Espero que este capítulo les guste, en el próximo ya veremos la continuación de todo. Disfruten y no se olviden de comentar. Gracias por todo!

Disclaimer: Twilight y los personajes le pertenecen a Stephenie Meyer, yo solo juego con ellos.

Confesiones de un universitario

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CAPÍTULO 35

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EPOV

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La vuelta a clases fue una mierda, una de las grandes. Tenía un montón de trabajo y tenía que hacerlo bien porque el Sr. Gathegi estaba vigilándome y moría por tener ese lugar en ese bufete de abogados.

Otra razón por la cual fue una mierda era porque ya no había tenido sexo desde hace tiempo, necesitaba a Bella de sobremanera pero la escuela me impedía estar con ella todo el tiempo que hubiera querido.

Y la última razón fue porque estaba jodidamente celoso todo el puto tiempo. Un montón de idiotas rodeaban a Bella por los pasillos y jardines de la UW mientras yo estaba en puñeteras clases. A esos chicos no les vendría nada mal probar un poco mi pie en su trasero. Quería patearlos y golpearlos hasta que sangraran y cortarles las bolas y colgarlas en la puerta de Bella para que todos vieran lo que yo era capaz de hacer. Todo era peor porque Bella les sonreía y se reía con ellos y les hablaba y eso aumentaba mis celos. Repiqueteaba el pie incesantemente contra el piso y apretaba mis puños repetidas veces al día, además un sabor amargo poblaba mi boca y me daban ganas de vomitar y escupir. Ella era mía y solo mía, ningún idiota tenía que acercársele; al inicio pensé que mi enojo estaba influenciado por el hecho de que esos idiotas ya habían estado en la cama con Bella, a excepción del puto de Newton.

Ese cabrón.

Afortunadamente, no me había topado con Yorkie o con Newton o con Cheney por los pasillos y solo tenía que verlos, no sabía si era buena o mala suerte, cuando rescataba a Bella de sus horribles y putas garras.

Y desafortunadamente ella se ponía también gruñona y eso me enojaba más, no entendía la razón por la cual se enojaba ¿tanto quería estar con ellos? Porque si era así, ella era una maldita al ver cómo me ponía yo y que aun disfrutara de la compañía de esos mequetrefes y me restregara en la cara las sonrisas que les daba. Bella comenzaba a sermonearme y después de algunos momentos comenzaba a bajarme el Sol, la Luna y las estrellas y el jodido universo entero con sus palabras y entonces era cuando yo iba como estúpido y la perdonaba y el coraje terminaba de irse cuando ella comenzaba a hacer su hechicería vudú con sus labios en los míos.

Estaba tan enojado la mayor parte del tiempo, tanto que hasta Emmett y Jasper casi no me hablaban, decían que era una perrita llorona, un marica celoso y un pelotudo estresado. Entonces Rubia y Duende venían y le decían a Bella que como era que me soportaba y que eso si era amor. Cabrones todos.

El día de mi aniversario con Bella fuimos a jugar boliche y tuvimos un jodido sexo caliente en el baño de chicas. Ese día en verdad necesitaba eso, la última vez que habíamos estado juntos antes de eso fue como dos días antes de entrar a la escuela.

En lo personal, nunca me había gustado San Valentín. Era demasiado marica y romántico y aghh; pero teniendo a Bella era diferente. Llamé a Nessie por petición de Bella y le dije que trajera al perro de Black a una cena. Todos fuimos a cenar a un restaurante y ese día también tuve demasiado sexo. Fue la gloria. Además había sido en terreno Whitlock así que eso aumentaba la diversión y la euforia.

En verdad intentaba controlarme y que Bella no viera que ni siquiera le prestaba atención pero supe que había fracasado totalmente cuando ella me pregunto una noche sobre mi frecuente estupidez y distracción. Solo atine a decirle que era por la puñetera escuela y al parecer me creyó o no le quiso dar más vueltas al asunto porque después de eso no volvió a preguntarme nada.

Puto Newton, Puto Yorkie y Puto Cheney aún seguían encabezando mi lista negra y ese maldito jueves todo se desató en mi interior.

Caminaba hacia el jardín de la universidad, en donde Bella me había dicho que estaba, y aproveche el gran trayecto para llamar a Alec. Hacía tiempo que ya no hablaba con él y quería saber cómo les iba a él y a Jane. Lo bendije cuando me dijo que había convencido a Jane de hablar de sus sentimientos con él y que al parecer eso le estaba ayudando mucho, además le había regalado un diario y ella le escribía cartas contándole de lo que ella sentía porque era un poco difícil para ella comunicarse y eso funcionaba. No pude hablar con Jane pero le envíe saludos y colgué. Justamente cuando llegaba a donde estaba Bella, vi que Cheney estaba con ella. Puta vida. Desde lejos vi cómo él le dijo algo y ella se rió fuertemente. Una oleada de ira se apoderó de mis terminaciones nerviosas y cerré fuertemente los puños. Vi rojo cuando Ben le paso brevemente un brazo por los hombros y cuando se retiraba le acarició el cabello. Hijo de puta. Aceleré mis pasos y me pase una mano rápidamente por el cabello. Cuando llegué, trate de sonreír y jalé a Bella a mi lado. Ese pendejo debía saber que ella era mía. Bella era demasiado inteligente y me conocía bien así que me besó la mejilla y me tranquilicé un poco. Ben se despidió y ella le sonrió. Cuando él se fue, ella se giró a verme y borró su sonrisa.

-¿De qué hablaban?-pregunté con voz amortiguada.

-Ben me estaba contando sobre su reciente cita-dijo haciendo énfasis pero fingiendo que no se había dado cuenta de mi reacción.

-Ah.

Nos sentamos bajo un árbol y ella comenzó a trazar figuras irregulares en mi sudadera, no hablamos en un rato.

-¿Por qué estás enojado ahora?-preguntó de pronto. Era tan malditamente inteligente.

-No estoy enojado-mentí

-Seguro-dijo con sarcasmo rodando los ojos. Alejó su mano de mí y después su cuerpo entero cuando se tiró en el césped. Suspire pesadamente.

-Sabes que no me gusta que estés con ellos-ella giró su cabeza hacia mí y me miró.

-¿Por qué? No estoy haciendo nada malo

-Ellos solo buscan oportunidades-argumenté

-Como sea, Edward. Estás siendo un exagerado. No están buscando oportunidades, solo están hablando conmigo. Deja de comportarte así-eso me molestó de sobremanera pero evite mostrarlo. Que ella pensará que era un exagerado y que le importara una mierda mi opinión era algo que me encabronaba. No sabía si ella en verdad no se daba cuenta de que buscaban oportunidades, aunque en verdad no entendía porque no lo sabía si era jodidamente inteligente y observadora; o si ellos no lo mostraban; o si a ella no le importara en verdad lo que yo pensaba y tenía que decirle; y la última opción, y la que me era difícil aceptar y me ponía hasta la madre de triste, era que Bella en verdad disfrutaba gustarles a todos y le gustaba que la miraran e intentarán conquistarla cuando ella ya estaba en una relación.

Fruncí el ceño ante ese pensamiento.

-¿Qué?-ella preguntó bajito

-¿Te agrada la idea de que ellos te miran y tú sabes sus intenciones y te acercas a ellos aun cuando estás conmigo?-mi boca hablo por si sola

-¡¿Qué?!-chilló y se sentó rápidamente-¡Claro que no! ¿Cómo puedes preguntarme eso?

-Baja la voz-susurré cuando vi que algunas personas a nuestro alrededor nos miraron

-¡Claro que no me gusta eso, Edward! ¿Qué clase de persona crees que soy?-dijo solo para nosotros dos.

Dios mío, ella ya se había puesto neurótica.

-Era un simple comentario, lo siento-susurré y ella no dijo nada. Solo volvió a tirarse al césped.

Eran esa clase de mierdas que yo odiaba de sobremanera.

Para tratar de remediar la situación, la llevé de paseo. Era algo chantajista pero funcionó, o eso creí, bueno, funciono en un principio. Maldito jueves.

Cuando manejaba para dejarla en su apartamento comencé a pensar en la gran cantidad de trabajo que tenía. Mil veces carajo. Ella estaba en silencio pero éste se rompió cuando tomó su teléfono y contestó. Cuando mencionó al estúpido de Newton comencé a alterarme. Maldición, en verdad era una perrita llorona celosa.

-Sí es eso, pero yo…bueno te llamaré pero haré todo lo posible para ir-desgraciado Mike. Ella saldría con él, de ninguna jodida manera.

-¿Vas a salir?-pregunté mientras apretaba el volante. Estaba encabronado.

-Ehh…tal vez ¿Por qué?-¿Había dicho "¿por qué"?

-¿Con él? ¿Con Mike Newton?-pregunte incrédulo, tenía que averiguar sobre esa cita.

-No es una cita. No estoy en condiciones de tener citas con otras…personas-dijo y me reí. Bueno al menos sabía eso.

-¿De qué va la risa?-no conteste de momento. Estacione el auto lejos de su edificio

-Siempre estás con otros-repetí mis palabras

-No estoy con otros. Son mis amigos y solo hablo con ellos-ya lo sabía.

-Amigos con los que ya has estado-finalmente estaba diciendo todo lo que siempre quise decir desde que esos cabrones se acercaron a ella. Apreté mis puños.

-Eso no quiere decir que no dejen de ser mis amigos-Jodidos amigos putos que quieren meterse de nuevo en tus bragas, nena. Pensé amargamente-¡Eres un hipócrita! Tú también haces eso, nunca te he prohibido que sigas hablando con Kate o con Victoria o Charlotte o con…

En realidad era un hipócrita pero yo jamás había tonteado con alguien desde que estaba con ella.

-Eso es diferente-murmuré

-Dime en que es diferente-su voz sonaba apagada y me odie un poco pero pensé que este sería un buen momento para decirle todo lo que pensaba.

-La diferencia radica en que yo sé tomar mi distancia y no me beso con ellas-mi jodida mente jugó conmigo y me recordó esa historia del chico de Port Angeles en las vacaciones de navidad.

-Creí que ya habíamos aclarado eso-dijo bajito, casi en un susurro

-Lo hicimos, pero tengo buena memoria

-No tienes derecho a reclamarme nada, yo siempre he estado aquí para ti y últimamente solo estoy buscando un momento en donde puedo tenerte completo y no con la jodida escuela en la cabeza.

Sabía que en cualquier momento sacaría a colación eso, pero creí que ese no era el momento para hablar de la escuela y de mis jodidos problemas con ésta.

-No cambies el tema, Bella-refuté

-No estoy cambiando el tema, simplemente no entiendo porque eres así cuando tú ya ni siquiera hablas conmigo y claramente no estoy en tu lista de prioridades, solo dime en qué lugar estoy para reacomodarte en mis prioridades y para que esto en verdad funcione. Bella no siempre estará ahí para cuando tú quieras coger y tengas tiempo, Edward, que es como una vez al mes y es cuando en verdad puedo hablar contigo-casi gritó-esto no es nada sin confianza, yo confío en ti, pero debe ser mutua.

No podía entender porque ahora ella decía eso, negué confundido con la cabeza.

-Ni siquiera ha pasado mucho tiempo desde que estuve contigo-murmuró.

-Esto no va de lo físico, entiéndelo Edward. Tú estás presente en cada decisión que tomo pero, al parecer yo ya no estoy en las tuyas.

Y ahora me culpaba.

-¿Ves esto? Cambias el tema, comenzamos hablando de lo que siempre haces. Siempre estás buscando oportunidades para escaparte de los verdaderos problemas

-Te repito que no estoy cambiando el tema, detente a pensar. Esto va de lo mismo.

No entendía el funcionamiento de la mente de las mujeres, tomé el puente de mi nariz entre mis dedos.

-No entiendo porque estás con ellos si estás conmigo-dije para que retomáramos la conversación en donde la habíamos dejado.

-¿De eso va todo, no?-preguntó alzando una ceja-solo hubieras preguntado eso desde el inicio y te hubieras ahorrado todo esto que ya te tiene cansado. Solo hablo con ellos, estoy contigo, no quiero nada ni a nadie más.

No sabía si hablaba en serio o no y me reí por mis estúpidos pensamientos, eran los mismos que los de esa misma mañana.

-Si me encontrara con ese chico de Port Angeles... no dudaría en creerle a él.

Me arrepentí tan pronto dije esas palabras. Su rostro cayó y sus ojos se llenaron de lágrimas y de dolor. Quise bajarla del auto y acelerar directo a un edificio para estamparme y morir. Tenía la expresión que nunca quise ver en ella. La misma expresión que tenía aquella vez que estábamos en el estacionamiento y me contó sobre su madre. El día en que me besó y la aparté para ahorrarnos un montón de sentimientos encontrados. Bueno, eso no había servido para nada porque en este momento yo mismo lo había cagado. Sin preverlo, su pequeña mano se estampó en mi rostro.

-No vuelvas a buscarme-dijo entre dientes con voz mordaz, se bajó del auto antes de que yo pudiera detenerla y dio un portazo. Comenzó a correr y cuando yo estaba bajando del Volvo ella ya llevaba ventaja.

-Jodete, estúpido. Idiota cabrón-me dije a mi mismo, antes de comenzar a correr tras ella-¡Bella!-le grité pero ella giró en la esquina y ni siquiera se giró para verme. Bueno, eso me ganaba.

Cuando estaba abriendo la puerta de su edificio volví a gritarle y me miró rápidamente pero así como me miró, desapareció. Me aproximé lo más pronto que pude a la puerta y vi cuando ella apretaba frenéticamente el botón del ascensor. Abrí la puerta justamente cuando la veía desaparecer detrás de las puertas del ascensor.

Llamé a esa cosa pero esa mierda no funcionaba como debería y por su culpa no lograría llegar a Bella antes de que se encerrara en su apartamento.

Finalmente esa cosa abrió sus puertas pero cuando llegué al pasillo de Bella ya no había nadie. Maldición.

Aporreé la puerta frenéticamente y escuche el gritito de Bella, entonces la llamé.

-¡Bella!-seguí llamando a la puerta pero era obvio que nadie abriría-¡abre por favor!-estaba jodidamente desesperado y de ninguna manera la dejaría ahí sin arreglar todo lo que yo mismo había jodido.

-¡No quiere hablarte!-Rosalie gritó. Maldición, si esa Rubia estaba de su lado seguramente las posibilidades de que Bella quisiera escuchar eran menores.

Después de unos segundos la puerta se abrió y me aproximé a entrar y ganar esa oportunidad pero Mamá Rubia me prohibió el paso.

-¡Lárgate!-me gritó en la cara-¡No quiere hablarte, no quiere verte, NO TE QUIERE!-gritó como posesa pero yo no estaba dispuesto a irme.

-Rosalie por favor. Déjame entrar para hablar con ella-le imploré pero ella no dio su brazo a torcer. Bella lanzó un grito que fue ahogado rápidamente y Rose negó en ese momento.

-¿Ya la escuchaste? La jodiste, Edward-escuchar la verdad en boca de alguien más fue un bofetón al rostro peor que el que Bella me había dado. La mejilla aún me ardía un poco, creía que tenía sus pequeños dedos marcados-Ahora lárgate antes de que te patee las bolas-lo sabía, Rosalie la protegería e impediría que hablara con ella.

-No me iré-Rubia era fuerte y tenía las bolas que a mí me faltaban así que intentó cerrar la puerta en mis narices pero peleé contra ella y me enterró sus uñas locas en la mano derecha y en el rostro. Maldita sea-por favor, Rosalie. No me iré hasta que hable con ella-dije agitado-¡Bella!-grité de vuelta sobre el hombro de Rosalie-¡Bella, por favor!-no me importaba armar un lío y que todo el mundo en el edifico de Bella se enterará, ella lo valía.

Pero lo peor de todo fue cuando escuche su voz negándose a hablar conmigo y a arreglar las cosas.

-¡Vete!-gritó y escuche que lloraba fuertemente.

-Ya la oíste. Si vuelves a aparecer por aquí o a intentar hablar con ella, yo misma te mataré-me dijo Rosalie cruzándose de brazos, cuando iba a argumentar ella cerró fuerte y rápidamente la puerta frente a mí. Le di una patada y la golpeé con el puño, pero no me fui y me resbalé por la pared hasta que caí al piso. Me pasé las manos por el cabello y escondí mi rostro entre mis brazos apoyando mi barbilla en mis rodillas. Un estremecimiento recorrió mi espina dorsal al imaginarme que nunca más volvería a hablar con ella y que jamás me perdonaría.

-Jodida mierda-espeté molesto conmigo mismo.

No supe cuánto tiempo pase sentado ahí y me bajé de mi ensoñación cuando escuche una puerta abrirse. Alcé la vista rápidamente y me encontré con los ojos sorprendidos de Alice.

-¡Oh!-luego me miró con lástima, seguramente lucía como la mierda-ella ya está dormida, no creo que vaya a hablarte ahora. En realidad pareciera que no quiere volver a verte ni a hablarte en su vida-hice una mueca

-¿A dónde vas tú? No te envió Rubia para ver si seguía yo aquí ¿verdad?

Ella negó con la cabeza.

-Voy con una vecina-hasta ese momento no me percaté de que llevaba una caja en sus manos-la pobre tiene una pierna rota y no tiene nadie quien la ayude. Me ofrecí a hacerlo-sonreí sin ganas.

-Bueno…buena suerte

-Gracias-se giró sobre sus talones y comenzó a andar-adiós, Edward-murmuró y me di cuenta en ese momento de la implicación de sus palabras. Bella no quería volver a verme y estaba seguro de que Duende y Rubia me evitarían a toda costa. Algo de lealtad a la castaña o algo así.

Suspire.

-Adiós, Alice-ella medio sonrío

-En realidad lamentó que esto haya terminado así-comenzó a caminar antes de que yo pudiera contestar.

Después de un rato suspire y me puse de pie lentamente. Tal vez me iba de aquí, pero eso no significaba que me rendiría.

Esa noche no dormí y no me importó tener clases el día siguiente. Me encerré en mi habitación, luego me senté en la escalera de salida de emergencia que estaba junto a mi ventana y comencé a beber y a fumar mientras veía la foto de Bella.

Estaba metido en una gran mierda y parecía que no saldría pronto de ella.

Los siguientes días los pase en estado zombi. No comí ni bebí y ni siquiera me preocupe por estudiar o tomar un baño, que según Emmett y Jasper era necesario.

Ellos vinieron al día siguiente a mi habitación antes de que se fueran a la escuela.

-Oye compadre ¿no vas a ir a clases hoy?-Emmett dijo mientras abría la puerta fuertemente. Jasper encendió la luz y me quejé.

-¿Qué putas?-Jasper murmuró-¡Oh mierda!-dijo después de un segundo, seguramente dándose cuenta de la gravedad de las cosas.

-¿Qué carajos paso, hermano?-preguntó Emmett

-Lárguense-gemí y me zambutí más en las mantas.

-¡No!-Jasper dijo-¿Qué paso? ¿Una pelea con Jelly Bells?-sus palabras fueron como un latigazo.

-¿Tan fuerte estuvo, compadre?-dijo Emmett de nuevo con un estúpido y horrendo acento mexicano.

-Terminó conmigo-dije contra la almohada

-¿Qué?-dijeron y se acercaron, Emmett me quitó las mantas de encima

-Terminó conmigo-repetí dolorosamente

-¡¿Qué?!-chillaron-¿¡Porque?!

-Porque soy estúpido-dije con voz muerta

-¡Santo Dios!-Emmett se abanicó con la mano

-¡Santísimo sacramento del altar, en la tierra y en todo lugar!-Jasper se pasó una mano por el pecho.

-Cállate, vaquerito-gemí

-¡Eso no puede ser!-Emmett ladró

-Sí puede ser, perro. Ya pasó-me queje

-¡No! No me pase todo un día pensando en la idea de esas cartas para que su relación fuera tan malditamente corta-pataleó-Necesito pensar en algo para una reconciliación-se dejó caer en mi sofá cama y se frotó las sienes. Jasper rodó los ojos.

-¿Qué le hiciste?-me miró feo. Puta madre.

-Solo hice algo malo…algo que pareció que no confiaba en ella

-Idiota-me arrojó un cojín al rostro y me queje-¿y qué diablos le paso a tu mano y a tu cara, papi?

-Me abofeteó y la novia de este cabrón-le arroje un cojín a Emmett en el rostro-me arañó

Jasper se rió y lo vi feo.

-Eso pasa cuando te metes en las sábanas de las chicas Swan-Hale-Brandon-se dejó caer en mi cama-todas se ponen como locas sobreprotectoras

-Ellas son geniales-Emmett se puso de pie mirando su reloj-y por esa misma razón tú, idiota nihilista*-me señaló-vas a pensar en una jodida manera de volver con Bella Vita porque no renunciaré a su comida-me arrojó el cojín de vuelta-ahora tengo que irme pero si cuando vuelvo no has pensado en algo te voy a arrancar las bolas-salió dando un portazo y gemí.

-Ya lo oíste, viejo-Jasper se puso de pie-debería ser buen amigo y quedarme a consolarte pero tengo clases así que…-se escudó con las manos

-Claro, déjenme aquí solo. Ya me hicieron sentir como mierda

-Creí que ya te sentías así…ya sabes-su dedo recorrió mi cuerpo señalándome-tu olor…tu resaca…una mierda

-Vete a la chingada-dije antes de que cerrara la puerta.

Para cuando Emmett y Jasper volvieron había pensado en algunas formas de lograr encontrarme con Bella pero Emmett las desaprobó.

-Papá Noel, no puedes vestirte con una botarga y raptarla para que hable contigo-negó con la cabeza. Jasper se rió.

-¿Por qué Papá Noel?-yo también me preguntaba eso

Emmett se rió.

-Rose me dijo que Bella dijo algo así entre sus lágrimas y mocos ayer. Ahora te llamas Papá Noel para ella-me señaló-porque primero la ilusionas y después se da cuenta de que no existes

-Vete. A. La. Chingada. Puto-dije entre dientes mientras él y Jasper se doblaban de la risa-¿saben algo? Me voy-dejaron de reírse en cuanto tome las llaves de mi auto

-¿A dónde vas?

-A comprar mi disfraz-Jasper negó con la cabeza

-Deja de ser tan llorón y ponte a pensar

-No se me ocurre nada-me deje caer en el sillón.

-Entonces, Santa, no te quejes cuando Bella te pase por enfrente con otro Santa-dijo Emmett y suspire.

Finalmente, la oportunidad para hablar con ella llegó sin pensarlo. El martes cuando estaba tirado en mi habitación llorando como Magdalena mi celular sonó y fruncí el ceño al ver que era Duende.

-Hola

-Ugh, Edward, te escuchas mal-rodé los ojos-como sea, ¿quieres hablar con Bella?-me senté rápidamente

-Si ¿Cuando? ¿Dónde?

-Hoy, cuando ella vuelva de clases. Vienes acá y hablan

-¿Ella lo sabe?-pregunte emocionado

-No…esa es la razón por la cual llegarás antes de que ella lo haga

-De acuerdo-dije agitado y ella soltó una risita.

Cuando toqué la puerta de su apartamento me estaba cagando en los pantalones, Rose abrió y me hizo una mueca desdeñosa.

-Si llora más esta noche juro que si te mato-dijo haciéndose a un lado.

-Que linda bienvenida, Rose. Yo también te quiero-bromeé

-Cállate. Yo te odio-dijo antes de caminar por el pasillo y perderse en la sala. Rodé los ojos y fui hacia ahí.

-¿Qué se supone que le voy a decir?-le pregunte y ella se encogió de hombros desde su lugar en el sofá

-No sé, amigo. Dale una de esas diarreas verbales que haces-iba a golpearla. Podía sentirlo venir-solo recuerda ya no ofenderla

-No eres de ayuda, Rubia-me deje caer junto a ella

-Edward en verdad no sé qué carajos quieras decirle o lo que ella te dirá primero. Tal vez te golpea en la cabeza con un libro y te saca a patadas-un comentario más de ese tipo y la golpearía. No me importaba lo que el estúpido de Emmett dijera, sería mi venganza por no ayudarme a arreglar esta gran mierda.

-Te repito: No eres de ayuda

Bufó y se pasó las manos por su despampanante cabellera.

-Ugh, Edward. Eres tan putamente difícil-y ahora el culpable era yo-empieza con un "hola" es obvio que ella tiene un montón de cosas que decirte

La puerta del apartamento se abrió y la mire asustado. Ella rodó los ojos.

-Solo es Alice

-¡Holaaa!-llegó dando saltitos y toda sonriente, como si una avalancha de mierda no fuera a caer sobre mí en pocos minutos.

-Hola, Alice-la saludó Rose-¿me trajiste mi ungüento?

-¡Santo Dios!-gemí y Alice soltó unas risitas.

Ellas comenzaron a hablar de mierda y media de la que hablan las chicas, mientras yo me enterraba en mi asiento y pensaba en que putas decirle a Bella, si es que me daba una oportunidad y no me golpeaba en la cabeza con un libro y me sacaba a patadas.

Pshh, iba a ser jodidamente difícil.

-Oh, Edward-de repente Alice recordó que estaba ahí-¿puedo ofrecerte algo?

-¿Tienes una pistola?-Rosalie rodó los ojos

-Deja de llorar-vio el reloj en la pared-Bella ya debería de estar aquí-tomó su teléfono y la llamó.

-Bella ¿ya vienes a casa?... ¿Dónde estás?-Rose rodó los ojos ante algo que ella le dijo-¡Oh, ehh! Para nada…solo que…como no dijiste en la mañana que te desviabas pues…como sea, Bella-chilló desesperada y Alice negó decepcionada con la cabeza-Date prisa, hay un asunto pendiente que tenemos que arreglar-Rubia me guiñó un ojo y le hice una mueca, me mostró el dedo medio-No, no es malo, solo…Alice quiere que estés también aquí-Alice la miró confundida-Bella le dijo algo más y Rose colgó haciendo una mueca.

-Está en la librería, aunque dijo que ya venía bueno…vas a tener que esperarla como diez mil horas-me miró

-No importa

-Oww, Edward, te ves muy mal-Alice me miró con pena-¿estás seguro que no quieres algo? Que no sea una pistola

-¿Un cuchillo?

-¡Oh por Dios!-Rosalie alzó las manos al cielo

-Cállate-le dije.

Después de unos minutos, ellas me enviaron a la habitación de Bella, así sería más difícil que me sacara. Bueno, debía darles sus puntos.

Espere como quince minutos en su habitación y aproveché para tomar su almohada y oler su perfume. Necesitaba una gran dosis de esa cosa. Luego abrí su cajón de ropa interior y rebusqué viendo todas sus braguitas de encaje y de colores. Tomé una azul y la metí en mi bolsillo. Cuando escuché la puerta principal abrirse, salté y me giré para ir a apagar la luz y cuando iba hacia la cama me golpeé con un mueble en el dedo meñique de mi pie derecho y comencé a saltar, pero rápidamente me senté en la orilla de su cama y trate de controlar mi respiración y mi dolor, aunque este último era imposible. Después de medio minuto, la puerta se abrió y se cerró rápidamente. Encendió la luz y deduje que de alguna jodida y loca manera sabía que estaba ahí porque se dio la vuelta lentamente, como esperando lo peor o no queriéndome ver. Ese pensamiento me dolió un poco e hice una mueca pero la borré antes de que Bella pudiera verme el rostro. Me puse de pie lentamente.

-Hola-dije bajito

Cuando me miró sus ojos se abrieron un poco y caminó hacia la cama a dejar todas sus cosas.

Miré hacía ahí antes de hacer contacto visual con ella y vi la portada de un libro erótico. Jesús. Lo que esta chica compraba. Tal vez necesitaba de eso, bueno yo estaba dispuesto a ayudarla. Concéntrate me dije a mi mismo antes de que mi mente comenzara a divagar.

-¿Debería estar sorprendida por esto?-preguntó y se sentó. Volví a mi lugar y en un movimiento en falso mi pierna tocó la suya y ¡Santa mierda! Estaba nervioso y sentía cosquillas donde la había tocado.

-Necesitamos hablar-¿enserio, Edward? Me golpeé mentalmente por mi estupidez.

-No tengo nada que decirte-Demonios, ahora ella se iba a poner difícil. Había sido demasiado hermoso para que todo fuera verdad.

-Claro que sí. Tienes tanto que decirme, Bella-la mire fijamente.

-Bueno… ¿y porque no inicias tú?-¡No! Eso no era lo que seguía en el guión, se suponía que ella diría algo primero. En estos momentos quería ir a la sala y traer a Rubia de los cabellos y mostrarle que se había equivocado.

-Te extraño-nada mejor que la verdad. Me miró y sus ojos me hicieron gelatina. Miré su boca roja y quise besarla por todo este tiempo que habíamos estado separados. Ella movió ligeramente los labios y así como ese movimiento me distrajo también me trajo de vuelta a la realidad, así que aparte mi vista de ahí y la mire a los ojos-¿tú no me extrañas?-intente hacer la psicología inversa. Algo que había aprendido de Jasper.

-Jamás te había extrañado tanto-y ahí estaba la prueba de que no podíamos vivir separados. Demonios sonaba tan fácil la solución.

-Entonces ¿Por qué no lo retomamos en donde lo dejamos?-le pregunte desesperado pero ella negó.

-No es tan fácil, Edward-murmuró. Sonaba fácil, pero era jodidamente complicado.

-¿Por qué no es fácil? Te extraño, me extrañas, me quieres y yo también te quiero-intente la opción más sencilla pero como había dicho antes, la chica era inteligente. Rodó los ojos ante mi estúpido comentario. Si así sonaba para la demás gente desde que ella había terminado conmigo no entendía porque aún no me habían asfixiado con mi propia almohada.

-Hay tanto de que hablar, ni siquiera puedo imaginarme cuando terminaremos

-Comienza ahora-mientras más rápido mejor. Dios, era un idiota.

-No confías en mí, jamás pudimos identificar la etapa de amigos y noviazgo, no me perdonas y no sé qué hacer-saber que ella se había dado cuenta de la gravedad de las cosas hizo que se me contrajera el estómago.

-Ya te había dicho que no era experto en esto y, aun así me aceptaste. Habíamos estado trabajando en eso, Bella. No termines con esto solo por eso, por favor-lo habíamos acordado desde los primeros días de nuestra relación y nadie había puesto objeción. No podía tolerar que esto terminara solo por eso, era demasiado hipócrita.

-Estoy de acuerdo con eso, pero… ¿y la confianza?-me miró a través de sus pestañas y me di cuenta de que sus ojazos aún me tenían arrodillado

-Confío en ti-y otra vez esa ceja, ella no me creía. En absoluto. Y estaba seguro que trabajaría en eso-pero no en ellos. Tienes una lista de pretendientes larga, algunos ya los conoces pero otros te sorprenderían y en verdad soy inseguro y, tu eres la causante de eso. Eres demasiado buena como para creérmelo-ya estaba, ahí estaba la verdad. Ella sonrió sin alegría.

-Esa noche me demostraste que no creías en mí-y si, la había cagado en grande. Eran esas palabras las que me encargaría de sacar de su cabeza tan terca.

-Mira Bella, estoy jodidamente enamorado de ti y te necesito y te extraño como no tienes una idea, soy inseguro como la mierda y siempre me estoy preguntando si soy lo suficientemente bueno para ti. Tienes esta luz que…-negó fascinado con la cabeza-nunca estoy seguro si puedo mantenerla así o no ¿entiendes?-estaba perdiendo mi dignidad y mi orgullo aquí, en verdad estaba intentando arreglar esto. Jamás le había dicho eso, me lo había guardado pero creí que era ya tiempo de hacerlo.

-Edward yo te quiero y también te extraño…como el infierno y, siempre estoy celosa, ellas son tan zorras pero confío en ti, en verdad lo hago. Me tienes irremediablemente fascinada-pero ellas no eran nada comparadas con ella. Yo la quería a ella no a esas otras chicas y sabía que ella siempre estaba celosa pero era demasiado buena ocultando ese tipo de cosas. Ella era fuerte y yo era un jodido débil.

-No tienes idea de cuánto me alegra escuchar eso

-Entonces…-

-No confío en mí mismo como para cambiar esta situación. Creo que finalmente tengo que empezar a creer que te tengo-yo era estúpido y patético. No entendía porque ella se había fijado en mí teniendo ese carácter y esa vitalidad suya.

-¿Entonces esto va de tu falta de confianza en ti mismo?-parecía que se había ablandado un poco

-Creo que sí-que idiota era. Me reí de mí mismo. En VERDAD iba a necesitar una dosis de orgullo y dignidad cuando saliera de esta habitación-Dios, soy patético-hice eco de mis pensamientos y ella también se rió. Eso había sido un poco duro.

-No eres patético-negó con la cabeza pero su sonrisita no se borró-Edward-la miré y lentamente su pequeña sonrisa se borró-¿Por qué estallaste esa noche?

Suspiré

-Estoy cansado ¿sí? Estoy hasta la madre de la escuela y solo quiero un respiro, estoy estresado, eso no es razón alguna para lo que hice pero eso me pone de mal humor y muchas veces me guardo cosas y estallo…por favor, perdóname-y en estos momentos que le contaba esto, pareciera que ella en verdad no me conociera.

-Solo te perdonare si prometes que nunca volverás a decirme eso-dijo bajito y sus ojos brillaron un poco. Me iba a aferrar a esas palabras como un náufrago a un pedazo de madera en medio de una tormenta.

-Te lo juro-dije sin pensarlo

-De acuerdo, mocoso. Estás perdonado-escuchar que dijera eso me alegro un poco y me reí junto a ella. Sabía que ambos no soportábamos tanta tensión y tenía que haber una broma en medio para poder continuar.

-¿Entonces…?-pregunté dudoso de lo que seguiría de aquí

-Aún tengo que pensar algunas cosas, Edward. Tenemos-era cierto- y lo sabes

-Sí, lo sé

-¿Entonces…?-me miró dudosa y resistí el impulso de acariciarle la mejilla.

-Tenemos que pensar algunas cosas ¿te veo luego, entonces?-que diga que sí, que diga que sí

-Sí, creo que sí-¡Sí!

-De acuerdo-me levante escondiendo mi entusiasmo-hasta luego, Bella-fui hacia la puerta y la abrí listo para irme. Si me quedaba un segundo más no iba a resistir y la iba a besar y eso no arreglaría nada.

-Hasta luego, Edward-le sonreí levemente y cerré la puerta tras de mí.

Salí del apartamento sin buscar a Duende y Rubia para agradecerles, sabía que era irrespetuoso pero mi cabeza no daba para más.

Me subí a mi auto y en silencio me dirigí a mi apartamento. A pesar de que quería estar solo, ir hacia el estacionamiento no valdría la pena. Ese sitio no me llamaba la atención sin ella.

-¿Cómo te fue?-Emmett preguntó sobre el sonido de sus videojuegos. Puso pausa y mire a Jasper con el ceño fruncido. Jasper me saludó.

-¿No se supone que eso es tu trabajo?-le pregunte a Emmett mientras me sentaba a su lado y ambos miramos a Jasper que estaba en el piso trazando líneas sobre un plano.

-Ehh…algo así-negué con la cabeza decepcionado. Jasper era tan estúpido por ayudarle a Emmett después de que él le había rapado la cabeza.

-Solo me está ayudando, Abogado ¿vas a demandarme?-bromeó Emmett echándose un puñado de cacahuates a la boca.

-No jugaré contigo, arquitecto. Conociéndote raparás mi cabeza mientras duermo-dije para que Jasper se diera cuenta que Emmett era el culpable.

Emmett me lanzó un cojín al rostro y Jasper lo miró desde el piso.

-¿Tu lo hiciste, Emmett?-preguntó dudoso y me reí

-Fue él, amigo. Deja ahí ese plano. Este puto-mire a Emmett-no merece la ayuda de nadie

Emmett me golpeó en la espalda fuertemente y Jasper le arrojó la regla al rostro.

-Vete a la chingada-le gritó y se sentó en el sillón.

-Jodido Judas-Emmett me miró feo y se sentó en el piso para seguir con su plano-¿Sabes qué? Ya no me importa cómo te fue con Bella Vita.

Me reí

-¿Qué te dijo?-Jasper me miró y suspire.

-Dijo que estaba bien y que tenía que pensar en otras cosas-tomé cacahuates del tazón y Emmett me miró feo. Le arrojé un cacahuate al ojo.

-Vaya, eso es algo bueno-Jasper me alzó el pulgar

-Espero que te diga que no-Emmett murmuró mientras veía su estúpido planito de niño de cinco años.

-Wow, no sabía que eras tan rencoroso, Voldemort-dije y Jasper se rió

-¡Oh, mira esa paloma, Edward! Trae un mensaje de Bella, dice que te vayas a la chingada-Emmett era un idiota.

-Eres tan gracioso, amigo-le dije y me puse de pie-¡Oh, mira esa otra paloma! Dice que tu jodido plano esta chueco-moví su mano cuando trazaba una línea arruinando así su trabajo.

Jasper se rió fuertemente y me estiré.

-Iré a masturbarme un poco, no quiero que Voldemort me lancé un Avada Kedavra-Jasper se rió

-Voy contigo-se puso de pie y Emmett nos miró

-¿Quién va a jugar conmigo la otra partida?

-Nadie-Jasper espetó-muérete-lo golpeó en la nuca antes de que me siguiera a mi habitación.

Jasper cerró la puerta de mi habitación tras de sí y yo lancé mi gorra a mi cama.

-¿En serio vamos a masturbarnos?

-¡No!-se rió-bueno, tú puedes hacerlo. Ahí está mi baño

-No, qué asco. No voy a masturbarme donde tu cagas. Gracias-se dejó caer en mi cama y me senté en mi sillón mientras me reía.

-Vas a ayudarme a arreglar esto-él bufó

-Está más claro que el agua, viejo. Solo sé tú mismo. Eso siempre las pone de rodillas…bueno, ya sabes a lo que me refiero. No vayas a creer que le estoy faltando el respeto a Bella y que…

-Sí, sí, continua-le hice un gesto con la mano

-Bueno, te decía que seas tú mismo, eso las pone locas y se derriten como arcilla en tus manos, papá

-Sí, eso no funciono. Fui yo mismo y ella terminó conmigo

-Uy, ¿tan malo eres?-le mostré el dedo medio-lo siento, es broma. Entonces no seas tú mismo. Seguro ella tendrá algo que decirte de todo esto que pensará y toma eso. La palabrería sale fácilmente y si ves que no está funcionando miente un poco. Bájale una estrella, haz que te diga "papi" o algo y cuando ella te lo recuerde luego, le dices que estabas borracho pero solo cuando ya estén juntos de nuevo.

-Eso apesta, hombre. ¿Por eso estás con Alice?-negué con la cabeza-pobre Duende.

-No, mi táctica es diferente-murmuró-pero no puedo decírtela, pierde el toque

-Vete a la chingada. No ayudas en nada

-¿Oh, no ayudo en nada? Escucha esto, amigo. Hay rumores de que Nessie dará una gran fiesta este sábado y obviamente todos iremos-iba a negar pero me detuvo-aun no termino-rodé los ojos-llamaré a Ali y le diré que junto con Rubia convenzan a Bella y la lleven arrastrando si es necesario. Entonces, tú te acercas, se van a lo oscurito y hablan y ¡BUM!-chocó sus puños-son novios de nuevo ¡Taraaaan!

-Eso suena bien pero ¿crees que funcionará? Porque en verdad no tengo ánimos de ir a una fiesta

-Claro que funcionará. Es pan comido.

Lo mire escéptico. Jodido Jasper si esto no funcionaba.

-¿Estás seguro que irá, verdad?-le pregunte otra vez a Jasper.

-Sí, hombre. Si irá-contestó aburrido

-De acuerdo. Emmett dame las llaves, si Bella no está ahí no pienso quedarme-Emmett rodó los ojos.

-¿Y quién cojones vendrá por nosotros?-preguntó

-Váyanse con ellas. Necesitan coger un poco-le insté a que me diera las llaves. Me las dio de mala gana y me las eché al bolsillo del pijama.

-Andando-dijo Jasper-aun no llegan ellas pero Alice dice que Bella viene atada en el auto

-Uh, no sabía que a Bella le gustaban esas cosas ¿lo intestaste alguna vez, Edward?-Emmett meneó las cejas

-Cállate y entremos antes de que me arrepienta-bufó y bajamos del auto para entrar a la fiesta.

Nos dirigimos a buscar algo de alcohol y mientras comenzaba a beber de mi cerveza, Nessie se acercó y nos saludó.

-¿No vienen con ellas?-miró detrás de nosotros-¿Dónde están?

-Ellas vienen en camino-Emmett le contestó con la boca llena de comida

-¿De dónde sacaste esto?-Jasper le preguntó y ambos se giraron a la mesa

-¡Oye tú!-Nessie me llamó-¿se puede saber porque ya no dejas que Bella hable conmigo?

-¿Qué?-pregunté confundido

-Hace tiempo que no la veo ¿Cómo está?-Emmett soltó una carcajada y respire hondo controlando mis ansias de golpearlo.

-Bella terminó con Edward-se burló

-¿¡Que?!-Nessie gritó y me miró, dio un salto y me jaló del cabello alejándome de ahí, Emmett y Jasper se rieron-¿¡Se puede saber, idiota, que fue lo que le hiciste?!-me golpeó en el pecho.

-¿Por qué todos insinúan que le hice algo?

-Porque Bella es una perita en dulce

-Sí, claro-me burlé-dile eso a los golpes que me dio

Su expresión era imperturbable.

-No estoy bromeando, Edward Idiota Cullen

-Eso es un poco duro, creí que tú estarías de mi lado. Todas ustedes son unas feministas malditas que se unen y…

-Bella acaba de llegar-Nessie murmuró

-¿Qué?

-Bella acaba de llegar y está viendo hacia acá. No mires-pero me giré y vi hacia la entrada-sí, idiota. Dije que mirarás con disimulo-escuche vagamente la voz de Nessie.

Bella estaba ahí de pie mirándome y me quedé congelado cuando su mirada se cruzó con la mía. Su atuendo estaba diseñado específicamente para terminar con mi cordura y mi auto control.

-Perfecta-susurré antes de que ella desviará la vista y avanzará hacia la multitud.

...

Nihilista: La palabra se convirtió en un término de burla para las generaciones más jóvenes, perdidas y radicales. Se utiliza a menudo para indicar un grupo o filosofía caracterizado por la falta de sensibilidad moral, creencia en la verdad, belleza, amor o cualquier otro valor y ningún respeto por las convenciones sociales anteriores.

No creo que pueda actualizar otra vez antes de Año Nuevo así que ¡Feliz año! Cumplan sus sueños y bendiciones y amor para ustedes y sus familias. Las amo, muchas gracias. Feliz 2016.