Hola! Aquí les dejo el nuevo capítulo, disfruten
7 Respuestas sin derecho a veto
Llevaba jugando con la botella de tequila en mis manos cerca de una hora sin poder encontrar el valor para ir a la casa de Regina. Hoy acababa el plazo de nuestro "juego" así que me había invitado esta noche a cenar en su casa para estar más cómodas con la última "etapa" de nuestro cuestionario, por así decirlo.
-¿Sabes que el alcohol no es la respuesta a los problemas Sheriff? –
-No, pero dicen que ayuda bastante – señalé - ¿Cómo estas Belle?
-Bien, las cosas con Rumple se han calmado un poco
-No sé si eso es buena señal considerando que Úrsula y Cruella están con él
-Puede ser – me dijo, mientras levantaba los hombros, no parecía preocupada con el tema – pero hablemos de algo más alegre ¿cómo vas con Regina? Nunca me dijiste cuál era tu plan
Le explique el juego que le había propuesto a la alcaldesa y cómo lo había tomado.
-No se me hubiese ocurrido nunca ese tipo de plan para conquistar a Regina, no parece el tipo de persona que se presta para ese tipo de actividades – señaló – y… ¿cómo te fue?
La mire por unos minutos pensando si correspondía contarle todo lo vivido durante este mes
-Prometo mantener la boca cerrada, Emma – me aseguró – solo quiero saber de primera fuente qué sucedió, no es necesario entrar en detalles, solo lo suficiente para sentirme participe del comienzo de la historia más extraña y bella jamás escrita
Admiré su franqueza y sus esperanzas en mi historia con la Reina así que di rienda suelta a contarle lo sucedido la primera semana
El día que di comienzo a mi gran plan de conquista decidí utilizar lo aprendido en mis años de cazarrecompensas, así que trace un plan de 4 pasos (1 por cada semana) para ganar el corazón de Regina; que no sería fácil, pero emplearía todo lo aprendido de ella en este tiempo a su lado para no espantarla.
Comencé por llegar a la hora en punto a cenar en Granny con Henry, conversando casualmente sobre sus próximas vacaciones de colegio y dónde le gustaría ir este año
-Miss Swan, qué sorpresa verla llegar antes que yo – saludó tomando asiento frente a nosotros – ¿de qué iba su conversación?
Pedimos la comida mientras Henry le contaba su deseo de ir a Disney World para visitar los diferentes parques temáticos
-Intentaremos ir este año, cariño – le contestó – y dado que nunca he salido de Storybrooke, cualquier lugar nuevo sería interesante
-¿De verdad mamá?
-Claro que sí - le aseguró – aunque para el próximo viaje podríamos considerar Europa, sus paisajes me recuerdan al Bosque Encantado
-Aunque más aburrido- bromeé – no hay ogros para darle un toque exótico
-¿Y usted. Miss Swan, ha viajado mucho?
Me miró fijamente mientras preguntaba, era el comienzo de nuestro juego, así que procedí a contarles los lugares que había recorrido en mis años de trabajo, anécdotas que me sucedieron provocando la risa de Henry con varias de ellos. Estuvimos conversando mientras comíamos hasta que Marie Margaret hizo acto de presencia en la cafetería
-Emma, Henry, están aquí – saludó Marie Margaret ignorando a Regina
-Y Regina – la corregí
-Claro que si – dijo forzadamente – los estaba esperando para cenar hoy, me hubiese gustado que nos acompañaran con David y Neal
-Invité a comer a Regina con Henry hoy – le contesté – de hecho, me gustaría hablar con ella sobre Henry así que si puedes irte para darnos un poco de privacidad, sería ideal
-¿Privacidad? ¿Hay algo que debería saber?
-Considerando que las madres de Henry somos nosotras, no me imagino que tendríamos que informarte a ti – le contestó Regina antes que yo
-¡Soy su abuela!
Me puse de pie rápidamente para tomarla del brazo y apartarla un par de metros de la mesa y de ese modo hablarle a solas y evitar una pelea entre ella y Regina
-Marie, te lo estoy pidiendo de buena manera, ve a casa mientras yo hablo con Regina
-¿Qué me estas ocultando Emma?
-Nada en particular, pero tú no te llevas bien con Regina y de un tiempo a esta parte no has tenido problema en demostrar tu desagrado con ella.
-El hecho que en Neverland trabajáramos juntos no quiere decir que olvide todo lo ocurrido en nuestro pasado, trató de matarme en reiteradas ocasiones sin mencionar que nos separó como familia.
-Lo entiendo– dije mientras bajaba aún más la voz- por eso te pido que te marches, ninguna es feliz a un lado de la otra y la verdad es que estoy cansada de su disputa y no quiero ser obligada a tomar un bando entre las dos.
-¡Soy tu madre, tu deber es apoyarme!
-Y ella es mi amiga – le gruñí – no me obligues a elegir Mary
Me dirigió una mirada ofendida, se dio la vuelta y se marchó de la cafetería. Giré hacia la mesa para darme cuenta de que, nuevamente, habían terminado sin mí a causa de mi madre.
-¿Qué te parece si damos un paseo y acompañamos a tu madre a casa, Henry? – le pregunté mientras lo ayudaba a ponerse la chaqueta
-No es necesario Sheriff
-Lo sé, pero me gustaría acompañarte para poder charlar contigo unos minutos – le contesté mientras salíamos, tomándola del brazo para atrasarla y marcar una distancia entre nosotras y Henry, de tal manera que no escuchara nuestra conversación.
-Me gustaría pedirte que Henry volviera a vivir contigo en la mansión– dije directamente.
-Eso no debería ni pedirse – me contestó – me encantaría que volviera a mi lado
-Entonces estamos de acuerdo, hablaré con él para preparar sus cosas mañana mismo.
-¿Puedo preguntar los motivos de este cambio tan repentino?
-Henry cada día crece más, necesita su espacio y una casa con dos habitaciones para 5 personas no es lo ideal, y menos si está obligado a dormir en el mismo cuarto que su madre
-¿Solo por eso?
-Mis padres no están controlando sus comentarios en tu contra delante de él – declaré sincerarme para evitar problemas entre nosotras – y Henry está en una edad en que es influenciable y de verdad que no quiero volver a la situación en la que estábamos hace un tiempo atrás
-Gracias Emma – me sonrió – de verdad
Llegamos a la mansión en un cómodo silencio entre nosotras, dejé que se despidiera de Henry dándoles espacio para que tuvieran su momento. Después, me acerqué a ella para despedirme y preguntarle si le molestaba que viniera durante las tardes tras mi turno para ver un tiempo a Henry
-No hay problema Sheriff – me señaló mientras entraba a su casa – los espero mañana entonces.
Eso fue un hermoso gesto por tu parte, Emma – me comentó Belle una vez hube terminado mi relato.
-No lo hice con doble intención, solo hice lo que considere correcto
-¿Y qué hay de las preguntas, cuál era el primer paso de tu plan de conquista? – preguntó ansiosa para que continuara mi relato
La primera semana me encontré cenando en la casa de los Mills casi todos los días, iba durante las tardes y Regina me invitaba a cenar para luego encontramos en el salón tomando una copa mientras continuábamos con nuestro juego. Durante esa semana solo hice preguntas abiertas para conocerla a ella como mujer, con ese tipo de preguntas evitaba el veto por su parte y le daba la libertad para contestar lo que ella quisiera. Le pregunté cómo se sintió cuando llegó a este mundo sin magia, cómo había aprendido a cocinar, sus gustos musicales y televisivos, etc. Cada noche me encontraba con alguna historia diferente por su parte, bebiendo de sus palabras y memorizándolas para poder hacer sus sueños realidad si tenía la oportunidad. Por otro lado ella hizo sus preguntas con respecto a mi estancia en Storybrooke, cómo me había sentido cuando encontré a mis padres y cómo los veía ahora, me preguntó detalles de mi trabajo y si realmente solo había sido diversión como había contado aquel día en la cafetería.
-Imagina mi rostro cuando vi por primera vez un avión – me relataba mientras tomaba un sorbo de sidra –
Solté una risa al imaginarlo, mientras le explicaba que la entendía, había sentido el mismo miedo a lo desconocido durante mi estancia en el bosque encantado
-¿Qué hay de ti Sheriff? ¿Solo diversión en tu antiguo trabajo? – me cuestionó
-La verdad que no siempre era así, me topé con tipos que se mostraban bastante violentos cuando iba a detenerlos– le conté mientras le mostraba una cicatriz en mi mano producto de un corte con una navaja con la que había sido atacada en una oportunidad.
-Tu plan es brillante Emma – exclamó con voz sorprendida – tus preguntas no dan espacio a que ella se incomode ni evada la pregunta directamente
-No sé si ofenderme ante tu tono de sorpresa – la molesté –pero sí, funcionó bastante bien durante la primera semana
-¿Y la siguiente etapa? – Preguntó ansiosa – ¿hacia dónde dirigiste tus preguntas?
-Al factor común entre nosotras – le contesté – Henry
Durante la siguiente semana de nuestro juego, los encuentros entre nosotras comenzaron a darse en distintos momentos del día, algunas veces almorzábamos en la alcaldía o en Granny's provocando la sorpresa de varias personas, yo no dejé de ir a cenar a su casa e incluso ese domingo salimos a pasear los tres y conversamos. Nos dedicamos a hablar solo de Henry, le pregunté, de manera ansiosa, cómo fue su infancia, los recuerdos que ella más atesoraba y ella disfrutaba contándome los recuerdos de la infancia de Henry, cómo había extrañado la magia cuando hacia sus travesuras y se veía obligada a botar los trozos de loza rota, sus primeras navidades y cómo debía contenerse para no regalarle la tienda completa. Ella aprovechó y me pregunto sobre mi etapa de embarazo, cómo me había sentido y cómo lo había vivido en la cárcel
-Lo más difícil eran los antojos – le relataba – recuerdo que mi compañera de celda logró sobornar a un guardia para que metieran de contrabando unas galletas Oreo que moría por comer, de alguna manera fui acogida por mis compañeras de bloque, así que pase de no tener mamá a tener 20 mujeres preocupadas por mí y mi embarazo.
-¿Nunca pensaste en buscarlo cuando saliste?
-Lo hice – le confesé – averigüe que ya había sido adoptado y que la persona tenia los medios económicos para darle una buena vida, la verdad es que no quise ver el nombre para así evitar tentarme a buscarlo.
-Me imagino que también te gustó saber esas cosas de Henry – dijo en modo de observación Belle
-Así es, lo disfruté bastante – dije y después me quedé en silencio pensando que esa última noche fue cuando gane mi primer veto por parte de Regina.
-No te detengas Emma, quiero saber sobre la tercera semana – me alentó Belle
-La tercera semana no fue tan interesante Belle, solo hablamos de nuestra niñez - le dije tratando de cortar un poco el tema
Decidí enfocarme, la siguiente semana, un poco en nuestro pasado, quería saber cómo era antes de que le rompieran el corazón, conocer a la mujer que le enseñó a mi madre sobre el amor verdadero y sabía que la única manera de lograrlo era dejar que ella me contara sin presiones, así que simplemente esa semana no le pregunté nada directamente, simplemente dejé que hablara mientras expuse ante ella mis miedos más profundos. Le conté del porqué de mi apellido, la primera familia de acogida en la que estuve y la decepción que sentí cuando fui devuelta como un producto defectuoso, ella, por otro lado, me habló de su tiempo en el castillo, de su tiempo con su padre Henry y cómo le había enseñado a montar en Rocinante y cómo su madre controló toda su niñez y adolescencia para hacer de ella la mujer perfecta
-No puedo dormir con la puerta abierta – le confesé una noche – estuve en una familia de acogida en donde el padre tenía la mala costumbre de visitar mi cuarto mientras su esposa dormía
Cerré los ojos mientras contenía mis lágrimas ante el recuerdo de noches completas aterrada y despierta sin saber si esa noche aquel tipo me visitaría
-¿Te violó?
-No – le contesté rápidamente – solo se sentaba a un lado de mi cama y me tocaba mientras yo me hacia la dormida.
Nos quedamos en silencio tras esa confesión mientras daba respiraciones profundas para no entrar en un ataque de pánico
-Yo no puedo dormir en la oscuridad absoluta – susurró a mi lado mientras me miraba expresando su entendimiento ante mi miedo – siempre debe filtrarse luz de alguna parte ya sea de una ventana o una vela
-¿Por qué?
-Cora tenía la costumbre de encerrarme en un pequeño cuarto cuando no me portaba como ella quería – me confesó mientras cerraba los ojos y una lagrima resbalaba por su ojo – ¿sabes qué es lo que más dolía?
Negué con mi cabeza mientras la miraba
-Saber que no había nadie que hiciera algo por sacarme de ahí, ni siquiera mi padre
-¿Qué hay de la última semana? – Me preguntó más inquieta Belle al darse cuenta de mi silencio - ¿avanzaste algo?
Me sonrojé solo al recordar el tópico de la última semana, sexo
La última semana por diferentes situaciones en el pueblo y con la pandilla de malvados no había podido hablar con Regina como lo había estado haciendo últimamente, así que la última noche, antes de que acabara el plazo, decidí aparecer en su casa con una botella de tequila y una bolsa de limones.
-¿Pretende emborracharme Sheriff? – preguntó mientras iba colocando las cosas en su mesa de centro
-En absoluto alcaldesa – señalé mientras dejaba los limones y la sal junto a los vasos cortos que traía – solo vamos a cumplir con el ritual de amistad que nos está faltando
-¿Y cuál sería?
-Beberemos y hablaremos de hombres – sentencié mientras tomaba asiento en la alfombra y la invitaba a sentarse a mi lado mientras servía el primer par de vasos
-Muy bien miss Swan, ya que usted quiere hablar sobre este encantador tópico, usted comenzará respondiendo mi pregunta – dijo mientras pasaba la lengua por su mano con sal y tomaba el shot con maestría para terminar con el limón – ¿a qué edad perdió su virginidad?
A partir de esa pregunta el nivel de alcohol en ella comenzó a subir, al igual que el tono de sus preguntas pasando desde la cantidad de amantes que había tenidos hasta cuánto tiempo había pasado desde la última vez que había estado con alguien. Yo, por mi parte, traté de mantener la compostura con respecto a mis preguntas, pese a que deseaba tantear el terreno y preguntarle si alguna vez había fantaseado sobre estar con una mujer o si estaba dispuesta a hacer tríos. Preferí centrar mis preguntas en saber su experiencia sobre el tema
-¿Qué hay de ti? – le pregunté ya con algo de dificultad - ¿prefieres arriba o abajo?
-Arriba claramente
-Ni siquiera en eso cedes, mujer egoísta- le recriminé con gracia
-Estar arriba me permite controlar las cosas, Emma – ya decía mi nombre, claramente el alcohol había hecho efecto –además así si me aburro puedo parar e irme
-¿Aburrirte?
-Sí, ya sabes, cuando se vuelve tedioso el acto – volvió a tomar otro shot – a veces me pregunto por qué la gente hace un mundo con el tema del sexo.
¡OH, DIOS MÍO! No podía estar hablando en serio, esta mujer realmente me quería matar con esa información; o era tan difícil de complacer en la cama como en la vida diaria o sus antiguos amantes eran un asco en la faena… quizás este era el momento de insinuarle que probara otras alternativas, las mujeres quizás.
-Se ha acabado la botella y la velada Sheriff – dijo arrastrando algo las palabras mientras se colocaba de pie con dificultad – y a mí aún me quedó una pregunta
-Adelante Regina, dispara
Y lo hizo
Y se ganó mi veto esa noche
-No me imagino a Regina borracha, la verdad – dijo Belle una vez que hube terminado mi relato (sin mencionar todos los detalles de lo conversado, obviamente) – ¿Qué vas a hacer con respecto a su pregunta?
No lo sé Belle, no lo sé…
S&Q
Me paré frente a su puerta mirando el resplandor del número 108 de la placa
-¿Pretende mirar la puerta mucho tiempo Sheriff?
La mire rápidamente, admirando cómo su vestido se ajustaba a cada una de sus curvas, su ligero escote y su cabello impecablemente peinado
-En absoluto, Miss Mills – le contesté - ¿lista para esta noche?
Hizo una mueca mientras daba un paso hacia atrás para darme espacio para entrar
-¿Henry?
-En casa de Hanzel, tenía un trabajo de ciencias – me contestó, mientras se dirigía al salón donde ya estaba preparada la fuente con limones y la sal para acompañar el tequila – voy a terminar agarrándole el gusto a esta bebida Sheriff
-Esa es la idea Alcaldesa – me quité mi chaqueta para ponerme cómoda a su lado
-Regina, antes de comenzar quiero dejar claro que no estás obligada a contestarme en absoluto – comencé a aclararle – sé que esto comenzó como un simple juego entre nosotras, pero quiero decirte que me encantó pasar este tiempo contigo, que adoré conocerte realmente y que contestes o no, nada va a cambiar en absoluto lo que pienso de ti.
Tomó asiento a mi lado en la alfombra, tomo un shot de tequila rápidamente para mirarme fijamente y decir
-Repita su pregunta, Miss Swan
-Sé que hoy no puedes tener hijos porque tomaste una poción para evitarlo – comencé a decir para dar pie a mi respuesta – ¿nunca pensaste en tener hijos antes de tomar esa decisión?
La vi tomar otro shot de tequila para luego cerrar sus ojos y decir
-Estuve embarazada una vez
Su confesión me dejó con la boca abierta mientras trataba de procesar sus palabras
-Mi noche de bodas con el rey Leopold tuvo como resultado un embarazo, cuando me enteré, me alegré enormemente, sabía que no podía llenar la perdida de Daniel, pero un bebé me daría la oportunidad de volver a ser feliz nuevamente.
-¿Qué sucedió?
-El Rey Leopold mandó que me dieran una poción por la mañana, durante mi desayuno, para hacerme abortar
-¿Por qué? – no pude evitar interrumpirla, no lograba comprender nada
-Cuando estaba en la cama, sufriendo de terribles dolores a causa de la poción, él se me acercó para decirme por qué – tomó otro shot – me dijo que no podía permitir que alguien le arrebatara el puesto a Nieves.
Me quedé mirándola mientras las lágrimas corrían por sus ojos, una tras otra, me acerqué a ella para envolverla en mis brazos, mientras hundía su cara en mi cuello sollozando. Estuvimos en esa posición hasta que Regina logro calmarse y levantar su rostro para mirarme a los ojos
-Eres la primera persona a la que se lo cuento, Emma – me dijo tomando mis manos – Nieves no lo sabe y espero que quede así
-No le diré Regina, puedes confiar en mí – le aseguré apretando sus manos.
-A pesar de este momento extraño- quiero que respondas a mi pregunta Swan – se alejó de mí para mirarme y lanzar nuevamente su pregunta - ¿con quién te gustaría estar románticamente hablando, Emma Swan?
Respire profúndame para contestarle con la verdad
-Regina, yo…
-¡REGINA, ABRE AHORA LA PUERTA TENEMOS UN PROBLEMA AFUERA!
Marie Margareth aporreaba la puerta
Espero que les gustar este nuevo capitulo, aprovecho de dar las gracias a quienes me dejaron un mensajito para apoyarme o presionarme ( cof mills cof) y franchiulla quien se dio el trabajo de corregir los horrores ortográficos.
Mahylan-1992: no te estoy webiando ¡! ¿De que desastre natural, digo de que región eres?
A el resto de chilenos que me leen un gran saludo y espero su mensajes, las ship SQ debemos de estar juntas!
