CAP 9
"Los secretos no duran para siempre"
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Los ojos azules del mas joven se abrieron grandemente una vez que las palabras de aquel pirata llegaron por completo a su cabeza, sacudiéndola para tratar de entender.
-Tu… conoces a Silver? A John Silver?
-Long John Silver y que me partan en piezas y me distribuyan en cada puerto si es que hay dos
Replicó el zorro de ojos dorados moviendo una mano con fuerza antes de negar varias veces
-Por todos los océanos del universo, en verdad que por lo que había escuchado de ti y lo último que vi cuando trataste de seguirnos, creería que serías mas listo como para darte cuenta de que la armada no se iba a detener solo porque estuvieras en el blanco de tiro
Se volvió a llevar la pipa a los labios y se apoyó un poco en el bastón que tenía a la mano antes de que el de cabello castaño se removiera con incomodidad en la red
-A veces… tienen que sacrificarse cosas para detener a sujetos como ustedes…
Musitó por lo bajo el mas joven a lo que el de pelaje rojizo le vió con interés antes de dejar salir el humo del tabaco de entre sus labios
-Cierto, cierto… y aún así tengo mis reservas acerca de si tu lo harías viéndote en una situación similar… si, algo me dice que no eres de aquellos que asesinan o arrastran lo que tengan por delante para llegar a sus objetivos, aunque con los heridos de tu última actuación tal vez estoy algo errado…
El viejo pirata rió con diversión al ver el rubor en las mejillas del otro que volvió a gruñir de muy mal humor
-Entonces… que harás conmigo?- inquirió Jim con cuidado
No tenía muchas posibilidades y no era la primera vez que se veía en un aprieto de esos, viéndose capturado por piratas espaciales. Sin embargo las circunstancias eran muy distintas y no tenía a uno de sus mayores aliados para que aquellos hombres se apiadasen solo porque se encontraba esperando; y sin embargo aquel sujeto dejó salir un gemido y un suspiro de resignación, antes de componer una expresión de inmenso fastidio como si aquella situación le pareciese cansada.
-No te mataré, eso es seguro… regla de piratería muchacho, no se tocan niños, ni prepúberes, ni mujeres ni embarazadas… o embarazados en este caso…
Soltó moviendo la boca de lado antes de rodar los ojos como si aquello le fastidiase intensamente para luego ser escuchada la risotada del chico de ojos azules, que evidentemente mantenía una postura rebelde, aferrándose con mayor fuerza a las sogas
-Uy si claro… piratería educada, que impresión… y que hay de beber hasta ser violento, los asaltos a los puertos, la quema de casas…
-A ver, a ver… despacio niño, hay mucha diferencia entre piratería, vandalismo y ser un matón de puerto o una rata marina, el termino que prefieras
Aspiró un poco mas de su pipa para luego, sacar el humo de lado y quitarse aquella cosa de la boca para moverla hacia los lados como si estuviese dando alguna clase de lección
-John Silver era un pirata y no recuerdo que tuviesen tan buenas reglas… o al menos, no los que me he topado- respondió Jim antes de sentir como aquel pirata le golpeaba suavemente la cabeza con los nudillos
-Me estas escuchando? Que no te acabo de decir que hay diferencias entre rateros y ratas? Tal vez en general seamos unos desalmados guerreros y si, rufianes y depredadores pero también tenemos un sistema de reglas que hay que seguirse, a menos que me digas que en la sociedad civilizada como la llaman ustedes no hay quien se las salte entre la gente "de bien"
Algunos hombres alrededor parecieron sonreir ante las palabras de su capitán mientras que el chico de cabello castaño pensaba que no importaba lo que le dijesen, para él los piratas seguían siendo de las mismas calañas
Hasta los que le agradaban
-Creo que ni los militares queman casas ni asesinan inocentes en la búsqueda de sus prisioneros…- murmuró el zorro provocando un escalofrío en el mas joven al tiempo que se alejaba de donde este se encontraba, dándole la espalda
No podía rebatir aquello y eso le escocía
-De donde conoces a Silver?- inquirió tratando de centrarse en cualquier otro tema puesto que algo le decía por dentro que en cuanto acabasen de hablar, le iban a matar. No se confiaba.
Algunos piratas a su alrededor se removieron y el viejo zorro hizo ondear su cola sin virarse mas que apenas la cabeza para verle de reojo muy por encima del hombro
-Todos los piratas se conocen. Especialmente los que se hacen de un nombre o pierden partes por obsesionarse con estupideces- respondió el zorro de mala gana antes de palmearse la espada que llevaba en el cinto, haciendo que el otro se encogiera con los ojos muy abiertos
No… eso no podía ser
-En todo caso desde el hundimiento del Orca, no nos hemos vuelto a cruzar las miradas o las espadas… no es que nos llevaramos muy bien tampoco- se rió en tono de burla antes de mover una mano con elegancia- como verás, no tenemos el mismo concepto de fachada pero me debe una muy grande porque sin la ayuda de uno de mis hombres, él todavía estaría rodando por ahí, como pordiosero
-Ya cierra la boca!
Jim estaba harto. Apretaba tanto los puños que los nudillos los tenía blancos donde sostenía la soga y sus ojos refulgían como brasas. El pirata de sombrero elegante se viró despacio mientras que sus hombres intercambiaban miradas y retrocedían un par de pasos al darse cuenta de la tensión repentina que había aparecido sobre cubierta; un par tragaron perceptiblemente y entonces elmas joven cayó en la cuenta de lo que había hecho
Pero no había vuelto atrás. Y por mucho que desconociese la historia de aquellos dos hombres algo por dentro lo impulsaba a defender a su amigo.
El capitán de aquel barco se detuvo a escasos centímetros del mas joven y sacó la espada con un movimiento largo y lánguido antes de apuntar la afilada punta hacia el cuello del de ojos azules, que continuaba tenso ante cualquier movimiento del zorro
-No atacan embarazados, eh?- se mofó mientras que la criatura de ojos dorados delante suyo le devolvía la sonrisa
-Eres demasiado impertinente para verte en una mala posición… y de vez en cuando, supongo que puedo hacer algunas excepciones
Susurró, provocando que el chico en la red se preparase de cualquier manera para recibir el ataque y defenderse a como pudiese
Silver tenía razón
Su principal problema y el que mas dolores de cabeza le daba era que no sabía como y con quien meterse en problemas.
-Papá! Por todos los demonios marinos, quieres soltar a Jim de una buena vez? Es un chico que necesita de cuidados especiales, no una maldita trucha para el almuerzo!
El viejo zorro hizo una mueca parecida a lo que sucedería por tragar algo amargo antes de que de las escaleras mas cercanas bajase una figura delgada que provoco que el chico de ojos azules parpadeara repetidas veces antes de inclinarse hacia atrás
-Solaris!
-Hola Jim- la joven zorra observó a su mejor amigo que parecía atónito de que apareciese como si nada sobre aquella cubierta para luego, sacarse una navaja de su bota y comenzar a cortar la red donde estaba atrapado- ya veo que acabas de conocer a mi querido padre…
-Tu… padre?
Repitió el chico finalmente sacando las piernas de aquella cosa mientras su mirada dejaba ver la sorpresa de que el viejo pirata que en aquellos momentos pulía el borde de su pipa, fuese el progenitor de quien había compartido muchos de sus descalabros
Aunque ahora con el carácter de la chica, todo tenía sentido
-Nunca me dijiste que tu padre era…
-Qué, pirata?- completó el adulto antes de apuntar con su bastón a la nariz del de cabellos castaños que dio un respingo- tu eres parte del grupito de marineros de agua dulce de la AR y no por eso te estoy juzgando ¬¬
-Ya papá, dejalo en paz- intervino la de pelaje rojizo intenso colocándole una mano en el hombro a Jim que la observó de reojo- Jim, él es mi padre, Edward Bartholomew Roberts…
-Espera…- interrumpió el chico al sentir como si un mazo hubiese golpeado fuerte en su cráneo- Barth… Bartholomew Roberts?... ese… ese Bartholomew Roberts!?- inquirió el chico con verdadera sorpresa mientras que el zorro movía una mano para que sus hombres comenzasen con las labores propias de navegar aquella enorme y magnífica nave
-El mismo que se presenta ante tus ojos niño- aquel pirata sacó una nueva carga de tabaco y un cerillo para encender su pipa con lentitud mientras que el de mirada azul ahora giraba observando con los ojos muy abiertos sus alrededores
-Entonces esta nave es…?
-Bienvenido a la Royal Fortune
Respondió el zorro sin mostrarse demasiado impresionado por la repentina muestra de entusiasmo en el joven militar de la armada enemiga, que ahora se había movido rápidamente para dar un mejor vistazo de cada parte del barco que apenas y se inmutaba por las corrientes del universo a través del cuál se estaban moviendo con evidente rumbo a un grupo de islotes y riscos peligrosos que flotaban al azar en medio de la nada
Muy a su pesar, el chico estaba emocionado
En toda su vida no se habría imaginado que no solamente se presentaría sobre la Orca, el mismísimo barco del capitán Flint y su planeta y escondite personal si no que además, tendría la oportunidad de poner sus pies sobre el Royal Fortune, uno de los barcos mas veloces y mejor equipados de la piratería y cuyo capitán había sido uno de los fundadores de los clanes de piratas, cuyos miembros se encargaban de todo lo relativo a zonas de robos y pillajes en general.
Al menos los grupos que se encontraban por debajo del ala de los clanes, tenían un sistema de gobierno que con facilidad y mejor capacidad comandaban a sus hombres, sin tener que envidiar a la monarquía de Terran.
En sus historias el propio Silver había llegado a hablar de ellos y lo mucho que le desagradaban al sentir que frenaban su creatividad.
Ahora veía porque
A diferencia de aquellos sujetos que formaban parte de la tripulación del cyborg y a los cuáles este tenía que intimidar de vez en cuando para recordarles quien era el capitán, todos aquellos a los que podía ver en sus lugares de trabajo se movían con una velocidad y una agilidad que indicaba que conocían perfectamente su puesto y su lugar sobre el barco y que no necesitaban de ninguna presión para hacer lo que se les indicaba.
-Las reglas del pirata…- dijo de repente el chico antes de girarse y observar a la chica que parecía entretenida observando sus reacciones- yo tenía una copia de ese libro en mi hogar…- Jimcomenzó a mover un dedo como si con ello pudiese recordar mejor haciendo sonreir a su amiga- no se suponía que no se permitían mujeres a bordo de los barcos?
-Si, eso es verdad- respondió Solaris con diversión antes de hacerle una seña al chico para que la acompañara al interior del barco- pero eso solo cuenta si no eres parte de la tripulación y no sabes o no estas dispuesta a pelear tan bien o mejor que un hombre
Explicó
Por su parte Jim se hizo el cabello hacia atrás… y una luz se encendió en su mente. Tal vez, si lograba convencer al pirata zorro que ya había subido hasta donde se encontraba el timonel… podría encontrar a Silver.
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