Love Live!
Dhe pawar pushun!
El escape y la persecución
Disclaimer: Love Live! Pertenece a su creadora Sakurako Kimino y a ASCII media works junto con Sunrise.
NdelA: ¡Aquí el cuarto episodio! Ah como que hoy ando deprimida, después de leer la continuación de esa historia HonoMaki en Ao3, algo así como una tenue luz en el sol, me he quedado triste. Es demasiado angst y yo soy muy slay of life (ni sé si lo escribí correcto). De hecho me he dado cuenta que en efecto soy muy de rebanada de la vida. Por más que intento escribir más profundo, ser más descritiva y escribir kilómetros y kilómetros de palabras para, por ejemplo, describir cómo se limpian los frijoles, simplemente seguiré escribiendo que los frijoles se limpian espulgandolos con los dedos, mientras otros escritores harán hasta la historia del frijol para su descripción. No sé si me explico. Tomando en cuenta eso, ahora que estoy escribiendo esa otra historia omegaverse y después de terminar esta, me golpeó esa realidad extraña. La rebanada de la vida, lo extraño y disparatado, mi TOD, y encontrar incluso la gracia en inspirarse oyendo regueton o música clásica sin distinción, dan como resultado la basura que escribo, pero como ya dije es mi basura y así me gusta.
Hace unos dias hice el test aquel de Love Live para ver a quien de Mu's te pareces, me salió Hanayo-chan. De todas las Mu's justo me tenia que tocar ella, que me cae tan mal (bueno no ella su seiyuu). Esperaba una Maki, pues tengo un caracter de mierda como el de ella, pero no, resulta que no soy tan mierda, tengo consideraciones con la gente a pesar de todo. A mi novia le tocó una Nozomi y ni esperanzas de pensar en una Eli, soy terca y testaruda pero no al nivel de Eli. Tengo la atención de Honoka. Waa tonterías. Solo tenía ánimo de hacer un monólogo.
En fin, tengo ánimo de hoy escribir un poco de TsubaHonk para la otra historia de Love que estoy publicando y ya subir la actualización. Claro si mis ocupaciones me lo permiten.
— o —
Kotori y Hanayo se miraron no entendían lo que pasaba. Honoka estaba abrazando a Maki con suma desesperación mientras algunas lágrimas salían de sus ojos. No supieron qué hacer.
—Honoka-chan —Kotori trato de acercarse a Honoka pero esta no dejó que la apartaran de Maki.
—Creo que es mejor que las dejemos así —sugirió Kayo-chin—. Honoka-chan, ¿como está Maki-chan? —no obtuvo respuesta de la chica y la dejaron en paz, mientras no hicieran nada extraño estaba bien.
Honoka estaba tan ensimismada que no prestó atención a sus dos amigas. Con cuidado movió un mechón de cabello rojo de la cara de Maki y deposito un pequeño beso en su frente. Eso pareció hacer reaccionar a la chica que abrió los ojos con un poco de dificultad.
—¿Honoka? —acunó su mejilla con su mano acariciando con su pulgar los lugares por donde sus lágrimas se habían derramado.
El dolor interno era insoportable, sin embargo el sentir la calidez de su aliento y el calor de su cuerpo parecían aliviar todos sus males. Llevó su mano a la nuca de Honoka y lentamente la fue atrayendo a ella. Sus labios se tocaron en un suave roce que envió miles de señales eléctricas a todo su cuerpo como si de una descarga se tratara. No podía seguir sin eso. No podía dejarla ir ahora. Era tan suave, tan dulce, tan endemoniadamente celestial.
Se separaron asombradas por lo que un simple toque les había provocado. Esa era la única solución a su dolor. Al diablo lo que Eli dijera, si se oponía o no, Maki sólo deseaba a Honoka y Honoka sólo deseaba a Maki.
—¡Chicas! —salió de su ensoñación viendo a Kotori sostener a Hanayo que se había desmayado de la impresión de verlas besándose, un hilo de sangre salía de su nariz.
Honoka se apeno con Kotori pero no se arrepentía de haber besado a Maki, por el contrario, quería seguir haciéndolo. Maki sostuvo su mano sin dejarla ir, tenía que hacer algo para que las dos salieran de allí y poder consumar su amor o lo que sea que estaban sintiendo.
—Kotori-chan por favor no digas nada —con cuidado Maki se levantó con un poco de dificultad y jaló más cerca a Honoka.
La chica dejo caer a Kayo-chin al ver el bulto entre las piernas de Maki y se llevó las manos a la boca para amortiguar un pequeño gritó, al darse cuenta de que estaba expuesta se escondió detrás de Honoka tratando de acomodar aquello para que no fuera tan visible. Su amiga de la infancia le pidió que guardara silencio y Kotori asintió sin quitarse las manos de la boca, la chica parecía a punto de llorar.
—Kotori-chan no digas nada por favor, tenemos que irnos ahora o no habrá otra oportunidad para que las dos podamos resolver esto —trato de explicarle Maki desde detrás de Honoka.
—Kotori-chan —los ojos azules de Honoka la miraron con súplica y la joven no pudo negarse a pesar de que tenía miedo, no entendía lo que pasaba pero si con eso podía ayudar a su amiga, ¿que podía hacer?
Viendo que era su oportunidad, Maki y Honoka salieron del aula corriendo a toda prisa por los pasillos. Maki apenas había podido tomar su mochila de donde tomó su celular y marcó rápidamente sin detener su paso ni soltar a Honoka.
—Saito-san, te veo de inmediato en la puerta de la entrada de la escuela, es urgente —le dijo a su chofer quien debía estar esperando al pie de la escuela como todas las tardes.
Lo fuera o no a usar, las indicaciones de su padre era que el chofer siempre debía estar disponible para cualquier emergencia que su hija llegara a tener. Mentalmente agradeció a su padre por eso.
—¡Maki-chan detente ahora! —escuchó la voz de Eli llamándola pero no se detuvo.
—¡Honoka! —esa era Umi—. Si le pones un dedo encima, Maki-chan, te voy a atravesar con una flecha —sin duda era una muy enojada Umi.
Llegaron a la puerta de entrada, sólo quedaban 150 metros más para llegar al portón y las estaban alcanzando. Maki sintió un jalón de su playera pero no fue suficiente para detenerla, al voltear atrás vio que Rin había tacleado a Umi y la retenía en el suelo. Sin embargo Eli seguía adelante.
Lograron llegar al coche donde el chofer se había estirado para abrir la puerta sin bajarse del auto con el motor encendido. Metió a Honoka y cuando estaba por entrar Eli la pesco del cuello de su playera jalandola hacia atrás, Honoka no la soltó a pesar del tirón. Para su buena suerte, en ese justo momento Nozomi apareció y girando el rostro de Eli la beso haciendo que soltara a la pelirroja que aprovechó la distracción para terminar de subir.
—¡Arranca! —le gritó a su chofer quien dio el acelerón aún con la puerta abierta.
Echó un último vistazo a las chicas viendo como Nozomi retenía a Eli con un beso que se había prolongado más de la cuenta. Después debía agradecerle a Nozomi su ayuda, así como a Rin.
Sus corazones latian como locos y sus respiraciones estaban agotadas por la tremenda carrera. Todo había ocurrido tan rápido. Poco a poco fueron volviendo a la normalidad y el silencio se hizo un tanto incómodo.
"¿Qué vamos a hacer ahora?" pensó Honoka, bueno, en realidad ya sabía que debían hacer. Solo que era demasiado escandaloso el pensar en eso.
Seguían teniendo las manos entrelazadas. Maki se ruborizó al darse cuenta y quiso alejarse pero Honoka apretó su agarre. Se miraron a los ojos perdiéndose unos segundos una en la otra. Ya estaban a bordo del tren, no podían echarse atrás.
—Saito-san, llevamos al Hotel Mandarín Oriental —le ordenó a su chofer que la miró unos instantes con incertidumbre pero acató su petición.
— o —
