Mi temor

Había pasado otro mes desde que Fluttershy tuvo la última pesadilla, pero aun así no dormía bien, se levantaba en mitad de la noche y, a partir de ahí, pasaba la noche despierta velando por el pequeño potrillo que había entrado en su vida.

Rainbow y Applejack habían venido a ver a Fluttershy para ayudarla un poco con los cuidados de la casa, mientras que Little Wish jugaba con Tank y Winona. Twilight no le había contado nada a nadie sobre lo ocurrido aquella noche que vio la nube que rodeaba a Fluttershy, prefería mantenerlo en secreto, evitando así preocupar a sus amigas.

En la cabaña de Fluttershy, Little Wish reía mientras Winona le lamia intensamente mientras la pequeña perrita le atrapaba en el suelo.

-Parece que el potrillo se lo está pasando en grande con Tank y Winona. -decía Applejack.

-¿Y por qué no? Tank es casi tan asombroso cómo yo. -decía Rainbow orgullosa.

-Muchas gracias por venir a ayudarme, chicas. -les dijo Fluttershy mientras preparaba la comida de los animales cercanos a su casa. -Me estoy acostumbrando más a cuidar de mi chiquitín, pero no dejar de ser agotador.

-Si... Pero lo más extraño es que te llame "mamá". -dijo Rainbow.

Fluttershy se ruborizó mucho al recordar todas las veces que el pequeño le llamaba mamá.

-Me encanta y me alegra que Little Wish me llama así... Me hace sentir como si del ente fuera su madre.

-Te entiendo terroncito. -dijo Applejack. -Recuerdo cuando Applebloom me llamaba así de pequeñaja, me costó hacerle entender que no era su madre.

-Blah, Blah, Blah... ¿Podemos comer ya? ¡Tengo hambre! -dijo Rainbow.

-Deja que le de primero la papilla a Little Wish. -decía Fluttershy mientras llevaba entre sus cascos un plato calentito al salón. -¿Little Wish? Little Wish, es hora de tu comidita.

Al oír su nombre, Little Wish se acercó corriendo, seguido de Winona y Tank.

-¡Mawá! -decía el potrillo corriendo hacia Fluttershy.

La joven pegaso dejó el plato sobre la mesa y tomo al pequeño potro entre sus cascos, levantándolo del suelo y sentándolo en una improvisada trona.

-Muy bien, mi vida. -le dijo sonriendo. -Ahora tienes que portarte bien para que las tías Rainbow y Applejack vean lo bien que te portas.

El potrillo golpeó insistentemente la trona con sus cascos delanteros, esperando su comida.

-No seas impaciente, chiquitín... -le dijo Fluttershy acercándole la cucharilla a la boca.

Al ver la cuchara acercarse, Little Wish abrió la boca esperando su comida, y una vez dentro, trago con entusiasmo la cucharada de papilla de avena.

-Tranquilo, saborea... -le replicaba Fluttershy.

-Ese pequeñín tiene un apetito voraz. -dijo Applejack interesada.

-Come muy bien, luego quema toda esa energía jugando con mi amigo el oso. -decía Fluttershy mientras le seguía dando de comer.

-Cada vez me gusta más ese pequeñín. -dijo Rainbow. -¡Seguro que se enfrenta valientemente al oso!

-Vamos Rainbow, por favor... -le replicaba Applejack.

Tras que Little Wish terminase de comer, Fluttershy le limpió el morro con suavidad, el pequeño potrillo se dejaba mientras sonreía.

-Así, muy bien... Ese es mi pequeño...

Tras limpiarle, Fluttershy volvió a tomarlo entre sus cascos y lo dejo en el suelo. El pequeño potro se lanzó hacia ella y la abrazó tiernamente una de sus patas.

-Yo también te quiero. -le dijo con tono meloso mientras le acariciaba la espalda. -Venga, ve a jugar.

Tras decirlo, Little Wish corrió torpemente hacia el patio de la parte de atrás de la cabaña, donde estaban todos los animales que habitaban cerca.

-¿Es seguro dejar a Little Wish por ahí? -le preguntó Applejack con cierta llpreocupación en su tono.

-No te preocupes, Ángel lo vigila junto a los demás, me hizo prometerle que le daría ración doble de zanahorias durante un mes, pero lo vigila de fábula.

-Al menos, tienes un poco de tiempo para preparar la comida de los demás animales. -dijo Rainbow.

-Si solo fuera eso... Desde que Little Wish está aquí este sitio ha cobrado más vida... Es muy bueno y calladito, pero a veces le da por manchar cosas cuando pintamos.

-¿Y no tienes problemas? -preguntó Rainbow.

-En cuanto le acaricio la cabeza se calma inmediatamente, le relaja muchísimo.

-Es un buen mecanismo.

Fluttershy tomó unos pocos platos y empezó a llevarlo a los animales. Cerca de ahí, Little Wish jugaba retozando en el barro junto a un par de cerdos.

-Se lo pasa muy bien. -dijo Applejack. -Le gusta mucho jugar, por lo que veo.

-Ay... Hoy me va a dar guerra con su baño. -decía Fluttershy suspirando.

-Venga, deja que me encargue yo. -volvió a decir la Pony terrestre. -Ya tengo cierta experiencia cuando Applebloom era pequeña.

-¿Hay algo que no sepas hacer? -le preguntó Rainbow.

-Muchas gracias Applejack.

La Pony granjera tomó al pequeño entre sus cascos. Extrañado, Little Wish miró a Applejack.

-Vamos a bañarte y dejarte más limpio que un cerdo de concurso. -le dijo.

-¡Mawá! -decía Little Wish mientras Applejack se lo llevaba al baño.

-Oh... Little Wish parecía un poco molesto... Igual no le gusta Applejack.

-Venga Fluttershy, no deberías de preocuparte tanto. -le dijo Rainbow.

Ya en el baño, Applejack dejó delicadamente al pequeño potrillo café en el suelo mientras llenaba la bañera de agua tibia.

-Ya queda poco pequeñín, vamos a...

Antes de terminar la frase, Applejack se percató de que el pequeño potrillo no estaba. Cuando se dio cuenta, Little Wish estaba acercándose a la puerta a punto de salir. Rápidamente, Applejack le evitó la salida.

-No, no, pequeñín, no puedes salir así, podrías mancharlo todo. -le decía.

El pequeño clavó sus curiosos ojos azules en Applejack, como si le interesase algo de ella. Una vez más, Applejack le tomó en su casco y lo acercó a la bañera.

-Venga, tenemos que dejarte limpito. -le dijo.

Con cuidado, Applejack le fue metiendo poco a poco en la bañera, dejando que Little Wish se acostumbrase. Una vez se tranquilizó, el pequeño potrillo comenzó a jugar con el agua, salpicando un poco a Applejack.

-Jeje, ten cuidado pequeñajo. -le decía sonriente Applejack.

Tras remojarlo cuidadosamente, la joven Pony granjera comenzó a enjabonarlo delicadamente, haciendo que el pequeño quedase cubierto por un manto de jabón. Little Wish se quejó un poco mientras se frotaba el ojo con su pequeño casco.

-Aguanta un poco pequeño, ya te aclaro.

Applejack tomó la regadera de la bañera con cuidado y comenzó a abrir el agua. Al sentir el agua caer de esa manera sobre su espalda, Little Wish comenzó a patalear, a llorar y a querer salirse de la bañara.

-¡Eh! ¡Pequeño! ¡¿Qué pasa?!

Little Wish se salió de la bañera empapado y corrió hasta una esquina, haciéndose un ovillo sobre sí mismo.

-¡Applejack! -decía Fluttershy con la respiración agitada en la puerta.

-¿Fluttershy?

-¡¿Qué ha pasado?! -preguntó Fluttershy nerviosa.

-¡Nada, use la regadera de la ducha y...! De pronto se ha puesto a llorar y patalear.

Fluttershy entró al baño, buscando al pequeño en la esquina.

-Mawá... -llamaba tembloroso el pequeño a Fluttershy.

Al oírle, Fluttershy tomó la toalla y le envolvió con ella, tomándolo entre sus cascos y acunándolo contra su pecho.

-Ya está... Tranquilo... -le decía con voz suave. -No llores... No pasa nada...

Sobresaliendo un poco de la toalla, Little Wish abrazó con todas sus fuerzas a Fluttershy llorando, sus ojos parecían riachuelos de lo tanto que lloraba mientras temblaba.

-¿Se puede saber que cascos ha pasado aquí? -preguntó Rainbow.

-Lo dicho, usé la regadera para quitarle el jabón y de pronto se ha vuelto así. -le contestó Applejack.

-Seguro que te tiene miedo. -le dijo la pegaso cerúlea.

-¡Repite eso sí tienes valor! -le gritó Applejack.

-No ha sido por Applejack. -les dijo Fluttershy.

-¿Entonces? -preguntó Rainbow.

-Creo que a lo que teme es a la lluvia. -contestó Fluttershy con tono de preocupación mientras miraba al asustado potrillo aferrarse a ella.

Tanto Applejack como Rainbow quedaron impresionadas ante la afirmación de Fluttershy.

-¿A la lluvia? ¿Por qué? -preguntó Rainbow.

-Espera... Fluttershy, ¿dijiste que le recogiste una noche de lluvia? -preguntó Applejack.

Fluttershy asintió.

-¿Crees que... Haya desarrollado una especie de miedo? -volvió a preguntar.

-Si...

-Pero... ¡Eso es una tontería! -dijo Rainbow. -¿Cómo puede alguien tenerle miedo a la lluvia?

-Alguien que haya sido abandonado bajo ella. -respondió Applejack con preocupación en su tono.

Fluttershy abrazo fuertemente a Little Wish, frotando su pequeña carita empapada por las lágrimas con la suya.

-Tranquilo mi chiquitín... Ya está... Ya no llueve... -le decía Fluttershy mientras extendía sus alas para rodearlo.

Poco a poco, Little Wish se fue calmando, apoyando su cabeza en el hombro de Fluttershy con semblante triste y con la mirada perdida hacia la pared. Tras que se calmase, Fluttershy hizo que su pequeño potrillo le mirase a los ojos, el bebé aún seguía con la mirada triste y los ojos llenos de lagrimillas.

-Ma... Mawá...

-Aquí estoy...

Dicho eso, Fluttershy frotó el morro de Little Wish con el suyo, en correspondencia, el potrillo acariciaba las mejillas de la joven pegaso.

-Creo que aquí sobramos, Rainbow. -le dijo Applejack.

-Vamos al salón...

En el salón, Applejack y Rainbow comenzaron a hablar.

-Ese potrillo no puede sobrevivir sin ella. -dijo Rainbow.

-Fue abandonado recién nacido, tiene el corazón roto... Fluttershy es la única que le ha dado el cariño que tanto necesitaba. -le respondió Applejack. -Siento mucha pena por ese pequeño potrillo.

-A propósito, ¿no has notado a Fluttershy con cara de cansada?

-Es normal, un bebé da trabajo, puede no dormir bien de noche, le de hambre, o ensucie el pañal.

-Ese potrillo va acabar agotando a Fluttershy. -dijo Rainbow. -Pero... La verdad es que es adorable, y me da pena cuando abraza a Fluttershy llorando.

-A mí también... -dijo Applejack. -Ese potrillo puede mostrarse alegre y juguetón cuando tiene confianza... Pero tiene mucho miedo... Si es tal y como nos contó Fluttershy, ese potrillo la necesita.

-Deberíamos investigar quién fue quien lo abandonó. -dijo Rainbow. -Así por lo menos Fluttershy podría descansar tranquila.

-¿Y qué te hace pensar que eso ayudaría a Fluttershy?

-Eh... Mmmm... Eh...

-Ni siquiera has pensado en eso.

-¿Pensar en qué? -preguntó una tercera voz.

Al percatarse de esa familiar voz, Applejack y Rainbow voltearon hacia las escaleras que daban al piso superior, ahí pudieron ver a Fluttershy con el pequeño potrillo durmiendo entre sus cascos.

-¿Está dormidito? -preguntó Applejack.

Fluttershy asintió.

-Cada vez que tiene un ataque de llanto se queda dormido... -respondió la joven pegaso amarilla. -Parece que le agota.

-Pobre pequeñajo... -dijo Applejack con semblante preocupado.

-¿De qué estabais hablando? -le preguntó Fluttershy a su amiga.

Applejack y Rainbow se miraron la una a la otra, y tras un rato decidieron decir que...

-Oh, nada. -dijo Rainbow. -Oye Fluttershy... ¿Puedo... Tener un rato al peque entre mis cascos un ratito?

Fluttershy sonrió.

-Ahora está dormidito, ten cuidado, ¿vale?

Con cuidado, Rainbow tomó a Little Wish entre sus cascos y lo acunó contra ella mientras aleteaba suavemente.

-Lo admito, es mono. -dijo.

Little Wish bostezó prolongadamente entre los cascos de Rainbow. La joven pegaso sonrió como una tonta al verle así.

-Vaya Rainbow, no te conocía esa cara. -dijo Applejack.

-No te metas conmigo. -respondió.

Sin darse cuenta, Little Wish le acarició el mentón mientras dormía, lo que sorprendió a Rainbow, no se esperaba eso, y ello le sacó una sonrisa más.

-Ay... Vale, lo admito... Adoro a este pequeñín.

-En el fondo se deja querer mucho. -le respondió Applejack.

-Em... Rainbow... No quisiera molestar, pero tal vez debería llevarle a su camita...

-Oh, sí, perdón.

Rainbow le entregó con suavidad al pequeño potrillo, no sin antes de que el pequeño extendiera una pata hacia la cara de Rainbow y le diera un pa pequeña caricia, petrificando de la impresión a la pegaso cerúlea.

-¿Rainbow? -preguntó Applejack.

-¿Eh? ¿Qué?

-¿Estás bien? -le preguntó Fluttershy.

-Eh... Si, si... Estoy bien, es solo que... No me esperaba que el peque me diera una caricia.

Fluttershy río levemente.

-Eso es que le gustas mucho Rainbow.

Rainbow se ruborizó y se frotó la mejilla.

-Bueno, me voy ya, antes de que se me pegue la tontería del pequeño. -dijo Rainbow.

-Yo también tengo trabajo por delante. -continuó Applejack. -¿Estarás bien sola con el pequeño?

-Claro que si, chicas. -respondió Fluttershy.

-Y... Fluttershy... Siento lo de la ducha... No quería asustarle.

-No te preocupes, Applejack. -le contestó. -No pasa nada.

-Muy bien, hasta pronto terroncito.

Cuando sus amigas se marcharon, Fluttershy aprovechó para llevar a su pequeño potrillo a su cuna, pero al intentar dejarlo en ella, Little Wish se aferró a ella abrazándolo.

-Por Celestia... Aún debe de estar muy asustado por lo de antes... -se decía a sí misma. -Esto es más difícil de lo que aparentaba...

Dicho esto, Fluttershy se sentó en un pequeño sillón y acomodó bien al pequeño bebé Pony entre sus cascos y su pecho. Little Wish se movió un poco frunciendo el ceño, era como si fuera a romper a llorar en cualquier momento.

-Sshhh... Tranquilo... -le decía la joven pegaso con voz melosa y cariñosa. -Estoy aquí mi amor... No te va a pasar nada...

El pequeño potro parecía calmarse, acomodándose contra el pecho de Fluttershy haciéndose una bola contra ella. Tras verlo, Fluttershy sintió como si algo se le derritiese en su pecho, junto a un par de lagrimas que corrían por su mejilla.

-Es difícil... Pero compensa... -comentó en voz alta. -Me pregunto... ¿Qué habría sido de los dos si no te hubiera encontrado. Y... ¿Qué fue lo que le pasó a tu madre?

Fluttershy tenía muy presente todas las pesadillas que la habían atormentado noches pasadas, esas pesadillas en donde veía a aquella Pony fantasmagórica que la acosaba, intimidaba y atemorizaba. Con aquellos recuerdos, Fluttershy comenzó a temblar sin soltar ningún momento a Little Wish, abrazándolo como si quisiera que se lo arrebatasen.

-No... No quiero que te separen de mi... -le decía. -Por favor Celestia, no lo separes de mí...

-Mmm... Mawá...

Al oír aquellas palabras, Fluttershy se calmó de repente y miró a su potrillo. Little Wish no dejaba de musitar llamándola en sueños, agitándose levemente mientras dormía. Fluttershy sonrió tiernamente al verle así, tan dulce e inocente... Era como si el mundo se parase solo para ellos...

La joven pegaso amarilla beso la cabecita de Little Wish con delicadeza mientras le rodeaba con una de sus alas para acomodarlo.

-Te quiero, mi bebé...