Disclaimer: YuGiOh Gx no me pertenece, es propiedad de sus respectivos dueños como Naoyuki Kageyama, creador de la saga. Sin embargo la historia si es mía, adaptada de un relato con todos los derechos reservados (también de mi autoría) y usada con ningún otro fin salvo el de entretener a aquellos que adoran a esta carismática pareja tanto como yo, a continuación el primer capítulo
Capitulo 1: El amor apesta
"El amor apesta. Punto".
"Jamás en mi vida debí de haberme enamorado de ella, jamás debí de haber dejado que rompiera mis barreras emocionales y entrara en mí de la forma en que lo hizo. Pero ¿qué más da si no debí de hacerlo? De cualquier forma lo hizo, de cualquier forma lo permití… Y ahora me encuentro sufriendo por eso."
"Aunque, pensándolo bien, no sé si llamarle sufrimiento a esto que estoy sintiendo".
"Sí, tengo unas inmensas ganas de arrancarme del pecho este cruel sentimiento, de quedarme dormido y no despertar para no volver a sentir, pero más son mis ganas de arrancarle la cabeza a aquel idiota que la conquistó tan casualmente, sin una pizca de esfuerzo, como si hubieran estado hechos el uno para el otro de una forma tan ridículamente natural que no hizo más que hacerme de lado deliberadamente y dejándome como un estúpido."
"Ojalá este tipo de sentimientos no existieran, ¡Todos estaríamos tan bien sin el amor! En cuanto llega nuestra vida se va al caño y nuestros sentimientos se vuelven un lío. Es más, ese estúpido sentimiento no debería de existir, es obsoleto e inservible, no conozco a nadie que haya vivido de amor y mucho menos a nadie a quién el amor lo haya salvado, por mi esas cursilerías se pueden ir a la chin…"
-¡Jun-san!-
Una voz lo sacó de sus pensamientos y lo regresó a la realidad de forma estridente y poco delicada. Se encontró con la cara de Rei a pocos centímetros de la suya y con una mirada de extrañeza en sus ojos. La cercanía de ambos rostros lo hizo reaccionar de forma violenta y de un salto se apartó lejos de ella, logrando que la expresión de la chica cambiara de "extrañada" a "fastidiada" en 1 segundo.
-Deberías de comenzar a actuar un poco más como el gerente del lugar-lo reprendió
-¡Y tú deberías de mostrar un poco más de respeto por tus superiores, niña!-respondió de forma agitada, no estaba muy acostumbrado a eso de perderse en sus pensamientos y mucho menos a que lo trataran como idiota por eso.-De cualquier forma ¿Qué es lo que quieres?
Rei no le dió importancia a su comentario desdeñoso, estaba más que acostumbrada a ellos, y con un movimiento perezoso de su mano señaló una mesa cerca de ella.
-Hay clientes y pidieron que los atiendas, al parecer quieren decirte algo.
El chico miró en dirección a la mesa que señalaba Rei y notó que dos chicos cercanos a su edad se encontraban charlando animosamente mientras disfrutaban de un envidiable corte de carne con papas. En cuanto hubo dado el recado, la pelinegra dio media vuelta y se dispuso a continuar con su trabajo antes de que un nuevo grito de Manjoume la detuviera.
-¡Hey! ¿A dónde crees que vas? ¡Atender clientes es tu trabajo, por eso eres la mesera!
Rei frunció el ceño en señal de molestia no sin antes pensar que el "jefe" estaba más amargado que de costumbre
-Pues, a menos que me quieras hacer gerente del lugar (lo cuál sería estupendo), esos dos pidieron que el gerente les atendiera personalmente- Y antes de dar la media vuelta y seguir trabajando añadió- Se notan muy animados, no creo que te busquen para tener alguna queja.
Majoume observó a la chica alejarse sin poder replicar nada, así que calmándose un poco y arreglándose el cabello ligeramente salió de su lugar detrás de la barra y se encaminó a la mesa de aquellos dos chicos. Cuando se acercaba pudo mirarlos más de cerca y no pudo evitar pensar que además de ruidosos y problemáticos ambos chicos eran bastante peculiares: uno de ellos, el más bajo de ambos por lo que alcanzaba a ver, tenía el cabello de dos tonos diferentes de marrón, más claro en la raíz y oscureciéndose a medida que llegaba a la punta, dos mechones de cabello oscuro enmarcaban su cara y a un par de enormes ojos color chocolate que reflejaban alegría pura que destellaba con cada palabra que decía a su interlocutor; el otro chico, sentado justo enfrente del primero, tenía el cabello ligeramente largo de tono azulado, bastante exótico, con unos impresionantes ojos de color esmeralda que miraban con calma y algo parecido a la adoración a su interlocutor mientras hablaba.
Se detuvo un momento al sentir una ligera punzada en su pecho. Él conocía la mirada que el chico de cabello azulado le brindaba al otro, la conocía perfectamente. Tantas veces él mismo se la había dedicado a ella, tantas veces la miró de la misma forma mientras la escuchaba hablar que por un breve instante no pudo evitar sentir un poco de pena por aquel chico y pensó que no tenía idea de la forma en la que se estaba condenando al adorar al chico castaño de aquella forma.
Suspiró por enésima vez en el día, y mientras continuaba su camino hacia la mesa de esos dos no pudo hacer otra cosa sino pensar en lo mismo que había pensado durante todo el día.
"El amor apesta. Punto"
Se acercó con paso tranquilo a la mesa, aclarándose la garganta al llegar para llamar la atención de ambos. Viéndose interrumpidos en su plática ambos miraron con miradas curiosas al pelinegro.
-Buen día, mi nombre es Manjoume Jun, soy el gerente del lugar- comenzó hablando con algo de hastío en la voz- me comunicaron que ambos querían hablar con…
-¡No te creo!- el chico castaño saltó de su lugar y lo miró con la sorpresa reflejada en su rostro- ¿En serio eres el gerente de este fantástico lugar?
-¿Y por qué habría de decirlo sino?- Majoume sonó un tanto molesto y sorprendido por la reacción del otro
El chico castaño se quedó mirando a la nada con ojos impasibles y pensativos mientras el otro reía por la bajo con la escena que su compañero hacía, aunque sinceramente Majoume no encontraba graciosa la situación.
-Sí, bueno, en eso tienes razón- le contestó el chico dedicándole una flamante sonrisa- Discúlpame, es solo que no creí que alguien tan joven pudiera ser el gerente de mi nuevo restaurante favorito.
La sonrisa no desaparecía de su rostro, y aunque era ligeramente exagerada, el pelinegro pudo notar que era sincera. Miró de reojo al otro chico que aún se encontraba sentado y lo encontró con una ligera sonrisa reflejada en su rostro. No había dicho nada desde que llegó a la mesa, así que decidió que ya era hora de terminar con ese circo antes de que saliera más fastidiado de lo que ya estaba.
-¿Y bien, hay algo en lo que pueda ayudarles?- preguntó con impaciencia
-En nada- contestó nuevamente el castaño con un tono despreocupado y una sonrisa aún más grande
Eso mandó al diablo la poca paciencia que aún tenía.
-¡Y entonces para que rayos me mandaron a llamar!- sabía que no debía perder los estribos con sus clientes, pero aquellos dos, en especial el castaño, lo habían sacado de sus casillas con mucha facilidad.
-Tranquilo, no queremos discutir- habló finalmente el otro- Me llamo Johan Andersen y él es mi amigo, Juudai Yuki. Recientemente nos enteramos de este lugar y quisimos pasar a comer por aquí, la mayoría de la gente nos los recomendaba ampliamente.
La voz calmada del peliazul regresó al pelinegro dentro de sus cabales con ligereza, y sintió su pecho inflarse con el cumplido que indirectamente acababan de hacer, sin embargo eso no respondía el por qué le habían pedido al gerente que fuera en persona a su mesa.
-Entonces, si no tienen alguna queja y no hay nada en que pueda ayudarles ¿Para qué mandaron a llamar por mí?-
-Pues para felicitarte- La sonrisa del chico de nombre Juudai se hizo aún más grande, si eso era posible, y cuando añadió lo siguiente comprobó que esa sonrisa no solo si podía ser más grande sino que se ensanchó aún más- Y para decirte que lo he transformado en mi nuevo lugar favorito y que vendremos a comer aquí al menos una vez a la semana.
El estallido de alegría descolocó un poco a Manjoume, no entendía cómo es que alguien pudiera demostrar tanta felicidad simplemente con estar en un lugar determinado, pero lo que descolocó más fue la ligera mirada cargada de cariño que el chico de nombre Johan le dedicaba al castaño.
"Pobre chico, si supiera que esto no va a terminar nada bi… Espera… ¿¡Dijo una vez a la semana?!"
.
.
.
Los siguientes 2 meses transcurrieron sin ninguna cosa interesante para el gerente del restaurante "Oyama" de ciudad Dominó, salvó por las visitas recurrentes de sus dos clientes más escandalosos que aparecían sin falta al menos una vez a la semana si tenía suerte, pues a Juudai le encantaba tanto el lugar que en una ocasión pasó 3 días seguidos en el restaurante comiendo exactamente lo mismo, lo que significo 3 días de exasperante frustración para Majoume por parte del "dúo de gemelos escándalosos" (como solía llamarlos) y muchos kilos de paciencia cuando al castaño le apetecía gritarle de extremo a extremo de la estancia que todo estaba delicioso.
Sin embargo, conforme transcurría el tiempo los conocía un poco mejor por las ligeras pláticas que tenían el uno con el otro. Normalmente siempre era Juudai el que hablaba hasta por los codos, pero cuando el momento era oportuno y su compañero dejaba de hablar Johan también parecía ser muy conversador. De a poco fue sacando sus conclusiones acerca de ambos. Juudai era un chico con una personalidad alegre y desmedida, siempre optimista y con una enorme sonrisa en la cara, también era bastante distraído y despistado pues en muchas ocasiones no entendía cómo es que no se daba cuenta de la manera en que Johan lo miraba y las implicaciones de esas miradas, lo que lo hacía un poco ingenuo y cabezota, cosa que comprobó en una de las tantas conversaciones que habían tenido y que pudo escuchar mientras pasaba cerca de ellos.
-Entonces, si tuvieras que escoger entre un enorme plato de comida deliciosa y yo, ¿A quién escogerías, Juudai?- le había preguntado Johan en aquella ocasión.
-Yo creo que escogería que te transformaras en un enorme plato de comida deliciosa- había contestado con torpeza ocasionando un ligero sonrojo en la cara de Johan- No creo que pudiera escoger entre mi mejor amigo y la comida.
Por aquel momento la mirada de Johan se ensombreció por un instante, ocasionando que Manjoume usara todo su autocontrol para no darle de calabazas en la cabeza en ese momento al castaño por su respuesta tan "inocentemente cínica", sin embargo después de un largo segundo el peliazul recuperó la compostura y rió de buena gana por el comentario.
Por su parte, Johan también era bastante alegre pero con una personalidad un poco más tranquila. Era una persona que fue dotada con una paciencia increíble pues no cualquiera podría tolerar tantos arranques de alegría y una personalidad tan excéntrica y escandalosa como la que tenía Juudai. También dedujo que era del arquetipo "atractivo" para las mujeres después de escuchar un comentario del castaño diciendo que "aquella linda chica de ojos verdes era la quinta que rechazaba en el mes"
-Simplemente digamos que no me interesan las chicas en este momento- fue lo que contestó cuando Juudai le preguntó porque no se interesaba ni siquiera en una, respuesta que Jun supo inmediatamente que era una vil mentira.
Se preguntó cuánto tiempo llevaba el peliazul enamorado de su amigo. Desde el momento en que pudo notar esa mirada de adoración mientras el castaño hablaba el día que llegaron por primera vez al restaurante supo inmediatamente que era lo que se tejía en el corazón de Johan. Un cariño tan cálido que se desprendía de cada poro de su piel con esas simples miradas. Aquellos ojos esmeralda no hacían otra cosa sino mirar anhelantes cada gesto, cada faceta y cada movimiento que hacía el castaño como si fuera la primera vez que lo veía. Pero Juudai era tan despistado que no parecía notar la devoción que le dedicaba Johan con solo mirarlo, aunque a él no parecía importarle mucho después de todo puesto que ocasionalmente podía coquetear con él sin que el chico percibiera sus verdaderas intenciones.
-Hoy está haciendo mucho frío- comentó Juudai una tarde de tantas en las que se encontraban comiendo juntos, para variar- No me gusta el frío, ojalá pudiera subir un poco la temperatura.
-¿Quieres que suba la temperatura?- le contestó Johan de forma coqueta- Entonces supongo que debo empezar a desnudarme.
-Dije "subir un poco la temperatura", no que "derritieras todo el lugar"- contestó entre risas el castaño siguiéndole el juego.
-Jajaja, tienes razón, además apuesto a que Manjoume no nos dejaría comer aquí de nuevo si eso sucediera- finalizó.
En esa ocasión Manjoume pudo notar como al menos 3 chicas que comían cerca de ellos se atragantaron un poco con su comida con el comentario de Johan y un ligero sonrojo en sus caras, sin embargo Juudai tomó tan a la ligera ese comentario que llegó a pensar que ese pícaro juego era algo más que común entre ambos. Sumando esto a las risas que siempre escuchaba desde su mesa, los temas triviales de los que siempre hablaban y el aura de confort que siempre los rodeaba no parecían ser más que dos excelentes amigos que disfrutaban la compañía del otro, nadie nunca llegaría a sospechar de los sentimientos que Johan albergaba.
"Es obvio que Juudai no tenga en cuenta los sentimientos de Johan, es demasiado cabeza hueca… además ¿Qué esperaba? Siempre actúa como su mejor amigo, así nunca va a lograr nada" pensó esa misma tarde fría.
Sin embargo un ligero suceso cambió la forma de pensar del pelinegro.
Continuará…
(favor de leer las notas finales)
Bien chicos y chicas! Que tal les ha parecido? Les gustó? Los ha dejado intrigados? Espero que así haya sido y que al menos a una persona le haya gustado este pequeño relato que traigo para ustedes. Por favor, dejen un review con su punto de vista! Ayuden con sus bellas palabras a motivar a esta pequeña autora a no dejar su fic abandonado como hay muchos aquí en fanfiction, porque de verdad que los reviews hacen la diferencia, aún si son invitados por favor no dejen de comentar
El siguiente capitulo lo tendré a punto para la siguiente semana, pero aún así depende mucho de la respuesta que tenga, si son invitados, por favor dejen alguna dirección de correo donde pueda responder a sus reviews. Así mismo los invito a leer también las otras pequeñas historias de esta adorable pareja, para aquellos que gusten hacerlo, nos vemos la siguiente semana y no dejen de comentar ;)!
