CAP 15
"Sueños"
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La tarde era tranquila y el cielo sobre aquella posada se teñía de oros y rojos dando la impresión de que se encontraba en el interior de una hermosa pintura viva y brillante, ganando en belleza y majestuosidad a la pequeña luna formada por el puerto espacial cuya luminiscencia era opacada por la hermosura del atardecer que caía como manto cálido sobre las tierras que formaban parte del planeta Montressor
Una mujer de vestido largo y algo gastado salió de aquella enorme construcción con una gran canasta de sábanas y otras prendas y se dirigió hacia el pequeño jardín secundario al cuál se podía acceder por unas escaleras desde una puerta lateral
Muy lentamente aquella mujer observó aquella hermosa fiesta de luces para luego, comenzar a tender aquellas húmedas telas sobre dos cables colgando de un lado a otro de sendos troncos
-Muy buenas tardes señora Hawkins… o ya debería decir, noches?
-Oh… señor Roberts hola
La mujer de ojos azules se limpió la frente con un brazo y sonrió con agrado al zorro que ahora se acercaba a esta y le tendía un pequeño ramillete de flores
-Como siempre un placer verla y no hace mas que embellecer la tarde aun mas si se puede
Halagó con una enorme sonrisa haciendo una educada inclinación hacia la humana que rió un poco y tomó aquellas plantas, observándolas unos momentos
-No es necesario que sea tan amable, pero se lo agradezco
Respondió la mujer de cabello recogido antes de colocar aquel presente sobre los blancos que aguardaban a ser colgados
-Me alegra que este viniendo a vernos cada semana… creo que también anima a Jim ahora que esta obligado a quedarse en casa… creo que si no fuera por usted, el pobre estaría demasiado aburrido y se metería en problemas al ya no tener con que distraerse
Comentó la mujer con gesto preocupado a lo que la criatura asintió comprensiva
-Entiendo… pero el chico realmente es bueno y no creo que le de mas problemas a usted ahora que… pues tiene que concentrarse en lo que vendrá…
-En lo que vendrá- repitió con un dejo cansino y algo triste la de ojos azules, antes de negar un par de veces con la cabeza- realmente… a pesar del tiempo que ha pasado me cuesta creer queJim… bueno…
-Todos alguna vez hacemos cosas… que en ese momento nos parecen correctas y vienen desde nuestro corazón
Musitó el zorro sin ver al rostro de Sarah Hawkins que dejaba ver un poco de cómo se sentía respecto a la noticia que hubiese recibido hacia un par de meses sobre el estado real de su hijo y el porque de cómo se encontraba
-Si pero… ahora él… el está…
La voz de la mujer se convirtió en un hilo y se aferró a sus propios brazos como si con ello fuese a poder sostenerse a sí misma de alguna manera
-Cuando acepté que viajase… no pensé que… haría algo así… y sin meditar las consecuencias…
-El amor no piensa en esas cosas- respondió el zorro a lo que la mujer levantó la voz sin poder evitarlo
-Pero eso que hizo no era amor! Fue… un acto inmaduro y sin darse cuenta de lo que iba a hacer en su vida!
-Mi querida señora Hawkins…- aquel zorro se acercó a esta y le colocó una mano en el hombro, usando su tono mas sedoso y amable posible- usted recuerda cuando se enamoró?... independientemente de lo que sucedió con el señor Leland Hawkins después, usted mejor que nadie puede comprender que ese sentimiento no es algo que pueda inventarse o confundirse… si, es verdad que Jim amo a la persona equivocada… pero mire que está tomando la mayor de las responsabilidades al tomar la decisión de criar a su hijo… muy probablemente inspirado en la valiente mujer que lo hizo con él…
El ser de ojos dorados buscó la mirada azul de la mujer que finalmente y muy a desgana, sonrió y negó con la cabeza colocándose una mano sobre los ojos
-Es solo que… no era esto lo que deseaba para él…
-Puede ser… pero ahora esto es lo que tiene por delante y él ha decidido hacerle frente… y creo no equivocarme al pensar que cuenta con todo su apoyo y cuando menos lo espere, estará cargando entre sus brazos a su precioso nieto y pensará que a final de cuentas, nada mas maravilloso podía pasarles a ambos que la llegada de una nueva vida
Cerró sus ojos con gesto amable a lo que la mujer asintió y le observó con un reflejo de gratitud
-Creo que… si Delbert no estuviera muy ocupado cuidando de sus propios hijos en este momento vendría y me diría lo mismo- rió un poco antes de tomar las manos del otro y apretarlas- muchas gracias señor Roberts…
-No lo agradezca señora Hawkins… ha sido un gran placer
Replicó el zorro inclinando la cabeza educadamente antes de finalmente soltarla y acomodarse mejor un viejo sombrero de marino antes de ver hacia la posada
-Irá a ver a Jim?- la madre de este observó al alien que veía hacia la posada con evidente gesto de dirigirse hacia esta- en verdad… a mi me parece que le anima
-La verdad es que a mi también
Confesó el zorro antes de tocarse la punta del sombrero para luego, encaminarse hacia la posada Benbow meciendo su bastón y cantando muy por lo bajo y casi inaudible una tonada pirata que dudaba mucho que la mujer fuese a reconocer; un canto a los desaparecidos y a quienes se hundían en el mar… el himno de los antiguos navegantes y criaturas que no surcaban el universo sino las aguas de cada planeta, enfrentándose a peligros mucho mas grandes y que no podían simplemente aprovecharse de la energía de un barco solar.
Épocas muy antiguas que se perdían en libros históricos que comenzaban a volverse polvo en los estantes de las pocas bibliotecas del imperio Terran.
El zorro se detuvo unos segundos observando el interior de la posada donde muy pocas personas y clientes se reunían alrededor de la chimenea para leer, tomar el té o charlar entre ellos; movió apenas la cabeza para saludar a un par de estos antes de avanzar hacia las puertas que separaban la zona de los huéspedes y la de las cocinas y comedores de la familia Hawkins en sí para de ahí pasar a otra puerta que daba a otra zona externa, un segundo jardín hacia un prado mas amplio con suave y largo césped y unos cuantos arboles y arbustos floridos
Un poco lejos de la casa y al lado de un árbol de follaje amarillento, una silla recargada se dejaba ver junto a una pequeña mesa flotante que tenía varios frutos secos y algunos bizcochos pequeños sobre esta
Y sobre el asiento de la silla un joven de ojos azules y cabello castaño apenas comenzando a verse largo se dejaba observar, con la mirada clavada en el atardecer y una mano descansando en uno de tantos de sus libros acerca de piratas y navíos que cruzaban en largos viajes las corrientes del Etherium en busca de infinitas aventuras
El capitán Roberts avanzó con mucha suavidad y silencio hasta quedar por detrás del chico que parecía no haberse dado por enterado de la llegada de aquel sujeto hasta que separó sus labios
-Alguna vez quise viajar y alejarme de este lugar para ver si conseguía encontrarme a mi mismo… luego, cuando tuve la oportunidad de ingresar en la Academia pensé que lo conseguiría… pero ahora me doy cuenta de que nunca podré alejarme de Montressor… y que no importa lo que haga, siempre ocurrirá algo que me regresará al inicio y no me permitirá avanzar. No voy a culpar a mi bebé, ni podría porque es parte de mi… pero de haber esperado… podría haberle brindado algo mejor que una madre cuyo empleo le impedirá estar presente así como lo estuvo mi padre conmigo durante mi infancia
Jim cerró los ojos e hizo la cabeza hacia atrás apoyándola en el respaldo de aquella silla
El viejo pirata se quedó viendo al chico antes de pararse a un lado de donde estaba su cabeza y reírse entre dientes dejando descansar su bastón en el descansabrazos de aquella superficie
-No pienses así hijo…
Dijo el zorro levantando una mano para colocarla en la frente del mas joven que finalmente abrió los ojos para verle
-Si te alejas de tu hijo será tu decisión y nada mas- aseguró con un tono suave pero decidido, evidenciando que no le juzgaba por estar asustado- si quieres estar ahí para él y asegurarte de volver en una pieza cada noche para que no le rompas el corazón, entonces hazlo… mirame a mi, a pesar de mi vida de cruenta piratería pude criar a Solaris como toda la bella joven que es ahora y además, sigo con vida para no verla llorar jamás
-Pero Solaris es una pirata como tu- respondió Jim con expresión adormilada, como si hubiese estado durmiendo antes de que el otro llegase a su lado- esa era la vida que deseabas para ella?
-No. Esa es la vida que ella tuvo la libertad de elegir- respondió el de ojos dorados sonriendo con amabilidad- la verdad es que yo no soy partidario de tener a las damas viviendo entre hombres sin educación y cuyas conversaciones tienen tanto recato como una cortesana esperando en puerto
El capitán Roberts se hizo el pelaje de la cabeza hacia atrás antes de sacarse de un bolsillo interno del saco una pequeña rosa para entregársela al chico que parpadeó confundido unos segundos antes de sonreir negando con la cabeza y tomarla
-No soy ninguna mujer para que venga a darme estas cosas, ya debería saberlo…
Dijo Jim intentando aparentar una expresión fastidiada pero sin lograrlo al tiempo que el otro cerraba los ojos con gusto
-Puede ser pero siempre sonríes y solo por eso vale la pena
El chico se rascó la mejilla con un dedo un par de veces mientras murmuraba algo inteligible para luego, parpadear y ver como aquella criatura se sentaba de cuclillas a su lado terminando por calmarse y pensando que igual y su rubor ya habría pasado
El padre de su amiga había comenzado a visitarlo de forma continua desde que volviesen a Montressor y la chica se fuese del planeta de muy mal humor
Entonces el pirata llegaba y le visitaba, algunas veces llevándole frutas y otras veces como aquella, una pequeña flor que había alegado en un inicio era para la buena suerte como madre en la que pronto se convertiría, comenzando a pensar el chico que esa no era la intención del otro en realidad… pero de alguna manera y dándose cuenta de que estaba apenas en un hilo del que apenas se sostenía, se sentía un poco mas seguro y firme
Suponía que eso se debía a que extrañaba demasiado a Silver y le hacía mucha falta
Sin embargo y por el momento el pirata de ojos dorados llenaba una parte de ese hueco que le había quedado en el pecho desde que volviese a casa, terminando por aceptar un poco mas la compañía del otro y disfrutando a su manera el que le contara incontables historias acerca del capitán Flint del que obviamente, era su tema favorito aprovechando que aquel alien animal teníamas años de los que aparentaba, obviamente como para haber estado en la tripulación pirata de aquel despiadado bucanero.
Pero entonces, el pirata le palmeó un poco una mano antes de sacar de entre sus ropas un viejo libro gastado que hizo que el chico le viese con extrañeza
-Qué es eso?
-Sé que estas esperando una nueva historia de aquellas épocas de piratería- dijo el zorro con calma antes de soplar un poco de polvo de aquella cosa y tallarla con un brazo- y que no habrás visto muchas de estas cosas ahora que los libros llevan proyectores… pero recordaba haber conservado esto y pensé que te gustaría…
Jim se enderezó un poco y se acomodó mejor la cobija que tenía en el regazo cubriendo su vientre y piernas antes de tomar entre sus manos lo que parecía un tomo de sus libros favoritos pero maspequeño, grueso y…
-Hojas escritas…
Musitó comenzando a hojear aquella serie de páginas amarillas y frágiles teniendo mucho cuidado de no romperlas mientras que el otro le veía con atención, moviendo apenas la cola como si aguardase algo
-Jueves de estrellas viajeras. Una tormenta solar en dirección del cuadrant 47 grados del sureste en el mapa de constelaciones nos hizo tener que ocultarnos detrás del océano de meteoritos en el agujero de la serpiente, sintiendo como las ráfagas de energía intentaban empujarnos contra los afilados cantos de estos y unas cuantas masas de roca estelar se estrellaban produciendo un rugido similar al de cien bestias infernales…
La voz del joven se volvió cada vez mas y mas baja hasta que pareció hipnotizado por aquellas historias, colocándose un dedo entre los labios mientras el azul de su iris se movía línea tras línea en una total concentración hasta que…
-…mañana tal vez abarquemos en el puerto de Ballesta. Nathaniel Flint… NATHANIEL FLINT!
Jim saltó en su lugar y sostuvo con mayor fuerza aquel fascículo, temblándole las manos mientras abría mucho los ojos
-Esto… esto es?
-El diario de Flint- respondió el zorro con calma antes de estirarse un poco aun sentado- a mi ya no me es de utilidad pero algo me dice que tu lo querrías y lo cuidarías como se debe…
Dejó de hablar ya que al siguiente momento el chico le había abrazado de golpe y con fuerza, haciéndole quedar estatico por la sorpresa del gesto antes de ser soltado mientras el Hawkins se ponía de pie y sonreía de una forma tan luminosa que dejaba con envidia el ahora mas visible resplandor del puerto espacial sobre sus cabezas
-Es fantástico señor Roberts!... no… no tengo como pagárselo y…
-Es un regalo niño, no te estoy pidiendo nada- respondió el de ojos dorados complacido ante la mirada iluminada y feliz del mas joven- "Ya me lo has devuelto con tu entusiasmo"_ pensó para simismo antes de ver como el chico se viraba para ir a su casa, seguramente para mostrarle a su madre lo que le habían regalado, tal cuál y actuaría un niño pequeño el día de navidad con juguete nuevo…
Pero entonces el ambiente cambió cuando el chico cayó al suelo, retorciéndose y convirtiéndose en una pequeña esfera haciendo correr al pirata con expresión de pánico, moviendo las orejas y percibiendo los gemidos cortos y adoloridos del de cabello castaño
-Jim… JIM!
-Me… duele… no puedo…
Apenas dejó salir el chico, temblando como si estuviese siendo victima de un golpe eléctrico y comenzando a sudar frío; el zorro se tensó pensando que tal vez el bebé ya estaba en camino pero… era demasiado pronto!
Sin pensar en nada mas y tratando de mantenerse sereno, tomó al chico en brazos y corrió de vuelta a la posada Benbow
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