Capitulo 3: Valentía
Era un típico día soleado en Miami.
Kyle estaba desayunando, pronto se iría a la escuela.
Su padre, de repente, recibió un mensaje por celular
-localizaron a los narcotraficantes que tanto buscábamos-le comento a su esposa Cielo
-genial, es hora de que los encierren de una buena vez-dijo Cielo, soltando un suspiro y peinando a Kyle
-¿Qué significa "narcotraficante"?-pregunto, intrigado, Kyle
-umh…es largo de explicar, no debí decir eso enfrente de ti-dijo H, haciendo una mueca
-¡Vamos, papi! ¡Quiero saber que significa! ¿Son como asesinos?-
-no siempre, son criminales. Personas que…transportan cosas ilegales-
-¿Cómo armas?-pregunto Kyle, sonriendo
-no, otras cosas. Cómo…remedios que no están permitidos-dijo Cielo
-y son extremadamente peligrosos, jamás te acerques a un narcotraficante, hijo. Puedes salir herido o peor, muerto-dijo Horatio, serio
-sí, pa-dijo Kyle, cruzando los dedos en su cabeza
Luego Horatio lo llevo a la escuela y cuando termino, Kyle quiso escaparse de que su madre lo recogiera o del autobús y salió a buscar a aquellos tan "temibles" narcotraficantes.
Los encontró en un callejón bastante grande, mientras cuchicheaban entre ellos.
-es el momento para que le demuestre a papá cuan valiente soy, tomaré esos medicamentos y se los llevare-se dijo a si mismo Kyle, viendo unas pastillas a los pies de uno de los hombres.
Estaba acercándose lentamente cuando llego Horatio junto a Ryan y Speed…
-¡Kyle! ¡¿Qué haces aquí?!-grito Horatio, entre molesto y sorprendido
-papá…yo…eeemm…-dijo Kyle, asustado
-¡Nos vamos a casa!-grito, furioso, Horatio y tomo a Kyle del brazo. Pero rápidamente tuvieron que tirarse al suelo porque comenzó un tiroteo.
Speed pidió refuerzos y en pocos minutos, ellos tres junto a varios oficiales de policía, detuvieron a los narcotraficantes y los metieron en patrullas.
-esta vez te excediste, mi querido sobrino-dijo Ryan, tirando de la oreja de Kyle
-¡Ay! ¡Tío Ry, me lastimas!-se quejo Kyle, intentando no llorar
-no me parece. Si fuera tu padre no dudaría en castigarte como lo hacía mi tío Ron conmigo, te llevaría a tu dormitorio y te daría unos buenos azot…-dijo Ryan, enfurecido y sin soltar su oreja
-¡Ryan, ya es suficiente!-lo reprendió Horatio
-claro, lo que tú digas, H-dijo Ryan, soltando a Kyle. Pensó que estaba en problemas, Horatio no solía llamarlo por su nombre de pila.
-Kyle, me has decepcionado-dijo Horatio, mirando muy serio a su hijo
-lo sé-dijo Kyle, agachando la cabeza
-han podido matarte, me desobedeciste deliberadamente-
-sólo intentaba ser valiente como tú-dijo Kyle, comenzando a llorar
-yo soy valiente cuando debo serlo. Kyle, ser valiente no significa buscar problemas-le explico su padre, dulcificando su tono de voz
-pero tú no le tienes miedo a nada-dijo Kyle, mirándolo a los ojos
-hoy lo he tenido-dijo Horatio, haciendo una mueca de disgusto
-¿De veras?-pregunto, sorprendido, Kyle
-sí, creí que te perdería-le aseguro su padre
-hasta los adultos como tú sienten miedo, ¿eh?-dijo Kyle, ahora sonriendo
-así es. Vamos, pequeñito, debemos irnos a casa. Tu mamá debe estar preocupadísima-dijo Horatio, erizándole el pelo a su hijo
-¡Papi! ¡No hagas eso! ¡Qué mami me lo acaba de peinar hoy!-se quejo, riendo, Kyle
-por suerte, los míos aun son muy pequeños como para hacer travesuras graves-dijo Ryan, soltando un suspiro
-sí, bueno, van a crecer rápido. Y cuando te des cuenta, ya estarán terminando la escuela Primaria-dijo Speed, poniendo su mano sobre el hombro de Ryan
-sí, eso creo-dijo Ryan, resoplando
-esperemos que Ryan Junior no sea tan rebelde como su padre-se burlo un oficial
-¡Ya cállate, Conner!-grito, molesto, Ryan
-no grites-lo regaño Horatio
-lo siento, H-murmuro Ryan, cabizbajo. Kyle rió.
Luego de eso, Horatio llevo a su hijito a su casa.
Cielo lo abrazo con fuerza, le beso la cara y le dio una regañina leve.
Horatio lo castigo, lo envió a su habitación hasta la cena.
Dando pisotones, entre berrinche y lloriqueo, Kyle obedeció.
