Ya podré dormir tranquila, si no han dejado de leer desde el tercer o séptimo capítulo ya no abandonaran la lectura, así que disfrútenla tanto como lo hice yo ;-)

Gracias por sus comentarios y si alguien gusta dejar alguno no me ha de molestar sobre todo si se trata de como poder editar los capítulos pasados O_o

DISCLAIMER: LAS TORTUGAS NINJA NO ME PERTENECEN, ASÍ QUE SOLO ESCRIBO ESTAS HISTORIAS PARA ENTRETENER SIN FIN DE LUCRO SOLO DIVERSIÓN

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CONTROL MENTAL

Tal vez fue la fuerza de voluntad de Leonardo por oponerse a las órdenes asignadas, el dolor que le causaba lastimar a su hermano o una afortunada falla en el dispositivo de control mental, como quiera que fuese, Leonardo sintió como la diadema estalló sacándolo de su trance y soltando a Mike, ambos cayeron en el rio artificial, afortunadamente no era profundo ni tenía una corriente fuerte, después de unos minutos Leonardo se levantó muy asustado, reviso a su hermano y vio lo que había hecho, había lastimado al único hermano que lo quería y al único que llegaba a recordar con amor fraternal.

-¡Pero qué clase de monstruo soy!- se decía – ¡No puedo tener a nadie cerca porque termino matándolo!- en verdad sabía como culparse, él tenía un leve dolor de cabeza por la explosión de su diadema pero no le hizo caso, vio la parte metálica de su máscara y la coloco de inmediato.

Tomo a Mike en brazos – ¡Perdóname, Perdóname! – Le decía angustiado – ¡No debía pasar, no debí hacerlo, Perdóname! – Leonardo sentía un débil pulso de su hermano así que lo acomodó en su caparazón y se dirigió hacia la guarida de las tortugas, ya no le importaba si los demás lo veían y atrapaban, no importaba, ahora lo importante mas era su hermano

-¡Leo tengo miedo!- el recuerdo lo golpeo de frente, por poco cae con Mike a su espalda, tenía episodios del pequeño hermano acurrucándose en los brazos de Leonardo – Leo solo soy un estorbo, estarían mejor sin mí – eso apuñalo el corazón de Sombra, ¿qué pudo haberle dicho a su hermano para que pensara eso? – Me fallaste Leo, me siente abandonado – este recuerdo lo derribo cayendo por una alcantarilla con su hermano a cuestas – ¿Como pude?, soy de lo peor

Llegó a la guarida, por fortuna no estaba ahí los mayores, al percatarse que no estaba su hermano lo habían ido a buscar, en la guarida solo estaba Sensei pero como era su costumbre estaba en su habitación lejos del laboratorio ignorante de lo sucedido.

-¡Vamos amigo, resiste, resiste!- decía con verdadero nerviosismo, lo dejó en la camilla del laboratorio, buscaba algo de adrenalina pero no encontró, la angustia comenzaba a invadirlo, se quitó el aparato de control mental dejándolo en la mesa y se colocó el estetoscopio su pulso era débil, casi desaparecía, necesitaba actuar rápido – Fue mi culpa, fue mi culpa – en eso escucho que estaban entrando los demás a la guarida -"Demonios, me encontraron, no podré hacer nada… eso ya no interesa, ahora interesa la vida de Mike"- cubrió nuevamente su cabeza y comenzó a dar masaje cardio vascular al pequeño

-¡Aléjate de mi hermano fenómeno! – Decía amenazante Rafael, Sombra lo miro y lo ignoro, no debía detenerse si no quería que el pulso de Mikey se detuviera – ¡que te alejes maldito infeliz! ¿Qué le hiciste? – se abalanzó en su contra tirándolo al piso, inmediatamente Donatello reviso a su hermano

-¡No tiene pulso!- continuando casi de inmediato la reanimación en Mickey - necesitamos desfibrarlo, ¡Rafa no tenemos el equipo!, ¿Qué hacemos?- Rafael se bloqueó, no sabía qué hacer, Sombra aprovecho esa distracción para aventarlo a un rincón del laboratorio dejándolo aturdido, se levantó de inmediato, rompió el foco de pared contiguo a la camilla de Mike y dejando su mano sobre el pecho de este toco la corriente haciendo pasar la electricidad necesaria a través de su cuerpo, esto hizo la vez de desfibrilador, el cuerpo de la menor de las tortugas se contraía arqueando la espalda, señal que recibía la descarga eléctrica y provocando el latir del corazón del pequeño.

-¡Con eso es suficiente, ya detente! – Grito Donatello estaba impresionado por el acto de Sombra, este por su parte, quito la mano del pecho de Mike con mucho esfuerzo pero seguía electrocutándose sin poder separar la otra mano de la corriente, hasta que Donatello rompió la conexión con su vara bo. Sombra cayo de rodillas en el suelo tratando de respirar

-¿Oye amigo estas bien?- Donatello no estaba a la defensiva pero Sombra trataba de protegerse de cualquier acercamiento por parte de los mayores, protegía con un brazo su cabeza y con el otro se apoyaba para retroceder del genio, como si lo asustara, salían de su cuerpo pequeñas vaporizaciones por la energía recibida – calma no te lastimare – trataba de tranquilizarlo

-¿Cómo está?, ¿Cómo está? – preguntaba preocupado, Donatello entendió reviso a su hermano y con tranquilidad le dijo

-No te preocupes, su corazón late bien, ¿Pero qué fue lo que pasó?- se dirigió a Sombra que trataba de levantarse –tú necesitas ayuda, déjame... –

-¡No, aléjate!, Soy peligroso – dijo mientras se apoyaba en la pared aun tambaleante y alejándolo con un brazo, Rafael ya recuperado de la impresión lo tomo furiosos del pecho.

-Tú hiciste esto ¿verdad? Y él que te buscaba para ayudarte, tu no vales nada- le dijo mientras lo tiraba fuera del laboratorio - ¿Por qué lo hiciste? ¡Por poco lo matas! Esa era tu verdadera intención ¿verdad?, ¡lo querías matar! – Rafael en realidad ocultaba un gran miedo dentro de una falsa furia.

Sombra no se quería levantar -"Me lo merezco" – pensaba, -"Rafael tiene razón, no valgo nada, por poco lo mato"

-Rafael cálmate, él lo salvo ¿qué no lo viste? – Donatello trataba de calmarlo – además él tampoco está bien, míralo

-Fue control mental – termino diciendo tímidamente – no supe como bloquearlo, me usaron para lastimarlo – Donatello comprendió lo que pasaba

-¿Como lo hicieron, que dispositivo usaron?

-Esa diadema en la cabeza – Sombra señaló la diadema encontrada dentro del laboratorio, Donatello la reviso mientras Sombra se sentaba en el suelo pero Rafael lo tomo nuevamente del pecho y amenazante con una sai esta vez lo arrojo de vuelta al piso del laboratorio Sombra no opuso ninguna resistencia

-Es increíble, ya lo han realizado y con éxito, no te preocupes amigo, ya sé cómo bloquearlo, Rafael, él no representa ningún peligro, deja de maltratarlo

-Grrr – Rafael no estaba del todo de acuerdo

-Toma amigo, si guardas esto dentro de tu oído no te afectará el control mental de Stockman – Donatello le dio un pequeño chip incrustado en una especie de tapón de oídos, imperceptible para la vista, Sombra se lo colocó enseguida

-Gracias, pero ¿por qué me ayudan? , lastime a su hermano y soy del enemigo

-¿No es obvio? – respondió el malhumorado – él confía plenamente en ti –Rafael contestaba señalando a su hermano inconsciente- gracias a eso ha vuelto a sonreír, tiene como objetivo "salvarte de Stockman y Perrera", yo creo que le recuerdas a mi hermano Leonardo y cree que si te salva a ti es como salvarlo a él, además lo acabas de salvar a costa de tu propia vida y eso lo agradezco aunque a decir verdad yo no confió en ti y te vigilaré de cerca, así que ¡SI LO VUELVES A LASTIMAR O A ALGUIEN DE MI FAMILIA NO ME IMPORTARÁ SI ESTAS BAJO CONTROL MENTAL O NO, ACABARE CONTIGO! – amenazó

-Me parece justo, no deben confiar en mí, por favor, hay que convencerlo que no debe salvarme, no lo quiero poner en riesgo nuevamente – respondió el ninja un poco más recuperado, sus palabras confundían a los hermanos mayores, Donatello parecía reconocer el carácter de Leonardo en Sombra pero Rafael no se permitía tener ningún indicio de la verdad.

-Bueno y a todo esto, y si tienes una amistad con mi hermano dime un par de cosas, ¿Dónde está tu guarida?-Rafael quería ver la reacción del ninja

Sombra lo miró y contestó con sinceridad – en la bahía de la parte sureste de la ciudad, al parecer Stockman compro el edificio entero, es el B-20, pero a él le gusta llamarle el edificio de la "muerte", los primeros 15 pisos solo son para la fabricación de robots creados por autómatas, cada uno con una tarea definida pero la mayoría se usan para destruir o robar, los siguientes tres pisos no se a que lo estén destinando, nunca me han dejado entrar, en el siguiente piso es donde cohabitan Perrera y Stockman, tiene la función de casa, con sala, cocina, comedor y donde solo ellos pueden estar, yo me encuentro en el piso 20 junto a las celdas, enfermería y varias habitaciones vacías, creo que esperan a varios invitados y en el último piso se encuentra el laboratorio de Stockman, todo el piso entero, él no tiene miedo que lo ataque de otro edificio pues al ser la bahía solo él tiene el edificio más alto. Creo que tenía otro pero al parecer se quemó o algo así – las tortugas cruzaron una fugaz mirada, ellos sí sabían lo que había pasado con el ultimo edificio de Stockman - tal vez se escuche raro viniendo de mí pero no deberían intervenir, yo me encargaré de ellos pero si alguno de ustedes y muere en el intento no creo que su hermano lo soporte, él me hablo de Leonardo y no me gustaría que se quedara sin un integrante de su familia nuevamente

-¿Por qué te preocupa lo que le pase?

Sombra lo miro un momento antes de contestar - He vivido la tragedia de perder a mi familia, ellos me corrieron, me abandonaron a mi suerte y mi anhelo era vengarme hasta que lo conocí a él –mirando a Mickey – la devoción por sus hermanos, en especial por el mayor me ha hecho ver que he estado en un error, ahora sé que mis Amos me han mentido y aunque no busco vengarme de ellos sí quiero detenernos. Hasta entonces y solo entonces –mirando a Rafael - tal vez mi familia me acepte de nuevo.

Los hermanos guardaron silencio unos segundos

-Tú no pareces malo, ¿Por qué trabajas para ellos? – Donatello preguntaba con interés

-Ellos me salvaron del clan que me desterró en Japón, cuidaron de mí y ahora yo debo hacer lo mismo

-Entonces ¿qué haces ayudándonos? – Rafael estaba confundido

-Es que yo… - ya no termino de decir, en ese momento Mike comenzó a moverse y a despertar, medio abría los ojos y veía contento a sus hermanos junto a Sombra.

-Hola amigos, ¿qué hacen? – dijo como si nada

-¡Mike! – Todos se alegraron al ver que despertaba –¡No vuelvas a hacer eso! – Regañaba Rafael - ¡Casi mueres! – Reclamaba Donatello, pero los mayores se quedaron impactados al ver que Sombra se acercaba y lo abrazaba –Perdóname, yo no quería lastimarte y aun así me salvaste Gracias amiguito ahora hazme caso y ya no te expongas ¿quieres? – le decía mientras acariciaba su cabeza y terminaba pellizcando su mejilla, Miguel Ángel solo atinó a mirarlo con ojos inocentes

-Me voy y gracias por el bloqueador mental – sin más se levantó, tomo su diadema y salió corriendo un poco torpe de la guarida dejando a todos impactados.

-Que buen amigo tienes Mike- Comentaba Donatello al ver el actuar de Sombra y comenzando a sospechar su verdadera identidad –"Tal vez Miguel Ángel tenga razón"

-¿Pero qué le pasó, porque estaba lastimado? – preguntó el de banda naranja

-A si eso, es que se electrocuto un poco – Rafael no quería que la amistad con ese Sombra creciera

-Si eso fue – Siguió Donatello – tu amigo es un desfibrilador andante y además Rafael le dio la bienvenida – los hermanos fijaron la mirada en el de banda roja

-¿Qué querías que hiciera?, ¡pensé que te estaba matando! – Se disponía a salir y en la puerta se detuvo para decir – Estoy aliviado de que estés bien, ¡pero a la otra que vayas a buscar solo al enemigo! – Decía entre molesto y asustado volteando a ver al menor –si desobedeces ¡Tu amigo ese tendrá que venir a salvarte de mí! ¿Entendiste?

-Sí Rafa, perdona, espero no vuelva a pasar – dijo alegre Mike

-Esperas, espera, si como no y mientras uno con angustia por toda la ciudad…- Rafael se dio la media vuelta y susurraba muy enojado – esperando que nada hubiera pasado para que el niño anduviera jugando con sus amigotes – comenzaba a caminar a la cocina

-Cada día se parece más a Leo – comento Donatello a su hermano – y tú no le ayudas al desaparecer de esa forma

-Lo siento hermano es que quería…- trató de moverse pero sintió un dolor en el pecho – ¡auch! ¿Qué pasó? – preguntó

-Qué Mike, ¿Te duele? – Donatello le preguntó mirándolo con recelo y de reojo

-Sí, como si me hubieran aplastado – confeso

-¡PUES ME ALEGRA!, ¡¿y sabes por qué te duele?! Por qué ¡ESTAS VIVO!, ¡básicamente si tu nuevo amigo no hubiera hecho de desfibrilador andante en este momento no sintieras nada, ¡NADA!, ¡así que me alegra mucho que te duela! – dos segundos le bastaron para regañar al menor y sacar la tensión que tenía por lo apenas sucedido, después de unos minutos se calmó, lo revisó nuevamente y le contó como Sombra lo había salvado, Mike cada vez sentía más y más que se trataba de su hermano, pero guardo sus sospechas para otro momento.

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Dentro de las alcantarillas Sombra no se sentía muy bien, ya había colocado nuevamente la diadema para regresar a su guarida, pero el dolor de cabeza no desaparecía, incluso lo hacía sentirse mareado.

-Ellos no son malos, se cuidan unos a otros, tal vez solo fui yo el que falló, posiblemente los abandone en algún ataque, los puse en peligro, no lo sé, ¿por qué no puedo recordar?, ellos son una familia fuerte, tal vez mi muerte los unió - comenzó a tener vagos recuerdos

-Leonardo, debemos acabar con esto, sin importar qué o a quien sacrifiquemos – decía una Sabia Rata

-¡Deja a mi hermano! – se veía a si mismo ayudando a subir a Mickey de un túnel en el tecnodromo mientras eran perseguidos por un robot gigante.

-¡Váyanse de aquí! – gritaba mientras sus hermanos y una humana pelirroja subían a una especie de nave y lo dejaban luchando con ese robot gigante que era conducido por un cerebro con ojos

Se vio a él mismo lanzándose para proteger a Mikey de una larga y peligrosa caída.

-Nooo todos se han ido, es mi culpa, yo les falle, es culpa mía – Leonardo había perdido a sus hermanos cuando cada uno cayó bajo sus perores miedos y cada uno se separó tratando de lidiar con ellos.

Había imágenes de sus tres hermanos diciéndole a la vez – nos defraudaste, tu hiciste esto, es tu culpa Leo, vaya líder he, me siento abandonado

-No puedo hacerlo, un fracaso, soy un fracaso, los he defraudado, yo los defraude, yo yo…- el sentimiento de culpa era grande

Cada recuerdo dolía, de forma física y anímica, al llegar a la superficie se dejó caer en el piso de un callejón y trataba de respirar tranquilo, – tengo que protegerlos, son mi familia, no quiero que sufran por lo que llegue a hacer en mi vida pasada, ahora están unidos. No puedo saber si era bueno o malo con ellos, pero se acabó, Leonardo ha muerto para bien o para mal, ellos ya lo superaron y no quiero abrir nuevas heridas.

Tengo que acabar con esto lo antes posible, hoy sacaré a Karai de ahí, si esa familia ya perdió a dos miembros por lo menos que recuperen a uno – pensaba mientras su respiración era muy agitada – esto tiene que acabar hoy mismo.

Se levantó cuando se tranquilizó y siguió su camino. Stockman y Perrera vieron entrar a Sombra al laboratorio, el ninja estaba muy lastimado

-¿Qué te paso Sombra? – preguntó sin mayor preocupación por su bienestar

-No lo sé – mintió sombra – Yo estaba aquí y de pronto me encontraba en el parque norte, en estas condiciones, no recuerdo nada de lo sucedido

-Por lo visto peleaste contra alguien ¿verdad? – infirió Perrera

-Sí, eso creo yo también

-Ven aquí y déjame ver la diadema – pidió Stockman, Sombra se acercó y se la retiró de la cabeza – entonces cuando se utiliza no tienes conocimiento de lo que pasa ¿verdad?

-Así es Amo-

-Al parecer hizo un corto – volteo a ver a Sombra – por lo que veo te electrocutaron jajaja, trataré de darle mayor alcance y mejorar el dispositivo contra ese tipo de voltaje repentino pero de evitar un corto circuito no se podrá hacer mucho, ahora vete a curar esas heridas – Sombra hizo una reverencia y salió del laboratorio

-Sí que le dieron una paliza- Stockman le dijo a Perrera

-Sí, comenzaba a dudar de su lealtad pero después de esto y de ver la grabación del robot ya no hay duda, él no conoce nada de su pasado y así será mejor, así podrá asesinar a quien nos estorbe sin culpa alguna, aunque no hay que bajar la guardia, recuerda que el instinto protector de Leonardo lo llevaba hasta sacrificarse a sí mismo.

-Tal vez tienes razón, pero con este aparato de control mental él asesinara sin piedad, sin importar que se trate de sus hermanos, con esto no habrá forma que él se niegue, aun lo quiera, perfeccionaré el dispositivo, es más, procuraré que recuerde lo que hace cuando se encuentra bajo su influencia, quiero que recuerde todo, así cuando sepa la verdad ese recuerdo lo aniquilará.

-Entonces apresúrate a ajustarlo, lo necesitamos cuanto antes, Sombra será solo el primero de nuestro basto ejército, nadie se podrá negar a nuestras órdenes, seremos más grandes y poderosos que el clan del pie – decía con una sonrisa siniestra

Sombra había escuchado todo, no tenía tiempo para curarse, necesitaba sacar a Karai de ahí antes de que a esos dos se les ocurriera algo siniestro para ella, debía darse prisa.

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En la guarida Mikey descansaba, aún tenía un poco de dolor, sobre todo en el pecho pero lo podía tolerar, leía una de sus historietas cuando Sensei entro a verlo

-Esta vez sí que has hecho enojar a tus hermanos hijo mío – le decía de forma muy sería

-Este… sí lo siento Sensei, creo que no medí la consecuencias, por cierto ¿en dónde están? – la explicación de su hijo era sencilla y muy parecida a las que solía dar antes de la muerte de Leonardo

-Acompañaron a Leatherhead a su guarida, quieren hacer el bloqueado del control de mentes para todos y si se puede provocar que la fuente de poder se destruya, además me contaron TODO lo que pasó contigo y ese ninja amigo tuyo–

-Ya veo, por eso no los acompañe, suelo romper todo, además de que no estoy en muy buenas condiciones el día de hoy – decía con tono alegre – pero al final del día todo está bien gracias a Sombra

-Veo que estas más recuperado, pero no por eso bajes la guardia con ese amigo tuyo, por más que lo desees él no es tu hermano y eso lo debes de aceptar –

-Lo se Sensei, pero hay varias cosas que me hacen pensar que podría ser él, por ejemplo siempre me está cuidando, me ayudó con Donnie, procuro que Rafael regresara lo antes posible, además lo guio para que nos encontrara cuando lo necesitábamos, a pesar que se lo ordenaron no me mató, aun teniendo oportunidad sobre todo me dijo que podría ser que su hija este viva, incluso me dijo que él podría …- Mike no se había dado cuenta, había hablado sobre la hija de Sensei, él había decidió no hablar de ello para no dar falsas esperanzas pero cuando reacciono ya era tarde

-¡Qué!, ¿él te habló de Miwa?, acaso él sabe dónde está, o acaso ellos la tienen, dime Miguel Ángel, ¿está con ellos? O la tienen prisionera, habla Hijo, ¿Qué es lo que sabes?

-Perdona Sensei, Sombra no me dijo mucho, solo que era posible que fuera ella, que Perrera la tiene prisionera y que me necesitaría para guiarla contigo…- dijo algo apenado Miguel Ángel, Splinter se había alterado por escuchar lo que Sombra le había dicho, comenzó a ver un lado que su padre y maestro nunca había mostrado

-No puede ser, después de tanto tiempo, mi pequeña hija… pero ¿cómo es qué está aquí?, tenemos que ir por ella, debo ir por ella, la debo de rescatar ahora mismo

Mike estaba inquieto de lo que Splinter pudiera hacer.

-Sensei, no se preocupe yo estoy seguro que Sombra nos ayudará, además él me dijo que no estaba seguro, que solo era un posibilidad – pero su Sensei se bloqueó, ya no escuchaba razones

-Tengo que ir, Miwa me necesita, ¿Dónde dijo Rafael que estaban? Bodega 20 de la bahía, sí, eso dijo voy de inmediato

-No Sensei, espere por lo menos a que Donnie y Rafael regresen, no vaya solo, podría ser peligroso – Mike comenzaba a asustarse

-Sí, claro que es peligroso, por eso debo de ir de inmediato, no sé cuánto tiempo haya estado ahí y si la tienen prisionera debo ayudarla, es mi hija debo ir por ella ahora mismo

La mirada de Mikey se dibujó una ligera sombra de tristeza, su imprudencia había desatado un problema el cual debía de reparar -¡No Sensei, espera, yo voy contigo! –dijo tratando que su maestro se detuviera por lo menos un instante, pero no lo logró

Mike se levantó a pesar del dolor que sentía, buscó sus armas y un comunicador, corrió para tratar de dar alcance a su padre quien ya había salido de la guarida

-¡Sensei espera! – gritaba el pequeño de banda naranja

Splinter corrió entre las alcantarillas, después de haber escuchado que su hija posiblemente estuviera en manos del enemigo se bloqueó y ya no escuchó razones, ni siquiera reflexiono si podría ser alguna clase de trampa, no le importaba, con la mínima esperanza que su hija volviera a su lado había perdido objetividad sobre lo que debía hacer.

-"iré por ella, la sacaré de ahí, Miwa, soporta un poco, ya casi llego"

Mikey trataba de comunicarse con sus hermanos, pero no había conexión, posiblemente era porque en la guarida de Leatherhead tenía tantos aparatos tecnológicos que bloqueaban la señal, tendría que esperar a que regresaran o salieran de ese lugar, mientras, continuaba corriendo tratando de alcanzar a su padre aunque en las condiciones en las que se encontraba no le sorprendería que lo dejara atrás en cualquier momento.

-¡Sensei, espérame!, yo voy contigo, te ayudaré a recuperar a tu hija, espera, ¡Sensei! – tal vez podrían ser los golpes, los medicamentos, o el dolor que aun sentía pero comenzó a respirar agitadamente e ir más despacio, sentía marearse pero eso no lo detuvo, con una vista borrosa de su maestro seguía corriendo lo mejor que podía, no lo debía dejar solo, menos en el estado en el que se encontraba, pronto comenzó a sentir su pecho y garganta arder, se detuvo unos instantes, trató de llamar a sus hermanos pero aun no tenía éxito, continuo ahora siguiendo el rastro de Splinter pues ya lo había perdido de vista.

Su rastro lo llevo a salir de la alcantarilla, ya estaba cerca del edifico, guarida de Perrera y Stockman, al llegar Splinter entró sin más miramientos y fue recibido casi inmediatamente por los autómatas de seguridad, roboninjas que podían aprender el estilo de pelea de cualquier oponente y usarlo en su contra, así comenzó una dura batalla.

Mikey a las afueras del edificio observo que su padre entró y comenzó a luchar, ahora él debía comunicarse con sus hermanos, no podía esperarlos pero debía avisarles en donde estaban, uso su teléfono nuevamente pero esta vez sí hubo una contestación

-¿Mikey, pasa algo malo?, ¿estás bien?- preguntaba un Donatello muy extrañado

-Donnie, perdón, creo que me equivoque nuevamente, le comente a Sensei algo que Sombra me confió y ahora estamos en el edificio de Stockman buscando a Miwa – la voz del pequeño se escuchaba cansada y entrecortada

-¿Qué hiciste qué? – la voz del otro lado del teléfono estaba algo furiosa, Rafael escuchaba por altavoz e incrédulo reclamaba - ¿Qué pasa contigo Mikey, acaso te aburría lo que estamos viviendo?

-Rafa cálmate, debes controlarte más – le decía Donatello, hubo un poco de silencio – está bien, Mikey, ¿Sensei está bien? – Rafael ya no quería cometer el error de culpar a su hermano y ponerlo en riesgo

-Él ahora está peleando con roboninjas

-Muy bien, Miguel Ángel, hermano no entres, no estás en condiciones de pelear, no debes entrar, espera a que lleguemos

-Pero Rafa, por favor confía en mí, yo sé que podría…

-¡No Mikey, dije que No!, espera a que lleguemos, ¡Tu solo no!

Se escuchó un fuerte golpe y a lo lejos sonidos de pelea, eso significaba que habían descubierto a Mikey y ahora él estaba peleando con los roboninjas – DONNIE, RAFA ESPERO ME PUEDAN ESCUCHAR YA ME DESCUBRIERON Y NO FUE MI INTENCIÓN DE VERDAD, PERDÓN, DE LO ULTIMO QUE ME PIDIÓ LEO FUE QUE LOS OBEDECIERA, PERDÓN POR NO HACERLO BIEN, SI PUEDO AYUDAR A SENSEI LO HARÉ Y SI MUERO EN EL INTENTO SERA UN HONOR MORIR COMO UN NINJA, LOS QUIERO HERMANOS. – Mikey gritaba este mensaje, con la esperanza de que sus hermanos lo escucharan, sabía que esa misión era peligrosa y que posiblemente no sobreviviría, pero si podía ayudar a Sensei a reunirse con su hija, él lo haría.

-¡MIKEY!, QUE RAYOS ESTAS DICIENDO, NO QUIERO QUE PELEES, ¡NO ESTAS BIEN!, MIKEY ¡NO QUIERO QUE MUERAS!, ¡POR FAVOR TU NO!, NO QUIERO PERDERTE POR QUE SOY UN MAL HERMANO Y PÉSIMO LÍDER, ¡MIKEY!, ¡MIKEYYYYY! – ya no hubo respuesta, solo distantes sonidos de una batalla que poco a poco se apagaban

Miguel Ángel había escuchado todo, entendió el miedo de Rafael de perderlo pero ya no había marcha atrás, debía continuar, algo que le había enseñado Leonardo era que morir por alguien que amas era una muerte honorable y él estaba dispuesto a hacerlo por cuidar de su padre.

-"Perdona Leo, pero estoy seguro que tu harías lo mismo" – se decía a sí mismo

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En la celda de Karai la chica está sentada escondiendo la cabeza entre las rodillas

-Karai ¿Estas dormida? – preguntaba Sombra, la chica al escucharlo inmediatamente levantó la mirada

-No, claro que no, ¿dime ya es hora?- preguntaba sin dejar ver sus labios

-Ya casi, esperaremos a que sea adentrada la noche, mientras tanto toma esto – le paso una bandeja con pan, comida y agua – no bebas el agua tiene un sedante, –Perrera le había pedido que durmiera a Karai sin saber con qué fin- el pan tiene la llave, espera a que regrese por ti para irnos – la chica se acercó a recibir lo que el ninja le ofrecía - solo quiero advertirte algo más– Sombra daba la espalda a la cámara de vigilancia y karai puso atención a sus palabras – si tengo razón y si quien pienso es tu padre debes saber que él ha sufrido una mutación – Karai lo miro intrigada – al parecer fue años atrás, pero debo saber, ¿estas dispuesta a aceptarlo si tu padre ha mutado?, dímelo ahora pues él está al borde de la locura al perder a su segundo hijo, si se entera quien eres tú y lo desprecias su mente se perdería y no deseo eso para él ni para su familia

La respuesta de Karai fue rotunda - ¡Nunca!, no importa la forma que tenga, él sigue siendo mi padre y si me espera con la mitad de interés con la que lo he buscado será suficiente para mí – su contestación agrado a Sombra

-Gracias Karai, espero que sea así, ahora a esperar la hora –karai se dio media vuelta y tiro su vaso con agua de forma "accidental", comió parte del pan sacando muy discretamente la llave, mientras.

-"Sombra es alguien de confiar, un ninja con honor, así era Leo" – pensaba karai quien entristeció al recordar al noble ninja.

Sombra se fue en dirección al laboratorio, sus Amos seguían ahí, perfeccionando su más novedoso invento, tenía la intención de irse cuando escucho un bullicio…

En el lugar de las celdas se escuchó un gran estruendo, mucho ruido y gritos de un par de conocidos, ella se ocultó entre las sombras de su celda

-¿Dónde está mi hija?, ¡devuélvanla!, regrésenmela – escuchó de pronto la voz de Splinter

-Sensei, dejen tranquilo a mi Sensei, ¡Padre!, ¡Padre! – se trataba del menor de las tortugas,

De pronto Karai comprendió todo, lo de la mutación de su padre, la conversación que había tenido con Splinter, lo de los dos hijos muertos, ella y Leonardo, estaba segura, Splinter era su padre, aquel con quien había peleado durante años era su padre, pero ¿Cómo?, Destructor no hubiera dejado que eso pasara – ¡Destructor lo sabía todo! – la verdad llego como de golpe - ¡Él quería que lo eliminara, él me estaba usando en su venganza! - él era el culpable, la había hecho pelear contra Splinter para que sin saberlo entre ellos se destruyeran, una venganza perfecta, sintió un dolor en el pecho, tanto tiempo y tan cerca de su padre sin saberlo.

Varios autómatas entraron de pronto, arrojaron a splinter a la celda contigua a la de Karai, estaba notablemente cansado y muy golpeado pero no se dejaba detener, luchaba y luchaba sin tregua, su desventaja es que los robots aprendían instantáneamente su técnica de combate y la usaban en su contra, no había alternativa, fue impulsivo y ahora no podía salvar a su hija.

La puerta de la celda se cerró y en la siguiente dejaron a Mikey quien tenía muy mal aspecto, la pelea que había tenido con Sombra la noche anterior no ayudaba y la de esa noche tampoco le servía para recuperarse, estaba ensangrentado en el rostro, varios golpes en todo el cuerpo, rasguños y cortes hechos por las diversas armas de los roboninjas, un color pálido y un fuerte dolor en el pecho, - "Debo ser fuerte, Leo nunca dejaba ver su debilidad aun y cuando la pasaba muy mal" – se decía a sí mismo al encontrarse al borde de la inconciencia

-¡Díganme donde tienen a mi hija! ¿Dónde está Miwa? ¿Qué le hicieron? ¿Dónde la tienen?- Splinter no dejaba de gritar

-¿Splinter, eres tú verdad? – la voz de Karai se escuchó de entre las sombras de la celda contigua, Splinter detuvo sus gritos y la observo muy detenidamente, los prisioneros se podían ver entre sí pues las celdas solo eran divididas por barrotes, parecían enjaulados.

Splinter reconoció en Karai a su hija, los ojos de su esposa, sus habilidades ninja, la edad que debía tener, la última vez que la había visto había sido en brazos de Destructor y al parecer él había buscado una venganza usándola, pero eso ya no importaba, ella estaba ahí, frente a él, algo que solo en sueños pudo considerar, no le importó estar enjaulados, se acercó lo más que pudo a ella.

-Miwa, mi pequeña niña, mírate, eres toda una señorita, hermosa y audaz como ella, además compartes los mismo ojos de inocencia que tenía tu madre – Al escuchar estas palabras Karai lleno sus ojos con lágrimas, por fin encontraba a su padre, corrió hacia él y se abrazaron

-Padre, perdón, yo no sabía que se trataba de ti, Destructor era mi maestro, él me pedía que te eliminara, ahora entiendo porque, por favor perdóname, perdóname – Karai escondía el rostro en el pecho de su padre

Splinter estaba feliz a pesar de las circunstancias, había recuperado a su hija que creía pérdida, que creía muerta.

-Mi pequeña, el que estés aquí, el poder reencontrarte es la mayor de las bendiciones, me causa una felicidad que no creía poder sentir nuevamente.

Padre e hija estaban tan absortos en su conversación que no hacían caso de lo que pasaba alrededor, ni siquiera vieron o escucharon a Sombra cuando llegó.

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Sombra estaba en el laboratorio vigilando a sus Amos, cuando de pronto escucho el bullicio,

-¿Qué pasa? – decía Perrera

-Parece que tenemos invitados no deseados, será mejor llamar a Sombra para que revise lo que sucede- respondía el científico

-Sí, creo que será lo mejor – toco un timbre para llamar a Sombra, él espero un momento y después se presentó

-Díganme Amos, que necesitan – decía de forma solemne

-Necesitamos que vigiles que es lo que pasa con los roboninjas, y si vez algún peligro para nosotros elimínalo, estamos en la fase final y no debemos distraernos

-Sí Amos, como ordenen- y tras una reverencia salió, de inmediato fue a ver lo que sucedía y encontró a Splinter y Mikey en las celdas, esto complicaba todo, se acercó a su hermanito que no tenía buena pinta

-Mikey ¿Qué pasó, porqué están aquí? – decía mientras abría la celda y lo revisaba

-Hola amigo, perdona, se me escapo comentarle a Sensei sobre su hija y ya no hubo poder humano que lo detuviera, yo vine a ayudarlo pero creo que no puedo hacerlo muy bien, perdóname, al parecer nunca te he podido obedecer – decía algo aturdido, Sombra se dio cuenta del por qué, su hermano se encontraba pálido y muy golpeado

-Eso no importa ya, ahora tenemos que sacarlos de aquí, dime ¿Puedes caminar?

-No lo sé, creo…- trató de incorporarse pero dolía – muy lentamente me temo

-¿Y tus hermanos?, ¿Dónde están?

-Ya vienen en camino – su respiración era entrecortada, esto preocupaba a Sombra

-Eres muy valiente al haber venido, quieres proteger a tu Padre a pesar que estas en malas condiciones, pero debes de dejar de hacer estas cosas, esa osadía puede costarte muy caro y para ser sinceros no quiero verte lastimado, eres un excelente ninja y lamentaría mucho que no pudieras desarrollar tu propio estilo por una imprudencia o tu audacia desmedida.

-Pero de qué hablas, de no ser así nunca te hubiera encontrado ¿Verdad?, además tú me has enseñado mucho hermano – Una ligera sonrisa se dibujó en los labios del mayor

-Eres incorregible, solo no te expongas de esa manera ¿quieres? – una caricia terminando con un apretón de mejillas le hacía saber al pequeño que todo estaría bien.

Splinter y Karai estaban ajenos a lo que los hermanos decían, ellos se estaban reencontrando y en esa situación no había más atención que el uno en el otro o eso parecía hasta que de pronto se escuchó una voz desde la puerta

-No sabes cómo detesto cuando tienes razón – se escuchó la voz de Stockman, todos voltearon a ver y de inmediato se pusieron en guardia, hasta Mickey quien era ayudado por Sombra para levantarse.

-Esto no es bueno, nos han descubierto – se decía Sombra

-Vez, te lo dije, ese traidor de Sombra nos había estado vigilando, al ver su actitud sospechosa con Karai y las llaves de las celdas que habían desaparecido era obvio que la quería rescatar, pero el que nos mostrara la muerte de esa tortuga – señalando a Mikey – y ver que sigue vivo es lo más obvio, claramente nos ha descubierto y ha recordado Quién es en realidad – Declaro Perrera

-Lástima que somos más listos que ellos, por poco y se salen con la suya – Stockman sacó varias diademas de control mental

-Para ser sincero no me esperaba lo de Karai y Splinter, quien lo hubiera pensado, de grandes enemigos a familia feliz, creo que ya encontré la venganza perfecta por haberme echado del clan, - Perrera saco una bomba de humo, de las que solía usar Sombra, la arrojó al suelo para que las tres celdas alcanzaran a respirar su paralizante aroma

– Esto solo cambia un poco nuestros planes, pero al final será divertido, para nosotros, claro – una sonrisa malévola apareció en el rostro de Stockman

-¡No lo respiren! – grito Sombra y de inmediato todos se cubrieron como pudieron, no se paralizaron pero los dejo un poco aturdidos cosa que Stockman aprovecho para instalar en ellos la odiada diadema que les quitaba la voluntad

Perrera había dejado a Karai en la celda de Splinter y la había cerrado y a Sombra con Mikey,

-Muy bien familia feliz, es hora de que se maten entre ustedes, su orden es pelear hasta matar al contrincante frente a ustedes –los ojos de la familia se veían ensombrecidos, se levantaron en pose de batalla y comenzaron a pelear o por lo menos Karai y Splinter, pues Mikey no podía levantarse aunque hacia un gran esfuerzo no podía pelear y Sombra solo estaba en pose de batalla pero no atacaba, al ver esto Perrera abrió la celda

-¿Qué pasa contigo mocoso? ¡Pelea, te lo ordeno! – Perrera estaba sacudiendo al menor cuando sintió un fuerte golpe por parte de Sombra, golpe que lo derribo, rápidamente se acercó a su hermano y le quito la diadema – ¿Pero qué pasa?, ¡Detente! – pero se dio cuenta que no obedecía, él no estaba bajo su control

-Parece que no todos sus inventos sirven – contestaba Sombra

-Roboninjas, ¡ataquen! – Stockman daba la orden para atacar a Sombra, este comenzó a pelear y derrotarlos, nada de qué preocuparse pues él solía entrenar de esta manera, pero mientras él peleaba Perrera se llevaba a Mikey tomándolo de un brazo y quien trataba de zafarse de su agarre pero su debilidad no lo dejaba

-¡Déjalo! ¿Dónde lo llevas? – Leonardo gritaba desesperado y con verdadero temor por su pequeño hermano

-Me vengaré de ti también Sombra, mi plan era hacer que mataras a toda tu familia para que al final te dijera la verdad y observar tus lamentaciones, eso sería una hermosa venganza pero si no pude hacer que los mataras por lo menos terminaré lo que comenzamos esa noche – al terminar de decir esto dio un fuerte golpe en la mandíbula de Mikey dejando al menor de los ninjas inconsciente – Leonardo, te prometo que hoy habrá muerte. Stockman, prepara todo para irnos de aquí esto va a explotar – el científico salió a obedecer las indicaciones de su compañero mientras que Perrera salía de la habitación y desaparecía en el pasillo.

-¡No Perrera!, ¡No te lleves a mi hermano!

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Hasta aquí el capítulo de hoy, ¿Qué les ha parecido?, por favor no me quieran matar por poner a Mickey en peligro una y otra vez, pero uso la relación que tiene con Leonardo como motivación para que él se apegue a su familia, de no ser por él francamente Leonardo hubiera seguido las ordenes de sus Amos sin pensar ¿No lo creen?

TsukihimePrincess: Tienes razón, a Leo no le va muy bien con los recuerdos que tiene, ahora se siente indigno de estar con su familia y siempre trata de ayudar a quien lo necesita, aunque más bien debería ser el guardaespaldas personal de Miguel Ángel, lo tendría algo ocupado. Saludos y gracias por comentar.

Kyu-P: Me alegra mucho que te haya gustado el capítulo. Lamento que todo lo malo le pase a Mickey, pero es el único con una inocencia y fe tan grande como para poder ver a su hermano dentro del enemigo y con un afán tan insistente que permita a la familia darse cuenta de ello. Quería terminar el capítulo en algo más dramático pero se hacía demasiado largo, no te preocupes, te prometo que la siguiente entrega estará llena de emoción y créeme, la peor parte no se la llevará en menor de los quelonios, espero tu comentario.

Mariana Ochoa: Que bueno que te ha gustado este fic, déjame decirte que estamos iniciamos la recta final, yo calculo unos cuatro o cinco capítulos más y en el siguiente llegan Donatello y Rafael y las cosas no pintan nada bien para Leonardo, por favor sigue comentando.