujer
-Cariño después de tanto tiempo podre almenos darle lo que se merece todo lo que nos quitaron, te lo prometí y aunque me vez viejo lo voy a lograr tal vez no puedas disfrutarlo pero nos veras hacerlo y más a ella- en ese momento se escuchaba unos tacones y el duque volteaba a ver a una mujer de cabello rojo amarrado en una pequeña cola de caballo peinada hacia abajo, con un vestido blanco entallado y los ojos verdes con pecas en el rostro y en los hombros que se podían apreciar de aquella mujer tan atractiva
-me mandaste a llamar padre- El duque sonreía y se acercaba a su hija a darle un beso en la frente
-es nuestro momento mi querida Hanna-
Anna Flower
Anna paseaba por los pasillos sin encontrar algo divertido en que entretenerse hasta que entro en lo que parecía ser un despacho, habia dentro de ese despacho una gran biblioteca donde habia muchos cuadros y cosas, el olor a madera era tranquilizadora pero también tenía un olor a hierbabuena a menta, como a Elsa, de repente sus pensamientos eran interrumpidos por la misma que abundaban sus pensamientos
-Con que aquí estas- Anna volteaba a verla
-Hola Elsa, es que me puse a conocer el castillo y es enorme, me perdí hasta llegar aquí- Elsa sonreía y se acercaba a ella, podía notar Anna que Elsa estaba con un vestido azul, con un chaleco y el cabello amarrado en un chongo con una leve sombra morada en sus ojos, se veía hermosa
-bueno este es mi despacho- Anna miraba por todos lados
-sí, algo me imaginaba por que huele a ti- Elsa sorprendida la miraba
-¿huele a mí?-
- bueno ósea, huele a hierbabuena y a menta, es decir a fresco y limpio, digo no digo que seas asi, bueno si eres limpia porque siempre estas impecable y hermosa, claro que debes estar asi porque eres la Reyna y lo siento que empezare a divagar mejor me callo- Elsa sonreía y la miraba con ternura, Anna solo se sonrojaba
-Mira Anna eh hablado ya con el consejo sobre ti- Anna cambio su rostro y la miro
-y que pasó-
-bueno debo decirte que en 4 días estarás aquí para tu fiesta con hans como la princesa de la montaña del sur, princesa Anna- y la miro sonriendo mientras Anna procesaba eso, después sonrió
-bueno entonces tendré que hablarle a mi madre, pero no sé dónde hay teléfono-Elsa se rio y se fue directa a su escritorio sentándose y señalándole el teléfono, Anna sonrió y lo tomo, mientras Elsa agarraba las cartas que habían dejado los del consejo y comenzó a leer las que iba rechazando mientras Anna hablaba con su mama, mientras veía a Elsa abrir aquellas cartas se veía tan sensual
-jaja bueno- Anna fruncía las cejas
-¿mama?- Elsa volteaba a verla al darse cuenta del tono de voz que habia usado
-Ayy mi amor, perdón jaja es que amm bueno que paso mi amor como estas- Nuevamente alzaba la ceja y Anna trataba de ignorar el repentino comportamiento de su madre
-Bueno, solo te llamo para decirte que dentro de 4 días te quiero aquí en Arendelle, pues tomare el título de princesa madre- Su madre se sorprendía casi gritando
-Dios mi amor felicidades ¡estoy emocionada por ti!, mi niña hermosa- Anna sonreía
-si madre, no sé cómo le hare pero supongo que bueno no es tan difícil, jaja no se- nuevamente escuchaba risas del lado de su mama, supuso que estaba ocupada asi que solo sonrió
-bueno madre no te preocupes, solo te llamaba para eso hablamos otro día vale-
-no mi amor, perdóname es que estoy aquí con, con cómo se llama jaja- entonces Anna volvía hacer esas muecas y levanto la ceja, de lo cual Elsa fijo su mirada en ella
-Madre no te preocupes jaja, me alegra que estés contenta te amo por favor no me falles y ven- y colgó la llamada suspirando mientras pegaba el teléfono a su pecho
-¿Todo bien?- Elsa la miro y Anna sonrió
-si supongo que mama estaba ocupada con…. ¿Alguien?, se escuchaba que jugaba con alguien jaja-Elsa fruncía el ceño y volvía leer una de las cartas que empezó a mandar su respuesta, Anna la vio y no pudo evitar preguntar
-que haces- Elsa sin dejar de escribir sonrió
-escribo la contestación de la petición a un país – Anna frunció el ceño
- y que petición te pidieron- Entonces Elsa paraba de escribir y la miraba
-Bueno, mi consejo me ha dicho que sería bueno que contestara estas cartas donde princesas de otros lugares y mujeres importantes quieren unirse al país, por medio de bueno la petición de matrimonio y eso ando haciendo- En ese momento Anna sintió un calor feroz en su rostro, más aparte apretó su mandíbula mirando a Elsa, ella no creía que Anna estuviera celosa, pero no le iba a tomar importancia
-Vaya y cuantas llevas contestadas- Elsa siguió escribiendo
- llevo con esta 3-
-y quienes son-el tono de Anna era incomodo
-bueno tengo entendido que es la princesa cenice del reino de Mónaco, su padre me ha ofrecido su mano y otros comercios si unimos las casas cosa que estoy pensando porque es linda la chica, mira- y le daba una foto donde veía a una chica blanca, con los ojos azules y el cabello rubio, en la foto se podía ver que aquella chica tenía un vestido azul pomposo y una corona amarrada en un chongo, Anna hizo una mueca de disgusto
-Bueno, parece muy pomposa con eso y muy dulce- Elsa se reia
-esta es la carta que viene de Liechtenstein, el padre de la Señorita Blanca el rey Snow, también me ha dicho que le gustaría que conociera a su hija y que de paso en el día de la titulación de mi hermano quiere hablar conmigo de negocios aunque yo y su hija no terminemos en nada-le daba la otra foto donde veía a una mujer, del color de piel de Elsa, pero sus ojos eran verdes y el cabello largo negro, con los labios muy rojos esa mujer era muy hermosa, pero aun asi la veía que era fácil
-Se ve que es bien facilona- Elsa la miro sorprendida y se empezó a reír
-Que- decia Anna mirándola
-Nada jaja, amm y la última vienen de Arabia del Sultán, donde me propone darme a su hija Jasmine, sin embargo en la carta me ha mostrado que la chica es muy rebelde y que tiene un amorío con un chavo de haya, pero que si decido el día de la fiesta casarme con ella a la primera, la obliga a dejarlo, cosa que no me pareció pero de igual le estoy enviado la invitación para que vengan acompañarnos, de ahí fuera los demás son de personas de dinero, hijas de condeses, de duques y la verdad es que eh enviado que todos vengan ese día para que vean sus títulos y aparte yo conocer a todas esas mujeres jaja- Anna miraba a Elsa fulminante Elsa disfrutaba eso, aunque no entendía a esa mujer por que hace un día le habia dicho que no la amaba pero estaba enojada quien la entendía, para poder cambiar de tema y salir de la incómoda situación silenciosa en la que se presentó todo Elsa se paró frente a Anna y la miro haciendo que ella se pusiera nerviosa.
-Anna ¿sabes montar de forma inglesa?- Anna la miro
- con dificultad se montar, menos se eso inglés o como sea- Elsa se reia
-también sabes bailar vals ¿cierto?-Anna volvía a mirarla sin saber que decirle
-que quieres Elsa- Elsa sonreía sorprendida
-bueno supongo que te enseñaremos ciertas cosas para tu recibimiento de título, entre ellos necesitas cabalgar de forma inglés y bailar un vals, con la Reyna- la miraba ahora en desconcierto pero fijamente en sus ojos Anna volvía a perderse en esos ojos que le encantaban, se veía bailando con ella ese día y suspiraba
-Supongo que dejare que me enseñes o me enseñara alguien más- Elsa se acercó a ella haciendo que Anna se pegara completamente al escritorio, agarrándose de él, mientras se mordía el labio Elsa moría ante eso y acercaba su rostro a ella para después decirle
-Tendremos que trabajar en 4 días si queremos que no hagas el ridículo- y se iba de ahí guiñándole el ojo, para sentarse de nuevo en su silla- déjame trabajar Anna debo ver todo de mi pueblo y ya eh perdido el tiempo, ve a la caballeriza por tu caballo a ver si lo reconoces como él te reconocerá a ti, se llama yin- y Anna enojada se iba de ahí pero al final con el corazón en las manos, no podía creer que Elsa iba a conocer a chicas para casarse con ellas, quien era ella para celarla, ella habia sido clara un día antes de todo, no la amaba, pero por que seguía sintiendo tantas cosas y emociones subir a su rostro y cuerpo cuando Elsa o su olor estaban presente, termino abrazándose ella misma hiendose a donde le habia mandado la soberana platinada.
Elsa Snow
Se encontraba Elsa contestando llamadas y terminando documentos y correos que le llegaban de distintos lugares, comercios, sus empresas y sobre todo peticiones de sus alrededores y de otros reinos que quería asociarse con Noruega, el día habia acabado completamente en el despacho, termino la última carta y envió el correo de última hora, cerro sus ojos tallándoselos y apago su Macbook y se estiro con fuerza para después poder ver a la chimenea y perderse en esa luz tan brillante, de repente tocaban la puerta de lo cual permitió que pasaran, nuevamente era la pelirroja de sus sueños, separo y sonrió, se dio cuenta que en sus manos traía una taza con humor, se acercó a ella sonriendo
-Gerda dijo que era hora de tú te de hierbabuena- Sonrió, la miro y delicadamente rozando sus dedos con su mano agarro la taza e inhalo el humo del té, cerrando los ojos perdiéndose en él, Anna estaba embelesada viendo eso, de repente abrió los ojos y sin dejar de ver a Anna tomo un sorbo, se quemó y se hizo hacia atrás, Anna se espantó y Elsa sonrió, Anna la miro sorprendida al ver que de sus labios salió una brisa helada que rodeo el contorno de la tasa, cuando Anna sonrió Elsa le dijo que tomara un poco, Anna lo hizo con temor y cuando se dio cuenta aquella taza estaba no caliente si no tibia, Anna sonrió y Elsa le regreso la sonrisa, ambas se miraban ahora y Elsa tomo un sorbo con Anna agarrando la taza y empinándosela poco a poco para que tomara, el reloj del despacho sonaba y ambas volteaban a ver, eran más de las 10 de la noche
-Mi te siempre lo tomo a eso de las 8 Anna- Anna sonrió
-es que no viniste ni a comer, no tienes hambre- Elsa sonrió
-no de echo estoy cansada creo que ya me iré a dormir por que mañana empiezan tus lecciones, de montar- Anna sonreía un poco
-Yo te las daré- Anna sonreía más y dejaba la taza en el escritorio y se lanzaba sobre su cuello abrazarla, Elsa la agarraba de la cadera mientras inhalaba su perfume, la extrañaba tanto
-Gracias- y Anna besaba su oreja, lo que hizo que Elsa se erizara, quitándose un poco para después sonreírle y agarrarla de la mano llevándola a su habitación, una vez arriba Anna entraba a la 5ta puerta de aquel enorme pasillo
-este es tu habitación- y prendía la luz mientras abria la puerta completa, Anna entraba y era tan linda, se parecía a la de canada, volteaba a ver a Elsa
-y tu donde es tu habitación- su sonrisa desapareció con la mirada abajo
-Antes era la séptima de enfrente de tu puerta, pero por ser la Reyna ahora eh ocupado la recamara de mis padres y es mucho más grande que esta y la mía- sonreía un poco Anna la miraba tomándola de las mejillas para sonreírle
-eres una maravillosa Reyna Elsa, no lo olvides- Elsa sonreía y le daba un beso en su mano
-debo irme, descansa mañana espero estés lista- Anna se ruborizaba pero al final solo atinaba con la cabeza y Elsa cerraba la puerta viendo a Anna a los ojos mientras cerraba su puerta, cuando por fin la cerro suspiro triste y se dirigió hacia la puerta principal de aquel pasillo largo, que daba hacia la recamara de los reyes o más bien de la Reyna ahora, las mucamas le abrían la puerta del pasillo y luego de su recamara, ella les decia que podían ir a dormir sin problema, de lo cual ellas obedecían y Elsa, se quitaba el chongo dejando caer su pelo suelto, ondulándose, miraba el retrato que tenia de sus padres en la pequeña sala que tenía ahí, y suspiraba triste diciéndoles que tuvieran buenas noches, se dirigía a la otra habitación donde estaba su recamara oscura, se quitó el vestido y se puso su pijama, se metió a la cama y sintió la soledad se ponía a recordar todo lo que vivió con Anna y aun no se podría imaginar que en solo 4 días ella iba a conocer a nuevas mujeres, no estaba segura pero solo quería olvidar a Anna, pues ella la habia olvidado y se habia enamorado de otra persona o por lo menos eso era lo que le habia dado entender.
Anna Flower
Era temprano y Anna tenía mucho sueño pero la soberana habia pedido llamar a Anna temprano con su traje de equitación y ahí estaba con dos mucamas que trataban de mantenerla de pie, de repente casi estaba por caer en el suelo cuando escucho a la soberana venir con otras personas
-quiero que en estos 4 días no me molesten, manden un mensaje al Lord Hans tiene que venir solo falta 3 días para su titulación y el joven rebelde no está aquí ensayando su baile y preparándose para la carrera, asi que búsquenlo- cuando Anna volteo se quedó anonadada por la vestimenta de Elsa, venia la soberana arreglándose los guantes blancos que cubrían sus manos, pero llevaba encima de su glorioso cuerpo un pantalón de montar beige, que hacia resaltar sus bien formadas y marcadas piernas y sus glúteos firmes, sin mencionar que se marcaba bien esa parte de en medio de sus piernas, llevaba unas botas de montar de color azul oscuro y en la parte de arriba llevaba una chaleco de color azul oscuro como el de las botas, y en el cuello llevaba un plastrón, una corbata especial para mujeres en forma de corbata pero igual como una bufanda de seda, que tenía metida entre el chaleco y su camisa blanca, en la cabeza llevaba una chistera con el cabello en una cola de caballo reposada en su nuca, se veía hermosa, una de las mucamas que tenía cerca traía una chaqueta de gamuza en las manos, cuando iba a dársela ella negó con la cabeza y se acercó a Anna mirándola en los ojos.
-Lista princesa Anna-Elsa quería disimular sus emociones, porque la pelirroja se veía también con la misma vestimenta de ella, pero el de ella era de color verde su chaleco, sus botas y su pantalón blanco, se veía tan hermosa con el cabello amarrado con una chongo, la pelirroja traía su chaqueta verde y su cara estaba ruborizada ante la mirada de la soberana
-Bueno, porque yo debo usar la chaquea- y miraba a su mucama, Elsa sonreía
-por qué me incomoda y por qué te dará frio, ahorita que empecemos las clases- tronaba sus dedos y otra mujer vestida parecida a ellas se acercaba con dos caballos uno negro y el otro lo reconocía sonriendo Anna pues lo habia visto ayer y el caballo se fue con ella enseguida
-Veo que el si te reconoce, desde la última vez que estuvimos aquí-decia Elsa acariciando la trompa de su caballo y alistando su silla, Anna volteaba a verla y las dos chicas que la habían estado siguiendo las miro feo
-Anna ellas son tus mucamas, supongo que ya se presentaron- Anna la miro
-pues sí lo hicieron no recuerdo, estaba con mucho sueño-
-bueno la de cabello castaño se llama Messi y la de cabello rubio es Diana, ella tiene la obligación de estar contigo en todo momento, asi que no te enojes con ellas si hacen todo por ti, puedes ordenarles que hacer y qué no hacer si lo deseas- Anna la miraba a Elsa y suspiraba en aceptación, ahora sería vigilada por esas dos chicas que no le hacían nada pero era algo incómodo, empezaba a entender eso que decían en los cuentos que la realeza no tenía intimidad, de repente Elsa se puso detrás de ella y salto del susto, miro a Elsa volteando a verla y sus ojos estaban tan juntos de ambas que creía que moriría ahí.
-Vamos a empezar y lo mejor es que subas Anna- Anna no sabía que decir solo tragaba saliva despacio
-si…si dime como- y Elsa reia, la tomaba de la cintura, Anna soltaba un suspiro y después sin previo aviso la cargaba poniéndola en el caballo, Anna se quedaba ahora más tonta por la fuerza de la soberana, pero ella esperaba otra cosa espera… ¿otra cosa?, en que estaba pensando su cabeza.
-Bien señoritas la princesa Anna y yo andaremos en las colinas, cerca de la montaña del sur, yo me encargo de todo cualquier cosa tendré el celular encendido, ¿entendido?- las 4 mucamas atinaba, y tomaba de la correa a Yin y trotaban despacio, pues Anna estaba aún perdida en sus pensamientos.
Elsa Snow
Cuando llegamos tuve que darle un pequeño empujón a Anna para que reaccionara, sabia montar pero no lo suficiente le informe de que se trataba todo y asi empezamos a entrenar, se supone que cuando tu das el reconocimiento de título como princesa debes hacer una pequeña carrera con la soberana que te dará tu título y después bailar con ella, más los votos de reconocimiento de título y por lógico Anna no los conocían y ella era la encargada de que los conociera, toda esa mañana se la pasaron cabalgando de modo que ella no se cayera, la carrera no era muy agresiva, si no se trataba de trotes y de saltos hasta llegar a la meta, de igual forma quería asegurarse que supiera ir a una velocidad adecuada, pues cuando fueron a la montaña del norte Anna en ningún momento se calló y nunca se atrasó al contrario iba a un ritmo bueno como el de Elsa, pero aquí debía saltar obstáculos con el caballo y tenía que saber cómo moverse en la silla, si no quería caerse y lastimarse. Por fin habia pasado unas horas que estuvieron cabalgando por todo ese jardín, era hora de llevar a Anna a la escuela de Arendelle de Ecuestre, para que utilizaran los obstáculos que utilizarían el día de la titulación, mientras iban trotando Elsa miraba a Anna quitarse su Casco, pues ella habia rechazado la chistera por miedo a caerse, podía ver que todo su cabello estaba sudado y gotas de sudor en su cara corrían, Elsa no podía dejar de verla de un modo lujurioso pues se veían tan sensual la pelirroja.
-Dios….que calor hace ¿tú no tienes calor con eso?-Anna la miraba limpiándose con un pañuelo que tenía en su chaqueta, la Reyna sonreía viéndola
-Estoy acostumbrada a montar, asi que no sudo mucho- Anna se reia con un poco de envidia de que Elsa fuera tan perfectamente sensual
-Bueno, alguna vez debiste haberte visto como yo- Sonreía mientras movía su mano en forma de abanico
-Jaja, si cuando tenía 7 años y mi padre me enseño ecuestre- Anna la miraba fascinada
-Yo a los 7 años era una niña feliz con muchos rasguños y moretones de que corría y me subía a los arboles- Elsa sonreía un poco
-yo no tuve la misma infancia que tú, yo me la pasaba en biblioteca estudiando y convirtiéndome en la mejor princesa de Arendelle, para el gusto de mi padre-
-pues sí que eres la perfecta Reyna de Arendelle Elsa- se miraban ante eso y volvía a ver otras confusiones y emociones que ambas no entendían, más bien si lo hacían pero ninguna quería decirlo por miedo a que volvieran a rechazarse mutuamente, llegaron al ecuestre y se metían a una de las granas de entrenamiento, Elsa volví a explicarle lo que tenía que hacer pero esta vez Anna tenía un poco de miedo, cuando vio los obstáculos que eran tubos y paredes, pero eran algunas altas y unas estaba muy en el suelo, como correría sin que el caballo cayeron o chocara contra esas paredes altas, Elsa se dio cuenta
-Mírame Anna- Anna miro a la Reyna, Elsa giro la cuerda haciendo que su caballo girara a una de ellas, trotando un poco rápido, dio algunas vueltas y después se fue trotando hasta una de las pruebas que eran bajas, puso atención y Elsa cada vez que pasaba por esas pruebas, levantaba sus glúteos rápidamente haciendo un movimiento ligero hacia adelante como rosándose con la silla del caballo, en ese momento el caballo saltaba y cuando caía de nuevo en el suelo, Elsa se sentaba muy despacio ahora rozándose hacia atrás sobre la silla, vio hacerlo unas cuantas veces con diferentes obstáculos y el ver a Elsa haciendo eso, Anna se sentía una pervertida de primera pues con cada roce de la silla y Elsa, la hacía ruborizarse y evitarse, si, estaba excitada viendo eso porque su mente jugaba con ella imaginándose que Elsa estuviera encima de ella con su perfecta figura desnuda y le estuviera haciendo eso
-¡Ahh Dios!- un pequeño gemido salió de su boca tapándosela y cuando quiso volver a ver a Elsa, ella ya estaba su lado un susto se llevó y cayo del caballo, Elsa grito y se bajó de inmediato del caballo, corrió a su lugar y agarro a Anna que estaba riéndose como loca
-¿dios Anna que tienes, estas bien?- miro a Anna en sus brazos mientras seguía sin entender
-la verdad es que ni yo sé que es lo que siento- Elsa ante eso abrió sus ojos y la miro fijamente, Anna termino de reírse y poso su mano en su mejilla, ambas sonreían ahora y se miraban con una ternura y amor
-Eres maravillosa Elsa- Anna la miraba aun rosando su mano con su mejilla, Elsa la tomaba su mano y sonreía despacio en eso uno de los caballo golpeaba la cara de Elsa y ella volteaba a verla y ambas reían, volvían al entrenamiento donde Anna poco a poco iba saltando en aquellos obstáculos, un poco más chicos todo el día estuvieron entrenando hasta que llegó la hora de comer, los caballos estaban muy cansados, bueno más el de Anna porque estaba batallando no solo por aprender si no con su dueña, que de tan poco tiempo ya estaba entusiasmada y quería irse de prisa a las más altas, pero Elsa no la dejaba por que pudiera lastimarse, ya una vez que terminaron Anna estaba en vuelta en sudor, no olia mal al contrario su sudor olia exquisitamente, Elsa evitaba el contacto con ella por que verla de esa forma la recordaba como muchas veces la tuvo anteriormente, sin duda alguna ella era la que cabalgaba más deprisa necesitaba despojarse de la ropa y meterse a una ducha bien fría para quitarse todo esos recuerdos, de repente no se dio cuenta y Anna empezaba a gritarle
-¡ELSA!, más despacio vas muy rápido-Elsa sonreía y volteaba la mirada hacia atrás
-Vamos Anna te reto a llegar al castillo y si ganas te daré un premio el que quieras- levantaba a su corcel en dos patas y se iba a ir a toda velocidad cuando de repente, el caballo choco con algo que soltó un grito agudo, Elsa voltio con terror a ver que habia golpeado y solo pudo ver algo que era aventado hacia un bote que estaba en la orilla del huerto, a punto de caerse y Elsa corrió haciendo que Yang, pusiera la pata en el bote por que estuvo a punto de caerse por la borda.
-¡HEEEY!- la voz de una mujer y Elsa, se asomaba para ver a la mujer que habia golpeado con su caballo
-¡oh disculpa!,- Elsa miraba una mujer, agarrándose al bote que iba a caer al mar, pero esa mujer tenía una cubeta en la cabeza, sé quedo mirando fijamente esperando que esa mujer dijera algo.
-¡Dios, no sabes que aquí, en el huerto pasa la!- aquella mujer se quitaba de la cabeza la cubeta y con el rostro molesto encaraba a su atacante, pero tanto Elsa y esa mujer se miraban ahora asombradas, esa mujer tenía un gran parecido a Anna, el cabello era rojizo solo que ella lo tenía muy ondulado que estaba amarrado en un chongo, con pequeños caireles que le colgaban en su frente y parte de atrás, sus ojos de esa mujer verdes brillosos y toda la parte de sus mejillas llenas de pecas, como las de Anna pero un poco más fuerte que las de la pelirroja, su boca estaba pintada por un rosa muy fuerte que hacia resaltar sus mejillas pecosas, traía una vestido un poco largo y ancho blanco descubierto de sus hombros, su corset, tenía un escote muy provocativo pero elegante, envuelto de una franja morada y azul que dividía un pliego del vestido blanco brilloso, traía unos guantes largos que cubrían sus brazos pecosos esa piel torneada brillante, esa mujer era muy hermosa y ardiente
-¿Se encuentra bien?- aquella mujer al escuchar la voz de la Reyna, hacia un gesto seductor y sonreía mientras se le soltaba un suspiro y se acomodaba en el bote un poco sensual
-wow, ¡hola!- se mordía los labios y Elsa se sonrojaba bajándose del caballo para ayudarla a pararse
-en verdad te encuentras bien, te lastime lo siento no te vi-Elsa la paraba y aquella mujer se empezaba a reír enderezándose mientras veía a Elsa y ella la miraba apenada pero sonriendo
-no te preocupes, también yo por andar cantando y embelesada en el mar no me di cuenta que venias con tu caballo en verdad también fue mi culpa- ambas se miraban ahora con el rose de sus manos
-me gustaría saber el nombre de la hermosa mujer que golpee con mi noble corcel- Elsa tenía una fina sonrisa con la ceja alzada mientras veía embelesada el rostro de esa mujer
-Condesa Hanna de Weseltorn hija del Duque Cornelio de Weseltorn y usted es- Elsa se asombraba pues no sabía que el Duque tuviera una hija y menos que fueran hermosa e diferente a él, hizo una pequeña reverencia agachando su cabeza y después tomando su mano para besarla sin quitarle la mirada a esos ojos verdes tan exóticos y brillantes.
-Reyna Elsa de Arendelle mi Condesa, es un placer conocerla- La condesa abria sus ojos
-¡Dios mío Reyna Elsa!- y en ese momento se agachaba con su vestido en las manos para darle una reverencia como debía, entonces Elsa por la pena le pedía que se levantara, pero en eso su caballo entendió que era a él, quitando su pie en el pequeño bote y haciendo que Elsa, se hiciera hacia la condesa ambas gritaron pero Elsa alcanzo a sujetar su fina y delgada cintura de la condesa y ambas se miraban muy de cerca.
-OH…lo…lo siento Ahh, ¡YANG!- y en ese momento el caballo volvía a poner su pata pero ahora ambas caían al frente, la condesa encima de ella y Elsa debajo
-¡oh pero que torpe!- decia la condesa y Elsa se ruborizaba y al darse cuenta la condesa se redactaba
-¡NO!, no, no quise decirte torpe, me refería que yo soy la torpe y que tú eres linda, ¡espera! ¿Que dije?- Elsa estaba tan roja por esas escenas, tenía la mano de la condesa en su rodilla y su cuerpo completo encima de ella, no sabía que hacer solo sonreír, la condesa la miraba ahora ella sonriente, esa mujer tenía un gran parecido a Anna pero ella tenía un cambio diferente igual, su nariz era más respingada que la de Anna y sus ojos verdes envueltos por la sombra roja en sus parpados y su delineado negro, hacían resaltar esos ojos medianos tan bellos, y luego sus labios carnosos delgados envueltos en ese tono rosa dios hacia que Elsa, se perdiera en su mirada, de repente alguien ordenaba al caballo de Elsa
-Ven Yang- Elsa quería voltear rápido vio que era Anna enojada, vio a yang quitar la pata
-Oh no ¡ANNA!- y el bote caía por el borde al agua, ambas mujeres caían al agua el grito de la condesa se pudo escuchar muy bien, Anna se acercó a la orilla a verlas, estaba el bote de cabeza pero después Elsa lo levanto escupiendo agua de su boca, en ese momento la condesa salió del agua y apoyo sus brazos en sus hombros, ambas se miraron ahora mojadas y comenzaban a reírse ahora, Anna ahora no estaba solo furiosa si no estaba echa un monstruo por esa Escena se subió a su caballo y cabalgo a prisa al castillo, con los ojos envueltos en lágrimas, esta vez no estaba midiendo su llanto estaba llorando y gimiendo de dolor, cuando llego a las puertas del castillo se bajó del corcel y se metió de un golpe al castillo, estaba ahí Anastasia la vio y corrió a ella, pero antes de que la detuviera Anna gritaba
-¡QUIERO IRME A CANADA AHORA!- volteaba a ver a Ania que se quedaba paralizada y Anna al no darse cuenta, chocaba con algo, que la tomaba de la cadera despertaba y cuando miraba quien la habia agarrado era Hans, con un traje muy elegante, era como un frac y con botas negras, el, la miro sonriendo un poco
-¿Qué tienes, por qué lloras?- Anna, se detuvo su corazón y lo abrazo sin mas
-Te necesito tanto hans, que bueno que estas aquí ¡bésame!- y agarraba su cuello estrujándolo contra ella
-Wow, ¡que!, tranquila Anna- Anna Seguia insistiendo hasta que le grito
-¡POR FAVOR!, bésame mi amor- entonces hans sonreía un poco preocupado y la besaba, sin decir más, Anastasia suspiraba con tristeza, ¿Dónde estaba Elsa? Y cuando volteaba hacia la puerta su mirada era de sorpresa al ver a Elsa, mojada pero aún más con una copia casi exacta de Hans pero en mujer.
-Pero que…. ¡demonios!-
-Puedo explicarlo Anastasia-
-Quien es la mujer, que también esta empapada- Anna las miraba y veía a Elsa mirándola con desprecio, Hans se asombraba al ver aquella mujer pues la conocía
-Soy la Condesa Hanna de Weseltorn, hija del Duque Cornelio de Weseltorn, es un gusto conocer a la emperatriz de Rusia e Reyna de Paris- Elsa no dejaba de ver a Anna
-Elsa, jaja que fue lo que te pasó- decia Hans mientras se acercaba a ellas con Anna en el brazo
-Deberías preguntarle a tu novia, ella fue la que me tiro al agua, junto con la Condesa-
-No te vi en el bote, no sabía que estabas con una mujer muy escondida, quien sabe que estarían haciendo- Entonces Elsa ya se habia cansado del juego de Anna y casi gritando la lastimo, sus ojos estaba en un pequeño rojo
-¡YA BASTA ANNA, SOY TU REYNA Y ME DEBES OBEDIENCIA ANTE TODO, NIÑA CAPRICHOSA TONTA!- Hans se sorprendía
-¡ELSA NO TIENES EL DERECHO DE HABLARLE ASI!- volteaba a ver a Hans
-¡SOY REYNA DE USTEDES DOS, RECUERDENLO Y LA GROSERIA QUE HIZO ANNA NO ES CORRECTA PRINCIPE HANS Y DEBE PEDIR DISCULPAS, A MI NO, PERO A LA CONDESA SI!- Hans enojado la miraba retándola ambos estaba muy juntos viéndose ambos, eran del mismo tamaño Anna estaba dolida con lo que le dijo Elsa, pero estaba aterrada al ver que habia puesto en contra a ambos, ambos tenían el mismo carácter y pudo notar de ambos que la ira los estaba llenando
-¡por favor!, hans lo lamento Reyna Elsa, en verdad no las vi solo que cuando la vi me dio pánico y por eso Salí corriendo, lamento haber dejado que Yang las tirara al agua, lo lamento Condesa- volteaba a ver a esa mujer con un poco de coraje, aquella mujer daba un aspecto de grandeza pero a Anna sentía que era una hipócrita, cuando ella se acercó a ella con los ojos entrecerrados y una sonrisa tan grande
-Oh no se preocupe su Alteza, en verdad fue demasiado divertido haberme dado un placentero refrescante chapuzón y más con la Reyna , estos días con el calor era necesario jaja- y miraba a Elsa que ahora estaba ruborizada ante esas palabras
-Reyna Elsa, lamento que se haya empapado su traje se ve hermoso en su figura pero recomiendo que esta pequeña diversión no la moleste que a mí no lo ha hecho y vaya a cambiarse, por favor- aquella mujer se acercaba a ella tomándola de la mano Elsa sonreía ahora y la tomaba de la mano para caminar con ella, no sin antes voltear a verlos seria
-que no se vuelva a repetir y hans, no vuelvas a gritarme, serás mi hermano, pero recuerda quien es tu Reyna- Hans se quedaba con el coraje y veía a la Reyna irse, con aquella mujer
-esto no es posible, Elsa nunca es asi maldita sea esa mujer-Anna estaba tan triste por el comportamiento de Elsa, sin más que decir pidió disculpas su novio y se retiró a su habitación, Hans sabía que le habia dolido lo que le dijo la Reyna pero la dejaría, se fue directamente a sus clases esperando que al rato que viera a Anna ella estaría mejor.
Mientras tanto Anna se encontraba en su recamara llorando, en la almohada no podía creer que Elsa le haya gritado del modo como lo hizo y peor que haya visto todo lo que paso con esa mujer, que en cierta forma tenía un parecido a Hans, pero su cinismo de esa mujer era tan visible, otra vez esos sentimientos encontrados, como era posible que pudiera otra vez sentir celos, coraje, dolor por Elsa cuando ella no la amaba, se sentía tan estúpida, grito en su almohada
-¡YA BASTA CORAZON DIME QUE ES LO QUE QUIERES ENTONCES!- y Seguia llorando en rabia por no hallarse en ese momento una respuesta lógica a las acciones cuando ve a la Reyna con una mujer, que no sea ella, después de muchas horas de pensarlo y de llorar hasta el cansancio, Anna mientras acariciaba su almohada y una lagrima corría por su rostro, se dijo ella misma más resignada que nunca y triste
-No importa cuánto intente ocultar, o me diga yo misma que no es verdad…..amo a Elsa también y me duele y me da terror pensar….que ella este con alguien más que no sea yo, ¿qué voy hacer….sin su amor? ¡Dios mío!, ¿Qué voy hacer…..con….mi amor?- y volvía a llorar ahora en silencio por que por fin habia entendido que si amaba a Hans, pero que aquellos arranques y emociones, no eran solo un gusto o un cariño fraterno por Elsa, no, es que en verdad era amor y ahora estaba en un dilema, por que amaba a dos perdonas al mismo tiempo.
