Declameir: Shugo Chara no me pertenece


Cap. 4 Vida de un gigolo

Ikuto POV

-Ikuto-kun al fin llegaste!-dijo una mujer de 60 años, su nombre es Masako Iwasaki, es mi ex-vecina.

-Perdón por la tardanza Iwasaki-san pero ya sabe hay mucho trabajo-respondí

-sí, entiendo hijo, pero en fin ya lleve al pobre de Yoru-kun al médico, el médico me menciono que es una infección en el estomago y me dio varios jarabes para que se lo dieras y unas pastillas que son cada 24 horas, como Yoru-kun dijo que nunca ha tomado pastillas le di la pastilla molida y le puse un poco de azúcar para que no le supiera tan mal, el doctor lo puso en dieta blanda y nada de dulces, de cualquier forma ahí está todo en la receta-me dijo la señora y yo solo asentí

Entre a la casa de los Iwasaki y ahí vi a mi hermano Yoru en el sillón, estaba dormido y su cara me dio un poco de lastima pues estaba muy pálida, cuando llegue le toque la frente y estaba caliente

-¿es normal que tenga fiebre?-pregunte

-¿todavía tiene?-pregunto la señora Iwasaki quien se acerco y le toco la frente -bueno al menos se le está bajando, cuando lo lleve al doctor me dijo que tenía 38 de calentura, se le subió mucho al pobre-dijo la señora cargue a mi hermano de 4 años.

-bien, ¿cuánto fue?-pregunte y la mujer me dijo la cantidad que pague de inmediato, me senté en la moto y puse a yoru adelante de mí, lo levante para que se agarrara bien

-yoru levántate-le dije y el pequeño abrió sus ojos ámbar

-ikuto-nii-chan llegaste-sonrió mi hermano y le devolví la sonrisa

-te enfermaste enano-le dije y el hizo un puchero y solté una carcajada -bien vamos a casa, agárrate bien que no quiero que te caigas y dile adiós a Iwasaki-san- le dije y Yoru se despidió de mano de la mujer, la señora nos sonrió y nos dijo adiós a los dos

Me llamo Ikuto Tsukiyomi, hace 6 años mis padres murieron en un accidente de coche, los únicos sobrevivientes fuimos Yoru y yo. Como tenía 27 años en ese tiempo me hice cargo de mi hermano, se que la diferencia de edades era muy notoria de hecho siempre creyeron que Yoru era mi hijo pero mis padres se habían divorciado un tiempo y luego volvieron y tuvieron a mi hermano. No fui a la escuela más que al bachillerato pues durante el tiempo que viví con mi madre éramos muy pobres. Desde siempre trabaje como albañil pero cuando empecé a cuidar a Yoru, me di cuenta que mi trabajo como albañil no nos iba a dar para comer a los dos, simplemente con los pañales y la leche de Yoru; quien en ese tiempo tenía 1 año, se llevaba la mitad de mi sueldo.

El primer año fue muy difícil, había noches que no podía dormir por culpa de Yoru quien no se podía dormir, aprendí a cambiar pañales, también empecé a prostituirme cada vez que Yoru se enfermaba, con la pediatra de Yoru. Muchos me sugerían que mandara en adopción a Yoru pero yo negaba de inmediato, Yoru era la única familia que me quedaba además de que con el paso del tiempo me hacia compañía.

El segundo año de Yoru y mío, conocí a una muy guapa mujer, que se me acerco de inmediato y me empezó a hablar su nombre era Sayuri Takede, tenía el pelo largo azabache y los ojos azul, ella me dijo que tenía un negocio de gigolos y que si quería ganar más podía irme con ella a trabajar de gigolo, yo ignorante ante esa palabra le dije que lo pensaría y ella me dijo que esperaría mi respuesta, que me daba dos días para pensarlo. Primero pregunte a mis compañeros de trabajo que sabían que era un gigolo muchos se empezaron a reír pero nunca me dijeron que era, luego le pregunte a la señora Iwasaki quien en ese tiempo cuidaba a Yoru mientras yo trabajaba de albañil en la mañana, ella me explico que era y yo decidí no entrar a trabajar de eso.

Al día siguiente Yoru se volvió a enfermar y tuve que acostarme con la pediatra de Yoru de nuevo para que lo pudiera consultar fue entonces que pensé que si siempre lo hacía que mas daba que lo hiciera ahora como profesión, como albañil apenas si alcanzaba para Yoru sin contar la única vez que me enferme y el doctor dijo que si no comía podría empeorar estaba seguro que podría ganar un poco mas. Paso el plazo del tiempo que me dio para pensar y cuando ella volvió no dude en decirle que si. Ser un gigolo no era tarea fácil, primero exigen la apariencia que según Sayuri mi jefa cumplía solo seguir perfeccionando por lo cual me metieron en un gimnasio, yo pensaba que un gigolo era un prostituto, pero no, un gigolo es un novio pero un novio que cobraba, el gigolo llegaba hasta donde la mujer quería, incluso en la cama primero es la satisfacción de la clienta y su clímax era ver a su clienta satisfecha; sin embargo también la tarea del gigolo es poner una distancia entre su clienta y el, que también supiera que no sentimos nada por ellas pues trabajo era trabajo.

Se podría decir que nunca me faltaron mujeres ni compañía, sin embargo siempre me falto amor, uno reciproco, dicen que los hombres siempre pensaban con su entrepierna pero también los hombres alguna vez deseábamos amor. Pensé en mi ultima clienta Amu, era una extraña pero excitante mujer, cuando la vi supe que ella quería mas a un prostituto que un novio, pero que a la vez era una frágil mujer que cargaba todo el dolor y no pedía ayuda. Me recordó un poco a mi pues ella tenia la misma mirada que yo.

-oni-chan me duele la panza-dijo Yoru sacándome de mis pensamientos

-ya nos falta poco para llegar Yoru-le dije y le toque la frente que aun la tenia caliente, me metí entre unas calles y llegamos a la pequeña casa que mis padres nos habían dejado, estacione la moto en la cochera y cargue a Yoru, quien se recostó en mi hombro

-me duele mucho oni-chan-se volvió a quejar

Deje a Yoru en el sillón y leí la receta, la señora Iwasaki me había puesto en la receta cada cuando era cada medicina y por la hora supe que apenas tenía media hora de efecto

-tardara un poco en efectuar enano, ¿tienes hambre?-le pregunte y este negó

Me senté a su lado y este se recostó en mis piernas, aun se seguía quejando y trate de recordar que es lo que hacía mamá en esos casos y le sobe su pancita, vi que se tranquilizaba un poco con eso hasta que se volvió a dormir y lo cargue con cuidado para llevarlo a su cuarto. Una vez en su cama llegue a la cocina le hable a mi jefa

-Sayuri no puedo trabajar ahora-fue lo que le dije

-¿por qué no? sabes que el tiempo es oro Ikuto ¿qué le paso ahora a Yoru-kun?-pregunto ella sabiendo lo enfermadizo que era Yoru

-según el doctor es una infección-dije

-te dije que no le llevaras a Mcdonals muy seguido, ya ves lo que le paso-me regaño

-no todos nacemos padres como tu Saito digo Sayuri-dije riéndome

Olvide decir que la guapísima mujer era un hombre travestí y su nombre original es Saito Takede, nuestro jefe de 11 gigolos y yo.

-a lo mejor Yoru quiere que le des atención, tomate una semana que al fin ya te pago Ruri-dijo mi jefe

-¿no me descontaras de mi sueldo?-pregunte

-prefiero darte una semana a que a cada rato me pidas permiso para faltar, como es mi lema el tiempo es oro y el tuyo con todas tus clientas vale más-respondió él

-está bien, hasta la otra semana-dije

Y este colgó, voltee a ver el reloj que estaba colgado en la pared eran apenas las 2 de la tarde, llegue al refrigerador y saque una manzana volviendo a pensar en esa última clienta Amu de todas mis clientas era la más joven pues Yuriko tenía 43 años, Hiromi 40 años y Masako tenía 46 años, por lo general mis clientas era mujeres casadas, divorciadas o Hiromi que era madre soltera, también me había sorprendido cuando descubrí que Amu era virgen, debí haberlo imaginarlo cuando la empecé a tocar, sin embargo ya era algo tarde cuando la penetre y no tome las medidas correspondientes como haberla acostumbrado un poco más para que le doliera menos. Otra sorpresa que me lleve era lo bien que encajaban nuestros cuerpos. Por extraño que se escuchara era perfecta, aunque sabia cual era mi lugar yo era un gigolo y ella una clienta mas. Lo cual me hizo recordar que mañana tenia que ir a las 10 a su casa. Tal vez de nuevo le tendría que pedir a Iwasaki-san que cuidara a Yoru en la noche. Termine de comerme la manzana y me que acosté en el sillón quedándome dormido de inmediato, estaba agotado.

-Oni-chan, levantate, Ikuto-niichan levantate-escuche la voz de Yoru y abrí los ojos, Yoru me observaba y toque su frente notando que la temperatura se le había bajado.

-¿tienes hambre?-le pregunte y este asintió

Me levante del sillón y llegue a la cocina, había pegado la receta en el refrigerador y vi lo que no podía comer Yoru. Y leí que el doctor remarco mucho que ese día no podía comer nada mas que tomar suero. Cheque entre la bolsa de sus medicinas y vi que la señora Iwasaki había comprado un suero de manzana. Tome un vaso y se lo di a Yoru

-Lo siento Yoru, pero no puedes comer nada mas que esto-dije y le di el vaso

-¿que es?-pregunto inocentemente

-jugo de manzana-dije

-pero me gusta el jugo de mango-replico molesto

-es lo que puedes comer-dije

-pero no me gusta el juego de manzana-dijo molesto

-pero es lo que dijo el doctor, así que tómatelo-ordene, se que muchas personas decían que era muy malo y que no tenia paciencia, pero lo hacía por el bien de mi hermano, no podía dejar que hiciera lo que le diera la gana, si no Yoru haría lo que quisiera.

Yoru empezó a llorar

-no quiero-dijo molesto

-no me importa lo que quieres, estás enfermo y es lo que puedes comer, si no lo quieres no te lo tomas pero NO puedes comer nada-dije

-eres muy malo Oni-chan-dijo él llorando

-sí, soy muy malo-dije ignorando su berrinche

-te odio-dijo molesto y se fue a su cuarto, se que Yoru no lo decía en serio pero aun así dolían esas palabras. Lance un suspiro, y saque un cigarro y lo empece a fumar, empece a tener ese mal habito desde hace años, pero en serio que lo necesitaba, la paciencia nunca fue mi fuerte y detestaba que Yoru hiciera sus berrinches, lo escuche llorar y gritándome que me odiaba, que era muy malo y que quería que mamá viviera. Yo también hubiera deseado que mamá y papá vivieran, yo también los extrañaba, una vez me acabe el cigarro, fui a la habitación y no toque la puerta solo la abrí y vi a Yoru acostado en la cama llorando.

-lárgate-me grito y me acosté en su cama

-no me voy a ir y lo sabes-le dije y este me miro, vi que tenia los ojos ámbar con lagrimas

-eres muy malo-dijo él

-y tu eres muy malcriado-le dije y este me pego el pecho.

-lárgate-dijo y lo abrace y este empezó a llorar en mi pecho diciendo que me largara y luego empezó a hipar. Yo solo seguí abrazándolo y acariciándole el pelo. Sin importar que tan malcriado era Yoru, seguía siendo mi hermano y yo lo quería, ademas aun tenia tiempo de cambiar y yo me esforzaría de que fuera para bien porque es mi hermano y lo quiero mucho. Y su futuro dependía de mí, yo no quería que pasara por lo mismo que yo pase. Solo esperaba que la mujer que quería que estuviera conmigo a mi lado, comprendiera eso y quisiera a mi hermano como yo lo quería a él


Fin de Ikuto POV

Este cap se lo dedique a Ikuto, tal vez no haya lemon pero queria que entendieran lo que llevo a Ikuto a ser un gigolo, que es un gigolo y tambien lo que siente nuestro Ikuto.

Lo hice con mucho cariño ademas de que si soy honesta este fic se me facilita mucho escribirlo. En el proximo capitulo sera el cumpleaños de Amu ¿que quiseran a un Ikuto cumpliendo la fatasia de doctor o de maestro o tal vez bombero o policia o de pirata? ¿o prefieren que cumpla todas las fantasias sexuales de Amu? la mayoria de votos sera lo que veran en el siguiente capitulo y porfavor no sean malas y tambien elijan una cancion ya saben para ambientar pues mi idea principal era un streptease de Ikuto y estaba debatiendome si poner la cancion de Elvis Presley breakheart hotel o la de The big bang de Rock mafia.

Les mando un abrazo a: sarita18,Endri-Chan92 , barbiea1000, Kiriha-chan ,Akanne-Amuto, Bloody-chii, azulaamu. Quienes agradezco mucho sus comentarios que me hacen reir y me motivan a seguir y si hay alguien que esta leyendo pero no deja un review quisiera tambien agradecerle por seguir leyendo esta historia.

Cuidense mucho y que tengan un muy bonito día

Atte: ATMD

Pd: Al fin me dejaron comer chocolate aunque me dijeron que no me excediera hehe pero no garantizo nada n.n