Hola! Lamento si me tardo en actualizar, ando un poco bloqueada con esta historia

Espero que les esté gustando, gracias a los que le dieron follow y la mandaron a favoritos!

Gracias NoahhChan por tu review! *w*

Espero te agrade el nuevo capítulo!

Habían pasado diez días desde que Gray y Juvia dejaron el pueblo de los trolls de madera, y por fin lograron llegar a una zona nevada adecuado para su entrenamiento.

A las faldas de la montaña nevada se encontraba un pequeño pueblo de artesanos, en el que se detuvieron para conseguir insumos y cosas de aseo.

Gray y Juvia entraron a una pequeña cremería en la entrada del pueblo. Compraron un par de quesos y Gray abordó al vendedor.

-Disculpe, ¿Sabe si en la montaña hay algunas cabañas que se puedan usar? ¿O en el pueblo hay algún lugar donde podamos comprar cosas para acampar?

-Oh si joven, en la cima hay unas cabañas que solían ser utilizadas por buscadores de aventura, pero después de un accidente de unos escaladores, ya nadie viene a usarlas.

-Gracias nos vienen perfectas.

Ambos se dirigieron hacia la cima después de escuchar las advertencias del dueño de la tienda, sobre el tremendo clima y supersticiones antiguas.

-Gray-sama espere por favor, Juvia quiere comprarse un abrigo que vió en un escaparate.

-Uhm? Creí que no te molestaba el frío, debiste mencionarlo antes.

-No es nada de eso Gray-sama, pero el abrigo es muy bonito y Juvia quiere verse bonita.

Agregó la Loxar sonrojándose mucho.

-Tonta, venimos a entrenar.

Pero después de decir eso, Juvia hizo un puchero muy infantil que hizo sentir culpable a Gray, por lo cual la acompañó por el maldito abrigo.

Después de comprar el abrigo que Juvia quería, uno largo de color chocolate que aunque Gray lo negara era muy bonito, comenzaron el viaje cuesta arriba.

Al llegar, de inmediato ubicaron una de las cabañas de las que el viejo les habló, eran muy sencillas, una habitación, con una pequeña sala de estar al lado de un chimenea y una cocina.

-Gray-sama si gusta puede acomodarse en la recámara en lo que Juvia prepara la comida.

-Jo, nada de eso, no creas que soy inútil en la cocina.

Ambos se pusieron a preparar la comida, pues estaban hambrientos. Y Gray se sorprendió sonriendo bastante mientras Juvia hacia un desastre en la pequeña cocina. Fue un momento muy divertido, y le gustaba el ambiente que Juvia creaba.

Decidieron que el entrenamiento comenzaría al día siguiente y se pusieron a acomodar la casa para que fuera mas o menos habitable. Los insumos que habían comprado les durarían una semana y después podrían bajar al pueblo por mas.

Al anochecer prendieron la chimenea y se acomodaron en el pequeño sofá que había. Juvia no dudó en aprovechar para recargarse en el hombro del fuerte mago de hielo.

-Eres tan simple Juvia

Pero ella se había quedado dormida ya y no pasó mucho para que él también se quedara frito.

Sin embargo, mas tarde algo despertó al Fullbuster. Frío. Él, que podía acostarse en la nieve desnudo, de pronto sintió aquello que llevaba años sin sentir. Frío. La sensación lo alarmó demasiado y se apresuró a ubicar la fuente.

Era Juvia, quien estaba acostada en sus piernas. Estaba helada de una manera sumamente antinatural mientras sudaba bastante.

-Eh Juvia! Levántate! ¿Qué tienes? ¿Qué pasa?

La alarma era evidente en la voz del chico, pero la peliazul apenas pudo escucharla porque se encontraba hundida en el sopor de la enfermedad misteriosa que la aquejaba.

-Gray-sama… Juvia tiene… mucho… frío

Juvia empezó a tiritar fuertemente en los brazos del petrificado chico de hielo, quien después de un minuto reaccionó y corrió a la habitación por mantas. La envolvió dulcemente en un montón de mantas y después acercó lo mas que pudo el pequeño sofá a la chimenea.

Se fue a la cocina a preparar una sopa caliente que la ayudara a entrar en calor. No tenía idea de qué estaba pasando.

Después de ayudarle a comer la sopa y abrazarla envuelta, se dio cuenta que no mejoraba en lo absoluto.

Pensó en bajarla al pueblo pero afuera hacía una tormenta que no haría nada mas que empeorar las cosas, pensó en bajar él por ayuda o lo que fuera, pero aún bajando en trineo tardaría media hora y otra media hora en regresar, era mucho tiempo, ella no tenía tiempo.

Se puso a recordar cualquier cosa que supiera sobre cómo calentar a alguien tan helado. Y entonces recordó las palabras de su maestra, cuando era pequeño y aún no se acostumbraba al frío.

-Gray debes escuchar, la mejor forma de entrar en calor es con el calor corporal de otra persona, se debe estar cuerpo contra cuerpo para lograr entrar en calor.

"cuerpo contra cuerpo" esas palabras resonaron en su cabeza.

Entendía lo que debía hacer, pero lo aterraba de alguna manera.

Si quería mantener una temperatura decente en Juvia, debía meterse con ella desnudo en las mantas.