Disclaimer: Twilight y sus personajes le pertenecen a Stephenie Meyer, yo solo juego con ellos.
Vamos con más de Malibú, ahora ¡a leer!
Confesiones de un universitario
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CAPÍTULO 42
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BPOV
Nos dimos esa mirada. Nessie daba miedo regularmente, pero cuando se trataba de juegos era mejor correr y no mirar atrás. Di un paso hacia atrás lentamente y me miró feo.
-¡Un círculo, en el centro, YA!-Nessie aplaudió y comenzó a picar botones en su celular. Obviamente los más inocentes comenzaron a acercarse, creí que Emmett sabía de eso pero fue el primero que corrió para obedecer las órdenes de Nessie.
Ella nos miró.
-Un círculo-instó y señaló con su cabeza. Carajo.
-¿Se supone que esto va a ser divertido?-Kevin le preguntó a Edward cuando vio nuestras expresiones.
-¡Va a ser jodidamente divertido, pequeño Kevin!-y esa fue Nessie dándonos una mirada fea. Mejor la obedecimos y nos acercamos. Y ese había sido el apodo para Kevin, luego comenzaron a decirle a Heidi que llamarían a la policía. "No sé si regalarte dinero para la fianza o para los pañales" le había dicho Emmett cuando lo presentó grupalmente. El pobre chico enrojeció. Eso amigo, agradécele a tu novia asalta cunas.
Nos sentamos en el piso formando un círculo y Nessie pateó la botella para que quedara en el centro.
-Les aconsejó que mejor se sienten junto a sus chicos-nos miró cuando el círculo se dividió. Mitad hombres, mitad mujeres-a menos que quieran hacerlos dudar de su orientación sexual-ellos jadearon y Rose fue la primera en correr y en alejar a Edward de un golpe para poder sentarse junto a Emmett.
El círculo quedó casi perfectamente equilibrado, chico chica chico chica, la cadena se rompía al llegar a Los Cuatro Solitarios.
-¿Ven eso?-Rose dijo señalando el espacio junto a ellos-ya deberían conseguirse una novia
Emmett se rió escandalosamente y el resto lo seguimos.
-Las cosas no salieron muy bien con Tanya-dijo Collin negando con la cabeza, los chicos se rieron disfrutando de una broma privada.
-¿Están listos?-preguntó Nessie emocionada mientras le subía a la música-Rose, ayúdame con esto-le arrojó su celular y ella lo atrapó hábilmente-gira la botella y léelo en voz alta
-De acuerdo-asintió la Rubia y le meneó las cejas a Edward.
-Prepárate para que todos toquen el trasero de tu chica, Miss Bellum-se burló y Edward hizo una mueca.
-¡Empecemos!-chilló Nessie-¡Edward eres el primero!
Mi chico levantó la vista asustado rápidamente.
-¡¿Qué?! ¿¡Yo porque?!
-Por estar haciendo caras, ahora te callas y giras la botella. No va a tocarte a ti, idiota-ella rodó los ojos.
-Ugh, carajo-se irguió y giró la botella. La botella apuntó a Alice, ella soltó un gritito.
-De acuerdo, Duende-dijo Rose y esperó a que algo pasará en la pantalla del celular de Nessie, luego soltó una risita-"Dale un beso a la persona que consideres más atractiva…-Alice la interrumpió con un gritito de júbilo- QUE NO SEA tu novio"
Nessie se rió.
Estaba segura que esa última parte no estaba ahí escrita pero como sea. Nessie había hecho un buen trabajo, Rose y ella eran unas perras.
-¡Eso es injusto!-chilló Alice
-¡Sí!-la siguió Jasper.
-¡AAAGHH!-dijo Edward-¡Solo hazlo y ya!
-¡No puedo hacerlo! Es traición extrema
-¡Pon esa canción, viejo!-le dijo Mike a Brady y él asintió divertido. "Bad blood" sonó otra vez y me reí.
-Ugh, de acuerdo-dijo Alice y se puso de pie-¿beso exactamente en dónde?-preguntó
-No lo dice-le contestó Rose. Alice gimió acongojada y yo estaba realmente expectante para ver a quien iba a besar. Ella caminó hacia donde estábamos nosotros y se agachó frente a Edward. Lo besó en la mejilla.
-¡Oh sí, nena!-Edward dijo entusiasmado y yo jadeé.
-¡Puta madre!-gritó Brady-Bella creo que tu blusa se ha llenado de sangre en la espalda por enésima vez en el día. El puñal sigue enterrado-hice una mueca y Alice se fue corriendo a su lugar.
-Perra-Rose musitó negando decepcionada con la cabeza-a su propia hermana.
Yo estaba muy herida así que solo me quedé ahí esperando a que el juego siguiera.
-Bella es tu oportunidad para vengarte-dijo Nessie cuando la botella me apuntó.
-"Agarra un vaso con agua y arrójasela a la persona que tienes enfrente"-Rose dijo riéndose y todos hicieron lo mismo. Alice era la persona de enfrente.
-¡Oh Jesús!-dijo ella y la miré feo. Jessica me pasó el vaso y fui hasta Alice.
-Ojala que se te pudran los labios-le dije mientras se lo arrojaba a la cara. Se rieron y regresé a mi lugar-maldita-susurré y Edward echó su cabeza hacia atrás riendo.
-¡Sigamos!-dijo Rose.
-Oh, esta es ligera. "¿Qué tan seguido ves porno?"-preguntó Rose, Jake miró, menando las cejas, a Nessie
-Oh, todo el día, todos los días-dijo con voz insinuante y Brady fingió vomitar audiblemente.
-La porno real no cuenta aquí-dijo Rose aburrida
-Oh, bueno…entonces como…tres o cuatro veces a la semana-contestó sinceramente Jake.
-¡¿Qué?!-Nessie jadeó.
-¡Sigamos!-Rose salvó la situación y se rió-esta mierda es vengativa-meneó la cabeza cuando la elegida fue Nessie-"¿Con cuántas personas has tenido sexo en tu vida y menciona sus nombres?"
El rostro de Nessie se tornó rojo y Brady se rió de ella. Jake le dio un trago a su cerveza, fingiendo ignorar el asunto.
-Oh, son pocas personas-dijo-he dicho "personas"-recalcó pluralizando hombres y mujeres.
-¡Jodida madre!-Emmett dijo antes de beber de su trago.
-Ehh…está bien-ella se quedó callada mientras pensaba seriamente.
-¿Qué canción quieren?-preguntó Brady
-¡22!-contestó Renesmee
-¿¡Con 22?!-Jake preguntó escandalizado.
-¡No! Ese es el nombre de la canción-rodó los ojos y el color volvió al rostro de Jake-en realidad son como diez-contestó-veamos…Alex, James, Kevin…-luego miró a Heidi y a Kevin-no el Pequeño Kevin, otro Kevin-luego siguió-John, Collin-Collin meneó las cejas y se detuvo cuando Jake lo miró y puso cara seria-alguien más pero no recuerdo su nombre, Felix, Brady…-lentamente me llevé la mano a la boca y me mordí la palma para no reírme, Edward había dejado soltar una pequeña risita y esa casi fue mi pérdida. Luego comenzamos a reírnos ambos, obviamente nadie sabía de porque lo hacíamos-Edward…-dijo Nessie y dejé de reírme.
-¿¡Qué?!-pregunté enojada. Ella se rió.
-Bella estás perdiendo mucha sangre-canturreó Brady
-¡Claro que no! Tu novio tiene clamidia o quien sabe que mierda
-¡Oye!-Edward se quejó
-Como sea…-Nessie siguió-Ben y Jake
-¡Jesús!-Rose se abanicó con una mano-y ahí ni siquiera había mujeres, Ness.
Kate tuvo que contestar:
-"Menciona la persona con la que has tenido el mejor sexo o beso en tu vida"
Ella soltó una risita. Ella y yo sabíamos muy bien que había sido Edward pero ella no lo diría, así que solo dijo:
-Garret
Todos hicieron "aww" y rodaron los ojos.
Le entrecerré los ojos cuando su novio no estaba viendo y ella bebió de su trago incómoda. Me reí bajito.
El turno de Jasper fue algo jodidamente gracioso. Rose comenzó a reírse como una hiena y dijo: "Bájale los pantalones a la persona de enfrente"
Edward jadeó horrorizado y Jasper se levantó.
-No me digas que ya no recuerdas esos días-le dijo Jasper mientras le desabrochaba el botón.
-Oh, carajo-Edward se llevó los dedos a los ojos. Nos reímos cuando le dio una palmadita a su paquete y Edward dio un saltito.
-¡Sigamos!-Nessie aplaudió.
Cuando Alice giró la botella me puse nerviosa, esa perra estaba en mi lista de enemigos temporales.
Apuntó a Emmett.
-Oh, sí-Rose canturreó-"Quédate sin camisa por el resto del juego"
-¿Qué? No dice eso-dijo Edward y ella le enseño la pantalla-ugh, bastardo con suerte-meneó la cabeza y bebió de su trago.
Collin gimió cuando Emmett se quedó semidesnudo. Cuando Brady giró la botella, señaló a Edward. Él gimió acongojado.
-Esperamos que lo mantengan para menores de 13-dijo Rose-"Que la persona de la derecha te muerda la panza"
-Yumi-Edward se recargó en sus brazos y llevé mi boca a sus abdominales. Le di una ligera lamida y luego los mordí suavemente.
-Dijimos "morder" no empezar a coger-dijo Ben desde el otro lado de la habitación. Edward le mostró el dedo medio.
El reto de Emmett no le gustó para nada a Rosalie al inicio, pero luego leyó mejor y sonrió.
-"Pon un hielo en tu boca y besa a alguien en el cuello".
No hace falta decir que tuvimos que arrojarles un poco de agua, como a la pobre de Alice para que se separaran. No, pobre Alice, no. Era Perra Alice.
Decidimos cambiar lugares para una ronda más refrescante. Yo me senté donde antes había estado Edward y él en donde había estado yo. Cada pareja hizo lo mismo, de hecho, Los Cuatro Solitarios formaron dos parejas gays.
Edward tuvo su dosis de celos. La botella había apuntado a Jasper y ahora él estaba frente a mí.
Rose se rió.
-Esto es a lo que yo le llamó venganza-meneó la cabeza-¡Jasper! "La persona de enfrente debe sentarse en una silla…-¡Jesús! No sabía que iba a pasar-y tu bailarle por veinte segundos"
-Aww, ¿solo veinte?
-Detente, cabrón-Edward dijo.
Al final, Jasper me bailó por más de veinte segundos.
-Estoy comenzando a pensar en que estoy teniendo mi momento Magic Mike-dije y Rose se rió. Alice rodó los ojos enojada y Edward hizo "aaahh" y rodó los ojos exageradamente.
Cuando la botella apuntó a Edward yo me enojé un poco. Renesmee. Esa perra.
-"Dale tres nalgadas bien fuertes a la persona de la derecha"
Jake y yo estábamos un poco enojados y celosos.
Edward preparó su mano para estamparla en el trasero de Nessie y ella gimió un poco haciendo que todos se rieran.
Unas rondas después, Edward tuvo que hacer otra cosa.
-¡No dejare que me hagas eso!-chilló Rose asqueada
-Oh, Jesucristo-me lamenté y apoyé la cabeza en mis rodillas.
-¿Qué?-Edward se acercó a leer en la pantalla del celular-¡Que puto asco!
-"Lame el pie del jugador a tu izquierda"-dijo Rosalie sin ánimos.
Y como tenía que ser, ella se sacó la sandalia y Edward tuvo que lamerle el pie.
Él fue hacia la cocina a enjuagarse la boca.
Cuando Collin tuvo que publicar en su Facebook "Soy gay" se lamentó.
-¿Cómo putas se supone que voy a conseguir una novia así?-se golpeó en la frente.
Luego, Nessie y Edward sufrieron lo mismo que Jake y yo cuando él tuvo que gemirme al oído. De sobra sabía que el chico hacia lindos sonidos pero obviamente no hizo sus sonidos en mi oído mientras jugábamos.
Jessica ya estaba un poco borracha y cuando le tocó cargar a un jugador del sexo opuesto por cinco segundos hizo que ambos se cayeran. Ella había cargado a Eric y eso fue jodidamente divertido.
-¡Bella!-Rose canturreó-tienes que untarle algo en la cara a Jasper.
-¡No!-él dijo rápidamente y le di una mirada malévola. Fui a la cocina y busqué en el refrigerador. Use mostaza porque sabía cuánto él la odiaba. Él se la pasó tratando de vomitar cuando se la estaba untando con una cuchara.
Estaba comenzando a pensar en que Rose seleccionaba lo que quería hacerle a Edward o lo que ella quería que él le hiciera porque cuando ya estábamos un poco borrachos y la noche ya estaba muy entrada, el juego comenzó a subir de intensidad y no me gustó para nada.
-"Pasa tus manos desde los pies a la cabeza sin despegarlas del cuerpo de la persona a tu derecha"-Rose leyó e hizo una mueca de asco.
-Bella ha superado el nivel promedio de traiciones un día. Ya no diré nada-dijo Brady antes de beber de su cerveza.
Edward y Rose se pusieron de pie y mi chico comenzó a toquetearla. Obviamente él no quería tocarle el trasero pero los idiotas de los solitarios hicieron que él lo hiciera.
Sabía que Edward le temía a los puños de Emmett pero me di cuenta de que Emmett se estaba riendo y supe que probablemente ya estaba muy ebrio.
Afortunadamente, ellos no insistieron en que le tocara los pechos.
Cuando la botella eligió a Edward preparé un marcador.
-"La persona de la derecha debe firmarte la frente y así permanecerás por el resto del juego"-leyó Rose
Estaba pensando en que escribirle y al final lo hice. "Zorra". Brady se rió escandalosamente y fue a chocarme los cinco. Él me estaba apoyando en mis traiciones y estaba ayudándome a sacar el puñal de mi espalda.
Tuvimos un lindo y divertido momento cuando la botella lo volvió a elegir.
-¡Ay por Dios! Les pedimos que respeten las reglas, por favor-dijo Rose-"Entra a un closet con el jugador de la derecha por treinta segundos"
Edward se levantó de un salto y me tomó de la mano. Fuimos a la cocina, en donde estaba todo oscuro y me arrinconó en la pared.
Comenzó a succionarme la boca y acepte encantada. Ambos sabíamos que teníamos que controlarnos así que solo nos quedamos ahí besuqueándonos.
-Espero que te hayas dado cuenta de que no he estado bebiendo demasiado-me dijo al oído mientras recorría mi pecho con su mano derecha-tenemos algo pendiente esta noche
Solté una risita.
-¡Ya pasaron los treinta segundos, carajo!-Nessie gritó. Nos besamos por última vez y luego volvimos.
-¿Hace calor aquí o solo soy yo?-Jake se abanicó con la mano cuando vio que me pasaba las manos por el cabello.
Nessie tuvo que hacerle una marca a Mike en el cuello y eso no le gustó para nada a Jake, como ya había dicho, Jessica ya estaba borracha.
Jasper tuvo que sufrir un poco más con la mostaza.
-Jasper tienes que cepillarte los dientes con mostaza por diez segundos.
-¡Ay no!-gimió. Cuando terminó de hacerlo, corrió al baño y vomitó.
-Ángela tu turno-dijo Rose y ella sonrió-"Llama a un familiar y dile una mentira. La mentira debe elegirla el jugador que está frente a ti"
Ángela decidió llamar a su padre y Ben decidió que le dijera que estaba embarazada.
Los gritos del Señor Webber se escucharon a través de la bocina, Eric se rió incómodo. El Señor Webber lo maldijo demasiado.
Finalmente el juego terminó con Heidi imitando a una stripper durante diez segundos.
Y cuando todo terminó en verdad había borrachos por donde quiera.
Edward y yo nos fuimos a nuestra habitación después de que otros lo hicieran. Cuando llegamos vi el reloj en el buró. Eran las 12:58 am.
-Es tarde-le dije y asintió-Si no te importa… ¿puedo tomar un baño?-le pregunté y él sonrió.
-Creo que yo también lo haré…huelo a pescado-se olfateó y arrugó la nariz. Solté una risita.
-Bueno-fui hacia mi maleta y saqué mi pijama. De todas formas sabía que ni siquiera íbamos a vestirnos cuando saliéramos del baño pero la dejé ahí preparada.
El agua se sintió muy bien y decidimos apurarnos en la ducha para así poder disfrutar más de la noche. Él salió antes del baño y yo me quedé ahí cepillando mi cabello para asegurarme de que el tratamiento estaba terminado.
Cuando salí envuelta en mi toalla era la 1:30 y él estaba en calzoncillos de espaldas a mí y estaba mirando a través de la ventana.
-Oye ven a ver esto…la luna se ve genial-me acerqué y me sitúe a su lado.
-¡Jodida madre! Se ve tan grande-le dije sonriente. Me miró y bajó la cabeza para besarme en los labios, me reí contra ellos.
-No puedes esperar ¿verdad?
-No-musitó entre risitas.
-Bueno…cierra las cortinas. No voy a despertar temprano
-De acuerdo-él comenzó a mover las persianas y me giré hacia la cama. Me reí. Edward ya la había deshecho y me miró con una sonrisa tan grande como la del gato Cheshire.
-Empecemos con esto-le dije antes de soltar el nudo de la toalla para que cayera a mis pies, él se relamió los labios sin dejar de sonreír como un pervertido y se bajó los calzoncillos de un golpe. Me jaló hacia él y atrapó mis labios entre los suyos.
Siseé entre nuestros labios al sentir mi pecho desnudo contra el de él. Edward envolvió sus brazos fuertemente en mi cintura y comencé a juguetear con su cabello. Un calor abrasador se extendió desde mi pecho hacia el resto de mi cuerpo cuando su lengua asaltó mi boca y se acarició con la mía. Llevé mi mano izquierda hacia su pecho y lo acaricié hasta llegar a su espalda en donde enterré levemente mis uñas cuando sentí su palpitante miembro contra mi muslo y abdomen.
Edward llevó sus manos hacia abajo y apretó levemente mi trasero. Gemí bajito contra sus labios y él me guió hacia la cama con pasos vacilantes sin alejar sus labios de los míos y sin quitar sus ardientes manos de mi ansioso y palpitante cuerpo.
Lo atraje hacía mi cuando sentí la superficie mullida de la cama en mis piernas y reposamos lentamente. Él comenzó a acariciar mi costado con su mano libre y la enterró en mi cintura para llevarme más arriba en la cama. Edward se colocó entre mis piernas abiertas y aprisioné sus caderas con mis muslos cuando bajó su cabeza y empapó mi cuello y mis clavículas con un camino sinuoso de besos sosos y tiernos. Había comenzado a acalorarme y a sentir el nudo en mi estómago. Lo ansiaba y lo quería tanto que sentía que no estaba nunca lo suficientemente cerca de él.
Resoplé entre mis labios entreabiertos cuando llegó a mi pecho y comenzó a besarlo. Finalmente, terminó de reaccionar bajo las acometidas de su lengua. Acarició el resto de mi cuerpo lentamente y dejó un camino chispeante y cosquilloso en mi piel. Sin deseos de detenerlo, apuñé la sábana con mis manos cuando Edward fue bajando lentamente sin dejar de besar y adorar mi brillosa y necesitada piel. Encogí los dedos de mis pies cuando besó el hueso en mi cadera y fue a besar la parte interna de mi muslo. Llevó su mano a la parte trasera de mi rodilla y la alzó lentamente. Besó y chupó la piel de mis muslos y llegó a la zona que más lo necesitaba. Le dio un beso, tan suave como el aleteo de una mariposa, a mi monte y comenzó a enviar corrientes de placer al resto de mi cuerpo simplemente con su lengua. Me mordí el labio inferior ahogando un gemido cuando insertó sus dedos en mi cavidad y succionó mi palpitante perla. Me encontraba mareada tras la gran explosión de placer que seguía retorciéndose bajo mi piel. Edward volvió a subir y desanduvo el camino en besos.
Sin importarme probarme en sus labios lo atraje hacia mi y él se estiró para tomar un preservativo del cajón. Encontré fascinante la forma en que los músculos de su espalda se contraían cuando restregaba su cuerpo entero contra el mío y pronto me vi acariciándolo completamente.
Me miró con fuego en sus ojos verdes y frunció el ceño cuando se enterró lentamente en mí. No cerré los ojos, como de costumbre, y me dediqué a ver sus gestos llenos de placer. Me miró a los ojos mientras embestía contra mí. Cepillé sus costillas con mis muslos y se enterró hasta la empuñadura. Me empujó contra él, sujetándome de las caderas, y gemí ante la sensación de su húmeda y suave piel cepillándose contra mi palpitante carne. Edward dejó escapar sus masculinos gemidos sin restringirse y alcé mi rostro para atrapar sus labios entreabiertos entre los míos.
Aceleró sus movimientos y envolví sus caderas con mis piernas, acaricié su espalda y no pude retener un gemido cuando alejó su boca de la mía. Me sentía muy cerca del final y Edward comenzó a entrar más fuerte antes de girarse lentamente al alejarse. Gruñó y se liberó sin dejar de embestirme, correspondí su vaivén, ansiosa de terminar y lo hice cuando él estaba bajando de su cima.
Apoyó su frente en mi hombro y pensé que su aliento no podría calentar más mi cuerpo de lo que ya lo estaba. Erizó mi piel y en silencio se deslizó fuera de mí.
Cuando volvió del baño se acostó a mi lado y apoyé mi cabeza en su pecho. Un mechón de mi cabello mojado cayó en mi cara y él lo apartó. Cerré los ojos.
-Te quiero-susurró bajito. Suspiré.
-Que bien.
Su burbujeante risa hizo retumbar su pecho.
XXXXXXX
EPOV
Después de unos segundos, sentí como Bella se había quedado dormida e intenté hacer lo mismo, pero no pude hacerlo. El cansancio estaba muy presente pero no pude concentrarme en dormir cuando estaba más concentrado en ver como Bella se movía. Miré hacia el reloj y me di cuenta de que ya había pasado una hora y media y yo todavía no había podido pegar ojo.
-Edward…-musitó bajito y la miré a la cara. Seguía dormida.
Gimoteó y enredó aún más sus piernas en la sábana. Una porción de la tela quedó enredada y posicionada sobre su sexo. Bella se talló contra la sábana y dejó escapar un ligero gemido.
Eso estaba bien, no hacía falta decir que me había puesto duro otra vez, pero había dicho mi nombre y luego había hecho su espectáculo. Estaba soñando conmigo y eso para mí estaba perfecto.
Volvió a estremecerse y se llevó una mano hacia la cabeza, en donde enredó su cabello y gimoteó otra vez. Luego se quedó en silencio. Cerré los ojos tratando de dormir y después de un momento, sentí como la cama se hundía. Mantuve los ojos cerrados y cuando escuché sus pasos en el suelo, los abrí. No pude haber elegido un momento mejor para hacerlo. Bella iba al baño y ni siquiera se había puesto algo encima. Me entristecí cuando me di cuenta de que iba a tener que cerrar los ojos cuando ella viniera y no iba a poder verle los pechos.
Cuando vi que la luz del baño se apagó, fingí estar dormido otra vez y la puerta se abrió. Estaba muriéndome por abrir los ojos y todo empeoro cuando no sentí que la cama se hundía. Tal vez Bella ya estaba poniéndose su pijama o alguna mierda así. Y eso no me gustaba para nada.
Finalmente, la cama se hundió a mi lado. Sentí como comenzó a retorcerse y apoyó los brazos sobre mi pecho. Si ella estaba pensando en lo que yo creí que ella estaba pensando yo estaba muy bien con eso.
Cuando posó sus labios en los míos, supe que tenía una novia muy inteligente.
Los movió lentamente y rápidamente le correspondí. Ella dio un respingo.
-¿No estabas dormido?-preguntó
-No-le contesté y llevé mi mano a su nuca para atraerla otra vez. Engullí sus labios ávidamente y ella rompió el beso. ¿Qué carajos había sido eso?
-Yo dormí un poco…-dijo y se sonrojó. Oh si, nena. Sé algo sobre lo que estabas soñando-y tuve un sueño-¡Bingo!
-¿Ah sí?-alcé una ceja-¿y de que iba el sueño?
-Te soñé-me miró con sus ojazos marrones y luego unió otra vez nuestros labios. Humm…sueños húmedos. Eso me gusta.
-Creo saber algo sobre tu sueño-le dije y ella me miró avergonzada ¿Por qué lo hacía?-te tallaste contra la sábana y gemiste
Se sonrojó furiosamente y escondió su rostro en mi cuello, dejó escapar una risita.
Me alejé un poco y ella sacó su rostro de su escondite.
-Entonces estamos en la misma página-dijo con voz ronca en mi oído y se me echó encima, literalmente.
Comenzó a atacarme la boca y comencé a acariciarla. Ella gimió contra mis labios y me tragué sus gemidos. Llevó su mano a mi miembro y comenzó a acariciarlo. Jodida madre. Si ella había estado soñando eso…Jesús. Tenía que investigar cómo lograr que su subconsciente hiciera eso todas las noches.
Luego de acariciar, comenzó a bombear y llevé mi vista hacia allí. Comenzó a girar su muñeca al final y eso me estaba volviendo loco. La miré y ella me estaba mirando. Se mordió el labio inferior, lo liberó lentamente y luego pasó su lengua por ahí. La maldita sabía lo que me estaba haciendo y no se detenía y yo no quería que lo hiciera. Todo esto era demasiado bueno.
Eché la cabeza hacia atrás en la almohada y cerré los ojos disfrutando de la sensación. Sentí los labios de Bella en mi cuello y cuando estaba seguro que iba a terminar abrí los ojos. Ella me miraba y frunció el ceño cuando comencé a mirar para todos lados.
-¿Qué?-soltó una risita.
-¿Dónde me vengo?-dejó salir una risa burbujeante
-No lo sé, Edward-renegó-solo hazlo sobre mí
-Pero…
-¡Hazlo!-instó
-Ugh, bueno…como sea-gruñí y ella aumento el ritmo. Finalmente, me liberé y me relajé. Pero después recordé que Bella estaba toda manchada y abrí los ojos.
-De acuerdo…limpiemos esto-le dije. Me senté y la tomé en mis brazos. Fui hacia el baño y la dejé sobre la repisa. Después de darle un mini baño con esponja, ella me sonrió y volvimos a la cama.
Bella miró el reloj y bostezó.
-Es tarde y no puedo tener suficiente de ti-dijo antes de morderme en el cuello. Me reí.
-Si estás cansada, duerme. Podemos distribuir esa energía durante el resto de la semana. Recuerda que no me iré de aquí sin haberte hecho el amor en la playa
Se rió bajito.
-Y eso necesita mucha energía
-Sí-estuve de acuerdo
-Entonces ya me voy a dormir-dijo y se apretujó contra la almohada y envolvió sus piernas con las mías.
-Te quiero-dijo
-Que bien-ahora fue mi turno. Ella se rió y suspiró.
Finalmente pude dormir.
Despertamos jodidamente tarde y cuando Bella fue a abrir las persianas vimos que algunos ya estaban en la playa. Después de alistarnos, bajamos y vimos que Mike y Eric estaban jugando videojuegos con Garret y el Pequeño Kevin.
Bella gimió y me reí en su cara. Me miró feo y se fue a la playa sin esperarme. Tal vez creyó que me quedaría con ellos cuando tenía el sol y el mar afuera.
Cuando salí, vi que Bella estaba apuntando con su cámara a las chicas que andaban corriendo y brincando por ahí. Cuando la foto salió, la tomó y la miró. Me acerqué y enredé mis brazos alrededor de su cintura. Besé su mejilla.
-Amo tu bikini-le dije. Ella soltó una risita.
-Gracias. Creí que el rojo te gustaría-me dio un empujoncito con sus caderas en mi entrepierna y le gruñí antes de morderle la mano. Se rió y luego me jaló para ir a sentarnos en la orilla del mar.
Enterró los pies y empezó a jugar con el agua, luego me la arrojó a la cara.
Después de mojarnos por un rato fuimos a dar un paseo por la playa.
Me hizo cargar la cámara porque era su perchero y le tomé una fotografía cuando iba caminando delante de mí. La alcancé y caminamos en silencio, la miré y ella tenía una mueca en su rostro.
-¿Estás bien?-pasé un brazo por sus hombros
-Sí-murmuró-algo…bueno, me había prometido no pensar en esto pero hoy que desperté recordé que Renée irá con Charlie
-Oh… ¿él te lo dijo?-pregunté. Esa era la única razón por la cual ella lo sabría.
-No, los escuché hablar-alzó la mirada hacia mi rostro-el viernes que estábamos en tu casa me llamó y dijo que tenía algo que decirme, luego se arrepintió y dijo que me lo diría luego. Sé que habla sobre eso.
Y una vez más me sorprendía lo genial que era ella. Bella era jodidamente inteligente y era de esas personas que se dan cuenta de todo pero no dicen nada y eso me fascinaba.
-Bueno…creo que ese momento tenía que llegar. No puedo decirte "no dejes que te afecté" porque eso estaría jodido pero espera a que Charlie llame, tal vez lo hace cuando ya haya hablado con ella para contarte todo-dije.
Era lo más que podía decirle para consolarla, el resto era acción. Solo tenía que estar aquí para ella cuando llegara el momento pero Bella era fuerte y sabía que podría superarlo.
-Ella quiere hablar conmigo también y tengo miedo-dijo antes de detenerse y envolver mi cintura con sus delgados brazos. Le besé el tope de la cabeza.
Creí que lo estaba haciendo porque yo le había dicho que hablara con ella y que la escuchara y yo tenía que aclarar todo.
-No lo hagas solo porque yo te lo dije. Puedes hacer lo que quieras.
-Pero quiero escucharla solo que tengo miedo de lo que vaya a decir. Pienso que no podré soportarlo y la golpearé o empezaré a llorar como una idiota.
-Lo harás bien, Bella. Toda esta situación está jodida pero piensa en lo bien que te hará saber todo y tal vez puedes superarlo de esa manera.
Alejó su rostro de mi pecho y me miró entornando los ojos por el sol.
-¿En verdad crees eso? Porque tengo que empezar a creérmelo yo también
-Claro que lo creo, nena. Eres inteligente y fuerte. Y estoy aquí para lo que quieras…y te amo-sonrió y tanto brillo por poco me ciega.
-Gracias…gracias por todo y te amo también-dijo y jaló mi rostro al suyo.
La tumbé en la arena y dejó escapar un gritito.
-Van a arrestarte por indecencia pública-dijo y me reí.
-No hay nadie así que puedo hacerte lo que quiera
Gimoteó.
-Eso me agrada-volvió a besarme y se alejó de nuevo-la arena se mete por todas partes, para eso existe el mar
Me reí entre dientes.
-No tengo un condón, Swan-le dije y ella gruñó.
-No voy a hacerlo, Cullen-dijo-¿crees que deba comenzar a tomar la píldora? ¿Qué pasaría si el condón se rompiera o alguna mierda de esas malas?
-Seríamos padres-le dije. Eso no sonaba bonito en estos momentos. Bella hizo una mueca-eso no suena bien ¿verdad?-ella negó con la cabeza-bueno…tal vez deberíamos buscar algo
-Sí…por ahora deberíamos de ir al mar a enrollarnos un poco-dijo.
Después de un poco de acción en el mar volvimos a la casa y descubrimos que ya habían comenzado a cocinar. Bella se ofreció y aceptaron porque la mayoría quería probar su comida orgásmica.
Cuando todo estuvo listo, vi que el celular de Bella había comenzado a timbrar y fui a tomarlo. Era Charlie.
Ella estaba en la cocina hablando con Ángela y Jessica mientras bebían los tragos que Brady había hecho. Así que decidí contestar mientras llegaba antes de que la llamada se cortara.
-Hola, Jefe Swan-lo saludé.
-Oh, hola Edward ¿cómo estás?
-Muy bien, gracias. ¿Cómo está Forks?
-Lluvioso-bromeó y me reí-en realidad está muy bien. ¿Cómo va la playa?
-Genial. Bella está fascinada, dudo que vayamos a verla de nuevo en el norte
Él se rió.
-Si no quiere volver, átala al asiento del auto-me reí entre dientes-pero por ahora si tiene noticias del norte
-De acuerdo. Ahora le doy el teléfono
-Muy bien. Fue un gusto, hijo.
-Igual, Jefe. Cuídese, hasta luego.
-Hasta luego, Edward. Cuídense.
-Lo haremos.
El resto estaba preparando la mesa para comenzar a comer.
-¿Bella?-la llamé y me miró-Charlie te está llamando-ella les sonrió y se bajó del taburete de un salto.
-Seguiremos con esto luego-Jessica le dijo.
-Puedes apostarlo-mi chica camino hacia mí y tomó su teléfono de mi mano.
-¡Hola, papá!-chilló sonriente. Estuvo contándole sobre lo que habíamos hecho en Malibú y él le contó un par de cosas más. Luego la cara de Bella cayó y se fue hacia las escaleras rápidamente. Escuché que cerró la puerta de la habitación. No sabía si seguirla o quedarme ahí abajo. Finalmente fui y cuando abrí la puerta ella estaba sentada en la cama con el teléfono en su oreja. Escuchaba atentamente y fui a sentarme a su lado. Le acaricié el cabello y cerró los ojos fuertemente, luego reposó su cabeza en mi hombro.
-Está bien…sí-murmuró-¿Por cuánto tiempo?... ¿Y Carmen?... ¡pues dile que se joda!-exclamó dando un respingo. Estuve seguro de que Charlie le reprendió porque rodó los ojos-de acuerdo…no…no…aún no…dile que ni lo sueñe…en Seattle, no puedo volver a Forks. Estaré de vuelta en la escuela…deberás llamarme…pues para cavar la tumba-volvió a rodar los ojos-sí, como sea…no-hizo mala cara. Se despidió y antes de colgar dijo:-dile que la odio.
Arrojó el teléfono a un lado y envolvió sus brazos en mi cintura. Le devolví el abrazo con entusiasmo.
-¿Qué ha pasado?-le pregunté.
-Dijo que la perra iría mañana y que se quedaría en Port Angeles hasta que yo volviera a Seattle y luego después iría a hostigarme a mi casa y que Carmen no tiene algún problema con que este con Charlie. Entonces le dije que le dijera que ni sueñe que estará en mi casa siempre. Tiene suficiente con una jodida tarde. Luego le dije que me avisará cuando ella fuera a Seattle para poder cavar su tumba y Charlie le dirá que la odio-terminó su discurso enojada.
Me reí bajito.
-Eres tan malvada-bromeé y alejó su rostro de mi pecho.
-Como sea-musitó-vayamos abajo. Tengo hambre
Pude ver en sus ojos que estaba ocultando todo lo que quería decir, seguramente porque lo del hambre era cierto o porque no quería llorar y estar triste aquí en la playa, así que lo dejé correr y que lo sacara cuando ella quisiera.
Y efectivamente, lo hizo.
Esa misma noche, Bella se la pasó dando vueltas en la cama y me despertó.
-¿No puedes dormir?-pregunté.
-No…iré afuera-dijo antes de salirse de la cama.
-Afuera ¿a dónde?
Se encogió de hombros.
-Podemos dar un paseo por la playa
-Es medianoche, Edward-dijo
-¿Y?-me puse de pie también-será genial. Andando.
Salimos de la habitación en silencio y bajamos a la playa. Tomé la mano de Bella y caminamos en silencio por un rato.
-¿Qué se supone que tengo que decirle a Renée?-preguntó en un murmullo.
-Lo que sientes…o lo que sentiste-le contesté. Ella suspiró y se detuvo. Soltó mi mano y se sentó sobre sus talones en la arena junto a un montículo de rocas. La seguí.
-No sé cómo hacerlo…apenas la conozco. Casi no recuerdo nada-dijo.
-Bueno, creo que ella dirá algo primero. Puedes preguntarle todo lo que quieras, se supone que si quiere hablar contigo es porque espera preguntas y está dispuesta a dar algunas respuestas.
-Respuestas de mierda, por cierto-comenzó a jugar con la arena y entornó los labios en un gesto de tristeza.
Le acaricié la mejilla.
-Ya no estés triste. Todo se va a solucionar y yo estaré ahí para ti-una lágrima se le escapó por la comisura del ojo y la atrapé-Si quieres llamarme cuando ella se vaya, iré y dejaré que llenes de mocos mi playera-se rió bajito y me miró-o te ayudaré a cavar la tumba o lo que sea que quieras. Puedo esconder el cuerpo mientras pensamos en una solución-volvió a reírse y tomó mi mano. Se la llevó a la boca y me mordió los dedos.
-Creí que ibas a ser abogado-sonreí
-Recuerda que siempre está la opción de la actuación-me miró burlona entre sus pestañas. Bella era demasiado bonita para su propio bien y todo mejoró por la luz de la luna en su rostro. Eso me distrajo un poco y no pude prever sus movimientos ninja.
Colocó sus pequeñas manos en mis hombros y me empujó hacia la arena. Se puso a horcajadas sobre mí y acercó su rostro al mío. Su cabello se cepilló contra mis hombros.
-¿Qué carajos haría sin ti?-preguntó retóricamente y sonrió.
Me encogí de hombros restándole importancia.
-Morir-ella soltó una risita y llevé mis manos hacia sus caderas-siempre te dije que yo era la mejor opción-se acercó y posó sus carnosos y rosados labios sobre los míos.
-Mierda, sí-dijo sonriente y luego comenzó a besar mi cuello.
Bella llevó sus manos a la cintura de mi pijama y la subió acariciando mi abdomen y pecho.
Luego mordió mi cuello y chupó el lóbulo de mi oreja y creo que hasta gemí un poco. Escarbó en mi ropa interior y tomó mi miembro en sus manos.
Joder.
BPOV
Edward gimió en mi oído cuando tomé su miembro en mis manos. Comencé a acariciarlo y besé su tensa quijada. Terminé en sus labios e introduje mi lengua en su cavidad cuando él me permitió el acceso.
Llevó sus ardientes manazas a mi trasero y apretó, dejó un camino ardiente cuando las subió y las introdujo bajo mi blusa. Comenzó a masajear y a apretar mis pechos. El fuego en mis entrañas comenzó a recorrer mi cuerpo entero y estaba segura que la humedad entre mis piernas incrementaba por cada caricia que él me daba.
Aprisionó mis pechos entre sus manos hasta que éstos respondieron a su tacto. Bajé su pijama junto a su ropa interior y su miembro saltó, literalmente, frente a mí.
Edward dejó de lado mis pechos y dirigió sus manos a mi húmedo sexo. Frotó sin introducir sus dedos y siseé entre dientes. Alejé mis manos de su hombría y zambutí mi mano en el bolsillo de mis shorts de pijama. Sonrió cuando saqué el empaque plateado.
-Ya había planeado hacer esto-le dije mientras abría el empaque con mis dedos. Edward pellizcó mi clítoris y me estremecí ante su tacto. Deslicé el látex en su miembro erecto y él me bajó los shorts, luego hizo lo mismo con mi ropa interior; tuve que alzarme para que la ropa pudiera salir por mis pies y me apoyé en su hombro y en las rocas.
Tomó mis caderas y me senté lentamente sobre él. Ahogué un sonoro gemido cuando lo sentí deslizarse en mi carne, sin dejar un espacio vacío.
Él siseó y entrelazó sus manos con las mías mientras iniciábamos un vaivén lento y cadencioso. Edward capturó mis labios entre los suyos y le devolví el beso fervientemente mientras mi lengua se arrebujaba con la aterciopelada textura de la suya. Gemí cuando meneó sus caderas, izándome hasta la empuñadura.
-Eres…tan… ¡Joder!-gruñó y echó su cabeza hacia atrás cuando me moví junto a él.
-¿Soy tan qué?-pregunté gimoteando en su oído. Mordí su lóbulo y deslicé mis labios a su cuello.
-Tan jodidamente apretada-dijo entre dientes antes de acelerar el ritmo-eso…eso se siente-volvió a gruñir y gemí en su oído sin importarme si alguien nos escuchaba. Aunque no creí que hubiera nadie más en la playa a estas horas-se siente tan…-sus palabras se perdieron en un alarido cuando el placer estremeció su cuerpo. Sin detenerme y sin pedir que siguiera con su frase, seguí impulsándome y meneé las caderas sobre él. Me balanceé sobre mis caderas cuando finalmente llegué a la cima y tan pronto como me sentía bajar, Edward comenzó otro vaivén y me tomó de las caderas para mullirlas contra él, me apoyé en sus hombros y dejé que me moviera a su antojo. Esta vez inició duro y rápido, contrario a la primera vez, y terminó lento y suave. Acaricié la vena de su frente y sus mejillas sonrojadas. Dejé un beso jadeante sobre sus labios entreabiertos y atrapó mi labio inferior entre sus dientes.
-Eso fue genial, amor-le dije.
-Sí-ronroneó y me dio una sonrisa perezosa-he descubierto algo
-¿Qué? ¿Qué la arena se mete por todos lados?-pregunté mientras me sacudía el cabello lleno de arena. Se rió.
-Sí, pero otra cosa
-¿Qué cosa?-volví a cuestionar mientras me salía de él.
-Ya lo he logrado-lo miré interrogante-quería lograr tener un orgasmo sin eyacular y lo he hecho.
-¡Vaya!-dije sorprendida mientras me acomodaba mi ropa-¿y cómo es eso posible?
-Controlas los movimientos del musculo…no sé cómo chingados se llama pero es algo así.
Me reí y miré su miembro.
-Pero el condón está lleno-observé
-Eso lo hice la segunda vez. La primera salió genial sin llenar nada-meneó las cejas y rodé los ojos.
-Deja de ser tan engreído, puberto-me burlé-volvamos a la casa. Estoy cansada.
-NO soy un puberto, gracias-dijo mientras se sentaba y limpiaba todo-apuesto a que Emmett ni siquiera puede hacerlo.
-Y ahora irás presumiéndolo-negué divertida con la cabeza.
Me arrojó arena a la cara y lo pateé.
Cuanto terminó con todo, me colgué de su espalda y volvimos a la casa.
-Te quiero, Edward-le besé el cuello.
-Te quiero, Bella-suspiró-ahora entremos porque el viento en tu cabello te hace ver excepcional y eso me hace querer hacerte el amor otra vez pero estás cansada así que…
Se encogió de hombros, abrió la puerta corrediza de la casa y sonreí contra la piel desnuda de su hombro.
No se olviden de comentar! Gracias por todo, nenas(: en el próximo ya veremos un poco de drama...
