La mayoría de los personajes aquí representados le pertenecen a J.K. ROWLING

Reunión Forzada

Como buen hombre nacido entre la aristocracia Draco Malfoy se mofaba de su cuna y Buenos modales, no podía evitar ser como era, toralmente desagradable, aun para los estándares de los Slytherin, en especial los de Theodore Nott. Un muchacho que a pesar de pertenecer a la casa de las serpientes se las arreglo para liberarse y huir de las filas del Oscuro. Aun no se sabía claramente como es que lo logro, lo único que importa y que importo durante los juicios era que lo había hecho, muchos creían que era afortunado, nada más lejos de la realidad.

Nott no sabía cómo es que había empezado a pensar en su antiguo amigo, tal vez era porque acababa de comprar unas cortinas verdes, muy parecidas a las que se encontraban en la mansión del rubio, una a la que jamás volvería, él se encargaría personalmente de ello. Así que por que había comprado esas horrendas cortinas? Probablemente lo descubriría después.

En el momento que Theo recibió la notificación, por que eso era para el, una notificación sin importancia, aun se encontraba escondido en Estados Unidos sin saber el destino de su país, en realidad no le interesaba mucho después de todo el había huido de ahí. Llevaba por lo menos diez meses escondido en el continente, recorriendolo desde Argentina hasta el sito en el que se encontraba, realmente había tomado la mejor decisión al alejarse.

Llego ahí por medio de un peligroso recorrido desde Australia. Nunca se imaginarían como llego ahí desde Londres.

Fue una total sorpresa enterarse que habían dado con el con tanta facilidad, aun cuando había tomado sus precauciones tanto mágicas como muggles, por ello, desconfiando definitivamente de la veracidad de la carta decidió huir de nuevo con aun más contramedidas, más de las que jamás tuvo. Así que salió de New York solo unos minutos después de leer la carta, tendría que abandonar muchas de sus pertenencias o en su defecto mandar moverlas después, no podía permitirse más errores. Calculaba que faltaban al menos unos días para que empezaran a buscarlo de nuevo, por lo menos una semana ya que estaba a tres días del primero de septiembre, según la carta la fecha límite para presentarse, contaba con el tiempo perfecto para desaparecer de nuevo, esta vez esperaba que funcionara.

Cuando Theo recibió la visita que le cambiaría la vida se encontraba en Santa Mónica, un lugar que para su gusto estaba bastante bien, perfecto para empezar de nuevo, lo había decidido esta vez funcionaria.

Su apartamento estaba situado cerca de la playa, astutamente había logrado sacar suficiente dinero de su cuenta familiar para desaparecer y no trabajar el resto de su vida, gratamente había descubierto que era otro de sus talentos.

Se sentía seguro, habían pasado un par de días después del primero, no había razón para asustarse, estaba satisfecho de sí mismo y sus técnicas de escape, nadie jamás lo encontraría se aseguró personalmente de ello poniendo todo de sí para que sus huellas fueran borradas de la faz de la tierra, inclusive se había conseguido un nombre falso, Bryan Thomson, algo desagradable, pero por eso jamás descubrirían que se trataba de él, era perfecto. Planto pistas falsas de su paradero como lo eran un par de muchachos contratados para hacerse pasar por el durante un tiempo y distintas huellas que indicaban que salió del país. En fin el plan era infalible, al menos es lo que pensó hasta que se vio cara a cara con su visita.

Aun no empezaba a desempacar cuando tocaron a la puerta, extrañado decidió que no abriría-quien podrá ser?-nadie conocido eso seguro, pero aun así se quedó quieto, la puerta volvió a sonar anunciando que quien quiera que estuviera del otro lado estaba decidido. Theo aguanto la respiración esperando que la persona se cansara y desistiera. Grande fue su sorpresa cuando sonó una vez más, ahora con mayor insistencia, consternado pensó que podría tratarse de alguno de sus nuevos vecinos hasta que escucho una voz que reconoció pero no ubico.

-Nott, sabemos que estás ahí. Abre la puerta de una maldita vez!- Se llenó de pánico, pero aún tenía una esperanza, se decidió a abrir pero cuando fue hacia la entrada casi se desmaya al encontrarse con la última persona que le hubiese gustado ver en toda su vida, el insufrible e inigualable Draco Malfoy.

-Hey amigo, te habíamos estado buscando durante un tiempo, es bueno volver a verte…-

No le tomo mucho tiempo recuperarse de la impresión y tomar la varita en sus manos pero, a pesar de sus esfuerzos fue despojado de esta en un instante, alguien más se encontraba en la habitación, estaba atrapado.-Como es posible que me hayan localizado? Tape mis huellas perfectamente.-escupió con rudeza, encolerizado, realmente no quería volver a la vida de antes.

-Nott, tranquilo, no hemos venido a lo que piensas.-Esta vez era otra voz la que se estaba encargando de tranquilizarlo, en un primer momento no la reconoció, para nada se trataba de un conocido. Se giró lentamente para encontrarse de cara con Luna Lovegood, la chica rubia, menuda y medio loca de Ravenclaw, solamente la había visto ocasionalmente en los pasillos, jamás lo hubiera imaginado.

-Tu estas aliada con Malfoy? Increíble! Pero créanme, no voy a caer sin luchar.-Después de esto se abalanzó contra Malfoy tacleándolo en el acto y provocando que los dos cayeran, lo ataco con todo lo que tenía, al puro estilo Muggle, los golpes le caían por todos lados hasta que se dio cuenta, desconcertado, de que Draco no respondía con magia, esto lo detuvo lo suficiente para que casi le partieran la mandíbula en dos.

-Dioses Nott, te han dicho que no venimos a lo que piensas imbécil! Podrías dejar de golpearme y sentarte a escuchar lo que hemos venido a decirte?-En ese momento se fijó que la lunática seguía en su sitio con varita en mano y a punto de reírse, aunque para su gusto pudo haber aguantado un poco más puesto que se escucharon sus suaves risas. Definitivamente se encontraba atrapado, que más daba si los escuchaba, lo decidió, mientras ellos hablaban idearía un plan para salir ileso de esa situación.

Levantándose lentamente se sentó en el cómodo sillón de la sala, -Y bien? Qué demonios quieren?-Su cabeza trabajaba a toda velocidad, se preguntaba cómo le haría para deshacerse de un par de magos, y por lo que sabía uno era experto en combate.

-Todo esto se trata de la carta que te llego hace un tiempo, sobre lo de regresar al colegio.- Mientras hablaba Luna veía todas las cosas a su alrededor con curiosidad contenida, se le notaba que moría por abrir las cajas y descubrir los secretos guardados.

-Regresar? Por qué habría de hacerlo? Por si no lo notan estoy huyendo.-En ese momento lunática no se pudo contener más y soltó una gran carcajada mientras Draco no dejaba de observarla con desprecio, se le veía en la cara que claramente no le agradaba esa chica.

-Por lo visto no te has enterado de nada papanatas. Eres un Imbécil, te has concentrado tanto en que no te descubrieran que has olvidado ponerte al día, permíteme decirte que todo tu esfuerzo no ha sido más que inútil- Theo no podía estar más que sorprendido, su cerebro dejo de funcionar, al parecer las marchas forzadas le habían afectado un poco.-La nueva directora dio contigo en segundos.- Todo su esfuerzo en vano, decidió que no valía la pena, de seguro el Lord había vencido y ahora los estaba reuniendo a todos, el por ser fugado lo usarían de ejemplo y…

-No te preocupes Theo- Luna de nuevo, de donde habrá sacado que podría decirle así?-No es nada de lo que estás pensando, solamente te llevaremos de regreso a Bretaña.-Eso lo asustaba aún más, soportar el viaje de regreso, imaginarse las distintas torturas que podrían utilizar con él, simplemente le daba escalofríos.

-Oh, por cierto el Lord Oscuro ha muerto.-Y ahí definitivamente Theodore Nott se desmayó. Su cerebro se fundió.

Mientras tanto en la habitación se encontraba un Draco incrédulo, enfadado y golpeado aguantando a una lunática a cuestas, mientras el estúpido de Nott estaba inconsciente, fantástico, la sabelotodo encontraría la manera de que todo fuera su culpa y le restringiría la varita por más tiempo, simplemente genial.

-Por Dios! Malfoy, que has hecho?-y ahí estaba, la acusación.- Que le ha pasado a Nott? Pensé que esto sería sencillo para ti! Es de tu casa.- Como lo sospecho, la sabelotodo le echo la culpa, típico de ella.

-Que? Yo no hice nada! Se desmayó solo!- Bueno después de un par de golpes bien dados que jamás reconocería.

-No te creo ni un poco hurón, deberías de verte en un espejo, se nota que has tenido algo que ver.- Draco vio esperanzado, o al menos lo que el interpretaba como esperanzado, a la lunática tal vez ella tendría algo de influencia en la tonta.

-Calma Hermione, yo soy testigo de que él se ha desmayado solo, paso cuando le di la Gran noticia. Al parecer no estaba muy enterado de lo que paso- En el momento que la rubia intervino la tensión en la habitación disminuyo dramáticamente, probablemente esa era la razón por la que se decidió quienes conformaran el equipo.

-En ese caso te perdono hurón.-Draco estaba en shock, el perdonado? Pero si no hiso nada!- veo que no había desempacado, eso hará mas fácil la limpieza del lugar, empecemos.-Mientras hablaba Hermione saco una maleta directamente de su bolso de cuentas. La deposito en medio de la sala, no sin antes poner cómodo a un durmiente Nott con un movimiento de varita.

Después de una media hora Draco aún se encontraba enojado, como era posible que lo golpearan y después fuera perdonado por haberse defendido? Definitivamente odiaba a la mojigata. Algún día se las pagaría y encontraría la manera de que el no fuera acusado de su desgracia.

Estaba tan concentrado en todo su parloteo interno que no se dio cuenta cuando terminaron de introducir todas las cajas dentro de la maleta hechizada que Hermione proporciono para la misión. Cuando analizo la situación se dio cuenta que era realmente práctica, otra cosa que jamás admitiría.

Hermione estaba realmente cansada cuando terminaron de empacar, no quería seguir lidiando con todas estas detenciones, por que no se le podía llamar de otra manera, eran arrestos. Primero se les sacaba de donde fuera que estuvieran y después se les invitaba (sin opción a negativa), a regresar al colegio. Definitivamente eran arrestos.

Ella no confiaba en Malfoy ni tampoco en si misma mientras estuvieran en la misma habitación, simplemente sacaba lo peor de su personalidad, gracias a Merlín que Luna estaba ahí. Se encontraba cavilando esto cuando Nott despertó, se sentía realmente culpable cuando se dio cuenta que había acusado a Malfoy en base a sus prejuicios, luego encontraría la manera de recompensarlo aunque sea un poco.

Theodore despertó con un fuerte dolor de cabeza, dio un grito cuando se encontró con su departamento vacío y una sola maleta, que no reconocía como suya, en el centro. A simple vista no encontró a nadie, pensó que tal vez todo había sido una alucinación, paranoia. Pero no, recordaba perfectamente a Malfoy y a la lunática, sobre todo por el dolor que recorría su mandíbula. Ellos estaban en el departamento antes de que su mundo se oscureciera. De pronto recordó, no podía ser verdad,-El Lord?... En verdad muerto?- Se pasó las manos por su cabello, negro, de un largo por debajo del cuello, un gesto que realmente lo tranquilizaba. Se asustó cuando empezó a escuchar sonidos provenientes de la cocina, al parecer aquellos dos no eran producto de su imaginación.

Con paso decidido, pero silencioso se acercó a la cocina, poco a poco, cuando estaba a punto de saltar hacia adentro una cabellera castaña paso justo delante de él, casi dejándolo sin respiración, solamente conocía a una persona con ese color y ese volumen.

-Granger? Oh dioses. Es verdad! Lord ha muerto- No podía estar más sorprendido, si Granger se encontraba ahí definitivamente era la confirmación de lo dicho por Luna. Realmente no podía creerlo.

-Por lo que veo el estúpido hurón dijo la verdad y no estabas enterado.-La vio con los ojos como platos-Pues si está muerto, Harry lo venció y pateo su podrido culo fuera de este mundo, pero lo importante es que debemos largarnos de aquí cuanto antes, aún hay mucho trabajo.-Ella se encontraba roja, tal vez por la impresión por que el realmente se había acercado demasiado sin que pudiera percibirlo, otro talento de serpiente.

-Vaya Granger, no sabía que tenías ese vocabulario, que dirán los demás cuando sepan que tienes esa boquita tan sucia.- Se formó una línea en sus labios y volteo para encontrarse con Malfoy apoyado en el marco de la puerta, imperturbable, pero claramente enojado.

-Es Suficiente Malfoy, tu castigo durara dos semanas más.- La sonrisa tenebrosa le causo un par de escalofríos a Nott, pero no fue nada comparado con la conmoción que sufrió Malfoy, estaba rojo de furia contenida. Tenía que actuar.

-Por qué? A Dónde vamos?-Apenas hubo hecho esas preguntas recordó la carta y lo dicho por Lovegood. No podía ser cierto.

-Bueno eso es algo interesante para explicar, pero no hay tiempo. Hay que irnos.-Mientras hablaba se ocupó de sacar un periódico viejo y otra carta dirigida a él.

Colegio Hogwarts de Magia y Hechicería

Draco dormiens nunquam titillandus

Mr. Theodore Nott

Apartamento No.23, quinta planta.

1431 Ocean Ave.

Santa Mónica, CA. USA.

Querido Nott.

Tengo el placer de informarle que su solicitud de volver al Colegio Hogwarts de Magia y hechicería ha sido aceptada, por ello es muy importante que se presente el día 1ro. De septiembre. En caso de que le sea imposible se le concederá un plazo una semana. Por favor observe la lista de materiales que se le anexa a esta carta.

No olvide que no presentarse violaría el Decreto Ministerial para la educación No. 1.

Muy cordialmente

Minerva McGonagall

Directora del Colegio.

Que solicitud? Estaba realmente perdido, pero a la vez emocionado, era hora de ponerse en marcha, ya después leería el periódico, no tenía ganas de enterarse de todo y que le diera otra subida de azúcar, era mejor dejarlo así por ahora.

-Supongo que mis cosas están en camino, no?- Pregunto con la esperanza que le digieran que sí y no que las habían incinerado con la creencia de que así se ahorrarían equipaje. Definitivamente lo creía por parte de Draco.

-Por supuesto que no.- No podía estar tranquilo con esa gente.- Se encuentran todas en esta maleta, incluyendo todo lo que dejaste en New York por cierto, era un bonito apartamento más amplio que este.-La chica Lovegood logro impresionarlo una vez más, su vida entera un una maleta? Debería pesar horrores!. Ni siquiera una serpiente escurridiza como él podría dejar de admitir que eso era enormemente practico. De pronto decidió voltear a las ventanas para encontrarse con las horrendas cortinas verdes.

-También me quiero llevar esas.- Por supuesto que conservaría un recuerdo de ese día de locos.

En la guerra habían muerto muchas personas inocentes entre ellos estudiantes y personas que no deberían de haber estado en ese lugar, eso es lo que pensaba el Profesor Remus Lupin mientras arreglaba unos frascos con contenidos dudosos en una repisa, ya había pasado un año desde la muerte de su esposa en plena batalla. Él había caído en una fuerte depresión de la que salió adelante solamente por su hijo y las últimas palabras de su esposa- Todas las cosas malas tienen que llegar a su final, es el destino, por favor cuida de nuestro hijo hazle saber el por qué su madre ha muerto.-No pudo contenerse más y soltó una lagrima tenía que ser fuerte por él y por el futuro que esperaba vivir.

Se encontraba en esta situación cuando recibió el curioso mensaje que le cambiaría la vida totalmente, McGonagall.

En el mensaje se le citaba a una comida informal con la directora, podía llevar a su pequeño, al parecer también quería conocerlo. La cita estaba programada para el día siguiente, por la tarde, al parecer hacia buen tiempo así que decidió que aceptaría por mera cortesía hacia la gran mujer que lo citaba.

El día llego con demasiada prisa para su gusto, el ciclo escolar ya había iniciado, no entendía el porqué de la directora para citarlo, tal vez era solo por la curiosidad de ver al pequeño Tedd.

Caminaba lentamente por los pasillos del colegio, lugar donde habían acorado la cita, dirigiéndose al despacho, realmente no tenía ánimos para ninguna conversación trivial así que esperaba algo más interesante y no una simple comida. Grande fue su sorpresa cuando descubrió que efectivamente era algo grande. Volvería a ser profesor de Defensa Contra las Artes Oscuras.

Al parecer en ese colegio se estaba gestando algo interesante.