Hola! Aquí les dejo el sexto capítulo de esta historia, les doy las gracias a todas las personas que me dejaron algún mensajito en especial a MILLS por presionarme a subir el siguiente capítulo.
También aprovecho de dar las gracias a franchiulla quien se dio el trabajo de revisar este capítulo y corregir lo que hiciera falta.
Sin más que decir, los dejo con el Chap.
6 Enséñame un secreto y yo te cuento el mío
Tras la noche que pase en casa de Regina, me encontré dándoles explicaciones a mis padres cual adolescente, ya que me habían ido a buscar al Hostal de Granny y no me habían encontrado ahí. Después la discusión se movió hacia mi nuevo acercamiento con ella, tratando de convencerme de que no era de fiar y que no era la mejor decisión dejar a Henry con ella
-Dejemos algo en claro en este mismo momento: Regina es la madre de Henry, quizás yo lo sea biológicamente, pero no voy a desmerecer el trabajo que ha hecho ella con el chico, lo que es Henry el día de hoy es gracias a lo que Regina le ha enseñado y que ella me permita hoy estar al lado de él debo de agradecérselo, no olviden que legalmente yo no soy nada de él, perdí ese derecho cuando lo di en adopción- me había costado trabajo llegar a esa conclusión pero debía de ser brutalmente honesta con ellos para que entendieran cómo eran las cosas ahora – sé que en el pasado traté de quitárselo y eso no estuvo bien, pero me justifiqué en ese momento con el hecho de que estaba en plan de Reina Malvada, ahora ella no es así
-¿Y qué es lo que ha cambiado ahora Emma? – Me replicó Marie Margaret – sigue siendo una persona egoísta, fría y calculadora
-Quizás, pero al menos nunca me ha mentido ni manipulado a diferencias de otros – sabía que era un golpe bajo, pero el tema de Regina me tenía agotada de cierta manera, así que decidí darme la vuelta y largarme a patrullar por el pueblo para poder despejar mi cabeza un rato.
Llevaba cerca de dos horas dando vueltas por el pueblo cuando me detuve en el puerto y tomé asiento en el capó mientras trataba de colocar en orden mis pensamientos, la noche anterior me había dejado con muchos sentimientos encontrados, por un lado me daba cuenta de que me gustaba Regina, más de lo que debería y que la persona que se había mostrado anoche me agradaba mucho, seguía siendo sarcástica en sus respuestas, pero había mostrado una vulnerabilidad que pocas veces dejaba ver, logrando que quisiera estar a su lado para poder apoyarla y abrazarla en esos momentos de oscuridad que aún la atormentaban. Por otro lado también sabía que plantearle a Regina una relación amorosa, de golpe, entre nosotras podría significar que no volviera a confiar en mí y se rompería la amistad que hemos logrado hasta el momento.
En situaciones así era cuando realmente necesitaba una amiga para que me aconsejara o al menos que se emborrachara conmigo y así poder despotricar de mi mala suerte en el amor, alguien que me aconsejara o me diera alguna loca idea y además me detuviera de cometer una estupidez como llamar a Regina a las cuatro de la mañana totalmente borracha.
Lily quedaba eliminada de primeras, seguramente sólo se reiría de mí y me hundiría más.
Ruby también debía de descartarla, seguramente comenzaría, rápidamente, a lanzar comentarios de doble sentido y la verdad dudaba de su capacidad de guardar el secreto.
Tink tampoco podría ser, ella era el hada madrina de Regina y si la historia que me contó Henry sobre los polvos mágicos era verdadera, seguramente abogaría por Hood y en la segunda oportunidad que se merecían como almas gemelas o alguna patraña parecida
Cenicienta y Aurora eran demasiado buenas, lo único que harían seria escandalizarse y decirme que esos pensamientos no son dignos de la princesa que era.
Lástima que Mulan no estaba en el pueblo, mi radar con ella se encendía con demasiada rapidez cuando estaba cerca.
Me quedé absorta en mis pensamientos un buen rato cuando sentí que alguien se sentaba a mi lado
-¿En qué piensa sheriff Swan? - me pregunto la voz a mi lado, era Bella
-Nada en particular la verdad – conteste rápidamente - ¿cómo estás tú? ¿Rumplestiltskin te ha dado algún problema esta semana?
-Sé que ronda la tienda algunas tardes, he pasado muchos años a su lado como para no notar su presencia
-¿Puedo preguntarte algo?
-Claro
No había hablado mucho con Bella en el tiempo que llevaba en este pueblo para contarle mi situación actual, pero pensé que podía darme una visión diferente sobre mis pensamientos con respecto a Regina, después de todo, ella era algo así como una experta en el tema de enamorarse del villano del cuento.
-¿Cómo termina alguien como tu enamorada de alguien como Rumplestiltskin?
-¿Qué quieres decir?
-Me refiero a que tú eras una princesa en el Bosque Encantado, sé que te ofreciste a trabajar con Rumplestiltskin para salvar a tu pueblo, pero de ahí a enamorarse de él hay una gran diferencia
-No fue fácil, pero una vez que comencé a conocerlo me di cuenta de que era tan humano como el resto, con sus cosas malas y buenas
-¿Así de simple?
-El amor nunca es simple Emma, si lo fuera se volvería aburrido.
-Supongo que si lo expones de esa manera es difícil no creer que Rumplestiltskin tenga buenos sentimientos
-Así es, después de todo, la Reina Malvada en algún momento también tuvo un corazón puro que amo incondicionalmente - soltó para después mirarme fijamente, analizando mi expresión de sorpresa ante su declaración - ¿Tu pregunta no fue al azar o me equivoco?
-¿Estas escandalizada?
-Mi tiempo en la biblioteca en este pueblo no ha sido en vano, sé que existen otros tipos de amores en este mundo y considerando las miradas que le lanzas de vez en cuando a Regina no fue muy difícil llegar a darme cuenta de tus sentimientos por ella
-No sé qué hacer realmente Belle – le confesé - por un lado mi cabeza dice que me conforme con mi papel de amiga, que olvide cualquier otro sentimiento y así evite salir lastimada, pero por otro lado mi corazón me dice que me arriesgue, que me aferre a la esperanza y que nada es imposible.
-No sé qué puedo decirte para ayudarte Emma
-Dime cómo lo hiciste, cómo estuviste con una persona como Rumplestiltskin y saliste con la cabeza y el corazón de una pieza
-No fue fácil, solo me di cuenta de que para poder estar con él debía de batallar con mis demonios y los suyos para que pudiéramos ser felices
-¿Y fue fácil?
-Para nada, pero una vez que logres romper esa barrera con ella, te vas a dar cuenta de que valió la pena
-¿Y si no quiere? ¿O si sólo termino con un muro menos, pero aun invisible a sus ojos?
-No puedes salir a una batalla pensando que ya está perdida, Emma – dijo mientras tomaba mi mano para darme su apoyo - No va a ser fácil, vas a querer muchas veces rendirte e incluso si al final de tu travesía sólo quedas como amigas, te darás cuenta de que lograste conocer a una maravillosa persona y que sabrá qué puede contar contigo para siempre
-La palabra maravillosa no pega mucho con la Regina que tú conociste
-Quizás, pero he escuchado a tu madre decir que era encantadora cuando la conoció, quizás su vida la ha transformado en el ser que es ahora.
-¿Como por ejemplo cuando mi madre abrió la boca e hizo que matarán al amor su vida?
-Quizás
-¿O cuando Cora la obligó a casarse con mi abuelo que tenía la edad para ser su padre?
-Eso no debió de ser fácil para ella, pero debes entender que las cosas en el Bosque Encantado no eran fáciles, ella fue educada sabiendo que algún día se casaría, quizás su error fue pensar que lo haría por amor y no por el bien de un pueblo – señaló en un tono que dejaba entrever que sabía de lo que hablaba
-¿Tú también Belle?
-No llegué a casarme como sí le sucedió a Regina, pero si estuve comprometida con alguien a quien no quería.
-Debió de ser asqueroso vivir en el Bosque Encantado siendo mujer
-No conocíamos otras opciones tampoco Emma
-Necesito pensar alguna manera de lograr quebrar sus muros y que considere incluso la mínima posibilidad de que podríamos ser algo, sólo necesito esa esperanza para poder aferrarme y no creer que soy una masoquista de corazón
-La única manera que te puedo aconsejar y solo porque a mí me dio resultado es con pequeños pasos Emma, no la ahogues, que ella, poco a poco, se acostumbre a tu presencia y aprenda a quererte a su lado.
Bella tenía razón y tenía la mejor idea para poner en práctica su consejo.
Llegué a la oficina de la alcaldía en tiempo record, mientras mentalmente preparaba y repasaba mi discurso para convencer a Regina de lo que tenía pensado, esperé que me dieran el visto bueno para entrar a su oficina y tomé asiento directamente frente a ella para dar rienda a mi plan
-¿Hablabas ayer en serio sobre conocernos?
-No lo sé, la verdad, mostrarme sinceramente nunca ha sido mi fuerte
-Me imaginé, así que te tengo una propuesta
-¿Indecente?
-No lo creo, pero tendré tu comentario en mente – dije haciéndola sonrojar
-Dime
-Te propongo un juego
-¿Un juego?
-Así es, démonos un período de un mes para conocernos, la idea es que una confiese algo y luego haga una pregunta a la otra
-De qué tipo de pregunta estamos hablando
-La que se estime conveniente, no existen los limites
Me miró fijamente analizando mi propuesta buscando la falla para decirme que no
-¿Y si no quiero contestar? – cuestionó rápidamente
-Supongo que tendremos derecho a veto entonces
-¿Cuántos vetos?
-Ilimitados
-¿Cuál es la trampa, entonces?
-Al cumplirse el mes, una deberá elegir una pregunta que haya sido saltada y deberá contestarla honestamente
Me quedé viéndola analizar mi propuesta y esperaba haberla convencido, Belle me dijo que tuviera paciencia, así que preferí darle la opción a no contestar a mis preguntas si no quería, sabía que eso le daría el poder de manejar el juego a su conveniencia, pero tenía esperanza de que solo fuera en un comienzo.
-Muy bien, Sheriff – dijo acomodándose en su silla – como usted sugirió este ridículo juego la invito a que confiese algo para dar comienzo a la partida
-Tengo un tatuaje en mi cadera – comencé a contarle mientras me acomodaba en la silla – tiene la fecha del nacimiento de Henry, lo hice en su primer cumpleaños tras una noche de alcohol y arrepentimiento.
-¿Te arrepentiste de entregarlo?
-A veces lo hacía, luego veía mi minúsculo apartamento y mi vacío refrigerador y me daba cuenta de que había hecho lo mejor para él – le contesté - Y ahora señora alcaldesa, le hago mi pregunta ¿has salido alguna vez de Storybrooke? ¿Y si no lo ha hecho, a dónde le gustaría ir?
No pudo responderme porque sonó el teléfono interrumpiéndonos
-Regina, tu cita de las 16 está aquí – alcance a escuchar
Me dirigió una mirada de disculpa, dándome a entender que debía de retirarme para atender sus responsabilidades
-¿Cena en Granny a las 18? – le pregunté mientras me iba retirando – puedo llevar a Henry si quieres, sé que a él le agradará.
-Pensé que quería escuchar mi respuesta
-Así es – le aseguré – pero creo también que al chico le gustaría escuchar tu respuesta, no creo que sea necesario explicarle mas
-Cena en Granny entonces - dijo dándome una pequeña sonrisa mientras me marchaba.
Espero que les gustara este capítulo y las invito a decirme que les gustaría preguntar a la Alcaldesa si ustedes fueran Emma.
Saludos desde Chile!
