Ayuda.

Durante sus primeros días, Little Wish se había acostumbrado a jugar cerca de la cabaña de Fluttershy. Se pasaba el di jugando tanto con los ratoncitos como con el oso que pululaba por los alrededores y, de vez en cuando, jugaba con las gallinas del corral de la cabaña. Fluttershy se sentía bien viéndole jugar, no tenía que esconderlo más de sus amigas, de hecho, muchas estaban encantadas con el potrillo.

Casi todos los días, Fluttershy tenía que ir a hacer compras para sus animales y su pequeño invitado, por lo que tenía que dejarle al cuidado de Ángel y de los demás animales, y eso era algo que a Little Wish no le hacía gracia, durante sus paseos de vuelta e ida del pueblo, Fluttershy pensaba en cómo hacer para que Little Wish no se quedase solo en casa, finalmente, tomó la decisión.

La tarde anterior, tras volver de Ponyville, compró un canguro en la tienda prenatal del pueblo, y lo estuvo probando en casa con un saco de avena antes de usarlo con el potrillo. Finalmente, llegó el día.

-Hoy es tu gran día. -le dijo Fluttershy a Little Wish. -Hoy vas a ver el pueblo.

Con cuidado, Fluttershy colocó al potrillo en el canguro, tapándole luego suavemente con su ala, así no comería frío. El potrillo, miró curioso a Fluttershy, no entendía muy bien que era lo que quería exactamente.

La curiosa pareja emprendió su viaje al pueblo por el camino habitual, Fluttershy no voló pues, pensó que el batir de sus alas podría hacer daño al pequeño, pero no le importó, estaba feliz viendo al pequeño observar ilusionado el paisaje.

-¿Te gusta lo que ves, chiquitín?

El pequeño balbuceó mientras veía los enormes campos de flore y las mariposas volar.

Una vez llegados al pueblo, muchos de los Ponys se quedan sorprendidos observando a Fluttershy, más concretamente miraban al pequeño potrillo. La joven pegaso estaba un poco nerviosa al ver a Ponys que la conocían observarla con asombro.

-¿Fluttershy con un potrillo? -decía una de las Ponys que la conocían. -¿Me he perdido algo?

-¿Será hijo suyo? -decía otro.

Fluttershy se mostró nerviosa y tímida al ver cómo los Ponys cuchicheaban, agachando la cabeza y las orejas, mostrando una pose sumisa. Pero entonces, escuchó el balbuceo de Little Wish, estaba fascinado con lo que le rodeaba, y ver la reacción del pequeño llenó de confianza a la joven pegaso. Fluttershy volvió a dar el paseo ligero, sin importarle lo que los otros Ponys decían, ¿era posible que el pequeño tuviese esa confianza que necesitaba?

El paseo continuó hasta llegar al Sugarcube Corner, en donde los Cake, asombrados, recibieron a Fluttershy.

-¡Caramba Fluttershy! -exclamó la señora Cake. -¡Cuando Pinkie dijo que tenías un bebé no esperaba que fuera verdad!

Con cuidado, Fluttershy bajó al pequeño al suelo, dejándole experimentar.

-Es una larga historia, ¿pero saben? Estoy feliz de tenerlo.

-¿Ah, sí? -le preguntó el señor Cake. -¿No te resulta difícil lidiar con él?

-¡Oh, no, no! Está todo el día jugando con los animalitos, y no es muy escandaloso, cuando llora es casi imperceptible, pero se calma enseguida si lo abrazo.

-Vaya, es muy calmado.

Little Wish correteó levemente por la tienda de los Cake como sus pequeñas y temblorosas patas le permitían, observando todo a su alrededor. En una de esas, estuvo a punto de caerse por los escalones de la tienda, pero Fluttershy lo tomó enseguida.

-Te he dicho muchas veces que no te alejes mucho de mí. -le dijo dulcemente.

Little Wish balbuceó sonriente al ver como Fluttershy le sujetaba entre sus cascos, haciendo gesto como de querer abrazarla.

-La verdad es que es una monada, Fluttershy. -dijo la señora Cake. -Ya quisiera que nuestros pequeños fueran un poco más calmados como lo es este potrillo.

-Por cierto, ¿querías algo? -le preguntó el señor Cake.

-Venía por un poco de leche condensada. -dijo. -Necesito un poco, la dieta de Little Wish no es más que leche, pero tiene que comer algo un poco más dulce, así que pensé en hacerle un poco de dulce de leche para mezclarlo con su papilla.

-Mmm... No estoy muy segura. -le dijo la señora Cake. -Puedo darte leche en polvo y un poco de avena para hacerle la papilla, si le echas dulce de leche a una edad temprana puede ser malo para su barriguita.

-Oh... Casi cometo un error. -dijo Fluttershy aliviada mientras miraba al potrillo.

Little Wish ladeó la cabeza al ver a Fluttershy, no entendía bien que era lo que decía.

-Tomaré tu consejo y me llevaré la leche en polvo y la avena.

-Gran elección. -dijo el señor Cake.

Al poco tiempo, los Cake le dieron a Fluttershy lo ordenado, se disponía a irse tras pagar cuando la señora Cake llamó su atención.

-Fluttershy, ¿puedo darte un consejo?

-Claro. -respondió.

-Escucha, querida, cuidar de un potrillo es sacrificado, puedes acabar agotada física y mentalmente, no sé si vas a poder aguantarlo.

-He cuidado de muchos cachorros y polluelos.

-Pero un bebé no es lo mismo. -le dijo. -Que quede entre nosotros, por culpa del agotamiento he llegado a gritarle a mi esposo, y me he sentido realmente mal por ello, pero...

La señora Cake calló unos segundos.

-...Por muy mal que me portase con él, venía a consolarme, me calmaba y me animaba. -dijo con voz melosa. -Pero tú... ¿Fluttershy, qué vas a hacer? No vas a poder tú sola.

Fluttershy observó a Little Wish, quien seguía mirando a su alrededor con curiosidad dentro del canguro.

-Mientras pueda, podré cuidarle como mejor sé. -le respondió. -No necesito de un Pony especial para hacerlo.

-Eres fuerte, pero créeme, tarde o temprano no podrás más y no tienes a nadie a tu lado que pueda ayudarte.

Tras dar un largo paseo para volver a casa, y dejar a Little Wish corretear por la casa, Fluttershy dio vueltas a las palabras de la señora Cake, podría tener razón, y cuidar de un bebé no es cosa fácil. Al principio había ido bien, por qué era tierno y tranquilo, pero los bebés crecen y experimentan cambios.

-¿Podré ser fuerte? -se preguntó Fluttershy. -¿Podré ser capaz de cuidarte?

De pronto, Fluttershy sintió algo tocar su casco, Little Wish buscaba un poco de su atención, le encantaba mirar a los ojos de Fluttershy. Enternecida, la pegaso amarilla tomó a Little Wish en un abrazo con sus alas, mientras que comenzaba a acariciar su cabecita.

-Tienes plena confianza en mí, pequeño... Pero... ¿Seré capaz de cuidarte bien? -le preguntaba.

Little Wish no dijo nada, ya que aún no entendía lo que Fluttershy quería decirle.

En ese momento, Ángel y los animales aparecieron. Ángel traía un reloj que señalaba ya bien entrado el medido día.

-¡Ay! Que cabeza... Tengo que daros de comer.

Fluttershy sentó al potrillo en el sofá de su salón con cuidado.

-Ahora tienes que portarte bien durante cinco minutos. -le dijo colocando suavemente su casco sobre su hocico. -Prepararé la comida de todos y enseguida la tuya, ¿vale?

-¡Daaaa! -exclamó el potrillo extendiendo sus patas.

Fluttershy se las tomó y besó.

-Tienes que portarte bien... -le dijo nuevamente. -Ángel, vigílalo.

Mientras Fluttershy se dirigía a la cocina, Ángel se acercaba al pequeño potrillo. Se sentó vigilante a su lado, observándolo. Pese a que ellos dos ya habían jugado juntos, Little Wish aún se mostraba reacio al conejo por impedirle repetidas veces salir a por Fluttershy.

En la cocina, Fluttershy estaba preparando los platos para todos sus animales, las bellotas para los roedores, el alpiste para las aves, y algún pescado para los armiños y su amigo oso. Algunos de los animales empezaban a impacientarse, esperando la comida, montando jaleo fuera. Al percatarse, Fluttershy se asomó por la ventana.

-Ya va amiguitos, esperad un poco.

Al mismo tiempo, Little Wish estaba tratando de ir hacia Fluttershy, pero Ángel se lo impedía. El pequeño empezaba a molestarse, gruñendo un poco y empezando a enfadarse.

Los ruidos se amontonaban en la casa y el jardín, cosa que empezaba a poner nerviosa a Fluttershy.

-Oh... ¡Ya voy, chicos! -les decía a sus animales. -¡Ahora mismo voy, Little Wish! -le decía al potrillo.

Fluttershy empezaba a ponerse cada vez más y más nerviosa, tenía que contentar él hambre de sus animalitos, pero a la vez tenía que atender la demanda del potrillo. Los pájaros la piaban y el potrillo lloraba, y Fluttershy intentaba contentar a ambas partes, finalmente, y distraída, todos los platos de la comida de los animales se le cayeron encima, desparramándose sobre ella, manchándola del todo.

El silencio se hizo por completo, los pájaros se acercaron a la ventana y Ángel se acercó con Little Wish a la puerta de la cocina. Lo que vieron fue algo que los desencajó, Fluttershy estaba sentada mirando al suelo en silencio. Ángel se le acercó y tocó su cola manchada de la comida, y pronto comenzó a escuchar gimoteos que provenían de ella.

Los sollozos de Fluttershy se hacían más fuertes, al oírla, Little Wish se le acercó preocupado al escucharla llorar.

En ese momento, tocaron a la puerta, y una voz ronca y masculina se oyó.

-Fluttershy, soy Discord. -decía rimbombante.

Discord entró a la casa risueño como de costumbre.

-Querida Fluttershy, he venido a nuestra... Nuestra...

Discord calló al ver el estropicio.

-¿Fluttershy? -decía sorprendido el señor del caos.

Fluttershy se giró al oír a Discord entrar en la casa, los ojos y la cara de la joven pegaso estaban bañados en lágrimas.

-Discord...

-Pero... ¿Qué ha pasado? ¿Y ese potro?

Antes de poder terminar, Fluttershy se lanzó a Discord abrazándolo mientras lloraba, empapando el pelaje del señor del caos. Sorprendido, Discord acaricio la espada de Fluttershy para intentar calmarla.

-Tranquila Fluttershy. -le decía.

-Ayúdame... -le respondía.

Conmovido por la indefensa pegaso, Discord la sentó en su sofá y comenzó a recoger el estropicio con su magia. A la vez, Little Wish se acercó preocupado a Fluttershy, intentando ponerse sobre sus patas traseras para alcanzar a la pegaso, a quien veía más preocupado. Al percatarse del pequeño, Fluttershy lo tomó con cuidado y lo acercó a su pecho, llorando levemente y abrazándolo.

-Tranquilo Little Wish... Estoy bien... -le decía.

Tras recoger todo, y dar la comida a los animales, Discord se acercó a donde estaba Fluttershy con el potrillo.

-Bueno, ya he terminado. -le dijo. -Si te soy sincero, es la primera vez que veo que tiene todo echo un desastre, esa no eres tú.

Fluttershy no dijo anda mientras tenía al pequeño entre abrazos.

-Y aún me tienes que decir sobre ese potro. -dijo señalándolo. -¿Quien es? -preguntó señalándolo de nuevo.

-Se llama Little Wish. -le contestó. -Hace unos días lo encontré abandonado en el ayuntamiento.

-¡¿Abandonado?! -dijo sorprendido. -Vaya, es la primera vez que veo un caso de abandono, ¿y dices que lo encontraste?

Fluttershy asintió. De pronto, la tripa del pequeño Pony terrestre comenzó a sonar de hambre, frotándose la panza mientras fruncía un poco el ceño.

-Perdona Discord, tengo que hacerle la comida.

-¡Ni hablar! Deja que lo haga yo. -dijo chasqueando su garra de águila.

De pronto, la compra de Fluttershy comenzó a volar por el cuarto hasta la cocina, el fuego del fogón se prendió mientras que la avena y la leche se empezaban a mezclar.

-Si no fuera por mí, aún estarías recogiendo la comida del suelo. -le dijo.

Fluttershy sonrió tímidamente.

-Gracias, Discord.

-Bah, querida Fluttershy, sabes que no es nada.

Los platos de la comida de los animales empezaron a volar por la ventana, llegando cada plano al grupo de animales correspondientes, mientras que Discord seguía preparando la papilla para Little Wish.

-Pero me ofende un poco que no me hayas dicho nada de este... Little Wish, era, ¿no?

Fluttershy asintió.

-Ha sido muy repentino. -le respondió la pegaso amarilla. -Y también mis amigas se enteraron ellas solas...

-Si, si, si, si... -decía terminando de preparar la papilla. -Aquí tenemos...

Haciendo uso de su magia, Discord hizo que la cucharilla levitasa, tomando un poco de la papilla y acercándose a Little Wish, reacio, se apartó de la cucharilla.

-Abre esa boquita, renacuajo... -le decía Discord.

Little Wish se negó.

-Vamos chiquitín... -le dijo Fluttershy. -Tienes que comer para hacerte fuerte como Discord.

Discord se ruborizó un poco al escuchar esa declaración. El pequeño vio un poco reacio la cucharilla, pero él hambre le podía, así pues, empezó a comer de la papilla. Al poco, su carita se tornó feliz, pidiendo más.

-Parece que le ha gustado. -dijo el señor del caos dándole otra cucharada de la papilla.

-Me alegra que hayas venido hoy. -le dijo Fluttershy. -No sé qué habría pasado hoy después de esto, me he puesto muy nerviosa.

-Te exiges demasiado. -decía Discord mientras alimentaba a Little Wish. -Deberías dejar que alguien te echase una pezuña de vez en cuando.

-Tienes razón... -le respondió. -La cosa es... ¿Quién?

Fluttershy miró a Discord unos segundos.

-¡Oh, ya sé! Discord, ¿te gustaría jugar con Little Wish cuando vengas?

-¡¿Cómo?! -dijo sorprendido.

-Solo mírale, Little Wish parece haberte cogido cariño. -decía mientras le veía comer. -Este chiquitín apenas come si no se lo doy yo, y contigo es bastante natural.

-¿En serio? ¿Le estás pidiendo al señor del caos que cuide de un potrillo? ¡Es como pedirle a un gato que cuide de un ratón!

-Pero... Los amigos se ayudan los unos a los otros...

-¡Ah no, no juegues la carta de la amistad para esto, no!

En ese momento, Discord se percató de que Little Wish comenzaba a tocarle la cola, golpeando los penachos que habían en esta, haciendo que se agitase mientras reía. Eso enterneció al señor del caos.

-¡Venga ya, eso es jugar sucio!

-Ya te dije que le gustabas. -sonrío Fluttershy.

-Ataque a traición, eso es lo que es.

-Piensa que si vienes más a menudo a jugar con Little Wish, tendremos más tiempo para charlar en nuestras reuniones de té.

-Eh... Si... Tienes razón. -respondió Discord.

Sintió ni un pequeño agarrón y mordisco en su cola, Little Wish estaba jugando con ella. Discord elevó su cola hasta encontrarse con el pequeño potrillo cara a cara, el cual le seguía viendo mientras se abrazaba y mordía la punta de la cola de Discord.

-Eres un renacuajo con suerte. -le dijo.

-Seguro que entre tú y Pinkie os convertiréis en sus mejores compañeros de juego. -dijo Fluttershy mientras sonreía.

Al cabo de un par de horas de juegos, Little Wish acabó cayendo rendido sobre una de las almohadas del sofá, dormía plácidamente mientras que la luna se iba alzando.

-Se ha quedado dormido. -dijo Fluttershy mientras sonreía tiernamente.

-Ya era hora, tengo la cola llena de babas de mocoso. -decía Discord mientras se escurría la cola.

-Muchísimas gracias, Discord. -le dijo Fluttershy mientras le abrazaba. -Me has ayudado mucho.

-Oh, querida Fluttershy, no ha sido nada. -le respondió. -Si no hubiera llegado estarías hecha un mar de lágrimas. -dijo burlón.

-Tal vez... Pero muchas gracias.

-¡Vaya, mira la hora que es! -dijo el señor del caos separándose despacio de Fluttershy. -Va siendo hora de que me vaya a casa, ya sabes, todo ese orden no se desordena solo.

-Claro, espero que vengas a jugar con Little Wish, creo que le has caído bien.

-Sin duda... Hasta pronto, querida. -decía saliendo por la ventana.

Tras que Discord se fuera, la casa quedó en calma, a excepción de algún pajarillos que piaba y apartaba un poco de la crin del potrillo de su cara. Fluttershy bostezaba mientras se acercaba al pequeño potrillo.

-Bueno... Ya va siendo hora de irse a dormir...

Fluttershy tomó con cuidado al potrillo entre sus cascos y empezó a aletear hacia su cuarto.

-Buenas noches, chicos.

Los animales se despidieron de Fluttershy mientras subía a su cuarto. Ángel apagó las luces una vez dejaron la habitación, todos se disponían a irse a dormir de una vez. Fluttershy acostó a Little Wish en una cunita al lado de su cama, arropándolo con una manta calentita con cuidado de no despertarlo, tras ello, le beso la frente.

-Buenas noches, mi chiquitín.

Tras darle las buenas noches al potrillo, Fluttershy cayó rendida sobre su cama, el sueño comenzó a invadirle, durmiéndose casi de inmediato, sin percatarse de que algo la acechaba en su propia casa.

Una fina niebla comenzó a frotarle la cara a la amarillenta pegaso, quien dormía apaciblemente. En su sueño, Fluttershy se veía a sí misma en un espacio oscuro, el suelo estaba cubierto por una espesa y la ca niebla, y de fondo se podía escuchar el sonido del goteo del agua.

-¿Dónde estoy? -se preguntaba la pegaso.

De pronto, pudo ver una construcción familiar frente a ella, era el ayuntamiento de Ponyville.

-¿El ayuntamiento? ¿Qué significa esto? -se decía a sí misma.

Acto seguido, comenzó a escuchar un débil llanto, demasiado familiar, provenir de ahí. Se acercó, y pudo ver la cesta de Little Wish, y a él llorando. Además, pudo ver una figura cubierta por una harapienta túnica que la cubría hasta la cabeza y empezaba a alejarse del pequeño.

-E... ¡Espera! -decía Fluttershy corriendo hacia la figura.

La figura, al percatarse de la pegaso, comenzó a correr, a medida que avanzaba, se iba dibujando el pueblo y a caer un aguacero como aquella noche que encontró a Little Wish.

-¡Espere, por favor! -decía la pegaso. -¡Tengo que preguntarle algo!

La figura corrió y corrió hasta que, exhausta, llegó al hospital de Ponyville, arrastrándose por el suelo mientras jadeaba y se llevaba un casco al pecho. Al verla así, Fluttershy se le acercó tímidamente.

-¿E... Está bien?

La figura solo jadeaba.

-¿Necesita ayuda? -volvió a preguntarle.

-Da... Me...

-¿Eh?

Antes de poder reaccionar, la extraña figura se lanzó a Fluttershy mientras se descubría de su capucha, el rostro era el de una yegua con la cara pálida y los ojos vacíos, tenía cara de cansada, pero a la vez muy pálida, como un fantasma.

-¡Dame a mi hijo! -le gritó.

La espectral figura sujetaba fuertemente a Fluttershy mientras luchaba por zafarse de ella. La figura no dejaba de repetir una y otra vez la misma frase: "Dame a mi hijo". El suelo se abría bajo ellas mientras la yegua no dejaba de repetirle eso y sujetarla con fuerza, Fluttershy estaba cada vez más y más asustada mientras seguía siendo acribillada por esa extraña y espectral Pony. Finalmente, chilló.

Con el grito, Fluttershy consiguió salir del sueño pero, a la vez, pudo oír a Little Wish llorar a su lado. Rápidamente, y con delicadeza, Fluttershy tomó al pequeño entre sus cascos mientras que el pequeño la buscaba con sus patitas.

-Ya, ya chiquitín, no llores, no llores... -le decía intentando calmarle.

Poco a poco, Little Wish se fue calmando sin dejar de llorar sobre el cuerpo de Fluttershy. A la vez, la joven pegaso no dejaba de temblar del miedo que le supuso ese sueño, pero no podía darse el lujo de tener miedo, tenía que cuidar de Little Wish, que no paraba de gimotear nervioso mientras su pequeño cuerpo temblaba.

-Shhhh... Ya está... Ya está... Estoy aquí... -le decía acariciando su lomo.

Little Wish comenzó a tranquilizarse, quedándose poco a poco dormido. Aquella pesadilla había tomado por sorpresa a la joven Fluttershy, quien no entendía que estaba pasando.

-¿Qué le pasó a tu madre, chiquitín? -preguntó retóricamente Fluttershy. -No parecía querer dejarte sólo pero...

La imagen de aquella espectral Pony bombardeó la mente de la pegaso, quien abrazó fuertemente a Little Wish sin hacerle daño, ella también estaba aterrada por esa figura que le acosaba en sueños.

-No sé si podré continuar con esto. -se decía a sí misma. -Pero debo de ser fuerte por ti, mi pequeñín...