CAP 16
"Un corazón"
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La criatura sostenía con uno de sus dedos la diminuta mano que apretaba con fuerza, sin poder evitar sonreir al recordar un evento similar ocurrido hacia cerca de quince años.
Un lagarto grande y de escamas duras como roca volvía a paso apresurado pero renqueante, abriendo un ojo mas que el otro y gruñendo por todo lo alto
-Llévame con el muchacho
Gruñó de mala manera mientras se limpiaba líquidos y sangre con un mugriento trapo y un gesto de mal humor que hizo alzar las orejas al otro
-Qué estas esperando? A que nos llegue la invitación a su funeral? Llevame de una vez!
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La noche anterior había sido terrible en todo lo que podía decirse.
El zorro de pelaje rojo e intenso había llevado en brazos al chico hacia el interior de la posada, sintiendo como su corazón se aceleraba por el temor que comenzaba a embargarlo al percibir como el humano de ojos azules perdía la consciencia a momentos, a causa del dolor que atravesaba su cuerpo y le provocaba espasmos repentinos haciendo que el adulto se temiese que en cualquier momento fuese a ser presa de un ataque
Cuando ingresó finalmente bajo el techo de la posada su cerebro comenzó a moverse rápidamente tratando de pensar en alguien que pudiese auxiliarlo
Nunca había escuchado de un médico que atendiese ese tipo de partos!
Y lo peor no era tanto eso como la expresión de la mujer que le recibió en el comedor con los ojos muy abiertos por el espanto al percibir lo que sucedía… y que corrió hacia el alien
-Por todos los…! Qué sucedió?
-Creo que esta entrando en labor- respondió rápidamente el de ojos dorados buscando con la mirada hasta dar con las escaleras que llevaba a las habitaciones en el piso superior, dirigiéndose a estas tan rápido como podía- llame a su médico de cabecera señora Hawkins!
Ordenó intentando no ser maleducado con la dama mas usando el mejor timbre que podía para dar a entender lo grave de aquel asunto
No supo exactamente como consiguió dar con la habitación del muchacho pero era evidente que esta le pertenecía. Apenas y le tomó un segundo sonreir internamente al percibir los muros adornados con posters sobre la Armada Espacial y varios planos de construcción de tablas solares y barcos de punto de fusión veloz; era evidente que el chico en sus brazos era un verdadero apasionado acerca de lo que hacía.
Sin embargo en aquellos momentos no se podía dar permiso de dar gusto a su curiosidad por lo que depositó al mas joven sobre las cobijas de la cama y le retiró las prendas mas externas de la ropa intentando observar mejor si había algún sangrado
-El doctor Mawline viene en camino, tan rápido como puede
La mujer de ojos azules ingresó en la habitación llevando varias toallas en brazos y las colocó en la mesita de noche al lado de la cama antes de pasar una mano por la frente de su hijo que parecía aquejado en fiebre
-Es demasiado pronto… no?- inquirió sin observar al zorro que colocaba las manos en el vientre del chico como tratando de sentir a la criatura en el interior de este- usted sabe que hacer en este tipo de casos? No quiero perder a mi hijo!
Dijo con desesperación en la voz antes de ver el rostro del chico que se contraía cada cierto tiempo y que ahora apretaba las sabanas sobre las que estaba
-Es lo único que me queda…
-No va a perderlo señora Hawkins… tranquila- aseguró el pirata tratando de mostrarle un gesto amable y calmo pero que no hacía par con lo que sentía por dentro conforme retiraba las prendas inferiores del humano y apretaba los dientes al ver la cantidad de sangre que estaba perdiendo
Y no solo eso. En verdad se veía que el muchacho palidecía y que estaba a punto de entrar en un estado de shock que no solo pondría en peligro su vida sino la de la criatura en su vientre
Se mordió los labios y comenzó a limpiar al chico intentando que su madre no viese demasiado y tratando de analizar de alguna manera lo que podía hacer, como podía ayudar… qué podía conseguir que no llevara al deceso de ninguno y que su propia madre tuviese un respiro o un alivio de ver a su hijo de aquella manera; sacudió la cabeza una sola vez antes de percibir como el cuerpo del chico se tensaba y parecía apretarse hacia el interior
-Necesitamos al médico ahora mismo… o tendremos que recibir al bebé nosotros…
Murmuró sintiendo como él mismo comenzaba a sudar por la concentración y la presión antes de ver a la mujer de ojos azules que ahora apretaba una de las manos del muchacho
-Necesitamos agua caliente
Dijo de pronto la humana de ojos azules poniéndose de pie con expresión firme y decidida
-Mi hijo es un luchador… siempre ha sido así… Jim no morirá tan fácil…
Parecía decidida a creer eso y salió a paso firme de la habitación dejando al zorro con el chico que finalmente parecía tener algo de brillo en los ojos haciendo suspirar al mayor con el alivio que aquello le traía
-Menudo susto nos estás dando chico…
Saludó sonriendo de lado con un toque malvado intentando con ello de alguna manera animar al otro, pero el chico Hawkins parecía mas preocupado por otra cosa puesto que levantó un brazo hasta que dio con el chaquetín del pirata y le estiró con todo y su debilidad para apretar la tela aún mas
-No… no… no dejes… que muera…
Movía los labios y muy apenas le salía la voz pero por la mirada era obvio lo que trataba de expresar
Edward Roberts asintió muy apenas antes de escuchar como la puerta se abría y la madre del chico ingresaba en la habitación cargando un balde amplio con agua tibia y lo dejaba a los pies del zorro, antes de limpiarse las manos y los brazos con un trapo húmedo
-Veamos si nosotros podemos hacer algo en lo que llega el médico…- dijo con voz autoritaria haciendo bajar las orejas a la criatura de pelaje rojo que asintió un par de veces- ahora… voy a necesitar que sostenga a Jim…
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En otro sistema estelar, en una vieja taberna una mujer morena sacaba de golpe a un borracho del doble de su tamaño con expresión realmente fastidiada
-Y no quiero volver a verte por aquí o te voy a llenar de plomo por ese hoyo interestelar al que no le das uso!
Espetó antes de sacudirse las manos y regresar hacia el interior del local donde el resto de criaturas hacía un silencio sepulcral tratando de no alterar de mas a aquella mujer que desde hacía años tenía el respeto y la admiración de quienes la frecuentaban ya fuera de paso o de fijo para beber entre viajes; era de conocimiento general que la gran Azalee tenía la fuerza de su esposo y un carácter aún de mecha mas corta que este por lo que siempre debía de tenerse cuidado cuando se iba a la taberna de Brigenta.
La morena avanzó hasta llegar a la barra y se colocó del otro lado, tomando el tarro que se encontraba limpiando momentos antes de correr al sujeto que estaba molestando al resto de clientes para luego, levantar la vista al ver lo que parecía una nave pequeña, del tamaño de una mano
Era un mensajero estilo paloma con la cuál se podían enviar mensajes encriptados y que solían autodestruirse si alguien aparte del destinatario se acercaba…
Azalee suspiró un poco y se colocó su trapo sobre un hombro antes de tomar aquel pequeño aparato y colocarlo sobre la palma de una de sus manos
-Mas vale que sea una nota de que regresas pronto a casa John…
Gruñó por lo bajo antes de ver como flotaba en letras holográficas el logo de la bandera del capitán Roberts, haciendo que la mujer emitiese un gemido y colocase su peso sobre una de sus caderas
-Oh… eres tu…
Musitó con tono fastidiado antes de pulsar uno de aquellos símbolos que reconocían el tacto de la mujer y pasaban a mostrar una serie de párrafos y palabras que indicaban que se trataba de una carta por parte de aquel zorro de ojos dorados hacia la mujer; esta mantenía un semblante de absoluta concentración sin embargo, sus ojos comenzaban a abrirse milímetro a milímetro conforme aquella nota avanzaba, terminando por dejarla con un gesto de verdadera sorpresa
Cerró de inmediato el aparato y lo soltó para que se retirara flotando por donde había venido antes de sacarse el mandil que siempre tenía amarrado a su cintura y arrojarlo a un lado
-Benedict, estás a cargo mientras me ausento!
Gritó a una criatura con una larga trompa parecida a la de un elefante, que se levantó el gorro de marino desde su posición al lado de un piano de notas en papel con evidente sorpresa ante la orden recibida de forma tan repentina
-Pero Azalee a donde vas?
-Eso no te importa- espetó la morena mientras que sus clientes pretendían seguir en lo suyo sin atreverse a hacer enojar a aquella criatura- si llega mi esposo, envíalo directamente a Montressor en calidad de urgente
Volvió a ordenar con una mirada de fiera a punto de atacar que hizo que varios de los presentes tragasen en seco
-Mas vale que ese canalla de agua puerca vuelva pronto y se haga cargo… o voy a encontrarlo y me haré cargo yo de el…
Susurró antes de desaparecer por la puerta de ingreso al bar dejando a los clientes tan confundidos como temerosos por el aura de ira que rodeaba a la morena y que solo presagiaba una buena desgracia para el capitán John Silver del cuál no sabían desde hacía mucho tiempo; pero era obvio para cualquiera que pudiese ver que como pusiese un pie en las tierras de Brigenta, sería arrastrado y destrozado por las manos de aquella mujer que se titulaba como la esposa de este
Pobre diablo.
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Al mismo tiempo en aquel planeta cuyo satélite artificial era el puerto espacial Crescentia, un joven luchaba por su vida aferrándose a la cama y tratando de recuperar la consciencia
Finalmente el médico de cabecera de los Hawkins había llegado a la posada Benbow y utilizaba un par de sus orejas para tratar de encontrar los latidos del corazón en el bebé que estaba naciendo y al mismo tiempo identificar que estaba dañando al muchacho
El alien se enderezó un poco y asintió para si mismo antes de comenzar a dar las órdenes
-El bebé no viene de cabeza- explicó a la madre de Jim que parecía estar entrando en un estado de trance- tendremos que sacarlo por el vientre…
El zorro que estaba presente en aquel lugar levantó las orejas sin soltar la mano del chico de ojos azules que parecía murmurar cosas que no lograban entenderse, observando al médico que comenzaba a preparar la cama y sus instrumentos para aquella operación de emergencia
-No hay manera de acomodarlo para que salga adecuadamente?- inquirió el pirata mientras que el joven teniente de la marina real sudaba grandemente y parecía observar a quienes lo rodeaban sin reconocerles
-La madre está en muy mal estado y no tenemos tiempo- explicó el alien comenzando a desinfectarse lo mejor que podía así como la zona del vientre que abriría- y tengo la impresión… de que el bebé no va a sobrevivir, pero tenemos mejores posibilidades si no forzamos a la presión de la cadera durante el nacimiento
Edward Roberts entornó los ojos antes de escuchar un gemido proveniente del chico en la cama que ahora comenzaba a lagrimear
A pesar de lo que parecía, Jim estaba consciente y había escuchado aquello mordiéndose los labios y dejando salir de una buena vez su temor y frustración guardadas
-No… no dejes…no dejes que… muera…
Volvía a suplicar con un tono débil a lo que el zorro asintió volviendo a tomar la mano del chico
-Tranquilo… todo saldrá bien y tu bebé no morirá- aseguró aunque por dentro sabía que estaba mintiendo en parte: no sabía lo que el destino traería para la criatura por nacer y en especial porque ni el propio médico parecía entender que ocurría
Solaris se asomó apenas por el borde de la puerta antes de que la madre del joven Hawkins sollozase haciendo que la joven se acercara para abrazarla en un mudo apoyo que en aquellos momentos era bien recibido
-Tal vez la anestesia no haga un efecto inmediato- murmuró el médico terminando de hacer los preparativos de emergencia en el chico e inyectándole sin avisar para tratar de hacerle recuperar algo de fuerza- pero no podemos esperar mas. Es ahora o nunca
Dijo frunciendo el ceño antes de buscar a un lado para tomar su escalpelo e inclinarse sobre el de cabello castaño
Jim abrió los ojos y se aferró con fuerza al brazo del adulto a su lado aguardando a sentir el frío filo de la hoja del bisturí, haciendo reverberar su voz en las paredes de aquella habitación cuando se hizo el primer corte y la sangre comenzó a brotar hacia los lados empapando completamente las telas que se habían colocado para evitar lo mas posible hacer un desastre y mantener algo limpia la zona a operar
-Estoy bien… estoy bien!
Chilló intentando calmar a su madre que ahora lloraba con mayor impetú al ver el sufrimiento por el que estaba teniendo que pasar su único hijo y por el cuál no podía hacer absolutamente nada
Jim trató de concentrar su mente en otras cosas
Tal vez… aquella noche junto a Silver.
Si, pensar en ese momento podía ser mucho mejor que el tratar de resistir cada corte percibido por su cerebro en el camino del médico por llegar a la zona donde se había desarrollado su bebé sin que él supiera exactamente como había ocurrido o donde se había formado el espacio adecuado para recibirle y dejarle crecer durante tantos meses sin afectar el resto de sus órganos o deformar alguna parte de su cuerpo
Aunque ahora que lo pensaba… si había hecho algún efecto
Había estado sintiéndose enfermo, débil… esos dolores que él trataba de negar y de ocultar pretendiendo que eran a causa de las pequeñas patadas de la criatura
De nuevo el pensamiento acerca de su sería del cyborg o de su segundo al mando regresó con la fuerza de un tsunami y torció los dedos sobre las sábanas pensando que tal vez era laantinaturalidad de la criatura por nacer la que hacía que fuese tan complicado en aquel momento darla a luz; negó varias veces con la cabeza sintiendo el terror subirle por todo el cuerpo al venir la imagen de cómo podría ser el bebé
Y aún así, él no querría que muriera… fuese como fuese…
Pero si el doctor y su madre pedían por su muerte? No soportaría eso, no podría vivir sabiendo que habían asesinado a una criatura inocente por mucho que él mismo odiase la idea de haber quedado esperando de un demonio que aún hacía asomo en sus peores pesadillas.
Finalmente una presión pareció salir de su cuerpo mientras que el médico se enderezaba y su mejor amiga corría a tenderle unas toallas con las cuáles limpiar al bebé recién nacido…
Que no lloraba
No escuchaba ni un solo llanto o quejido por parte de este
Trató de moverse pero no podía sentir su cuerpo y a duras penas dejó salir un suave gemido, observando como los labios del doctor se movían y su gesto mostraba una gran preocupación levantando el pequeño bulto que no alcanzaba a ver. Era normal, era como el mantavor? Trató de extender los dedos y suplicar que le permitieran verle pero algo cambió en ese momento en la habitación cuando percibió la expresión seria del zorro adulto que arrebató al bebé de los brazos del médico y salió corriendo a pesar de los gritos del resto de que volviese.
"No… no dejes que muera"
Pidió en su mente con sus ojos azules clavados en aquella puerta, antes de cerrarlos al perder el conocimiento por última vez.
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Cuando Jim despertó aquella noche su primer pensamiento fue que todo había sido una horrenda pesadilla.
Su embarazo, todo el tiempo sufrido, la ausencia de Silver, la falta en el llanto de su hijo nacido, los piratas y su malestar en general…
Pero la realidad volvió lenta al darse cuenta de que se sentía muy vacío por dentro, como si hubiese perdido algo demasiado importante y que de alguna manera estaba relacionada con el Ursidque había desaparecido de su vida tiempo atrás; dejó salir un suspiro pesado y lentamente se colocó una mano en el vientre que le devolvió una punzada de ardiente dolor haciéndole quejarse y darse cuenta de que en efecto… ya había dado a luz
Al siguiente segundo se había tensado y había hecho el movimiento de levantarse cuando una pesada y enorme mano que parecía de roca le empujó de vuelta a la cama haciéndole finalmente enfocar el azul de sus ojos en aquella criatura con escamas que le veía con una gran seriedad y molestia
-Si serás tonto niño… no puedes moverte así de rápido después de que te han operado… demonios…
El chico parpadeó repetidas veces antes de sentir como alguien se sentaba en el borde de su cama, para ver a su amiga de ojos verdes sonriéndole con diversión
-Ya era hora de que despertaras… nos tenías muy preocupados…
-Yo… no…- balbuceó torpemente el de cabello castaño antes de ver a los alrededores- el bebé… él… como está el…?
-Jim, relájate o no te vamos a dar permiso de verlo
Ordenó la hembra con un tono regañón pero sin ser duro haciendo que el mas joven dejase de tensar el cuerpo. El bebé… estaba vivo. Estaba vivo. Se cubrió los ojos unos momentos con ambas manos comenzando a llorar pero intentando que no lo viesen antes de separar las manos y ver que de una esquina donde tenía una mecedora se levantaba la alta figura del capitán Roberts, llevando aquel pequeño bulto en brazos todavía cubierto por la pequeña manta azul que había preparado en cuanto supo que estaba esperando.
Entre la hembra de pelaje rojo y el lagarto le ayudaron a sentarse hasta que quedó lo suficientemente bien acomodado en las enormes almohadas que le habían dejado en la espalda, antes de que el adulto le observase con diversión
-Gracias al cielo se parece a ti, chico…
Saludó el pirata antes de colocarle con mucha lentitud en los brazos la diminuta figura del bebé que parecía dormir tan profundamente como lo había estado su madre hacia unos minutos
-Debes de tener cuidado al cargarla… aún esta algo delicada…
Jim asintió lentamente antes de levantar una mano para moverla tela que cubría el rostro de la pequeña… antes de dar un profundo suspiro de alivio al darse cuenta de que, parecía tan humana como lo eran él y su propia madre; no era descendiente definitivamente de aquella criatura con pinzas y de alguna manera aquello le traía una gran tranquilidad que no estaba seguro de si era adecuado sentir
Pero la bebé estaba con vida. Y eso era lo único que le importaba
Le abrazó contra si ocultando su rostro durante algunos segundos en el cuerpo de la pequeña criatura antes de sentir como el alien con aspecto de lagarto se acercaba, terminando el chico por enderezarse y finalmente notar los vendajes que cubrían apretadamente el pecho de su bebé
-Qué… que ha sucedido?
Preguntó con temor de que el asunto fuese demasiado grave y que sus momentos sosteniendo a la recién nacida fuesen a ser cortados de golpe
-Cardiomegalia
Explicó Peter Scamander moviendo su petrea cola mientras que los ojos azules del mas joven se abrían por la sorpresa y observaba a aquella criatura que le resultaba completamente desconocida
-Cardi… que?
-Megalia… que aparte de humano eres sordo?- replicó de mala gana el pirata antes de acomodarse en una silla cercana con gesto cansado- solamente a idiotas como a ti se les ocurre quedar preñados de razas que no son compatibles con las propias… mira que criar con un Ursid…
El de cabello castaño se ruborizó de golpe mientras que el bebé en sus brazos se estiraba un poco y se acomodaba mejor sin prestar atención a las voces de los adultos que le rodeaban
-Entonces… es…?
-De John Silver si esa era tu duda y creo que ya te ha quedado claro- suspiró el zorro apoyándose en la pared detrás suyo mientras mantenía los brazos cruzados y se encogía un poco ante las risas de su hija cuyos ojos brillaban al darse cuenta del porque la irritación de su padre al respecto
-Sin embargo…- interrumpió el cirujano pirata observando con desinterés al chico que ahora acariciaba los delgados cabellos de la criatura que sostenía- regresando al asunto que te interesa, lacria nació con el corazón demasiado grande… estaba por morir… que no te diste cuenta de que algo estaba mal? No tuviste malestares o dolores o algo que te indicara que debías de hacerte una revisión muchacho!?
Regaño antes de percibir el silencio y la expresión de culpa y vergüenza del humano, terminando por maldecir por lo bajo
-Y luego por eso tengo que atender este tipo de estupideces… demonios!- soltó antes de mecerse un poco mientras que Jim volvía a poner su atención en las vendas del cuerpo de la pequeña
-Entonces… eso de… lo mega cardia… como se llame… puede curarse?
El lagarto observó de reojo al chico antes de volver a hablar
-El corazón de tu hija era demasiado grande para permanecer en el cuerpo que tenía- explicó mientras que el chico de ojos azules se tensaba- tuve que retirarlo por completo
-Y que pasará con ella?- inquirió el mas joven sintiendo como parte de su mundo caía al suelo- morirá?
-No… he colocado algo en el lugar de su corazón y debería servir bastante bien- respondió el medico rascándose la rocosa barbilla con gesto cansado y aburrido- pero tendré que cambiarlo al menos cada tres años y luego, cada cinco… y tendrá que ir por mantenimiento a donde vivo… pero si hace todo eso, entonces vivirá, tenlo por seguro…
Dijo el alien lo que hizo que el chico de cabello castaño gimiese de completo alivio y luego, sonriese al percibir que la pequeña abría unos grandes y hermosos ojos rojos que se clavaron en los suyos. La volteó hacia el otro lado de su agarre antes de suspirar con gesto soñoliento lo que hizo que el zorro de ojos dorados se acercase para tomar a la criatura haciendo saltar un poco en reacción al chico
-La llevaré con tu madre. Desde que volví con ella no la soltaba y creo que ahora que ya la viste, la va a querer de regreso
Sonrió con diversión antes de colocar una mano sobre la cabeza del muchacho que se hundió un poco en las sábanas y las almohadas con una expresión de completa tranquilidad ahora que parecía que todo estaba bien
-A Silver… le daría gusto, verdad?
Susurró conforme sus ojos se cerraban y el viejo zorro asentía con lentitud
-Si… ahora descansa muchacho. Te esperan unos años muy, muy largos
Sonrió de lado antes de ver como el de ojos azules caía dormido completamente agotado antes de dirigirle una mirada extraña tanto al lagarto como a su propia hija
En verdad el muchacho no tenía ni idea de lo que iba a llegar de ahí en delante para él
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