Disclaimer: La mayoría de los personajes pertenecen a Stephenie Meyer, sólo aquellos fuera de la Saga y la trama son de mi completa autoría.
CHAPTER 31
BELLA POV.
—Mamá despierta —la angustiada voz de Tia me hizo abrir los ojos de golpe.
Abrí la boca para preguntar qué pasaba, pero no tuve oportunidad de hacerlo ya que de pronto se comenzaron a escuchar disparos.
Tia se aferró a mí con fuerza y lo único que pude hacer fue abrazarla, no sabía qué podía hacer para protegerla, para sacarla de este lugar a salvo; recorrí con la mirada el lugar y me topé con una gran pila de cajas, con piernas temblorosas me puse en pie sin soltar a Tia y nos escondimos detrás de las cajas. Los disparos no cesaban y sentía que en cualquier momento el miedo y los nervios terminarían por consumirme completamente, llevándose la poca cordura que aún me quedaba.
Pasaron varios minutos, los cuales me parecieron largos e interminables, antes de que los disparos por fin cesaran. Por un momento todo fue silencio, silencio que de pronto fue rotó por algo o alguien golpeando la puerta, hasta que con un fuerte golpe ésta cedió y se abrió.
—¿Bella? ¿Tia? ¿Están aquí? —solté un sonoro suspiro de alivio al reconocer la voz de Jasper, me puse en pie y ayudé a Tia a hacer lo mismo.
—Sí, aquí estamos Jazz —respondí saliendo de nuestro escondite.
—¿Están bien? ¿Les hicieron algo? —preguntó mi cuñado acercándose a nosotras y todo lo que pude hacer fue asentir como respuesta.
—Jasper, Biers escapó. Ya varios de nuestros elementos fueron tras él —dijo Kebi llegando hasta nosotros seguida por Amun.
—¡Maldición! Yo iré con ellos, ustedes llévense a Bella y Tia de aquí —ordenó Jasper.
—De ninguna manera irás solo...
—Kebi, yo iré con él, ustedes váyanse de aquí —la interrumpió Amun, y ambos, se marcharon a prisa.
—Bien, vayámonos que las están esperando un par de impacientes —no entendí qué quiso decir con eso, pero tampoco pregunté; lo único que quería era salir de ese lugar y olvidar este mal episodio.
Kebi y un par de agentes nos sacaron del lugar, caminamos por varios minutos hasta que llegamos a un lugar donde había varias camionetas estacionadas.
Kebi sonrió sacando de su bolsillo unas llaves y se acercó a una de las camionetas, Tia y yo la seguimos pero al ver lo que iba a hacer, mis ojos se abrieron desmesuradamente. ¿Qué hacían Edward y Benjamín esposados a la puerta de la camioneta? En cuanto Edward se vio liberado corriendo se acercó a mí y me abrazó con fuerza.
—No sabes lo asustado que estaba, amor. Tenía tanto miedo de que Riley les hiciera algo —susurró antes de besarme, beso que correspondí como si mi vida pendiera de ello.
Poco a poco el peso de la realidad cayó como un pesado yunque sobre mí, la confianza rota que ciegamente deposité en Jacob, al que creía mi mejor amigo, que movido por una obsesión enfermiza había terminado siendo cómplice del maldito de Riley, poniéndome en peligro no sólo a mí si no también a Tia; la posibilidad de que no hubiese podido volver a ver a mi familia y a Edward... Terminé con el beso y escondiendo mi rostro en su pecho dejé que mis lágrimas corrieran por mis mejillas, lágrimas de tristeza pero a la vez de alivio.
—Tranquila amor, ya todo terminó.
—Tú y... Ta-Tanya tenían... ra-razón —dije entre hipos y me separé de él lo suficiente para verlo a la cara.
—No entiendo, ¿de qué hablas? —preguntó claramente confundido.
—De Jacob, ustedes... tenían razón al decir que... que algo escondía y yo... yo nunca debí confiar en él. Edward... él fue cómplice de Riley en todo esto —pude sentir como su cuerpo se tensaba y sus ojos se oscurecían por la furia, se alejó de mí y supe que había cometido un error al decírselo justo en ese momento.
—Maldito hijo de puta, ¡lo voy a matar! ¡Juro que lo voy a matar con mis propias manos! —abrí la boca para decir algo pero Kebi se adelantó.
—Tranquilo Edward, ese... hombre recibirá su castigo. Será juzgado y te aseguro que pagará por todo, pasará muchos años en prisión —Edward se relajó un poco tras las palabras de Kebi, pero la furia aún no se marchaba del todo.
No voy a negar que sentí tranquilad al escuchar eso, aunque en el fondo lamentaba que Jacob fuese a tener un destino así, era un alivio saber que no podría acercarse más a mí ni poner en peligro a mi familia.
Limpié los rastros de mis lágrimas y busqué con la mirada a Tia, estaba a un par de metros de distancia con Benjamín y éste la estaba... ¿Abrazando? Ah y no sólo eso, sino que también le decía algo que ocasionó que mi hija se sonrojara.
—¿De qué me perdí? —pregunté a nadie en particular sin apartar la vista de ellos.
—Creo que es obvio amor, ese par sienten más que una simple amistad el uno por el otro —respondió Edward, un poco más relajado, rodeando mi cintura con su brazo.
Y como si de una revelación se tratara las palabras de Tia, la noche pasada, llegaron a mi cabeza: "Creo que... yo... estoy enamorada, ¿crees en el amor a primera vista?
—Pero ellos no se llevaban bien, es más, Benjamín incluso no toleraba a Tia y...
—Conozco a mi hijo, Bella. Y créeme cuando te dijo que esa "intolerancia" no era más que una barrera de defensa, la cual no fue tan solida como debería haber sido —me dijo Kebi con una sonrisa en el rostro—. Jasper tuvo que esposar a Benjamín y Edward para que no nos siguieran, el par de testarudos no entendían que no podían acompañarnos y no tuvo otra alternativa.
—Por cierto, ¿dónde está Jasper?
Al escuchar la pregunta de Edward, Kebi se puso seria y una sombra de preocupación pasó por sus ojos, le explicó que Riley se escapó y Jasper había ido con sus hombres a tratar de capturarlo.
—Jazz es de los mejores agentes que conozco, él y Amun estarán bien, no debemos preocuparnos —algo en su tono de voz me decía que no estaba tan segura de sus palabras—. Vámonos de aquí, no hay nada que podamos hacer para ayudar.
Unos minutos después estábamos camino a casa, apoyé la cabeza en el hombro de Edward y cerré los ojos; ahora sólo restaba esperar que atraparan a Riley para poder tener paz y por fin ser felices.
…
ALICE POV.
Sentía que me ahogaba, desde la llamada de Jasper tenía un nudo en el pecho que me impedía respirar. Recorrí con la mirada a todas y cada una de las personas que se encontraban en la sala, tía Renée lloraba en silencio abrazada a papá, Esme estaba muy nerviosa y Carlisle trataba de calmarla sin mucho éxito, Rosalie estaba sentada a un lado de Emmett, tenía su cabeza apoyada en el hombro de mi hermano y de vez en cuando alguna lágrima escapaba de sus ojos. Victoria, James, Tanya y Alec se habían marchado hacía un par de horas, con la promesa de regresar apenas descansaran un poco.
Me puse en pie y sin decir nada a nadie salí al jardín a paso rápido, donde caminé sin ser consciente del tiempo, pudieron pasar minutos o incluso horas sin siquiera darme cuenta; pero el nudo en mi pecho no desaparecía, al contrario, crecía un poco más a cada segundo que pasaba al igual que la ansiedad aumentaba. Me senté bajo un árbol apoyando mi espalda en el tronco, por la altura del sol podía decir que era cerca de medio día, abracé mis piernas y apoyé la frente sobre mis rodillas, estuve en esa posición por varios minutos hasta que el grito de Emmett me obligó a incorporarme y correr dentro de la casa.
—¡Alice, han llegado!
Al entrar a la sala y ver a mi hermana me lancé sobre ella y la abracé con fuerza, después abracé a Tia y, a pesar de que me alegraba que estuvieran bien, el nudo en mi pecho seguía igual. Busqué a Jasper pero no estaba, clavé la mirada en los ojos de Bella y sentí un escalofrío recorrer mi cuerpo, al notar su nerviosismo.
—Edward, ¿dónde está Jasper? —preguntó Esme y él se quedó en silencio.
Ese silencio por parte de Edd no era un buen presagio, mi respiración se volvió pesada y mis ojos comenzaron a picar por las lágrimas que me esforzaba por retener.
—Él no viene con nosotros —por fin respondió minutos después—. Riley se escapó y Jasper fue tras él —Esme se abrazó a Carlisle y comenzó a llorar, todos sabíamos lo peligroso que era ése hombre.
—Jasper es uno de los mejores agentes que conozco —se apresuró a decir Kebi, la cual no había notado estaba aquí al igual que Benjamín—, él sabe lo que hace.
Huí a mi habitación y me me lancé sobre la cama, abracé mi almohada y mis lágrimas no se hicieron esperar, quería gritar hasta que mi garganta doliera, tenía miedo de que algo le pasara a Jasper, tenía miedo de no poder decirle que siento haber sido tan estúpida en el pasado y que... lo amo. Sí, lo amo.
Muy tarde me di cuenta de que lo amaba desde que lo vi por primera vez, el día que Bella nos presentó; ahora sabía que amor es lo que sentía por él y no lo que en su momento llegué a sentir por Alistair, ¡fui tan ciega y estúpida! Y por mi estupidez habíamos perdido demasiado tiempo para estar juntos.
En algún momento el cansancio debió pasarme factura y me quedé dormida, al abrir los ojos me sorprendí al notar que era un nuevo día y me apresuré a salir de la cama, me duché rápidamente y después de vestirme salí corriendo de mi habitación para preguntar por Jasper. Fui directo a la cocina donde estaban Bella y Kebi, al parecer discutían y al verme ambas se quedaron calladas.
—¿Qué pasa? ¿Jasper está bien? ¿Ya regresó?
—Sí, tranquila. Capturaron a Riley pero Jazz... —Bella se quedó callada e intercambió un par de miradas con Kebi.
—Alice, voy a hacerte una pregunta y necesito que me respondas con total sinceridad —asentí para que continuara—. ¿Qué es lo que sientes por Jasper?
—Kebi, yo lo amo y...
—Eso es todo lo que necesitaba escuchar —me interrumpió con una sonrisa—, no hay tiempo que perder, vamos.
—Pero...
—Nada de peros. Anda, ve con Kebi y ella te explicará todo en el camino —Bella prácticamente me sacó de la cocina a empujones.
Seguí a Kebi fuera de la casa y ambas nos montamos en su coche, hizo una llamada y por lo poco que entendí hablaba con Amun sobre algo relacionado con un aeropuerto y Jasper... oh no, no, no, eso quería decir que...
—Él se va ¿cierto? —murmuré cuando la comprensión me llegó.
—Sí, a menos que lleguemos a tiempo y logremos detenerlo.
—¿Y si no logramos llegar? ¿Y si no quiere escucharme? ¿Y si él ya no siente nada por mí? ¿Y si...? —no pude terminar la pregunta, pues el pánico comenzaba a apoderarse rápidamente de mí.
Llegamos al aeropuerto pero había una fila de coches kilométrica queriendo ingresar, si esperábamos a que avanzara Jasper se iría, si no es que lo había hecho ya. Kebi al notar mi desesperación me dijo el número de vuelo y me bajé del coche echándome a correr. Corrí como nunca en la vida lo había hecho, entré al aeropuerto y me sentí morir cuando vi una multitud de personas, ¿acaso a todo el mundo se le antojó viajar precisamente en este día?
Un destello rubio a mi izquierda captó mi atención, solté el aire que no sabía estaba reteniendo al ver que se trataba de Jasper, abriéndome pasó entre las personas lo seguí, pero me era casi imposible avanzar y cada vez se alejaba más de mí.
—¡Jasper! —grité con todas mis fuerzas, sin importarme las miradas de "estás loca" que me dirigían la personas a mi alrededor, lo único que me importaba era llamar su atención y que se detuviera.
Dio media vuelta y al verme se quedó parado por un par de minutos antes de comenzar a caminar en mi dirección, me pareció una eternidad el tiempo que tardamos en estar frente a frente, pero al estarlo, me congelé y no pude decir nada.
—¿Qué haces aquí, Alice? —abrí la boca como pez fuera del agua, pero de mi boca no salía sonido alguno. Cerré los ojos y respiré profundo un par de veces, ¡vamos Alice! Tranquilizate y dile que lo amas; me decía para darme valor.
—Hem... yo... Jasper, no te vayas —hizo el intento a decir algo pero puse mi dedo indice sobre sus labios, para evitarlo. Ante el contacto un escalofrío recorrió mi cuerpo entero—. Escucha lo que tengo que decir, por favor.
Asintió y quité mi dedo de sus labios, retorcí mis manos nerviosamente, tenía tanto que decir pero no sabía por dónde diablos comenzar.
—Te amo —solté si rodeos—, sé que tal vez no me creas pero...
—Si es una broma, déjame decirte que es una de pésimo gusto —me interrumpió.
—¡No es una broma! Es la verdad Jasper, te amo desde... el día que te conocí —soltó una risa irónica y pasó su mano por sus cabellos.
—Dime algo Alice, si es verdad lo que dices, ¿por qué estuviste a punto de casarte con Alistair? ¿Por qué cuando te confesé mis sentimientos me rechazaste? —sentí mi corazón romperse al ver su mirada llena de tristeza, tristeza y desilusión—. ¡Anda, responde!
—¡Porque no lo sabía, ok! —grité y un par de lágrimas rodaron por mis mejillas—. Yo creí que amaba a Alistair, y si te rechacé, fue porque estaba dolida por todo lo que había pasado. Jasper, fue hasta que te volví a ver que me di cuenta de todo.
—¿Qué es lo que esperas de mí, Alice? ¿Qué te diga que aún te amo? ¿Qué te supliqué me des una oportunidad? —Dios, ayúdame para encontrar las palabras correctas, pedí con verdadero fervor, no quería arruinar las cosas y que él terminara marchándose.
—No Jasper, no espero que me supliques por nada. Quiero que me digas si aún sientes algo por mí, si tu respuesta es no, lo entenderé y te desearé lo mejor en la vida —mis lágrimas no cesaban y al final mi voz se rompió, suspiré y continué—. Si tu respuesta es sí, seré yo quien te supliqué por una oportunidad y... si me aceptas, te regalo el resto de mi vida.
El vuelo de Jasper fue anunciado, sus ojos se posaron en los míos y sentí mi cuerpo estremecerse ante la intensidad de su mirada, la tristeza y desilusión habían desaparecido dando lugar a un nuevo sentimiento: amor. Después de un momento, que me pareció largo y agonizante, suspiró y soltó la maleta que sostenía en su mano; acortó la distancia que nos separaba y acuñó mi rostro entre sus manos uniendo nuestros labios.
No pude contener el suspiro de alivio que salió desde lo más profundo de mi pecho, feliz enredé mis brazos en su cuello y respondí a la dulce caricia de sus labios, si alguna duda quedaba en mí sobre mis sentimientos, con esto se esfumaba. La forma en que mi cuerpo respondía ante su cercanía, las mariposas revoloteando en mi estomago, el deseo de besarlo y abrazarlo, de estar siempre junto a él y que sea lo primero que vea al despertar, si eso no era estar enamorada, entonces no tenía la más mínima idea sobre qué era el amor.
—Que Dios me ampare, pero te amo, y no hay nada que desee más, que pasar el resto de mi vida a tu lado —sonreí y está vez fue yo quien le besó.
Sus brazos se enredaron en mi cintura y, sin romper el beso, me alzó unos centímetros del piso para después comenzar a girar haciéndome reír, la felicidad que sentía en ése momento era tal que temía en cualquier momento mi pecho estallara; sin duda ahora todo estaba en su lugar.
Continuará...
¡Hola! Les dejo el penúltimo capítulo de este Fic y ojalá que les haya gustado. Les recuerdo que tengo grupo en Facebook, donde estaré publicando imágenes y adelantos de mis Fic's, así como también noticias sobre futuros proyectos y si gustan unirse encontraran el link en mi perfil.
Cualquier duda, queja, sugerencia, etc, haganme saberla...
Muchas gracias a quienes han agregado la historia a alertas y favoritos, así como también a quienes se toman un poquito de su tiempo para alegrarme el día con sus lindos review's.
¿Algún review? =)
Por cierto, estaré actualizando de la siguiente manera:
Lunes: Volver a Sonreír (últimos capítulos)
Martes: Juegos del Destino (últimos capítulos)
