Hola! Aquí les dejo un nuevo capítulo de esta historia, espero que les guste
Iba a actualizar el viernes pero cierta persona cofMillscoff me presiono para que lo hiciera hoy
Saludos!
13 Quiero todo contigo
Emma POV
Ya había pasado un mes desde que Regina y yo decidimos salir como pareja, si bien no teníamos un nombre oficial me gustaba pensar que ella se sentía igual que yo a mi lado. La relación había traspasado, poco a poco, las puertas de su habitación y pasó a ocupar también el resto de la mansión después de que a Henry se le diera la noticia de forma oficial, dando a paso a pequeños besos robados en la cocina y caricias en la mesa o en el sillón cuando estábamos juntos como familia. Ella seguía siendo fría y altanera cuando estaba en plan alcaldesa o Reina Malvada paseándose por el pueblo, pero cuando estábamos solo las dos su carácter se suavizaba y podía conocer a la mujer que estuvo alguna vez dispuesta a dejarlo todo por amor.
Cada día que pasaba a su lado la conexión que existía entre nosotras crecía de forma acelerada al igual que mis sentimientos, además que sentía a Regina cada vez más cerca de mí.
Sin poder evitarlo, cada vez que nos juntábamos durante el día yo terminaba excitada, física y emocionalmente; me sentía la mujer más feliz a su lado. Cuando me daba una sonrisa o me miraba fijamente con esa ceja levantada me hacía perder los papeles. Lo único que lamentaba era que no me había atrevido a dar el gran paso con ella, no porque no quisiera, si no que sentía que faltaba algo aún y el problema era que ahora los besos y las caricias subidas de tono ya no eran suficientes para calmarnos, a ninguna de las dos, podía sentir cada vez más desesperada a mi morena, ansiando por más cuando estábamos juntas.
- Le odio – me gruñó Regina una noche cuando estábamos descansando tras la cena en su habitación
- Lo sé cariño – le di la razón – tendrá que aburrirse en algún momento
Llevábamos un par de minutos conversando de la insistencia de mi familia en buscarme pareja en estos últimos tiempos. Se había vuelto habitual regresar al apartamento y encontrar algún antiguo amigo de mis padres que mostraba tener interese por salir conmigo; cuando me negaba a salir con ellos de forma directa, Mary encontraba la forma de hacer que coincidiéramos en la cafetería a la hora de mi almuerzo en continuo acoso y si lograba escapar de esa situación, aparecía David en la comisaria con el tipo de turno para contarme cada una de sus batallas y recalcar lo valientes que habían sido contra la Reina Malvada.
Mis días se habían transformado en una continua huida de mis padres y evitar intentos de asesinato por parte de mi novia hacia mis "futuros pretendientes"
- No entiendo cómo no entiende la indirecta – volvió a gruñir
- Ni la indirecta ni la directa, amor – le indiqué abrazándola y subiéndola a mi cuerpo – estoy a un paso de decirle que mis gustos son más específicos
- ¿Ah si?
- Si – le contesté dejando a mis manos deslizarse hacia su hermoso trasero y lo apretaba para terminar de enterrar mi cara en su cuello y comenzar a besarla
- Emma – me gimió – necesito más
- Dime qué quieres – mientras chupaba su cuello
- No lo sé – con algo de angustia
Retiré mi cara para mirarla a los ojos
- Háblame Regina – le sugerí acariciándolo el cabello – Háblame de tus límites ¿En este momento con qué te sentirías cómoda?
- Me gusta como estamos ahora
- ¿Por qué no me extraña que estés cómoda estando arriba?
- Acostúmbrate Swan, me gusta dar órdenes, fui criada para hacer eso.
- Entonces su majestad – le seguí el juego - ¿qué quiere que haga ahora?
- Quítate la camiseta – me ordené coquetamente – y el sujetador
Me incorporé un minuto para arrancarme la ropa y llevar mis manos a mi espalda para desabrochar el sujetador y lanzarlo lejos, la miré pidiéndole permiso, llevando mis manos a su blusa para proceder a desnudarla de igual manera, traté de no distraerme con el encaje de color negro que contrastaba con su piel, lleve mis manos a su espalda y con una caricia procedí a retirar su sujetador para quedar en igualdad de condiciones. La abrace con fuerza contra mi pecho, la vi cerrar los ojos ante la sensación del toque de piel con piel.
La sentí empujarme contra la cama y luego acomodarse a horcajadas sobre mis caderas para a continuación bajar su boca a la curva de mi seno hasta llegar a la punta. Noté cómo apretaba mi pezón erecto entre sus dientes y al morderlo ligeramente solté un jadeo, y mis manos tomaron su cadera haciéndola arquear la espalda
- ¿Estás bien? - me susurró
- Perfectamente
Pasó a torturar mi otro pecho con su lengua manteniendo el otro apretado con su otra mano, mi respiración se aceleraba, esta mujer me estaba llevando al límite
- Joder – Gruñí pasando mis manos por su espalda – eres fabulosa en esto
- Lenguaje Miss Swan – me corrigió dándome una ligera mordida en la punta en forma de reprimenda
- ¿Puedo tocarte? – pregunte sin aguantarme más
- Eso me gustaría
- Eres perfecta – murmuré llevando mis manos para cubrir sus pechos, frote mis palmas sobre sus sensibles pezones - ¿Se siente bien?
Asintió con su cabeza volviendo a llevar su boca a mis labios, sentí una onda de placer cruzar mi entrepierna tan fuerte que, de forma inconsciente, moví mis caderas contra ella para tratar de conseguir algo de fricción
Cuando Regina rompió el beso, llevó sus labios a mi oído para gemir y susurrarme
- Nunca pensé que podría excitarme tanto con una mujer
- No has visto nada aún cariño – le contesté moviendo cada vez más mis caderas para crear una fricción sutil, levanté mi pierna para presionarla en su centro y llevé mis manos a su cadera animándola a empujarse contra mí –Eres malditamente caliente Regina Mills
Plantó sus manos a ambos lados de mi cara, dándome una mirada ardiente y apretando los dientes mientras volvía a subir por mi muslo
- ¿Qué ocurre?
- Creo que voy a correrme si sigues haciendo eso
- ¿Y eso sería tan malo? – le pregunté apretando mis dedos en su cadera
- No lo sé
- Si crees que te puedes correr, quiero que lo hagas – le dije acomodando un mechón de su cabello – no me niegues poder sentirte, amor
Volví a mover mis caderas para acomodar mi pierna en su centro mientras Regina me besaba
- No te detengas - me ordenó con un susurro apretando las sabanas a un costado de mi cabeza buscando el ritmo mientras se balanceaba sobre mí.
Me sentía como un adolescente hormonado, desesperada por verla gozar de esta manera, hacerla alcanzar el clímax con el roce de mi pierna me estaba volviendo loca, no recordaba haber estado alguna vez en una situación tan erótica antes. La besé de nuevo de forma apremiante sintiendo sus pezones erectos, sentí su temblor y la vi caer en un orgasmo hasta que cayó sobre mi cuerpo.
- ¿Estás bien? - le susurré tras un par de minutos
- Perfectamente – me contestó incorporándose para llevar sus manos a mi pantalón para soltar mis botones
- ¿Qué haces? – la cuestioné deteniendo sus manos
- ¿Qué parece que estoy haciendo?
- No es necesario – le aseguré empujándola suavemente – De verdad, estoy bien
- ¿No estás excitada?
- Si, pero no quiero que te sientas obligada a hacer algo por cumplir
- ¡Maldición Emma, deja de tratarme como figura de cristal! – me bufó molesta quitándose de encima
- No lo hago Regina, pero yo no quiero hacerlo aún
- ¿Por qué no? – me cuestionó quedando frente a mi
- Quiero que estés segura, eso es todo
- Estoy segura
- Regina, quiero que nuestra primera vez no sea producto de una calentura, eso es todo - le aseguré un poco más nerviosa, así no es como pensé que iba a terminar mi día
- Me estás mintiendo, Swan – se levantó para vestirse y abrirme la puerta de su habitación – Cuando me quieras decir la verdad, puedes volver pero por ahora quiero que te vayas de mi casa
- Regina…
- Vete, no quiero terminar discutiendo contigo
Solté un suspiro para colocarme de pie y arreglarme la ropa, me acerqué a ella para tomar la puerta y cerrarla
- Ven, toma asiento – le agarré las manos hasta dejarla sentada al borde de su cama y me arrodillé hasta quedar a su altura – si quieres la verdad te la voy a decir, pero primero respóndeme a algo ¿crees que puedas ponerle un nombre a lo que sientes por mí?
No me dio una respuesta, bajó su cara para mirar la unión de nuestras manos
- El día que estemos juntas quiero que hagamos el amor Regina – levantando su cara para que me mirara – y me aterra que cuando eso pase, signifique para mí más de lo que podría llegar a significar para ti
- Emma tú…
Llevé mis manos a su boca para acallarla
- Sin prisa y a tu ritmo, morena
Cerró los ojos para luego asentir con la cabeza entendiendo
- Gracias Emma
Cogí mis cosas y me acerqué a ella para despedirme con la frase que se había vuelto ritual cada noche
- Te quiero Regina Mills, no lo olvides nunca.
S&Q
Llegué esa noche al apartamento en silencio, con la esperanza de que ya se encontraran todos durmiendo, sorpresa la mía cuando me encontré no solo con mis padres si no con Blue y Ruby en la comitiva.
- Buenas Noches – saludé incomoda mientras me miraban fijamente
- Toma asiento cariño – me indicó Mary entregándome un té, que dejé de lado rápidamente, aun no olvidaba el intento de drogarme de la vez anterior
- ¿Qué ocurre?
- Cariño, nos hemos reunidos aquí esta noche con la gente que más te quiere para hablar contigo
-Okey...
- Quiero que escuches atentamente, Emma, lo que te vamos a decir - me cogió de las manos - y que entiendas que esto es sólo porque queremos tu bien
David tomó asiento al otro lado y posó sus manos sobre las mías
- Cariño, hemos notado que últimamente has estado frecuentando a Regina
- Es la otra madre de Henry, él vive con ella así que es normal que se nos vea juntas – traté de explicarles
- Así lo creímos en un principio, pero todos hemos notado que el último mes has estado actuando un poco más extraño, tus visitas a ella ahora se producen casi todo el día.
- Mary habla claro, me estas causando un migraña entre tanta rodeo
- Creemos que eres adicta a Regina y eso no es bueno, cariño - me soltó con un tono condescendiente acariciando mi cabello
- ¿Es esto algún tipo de encerrona?
- Podríamos decir que sí, pero no es tu culpa cariño
- ¿Ah sí?
- Este último tiempo he notado la esencia de ella sobre ti – intervino Ruby
Claro que iba a sentir a Regina, si pasábamos pegadas la mayor parte del día juntas, no me extraña que Ruby lo hubiese notado
- Creemos que ella te suministró alguna poción durante tu ataque - soltó Blue
Me levanté para enfrentarlos a todos juntos
- Ella no me ha dado nada, solo es una amiga con la que me gusta charlar, nada más – me llevé las manos a la cabeza para aplacar el dolor – de verdad no quiero tener una conversación sobre malas amistades a mi edad
- Cariño hay algo que debes saber y es importante
La miré intuyendo lo que me diría
- Blue ha estado averiguando una forma de volver al Bosque Encantado – comenzó a decirme acomodándose – para poder hacerlo requiere que tú te cases y tengas un hijo.
Levanté la ceja escuchando lo edulcorada que era le versión de Mary Margaret
- ¿Solo eso?
- Así es – me aseguró con una sonrisa en la cara – pero para poder lograr eso debes alejarte de Regina, ningún hombre de bien se va a interesar por ti si estas todo el día con ella, suficiente es ya que "compartan" un hijo
Me acerqué a ella para agacharme y quedar a su altura
- Mary, quiero que escuches con atención lo que te voy a decir – le dije lentamente – no voy a casarme con ningún hombre de este pueblo y no pretendo embarazarme ni ahora ni en un futuro próximo
- Realmente lamento escucharte decir eso Emma – me contestó mientras daba una mirada a David que se había trasladado a la entrada pasando la llave para bloquear la puerta – yo no quería llegar a estas medidas contigo.
Me coloqué de pie antes de sentir como Ruby se estaba lanzando contra mí para poder apresarme, su fuerza era mayor que la de un ser humano normal, así que comencé a revolverme en sus brazos para poder soltarme, sentí a David ayudarla trasladarme a mi habitación tomándome de las piernas, le solté una patada en el estómago logrando que me soltara y estiré mi brazo hacia atrás para golpear a Ruby en la cara, corrí para poder escapar cuando sentí un golpe de magia desde la varita de blue que me empujó contra el mueble de la cocina provocándome un gran golpe en la cabeza
- Ruby, súbela a su habitación y cierra la puerta con llave – dijo Blue acercándose a mí – la señorita Swan va a cooperar con nosotros, le guste o no.
Desperté en mi habitación sin saber cuánto tiempo había pasado desde el ataque de Blue, cuando logré incorporarme hice un inventario de mi cuerpo para notar que solo tenía un par de golpes y alguna cortadas menores. Me acerqué a la puerta para notar que no solo estaba echada la llave sino que además se podía sentir un fuerte escudo mágico que me impedía abrir la puerta, lo mismo ocurría con la ventana que había utilizado la última vez para escapar.
Sentí pasos a través del pasillo cuando la voz de Mary Margaret se escuchó a través de la puerta
- Emma, tienes que entender que esto es por tu bien, John Smith está dispuesto a contraer matrimonio contigo a pesar de todo – me dijo como si la situación fuera de lo más normal – Solo quiero lo mejor para ti y si eso significa tener que eliminar a Regina de tu vida para que tú, Henry y John sean una familia feliz, lo voy a hacer.
Furiosa ante su discurso y su insinuación de hacerle algo a Regina golpeé la puerta con mis puños tratando de derribarla, me alejé y envié un golpe de magia, este rebotó con el doble de fuerza hacia mí enviándome contra la pared contraria.
Me sacudí el mareo que me provocó el golpe para poner orden en mi cabeza para salir de ahí antes de que llevarán a cabo sus planes conmigo y Regina.
Cerré mis ojos para sólo pensar en ella, su olor dulce con un toque de manzanas, la suavidad de su piel, el brillo de sus ojos cuando la hacía reír con alguna de mis locuras. No podía rendirme, me prometí que la cuidaría como fuera, me volví a concentrar en mi magia como me había enseñado hasta poder sentirla, hasta que sentí un tirón en la herida de mi espalda y me vi trasladada a la mansión de Regina, aterrizando en su habitación
-¡Emma! – Mi morena me sorprendió con un grito y su pequeño pijama – ¿cuándo aprendiste a aparecerte?
- No sabía que podía – le indiqué levantándome algo mareada y ella corría a ayudarme a incorporarme y llevarme hasta su cama
- ¿Qué ocurrió?
- Una locura, eso es lo que ocurrió
Estaba molesta y comencé a caminar por su habitación y le narraba al mismo tiempo todo lo que había ocurrido, sentía la furia brotar y quemar por todo mi cuerpo, el dolor físico que había sentido en un comienzo se había ido para dar paso a sentimientos de rabia y decepción hacia mi familia. Noté que se acercaba lentamente a mí, me agarraba de los hombros y me giraba para que la mirase fijamente.
- Emma, necesito que te tranquilices y respires suavemente
- Regina, estoy furiosa – me sacudí para tratar de quitar sus manos de mis hombros – no tengo ganas de hacer sofrología
- Cariño, quiero que mires a tu alrededor y evites entrar en pánico
Lancé una mirada a su cuarto y me di cuenta de que todas las velas que Regina tenia se habían encendido y que todos los cajones de sus muebles estaban abiertos de par en par
- ¿Qué demonios sucede? – le pregunté con espanto
- Tu magia esta descontrolada, tengo la impresión que tras el ritual te has vuelto aún más poderosa y tu rabia se está mezclando con tu magia
- Lo siento
- Deja de pedir disculpas Emma, solo quiero que me mires, respires y te calmes.
Estuvimos un largo tiempo, una en los brazos de la otra, hasta lograr calmarme y ella con un movimiento de mano volvía su cuarto a su estado original.
- Vamos a la cama, será mejor que tratemos de dormir algo antes que tu madre aparezca en mi puerta exigiendo saber de ti.
- ¿Cómo sabes que vendrá acá?
- Tu madre tiende a culparme de todas sus desgracias, no me extrañaría
Me acomodé en la cama ya un poco más calmada con Regina en mis brazos, y la sentí acomodar su cara en mi cuello
- La última vez que le dije a alguien que lo quería lo vi morir ante mis ojos – me susurró
- No me vas a perder Regina – la apreté cerca de mi cuerpo - Porque lo quiero todo contigo
- ¿Todo?
- Todo – afirmé besándola suavemente
La vi sacar su cara de mi cuello para mirarme y poner una de sus manos en mi mejilla
- Te amo Emma Swan y yo también lo quiero todo contigo
La beso y mis manos rodean su espalda para tocar la mayor cantidad de cuerpo de mi morena, mientras la empujaba para quedar sobre ella, siento que abre su boca para profundizar el beso, la impaciencia toma posesión de mi cuerpo y mis manos bajan hasta sus muslos. En ese mismo momento siento cómo una de sus manos hace un movimiento abarcando la habitación para luego enterrarla en mi cabello.
Nos detenemos para mirarnos, ella pasa su pulgar sobre mi labio, como acto reflejo lo muerdo suavemente
- Sácame la ropa – me susurró sin quitarme la mirada
Llevo mis manos al borde del pijama para retirarlo, luego le doy un beso llevando mis manos para sacarme la camiseta sin dejar de mirarnos fijamente. Veo que lleva su mano para tomar uno de mis pechos y apretarlo con suavidad haciéndome soltar un gemido, puedo sentir la humedad que recorre mis piernas en ese momento, sentir lo mucho que la deseo me hace llevar mis manos hasta la parte de debajo de su pijama y sin esperar una confirmación comienzo a sacárselo, ya sin barreras que me impidan sentir su cuerpo subo mis manos sintiendo la suavidad de su piel
- ¡Dios, estás mojada! – le susurro llevando uno de mis dedos hasta su clítoris ignorando el sonrojo que le había provocado por mis palabras
Sin dejar de tocarla, me dirijo hasta su cuello para esparcir besos húmedos bajando hasta su pecho jugando con mi lengua por sus puntas, siento cómo arquea su espalda y sigo bajando con mi lengua por su abdomen hasta llegar a la parte interna de sus muslos y siento cómo su esencia llega hasta mi cara y me acerco hasta el centro. Respiro suavemente antes de colocar mi lengua para saborearla por primera vez
- Emma – la escucho gemir y veo que un temblor la recorre
Escucho mi nombre y paso mi lengua a lo largo para dejar un beso, utilizo mi lengua y mis labios mientras pasó mis manos por fuera de sus muslos para atraerla más hacia mí, ya que mi morena estaba comenzando a mover sus caderas por sí sola
Lentamente comienzo a rodear su clítoris con mi lengua hasta llegar a su entrada, jugando con ella
- ¡Maldición Emma! – me gruñe para tomar mi cara y arrastrarme hasta ella dándome un beso que hace que nuestros sabores se junten
La siento llevar sus manos hasta mis pantalones para tirarlos hasta abajo, lo que facilita aún más la posición en la que estamos
- Sácate la ropa Sheriff
Le sonrió de forma coqueta llevando mis manos hasta mi ropa y me la sacó toda para luego tomarla de las piernas y abrirlas con algo de fuerza para presionar mi sexo contra el de ella
- Mierda – gimo empezando a moverme de forma lenta pero con fuerza contra ella
El roce permite que me sienta conectada con ella sintiendo nuestra humedad juntarse, las manos de Regina se aferraban a mi trasero para empujarme hacia ella hasta el punto de hacerme soltar un quejido de dolor.
- Quiero sentirte dentro Emma – me gime al oído para luego empujar una de mis manos hasta su sexo
Le doy un pequeño beso y sin dejar de mirarla llevo un solo dedo hasta su apretada entrada sintiendo la humedad correr por mi mano y haciéndola soltar un gemido, me muevo lentamente para meter un segundo dedo y siento cómo las uñas de ella se entierran con fuerza en mi espalda
Le pregunto si está bien, mientras que con mi mano trato de buscar el mejor movimiento acompañándolo con el de su cadera.
Siento cómo el sudor empieza a aparecer en ambas y nuestras respiraciones se vuelven más aceleradas.
- Emma, no puedo más
Llevo mis labios hasta su oído y le digo entre jadeos
- Te amo Regina Mills, no lo olvides nunca
Es en ese momento cuando Regina suelta un grito que llego sentir hasta en mi sexo, siento cómo sus paredes envuelven mis dedos, la penetro un par de veces más, y luego saco mis dedos sin dejar de abrazarla
- Nunca lo olvidaré Emma
Le doy un beso sobre el hombro y le susurro como puedo
- Después de hoy, me aseguraré que nunca lo olvides
Espero que les gustara este capítulo, es primera vez que escribo algo parecido asi que espero que quedara lindo…
Gracias a franchiulla por su revisión y a Mills por todo
Saludos!
