Ya pude continuar con Amazonas, después de subir el capítulo de Lealtad :) Ha sido laaaaargo de escribir.

IMPORTANTE: Estuve investigando y resulta que todas las hijas de Otrera eran hijas de Ares;pero bueno, como dije yo al principio enfoco de una manera distinta la historia para poder direccionarla yo hacia donde quiera. Porque si tuviera que ser completamente fiel, debería haberlo hecho todo en la época del imperio romano pero prefería hacerlo más medieval... Más bien la época en la que se encuentra es la transición entre la Grecia antigua con la medieval. (y bueno, ya os hice una aclaración)

Este capítulo no tiene mucha acción, es mas bien una manera de poner al corriente de la información y eso. Que como he dicho antes, no es completamente fiel a los mitos que se conocen.

Fairy Tail ni sus personajes me pertenecen.


CAPÍTULO 2 ~ MAL PRESENTIMIENTO

Los cuatro jóvenes se habían pasado el día recorriendo el pueblo para hacer tiempo, pues en la posada el ambiente no comenzaba hasta las ocho. Habían hecho varias preguntas a mujeres que se encontraban lavando ropa cerca de un río, pero todas le habían dicho lo mismo; que ellas y sus maridos se mantenían alejadas de las amazonas por precaución.

Tras cenar y haberse duchado, los jovenes miraron como poco a poco el bar se comenzaba a llenar. Entonces, entró un hombre con el pelo anaranjado y una sonrisa pícara que deslumbró a todas las mujeres del bar. Se encaminó a la barra para hacerle unas cuantas preguntas al viejo hombre dueño de aquello que contestó señalando a los cuatro hombres que permanecían sentados bebiendo cuatro jarras de cerveza.

El hombre se acercó con pasos elegantes al grupo, dandole antes una sonrisa seductora a una mujer sentada.

-Muy buenas, señores.- dijo para llamar la atención del grupo.- Mi nombre es Loke, Loke asecas. Me dijo Gildarts que buscáis información sobre las amazonas y resulta que yo lo sé todo sobre ellas. En realidad, lo sé todo sobre las mujeres- chasqueó la lengua formando una sonrisa de autosuficiencia.- Estoy dispuesto a daros cierta información a cambio de oro.

Todos miraron con precaución al muchacho. Justo esa mañana, se habían acercado a Gildarts para preguntarle sobre alguien que pudiera darles información sobre las amazonas ya que sabían que no serían los primeros en preguntarle al mesonero sobre información. El les habló sobre cierto hombre que daba información basta fiable a todo extranjero que venía interesado por ellas, ofrecía información pero a cambio de dinero.

-¿De cuanto dinero estamos hablando?

-¿Cuanta información busca?- preguntó a Jellal que era el que había preguntado.

-La máxima posible y segura.- dijo un Laxus que miraba inseguro al extraño.

-Bueno bueno, eso serán 20 oros.

-Eso son muchos oros, 15 oros con 50 de plata.

-18 de oros.

-17

-18

Se hizo el silencio, Laxus y Jellal se sostuvieron la mirada sopesando si podrían confiar en aquel desconocido o no... Ellos dos tenían las mismas preguntas pues dudaban de la fiabilidad y de que si fuera suficiente y útil. Además, ¿equivaldría a los 18 oros? A lo mejor tenían la posibilidad de hablar con alguno de los hombres que se emborracharían esa noche en la posada y podrían sacarle información... Sin embargo, algo les decía que muchos podrían hablar con la voz de sus experiencias o rumores... Pero no en profundidad. Necesitaban saber sus tácticas de luchas, el sitio exacto donde vivían, familia real, en qué épocas se acercaban al pueblo, como funcionaba ese cinturón... eso no lo podría saber cualquier borracho de una taberna, eso Jellal y Laxus lo sabían.

-¡NO NOS INTENTES TIMAR!- gritó Natsu explotando. Todos los clientes de la taberna se giraron hacia el muchacho que rápidamente fue obligado a sentarse ya que se había levantado con el grito de furia. Fullbuster, ya sin camiseta, pegó su frente contra la de Natsu cabreado.

-Por eso te dicen que te mantengas callado durante los negocios.

-¿Siempre tienes que ser tan nenaza, exhibicionista?

-¿A quien llamas exhibicionista?

-A alguien que no lleva camiseta en un sitio público.

-¿Quieres que yo te deje a ti sin cara en un sitio público?- preguntó levantando el puño amenazadoramente.

-¡Eh! -les paró en seco Jellal haciendo que ambos tragaran saliva al ver la creciente aura oscura alrededor del joven- ¡Basta!- luego se giró a el extraño que se había mantenido callado durante todo el encuentro- Estamos dispuesto a aceptar, pero tendrás que responder a todas nuestras preguntas.-dijo poniendo hincapié en la palabra toda.

-Trato hecho- dijo con una sonrisa, confiado que sabía todas las respuestas posibles del poblado. Cogió una silla que había en una mesa vacía cercana y se sentó en la mesa con los jóvenes. Entre Laxus y Jellal, pues tenía cierto presentimiento que ponerse cercanos a los otros dos podría traerles problemas.

-Antes de nada- dijo el rubio por primera vez, parando con la mano a Jellal que comenzaba a sacar el dinero- ¿de donde sacaste toda la información?

Mantuvo la mirada a Loke que suspiró, era normal que quisieran saber que la fuente de información era fiable. Él había contado varias veces su historia, y lo había superado. O al menos eso se repetía cada vez que comenzaba a relatar la historia.

-Hace unos 17 años, una amazonas, visitó el pueblo a sus 16 años en su época de apareamiento y... nos enamoramos. Ellas no pueden tener relaciones, solo mantener lazos sexuales durante una época del año. Ella... Ella era tierna, no le gustaba el mundo de la lucha a diferencia de todas las amazonas. Se llamaba Aries. Ante todo, las amazonas son mujeres libres, todas las que quieren pueden abandonar el poblado y dejar atrás a sus hermanas... para siempre. Pues una vez que dejan el poblado, no pueden volver a tener contacto con ninguna de sus antiguas compañeras. Aun así, ella decidió dejar a sus hermanas y comenzar a vivir conmigo, nos casamos y comenzamos a vivir juntos. Durante esos años felices, ella me contestó muchas de las preguntas que hoy en día muchos forasteros como vosotros me vienen a preguntar.

Después de la historia permanecieron en silencio varios minutos.

-¿Y porque lo cuentas? ¿No eran cosas que ella te confió para que permanecieran en secreto? - preguntó un Natsu confundido.

-Cuando ella estaba viva si me preocupaba de mantener todo en secreto pues no quería que Aries se metiera en algún problema por largar alguno de sus secretos. Y cuando murió... digamos que tampoco me importaba meterme en problemas con las amazonas, pues no me importaría recibir la muerte después de perder a las dos mujeres de mi vida. -miró a Gray que le miró extrañado. Loke suspiró y decidió proseguir con la historia que contaba su triste pasado.- Fue hace 6 años. Nuestra hija tenía 10 años, se llamaba Karen. Era de noche y se celebraban las fiestas que festejan la época de apareamiento. Nosotros siempre permanecíamos en casa durante esas semanas para evitar contacto alguno entre Aries y algunas de sus antiguas hermanas, pues algún encuentro podría costar la vida a mi mujer. Pero ese año fue distinto, Karen siempre había crecido con extrema curiosidad por aquel mundo tan conocido en este pueblo. Ella, a diferencia de su madre había heredado el espíritu guerrero e indomable de una amazonas. Consiguió escapar de nuestra casa y correr hacia los festejos para poder conocer una amazona en persona. Mi mujer y yo en cuanto descubrimos la ausencia de nuestra hija no dudamos en correr en su búsqueda. Tras varias horas en su busca nos la encontramos a las afueras de la ciudad.-tragó saliva antes de proseguir con la historia.- Había tres amazonas, una de ellas era la antigua Reina amazonas en persona. Tenía el pelo canoso y la figura de una anciana, pero seguía mostrando ese aire de fuerza aún teniendo a la muerte cercana. Ella le estaba poniendo una capa roja escarlata a mi hija, esa es la capa que llevan las amazonas cuando cruzan el bosque para venir a este pueblo. Aries no dudó en ir a por su hija, aunque intentase detenerla con toda mi fuerza solo consiguió que ambos nos llevásemos varios golpes pues nos dejaron anteriormente claro que no debía de volver a encontrarse con ninguna amazonas si quería seguir viviendo. Es más, le aconsejaron que abandonara el pueblo de los gargarios; sin embargo, nuestra situación económica no nos lo permitió... En fin, la Reina, al ver a Aries le lanzó una mirada fría y le dijo ante las súplicas para que dejase a su hija: "Ella porta la sangre de las amazonas que tu nunca llevaste, deja que ella siga su camino, como tu seguiste el tuyo". Mi hija se limitó a disculparse de su madre y despedirse de mi, su padre, para correr detrás de la Reina que desaparecía por el bosque oscuro. Las demás amazonas también desaparecieron en el bosque tras sisear varias amenazas. El tiempo no nos trajo a nuestra hija de vuelta, ni tampoco volvimos a verla en los 3 años que esperamos su vuelta. Esos años fueron consumiendo poco a poco a Aries. Al final, una gripe se la llevó de mi lado por siempre... No les guardo odio a las amazonas pues fue decisión de mi hija el ir con ellas; pero tampoco les guardo ningún aprecio por el cual tenga que guardar sus secretos.

El bar se había llenado completamente y había bastante ruido a su alrededor, pero al haber escogido una mesa un poco apartada del resto, les daba intimidad para poder escuchar la conversación sin que nadie más se enterase pero que tampoco parecieran sospechosos. A las vista de los demás, ellos solo querían ser otro par de aventureros más que buscaba ver con sus propios ojos lo que tanta gente se dedicaba a esparcir por el continente. Que nadie supiera que eran enviados de un Rey les podría evitar bastantes problemas.

Jellal arrastró las monedas hacia el hombre que mantenía un rostro inexpresivo pero que volvió a sonreír tras contar las monedas y asegurarse que no le timaban.

-Bien, podéis preguntar.

-¿Porque están cerca de este pueblo y porque siempre vienen a este y no a otros?

-Bueno, las amazonas es una tribu muy antigua. Se cuenta que durante el imperio romano y puede que hasta antes, las amazonas ya existían. Ellas eran por aquellos entonces, un pueblo nómada que nunca se quedaba en ningún sitio. Por aquellos entonces no tenían un pueblo específico de apareamiento con lo que iban deambulando, se quedaban en una zona cierta temporada en la que se apareaban con el pueblo más cercano, esperaban los meses de embarazo para saber si eran niño o niña y si era niño se volvían con su padre. Pero no siempre fue tan fácil, con muchas tribus que se cruzaban solían tener problemas pues siempre habían mujeres celosas que sospechaban que sus maridos podían sucumbir a la tentación, habiendo peleas con heridos; a veces en las que los hombres perdían la cabeza por ellas e iban tras su búsqueda o simplemente pueblos que las atacaban porque no veían bien la manera que tenían ellas de vivir.

-¿Que le importará a las guerreras que las atacasen si siempre se han conocido por ser muy buenas en la lucha?- preguntó Gray y suponiendo por la cara que puso Loke que no le gustaba que lo interrumpiesen.

-Que las ataquen en el pueblo al que iban de visita no les importaba, pues como tu dices, ellas sabían defenderse. Pero cuando eran los del pueblo vecino los que iban a atacarlas, ellas se defendían pero las pequeñas que aún estaban en proceso de convertirse en guerreras solían caer en aquellos enfrentamiento. Ya que aunque tenían el espíritu guerrero tan característico de las amazonas, aún no habían aprendido lo suficiente sobre la lucha como para enfrentarse a hombres experimentados. Es así, como en una de sus paradas acabaron donde están ahora fijas. Se dicen que fueron muchas razones por las cuales ellas se quedaron: porque el bosque cercano a donde están situadas les da la caza que necesita, el suelo donde cultivan es fértil, tienen un lago cercano para poder bañarse, un arroyo de agua dulce... Pero mayormente, fue por el hecho de este pueblo. No sé si sabéis la historia de los gargarios, pero este pueblo es muy antiguo. Anteriormente era muy pobre y la gente que vivía aquí moría de hambre. Además, la asistencia médica anteriormente aquí era nula con lo que las mujeres solían morir en los partos con mucha frecuencia. Fue por eso que cuando llegaron a la aldea, no había casi mujeres y las que había no les importó pues sus maridos permanecieron fieles. Tuvieron buena bienvenida y también aceptaron con alegría a los niños que volvieron de esas uniones, pues en el pueblo se necesitaba sangre nueva con urgencia.

Hizo una pausa para beber un sorbo de la cerveza que le había traído Gildarts hace unos minutos mientras hablaba.

-Por eso, las amazonas decidieron aumentar el periodo asentadas en esas tierras hasta que se prolongó tanto que el pueblo de mujeres decidió quedarse aquí para siempre creando su propio Reino y poniendo en cabeza a la primera Reina, Lisipe. Al no tener ninguna hija, le sucedió su mejor y fiel amiga, Otrera. Y a Otrera le sucedió su hija Erza, también llamada Reina Scarlet por su pelo, que co-reina con sus hermanas Mirajane, Lucy y Juvia.

-Cuéntenos más sobre Erza, sus hermanas y el cinturón mágico- le pidió Jellal que miraba con curiosidad al pelinaranjado.

-Se cuenta la leyenda que Otrera desapareció por el este del bosque, justo dirección contraria a este pueblo. Allí se encontró con el Dios Ares. Este se le apareció y le avisó de numerosos males que deberían de afrontar su pueblo en el futuro, pues este mundo está dominado por hombres que suelen menospreciar a las mujeres- Jellal miró de reojo a Laxus que se revolvió inquieto en su asiento- con lo que le dijo que en cuanto su pueblo se viera en problemas deberían de ir por Asia Menor y seguir avanzando hasta tierras desconocidas donde todavía no ha llegado el hombre. Era tal el afecto que el dios Ares profesaba por las amazonas que esa noche fecundó a Otrera y nació su segunda hija, Erza. Con la particularidad que tenía el pelo color escarlata, como la sangre. Muchos no se creen esta historia, pues también se sabe que si sigues mucho al este y pasas el bosque, encontraras otro pueblo lleno de gente... Aún así, es completamente misterioso la razón por la cual la actual Reina tenga ese color de pelo ya que no hay persona en todo el continente que lo tenga aparte de ella.

Hizo otra pausa para beber y sonrió al ver como tenía a todos los oyentes completamente cautivados.

-Respecto a ese cinturón, se dice que fue Ares quien se lo dio a su hija una vez que la encontró entrenando en el bosque. Le dijo que este le daría poder y bañaría la espada de una luz protectora para que siempre venciera sus batallas con ella. Solo se sabe de una persona que se adentró por el bosque, vio el cinturón y pudo volver con vida, pues es imposible acercarse a ellas sin que sepan de tu presencia... Y bueno, no son muy gentiles con las visitas que reciben. Esta persona pudo escapar gracias a la princesa Lucy, una de sus hermanas, que descubrió al intruso y le instó a escapar antes de que sus otras hermanas lo vieran. El suertudo pudo ver a las muchachas de lejos y vio el cinturón que llevaba Erza. Se trata de una pieza de cuero ennegrecido con remates de plata. Tiene para portar su gran espada y sus múltiples dagas.

-¿Y las chicas? -dijo Natsu emocionado mientras Laxus rodaba los ojos ante la emoción de este.- Cuentenos más sobre las niñas

-La mayor tiene 19 años, Mirajane. Muchas la comparan con un demonio pues dicen que mientras lucha la posee Satán. Hace dos años tuvo su primera época de apareamiento aquí, es realmente hermosa. La muestra de que las apariencias engañan, pues aun siendo apodada la demonio parece muy delicada... como si fuera porcelana. Tiene los ojos azules y un pelo plateado, algo así como albina. Si el año pasado no vino es porque tuvo que tener una hija de los encuentros que tuvo durante las visitas de hace dos años... La segunda es Erza Scarlet, 16 años. Fue coronada reina hace 4 años cuando tenía 12. Este año sería su primera época de apareamiento por eso hay tanto revuelo por el pueblo. Sabemos de su aspecto físico gracias al hombre que salió con vida. Además de tener el pelo escarlata, tiene la piel de porcelana como su hermana Mirajane. Tiene ojos grandes y castaños. Su cuerpo, a diferencia de Mirajane, no parece delicado sino un cuerpo preparado para la lucha. Pero eso no quita que tenga unas muy buenas curvas... Antes de nada os digo que las amazonas son mujeres que trabajan mucho y tienen un físico espléndido; si un hombre que ha visto varias amazonas dice que tiene un cuerpo de escándalo, es para echarse las manos a la cabeza. También es verdad, que su madre, fue una gran belleza pues tenía una cintura pequeña, grandes pechos y caderas. Parece ser que sus hijas lo heredaron, para la satisfacción de los hombres solteros del pueblo- se rió secamente antes de volver su mirada de nuevo al resto.- La tercera es Lucy, ella tiene 15 años y es rubia. Ella, con su hermana menor Juvia que tiene un año menos que ella, se suelen acercar durante las épocas de apareamiento para conocer el pueblo y divertirse. Las he visto varias veces, son muy bonitas, parecen tener un buen corazón por como tratan a la gente y hay gente del pueblo que le han cogido verdadero aprecio a las muchachas.

-Entonces, ¿hasta los 16 años no pueden mantener relaciones con nadie?

-Relativamente no. Las amazonas no consideran a una mujer lo suficientemente madura para educar un hijo hasta esa edad, por lo que si ellas tienen un hijo antes de los 16 deben de encomendar su educación a una hermana suya hasta que cumpla la edad suficiente para hacerlo por ella misma. Sin embargo, si eso lo hiciese la Reina, su hija no podría ser la heredera, pues se considera que debe de ser la misma Reina la que se dedique a la educación de la próxima Reina. Por eso, por si acaso, la Reina no visita el pueblo hasta su mayoría de edad.

-¿Y cuando será la próxima etapa de apareamiento?

-No suele tener fechas exactas, algo que ofusca a muchos extranjeros que vienen desde lejos en busca de las mujeres. Normalmente no se sabe hasta cuando las amazonas comienzan a frecuentar el pueblo para elegir los candidatos óptimos. Suelen estar semanas viniendo por las noches para conocer a los hombres y elegir el que desean para tener varios encuentros sexuales con este después. Teniendo en cuenta que esta vez puede que se elija el candidato que fecunde a la Reina para dar al heredero, puede que se alargue a 3 semanas.

-¿Cuanto tiempo ha pasado desde la última vez que vinieron?

-Puede que fuese hace más de un 1 año, deben de estar por venir...

-¿Y porque hacen tanto hincapié en que ningún hombre se acerque a su Reino?

-Dicen que ese Reino esta fundado para mujeres libres, y que su libertad acabaría cuando un hombre profanara sus tierras para quedarse. -Loke miró su ya vacía jarra- En cierto sentido tienen razón, ¿que hacemos nosotros cuando una mujer nos gusta? La atamos a nosotros, la hacemos nuestra, no queremos que nadie ni nada nos la quite. Llamamos a nuestra posesividad: "amor" y esperamos a que nos sirvan hasta el último minuto de nuestra vida o de su propia vida.

Se mantuvieron en silencio después de esas palabras amargas de Loke, este pidió otra cerveza que Gildart le sirvió rápidamente.

-¿Como sabemos que nos encontramos delante de una amazonas?

-Suelen llevar capas escarlatas al entrar en los sitios. Su vestimenta normal es ropa de entrenamiento, pero cuando vienen al pueblo suelen vestirse de acuerdo con el pueblo, intentan infiltrarse aunque nosotros distinguimos perfectamente entre quien es ciudadano de este pueblo y quien extranjero.- dijo con una sonrisa sarcástica-. Aunque, si a quien queréis distinguir es a las cuatro hermanas... Fijaros en el pelo. A la Reina la distinguiréis fácilmente, es la única con el cabello escarlata. Mirajane será la única con el pelo plateado. Juvia es una mujer con el pelo azul pero con una mirada triste. Y Lucy, ella es rubia, no hay muchas rubias entre las amazonas pues suelen tener el pelo castaño, oscuro o negro... Y ella es rubia con unos ojos enormes y unas -hizo gesto señalándose el pecho- enormes.

-Otra pregunta- le paró Jellal mientras obviaba el comentario de Loke- ¿forman peleas cuando están aquí?

-No suele haber problemas, son bien recibidas. No traen armas consigo, pues no es su intención pelear. Pero cuando se han metido en peleas porque uno halla aprovechado que no estuviesen armadas para atacarlas y así conseguir el título de héroe tras vencerla, han peleado cuerpo a cuerpo y se han sabido defender perfectamente.

Miró varias veces al peliazul que se frotaba la cabeza pensando que si venían desarmadas, no traerían el cinturón.

-Mirad, si queréis pelear con ellas, no os aconsejo que lo hagáis durante la época de apareamiento... Son varias y no se despegan, no se dejan solas pues saben que están desarmadas y aunque tengas el mejor cuchillo, contra dos amazonas no puedes.

-No queremos luchar con ellas- protestó Natsu.

-Queremos quitarle el cinturón mágico a la Reina- dijo Gray sin pensárselo. Jellal y Laxus miraron con desaprobación al muchacho, pues no podían esparcir la información con tanta facilidad.

-Entiendo, tranquilos guardare el secreto- dijo al ver la mirada de Jellal y Laxus.- En ese caso, no podréis conseguirlo durante la época de apareamiento porque no lo traerá consigo. Ni tampoco podréis acercarse en emboscada... Solo tenéis una opción.

Todos miraron atentos al pelinaranjado que se acercó con una sonrisa traviesa.

-Deberéis seducir a la Reina o a las princesas, ganaros su confianza... Hay varios rumores de que cuando una amazonas se encapricha de un hombre, escapa de su ciudad para tener encuentros apasionados con su amante algunas noches. En esos encuentros puede que lleve el cinturón.

-¿No decías que las amazonas no podían tener ningún encuentro sexual fuera de la época de apareamiento y ninguna relación?-se aceleró Natsu a preguntar, dejando a Jellal con las ganas de preguntar

-No, en todo caso como dije podrían ser amantes... Nunca llegaría al matrimonio ni a vivir en pareja. Y respecto a los encuentros sexuales... las amazonas suelen dejarlo pasar cuando no hacen ningún daño a su Reino y conlleva a que hayan más progenitoras.

-Osea que pueden tener amantes...

-Exacto- asintió Loke con la cabeza mientras se dejaba echar hacia atrás.- De todas maneras, si queréis llevarse el cinturón deberéis luchar, pues no creo que os dejen que os llevéis el cinturón tan fácilmente ni en uno de esos encuentros.

-¿Y para que querríamos seducir a las hermanas? Con que uno seduzca a Erza, bastaría.-pudo preguntar al fin Jellal.

-Mmmm si, bastaría... Pero a ver como os lo explico... Allí todas las amazonas se consideran hermanas unas con otras... Cuando ya de por si son hermanas de sangre, ese lazo supera a lo anterior y es como... como si fueran uña y carne. Como consecuencia llegamos a que ellas se lo cuentan todo, absolutamente todo. Con lo que vuestros encuentros lo sabrían las otras tres hermanas. Llegados a ese punto, sus hermanas comenzarían a investigar sobre vuestras intenciones y raíces; pues te habrías interesado precisamente en la Reina. Con facilidad, averiguarían el porqué de vuestra visita a este humilde pueblo y estoy seguro que no saldríais bien parados ninguno de vosotros cuatro después de que ellas lo averiguasen todo... Sería todo más fácil si entretuvieseis a todas las hermanas y las mantuvierais alejadas de investigaciones sobre vuestras intenciones.

-Seducir a cuatro mujeres que solo pueden tener sexo durante 3 semanas al año, es pan comido.- dijo Laxus levantando la ceja.

-Yo que vosotros no me confiaba tanto... Tienen sangre amazonas, corazón acorazado-dijo señalándose el pecho-... Si vuestro plan principal es enamorarlas y que os den el cinturón por amor, y si no luchar para quitárselo por la fuerza... Yo que vosotros me buscaría un tercer plan, por si acaso... Podría funcionar, pero es bastante complicado.

Todos, hasta Natsu para la sorpresa de muchos, se quedaron pensando sobre las palabras de Loke. No querían luchar con las amazonas, a ninguno de ellos le gustaban la idea de luchar contra mujeres; aunque fuesen las mujeres más fuertes del continente y que muchos hombres vinieran específicamente a luchar contra ellas para ganarse el título de héroe. Hasta a Jellal le costaba admitirlo, pero no podía evitar ver a las mujeres como seres de naturaleza débil y pensar en luchar con ellas era como luchar contra un cachorro. Pero aun así, temían que los rumores fueran ciertos y se vieran obligados a luchar. Espiraron hondo y le dieron gracias al pelinaranjado.

-Si tenéis alguna otra pregunta sobre ellas, suelo pasarme por aquí por las noches- dijo antes de acercarse a varias muchachas que conversaban en una mesa aparte.

Los cuatros se quedaron pensando en silencio durante un rato sobre que podrían hacer.

-Creo que lo he entendido.- rompió el silencio Natsu, todos lo miraron sorprendido y esperaron a que el joven continuase.- Debemos de atacar a su pueblo esta misma noche, robar el cinturón e irnos. Pero atacar al pueblo entero.

-¿Tu verdaderamente has escuchado algo de lo nos ha dicho?- dijo Gray fulminando con la mirada a Natsu que miraba emocionado a sus amigos. Jellal y Laxus suspiraron decepcionados por la actitud impulsiva de Natsu.

-Eeeh, ¿quieres pelea cerebro congelado?

-Cuando quieras, cerilla.

-Esta bien, podemos seguir varias fases.- dijo Jellal captando la atención de todos.- Primero, esperaremos durante 3-4 días para ver si la época de apareamiento es cercana. Sino, investigaremos por los bosques.

-¿Y después?- preguntó Gray que miraba concentrado a Jellal.

-Después os iré diciendo que hacer dependiendo de nuestra situación, tengo cierto plan pero prefiero mantenerlo en secreto y perfeccionarlo, porque Natsu es demasiado impulsivo a veces.- Laxus asintió totalmente de acuerdo. Gray comenzó a insultar al chico de ojos rasgados y este comenzó a gritar cosas que no se podían entender.

Gray y Natsu se fueron a pedir otras bebidas a la barra mientras intentaban coquetear con varias mujeres sin ningún efecto.

-Puedes contármelo a mi.- dijo Laxus tras ver que se habían ido esos dos. Jellal asintió a su compañero.

-Verás, Loke me ha dado varias ideas pero tengo que perfeccionar el plan... Creo que lo mejor en el caso que la época de apareamiento fuera cercana es que...


-Mañana- canturreó Lucy ilusionada mientras tiraba la ropa al suelo.-Tengo ganas de volver a probar esa manzana tan dulce quee... ¿con que la bañaban?

-Caramelo- dijo una Juvia mientras abrazaba la almohada de su cama y veía como su hermana rebuscaba entre su ropa.

-Eeeso.- por fin sacó una blusa azul que combinaba con una falda azul oscura que tenía en su cama.- ¿No te hace ilusión? ¡Vamos a ir las cuatro juntas! Mira es increíble. Cuando quiere consigue hasta que la tozuda de Erza venga al pueblo, pensé que nunca cedería. ¿Te gusta esto para mí?

Le enseñó una blusa roja que tenía varios volantitos en la parte de las mangas largas.

-A Juvia no le gusta como a Lucy le queda esa, Lucy debería probar la rosa- Lucy asintió y siguió buscando.

-Creo que esa la tengo en mi cuarto...- miró a su alrededor y vio el gran desorden que había formado en varios minutos y se dispuso a recoger.

-En fin- dijo mientras doblaba la ropa para volver a meterlo en el cajón.-¿Crees que habrá algún hombre apuesto? ¿No tienes ilusión por ver al hijo de Levi? El niño ya debe de tener casi el año...¡Este año Levi conocerá a Erza y a Mira! Estoy deseando bailar ese baile que nos enseñaron las mujeres, ¿como se llamaba?

Juvia se encogió de hombros.

-Me gusta ese pueblo, está tan vivo... No es decir que el nuestro no me guste, pero solo que no entiendo porque tenemos que crear barreras...

-Juvia piensa que estamos bien así, Juvia no quiere que ninguna hombre le quite la libertad.

-Tienes razón.- suspiró Lucy triste tras una pausa.- En fin, dejo a Juvia descansar porque mañana es ¡la gran noche! Tengo ganas de ver los ojos brillantes de Erza cuando vea todo lo que se ha perdido estos años por no escaparse y acompañarnos.

-Buenas noches, Lucy- dijo Juvia antes de que esta desapareciera por su puerta.

-Buenas noches, Juvia- se escuchó por el pasillo.

Tras varios minutos de silencio Juvia apagó la vela que mantenía iluminado su cuarto y se recostó en su cama.

-Juvia tiene un mal presentimiento.


Se acabó. Siento si a lo mejor me excedí un poquito con el capítulo pero es que había tanto que explicar :') Si me he contradicho con algo de la historia, o esta mal escrito, hacedme lo saber pls ^^

Graaaacias por leer~