Este capítulo es sobre Lucy y Natsu

Es muy corto, no estaba segura si adjuntarlo a esta historia, pero quería mencionarlos

aunque sea en un capítulo.

El siguiente capítulo regresamos al Gruvia :DD

Lucy llevaba un par de meses viajando sola de nuevo, como lo había hecho antes de conocer a Natsu. Y aunque estaba aprovechando para entrenar, también estaba intentando seguirle la pista al Dragon Slayer de fuego.

Llegó a un pueblo rico en flora, parecía que acababa de celebrar un festival.

Se apresuró a ir a buscar al alcalde del pueblo para preguntar por algún trabajo que pudiera hacer. Era lo que había hecho desde que salió de Magnolia, los ahorros que tenía eran muy escasos, pero Erza había sentido pena por ella y le había prestado un poco para que pudiera sobrevivir mas tiempo, sin embargo tuvo que apresurarse a trabajar para poder mantenerse y saldar su deuda.

Al llegar se encontró con mucha gente que iban al centro del pueblo, así que abordó a una señora.

-Disculpe ¿A dónde se dirigen todos?

-Oh señorita, lo que sucede es que recientemente se celebró el festival anual del pueblo, y un mago de fuego nos ayudó con la decoración de la plaza, él hizo algo muy especial y hermoso, y prometió que duraría un par de días, así que todos nos dirigimos a admirar su trabajo.

Un mago de fuego. Natsu. Natsu había estado allí. El corazón de Lucy latió fuertemente.

-¿De casualidad lo acompañaba un gato azul? ¿Hace mucho que se marchó?

-Oh ahora que lo menciona es verdad, un gato azul que volaba lo acompañaba. Se marchó hace 2 días.

-Gracias señora!

Lucy corrió hacia el centro del pueblo, quería ver lo que Natsu hizo para tener al pueblo tan maravillado, después investigaría hacia dónde fue.

Pero nada podría haberla preparado para lo que encontró.

En el centro de la plaza se alzaba una castillo de fuego, el fuego era de distintas tonalidades, unas mas naranjas, mas rojas, era como ver un atardecer. Pero lo que mas la conmovió fue el mensaje frente a la fachada del castillo. Escrito con una tosca caligrafía de colores rojos hermosos. "Lucky".

Lucky Lucy.

Sabía que era para ella, porque la palabra iba seguida de un par de llaves como las del zodiaco.

Que tonta había sido. Seguir a Natsu, hacerle las cosas mas difíciles.

Si él se había marchado sin ella debía ser por una razón, pero en su momento no lo comprendió.

Él quería crecer y reparar las heridas que la desaparición de Igneel le había dejado. Y ella, como niña pequeña, sólo pudo pensar en su propia soledad.

Se tapó la cara con ambas manos, y un par de lágrimas resbalaron por su rostro.

-Ahora lo entiendo Natsu, yo también haré mi mejor esfuerzo. Regresa sano y salvo por favor.