Disclaimer: Twilight y los personajes le pertenecen a Stephenie Meyer.

Confesiones de un universitario

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CAPÍTULO 32

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BPOV

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A la mañana siguiente, el grito de Alice nos despertó a Edward y a mí.

-¡Buenos días, chicos!-gritó a través de la puerta y golpeó repetidamente.

-¡Cállate!-mascullé

-¡Ignorare ese feo comentario, despierteeeeen, el desayuno está listo!

-No quiero despertar con un grito de Alice jamás en mi vida-Edward murmuró con voz pastosa.

Me reí bajito y me senté en la cama para ponerme mis zapatos. Luego me puse de pie y le sonreí, el me devolvió la sonrisa desde su lugar en la cama.

-Nosotras tenemos que hacerlo seguido…Andando-golpee su abdomen y soltó un quejido sin dejar de sonreír.

-Tu cabello es como una película de terror, pero me gusta-idiota.

-Sí, bueno, la belleza matutina-fui hacia el baño-lo siento-escuche su risa a través de la puerta.

Después de que hice pipí, lave mi cara y comencé a cepillarme los dientes cuando Edward Llorón golpeó la puerta.

-¿Quieres darte prisa? Necesito usar el baño

Abrí la puerta, le rodé los ojos y me hizo a un lado.

-¡Edward no hagas eso!-dije cuando me enjuagué la boca-sabes que odio que hagas pipí conmigo aquí y sigues haciéndolo

-Tú eres la culpable por tardarte demasiado

-Ni siquiera tarde demasiado-comencé a cepillar mi cabello

-Claro que sí

-No, tú eres el que…

-Shh-me interrumpió-necesito concentrarme aquí

-¡Ugh!-lo golpee en la espalda y salí de ahí azotando la puerta.

Después de que termine con mi cabello arroje mi cepillo a mi bolso y mire la cama sin ánimos de hacerla. Luego él salió del baño.

-¿Tenemos que cambiar las mantas?-le pregunté

-No, tendremos sexo esta noche otra vez. Mañana las cambiamos-me reí y lo bese en la mejilla.

-No tengo ropa

-¿Y? Usa algo mío

-Pero…-comencé y se pasó una mano por el cabello

-¿No empezarás a ser una llorona vanidosa, verdad? Porque recuerdo que justamente ayer le dije a Emmett que tu no eras tan difícil y no quiero quedar como un idiota

-Eres un idiota

-Como sea-me pellizcó el trasero y golpee su cabeza

-De todas formas, tengo que ir a mi apartamento.

-Después-le restó importancia con un gesto de mano y salimos de la habitación. Rosalie salía de la habitación de Emmett y cuando vio a Edward hizo mala cara.

-Ugh

-Sí, lo mismo digo Rubia-masculló-nada mejor que ver tu rostro por las mañanas-dijo sarcásticamente y Rosalie le mostró el dedo.

Cuando llegamos a la cocina, Alice le estaba sirviendo a Emmett en un plato.

-¡Hola!-chilló y Rosalie hizo una mueca

-Buenos días, amigos míos-Emmett nos saludó y golpeó a Edward en la cara con un panqueque.

-Estúpido-Edward lo golpeó en un riñón y Emmett se rió, pero después se frotó la espalda.

-¿Dónde está Jasper?-le pregunté a Alice y él apareció por la puerta.

-Aquí estoy, Bells-sonrió

-¿Qué mierda estás usando?-Emmett le preguntó. Jasper vestía una bata rosa pastel y unas sandalias.

-Es una bata, pendejo. ¿Qué piensas que es? ¿Una carpa?-Rosalie se rió mientras se servía en su plato y Edward negó con la cabeza.

-¡Ya sé que es una bata, idiota! Pero ¿Por qué la usas?

-Oh, es mi pijama-Edward musitó un "Jesucristo", me reí y tomé su plato para servir comida ahí-es térmica y de material suave-acarició su pecho-es perfecta para climas fríos

-Eso es algo que un chico no diría-dije mientras dejaba el plato de Edward frente a él, me sonrió y besó mi mejilla.

-Como sea, Jelly Bells. Te regalaré una, porque al parecer el zopenco de tu novio no puede hacerlo-luego Jasper dejo su cabeza plástica junto a Edward. Edward dejo de masticar y la miró sin ninguna expresión.

-No comeré con esa cosa aquí, junto a mí. Es perturbador-se quejó

-Deja. De. Ser. Una. Perrita. Llorona-Jasper le dijo mientras le pellizcaba la mejilla. Edward alejó su mano de un golpe.

Sutilmente movió su plato y le dio la espalda a esa cosa. Me reí y me sonrió.

-Ahora entiendo tu problema-murmuré

-Te dije que no lo conocías

-Siéntate, bebé-Alice palmeó un taburete junto a ella.

-¿No se aburren de decirse "bebé" todo el tiempo?-Rosalie preguntó mientras ponía miel en sus panqueques.

-No, mi Ali a veces me dice "cuchurrumín"

Emmett comenzó a reírse fuertemente que temí que se caería de su asiento, su risa era contagiosa así que todos empezamos a reírnos, a excepción de Alice y Jasper, por supuesto. Entonces, Emmett comenzó a llorar y se puso un poco morado.

Después de algunos minutos se tranquilizó.

-Eso fue muy grosero-Jasper masculló.

-Cállate, amigo-Edward dijo entre risas.

-¡Oigan, ustedes!-Rosalie me golpeó el brazo-¡¿Se dan cuenta que van a cumplir un mes?!

-¡Siii!-sonreí contenta

-¿Ah sí?-Edward murmuró y lo miré feo, todos se rieron y luego él me sonrió.

-¿A dónde la llevaras?-preguntó Alice

-No sé-Edward se encogió de hombros-lo buscaré en Google

Edward era afortunado por tenerme, tomaba bien sus estúpidas bromas. Si estuviera con Rosalie, seguramente ella hubiera terminado con él…como a la media hora.

-Eres taaan romántico, Cullen-mascullé y clave con más fuerza de la necesaria un trozo de panqueque, se rieron y comenzaron a planear una salida a no sé donde. No estaba prestando atención, la idea de mi primer aniversario con Edward me tenía emocionada y nerviosa como la chingada. Jamás había tenido un aniversario de un mes. Un maravilloso y único e irreemplazable mes.

Cuando terminamos de desayunar, Rosalie, Alice y yo comenzamos a limpiar mientras ellos iban a algún lugar.

-Bella tienes que averiguar a donde te llevará, así podremos vestirte y ponerte linda para que él quiera follarte-Rosalie golpeó con su puño la encimera

-¿Y si no es lujoso?

-Pues lo golpeas. Tenemos que comprarte un vestido-dijo Alice

-Paso-negué con la cabeza

-No seas aburrida, eso lo veremos después. Tienes que contarnos lo de la ducha-Rosalie susurró

-No les contaré aquí-murmuré-en casa

-Ugh, de acuerdo-Alice me lanzó agua a la cara y le jale su cabello

-Maldita pelona-me quejé y Rosalie comenzó a reírse.

Luego salí de la cocina, los chicos no estaban en la sala, así que fui a la habitación de Edward y tomé un baño.

Cuando salí, Edward estaba tirado en su cama jugando con su celular.

-Hey-le dije-¿A dónde te fuiste antes?

-Tuve que hacer algunos negocios-se sentó en la cama y me miró.

-De acuerdo, mentiroso-me senté en la cama y comencé a desenredar mi cabello. Me quitó el cepillo y comenzó a hacerlo él.

-No vayas a creer que no recordé nuestro aniversario, eh-dijo

-Está bien, intuí que bromeabas

-Sí lo hacía-termino de cepillar mi cabello en silencio y me besó en la frente.

-Tomaré una ducha y después vamos a tu apartamento. Tenemos que hablar

-Sí, lo sé

Mientras él se duchaba, me vestí y quise maquillarme, así que lo hice. Puse todas mis cosas en mi bolso y lo miré mientras se vestía, me puse los audífonos y comencé a tararear bajito. Me sonrió y me besó en los labios cuando terminó.

-De acuerdo, andando-metió su celular y su billetera a su pantalón y salimos de su habitación.

Comenzamos a hablar sobre la escuela en el camino y él estaba tan emocionado mientras hablaba de sus prácticas y del bufete que solo sonreí y quise besarlo y abrazarlo.

Él llevó mi bolso y no soltó mi mano en el camino, nos encontramos con una zorra rubia que iba en el elevador con nosotros y no le quito los ojos de encima a mi chico y quería follárselo con la mirada, así que la vi feo y casi le gruñí, pero el elevador se abrió y me alegre de no tener que ir a la cárcel por asesinarla.

-Eres tan celosa, nena-Edward dijo mientras abría la puerta del apartamento

-Ella era una zorra ¿viste cómo te veía? Y claro a ti te encanta-mascullé, él se rió y me siguió hasta mi habitación.

-Extraño mi cama, no he dormido aquí desde una semana antes de irme a Forks…recuérdame dormir más seguido aquí

-Mañana dormiremos aquí, tal vez ellos se queden allá y nosotros podremos tener sexo en cada superficie plana del apartamento-dijo mientras se tiraba en la cama

-¡Eso suena genial!-alcé el pulgar mientras buscaba ropa en mi armario. Él se rió entre dientes.

-De acuerdo, termine con esto-deje el bolso en la cama cuando termine de empacar, cuide que Edward no viera el conjunto de encaje que había puesto ahí para esta noche.

-Terminemos con esta mierda de una vez porque no ha dejado mi mente en un buen rato-se sentó y se pasó una mano por el cabello.

Me senté frente a él y apoye mi rostro en mis manos, esperando que él hablara.

En verdad debería dejar de ser tan zorra para evitar estas pláticas en el futuro, ya no me iba a juntar con Rosalie y Alice, tal vez me iría con Nessie, al parecer no había discutido con Jacob por mucho mucho tiempo.

-De acuerdo, yo entendí esto…-Edward tomó aire y yo ya me estaba cagando en los pantalones-tus mocosas y tu fueron solas a la fiesta-asentí con un "mmhm" y me reí sin hacer ruido-y cuando llegaron ahí Rosalie se fue con un tipo y te quedaste con Alice, luego un cabrón te miró y Alice te dijo que lo mirarás y tú lo hiciste y le sonreíste y se acercó y Alice se fue ¿con Rosalie? Y empezaste a hablar con el cabrón-asentí-ahora… ¿Por qué diablos le sonreíste?-Edward se estaba poniendo gruñón pero estaba controlándose, lo podía ver, su voz sonó pastosa.

-Ehh…puedo ver que ya te estás enojando así que hablaré lo más rápido que pueda antes de que me lances algo a la cabeza, de todas formas no es como si fuera más lindo que tú y comencé a pensar en ti y deberías saber que siempre haces que cosas raras se sientan dentro de mí porque eres tan perfecto y te quiero pero él no era nada como tú, solo lo estaba comparando-Jesús, no sabía si había dicho algo en toda esa diarrea verbal, pero por suerte Edward era inteligente y sabría interpretar lo que quería decir.

-Primero no te voy a lanzar nada a la cabeza y segundo ya sé que soy perfecto-jodido Edward-bueno voy a seguir-asentí-entonces comenzaste a compararlo conmigo, aun no entiendo porque, soy el mejor de todos-se encogió de hombros y rodé los ojos-y este cabrón te invito a bailar y comenzaron a beber junto con los otros y al final te besó ¿sí?

-Sí

-¿Qué hiciste para que te besara?-me miró intensamente a los ojos

-Nada-arqueó una ceja-lo juro, ni siquiera mostré interés en él…el único interés que puse fue que en verdad lo estaba escuchando-el suspiró y yo me sentí como la mierda.

-Bella dime la verdad-rogó

-¡Te estoy diciendo la verdad! Después de un rato comencé a sentirme culpable porque estaba hablando con él, estando contigo pero luego pensé que no estaba haciendo nada malo

-No, no estabas haciendo nada malo. No te prohibiré que hables con chicos pero a veces creo que siempre estás hablando con chicos.

Era un hecho, debía dejar de ser tan zorra. Sería mi propósito de año.

-Te entiendo…-murmuré-pero eso significa que no confías en mí y en verdad deberías hacerlo porque no quiero a nadie más y yo confió en ti, aun cuando le ves el culo a todas las chicas.

Toma esa y chúpala, Cullen.

-¡Sí confío en ti!-chilló-¡Y yo no le veo el culo a todas las chicas!-se puso de pie

-¡Claro que sí! ¿Quieres que te recuerde a la chica de la zapatería?-me puse también de pie

-Dije "a todas"-murmuró

-¡Eres un idiota!-lo golpee en el pecho

-¿Cómo es que esta conversación/pelea/lo que sea se volcó en mí? Estábamos hablando de ti

-¡TU iniciaste esto!-claro que no, yo lo había hecho.

-¡NO es cierto!

-¡Claro que sí!

-Como sea-Ja-deberías abandonar tu hábito de ver a chicos

El hecho de que Edward me restregará en la cara a cada momento que era una zorra me incitaba a cumplir mi propósito.

-¡Ok!-chille-Dejare de ser tan zorra, si es lo que te molesta pero tú también deberías dejar de ser tan puto. Se llama compromiso.

-Yo jamás dije que eras una…eso y yo no soy un puto-solté una carcajada sarcástica-como sea…tu dejarás de ver chicos y yo dejare de ver los culos de las chicas-cabrón.

-¡Lo admites!

-¡Al menos yo si admito lo que hago!

-¡Cállate!-no sabía que otra cosa decirle, ya se me habían acabado los comentarios inteligentes con psicología inversa aplicada-¡Yo ya admití lo que hice y…no me iré de aquí porque esta es mi casa pero tampoco te vas a ir tu porque tenemos que regresar a tu apartamento, así que vete a la sala, no te quiero ver!-me crucé de brazos y giré mi cabeza para ver a otro lado que no fuera él.

-Como sea-murmuró y se fue.

Me deje caer en la cama con un gemido de frustración y me cubrí la cara con un cojín.

Puta madre. Lo último que quería hacer a un día del regreso de Edward y a unos cuantos días de nuestro aniversario era discutir pero Edward era tan voluble y yo era tan zorra. Ese era mi castigo.

Gemí, recordé a ese tipo besándome, y yo diciéndole a Edward por teléfono, volví a gemir y creo que hasta llore un poco.

Dios, era tan patética…y tan zorra.

Me quede un rato con los ojos cerrados con el cojín en mi rostro pensando en cómo arreglar esto. Estaba considerando ir y arrastrarme patéticamente hasta Edward y rogar por su perdón o dejar que el viniera aquí y que hiciera lo mismo.

Así que mientras decidía, mire la hora en mi reloj, ya habían pasado diez minutos ¿Cuánto era el tiempo de espacio después de una discusión de este tipo? Porque en verdad ya me estaba aburriendo y lo único que quería era besarlo.

Luego, fui hacia mi escritorio y abrí mi cajón y busqué la lista de mis propósitos que estaba escondida y tomé un bolígrafo y le quite la tapa con los dientes y escribí "Dejar de ser una zorra".

Mientras la estaba escondiendo de vuelta, la puerta se abrió y cerré el cajón de golpe.

-Hey, Bella…-Edward dijo bajito y se acercó lentamente a mí, tal vez no quería tentar a la suerte y obtener un ojo morado.

Me giré y le sonreí débilmente.

-Lo siento

XXXXXX

Mientras terminaba de vestirme para salir con Edward se escucharon unos gritos desde la sala y salí de mi habitación porque de ninguna manera me iba a perder el resultado de los Seahawks contra los Steelers.

-¿Qué paso?-pregunte rápidamente y Edward entro pisándome los talones.

-Fallaron-Emmett gimió y enterró su rostro en el cojín, Rosalie le acarició la espalda.

-¡Oh, carajo!-Edward se quejó, volvieron a prestar atención al televisor y él me miró, luego se acercó y me abrazó-estás muy bonita-me besó en los labios y le devolví el beso.

-La reservación es en…media hora-tuvimos que separarnos y me di cuenta que Rosalie había fingido ver un reloj en su muñeca.

Después de un rato, Rosalie y Alice entraron a mi habitación y comenzaron a mirarme como si tuviera un letrero que dijera "mírame" pegado en la frente.

-¿Qué?-pregunte fastidiada

-Estás perfecta-Alice aplaudió

-Realmente estoy muy feliz porque ya puedes arreglarte tu sola-Rosalie fingió llorar y se abanicó con la mano-¡Cuanta nostalgia!

-Ja, ja, que graciosa-comencé a recoger las cosas que había dejado tiradas.

-¡Bella apresúrate!-Edward gritó desde la sala

-¡Ya voy!

-¡Ya, lárgate, nosotras limpiamos tu desastre!-Rosalie me besó en la mejilla y Alice me abrazó

-Buena suerte

-¡Felicidades, Bella!-dijo Rosalie-aguantaste un mes triunfante sin matar a Edward…ya vete-me dio un golpe en el trasero y salte un poco.

-Idiota y gracias, Alice-recalqué su nombre y abrí la puerta

-¡Malagradecida!-Rosalie gritó y me reí. Edward vino por el pasillo y me tomó la mano.

-¿Lista?

-Sí, andando

-Estás hermosa-besó mi frente y sonreí

-Y tú estás endemoniadamente sexy-apreté su trasero y soltó una risita.

En el camino al restaurante, Edward cantó un poco y creo que moje un poco mis bragas. El idiota era perfecto en todo y podía hacerlo todo, no debió sorprenderme que cantara.

El anfitrión nos llevó a nuestra mesa y mientras esperábamos la comida comí un poco de pan.

-Estoy hambrienta-me deje caer sin elegancia alguna en la mesa, Edward tomó mi mano y le dio un apretón.

-Yo también, Emmett arrasó con toda la comida

Me reí bajito.

-¿Crees que tarden mucho? Porque ya casi se acaba el pan

-Espero que no, aunque sería mejor que dijeras "ya casi me acabo el pan"

-¿Me estás diciendo gorda?

-Claro que sí-se llevó mi dedo a su boca y lo mordió.

-En verdad creo que estoy engordando-miré mi estómago-y me preocupa, ya viene el calor y usare bikinis en mi apartamento.

-Eso es grandioso, nena-besó mis nudillos-pero no estás gorda...-sonreí-creo-dijo bajito y lo golpee ligeramente en la pierna.

-Su comida-el mesero llegó y puso el plato frente a mí. Gracias a Dios.

Mientras comíamos, estaba un poco aburrida. No es que Edward y su plática de leyes me aburrieran, amaba escucharlo hablar sobre eso pero la gente que estaba aquí era muy aburrida y no estaba pasando nada interesante, así que decidí jugar un poco con Edward.

Cuando terminó de hablar de sus clases, tome mi oportunidad.

-¿Vamos a ordenar postre?-me descalcé mi pie derecho y lo puse en su rodilla.

Se encogió de hombros y sonrió.

-Como quieras, de todas formas traje dinero extra porque tú, gorda, no puedes vivir sin postre

Me reí.

-Simplemente se lo que quiero y en este momento…-subí lentamente mi pie y me miró a través de sus pestañas ¡Dios, esa mirada! Casi salte y gemí un poco-se que postre quiero-comencé a mover mi pie lentamente en círculos en su entrepierna y el gruñó un poco.

-Bella…-dijo con voz ronca y amenazadora

-¿Qué pasa?-abrí mucho los ojos fingiendo ser inocente y oculté una sonrisa.

-Sabes exactamente qué es lo que…

El mesero llegó y lo interrumpió.

-¿El postre?

En ningún momento deje de mover mi pie y Edward estaba un poco atragantado.

-Ehh, sí, seguro-su voz sonó ahogada y el mesero frunció el ceño.

-¿Todo va bien?-miró alternadamente entre Edward y yo.

-Perfectamente, gracias-le sonreí y por el rabillo de mi ojo vi a Edward aferrándose del borde de la mesa.

Mientras ordenaba mi postre, mis movimientos no cesaron y Edward estaba tomando vino frenéticamente.

Cuando el mesero se fue, Edward tomo mi pie con su mano y lo detuvo.

-Suficiente-su voz era pastosa y ahogada

-Eres un débil-moví mi pie pero su agarre se hizo más fuerte

-Cuando sea tu turno, veremos quién es el débil, muñeca

-¿Me estás apostando?

-Absolutamente no-me guiño el ojo y me removí en mi asiento.

Cuando salimos del restaurante, pensé pedirle a Edward que fuéramos a dar un paseo pero hacía frío y no quería morir de hipotermia.

Así que manejó hasta el estacionamiento y me emocioné porque hacía mucho tiempo que no íbamos ahí.

Edward comenzó a besarme y me reí contra sus labios porque este chico no perdía el tiempo.

Comenzamos a besarnos con más urgencia y pase encima de la palanca de velocidades y me senté en su regazo.

-Eres ágil, Swan

-Gracias-dije con la respiración entrecortada-también soy elástica-le dije al oído y mordí su cuello.

-Buen dato-besó mi cuello y comencé a jugar con su cabello.

Metió sus manos debajo de mi vestido y gruñó cuando recordó que llevaba medias. Me reí en su oído.

-Estás un poco impaciente ¿no?

-Solo muévete para poder bajar esta mierda-pellizcó mi pierna y me reí, pero sus dedos eran hábiles y logró bajar las medias con solo levantarme un poco.

-¿Ya te había dicho que me gustaban tus botas?

-Sí, al día siguiente que las compré, en esa zapatería en donde viste a esa perra

-Pshh…olvídalo

-Jamás

-Solo por este momento-metió uno de sus dedos bajo mis bragas y perdí la concentración.

-Como sea-jadee

-¿Ahora quién es el débil?-Hijo de su…

-Ugh, maldito-eché mi cabeza hacia atrás cuando sus dedos se hundieron más en mí.

Él soltó una risita. Embestí contra sus dedos y el soltó un gruñido, me froté contra él y pude sentir su dureza contra mi entrepierna. Edward era un bastardo sexy y perfecto.

-Oye, no tengo un condón-jadeó en mi oído mientras besaba su cuello. Lo mordí fuertemente y se quejó.

-Debiste de haber pensado en eso, pero más te vale que cuando vayamos a casa me lo hagas duro

-Ten por seguro que sí-y confirmó sus palabras con un embiste contra mí en donde el aire de mis pulmones se escapó y oleadas de placer se apoderaron de mis terminaciones nerviosas.

Las ventanillas del Volvo estaban un poco empañadas y cuando logré recuperarme y Edward me ayudó a acomodar mi ropa, bajó un poco el vidrio dejando que una fría brisa entrará, cuando chocó contra mi sudada piel me refrescó y enterré mi rostro en el pecho de Edward. Él comenzó a acariciar mi cabello lentamente y sus dedos trazaron figuras irregulares en mi espalda.

-¿Edward?-murmuré

-¿Mmm?

-Antes me dijiste que jamás habías hecho estas cosas con nadie más y el otro día…en la ducha-me sonroje-¿era cierto?

No estaba muy segura si había dicho lo que quería decir, su cercanía me distraía.

Él se rió sin hacer ruido y su pecho tembló.

-Por supuesto-sonreí

-Dijiste que lo harías con alguien especial… ¿soy especial?

-Pues claro que sí, niña guapa, tonta e hipersensible

-Vale, no creo que "tonta" entre en la misma familia que lo demás-musité

-Bueno.-se encogió de hombros.

-Bueno.-no supe que más decir.

Nos quedamos en silencio un rato más, y comencé a divagar sobre esa hermosa primera carta que llegó a mi puerta y como me emocione como una tonta. Sonreí.

-¿Un centavo por tus pensamientos?

-¿Tan poco valen?

-No, pero me dejaste pobre en ese restaurante, así que…-bromeó y me reí, él me acompañó.

-Estaba recordando la primera carta-me erguí y lo miré a los ojos-Edward eso en verdad fue hermoso, actuaste siempre tan bien.

Se encogió de hombros.

-Es lo que siento, además recuerda que si lo de leyes no funciona me convierto en actor-me reí y lo besé en los labios.

Cuando salimos del ascensor para ir a mi apartamento, una zorra de mierda pasó a nuestro lado y Edward Puto Cullen no perdió oportunidad para ver su culo. Hijo de puta. Habíamos acordado eso. La chica entró al ascensor y las puertas se cerraron.

-¿Si la viste bien?-pregunte con voz mordaz.

-¿Eh?-dijo distraído.

-¿¡Qué si la viste bien o volvemos a pasar?!-chille y pude ver en su rostro como se cagó en los pantalones-volvemos a pasar-asentí-para que le veas bien el culo ¡Porque te estoy viendo, lo estás haciendo enfrente de mí! Vuélvela a ver y te juro que te voy a cortar las bolas y te las voy a meter a la boca, cabrón-me zafé de su agarre y camine rápido hacia mi apartamento.

-¡Bella, no, espera!-dijo detrás de mí y entré a mi casa, cerró la puerta y comenzó a hablarme-¡estas siendo una loca!

-¡Oh, discúlpame!-dije sarcásticamente-¡Gracias por arruinar mi aniversario, Edward!-le arroje mi bolso al pecho y alcanzó a atraparlo, y lo agradecí porque mi teléfono estaba ahí.

-¿Qué está pasando aquí?-Rosalie preguntó mirando alternadamente entre ambos.

-¡Él!-lo señalé-¡Que siempre le está viendo el culo a todas!

-Hijo de la chingada-Rosalie masculló y lo vio feo.

-¡Oh! ¿Les viste el trasero?-Emmett codeó a Edward-¿Cómo era?-Rosalie rechinó los dientes y le dio un fuerte golpe en el brazo. Emmett se quejó.

-¡Bella estás exagerando!-Edward se pasó una mano por el cabello. Maldito descarado.

-¡Yo opino!-Alice alzó la voz-que ambos se tomen de la mano y vayan a la habitación y cojan como conejos esta noche y dejen esta pelea para mañana-dijo con voz de terapeuta.

-Yo opino igual-Emmett levantó la mano, vi feo a Edward y me crucé de brazos.

-Bella no quiere eso-Edward hizo una mueca

-CLARO que quiere ¿verdad, Bella?-Alice señaló con la cabeza mi habitación, rodé los ojos y descrucé mis brazos.

-No voy a coger contigo y vas a dormir en el piso esta noche-mascullé, Emmett y Jasper ahogaron una risa, avancé por el pasillo y abrí la puerta de mi habitación-¡Y trae mi bolso!-grité.

-¡De acuerdo, todos dispérsense!-escuche como Alice aplaudió alegre y un segundo después, Edward entró a mi habitación arrastrando los pies y cerrando la puerta detrás de él.

-Bella…-comenzó

-Necesito el baño-lo interrumpí-no creas que te salvas de esto. Gimió y se dejó caer en la cama.

Tal vez estaba exagerando o tal vez no, pero era mi primera experiencia en el amor y estaba asustada; además me molestaba el hecho de que Edward y yo habíamos acordado dejar de ser tan putos y yo en realidad lo estaba cumpliendo y él no. No podíamos funcionar sin cumplir ese compromiso.

Después de terminar con el baño, lave mis dientes y me tome mi tiempo desmaquillándome y lavándome la cara y cepillándome el cabello.

Edward tocó la puerta.

-Bella ya sal de ahí-su voz sonó amortiguada

-¿Necesitas el baño?-abrí la puerta y lo miré fingiendo que nada había pasado, sabía que eso le molestaba, hizo una mueca y se quedó callado-está libre-pase a su lado y él me miró un rato, luego suspiró y entró al baño.

Me descalcé y me tiré en la cama esperando que saliera para así arreglar este asunto y poder tener sexo con él, porque en verdad lo necesitaba. Edward salió, se quitó los zapatos con sus pies y se sentó a mi lado, acercó su mano lentamente y me acarició el cabello.

-Lo siento…-comenzó

-No, Edward. En verdad esto debe funcionar. ¿Lo acordamos, recuerdas?

-Sí-suspiró y apretó el puente de su nariz.

-Solo…-tome aire-tómalo enserio, esto es importante para mí

-También para mí-se apresuró a decir-no tienes idea

-No haces que parezca así-musité.

-Lo sé y en verdad lo siento, por hacerte daño, simplemente me es un poco difícil ese asunto de los sentimientos pero…lo voy a hacer ¿de acuerdo?

-De acuerdo, pero… ¡es que tú nunca vas a cambiar! ¡Ya estoy harta!

-¡Ya no grites!-alzó la voz, pero no lo suficiente para que los chismosos que estaban en la sala escucharán.

-¡Oh y ahora me gritas!-me senté rápidamente y suspiró pesadamente-¡Grítame! ¡Golpéame, nada más eso te falta! ¡Pero cuando me muera vas y me escupes a la tumba, cabrón!

No estaba muy segura de donde salía tanto vomito verbal y estaba siendo jodidamente dramática pero de algún modo era divertido ver su rostro. Últimamente solo pasaba y tenía que controlarlo.

-Lo siento-repitió con voz ahogada, lo estaba sacando de quicio, así que me controlé-pero…por favor, Bella. Detente-tomó su cabeza con ambas manos y me sentí mal.

-Está bien-susurré-lo siento-me acerqué más a él y lo abracé, él alejo sus manos de su cabeza y me devolvió el abrazo.

-Oye…-susurró contra mi cabello

-¿Sí?

-En verdad no estaba tan buena-supe que esa era su forma para romper el hielo, así que me reí. Cuando nos alejamos fruncí el ceño.

-¿Sabes algo?-preguntó no esperando respuesta y susurró en mi oído con voz ronca-voy a quitarte la ropa y esa cara tan seria, en ese orden.

Me estremecí y suspire, tomó mi rostro entre sus manos y me besó. Luego se puso de pie y me guiñó el ojo y ugh. Edward.

Se sacó el suéter sin dejar de mirarme y me relamí los labios porque me estaba poniendo nerviosa.

-¿Qué te hace creer que estaré contigo?-maldije a mi voz porque salió toda temblorosa.

-¿Ah, no?-me dio una sonrisa torcida y me removí en mi lugar, dejo escapar una risita y comenzó a desabrocharse el cinturón y mis ojos estaban puestos ahí y ahh. Era tortura pura.

Se sacó, de la cintura, la camisa blanca y comenzó a desabrocharla y su pecho estaba ahí, tan fuerte y hermoso.

Y cuando menos lo esperaba tomó mis piernas, las separó y se cernió sobre mí, su respiración entrecortada se mezclaba con la mía y podía oler su delicioso aliento, unió nuestros labios lentamente y solo con un roce, inconscientemente me tiré en la cama y él volvió a ponerse de pie, subió mi vestido y alcanzó la orilla de mis medias con sus tenaces dedos; lentamente las bajó y en ningún momento dejo de mirarme a los ojos. Una vez que las sacó, las tiró por encima de su hombro y comenzó a acariciar mis piernas, me estremecí conforme subían hasta llegar al borde de mis bragas. No se detuvo ahí y tomó la orilla de mi vestido y lo subió, así que me apoyé en mis codos para permitirle sacarlo por mi cabeza. Tomó una larga respiración cuando volví a tirarme en la cama y lo miré desde ahí. Él era todo lo que quería, lo querría siempre. Había estado tan ciega antes.

EPOV

Bella Swan era hermosa. Sencillamente perfecta. Mientras la veía ahí; tirada en su cama, en su conjunto de encaje azul, con su cabello disperso alrededor de su rostro y esperando por mí con sus ojos llenos de fuego; me di cuenta de que siempre la iba a querer y nunca la olvidaría, ella era simplemente perfecta para mí, me complementaba de una manera extrasensorial.

Desabroché mis pantalones y los baje rápidamente, mis manos picaban por tocarla y cada una de mis terminaciones nerviosas cobró vida cuando ella me sonrió sonrojada. Le devolví la sonrisa mientras pateaba mis pantalones fuera de mis pies. La tomé de su estrecha cintura con un brazo y la llevé más arriba para recostarla en su almohada, ella soltó una risita en mi oído. Con mi mano libre tomé la colcha y la jale para cubrirla del jodido frío que arruinaba todo.

Uní nuestros labios tan pronto como tuve la oportunidad y ella jadeó, tomé sus manos y las lleve encima de su cabeza mientras acariciaba su costado con mi mano libre, envolvió una pierna en mi cintura y comencé a acariciarla, cuando me topé con el borde de sus bragas, las jale y ella me aprisionó entre sus piernas al juntarlas para que las bragas salieran fácilmente.

-Quiero tocarte-se quejó bajito cuando intentó liberar sus manos de mi agarre.

-Eres tan impaciente-susurré contra su cuello y cuando introduje un dedo en su cavidad, ella gimió en mi oído-pero tan estrecha-mordí el lóbulo de su oreja y ella volvió a pelear con mi agarre.

Arremetió contra mis dedos y yo sonreí contento, jugueteé con su clítoris mientras ella se retorcía debajo de mí y se mordía el labio.

Cuando decidí que era suficiente y deje de usar mis dedos, ella gruñó y me vio feo.

-Solo…déjame hacerlo-dijo con la respiración entrecortada mientras se zafaba de mi agarre. Antes de que pudiera tocar algo, llevé mis manos a su espalda y desabroché su sostén. Llevé mis manos a sus pechos y cuando comencé a tocarlos ella se olvidó de todo y enterró sus uñas en mi espalda, mientras embestía contra mi dureza. Ahogue un gemido.

Tomó la cintura de mis bóxeres y la bajo, luego uso los dedos de los pies para terminar de quitarlos.

Besé su cuello y ella me apretó más contra ella.

-Edward…

-¿Mhhm?

-Te quiero dentro de mí-su voz despertó algo en mi interior, así que la abracé fuertemente y envolví sus piernas en mi cintura. Llevé mi boca a su pecho y con mi mano libre acaricie el otro y ella se retorció debajo de mí. Bella jaló mi rostro al suyo y estampó nuestros labios, delineó mi labio inferior con su lengua y le permití el acceso, cuando nuestras lenguas se tocaron ella gimió en mi boca y yo apreté y acaricie cada parte de su cuerpo que me era posible.

Me alineé en su entrada y ella aflojó el agarre de sus piernas en mi cintura y cuando estaba a punto de entrar en ella, alejó sus labios de los míos y me detuvo.

-¿Qué pasa?-la miré confundido

-¡Te olvidaste del condón!-golpeó mi nuca levemente-bien hecho, Edward, acabas de matar el ambiente-se removió debajo de mí y me reí.

-Ehh, sí, lo siento.

Rodó los ojos y abrió el cajón de su buró, arrojo un par de porquerías al piso y sacó un empaque plateado.

-Hazlo rápido, antes de que recuerde porque estoy haciendo esto-murmuró y me reí sin hacer ruido. Abrió el empaque y me pasó la cosa esa. Ella fingió ver un estúpido reloj en su muñeca y cuando estuve listo la jale fuerte.

-Ya cállate-jalé un mechón de su cabello y me sonrió. Volví a alinearme y entre lentamente dejando escapar un gruñido, ella gimió y me apretó contra ella. Me quede un rato quieto disfrutando de la sensación de estar dentro de ella, pero después de un rato comencé a moverme y embestirla. Ella tomó un puñado de sábanas con su mano izquierda y con la otra comenzó a jalonear mi cabello mientras la besaba. Me apoyé en mi brazo izquierdo y llevé mi mano derecha a su cintura, la subí para embestirla más profundo y ella soltó un sonoro jadeo. Después de unos momentos de estar besándonos y yo embistiéndola comencé a sentirme débil, no quería ser un chico de cinco segundos pero ella era tan hermosa y sexy que me era casi imposible durar tanto tiempo, arañó mi espalda y abrió más sus piernas subiéndolas más por mi espalda, gimió contra mis labios y comenzó a apretarme más contra ella y supe que estaba cerca así que apresuré el paso para terminar junto con ella y Bella comenzó a jadear palabras que no logré entender.

-Edward…-gimió en mi oído y con un gruñido lo deje ir. Ella se quedó desmadejada debajo de mí y yo trate de no colapsar para no aplastarla porque era demasiado pequeña. Nuestras respiraciones estaban entrecortadas y solo uní nuestros labios brevemente, ella sonrió y la besé en la frente. Me tiré a su lado y la atraje con mis brazos hacia mi pecho. Bella depositó un beso ahí y enredo sus piernas con las mías.

-Te quiero-susurró y me miró a través de sus largas pestañas con sus hermosos ojazos cafés.

-Yo también te quiero-la besé y ella tembló entre mis brazos.

Creo que el cap quedó un poco corto ¿no? Díganme, pero lo subí así porque ya no voy a tener tiempo para hacerlo después pero espero que les haya gustado y ya vimos su primera pelea! Bueno, fueron dos pero aun así me resultan tiernos y todos ASDERXJNALDNSN ¿a ustedes? Comenten! Gracias por todo, son las mejores lectoras3