Capítulo 8: Decisiones

Canadá era atendido ahora en un refugio. Y uno bastante escondido ya que anteriormente era de su verdadero hermano, el cual hizo a escondidas de toda persona y que gracias al Cielo él había descubierto hacía poco. Un par de doctores y un par de enfermeros, que bien conocían su estatus de naciones y que además estaban enterados de la situación, trataban las heridas de Canadá. Las otras naciones americanas lo veían con una mezcla de lástima y alivio.

―¿Te sientes mejor? ―Le preguntó Cuba al canadiense.

―Gracias por avisarnos y ayudarnos a escondernos, ―le dijo México, cruzado de brazos y al lado de los otros.

Canadá asintió, restándole importancia a su brazo casi destrozado. Cuando Canadá iba de salida Alfred recibió una llamada, parte de lo que escuchó el canadiense era sobre los hermanos de Inglaterra y los nórdicos. Al parecer fueron descubiertos y echados a la luz por medio de Arthur. Creyendo que Alfred se mantendría hablando con sus compañeros más tiempo decidió comunicarse con Francia acerca del asunto. Alfred había escuchado la última parte de la conversación, la que trataba sobre que Canadá no traería a Cuba o a cualquier latino de regreso como lo había hecho antes y que ahora pelearía en serio. Ahora Alfred trataría de darle caza como a un animal a él y a quienes estuvieran ayudándolo. Canadá recordó, mientras perdía de vista a Alfred ―pues con astucia se hizo de suficiente ventaja― algo que había mencionado Belice cuando lo llevaba a la custodia de Alfred ―pues una orden típica de Alfred era traer a los latinos por las buenas porque si se encargaba él no sería indulgente― y era una frase con suficiente información: "Con personas como él es mejor esconderse cerca y en el lugar más vulnerable". Así se dio cuenta que muy probablemente encontraría a alguna nación en el hospital más cercano.

Canadá tuvo razón al seguir las conclusiones de lo que sabía. Cuando llegó al hospital no pensaba si quiera en sus heridas, fue de inmediato a buscar a los latinos y apenas los encontró, les avisó sobre la búsqueda que había iniciado el estadounidense. Además que este había puesto todo lo que tenía al alcance para encontrar pronto a las naciones, dentro y fuera de su territorio.

―¿Dices que están en alerta porque algunas colonias inglesas se están revelando? ―Preguntó Perú como creyendo que había escuchado mal―. Aquí nos estamos revelando todo el tiempo, tú mismo lo sabes...

―Pero es sólo eso ―le dijo Costa Rica y Canadá continuó:

―No, no es sólo eso. Estas colonias, no supe cuales pero supongo que son los hermanos de Inglaterra y algunos más, también intentan ir a la dimensión alterna, Second Parallel si no me equivoco, para recuperar a nuestros antiguos compañeros, quitarles a estos intrusos su poder por completo y echarlos de aquí para que se queden en su propio mundo.

Todos sabían que estaban en todo su derecho, pero obviamente los de la otra dimensión no querrían y harían hasta lo imposible para poder evitarlo. Ahora lo que tendrían que hacer sería unirse y trabajar mejor que un equipo, sino los intrusos tendrían las cosas de su lado nuevamente.

―Ellos avisaron de esto. ¿No? ―Preguntó el cubano ―. Nosotros también deberíamos avisarles esto a los nuestros.

Canadá se quedó un poco extrañado ante el comentario. Los otros tres latinos lo volvieron a ver, casi sonriendo al haber comprendido lo que Cuba quería decir.

―Cierto, ―afirmó México complaciente ―. ¡Lo más probable es que no sepan que fueron descubiertos alertándose entre sí!

Los cinco asintieron, mirándose con complicidad. Ante esto, se apresuraron para dar aviso sobre ello a las naciones que formaban este mundo originalmente. Si se les ocurría algo que pudieran hacer, por más insignificante que fuera, lo harían con todo el esfuerzo del mundo.

En el mundo de los 2P las ex naciones llegaban a territorio rumano, intentando ser discretas. El recibimiento fue el común en ese universo, ligeramente más tranquilo porque las variaciones que extremasen el ambiente eran menores en aquel lugar y además estos contrastes de caos equilibrado ya no les causaban tanto impacto luego de tantas situaciones en tan poco tiempo.

Después de un rato, Adam, el contraparte de Rumania, escuchaba a los extranjeros provenientes de First Parallel . Adam tenía los ojos azules y el cabello lo tenía negro, a diferencia de su castaño y oji-rojo contraparte. De su tranquilo y serio rostro ya se había ido la molestia que inicialmente le causaron esas inesperadas visitas por llegar interrumpiendo su comida y además su preciada tranquilidad. Se serenó luego de escuchar la urgencia de la situación y porqué sus cuerpos no concordaban con su forma de ser.

El rumano escuchaba con atención cada palabra, en cierto modo molesto por lo que causaban sus compañeros naciones. ¡¿Qué no podían dejar de causar problemas?! Suspiró cansado y ligeramente fastidiado. Finalmente, cuando Matthew terminó de hablar, respondió secamente: ―Está bien, los ayudaré. Creo que Damyan no se negará a ello tampoco.

Al terminar de decir aquello vio a Romano acercarse, tratando de no quebrarse pero con los ojos expresando desesperación pura. Según parecía su hermano volvía a recaer rápidamente. Trataba de ser firme, pero le costaba demasiado y no pudo evitar que su voz temblara ligeramente al hablar.

―P-Puedes ayudar a mi tonto hermano, ¿verdad?

Adam lo miró a los ojos y asintió con seguridad, dándole algo de tranquilidad a Romano, así como al del resto de los extranjeros que estaban ahí.

Adam se levantó con paciencia de su cómodo sofá y se dirigió a una de sus estanterías llenas de viejos libros, el resto de los presentes lo miraron curiosos. El moreno echó una mirada, buscando, antes de alzar su mano y tomar un libro azul grueso y grande. Luego lo abrió por la mitad; las hojas estaban recortadas en cuadro por el centro y dentro del hueco había unos cuantos frascos llenos con líquido de distintos colores. El rumano tomó los frascos correspondientes antes de darle a Romano unas sencillas instrucciones para dársela a Veneciano.

Poco después el menor de los italianos abría los ojos ajenos al recuperar la conciencia. Ya todos habían ingerido alguna pócima dada por Adam. Veneciano saludó calurosamente a sus compañeros y preguntó qué estaba sucediendo o qué sucedió mientras dormía; y además estaba extrañado por las discretas muestras de cariño de su hermano, siendo regaños por hacerlo correr apuros o que no volviera a desmayarse de la nada porque algo malo le podría suceder y demás. Al escuchar la situación explicada por Alemania y Romano, el rostro de Veneciano expresaba cada vez más preocupación y miedo.

Mientras eso sucedía, Yao e Iván ayudaban a Francis a recuperarse con las mismas pócimas y ponerlo al tanto de todo lo ocurrido cuando se desmayó. Matthew trataba de localizar a Damyan. Inglaterra, Japón y Adam buscaban la forma de revertir el "Alius Dimensionem" dentro de la información que tenía el rumano en sus gruesos libros.

Sin embargo no parecían encontrar nada concreto con ese referente, y el tiempo seguía transcurriendo sin remordimientos. Afortunadamente se sentían con mayor energía gracias al tratamiento que les dio el contraparte de Rumania, aunque todavía mantenían el riesgo de volver a ser atacados o decaer. Lo bueno es que al menos ya se habían acostumbrado a estar en un cuerpo ajeno y a verse unos a otros de ese modo.

―Creo que no encontrarán información para ello aquí, —anunció Adam cuando cerraba el enésimo libro en el que había buscado—. Arthur difundió el hechizo en su dimensión, no en la nuestra, Inglaterra.

El mencionado chasqueó la lengua, frunciendo el ceño. Un par de segundos después suspiró, resignado a sólo tener malas noticias, pues todavía no podía creer en lo que estaban metidos y en especial porque sentía que en gran parte era su culpa. Al fin dijo cansado: ―Tendremos que invocar el portal a la antigua.

―Pero de todas formas tampoco encuentro algo que nos sirva para revertir el que les hayan robado su esencia de países y les estén quitando la vida. Aunque he podido alentar el proceso y revitalizar sus energías, volverán a sentir cómo se debilitan en poco tiempo.

―Eso significa… ―Comenzó Japón, razonando.

―Sí, necesitamos las cosas de Arthur, sin ello, no podrán sobrevivir…

Bloody Hell! ―Se quejó Inglaterra, desesperado y frustrado―. ¿Cómo es que esto ocurrió? Debí tener más cuidado, si no hubiera dejado ese libro ahí Estados Unidos jamás hubiera leído el hechizo y…

Se detuvo abruptamente, los otros dos lo miraron confusos, esperando algo por parte del muchacho con un cuerpo que posee ojos celestes y brillos malva. El cual con un semblante pensativo, y como si estuviera descubriendo algo que les ayudara, susurró:

—Yo no leí el hechizo completo… Pero Estados Unidos sí y eso significa que podemos hacer que recuerde cómo activarlo.

Eso era suficiente, Inglaterra había visto el círculo mágico en su libro y cuando Arthur lo había hecho en el bosque frente a ellos. Ahora tenían un avance y serían capaces de hacerlo. Adam y Japón mostraron complacidos y algo más tranquilos al escuchar esto. Una leve esperanza y ánimos crecieron dentro de ambas ex naciones.

Sin embargo, esa pequeña tranquilidad no les duró a ninguno de los tres. De poder extraer los recuerdos de Inglaterra y Estados Unidos, podían, sí; sólo había un insignificante problemita: Si Inglaterra o Estados Unidos recibían grandes cantidades de energía o se exigían como deberían para recuperar esos recuerdos entonces se dormirían hasta nuevo aviso. Eso era suficientemente peligroso como para dejarlos en estado de coma. Y no era el hecho de recuperar los recuerdos en sí lo que provocaba el problema, es que se debilitaban constantemente sin necesidad de usar magia o tan siquiera mover un dedo; no sólo eran humanos, su esencia vital se desvanecía cual humo.

Ahora bien, después de informarle todo lo que descubrieron a las demás ex naciones y aliados llegaron a un acuerdo. Y uno en el cual Inglaterra no aceptó quejas o contradicciones de sus preocupados y enojados compañeros; uno que no era nada conveniente para él mismo.

Mientras tanto, en First Parrallel

España, quien ahora era colonia Sur Italiana, hacía un nuevo intento por sacar algo de información a Lovino. El cual, en vez de tratarlo como basura, se apegaba mucho a él cuando quería, en otras ocasiones simplemente se iba y se olvidaba del español luego de ser desdeñoso con él. Claro, porque Lovino tiene ciertos problemas bipolares, pero en vez de ser maniaco-depresivo resulta ser maniaco-antisocial y psicópata, o algo similar... Al menos eso ayuda un poco a España.

Así que este castaño decidió meter dentro de una conversación trivial el tema de su otro yo, el cual bien sabe que el mismo Lovino asesinó.

―Tony, Tony, Tony…

Suspiró cantarín el italiano con cuerpo ajeno mientras limpiaba su rifle, sentado en un sofá frente al español, el cual lo miraba con atención.

—Siempre tan serio y tan liiindo —suspiró antes de reír levemente.

Esa risa, más que alegría o buena nostalgia parecía querer deprimir, parecía una mala máscara que ocultaba tristeza reprimida y pesar. Entonces Lovino empezó a recordar ese día, divagando mientras sus ojos ligeramente rubíes miraban un vacío que solamente él conocía, contándole todo a España:

Sólo quería que me prestara atención, sólo eso. Pero no, Antonio estaba muy ocupado con su aburrimiento y sin querer estar conmigo. ¡¿Qué le pasaba a ese tonto?! Hm…como sea. La cosa es que yo quería mostrarle mi nuevo rifle a Tony. Si lo hubieras visto, era hermoso, o más bien, es hermoso, te lo digo: ¡Una escopeta semi-automática Benelli M4, tiene una cadencia de ciento veinticinco disparos por minuto! Una maravilla, pero en fin, quería practicar tiros con Tony.

Él insistía en que le daba igual y que le parecía aburrido, pero, ¿aburrido yo? ¿En qué cabeza eso existe? Yo soy genial y divertido y para nada aburrido. Hahaha, hasta mi querido hermanito lo sabe. Bueno, después de pedírselo amablemente él accedió, así que me sentí muy feliz porque me ayudaría.

Pero…bueno… Después de unos minutos practicando mi vista se nubló unos segundos, no entendí lo que sucedió y entonces la adrenalina recorrió todo mi cuerpo. ¿Has sentido cuando te subes a un juego extremo? Esa sensación, el estómago se me revolvía, sostuve mi hermosa arma con firmeza y comencé a lanzar tiros sin parar. Ramas, aves, objetos y hasta pueblerinos. Mi puntería fina acertaba todo. Recuerdo que no paraba de reír, todo era fascinante. Ha, siempre que eso ocurre soy la persona más feliz del mundo.

Aunque esa diversión me duró poco, Antonio decidió detenerme. Aún no entiendo por qué de pronto se puso histérico y quiso detenerme, yo no quería, es decir, me sentía bien haciendo eso. Pero él insistía que no, y decía cosas sin sentido como: "Te vas a lastimar." "Lovino, por favor detente." Y esas cosas, no entendí nunca a qué se refería; haha ni me interesa.

Aunque…cuando me di cuenta mi Tony ya no se movía, no respiraba si quiera. Sólo estaba tirado en el suelo, con su cabeza y su pecho cubiertos de algo como rojo, creo que era sangre, no sé. ¡Pero eso se veía muy lindo!… Aunque, ¿sabes qué es extraño? A pesar de verse muy lindo no me sentía bien mirándolo de esa forma, como si algo oprimiera mi interior y hasta unas gotas de agua salada salieron de mis hermosos ojos, es raro. ¿No?

Yo traté de levantarlo cuando ya no aguantaba verlo tan quieto, pero entonces me di cuenta que se fue de nuestro mundo. ¡¿Cómo demonios sucedió eso?! No lo sé, y ya me da igual saberlo, tengo cosas más importantes en qué preocuparme.

Y sí, lo extraño, era un aburrido de primera clase, pero yo lo quería muuuucho. Aunque ahora ya no tanto haha es decir, gracias a Arthur te tengo a ti… España.


Notas: Con respecto a los recuerdos de Inglaterra y Estados Unidos. Se entiende que Estados Unidos no recordaría algo que por primera vez ha visto y es de un idioma que desconoce. Inglaterra no puede recordar el círculo por completo, aunque tenga buena memoria no podría repetir a la perfección el dibujo aunque quisiera, además el estrés con el que carga bloquea más sus pensamientos y recuerdos detallados.

Ya saben que el crédito no es del todo mío, denle gracias a NyoRusJap2P por hacer un gran trabajo escribiendo conmigo esta historia. El enlace está en mi perfil.