Declameir: Shugo Chara no es mio si no de su creadora Peach Pit.
Cap. 3 Sin compromisos
Amu POV
-Amu estas subiendo de peso, debes de dejar de comer demasiado chocolate, ¿porque no empiezas a hacer dieta?, ya vez a Utau adelgazo demasiado-dijo mi madre y solo rode mis ojos
-mamá es obvio que Utau iba a delgazar, era su boda-dije
-pero ya vez a Lulú, ella no adelgazo es mas tuvieron que buscar una talla extra de su mismo modelo de vestido por que no le cerraba-dijo mi madre
-y yo te recuerdo que Lulú engordo por que estaba embarazada-dije exasperada- mamá cambiemos de tema, yo estoy a gusto con mi cuerpo-dije molesta
-bueno si, cambiemos de tema, ¿a quien crees que vi?-dijo mi madre y conté 10, espero que no sea lo que yo creo que es.
-no se mamá, te gustaria decirme quien fue-dije con sarcasmo
-a Takeshi, el chico que te gustaba cuando tenia 10 ¿te acuerdas de él?-dijo mi madre
¿que si me acordaba de Takeshi? claro que me acordaba de él, cuando me le declare el muy idiota se habia burlado de mis sentimientos y dijo que el no andaba con roqueras extrañas como yo. ¿Rockera yo? la zorra que lo pario
-mm creo que si, no se mamá tengo muy pocos recuerdos de mi infancia-fingí no acordarme
- oh, bueno eso no importa, de cualquier forma lo invite a tu fiesta de cumpleaños-dijo mi madre, oh cierto olvide mencionar que dentro de dos días iba a cumplir 31 años, que según mi madre si no hacia nada para encontrar un marido iba a quedar completamente sola. No es que mi madre fuera como las madres de la edad media, cuya única preocupación era casar a su hijas, adoraba a mi madre como también alguna vez adore a mi difunto padre y sabia que sus intenciones en encontrarme pareja eran buenas pero estaba harta de sus criterios para conseguir pareja, creo que mi madre no entendía que lo que yo quería encontrar era un buen hombre que mínimo me diera razones para depilarme las piernas todos los días, alguien por quien me preocupara de las cosas mas minimas como arreglarme cada mañana, alguien que si valiera la pena, no cualquier estupido que pensara que porque ya tenia 30 años era una desesperada total, aunque bueno mis acciones de el dia anterior demostraron lo contrario.
Se preguntaran que paso esta mañana con Ikuto, bien hice lo que cualquier mujer después de una borrachera se encuentra desnuda, maldecirte a ti misma, maldecir al chico que esta al lado tuyo, jurar y perjurar que jamas volverás a beber y por ultimo ponerte tímida cuando te das cuenta de que su compadre o amiguito se desperto antes que él y esta dispuesto para otra ronda.
Flashback
-TU MALDITO PERVERTIDO ¿QUE ME HAS HECHO?- le grite
El hombre se despertó.
-nada de lo que tu no hayas querido y no soy un pervertido solo hago mi trabajo-contesto el chico con una sonrisa socarrona
No recordaba nada. Solo recordaba la boda de Utau, el compromiso de Yaya, que llegue a mi casa y... la botella...y el libro...internet. Mierda no recordaba lo demás, lo primero que se me ocurrió fue levantarme pero pésima idea. Me caí en el intento, mi entrepierna dolía demasiado
-¿que fue lo que precisamente hice ayer?-le pregunte al hombre desconocido
-¿no te acuerdas de nada?-pregunto el y volte a verlo y lo vi sentado mirándome con una sonrisa.
-¿crees que si me acordara te gritaría?-pregunte sarcástica
-me llamaste-dijo él
-wuau excelente explicación, pero me pregunto mi extraño desconocido ¿de donde te llame? por que no recuerdo conocerte de ningún lado-dije. Bueno no es que saliera mucho qué digamos
-soy de la compañía Hotto to kantan ni (traducción:rápido y caliente)-dijo él
-¿hotto que? ¿que clase de compañía es esa?-dije asustada
-soy gigolo-dijo y boom, el aire se esfumo, una cosa que el tipo estuviera sexy pero otra muy diferente a contratar a un gigolo, malditos sean los dioses Perdí mi virginidad con un gigolo, mierda ¿y si me contagio una enfermedad? ¿si ya tengo sida? o peor ¿ utilice protección? no me acordaba de nada si no utilice protección ¿ estaría embarazada? bueno aunque tener un bebe no seria una mala idea, pero bueno NO de esta manera. ¿tendría que ir al ginecólogo ahora? ¿es normal que me duela el cuerpo después de eso?
-oye, no crees que piensas mucho, primero NO, no estoy enfermo, SI, utilizamos protección, Si también es normal que te duela el cuerpo fue tu primera vez, Si también me di cuenta ayer que eras virgen, tu decidiste seguir y por ultimo ¿Cuando me pagaras?-estoy segura de que si tuviera un espejo me daría cuenta de que el rubor que se esparcía por mi cara era igual de semejante al de un tomate, a veces odiaba pensar en voz alta, una mala costumbre que me pego Yaya, gracias Yaya.
-dame tiempo para respirar ¿vale?, no es fácil despertarte en estas condiciones, ademas de que no me acuerdo ni mierdas de nada de lo que paso anoche, ¿cuanto te debo?-dije algo resignada
-600 dolares-dijo el y mi resignacion se fue a un carajo ¿600 dolares?
-¿600? ¿por que tanto? que me ves cara de banco ¿por que mucho?-grite y me arrepentí al acto, el dolor de mi cabeza era terrible -ah mierda-dije por el dolor de mi cabeza
Escuche que mi cama se movía y me sobe mis sienes, sentí que alguien me agarraba mi hombro y vi los ojos zafiros de aquel extraño, no recordaba su nombre.
-¿te duele mucho el cuerpo?-pregunto él
-me duele la cabeza, el cuerpo y no se ni que jodidos paso-dije con sinceridad y trate de levantarme pero me volví a caer-ayy mierda, que se joda merlin y morgana-dije y escuche una risa era de él -jajaja que te parece gracioso, por tu culpa estoy así-dije molesta
-es un halago Chèrie hacer que una mujer no pueda ni levantarse-sentí un aroma varonil que no se parecía al de mi padre a mi lado -es una muestra de lo bien cogida que la deje-dijo él en mi oído .
Lejos de indignarme, me calentó. Pero trate de borrarme esos pensamientos, ademas tenia que ir a trabajar.
-sabes si me ayudaras a levantarme te podría dar tu dinero-dije
Ni lento ni perezoso, me ayudo a levantarme, empece a caminar, y aunque el dolor en mi entrepierna era terrible ya podía moverme mejor, llegue a el cajón derecho de mi cama y lo abrí, adentro había una pequeña cajita y ahí había dinero, aunque tenia pensado comprarme unos zapatos manolo blahnik, tal vez seria después. Conté bien, y me alegre un poco de que aun había de sobra, el dinero nunca fue problema y estaba mas que segura que esos 600 dolares los recuperaría en la quincena, pero aun asi 600 dolares eran 600 dolares, ademas ni me había acordado de nada, aunque bueno era cierto que mi cuerpo estaba mas que satisfecho.
-aquí tienes-dije y voltee a ver y vi que no estaba nadie. Me sorprendí un poco, sera acaso que se habría ido. Abrí el armario y saque una gran camiseta de hombre que tenia, que había comprado para usar de pijama, escuche un ruido en la cocina y fui a checar, grande fue mi sorpresa de encontrar a aquel peliazul haciendo de desayunar. Me quede embobada por unos segundos hasta que escuche el ruido de mi celular, corrí a buscarlo y lo encontré en la mesita que estaba en la sala.
-hola-dije
-¿Amu donde fregados estas?-escuche la voz de Sayu, mi jefa
Cheque el reloj del celular y casi me queria desmayar al ver la hora eran las 7:45 de la mañana, habia llegado 15 minutos tarde.
-Sayu-sensei tuve una emergencia, vera mi madre se enfermo anoche en la boda de Utau-menti
-Amu, te dije que te daria la media hora para llegar tarde, si no llegas en media hora estas despedida ¿entendiste?-dijo mi jefa
-si jefa, llegare en media hora-dije y corrí al baño sin importarme que estaba ese hombre ahí.
Amaba mi trabajo aunque odiaba a mi jefa, mi trabajo era parte de mi vida, no me podía dar el lujo de perderle. Me puse mi pantalón negro y una blusa formal blanca de olanes, con los zapatos de como dice Utau de viejita color negro, me recogí el cabello aunque todo mundo insistiera que se me veía mejor suelto y nada de maquillaje. Cuando salí a mi sala-cocina vi que Ikuto estaba desayunando un omelet, había otro plato servido y cheque mi reloj faltaban 20 minutos para que entrara a trabajar, me resistí, si no llegaba a mi trabajo me iban a despedir y ser desempleada aparte de solterona no me lo podía permitir.
-aqui esta el dinero-le ofreci el dinero a Ikuto
-dame la mitad-dijo Ikuto mientras tomaba un sorbo del jugo de naranja que estaba en su vaso
-¿disculpa?-pregunte sin creérmelo
-por ética, princesa, no tiene merito para mi que me paguen por algo que mis clientas pidieron sin tener sentido común-dijo él y me miro
-como quieras, pero ¿como te llamas?-al menos quería saber el nombre del que se llevo mi virginidad.
-Ikuto-dijo él
-¿ese es tu nombre verdadero?-pregunte
-si-respondió él -¿me volverás a llamar?-pregunto cuando ya estaba abriendo la perilla
No conteste y solo salí.
Fin de Flashback
-¿estas de acuerdo Amu-chan?-pregunto mi madre
-¿eh?¿ que decías mamá?-reaccione de mi ensoñacion
-te preguntaba que si estas de acuerdo a que vinieran Ami, Keita y sus hijos-dijo mi madre
-claro mama, quiero ver a mis sobrinitos-dije emocionada
Mi madre sonrió, los hijos de mi hermana Ami y su esposo Keita eran nuestra adoración. Tenia dos niños, el primero Hiroshi con dos años de edad y el segundo Haku con 5 meses.
-bueno mamá me tengo que ir, estoy muerta y si no, no me despierto mañana-dije y me levante. Mi madre vivía con su nueva pareja Hiro y no es que Hiro me cayera mal, de hecho era un buen hombre, viudo y amable con 3 hijas, pero nunca lo podría ver como a mi padre, para mi Tsumugu Hinamori siempre seria mi padre. Me fue hacia la puerta de mi casa y mi mamá me acompaño hacia la puerta.
-tienes los ojos de tu padre aunque tu padre decía que se parecían a los míos, son iguales a los de él, puede que tengas el mismo color que los míos, pero la forma son iguales a los de él-dijo mi madre
Sonreí
-ya me tengo que ir mamá, nos vemos el miércoles-dije, mi mamá me dio un beso en la frente y me fui.
Después de un largo día, cuando llegue a mi casa, lo primero que hice fue llorar, había perdido mi trabajo y aunque mi intención era llorar y desahogarme con mi madre, no pude hacerlo, había llorado pocas veces con mi madre e incluso con mi padre o hermana. Ese día si que fui a llorar en la tumba de mi padre, siempre iba los domingos a visitarlo, pero ese día me conformaría con solo escuchar: mi Amu-chan esta llorando papá también llorará, aunque sea recordar que mi padre me lo decía cuando estaba triste.
Aun con todas mis lagrimas de cocodrilo fui al congelador y agarre una caja que tenia de paletas Magnum, e hice lo que siempre hacia en esos casos desahogar mis penas en comida, mi vida si que era una mierda, empece a maldecir a la perra que tenia por jefa, había llegado 10 minutros tarde pero no lo había hecho a propósito de hecho fue porque el tren se había quedado atascado, es mas un pendejo pervertido me había pasado su asquerosa erección en mi trasero cuando la luz estaba parpadeando, y no podía ni gritar ayuda, por que todos te ignoran, para después escuchar un estas despedida, sin importar excusas o protestas, nunca habia llegado tarde a mi trabajo, era la primera vez en 5 años que llegaba tarde y solo fueron 10 minutos.
Después de 10 paletas y 2 películas me quede dormida. Un extraño ruido en particular me despertó, voltee a ver y vi que eran las 12 de la mañana y me asuste pensé que había llegado tarde a mi trabajo y después me acorde que ya no tenia. El extraño sonidito me saco de mis pensamientos y busque su paradero hasta que lo encontré, era un celular que por supuesto no era mio.
-hola-dije
-hola preciosa, sucede que olvide mi telefono ahí, ¿no me lo podrias entregar?-dijo la voz de Ikuto
-si claro-dije
-bien podrías venir al centro comercial-dijo él
-ven tu por el, no estoy de ánimos para salir-dije molesta
-que carácter bombon-dijo él
-deja de decirme apelativos como bombón o preciosa, dime Amu-dije
-¿con que Amu?-dijo él -bien ¿donde vives?-dijo él
-¿no te acuerdas de donde vivo? ayer saliste de mi casa-dije
-ayer salí de cuatro casas, ándale dime cual es tu dirección-dijo él
Le di mi dirección
-nos vemos-dijo él
Y colgué, observe mi casa y vi que era un desastre y cuando vi mi cara pensé que también era un desastre. Tenia los ojos hinchados de tanto llorar, tenia en los labios manchas de chocolate, tenia lagañas y mi pelo era un desastre, me metí a bañar, cuando termine de enjabonarme y que el champú se había caído de mi cabello escuche el timbre de mi casa sonar, me puse el albornoz y salí a recibir, ahí estaba Ikuto con una sonrisa en su rostro y con unos lentes negros, se veía jodidamente sensual.
-wuau-dijo él
-¿porque wuau?-dije yo
-acaso quieres tentarme Amu-dijo él y se me acerco, me ruborice.
-¿a.. que te refieres con eso?-dije tartamudeando
Y él solto una carcajada, y me moleste
-¿que te parece tan gracioso idiota?-pregunte molesta
-tu cara-dijo él
-¿que tiene mi cara?-pregunte
-cuando frunces el ceño, te ves muy divertida-dijo él
Me aleje y fui a buscar su celular.
-tuviste una fiesta-dijo él
-no ¿por?-pregunte y se lo entregue
-por las paletas-dijo él y apunto la caja de Magnum que me habia comido la noche anterior, me ruborice
-no, no hubo fiesta-dije - y no preguntes el porque el de la caja-dije
-bien, gracias-dijo él
-adiós-dije y lo iba a correr de mi casa
-espera-dijo él
-¿acaso se te olvido algo mas?-pregunte
-si, se me olvido pagártelo-dijo él
-no, gracias, olvídalo-dije, puede que no tenia trabajo pero nunca aceptada dinero de extraños
-te lo tengo que pagar, es costumbre mía, no te ofendas-dijo él y me dio dinero, que se lo regrese al instante
- y no te ofendas pero yo tampoco acepto dinero de extraños-dije
-pero si entregas tu virginidad a extraños-dijo él y me moleste
-oye eso fue mala suerte-le grite
-¿ insinúas que acostarte conmigo fue mala suerte?-el también se enojo
-si, eso fue lo que dije mala suerte, estaba lo suficientemente borracha para acordarme, ¿como crees que me sentí al levantarme y no acordarme ni madres de como mi virginidad fue arrebatada?-le grite
-te propongo un trato-dijo él
-¿que clase de trato?-dije
-no tomes mi dinero, pero te pagare con mi cuerpo-dijo él y me ruborice
-no-respondí -yo no me acuesto con hombres demasiado usados-dije
-pero ayer si que no ponías ni peros-dijo él
-ayer pague hoy no-dije
-¿mejor no?, sexo sin compromisos-dijo él
Medite un poco, no era de las típicas mujeres que se abrían de piernas con cualquier idiota,pero un hombre apuesto cambia todo. Y no solo apuesto, si lo observaba bien era lo que buscaba de un hombre, pero no me gustaba el hecho de su profesion me hacia dudar si no estaba enfermo de una infección o algo así. Mis pensamientos se cortaron al sentir sus labios junto a los míos, temblé un poco al sentir eso que las mujeres decían que se sentía en un beso, mis besos con mi anterior ex-novio no eran tan intensos como lo eran con este hombre llamado Ikuto. Sentí como Ikuto se acercaba a mi y me agarraba la cintura, una vez Utau me dijo que era muy diferente ser compatible con un hombre emocionalmente con ser compatible con el en la cama y su teoría era cierta, al sentir como mi cuerpo parecía ser compatible con Ikuto me asuste, era muy romántica en cuestión a una relación sentimental y por eso trate de pensar que esto era sexo, solo sexo. Solo esperaba que mi curiosidad no me matara el corazón.
Mientras besaba a Ikuto, este acariciaba mi seno derecho. Gemí cuando lo apretó y mas cuando este mordió mi lóbulo de la oreja. Con mis manos temblorosas empece a desabrochar cada botón; después de todo seguía siendo inexperta. Ikuto empezó a acariciar mi cuerpo aun sobre el albornoz,y mi temblor se hizo mas grande al momento que el desabrocho el albornoz. Temblor que dejo de estar presente cuando él me beso. La pared era incomoda pero me humedecí por completo cuando Ikuto me agarro por el trasero y enrollo mis piernas sobre su cadera, dejándome sentir su erección sobre mi sexo desnudo. La ropa de el y la mia me incomodo, asique los ultimos botones de su camisa los rompí cuando me harte de quitarle cada botón
-eres mas salvaje de lo que imagine, gatita-dijo él en mi oído
-tu camisa me harto de tantos botones-respondí y este emitió una sonora carcajada que se sustituyo por un gruñido cuando me moví sobre su erección. Bien,al menos no era tan frígida como creí que era. Ikuto me termino de quitar el albornoz y se cayo, lance un gemido al sentir la pared fría sobre mi espalda.
Ikuto empezó a besar mis pechos y solté un gemido mas audible,que pareció que lo calentó por completo porque su erección estaba como una roca.
-mierda, me vas a matar-dijo él
-y tu a mi-declare y nos volvimos a besar
Ikuto se desabrocho sus pantalones y se bajo sus bóxer, no supe ni cuando ni como pero este saco un condón y se lo termino de poner y de una sola y firme estocada me penetro por completo.
-Ikuto, ikuto, ikuto-empece a gemir su nombre, era verdad que dolió pero muy poco, ya que el dolor termino por darme el placer mas intenso que he tenido en mi vida. No me importo que la pared lastimara mi espalda y que mucho menos estuviera haciéndolo a lado de la puerta donde claramente mis gemidos podrian llegarle a los oídos de mis vecinos, me estaba volviendo loca sus embestidas salvajes, me estaba matando su boca que se dedicaba a succionar mi pecho derecho, pero llegue a mi clímax cuando metió su mano adentro de mi sexo y como si tocara un botón me llevo directo a mi nirvana
-ahhh, Ikuto-le grite, él siguio con sus estocadas y mi climax se prolongo.
-todavía ah no acabamos gatita-dijo él y me siguió embistiendo de una manera mas lenta pero mas intensa que la anterior
-me vas a matar ahh Ikuto me estas matando-dije en un momento de locura, una deliciosa locura
-¿que es lo que quieres? dimelo que es lo que deseas-dijo él en mi oido con una voz que estaba por darme un orgasmo mas
-mas por favor mas-le grite
-¿que es lo quieres?-volvió a preguntar él mientras lanzaba un gruñido, mi cerebro tardaba en procesar y cuando quería hablar soltaba unos gemidos dignos de una estrella porno pero me valió
-dame mas, mierda mas fuerte-le grite y este me dio unas estocadas mas fuertes que empece a gritar del placer que me estaba ocasionando
-vamos preciosa, llega conmigo-me invito Ikuto y termine por tener un clímax mas fuerte que el anterior, Ikuto soltó un gruñido, indicándome que él también había llegado a su culminación. Ikuto y yo caímos en el piso pero él aun estaba en mi interior.
Estuvimos unos minutos así, él aun estaba en mi interior pero sinceramente no quería arruinar ese pacifico silencio. Ambos escuchábamos nuestras respiraciones agitadas, pero ninguno de los dos quería moverse, pero todo lo bueno tiene que terminarse. El celular de Ikuto empezó a escucharse y este se movió un poco y contesto su movil.
-bueno, ah hola señora Takede-dijo él
-llévelo al doctor y yo al rato le pago, no se preocupe llegare en media hora, pediré el día libre-dijo él
-ok, no vemos mas al rato- y colgó
-me tengo que ir-dijo él y yo solo asenti
Me termine por poner el albornoz e Ikuto también se puso su camiseta me ruborice un poco al ver como los últimos tres botones habían desaparecido.
-te la pagare-le dije
-no te preocupes tengo muchas-dijo él
Solo asentí, sabia que discutir con él era innecesario.
-cumpliré años mañana-dije de repente
-felicitaciones-dijo él
Junte todo el valor que pude
-quiero que vengas mañana a las 10 de la noche, te pagare por ello-dije
Este solo sonrio
-no te preocupes, vendré mañana y en honor a tu cumple años te lo haré gratis, adiós Amu-dijo él y salio
Mierda ¿que mierda me había pasado? ¿porque le dije eso?
Fin de Amu POV
Después de meses aquí les dejo la actualización, perdón por la demora pero es que como habia dicho deje una materia pendiente, materia que ya pase, y pues la inspiración se me había roto de nuevo. Este cap lo deje un poquito mas largo que los demas pero es una disculpa por no haber actualizado antes
Si les gusto háganme saber y por cierto muchas gracias por sus reviews-
Un abrazo de oso panda,
Atte: Una deprimida ATMD porque el doctor le prohibió comer chocolates u.u
