Disclaimer: Twilight y sus personajes pertenecen a Stephenie Meyer, yo sólo juego con ellos.

Confesiones de un universitario

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OUTTAKES

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EDWARD POV

"La oportunidad"

Tanteé mis bolsillos. Carajo, no. Estiré el brazo y giré la perilla de la puerta como si por arte de magia fuera a abrirse. Le di un golpe a la puerta. Saqué el celular de mi bolsillo y llamé a Emmett.

-¡Cullen!-saludó alegre, había música de fondo y un montón de voces-¿qué andas haciendo?

-Escucha, olvide mis llaves y no tengo combustible ¿en dónde están ustedes?

-En un bar. El mejor lugar de Seattle-eructó e hice una mueca. Un grito grupal se escuchó al fondo-viendo el partido, ven acá.

-No puedo, no tengo combustible-repetí-¿creen que puedan volver para abrir la puerta?

-¿¡Qué?! ¿Volver? Jamás, viejo. Busca a los de mantenimiento o vete con Wolfe

-Pero ya es tarde, no habrá nadie de mantenimiento

-Existe Nessie. O ve con Bella, aprovecha la oportunidad y cógetela de una buena vez. Tengo que irme-escuché la voz de Jasper hablándole frenéticamente a Emmett-adiosito-colgó. Resoplé.

-Pero Nessie no está en casa-me dije a mi mismo. Jodidos cabrones. No los iba a perdonar.

Caminé por el pasillo y tomé el elevador. Cuando llegué al primer piso, saludé al portero

-Edward ¿qué pasa?

-¿Hay alguna persona de mantenimiento ahora?-pregunté.

-No, hijo. Sus turnos terminaron hace tiempo-murmuró-¿necesitas ayuda?

-No creo que puedas ayudarme. Olvidé mis llaves adentro-chasqueó la lengua.

-Me temo que no. Sólo ellos tienen las llaves.

-Bueno ya que-me encogí de hombros-gracias de todas formas.

-No te preocupes-salí del edificio y esperé en la esquina para tomar un taxi. Ahora no sabía a quién recurrir. Pensé en Nessie.

-Maldita Renesmee-musité. Luego se me ocurrió que ella estaba en casa de Bella, en una fiesta de pijamas. Podría con eso. De todas formas no era como si fueran a dormir. Tenían que tener una habitación libre.

Cuando el taxi llegó, me subí y dirigí al chofer.

Estaba quedándome dormido en el trayecto. Estaba jodidamente cansado y sólo quería dormir. Una almohada, una cama. Lo mejor en estos momentos. Me di cuenta que había dormitado cuando el chofer me llamó.

Tomé el elevador y fui hasta la puerta de Bella. Toqué el timbre y caminé en círculos. ¿Por qué se tardaba tanto? No me imaginaba las porquerías que estuvieran haciendo pero no creía que fuera para tanto. Abrió la puerta. Jodida Bella. La respiración se me atoró en la garganta y me las arreglé para hablar.

Una simple playera de los Mariners, sus piernas desnudas y su cabello revuelto. Tuve una idea clara de cómo se vería ella al terminar de coger. Me compuse.

-¿Por qué tardaste tanto en abrir?-le pregunté. Estaba tratando de sonar calmado y relajado.

-¿Qué haces aquí, Cullen? ¿No se supone que tú vives en otro edificio?

-Sí, pero no tengo a donde ir-alzó una perfecta ceja en un gesto incrédulo, así que le expliqué- Jasper y Emmett se fueron a un bar, yo olvidé mis llaves, les llamé pero no quisieron regresar a abrirme y no me dijeron en donde estaban, busqué a las personas de mantenimiento para que me ayudaran a entrar pero desgraciadamente no había nadie a estas horas.

-Eso es obvio-Swan estaba de un humor...

-Ahora lo sé-respondí.

-¿Y qué quieres que haga?-preguntó. Sus ojos se convirtieron en rendijas.

-¿Podrías darme techo por una noche? Sólo por una noche, me iré temprano mañana. No te daré problemas-Bella cruzó sus brazos y su playera se alzó en el camino. Una rápida y linda mirada a sus piernas y oculté un jadeo cuando sus bragas quedaron visibles.

-Te ayudó pero solo si tú no tienes problemas-aceptó.

-¿Yo? ¿Qué problema tendría?-me encogí de hombros. No tenía ningún problema, si por mi fuera, ahora mismo podría fingir no estar cansado si eso me aseguraba una divertida y placentera noche con Swan.

-Lo que pasa es que tengo el lugar lleno de siete féminas locas y asustadas en una fiesta de pijamas ¿no te importa? Ten en cuenta que no te dejaremos dormir hasta muy tarde-explicó. Ahora lo único que quería era que dejara caer sus brazos y dejara de tentarme con sus braguitas.

-No hay problema…solo si me das alcohol y pizza-le sonreí, me sonrió de vuelta y miré sus cejas para ver si hacia su característico gesto, no lo hizo-y me encierras en un cuarto.

-Seguro. Pasa-entré y Bella siguió hablando-nos pegaste un buen susto-le fruncí el ceño y siguió explicándose-veíamos una película de terror, iba en la mejor parte y después hiciste sonar el timbre-le devolví la sonrisa.

-Veo que desde lejos las hago estremecer-me burlé. Ella caminó por el pasillo y la seguí. Me la comí con los ojos mientras caminaba frente a mí. Una imagen muy gráfica se extendió por mi mente: Bella caminando desnuda hacia el tocador sin voltear después de hacer el amor conmigo. Jesús.

Bella me dio comida y algo que me merecía: alcohol. Luego vino la mejor parte: su habitación. Carajos, su habitación. No creí que entrar a su habitación se convirtiera en algo que inconscientemente deseaba. Sabía que me esperaba un interrogatorio por parte de Nessie y me pregunté si se colaría por la noche para preguntarme.

¿Qué pasaría si esta iba a ser la única ocasión en la que podría entrar a su habitación? Estar en un lugar tan íntimo, como su cama. Sentir sus sábanas y dormir en su almohada, llena de su perfume. De alguna manera tenía que tenerla. La quería, me gustaba. Era hermosa y sexy, inteligente, divertida. Perfecta. Tenía que encontrar alguna manera de invitarla a salir. No la quería sólo para una cita, la quería de novia. La quería abrazar y besar en total libertad.

-¿Estás bien?-Bella me preguntó mientras se sentaba en el borde de su cama.

-Sí…creo-respondí. Carajo. Ella estaba tan cerca.

-Edward. Sé que no tengo derecho de decirte esto y que nunca hemos sido buenos amigos…aunque creo que la relación ya está cambiando-gracias a Emmett. Le sonreí-pero solo si tu…si tú necesitas a alguien con quien hablar, aquí estoy como tu opción para hablar. Sé que tal vez no quieras hablar con alguien como yo pero de todas maneras aquí estoy-No, no quiero hablar contigo, quiero vivir contigo, quiero amar contigo, pensé.

Tomó mis manos entre las suyas. Si ella volvía a tocarme me iba a morir.

-Gracias-apreté sus manos. Sólo si me ofrecieras otra cosa…

La miré un momento. Ella era tan bonita, los labios me picaron por besarla. ¿Qué sería lo peor que pasaría si la besaba? Me incliné hacia ella. Mi idea era besarla en los labios pero a último momento, la besé en la frente. Mis labios escocieron. Podía conformarme con esa sensación, pero no sabía si era suficiente para siempre.

-Ponte cómodo, como te sea posible y descansa, trataremos de hacer el menor ruido posible-dijo y se apresuró a la puerta. La cagaste, me dijo mi voz interior.

-Gracias por todo...-dije. Ella asintió en silencio y salió dela habitación-por existir-dije bajito.

Esa noche, cuando mi cabeza cayó en su almohada, inhalé profundamente. Olía a fresas, a su cabello. Esa noche soñé con Bella.

Ella estaba sentada en un columpio y me daba la espalda. Emmett y Jasper estaban detrás de mí y hablaban entre ellos.

-Pero así dijeron que se cocía-decía Emmett y Jasper no lo aceptaba. No sabía de qué carajos estaban hablando.

-No, ahí viene-dijo Jasper. Luego escuché a Nessie y ella me tomó del brazo.

-¿Qué estás haciendo? Vamos a cocerlo-murmuró y me jaló lejos de Bella.

-Pero ¿y Bella?-le pregunté, ella me sonrió.

-Ahorita viene-Nessie me siguió jalando lejos de ella.

-¡Bella!-le grité, pero ahora estaba impaciente. Como si quisiera que ella viera lo que estábamos haciendo.

-¡Ya voy!-gritó de vuelta, fingiendo molestia. Luego se bajó del columpio. Jamás vi su rostro pero todos sabíamos que era ella.

Cuando desperté, me reí bajito y me di la vuelta para seguir durmiendo.

-Eres estúpido, Cullen-me dije a mi mismo. Ese era un sueño realmente estúpido, ¿eso qué? Lo único especial que tenía era que Bella estaba ahí. Siempre ahí.

"Una inocente plática en un Starbucks"

Seguía nervioso. "Nervioso" no lograba definir mi estado actual, en realidad. Dejé de teclear en mi laptop y suspiré. Mi vista se fue rápidamente al libro sobre la mesa. Hamlet. Carajo. Puto Emmett.

No estaba muy seguro si todo este embrollo funcionaría y si funcionaba iba a hacerle un altar o algo así a Emmett. Estaba seguro que lo vería como una deidad.

Me recosté en el asiento de la silla y tamborileé el lápiz sobre la caratula del libro. ¿En realidad había llegado a esto para poder salir con una chica? Bueno, no era cualquier chica. Era Bella Swan, la jodida y deslumbrante Bella Swan. Tenía que moverme de alguna manera.

-Buen trabajo ocultándolo, idiota-Nessie llegó sacándome de mis cavilaciones. Arrojó su mochila al piso y se sentó frente a mí-¿sabes de lo que me acabo de enterar? ¡Oh y no sólo eso! Fui contratada para investigar.

-¿De qué estás hablando?-ella tomó mi frapuccino y comenzó a beberlo.

-Esta cosa sabe buena. Pediré uno. Ya vuelvo-se fue hacia la barra. ¿De qué carajos estaba hablando? Ella tardó un par de minutos en volver y me dediqué a seguir con mi ensayo pero me di cuenta de que era imposible. No podía sacarme todo esto de la cabeza y temía que si seguía escribiendo en algún momento empezaría a escribir "Bella Swan" en toda la página.

Guardé el documento y apagué la computadora. Renesmee llegó con su frapuccino.

-¿Ahora sí me dirás de lo que hablas?-pregunté.

-Bella Swan-dos palabras eran suficientes. Me miró feo y llevó sus labios a la pajilla. Carajo, no.

-No-gemí y me golpeé la frente.

-¡Sí!-espetó-¿sabes que fue lo que pasó realmente ayer por la noche? Yo estaba cómodamente viendo Supernatural cuando mi celular sonó. Contesto y estoy en alta voz, hablando con Alice, Bella y Barbie Humana. Quieren que te pregunte a ti o a cualquiera de los idiotas que tienes por amigos si Bella Swan tiene un pretendiente y ¿de quién sospecharían? Oh, claro de Edward Idiota Cullen-pegó un puñetazo en la mesa y salté un poco.

-¿No dijiste nada, verdad?-se llevó una mano al pecho fingiendo dolor.

-Creí que me conocías mejor, Edward. Así que ahora estoy aquí sentada, se supone que estoy investigando-arqueó una ceja.

-No he hecho nada para que sospeche-me defendí. Comencé a tamborilear los dedos en la mesa. Estaba nervioso.

-¿Eso es lo que crees? ¿Para qué carajos necesitarías Hamlet? Ni siquiera llevas Literatura este semestre, idiota

-No fue mi idea.

-Fue de Emmett. Lo sé. Ambos son idiotas. Ahora tienes que arreglarlo. Actúa menos enamorado o yo que sé.

-¡Ugh, Nessie!-gemí y me cubrí la cara con las manos.

-¿Qué es en lo que realidad sientes?-preguntó amablemente. La miré. Tenía el ceño y los labios fruncidos-tal vez pueda ayudarte.

-No sé lo que siento, Wolfe. Simplemente me gusta ¿sí?

-Sé más específico y deja de ser tan mamón conmigo. Te ha gustado desde el primer puto día que la conociste.

-Lo siento. Sí, si me ha gustado toda la vida. Quiero salir con ella. Me parece genial y está jodidamente buena. No quiero que le pase nada ¿sí? Y eso lo confirme cuando casi se mata-ella rodó los ojos-no sé si es amor, de toda formas ¿Qué putas es el amor? ¿Querer cogerte a alguien hasta que duela?-ella hizo una mueca de desagrado-porque si eso es el amor, entonces sí. Estoy jodidamente enamorado de Bella Swan tanto que me casaría con ella en este momento.

Volvió a rodar los ojos.

-Ehh… creo que el amor va más allá que eso pero como sea-meneó la mano-entonces si te gusta tanto y quieres salir con ella ¿por qué sigues cogiéndote a alguien más?

-No puedo controlarlo…-me interrumpió.

-¿Eres hipersexual? Porque si es así, déjame decirte que conozco a una chica sexy que es ninfómana y…

-¡No soy hipersexual!-la interrumpí de vuelta-me refiero a que no me gusta estar pensando en ella todo el jodido tiempo. No quiero estar necesitándola simplemente quiero salir con ella. Quiero que sea mi novia y yo quiero ser su novio. Quiero enamorarla, Nessie.

Ella permaneció en silencio un momento. Le dio un trago a su frapuccino con actitud evaluadora.

-En verdad esto sabe bueno-rodé los ojos-ok, entonces pongámoslo así: Te gusta lo suficiente como para pasar toda una tarde con ella, lo suficiente para cogértela y comenzar a salir con ella pero no lo suficiente como para que dejes de mirar a otras y te dediques simplemente a conquistarla. Sin mentiras-tomó el libro con una mano y lo meneó. Hice una mueca-y directo al grano. No quieres que nadie se le acerque, ningún chico, ni una puta mosca pero tu si quieres seguir cogiendo con esas zorras. Quieres que ella sólo tenga ojos para ti y nadie más pero te desespera el saber que no es así y no sabes cómo remediarlo ¿es así?

-Algo así.

-¿Algo?-arqueó una ceja.

-No, no es cierto. Todo es así-suspiré derrotado. Ella me miró intensamente.

-Esto es lo que hacen los amigos: sin ofender, pero eres un hipócrita

-¡Lo sé!-me pasé una mano por el cabello-y no sé cómo remediarlo.

-¿Por qué no empiezas con el asunto de las chicas? Deja de cogértelas, por el amor de Dios. ¡Un solo día, Edward! Uno sólo te he llamado y estás realmente solo ¿Qué me dices del resto de la semana? Ya se me olvidaron los nombres. Un puto día estuviste en celibato ¿por qué estás haciendo esto?-Nessie estaba molesta. Sus mejillas estaban comenzando a ponerse rojas y había apoyado los brazos en la mesa. Se inclinó-¿lo estás haciendo porque piensas que ya te la ganaste? ¿Estás aprovechando tu soltería? O ¿en realidad lo estás haciendo porque no quieres pensar en ella? Por qué si la respuesta es "si" para cualquiera de las preguntas, estás jodido. En grande.

-Renesmee estás haciéndome sentir como la mierda.

-No me importa. Prefiero hacerlo a decirte que está bien. Estás equivocado, esto no funciona así. ¿Qué clase de amiga sería si te dijera que siguieras así? Ahora, o haces algo para conquistarla o hasta aquí llegué.

-¡No!-la miré desesperado-no puedes dejarme así.

-Simplemente no puedo hacerlo si tú no vas en serio.

-¡Ya lo voy a hacer bien! ¡Está bien!-chillé y ella sonrió-tengo que pensar en algo para conquistarla, ¿verdad?

-Así es, mi querido amigo-me guiñó-y deja a las chicas-meneó el dedo en acusación.

-De acuerdo. Sólo dame tiempo para pensarlo.

-El tiempo lo pones tú, Edward. ¿Quieres pasar soltero todo este año o quieres acelerar el proceso? Te lo dejo a ti-me dio una sonrisa come mierda.

-No sé cuánto tiempo va a llevarme-advertí. Ella rodó los ojos y siguió bebiendo su café-¿qué haría sin ti, Renesmee Wolfe?

-Morir. Honestamente no recuerdo algún momento en que no me hayas pedido un consejo. ¿Ves? Te hace falta la magia de Wolfe en tu vida.

-Sí, creo que sí. No sé cómo agradecértelo-me sinceré.

-Simplemente nunca te alejes. Mantente cerca para siempre y no tendrás que decir ni "gracias"-me sonrió, le sonreí de vuelta.

-Eso está bien, puedo hacerlo. Me refiero a que conoces todo sobre mí y yo todo sobre ti. No quiero vivir sin ti-me dio una sonrisa temblorosa. Tenía que parar porque si no ella se pondría a llorar. Una vez, pasó así.

Yo había tenido una cita que no había salido del todo bien así que decidí pasar las penas con Wolfe. Ella abrió la puerta de su apartamento y me miró de pies a cabeza. Entré y lo primero que dijo fue: "Fue un asco". Ella era brillante. Entonces nos fuimos al sofá y comenzamos a comer palomitas. Ella tenía esta aplicación en su celular. Era una ruleta de la amistad. Cuando la vi rodé los ojos pero entonces decidimos jugar. Cada pregunta consistía en cosas como ¿cuál es su color favorito o su comida favorita? Entonces pasamos los niveles victoriosos y cuando llegamos a los últimos la cosa se puso más seria. La pregunta era: Sé cursi y dile lo valioso que es para ti. Ella comenzó a mordisquearse los dedos mientras pensaba. Su respuesta fue: Siempre y para siempre tendrás mi hombro para llorar. No voy a dejarte ir así que nunca me digas "adiós". Eso se sintió bien, entonces yo le respondí: No quiero vivir sin ti, Wolfe. Estoy realmente bien si tú lo estás, nunca comenzaré a luchar por alguno de mis sueños si tú todavía no tienes uno. Si te caes, no voy a pasar y te daré una mano para levantarte. Me voy a tirar a tu lado y nos vamos a levantar juntos.

Entonces ella comenzó a llorar y dijo que eso era muy hermoso. Yo sólo rodé los ojos y ella se me echó encima abrazándome. Carajo, amaba a esa chica.

Cuando logró tranquilizarse un poco me miró y preguntó:

-¿Entonces eso significa que vamos a ser amigos por siempre?

-Sí-le respondí.

-¿Pase lo que pase?

-Pase lo que pase-le aseguré. Soltó un gritito y volvió a abrazarme.

-¿Entonces esperarás, cierto?-retomé el tema. Se cruzó de brazos y se recostó en el respaldo.

-Ajá-musitó, mordisqueó la pajilla de su bebida.

-Te llamaré. A cualquier hora, cualquier día.

-Ahí voy a estar-me dio otro guiño.

"Las cartas"

Había pensado seriamente en algo para conquistarla pero mi mente se rehusaba a aceptar el rechazo. Era como si primero quisiera estar un poco seguro de que iba a ser aceptado antes de tener una caída libre. Eso significaba que prefería hacerlo anónimamente primero antes de llegar y decirle: "Me gustas, creo que seríamos una linda pareja. Ahora sé mi novia".

También estaba el hecho de que no podía dejar de pensar en ese beso. Mi relación con Bella había cambiado drásticamente y eso se lo debía a Emmett. Jamás pensé que mi primer beso con La Chica de los Pantalones Ajustados fuera así. Ella borracha y llorando por su madre ausente. Lo quería diferente. De todas formas, la alejé. Me moría de ganas por continuar con ese beso pero no era el momento y tampoco la manera. Yo quería algo diferente. Cuando lo recordaba, todavía podía sentir la sensación de sus labios sobre los míos y un hormigueo se extendía por toda mi boca. Lo peor era cuando me lamía los labios y su sabor no estaba. No como en esa ocasión.

Había pensado en dejarle notitas pero luego pensé que todo sería mejor y más rápido con cartas, así que lo primero que hice al llegar a mi apartamento fue buscar a Emmett. Él estaba en la sala, junto con Jasper. Jasper lo estaba ayudando a hacer un jodido plano. Rodé los ojos.

-Tengo una idea finalmente-dije.

-¿Una idea para colarnos en el apartamento de la Chica Yoga todos juntos o una idea para qué?-comentó Jasper mientras giraba la regla, buscando los centímetros y las pulgadas.

-Una idea para conquistar a Hamlet-rodé los ojos.

-¿A Bella Swan?-Jasper me miró divertido.

-Sí-respondí.

-¿A la Chica de los Pantalones Ajustados?-preguntó Emmett y colocó los brazos en jarra.

-La misma-asentí.

-¿Quién iba a decir que finalmente se cumpliría eso que dijiste de ella el primer día? "Sólo diré algo: la morena es mía"-citó Jasper-como es la vida-suspiró soñadoramente. Medio lo ignoré. En realidad eso era cierto.

-¿Y cuál es la idea?-Emmett entrecerró los ojos con gesto suspicaz.

-Cartas-contesté-le dejaré o haré que alguien le deje cartas en su puerta. Anónimas, obviamente.

-Es una buena idea-Jasper me señaló-pero ¿por qué no hacerlo directamente?-hice una mueca.

-Edward es un marica cuando de ir en serio con una chica se trata, es eso o tiene miedo a ser rechazado-Emmett se burló, acertando en el camino.

Jasper se rió meneando la cabeza.

-¿Entonces creen que sea buena idea?-pregunté esperanzado. Zambutí las manos en mis bolsillos.

-Sí, pero ya sabes, no somos chicas. Tal vez tengas que preguntarle a Nessie-dijo Emmett-sólo por si acaso.

-De acuerdo-salí de la sala rápidamente y fui a encerrarme en mi habitación.

Tomé mi laptop de mi escritorio y me senté en la cama. Tamborileé los dedos en el teclado mientras se encendía. Jesús. Necesitaba hacer esto bien, no tenía que salir con una pendejada. Esto era serio. Era como sujetar una jodida granada sin seguro.

Comencé a teclear.

Bella, Bella, Bella, Bella, Bella, Bella, Bella.

Suspiré y lo borré todo.

Swan, Swan, Swan, Swan, Swan.

Volví a borrarlo.

Esto estaba siendo difícil.

Me iría por la vía fácil, no iba a escribir un poema o algo así. Sólo una simple carta, corta, directa, sin ambigüedades, genial.

Chasqueé los dedos y comencé a escribir de nuevo. Bella

Enumeré las cosas que me encantaban de ella. Realmente fue fácil. De todas formas, no me iba a convertir en Salvador Dalí y le iba a hacer un dibujo o no me iba a convertir en García Lorca e iba a escribirle un poema de diez mil páginas. Teníamos que ser realistas.

Cuando salí de mi habitación con la carta en mi mano, ellos ya no estaban en la sala así que me fui directamente al apartamento del Monstruo del Lago Ness. Conduje rápidamente y cuando llegué a su apartamento, tenía el corazón en la garganta. Jesús, me estaba dando un ataque y estaba jodidamente nervioso.

-¿Te estás muriendo?-preguntó alarmada cuando abrió la puerta. Jadeé para articular una respuesta pero no fue posible. Ella me tomó del cuello de mi playera y me sacudió-¡Cullen!-chilló.

-Lo siento-resoplé. Rodó los ojos y cerró la puerta detrás de mí. Fui hacia su sofá y me dejé caer ahí. En la mesa de centro había una cerveza, así que la tomé y bebí como un poseso. Renesmee se sentó a mi lado y alzó la ceja.

-¿Y bien? ¿Qué te tiene tan preocupado? No me digas que la Chica Yoga ya tiene un novio-miró hacia la ventana. A estas horas seguro ella ya estaba tomando su ducha.

-No-respondí y negué con la cabeza-estoy nervioso. Ten. Hice esto-le tendí la carta y ella la tomó.

-¿Esto es una declaración de amor? No te hubieras molestado, la respuesta es no-comentó mientras desdoblaba la hoja. Luego comenzó a leer-humpf…-resopló-y yo que pensaba que era para mí-chasqueó la lengua mientras meneaba la cabeza.

-¿¡Entonces qué?!-pregunté desesperado.

-No me grites-manoteó-así que decidiste el anonimato ¿eh? Demasiado cobarde, demasiado lindo-me dio una sonrisa come mierda.

-¿Entonces serás buena amiga y se la dejarás en su puerta, verdad?-De ninguna manera, Renesmee Wolfe se iba a quedar afuera de esto. Ella tenía que echarme la mano.

-¿Quieres que haga eso?-preguntó. Asentí con la cabeza-entonces lo haré pero debes dejar a las chicas. Ya habíamos hablado de esto y juro que si sigues de puto voy a ir y voy a decirle a Hamlet la verdad.

-No harías eso-dije confiado y me crucé de brazos, visiblemente más calmado.

-¿Quieres apostarlo?-alzó las cejas y batió la carta. Carajo, Renesmee podía ser una perra.

-No-se rió.

-De acuerdo. Yo dejo las cartas y tú dejas de ser un puto.

-Hecho.

Nessie tuvo la gran idea de meter las cartas en sobres, así que los colores eran obra de ella. A mí lo único que me importaba era que las cartas fueran entregadas. Mi relación con Bella, bueno, iba avanzando, iba muy bien a decir verdad. Y había dejado a las chicas, lo decía con orgullo. Lo único que odiaba era que Bella siempre estaba en mi mente y eso era nuevo para mí, jamás había estado enamorado y me resultaba molesto que sólo estuviera necesitándola. Renesmee me tenía bien controlado, me llamaba o me enviaba mensajes y sólo hablábamos de pendejadas. Estaba comenzando a creer que lo hacía como recordatorio de que no tenía que coger ni coquetear con nadie. Jodida Wolfe. Jodida Swan.

Se podría decir que éramos amigos. Esperaba que el resto fuera pan comido. Ya había enviado mi segunda carta y estaba esperando con ansias cualquier noticia que trajera Nessie. Debí prestar más atención a lo que estaba por suceder.

Nessie me llamó.

-¿En dónde estás?-vaya, era la primera vez que iba directo al grano.

-Estoy yendo hacia el apartamento de Bella ¿por qué?

-¿Por qué estás yendo hacia allá?

-Vamos al parque-le respondí.

-Aww, bueno, está bien. Buena suerte y… ¿Edward?

-¿Sí?

-No la cagues-colgó. Rodé los ojos.

No me preparé para lo que iba a suceder. Estar cerca de Bella era lo que me hacía feliz, cualquier contacto que tuviera con ella. Envolver mis brazos alrededor de sus muslos y sentir sus manos toqueteando mi trasero mientras hurgaba en mis bolsillos se sentía bien.

Bella estaba jadeando y me atreví a besarla. Rápidamente, las palabras de Renesmee se colaron en mi mente: "No la cagues", no la estaba cagando ¿cierto? Tal vez esta era una buena manera de enterarme si Bella tenía algún sentimiento hacia mí.

Sus labios, tan suaves, tan rosados, llenos de chocolate. Perfectos. Los amasé y los saboreé. Había soñado con esto por mucho, mucho tiempo. Un simple beso. Sólo uno. Esto no me parecía un beso, era como otro nivel. Ella me respondió y sentí como si me hubiera ganado la lotería o algo parecido.

...

¡Lo sé! Sé que dije que actualizaría ayer pero pensé que era miércoles y no ¡JUEVES! Pero aquí está, los otros dos los publicaré el domingo y el sábado estaré por Fb contándoles curiosidades curiosas del proceso de escritura de CDUU. Espero que les guste, eso y los outtakes...ahora sí!

A COMENTAR! No se les van a caer los dedos. Se les caen si no los mueven para teclear y comentarrrr