Declameir: Shugo Chara no nos pertenece si no a su cradora Peach-Pit


Capitulo 5. Felices 31

Amu POV

Cuando era niña, uno de mis días favoritos, era mi cumpleaños, supongo que es algo muy común en las personas, pero con el paso del tiempo esta fecha fue la peor, pues era un recordatorio de lo vieja que me hacia, y de cuan sola me estaba volviendo.

El despertador se escucho ese día con mi canción favorita, eran las 10:30 de la mañana, el sol infernal que estaba afuera se colo a mi cuarto dándome la bienvenida, en cierta forma era extraño que me despertara a esa hora pues siempre lo hacia a las 5:00 de la madrugada cuando aun se podía ver el cielo estrellado. Prendí el televisor y me dispuse a hacerme mi desayuno, podía escuchar las noticias, el cual no me sorprendían cada día. Pensé en cambiar un poco de mi monotonía y me hice un sandwich de jamón con lechuga y queso amarillo, tal y como salían en los comerciales del pan, y lo acompañe con un intento de Frappe de café. Pero aun así el desayuno fue delicioso, me harte un poco de escuchar las noticias y cambie de canal, a uno de comedia, me la pase riéndome con The big bang Theory y Two and half men, toda la mañana.

Apague la televisión y me puse a recoger mi pequeño departamento, mientras escuchaba y cantaba una canción de The smiths. Después de cantar canciones de The smiths y Anna Tsuchiya, me bañe, perfume y me cambie. Para ir a mi casa

-feliz cumpleaños Amu, Feliz cumple años Amu, Feliz cumpleaños mi querida niña, feliz cumpleaños a ti-una sonrisa se me escapo al ver a mi madre junto a todos mis amigos y familia estando ahí en mi antigua casa cantándome las mañanitas. Como ya todos sabían que estaba desempleada mi cumpleaños fue en la tarde.

-felichidades tía Amu-dijo mi pequeño sobrino Hiroshi quien corrió a abrazarme y lo alce dándole un beso en sus mejillas.

-felicidades hermana-dijo Ami quien tenia cargado al pequeño Haku.

Yo solo sonreí y aun con Hiroshi cargado, fui con mis amigas quienes me abrazaron excesivamente. Gritando que al fin ya tenia 31 y solo sonreía ante cada locura que decían, me sorprendió ver a Utau y a Kukai ahí pues pensé que estaban de luna de miel. Aunque también pude ver de reojo que mi madre estaba hablando con un muchacho, el muchacho no era guapo pero tampoco feo, se veía normal solo esperaba que ese no fuera Takeshi, vi como mi mamá se aproximaba hacia mi

-Amu-chan ¿te acuerdas de Takeshi?-dijo mi mamá, maldito karma

-hmm creo recordarlo mamá-dije con la sonrisa mas hipócrita que pude

-Hinamori-san un gusto volverte a ver-dijo él y tantas ganas me dieron de decirle que a mí no me gustaba volver a verlo.

-lo mismo, digo-dije

Vi la cara de mi madre y supe que estaba en problemas, conocía perfectamente esa cara.

-creo que me retiro chicos, ya saben tengo que servir-dijo mi madre, haciendo sus ya conocidas para mi excusas, sabia que mi mamá quería desesperadamente que me casara.

-si quieres yo te ayudo mamá-dije tratando de salvarme

-oh, no cariño hoy es tu cumpleaños y la festejada no debe servir ¿por que no me pasas a Hirosh-kun? ha de ser mu cansado tenerlo cargado-dijo ella que sin mi permiso me lo quito de los brazos. Si las miradas mataran mi madre estaría muerta

Después de que mi madre se fuera, vi que Takeshi me miraba lujuriosamente, detestaba eso. Yo no era un objeto sexual, era una mujer.

-y dime Takeshi-san ¿donde trabajas?pregunte

-actualmente estoy buscando trabajo-dijo él pero por su cara pude ver que eso era un vil mentira, no me sorprendería que sus padres aun lo mantuvieran

-que coincidencia, igual yo-dije tratando de no ser grosera, ya que tal vez él cambio un poco o eso quería pensar

-¿y de que trabajabas antes?-me pregunto él

-era editora, aunque aun sigo buscando trabajo de eso-dije sonriendo al recordar aquellos libros que fueron mi trabajo

-¿que es eso?-pregunto él y no me lo podía creer

-son el compañero del autor de un libro o de algún manga, ellos leen la historia y luego dan una opinión al escritor para mejorar el libro o incluso pueden sugerir quitar o cambiar el orden del documento, también corrigen los errores de ortografía-dije

-entonces ¿tu lees y cambias lo libros?-dijo él

-algo así-dije y voltee a ver a Rima, le pedí con la mirada de que me salvara pues resultaba incomodo hablar con Takeshi

-que trabajo tan aburrido-dijo él

-sabes Takeshi-san, me tengo que ir ya sabes, es que al parecer mi amiga me trajo un regalo-dije y me fui con Utau

-¿que paso?-pregunto Utau

-no pienso hablar con alguien tan ignorante-dije y esta soltó una carcajada

-hay mi pequeña Amu-dijo Utau

Mi celular empezó a vibrar supe que era la alarma, a pesar de que Ikuto utilizo condón, había comprado unas pastillas para no embarazarme, no es que no quisiera un bebe, pero sabia que sola no podía hacerme cargo de uno. Fui a la cocina por un vaso con agua y me tome la pastilla

-vaya, vaya ¿quien es el afortunado?-dijo Utau sacando las pastilla, yo solo me ruborice

-alguien-respondí

-¿lo conocemos?-pregunto Yaya

-n..no-dije

-solo espero que no sea el pobre imbécil con el que estabas ahorita-dijo Rima

-wiuu-dije y todas nos reímos

-¿y como es él?-pregunto Utau

-apuesto, no se pero me agrada mucho-dije

-¿quien? ¿con el que te acostaste o con el que estabas hablando ahorita?-pregunto Yaya

Me ruborice -con el que me acosté-dije

-y ¿ vendrá a la fiesta?-pregunto Rima

-no-respondí

-¿por que no lo invitaste?-pregunto Lulu

- ¿a quien no invitaste Amu-chan?-escuche la voz de mi madre, solo esperaba que no hubiera escuchado la conversación pasada, no quería hablar de sexo con mi madre

-a una chica que... conocí mamá, nos hicimos amigas ayer, aunque me dijo que no podia venir porque la pobre esta casada y ya sabes tiene niños y se le dificulta-dije

-oh, la hubieras invitado Amu-chan-dijo mi madre

-se me paso-dije y voltee a ver todas que también tenían la misma mirada que yo

-bueno ya sera a la próxima-dijo mi madre y asentí -¿estas enferma Amu-chan?-pregunto mi madre y vi que todavía tenia la pastilla en mi mano

-eh..no mamá, es que tengo un cólico y la verdad no lo aguantaba-dije

-Amu-chan ¿que te dije la otra vez?, recuerda no estar descalza en tu casa ponte unas calcetas por eso te pasa esto-dijo mi mamá regañandome y yo solo asentí -bueno Amu-chan ¿ya quieres partir tu pastel?-pregunto mi mamá y yo solo negué

-preferiría que fuera después mamá-dije y esta solo asintió y se fue

-espero que no te haya escuchado-dijo Rima

-si, sinceramente yo también-dije y me tome la pastilla

-¿y, como se llama?-pregunto Yaya

-Ikuto-respondí

-que bonito nombre-dijo Yaya y yo sonreí

-¿y como lo conociste?-pregunto Rima y me quede pensativa, queria a mis amigas pero me daba verguenza decir que había contratado a un gigolo

-en la calle-dije

-¿en la calle? me resulta imposible que te acostaras con un desconocido-dijo Rima y me daban ganas de responderle que a mi también

-no, claro que no, ya teníamos tiempo de conocernos, solo las cosas sucedieron-mentí, debería ser actriz

-entiendo-dijeron todas

Dándole fin al interrogatorio todas nos fuimos a la sala, donde partieron el pastel, obligándome claro a soplar las velas y pedir un deseo. Nunca creí en eso pero aun así pedi que si realmente existía, encontrar a ese hombre especial que había estado buscando hace años.

Después de acabar con la fiesta, los invitados poco a poco se fueron, mis amigas insistieron en ir a un bar y seguir festejando pero yo negué de inmediato. Me sorprendió que Utau me diera un regalo mas y cuando lo abrí me ruborice

-este fue el regalo primero que te compre, pero ya que supe tu mentalidad te compre el otro, pero creo que este te gustara mas, feliz cumpleaños amiga-dijo Utau y me abrazo -no te olvides de contarme los detalles sucios después-dijo en mi oído y me ruborice

Todas mis amigas se fueron y yo me despedí de ellas y luego me despedí de mi hermana y su esposo y al ultimo de mi madre, que como siempre me dio un pedazo de pastel para que me lo comiera después

-feliz cumpleaños hija, espero que te la pases bien-dijo mi madre en la puerta y me abrazo

-gracias mamá, bien ya me voy-dije y salí

Cuando llegue a mi departamento lance un fuerte suspiro y prendí el estéreo y puse música, saque las cosas que Utau me regalo y no evite abochornarme. Era un negligé color blanco, totalmente transparente con una tanga transparente haciéndole juego, se abrochaba al frente y también me ruborice cuando venia adentro un aceite que según leí para frotar en el cuerpo a la hora de las relaciones sexuales. Cheque el reloj y vi que eran las 9:30 de la noche. Termine de guardar las cosas y volteé a ver de nuevo el negligé, mi ropa interior era de color beige y estaba segura que para lo que pasara con Ikuto ese negligé era lo mas apropiado para vestir y al fin la curiosidad mato el gato, solo me lo probaría y si no me gustaba como me quedaba me lo quitaría. Una vez ya puesto me abochorne mas era totalmente trasparente y con encaje en el busto, como el pelo lo tenia largo me tapaba los senos y cuando pensé que era momento de quitármelo escuche el timbre y no tuve mas remedio que ponerme una bata

Cuando abrí la puerta me asusto ver a un policía, uno inesperadamente sexy en mi puerta, pensé que tal vez pudo ser por la música pero no estaba lo suficientemente fuerte para que me multara. El hombre tenía una gorra de policía y unos lentes oscuros que se me hacia extraño que los tuviera por las horas del día

-¿ aquí vive la señorita Amu Hinamori?-pregunto él hombre con una voz demasiado sensual que se parecía a la de Ikuto

-soy yo-dije nerviosa

-la señorita Hinamori Amu, merece un castigo-dijo él y se bajo los lentes negros y vi sus ojos azules zafiro, era Ikuto

-¿Ikuto?-pregunte asombrada

-no trate de evadir el tema señorita, usted necesita un enorme castigo por ser una chica mala-dijo él y de repente me beso, y emití un gemido en el beso, un gemido de sorpresa que paso a ser de placer al sentir como cerraba la puerta y me acorralaba en ella, sentí como Ikuto desabrochaba el nudo de la bata y dejo de besarme para lanzar un gemido, pude sentir como su miembro se ponía duro como roca -vaya castigo que usted merece señorita, por ser tan niña mala-dijo y me quito la bata dejándome con aquel incomodo negligé.

Puse mis piernas en ambos lados de sus caderas y el contacto de ambos sexos calientes fue inevitable y lanzamos un suspiro. Mire sus ojos solo por un instante cuando volvimos a sumergirnos en un beso, era un beso cargado de pasión, uno que realmente me dejaba sin respiración y con ganas de probar mas de él. No supe cuando pero ya estaba en mi cama con él arriba de mi besándome los hombros dejando rastro de saliva en ellos, aun sobre la camisa de policía celeste podía sentir su cuerpo musculoso atletico, lance un suspiro cuando sentí a Ikuto masajear mi clítoris encima de la tela de la tanga, y la canción de The big bang de rock mafia se escucho, la canción en si siempre se me hizo sexy y estar en esa situación lo hizo aun mas.

Los botones de la camisa de Ikuto fueron desabrochándose, dejándome ver su torso, un torso duro pero suave al tacto, y nos volvimos a ver a los ojos acercando nuestros rostros y nos besamos

-feliz cumpleaños-dijo él y yo sonreí

-gracias-dije

-ahora señorita, usted deberá seguir este castigo-dijo él y puso un pañuelo en mis ojos

-¿que haces?-le pregunte un poco sorprendida y asustada a la vez

-tranquila, te gustara-dijo y sentí el contacto de sus labios cerca de los míos y me dio un rápido beso

Cuando sentí que acaricio un seno gemí, la sensación de no ver hacia que sintiera el contacto mas fuerte, los labios de Ikuto fueron descendiendo aunque no sabia si eran sus labios o su manos por que la piel me empezaba a enchinar, entre la espera y el placer, no sabia lo que iba a hacer y en cierta forma me sentí un poco tonta por no saber que hacer. Pensamiento que se esfumo al sentir que me quitaba el tanga y me quedaba expuesta de la parte inferior. Confiaba en Ikuto pero no lo suficente para saber que me haría. Sus manos empezaron a recorrerme entera, sentía que había algo en el trasero que me incomodaba y baje mi mano por debajo de mi cuerpo tratando de sacarlo, creo que Ikuto se dio cuenta por que escuche como si moviera un papel y de repente sentí un liquido por mi cuerpo, mientras Ikuto movía sus manos en mi cuerpo, mi cuerpo empezaba a sentirse mas caliente y el hormigueo que sentía en mi vientre se estaba encendiendo, lo quería ya

-Ikuto... por favor-le suplique, no supe si era su mano o solo un dedo que me puso sobre mis labios, empezó tocando mis senos hasta que tomo uno en su boca, y lo chupo, me puse mas húmeda de lo que ya estaba, la canción termino y escuche la canción de I belong to you de muse, pareciera que la música se estaba adecuando a la situación. Con mi mano empece a tocarlo, no sabia que era lo que estaba tocando pero supuse que era su torso pues cuando llegue a sus tetillas, escuche que Ikuto soltó un suspiro, Ikuto empezó a masajear mis muslos mientras el aire se colaba en mi entrepierna, me estaba volviendo loca.

-por favor-le pedí de nuevo y este me dio un beso, uno salvaje mientras metía su lengua a mi boca y sin previo aviso me penetro, duro y tan fuerte que casi estaba a punto de llegar a mi culminación -ikuto-gemí

-sigues tan apretada y deliciosa-me dijo en el oído y por una extraña razón me excite mas -¿dime que es lo que quieres?-me dijo y me ruborice -así que tímida, o a lo mejor no te gusta esto-dijo y sentí como salia de mi interior, no podía hacerme esto, estaba a punto...de mi nirvana -dime ¿que es lo que quieres?-volvió a preguntar y me ruborice mas, de seguro mi cara le hacia competencia a un semáforo.

-a..ti-le dije -por favor, Ikuto-le pedí, él me beso, perezosamente, sentía su miembro duro y caliente en mi vientre, yo lo quería adentro de mi

-¿como me quieres, Amu?-me dijo y aun con todo mi rubor

-te quiero, dentro de mi... por favor-le rogué y lo sentí, gloriosamente dentro de mi, envolviendo con sus fuertes embestidas, que muy apenas pude respirar, él también respiraba entrecortadamente en mi oído, no sabia si era porque Ikuto estaba tan bien entrenado o era que ambos eramos compatibles sexualmente, pero siempre me volvía loca cada vez que me tocaba. Grite su nombre, y gloriosamente llegue a mi culminación, pero él aun no llegaba, sentí como me movió ligeramente hacia mi costado, estábamos frente a frente de lado y siguió moviéndose, embistiendome gloriosamente y lo volví a sentir, mas fuerte que la primera vez, y esa mariposita loca que sentía en mi vientre me hacia cosquillas y a la vez se sentí muy bien, sentía que no podía respirar, estaba tan cerca y como si Ikuto supiera se movió brutalmente, el colchón de mi cama se escuchaba el leve quejido de como se movía brutalmente, y los espasmos llegaron a nublar mi cabeza y llegue, mas fuerte que la primera lanzando un grito de placer y escuche un gruñido por parte de él.

Aun estaba dentro de mi, lo escuche exhalar fuertemente, y yo también trataba de respirar. Ikuto tomo mi pañuelo y lo desanudo y de repente vi luz demasiada luz que me irrito y cerré los ojos, tras breves parpadeos lo mire a él, estaba sin ropa y con sus cabellos alborotados, tenia muchas gotas de sudor por su cuerpo y cara pero aun se veía deliciosamente irresistible. No supe como pero cuando reaccione vi que le estaba acariciando el cabello y este no me decía nada, era un momento intimo y entonces sentí como él salia de mi interior, sentia mi cuerpo muy extraño y lo vi con gotas de sudor y como si tuviera un aceite. Lo mire haciéndole una sorda pregunta del porque estaba así mi cuerpo y este sonrió

-es lo que traías en una bolsa, pensé que lo compraste tu y lo use en ti-me respondió

-¿lo que yo compre?-pregunte extrañada y él me enseño el gel para masajes que me regalo Utau, me puse de todos colores -yo no lo compre-le dije y este soltó una carcajada

-entonces ¿lo puso un duende ahí?-pregunto con una sonrisa y yo negué

-fue un regalo de cumpleaños-respondí

-entonces envíale felicitaciones al que te lo dio, al parecer te gusto mucho su regalo-dijo él

-estoy segura que la que me lo regalo estará mas emocionada en escuchar los detalles sucios de dicho regalo, Ikuto-kun-le dije y este negó

-dime Ikuto, nada de kun o san-me dijo y yo asentí. Ikuto se dio la vuelta y se quedo acostado boca arriba hubo un momento de silencio -y ¿cuantos años cumpliste? si se puede saber, claro-me pregunto

-31-respondí

-¿31?, yo cumpliré 32 dentro de poco-me respondió

-¿en serio?-pregunte algo sorprendida

-si, el 1 de diciembre-me respondió

-de seguro te la pasas en fiesta todo ese día-le dije y él sonrió

-no, ese día estoy con la persona que mas quiero en esta vida-dijo él.

¿Acaso Ikuto tiene una esposa?, eso era imposible a menos de que esa persona no supiera a lo que se dedicaba él, pero era imposible, digo si yo tuviera una pareja que llegara a altas horas de la noche sospecharía de que en algo raro trabaja.

-y, ¿cuantos años llevas trabajando en esto?-pregunte cambiando de tema

-5 años-me respondió él

-wuau, de seguro te debe ir muy bien-dije

-me alcanza para vivir cómodamente, ademas no me quejo mucho-dijo él

-en efecto, te pagan por dar placer, no debe ser mucho problema para ti-dije en medio de burla -y ¿no te cansas de esto?, a lo que me refiero se que el sexo es gratificante para cualquiera pero tenerlo a diario debe ser agotador-dije

-no siempre tengo sexo con mis clientas, soy un gigolo Amu, no un prostituto-dijo él

-entiendo, ¿y alguna vez te has enamorado de una de tus clientas?-le pregunte y este miro al techo

-no, les he tomado aprecio pero nunca me he enamorado de ninguna de ellas-me respondió -¿y tu te has enamorado?-me pregunto él

-no, cuando era joven tenia frenos y era un desastre de persona-sonreí ante ese recuerdo- luego conocí a mi único novio, pero no hubo nada de nada, era demasiado tímida en ese entonces y tenia un concepto del amor muy romántico-le respondí con franqueza que me extraño

-no te imagino con frenos-dijo él y lance una carcajada

-no era muy atractiva que digamos,de hecho era una ermitaña andante con solo pocas amigas, luego estudie filosofía y me hice editora y lo irónico es que me despidieron por el primer retraso que había tenido despues de años de trabajar ahí-le dije y por una extraña razón no me dieron ganas de llorar

-debe ser difícil-dijo él

-pero vivo al día, y mírame aquí estoy hablando con un "desconocido" con el que perdí mi virginidad y le estoy contando mas cosas que de las que le cuento a mi madre-le dije y este sonrió

-no diré nada, si eso te preocupa-me dijo y me miro a los ojos y le sonreí

-lo se-respondí

-me tengo que ir-dijo él y sentí un extraño vacio, y una sensación extraña de miedo

-por favor-le dije y este enarco una ceja

-¿ necesitas algo?-pregunto

-yo...no lo se-le respondí sincera -solo no te vayas-le pedí y por dentro me quede petrificada ¿esta era yo? ¿que me esta pasando?

-si eso es lo que desea mi reina, eso es lo que haré-dijo él y yo sonreí

-¿te puedo hacer una ultima pregunta?-le pregunte

-adelante-me dijo

-¿de donde sacaste ese disfraz?-le pregunte y este soltó una carcajada que me contagio la risa

-¿es en serio?-pregunto aun agarrándose el estomago de la risa y yo asentí con una sonrisa en mi rostro -pues es mi trabajo, complacer como mi clienta lo desee, cumplir sus fantasías mas oscuras y pensé que te gustaría-dijo él y yo asentí

-me sorprendiste, ¿apoco tienes mas disfraces?-le pregunte algo asombrada

-si, de policía, bombero, vaquero, doctor y cualquier disfraz que te guste-dijo él y yo sonreí

-apuesto a que no batallas en hallowen-dije y este sonrió

-en efecto-dijo él -eres la persona mas diferente que he conocido en mi vida-dijo él y algo extraño se sintió por mi pecho

-lo tomare como un cumplido-le dije y este sonrió

-es un cumplido-dijo y sonreí

-y tu eres la persona que mas secretos le he dicho en menos de una semana-le dije y este también sonrió -¿te puedo abrazar?-le pregunte y este se acerco y me abrazo -tenia frió, eso de estar desnuda en la noche tiene sus consecuencias-le dije y este soltó una risita

-pues espero que ya no tengas frió-dijo

Y de repente cerré los ojos, tenia sueño y empece a dormirme

-gracias por estar aquí-le dije y me quede dormida sin escuchar lo que él me dijo al final. Este había sido el cumpleaños mas raro y diferente que había tenido a lo largo de mi vida, pero que por alguna extraña razón no me sentí tan sola como siempre lo sentía, se podría decir que fue el cumpleaños mas feliz que había tenido.

Fin de Amu POV


Hola, hola! después de milenios, calificaciones malas por parte mia, extraños insomnios y falta de inspiración pude actualizar una historia, por mi parte me gusto, tal vez no fue tan pervertido como prometí pero trate de hacerlo lo mas bonito que pude, espero que les haya gustado, y que sigan leyendo esta historia.

Quiero agradecer a las personas que hayan esperado y que si algún momento les he fallado a sus expectativas tratare de complacerlos, cuídense mucho y las veo despues

Un abrazo de oso panda

ATMD