Hola!
Muchas gracias por todos los mensajes que me dejaron, me alegra de verdad que les gustar el capítulo anterior
Una vez más dar las gracias a Franchulla quien se da el trabajo de corregir mis faltas
17 La Alianza
Cuando cruzamos la línea del pueblo aquella noche, pude sentir mi magia activarse, posé mi mano sobre el vientre de Regina buscando sentir algo que me dijera que todo esto era real. Sentí el calor desprender desde su cuerpo y una pequeña chispa de magia brotar.
Sonreí cuando colocó sus manos junto a las mías buscando lo mismo que yo.
Llegamos a la tienda de Gold para buscar a Henry, le había avisado a Belle que íbamos en camino para que tuviera todo listo; queríamos irnos lo antes posible de este lugar
- Será mejor que entren, necesito hablar contigo - me indicó Belle una vez que tocamos su puerta
-¿Qué sucede? – pregunté una vez que vi a Regina entrando a buscar a Henry
- Es tu madre
-¿Qué hizo ahora?
-Anoche en la cafetería dijo a viva voz que pronto regresaríamos al Bosque Encantado
-Demonios – susurré
- Eso no es lo peor
-¿Hay más?
- Dijo que para volver deberíamos esperar a que naciera el próximo heredero de la corona y que un pajarito le dijo que sería pronto
Cerré los ojos mientras soltaba improperios por lo bajo contra mi madre, esto complicaba aún más nuestra salida de Storybrooke
- Emma, tú estas emba… - le tapé la boca para evitar que continuara, mirándola fijamente tratando de hacerle entender que no iba a hablar del tema aquí
Sentí unos pasos venir hacia nosotras, así que la solté para ver quien venía
- Buenas noches Miss Swan – saludo Gold mirándome fijamente
- ¿Qué haces aquí Gold?
- Protegiendo a mi nieto, nada más – me aseguró levantando las manos
- ¿Protegiendo? –mire a Belle buscando una explicación
- Voy a matar a Nieves – escuché a Regina gritar entrando con Henry algo dormido aun
- ¡Vaya! – Soltó Gold con sarcasmo hacia ella - es como volver al Bosque Encantado nuevamente querida
- Voy a volverla ceniza, no me importa si es…
- ¿Tu suegra? – soltó Rumple interrumpiéndola con gracia
- No me tientes Gold – gruñó con rabia
Me acerqué a ella para tratar de calmarla y evitar una pelea entre ellos
- Vamos todos a calmarnos – pedí pasando una mano por su cintura - ¿Alguien podría explicarme por qué vamos a matar a mi madre?
- Tu madre vino ayer con su comitiva exigiendo llevarse a Henry con ella – narró Rumple – lamentablemente para ella aún sigo siendo lo suficiente poderoso para intimidar a Blue y a su séquito de insectos
- ¿Por qué querrían llevarse a Henry? – aun había algo que no me cuadraba en todo esto, solo habíamos estado un día fuera con Regina
- Mary Margaret quiere utilizarlo como medio de presión para que le digas quién es el padre de tu bebe
- ¿Estás embarazada? – Soltó Henry claramente más despierto - ¿Engañaste a mamá?
- Aquí nadie ha engañado a nadie Henry- le aclaré
Vi a Regina tratando de trasmitirle tranquilidad ante lo que iba a hacer
- Blue encontró en un libro que si yo tenía un hijo y si era bañado con la sangre de la primera persona que lanzó la primera maldición podíamos volver al Bosque Encantado, sé que tú estudiaste bastante el tema – le expliqué a Gold – ¿crees que podrás ayudarnos?
- Nunca imaginé ver el día en que la Salvadora me pediría ayuda – sonrió con sorna - ¿Y yo qué gano?
- Vas a ganar que yo no te arranque el corazón, pedazo de idiota – saltó Regina – ¿sabes algo o no?
- Necesito ver el libro que menciona Blue para poder darles una respuesta y…
- Y lo hará gratis – le interrumpió Belle – porque ahora es un hombre comprometido conmigo y su futura familia
Miré a Belle acercarse a él acariciando su estómago como acto reflejo dejando un beso en su mejilla
- El abuelo va a ser papá – dijo Henry con alegría confirmando mi sospecha
Yo miré a Regina aún impactada ante la noticia
- Supongo que una alianza entre nosotros cuatros es lo más inteligente en este momento – confirmó mi morena ante la nueva situación.
S&Q S&Q S&Q
Estacioné mi auto con Henry a un lado, frente al convento donde suponía que encontraría el libro, me ofrecí de voluntaria para robarlo con el compromiso de que el chico esperaría en el vehículo.
Regina y Rumple irían al mausoleo a crear un escudo para la mansión y así evitar intrusos en un futuro, mientras no estuviéramos, no sabíamos si algún día volveríamos, pero Regina había insistido especialmente al señalar que todos los recuerdos de Henry estaban ahí.
- Déjame acompañarte – me rogó por décima vez
- Olvídalo Henry, tu madre me mataría si te pasa algo
- Pero somos un equipo
- No es necesario chico – le expliqué bajándome ya del auto – no tardo más de 5 minutos, lo prometo.
Me despedí rápidamente echando a correr hacia la parte trasera y forcé la entrada, sabía que el cuarto de Blue estaba la final del pasillo y rogaba que el libro estuviera en él.
Me sorprendí un poco al notar que no había nadie en el cuando entré, así que comencé a revisar en los cajones buscando algún libro de aspecto antiguo o que estuviera escrito en algún idioma que no entendiera
- ¿Busca esto Miss Swan? – preguntó Blue desde la puerta sosteniendo un pequeño libro con pinta de caerse a pedazos en cualquier momento
-Blue
- Debería cambiar de coche, Emma – dijo dejando pasar a una de sus hadas que traía a Henry del hombro – es algo llamativo en la noche
- Suelta al chico Blue – la amenace rápidamente
- Lo haré cuando me digas quién es el padre de tu bebé
- Blue, yo no estoy embarazada – le aclaré – así que deja ir a Henry
- ¡NO ME TRATES DE ESTUPIDA, MALDITA DESVIADA! – me gritó fuera de sí
Miré a Henry, quien reaccionó quitándole el libro de las manos
- ¡Henry, corre al coche! – le grité lanzándome con todo mi peso sobre Blue y a la otra hada que estaba en el cuarto
Después todo se volvió un tira y afloja entre Blue y yo que luchaba por quitarle la varita para evitar que fuera a buscar el libro
- No te voy a dejar ganar, Emma Swan – me gruñó soltándome un golpe en la boca – Tú no vas a detener mi regreso a el Bosque Encantado
La vi ponerse de pie apuntándome con la varita
-¿Vas a matarme? – pregunte desde el piso
-Lamentablemente te necesito para volver – me aseguró mientras me indicaba con la varita que me pusiera de pie – camina Swan, te llevaré a un lugar de donde me aseguraré que no te escapes
- Regina me va a encontrar y no va ser bueno
- Yo personalmente me encargaré de ella, me aseguraré de borrar todo recuerdo de ella sobre esta tierra y la otra
Caminé hasta la puerta sintiendo odio hacia Blue por sus amenazas contra Regina, debía ser fuerte, me había prometido cuidarla como fuera y eso incluía emplear mi fuerza
- Blue, realmente no quería hacer esto – dije antes de alcanzar la mano que sostenía la varita y torcerla con toda la fuerza de mi cuerpo hasta sentirla lanzar un grito de dolor – no puedo dejar que amenaces a mi familia y salirte con la tuya
- Veo que acostarte con la reina malvada te ha hecho perder el sentido del bien, Swan
- Tengo claro quiénes son los buenos y los malos de esta historia, Blue
- Nunca serán felices
- Quizás, pero me aseguraré que de ti no dependa eso – le dije concentrando mi magia en un golpe que la lanzó contra una de las paredes dejándola tirada en el piso sin ofrecer reacción.
Me acerqué a ella para comprobar que aún respiraba, estuve tentada de golpearla nuevamente pero solo tomé su varita y me largué de ahí
Llegue al auto masajeándome un poco la mano debido al golpe que había lanzado, la sentía algo dolorida.
- Será mejor que evitemos mencionar lo que ha sucedido a tu madre, chico – dije partiendo hacia la mansión
- ¿No están casadas y ya quieres ocultarle cosas? – me respondió con tono sabiondo
- Te aseguro que si me hundo, lo haré contigo pequeña rata
Reímos soltando toda la tensión producida por el pequeño susto de hace un momento.
S&Q S&Q S&Q
- ¿Qué te ocurrió en la cara? - me preguntó Regina una vez que llegué a la mansión con Henry
- Tuve un cruce de palabras con Blue - le respondí- ¿está todo listo?
- Si, sólo queda guardar tu cacharro en la cochera y cerraré la casa
- No quiero dejar a mi bebé solito
- Te aseguro que encontraré alguna manera de llenar ese vacío Swan – me reclamó con algo de ironía
- Lo siento, es sólo que siempre ha estado ahí para mí, sabes
- Lo sé y por eso lo voy a dejar en mi cochera y no en un basurero en el camino
- Te odio – le reclamé con gracia
- Yo también te amo, pequeño cisne - me dijo mirando la habitación - Henry dio aquí sus primeros pasos, nunca pensé que me tendría que ir como una fugitiva de Storybrooke
- ¿Quieres quedarte? - le pregunté - tú sabes que te apoyaré en lo que decidas y si quieres quedarte lucharemos con lo que venga
-Quiero pasar mi embarazo tranquila y poder disfrutarlo, Emma - pasó su mano por mi cara sanando el golpe - no quiero tener que estar preocupándome de los posibles ataques que podríamos recibir.
- Haremos lo que quieras, morena, tómalo como una nueva oportunidad en nuestras vidas
- Te volveré loca, Emma Swan, te haré cumplir cada uno de mis antojos – la abracé esperando que sintiera mi amor
- Sólo espero que también tengas algunos de carácter sexual
- Tienes un serio problema con el sexo, Emma Swan – me soltó un golpe con algo de gracia
- Ya verás morena
- ¿Hablas por experiencia propia?
Lance una carcajada ante la muestra de celo
- Te amo Regina y por ti estoy dispuesta salir a las 3 de la mañana a buscar pepinillos
-No me gustan los pepinillos - dijo con una mueca de asco
-Puede ser, pero lo que está ahí tiene parte de mí y algo me dice que va a sacar mi apetito – indiqué mientras le soltaba un beso para ir a tomar los bolsos que ya estaban listo.
Bajé hasta la entrada dejándolo junto a los de Henry
- Nunca me dijeron nada con respecto a tu embarazo
- Chico, necesito que me creas – le pedí - en cuanto salgamos de acá te explicaré todo
- Voy a extrañar Storybrooke
- Lo sé, Henry, pero debes creerme, es lo mejor ahora
- Lo sé - me dio la razón con algo de pesar - ¿los abuelos quieren dañar a mama, cierto?
- Hubiese preferido que no lo supieras - lo abracé dejando un beso sobre su cabello.
Nos quedamos esperando un rato más hasta que Regina llegó con una carpeta en sus manos
- Ya está todo listo
- Genial
Tomé los bolsos y los llevé al auto con la ayuda de Henry
- ¿No se supone que no deberías hacer fuerzas?
-Shhhh, no hables del tema enano – le pedí entrando al auto
Me acerqué a Regina y Gold que estaban frente a la casa con las manos extendidas
-Déjame hacerlo a mí - le pedí al oído - no quiero que te pase algo por usar magia
Asintió con la cabeza tras dejarme un beso en mi mejilla, me posicioné a un lado de Gold con las manos extendidas preparándome
- Mary y Blue creen que eres tú quien está embarazada - me dijo dando inicio al hechizo
- Lo sé, muestras magias están unidas de alguna forma - le respondí mientras me preparaba para mi parte - creo que fue eso lo que provocó la confusión de la polilla
- Lo sé, tú no estás embarazada - me indicó finalizando el hechizo - pero Regina por otro lado...
- Lo sabes...
-Digamos que tiene ese brillo especial
- Gold si sabes algo - le rogué - por favor dímelo
- El hechizo para volver dar a luz habla del fruto del amor verdadero - me explicó - el error fue creer que Blanca y James son los únicos con esas cualidades en este pueblo
- ¿Qué quieres decir?
- A menos que ocultes algo entre las piernas, señorita Swan, lo único que se me ocurre pensar es que tú y Regina estaban destinadas, de alguna manera, a tener un amor verdadero y lo suficiente poderoso como para crear un embarazo que nos devolviera al Bosque Encantado
- ¿Y la parte de la sangre?
- ¿En serio debo explicárselo?
-El fruto del amor verdadero debe nacer envuelto en la sangre... – me repetí para mí
Ya entendí, asco
Nos acercamos al auto para despedirnos de Gold y de Belle, quiénes nos aseguraron que nos mantendrían informados de cualquier cosa en el pueblo
- ¿Puedes conducir tú? – le pedí a Regina mientras flexionaba un poco la mano con algo de dolor aun
- Claro
Nos encaminábamos hacia la salida de la ciudad, eran cerca de las 6 de la mañana cuando mi celular comenzó a sonar: Mary Margaret
- Es mi madre – le susurré a Regina para no despertar a Henry
- ¿Vas a contestar?
Miré la foto que mostraba mi celular en donde aparecíamos abrazadas, sentí un nudo en mi garganta y negando con la cabeza desarmé mi celular y lo lancé por la ventana
- Lo siento
- Yo no – le aseguré apoyando mi cabeza sobre su hombro
No sabíamos aún dónde terminaríamos este viaje, pero estábamos seguras de que no nos detendríamos hasta sentirnos tranquilas con Henry y nuestro pequeño bebé.
Nuevos cambios se avecinan para esta pareja… No duden en comentar!
