Escuche el timbre de mi casa sonando y me puse nerviosa; me mire una última vez delante del espejo asegurándome que el maquillaje, el peinado y mi vestido estuvieran perfecto. Escuche como la puerta se abría seguido la vos de mi padre. Eso me preocupó.
Bajé rápidamente, no quería que mi cita terminara huyendo de miedo, Zack siempre le tuvo mucho respeto, y temor a mi padre. Él era un ex marin, el cual podía llegar a tener un aspecto intimidante si no lo conocías de verdad o si se lo proponía.
Noté como todos se callaron cuando bajé, eso me incomodó, un ruido de flash sonó a mi lado, mi hermana menor, Kim, estaba con la cámara de nuestro padre tomándome foto como si de una paparacsi se tratase. Probablemente la mayoría quedaran borrosas y feas.
"Te vez hermosa" sentí mis mejillas enrojecer ante eso, Zack también se veía fabuloso, y no demoré en asegurárselo.
"Gracias, tu también quedas muy bien en traje, es algo nuevo"
Después de algunas fotos bien tomadas por mi madre, advertencias de mi padre de que debía de estar en casa antes de las doce, o comentarios de que parecía una princesa de Disney por parte mi pequeña hermana, similitud que después de aun repasarlas a todas no encontré con ninguna nos retiramos al dichoso baile.
Era genial, estaba llenó de personas y hermosamente decorado, cosa que era esplendido.
En el baile nos encontramos con el resto de nuestros amigos, estuvimos bailando mucho con Zack hasta que una canción lenta sonó, en ese momento estábamos tomando ponche el cual era obvio que le habían echado vodka. Él me tomó de la mano y me arrastró a la pista.
Por supuesto no proteste, ni siquiera cuando bailamos muy cerca ¿Por qué lo haría? Y fue justo en ese mágico momento en el que me ofreció ser su novia. Noté que estaba preocupado por mi respuesta, ya que al contrario de él no era tan obvia con mis sentimientos.
"Por supuesto" le aseguré con dulzura, él sonrió y me besó. Mis amigos como todos unos acosadores que eran nos vieron entre la multitud. Después de sus felicitaciones, sus burlas y otros comentarios Zack me ofreció hacer otra cosa.
"¿A dónde yo quiera?" sonreí, él sonrió también, sabía lo que le iba a decir "Vamos a McDonal´s"
Cuando ya habíamos terminados de despedirnos nos dirigimos al McDonal´s más cercano.
Mi sorpresa fue gigante cuando sentado en una de las mesas del restaurante de comida rápida se encontraban los mismos chicos que para mí ya eran una incógnita más grande que las que tenía cuando era niña y me preguntaba ¿Cómo la gente podía vivir dentro de la tele?
"¿Qué ocurre?" mi novio (Suena genial decirlo ¿Verdad?) me quedó mirando con sorpresa, luego siguió a donde estaba viendo y vi el momento perfecto en que su cara pasó a ser una gran mueca de intriga. "¿Emma?"
"Luego te cuento" y después de esas simple tres palabras nos encaminamos a comprar nuestra comida. En el baile no habíamos consumido nada y después de bailar tanto nos encontramos muy hambrientos.
Cuando terminamos de pedir fuimos a sentarnos, elegí la mesa más lejos de Nico y Thalia que se me fue posible. Empezamos a comer y le conté todo a Zack, quien estaba perplejo y de acuerdo conmigo de que había sido una estupidez espiarlos.
Mi novio y yo miramos con asombro la escena que se expandía delante de nosotros, en la otra única mesa ocupada. Nico y Thalia estaban tomándose de las manos, hablando por lo bajo y riendo.
"Me alegro por ellos, están algo pirados pero creo que la mayoría de las cosas que se dicen de ellos son falsas"
"Amo que seas tan dulce"
"Y yo que seas tan romántico y empalagoso que me da miedo de terminar con un coma diabético" cosa que me podía pasar ya que era diabética, pero por suerte me cuidaba con lo de la azúcar y no era tan grave como para ser insulinodependiente.
Nos quedamos comiendo hasta la hora que mi padre nos lo permitió pero vimos como los chicos de negro se iban tomados de la mano.
