Jojojojojo bien dicen en la vida hay prioridades y no digo más…
Bueno si, un detalle, Rose Black Dragon, lee bajo tu propio riesgo O_o
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REENCUENTRO
-¡Cuidado! - Se escuchó la voz de Leo en el laboratorio, como reflejo Mickey se cubrió la cabeza con sus manos y sintió algo que le rozaba antes de escuchar romperse, un líquido lo salpico y algunos vidrios cayeron en sus brazos y torso, afortunadamente no salió lastimado, al centrarse, el pequeño ninja se dio cuenta que Leonardo había estrellado los frascos de solución salinica usando los libros encontrados en la camilla, al ver a su alrededor vio a su hermano que lo miraba con ojos asustados - ¿Estas herido? – preguntaba con verdadera preocupación
-¡Leonardo! – El menor se emocionó y corrió a abrazarlo - ¡Despertaste hermano, lo sabía, estas despierto y estas bien, me alegra tanto, te extrañe y mucho! – el líder correspondió al abrazo de manera paternal
-Mucho fue gracias a ti, me ayudaste a despertar ¿verdad?, puedo recordar tu voz hablándome – el menor solo afirmó con la cabeza sentía que si llegaba a hablar rompería en llanto y no quería eso –gracias pequeño -
- ¿Pequeño? – Leonardo nunca le había dicho así, Mikey miro a Leo a los ojos, algo pasaba, dio un gran respiro antes de hablar – Leo ¿por qué te hacías el dormido?, tú ya estabas despierto y fingías ¿por qué?
-Es que yo… -
-¡Espera!, voy por Donnie y Rafa, no te vayas - Mikey no fue más allá de la puerta dio un grito, ante la mirada divertida de Leo - ¡Chicos, Leo despertó, vengan pronto!
Al escuchar el anuncio la familia fue a verlo, Karai se quedaba atrás no quería confundirlo
-¡Leo, Leo, despertaste! – Donatello lo abrazó y comenzaba a revisarlo tras llegar corriendo
-¡Eres un intrépido!, ¡nos has tenido preocupados!, sí que te tomas tu tiempo ¿verdad?, ¡no te atrevas a repetirlo! – Rafael le exigía
-Te lo prometo – Leonardo estaba sonriente – o por lo menos tratare de hacerlo – la mirada de Leo se posó en cada uno de los presentes, no hablaba mucho, pero escuchaba a todos, cuando miro a Karai fue con curiosidad pero ella se sintió incomoda
-Leo, perdóname, tal vez no estés de acuerdo en que yo esté aquí pero … - un ademan de Leo la detuvo
-Amigos – declaró – no tengo la menor idea de quienes son – decía con una sonrisa, todos se quedaron petrificados, Leo había perdido la memoria nuevamente, tal vez a causa del coma – debo decirles que no conozco a nadie, pero a todos quiero – miró a Mikey – son mi familia ¿verdad? - Mikey ya no pudo más y lo abrazó nuevamente
-Sí Leo somos tu familia, no importa si no sabes nuestros nombres, lo que importa es que sientas el amor y cariño que te tenemos, si no recuperas tus recuerdos haremos nuevos y mejores, mientras estemos todos juntos nada será imposible-
Las palabras de Miguel Ángel conmovieron a los presentes, todos comenzaron a hablarle, querían contarle lo sucedido Sensei le quería agradecer por regresarle a su hija pero al parecer tenía que esperar, Rafael le decía que ser un líder no era tan fácil como pensaba, Donatello hablaba sobre el suero que habían podido sintetizar para su recuperación, Mikey no lo soltaba y le decía lo mucho que lo había extrañado. Pero Leonardo no podía poner atención en todo lo que les decían a la vez y solo daba sonrisas tranquilas a todos los presentes divertidos de cómo le hablaban.
-Chicos, al parecer no debemos abrumarlo, dejémoslo descansar y podemos verlo de uno a uno- Donatello pidió a los presentes, cada uno lo abrazo y se retiró de a poco siendo Karai fue la ultima.
-Leo quiero hablar contigo a solas – pedía karai
-Muy bien solo espera, pequeño ven aquí un momento – el menor obedeció – ¿dime tu confías en ella? – La pregunta del líder dolió a Karai, Miguel Ángel afirmo con la cabeza –
-A ella le confiaría mi vida – Karai agradeció la respuesta de Miguel Ángel
-Gracias hermanito, ahora déjame a solas con ella ¿sí? – el menor salió sin reparo
-Leo yo…- pero fue interrumpida nuevamente por la tortuga
-Perdona por haberlo preguntado y discúlpame si te incomodó, lo que pasa es que quiero entender… sé que me he perdido de mucho y quiero saberlo todo pero en tu caso…
-¿Que pasa Leo?, sientes rechazo por mi ¿verdad?, no te culpo – Ella desviaba la mirada
-¿Rechazó? – Leonardo pensó un momento – no, no lo creo, no creo que sea rechazo, es solo que no lo entiendo, al mirarte hay algo que me confunde ¿Por qué siento que el mundo se acelera y se detiene al mismo con solo una mirada tuya?, ¿Cómo es eso posible? – la joven se sonrió y sonrojo
-Leo en realidad ha sido mucho el tiempo que habíamos sido enemigos y puede ser que mi presencia te inquiete, pero debes saber que eso ya no pasara nuevamente, gracias a ti, tú cambiaste eso, me diste mi pasado, me regresaste a mi padre y me haces parte de tu familia, no sé cómo agradecerte – karai tomo las manos de Leo
-Puedes empezar por decirme ¿Cómo lo haces?, ¿Cómo puedes hacer que mi corazón se acelere y se suspenda con solo tocarme?, ¿Tienes magia?
-Leo ponte serio – la kunoichi se avergonzó soltándolo al instante, Leonardo suspiro triste tras lejanía de Karai.
-Bueno, entonces puedes contarme que fue lo que pasó, quiero todas las versiones posibles, quiero que tú me cuentes y que sea la verdad – pidió la tortuga, la joven contó todo desde el principio, lo que había desencadenado su intrusión en el asalto al museo, lo que las demás tortugas le habían contado y lo vivido después con Perrera y Stockman
-Entiendo – Leonardo estaba pensativo – y dime, ¿ellos siguen vivos?
La kunoichi negó con la cabeza –no lo sabemos, al parecer no, pues no han dado señales de vida en todo este tiempo
-Es una lástima – decía en tono triste – espero que estén bien, una persona con tanta maldad no es así porque lo haya decidido, si no, porque las circunstancias lo obligaron y seguramente ellos han sufrido mucho
-Leonardo en verdad que eres raro, algún otro buscaría venganza, te quitaron la libertad, tus recuerdos, tu familia, tu honor y hasta tu voluntad y ¿aun así te preocupas por ellos?, soy yo la que no te entiende
-Pero Karai no es tan difícil de comprender, si hubieras sido tú quien lo hiciera de seguro hubieses pensado que tus razones eran válidas y si tú has tenido una oportunidad de redención de seguro ellos la aprovecharían si la tuviesen.
-MMM, Leo creo que para mejorar tu memoria no debo cambiar mi carácter contigo, eso me anima a decirte que… ¡Estás loco!... pero me alegra que estés de vuelta – tras decir esto lo abrazó y se retiró.
-¿Ya te vas? Y ¿No vas a decirme que clase de magia tienes?- le sonreía - Ahora mismo me acabas hacer sentir que puedo volar y la idea que te vayas me recuerda que todo el cuerpo me duele – Karai se detuvo se sonrojo y respondió
-¡Ya cállate!... Veras mi magia cuando entrenemos juntos – y salió del lugar
Pasaron cinco días para que Leonardo tratara de reincorporarse, había soportado pacientemente el estar en cama Donatello constantemente lo revisaba y trataba de traer los recuerdo perdidos, cosa que no habían tenido grandes avances, pero ya no quería seguir en cama, necesitaba comenzar a moverse, sus hermanos estaban presentes para ayudarlo.
-Leo, tómalo con calma, has estado sin movimiento mucho tiempo y es posible que pueda ser algo difícil, no te desesperes ¿está bien?
-Si Donnie, pero es que ya no quiero estar en cama, quiero entrenar con ustedes – Leonardo estaba algo ansioso
-Ya lo sabemos, pero poco a poco
Leonardo se sentó en la camilla y apoyado de Rafael comenzó a levantarse, su rostro expresaba dolor pero no desistía en su hacer, con mucho esfuerzo se reincorporo pero con más comenzó a dar unos pasos, pero se sintió mareado y algo pálido, comenzaba a sudar, Donatello al verlo acerco una silla de ruedas para sentarlo, cuando Leonardo la vio negó con la cabeza rechazándola y siguió caminando hacia un sillón junto a la pared.
-Leo no seas necio, es poco a poco
-Es que si no puedo hacer esto temo no poder caminar nuevamente – Sorprendió a todos que Leonardo hablara tan francamente de lo que sentía
-Conociéndote lo harás, eres tan obstinado cuando se te cruza una idea que no hay quien te haga cambiar de opinión – Rafael le decía mientras lo ayudaba a sentarse en el sillón – ahí tienes como ejemplo a Karai, la viste una vez y decidiste que era buena, mírala ahora, vive con nosotros y todo gracias a ti – Leonardo sonreía mientras respiraba algo agitado
-No creo que con ella haya sido difícil – el mareo era mayor, cerró los ojos y recargo la cabeza – con ella no puede ser difícil…. – su voz se comenzó a apagar, Donatello lo reviso inmediatamente
-El esfuerzo debió haber sido mayor de lo que parecía, se desmayó – Rápidamente busco algo de alcohol y lo comenzaba a reanimar
-¿Qué paso? – El brazo de Leonardo retiraba torpemente el olor a alcohol que Donatello le acercaba
-Nada hermano, solo te sobre exigiste un poco más, por eso debes de tomarlo con calma –
-No puedo, eso no puedo hacerlo, puede haber algún ataque, algún enemigo afuera y aunque Rafael los lidera bien yo no quiero estar cruzado de brazos y no poder ayudarlos, no… - sintió la mano de Rafael en su hombro.
-Sé lo que sientes pero ahora lo más impórtate es tu recuperación, siempre nos has puesto antes que tu propia salud pero ahora no te dejaremos hacerlo, así que por el momento tu única preocupación es recuperarte ¿entendiste? O prefieres que te de una orden mientras sigo siendo el líder – un guiño del de rojo hizo relajarse a Leonardo
-Sí, creo que tienes razón, gracias hermano, gracias a todos – los veía con una amplia sonrisa.
Una tarde después del entrenamiento se acercó al dojo usando unas muletillas, veía a Sensei meditando y no quiso interrumpir, se quedó mirando desde la puerta, después de todo no sabía cómo hablarle
-Pasa hijo mío, no temas acercarte, nunca lo has hecho
Leonardo suspiro y con paso lento quedo a unos pasos frente a su Sensei, este abrió los ojos y se levantó, sabía que su hijo tendría dificultades para sentarse en seiza como acostumbraba
-¿Qué sucede Leonardo?
-Quiero hablar con usted, no sé si puedo
-Habla con toda libertad, tú siempre me has dicho lo que te aflige, no temas hacerlo
Otro suspiro se escucho
-Tengo miedo… ya han pasado varios días y no puedo controlar por completo mi cuerpo, temo no poder ser el mismo que conocieron, temo el haber perdido mis habilidades, ser un inútil para el equipo pero más que todo temo no estar con mis hermanos cuando me necesiten, si ellos se encontraran en peligro y yo sin habilidades para ayudarlos… no sé lo que haría; no quiero verlos lastimados por que no pude ayudarlos.
-Leonardo todo líder teme perder a su equipo, sin un equipo no puede haber líder- pero Leonardo negó con la cabeza
-No Splinter, no me interesa si soy o no el líder, eso no me preocupa, es como un sentimiento al que no sé cómo nombrar, está aquí pero… como explicarme- su mirar era triste
-Ya veo – Splinter reflexiono un momento mientras acariciaba su barba – Leonardo, siempre has sido hábil y rápido en aprender, no te desesperes, no dudo que tus habilidades regresaran, eso si no te estresas por que sea rápidamente, todo lleva su exacto tiempo, ni antes ni después, ten fe en ti como la tenemos todos. Ese sentimiento que tienes puedes llamarlo protección, es posible que tu instinto de protección por tu familia te haga desesperar por no poder recuperar tus habilidades al tiempo que tú lo quieres, pero no te preocupes, si en algún extraño momento tus habilidades no te permiten ayudarlos no dudo que encontraras la solución de una u otra forma. Solo haznos un favor… no te alejes de tu familia
Las palabras de Splinter tranquilizaron el corazón del joven ninja
-Gracias Splinter, ese ha sido un buen consejo – Leonardo ya estaba más relajado y comenzaba a retirarse cuando la voz de Sensei lo detuvo
– Leonardo espera, yo quiero agradecerte a ti –Leonardo lo miro seriamente, no sabía de lo que hablaba - has hecho sentir a este viejo una felicidad que no pensaba volver a sentir, has regresado a casa y has traído a mi hija de vuelta, has cuidado de tus hermanos y mantenido esta familia unida, algo que ni siquiera yo pude hacer desde tu desaparición, muchas gracias hijo mío – y abrazó a su hijo mayor pero este se sentía algo incomodo
-Si Splinter… este… disculpa que no sepa que decir, confió que lo que me dices es verdad pero no sé qué deba responder, tal vez esa persona a quien agradeces no vuelva y tal vez no quieras a la que soy ahora- Splinter vio que su hijo mostraba algo de tristeza
-Hijo mío – Splinter lo tomo de los hombros mirándolo directamente – yo te amaré siempre sin importar nada y tal vez no lo recuerdes pero tu carácter no ha cambiado, nunca lo hizo, aun como enemigo mostraste honor y nobleza porque así eres tú y no importa la circunstancia eso no cambiará, por ahora solo escúchame y cuando llegues a recuperar la memoria sabrás que responder
-¿Y si no pasa?, ¿Si no recupero mis recuerdos? – Leonardo se negaba al abrazo alejándolo con una mano pero Splinter no desistió
-Entonces lo importante es que te sientas amado por esta familia y con eso en mente no importará si los recuperas o no pues sabrás que siempre contaras con nosotros
-Gracias Splinter
-También puedes decirme Sensei o Padre si lo prefieres
-Gracias Padre – finalmente Leonardo se rindió a abrazo de Splinter
Al paso de los días Leonardo fue fortaleciéndose, se veía más relajado que antes y sobre todo feliz, poco a poco comenzó a entrenar, primero solo y después con sus hermanos incluidos Karai y Abril quien ya se había recuperado.
Sus hermanos le contaron como cada uno vivió lo sucedido, Leonardo escuchaba como si estuviera viendo un episodio más de su serie favorita y de vez en cuando preguntaba incrédulo ¿De verdad? ¿Yo hice eso? Pero por más que le decían no podían hacer que su memoria regresara lo que les entristecía un poco.
Donatello por su parte estaba seguro que solo era cuestión de tiempo pues solo necesitaba que el cerebro se desinflamara por completo y podría recordar, aunque no sabía que tanto podría tardar en hacerlo.
Miguel Ángel acompañaba a Leonardo en el dojo lo veía mientras este practicaba una kata, los ojos de admiración no cesaban de seguir los movimientos del mayor
-¿Qué pasa pequeño? ¿Quieres practicar conmigo?- ofrecía Leonardo, al chico le brillaron los ojos
-¡Sí, sí quiero! – rápidamente tomo sus nunchakus y comenzó a entrenar con el mayor, Leonardo atacaba mientras el menor esquivaba y golpeaba a distancia con sus armas
-Eso está bien, pero no siempre te quedes a distancia, acércate poco a poco y continua el contrataque – Leonardo aconsejaba mientras daba otra vez un golpe contra su hermanito, este parecía haber acertado pero de pronto el de naranja desapareció con gran rapidez, Leo miro a su alrededor solo para darse cuenta que no estaba, Mickey literalmente volaba sobre su hermano y nuevamente alargando sus armas rompía la defensa del mayor y aterrizaba frente a él golpeando puntos estratégicos y cuando Leonardo quiso conectar un golpe al rostro noto que el pequeño desaparecía otra vez a gran velocidad y tomando a Leonardo de su brazo lo lanzó hacia la pared
-Auch…- decía un Leonardo tirado de cabeza y apoyado en la pared
-¡Leo! ¡Perdón!, me emocione y no me medí, ¿estás bien? ¿Te duele algo?, voy a llamar a Donnie – Mickey daba saltitos con uno y otro pie mientras que sus manos en puño tapaban su boca lleno de nerviosismo
-No lo llames, se va a preocupar y no es para tanto, mejor ayúdame a levantarme, eso sería mejor- El menor lo ayudo y se sentaron en el suelo para que Leonardo se recuperara – me queda claro que ya no puedo llamarte pequeño ¿verdad?- Mickey se extraño
-¿Porqué, te enojaste conmigo?, de verdad perdóname – El menor estaba muy angustiado
-¿De qué hablas?, no puedo llamarte pequeño si veo que eres un gran ninja, apenas te di un pequeño consejo y me diste una paliza – decía sobándose el brazo - ¿siempre has sido tan bueno?, tu apariencia es de fragilidad pero hermano golpeas como una piedra, déjame adivinar, siempre terminan persiguiéndote los chicos malos ¿no es así? – Mickey solo afirmo escuchando atentamente - ¡Lo vez! Engañas a todos con tu falsa apariencia de debilidad, Sensei te ha enseñado bien – comenzaba a levantarse ahora sosteniendo su abdomen, Miguel Ángel lo ayudaba
-¿De verdad crees eso? – Leonardo lo miro con curiosidad
-¿De verdad crees que te engaño?, si quieres peleamos nuevamente pero hoy no por favor, dame la revancha mañana por ahora necesito tu hombro – Mickey en lugar de darle apoyo lo abrazo con fuerza
-Hey y eso ¿a qué viene? –
-Tú también me has enseñado mucho, gracias Leo, gracias por regresar, tu siempre me has guiado y el saber que habías muerto por mi culpa me estaba matando, me estás dando una oportunidad de reparar ese daño
-Hermanito sabes que no recuerdo lo que pasó o porqué se dieron las cosas como se dieron, pero no creo haberme arrepentido de haberte ayudado, comprende que tu no debes culparte si yo o alguno de nosotros perece, no importa la circunstancia, nunca debes sentirte culpable pues cada uno es responsable de sus propios actos y de asumir las consecuencias, no hay daño que reparar, si yo decidí ayudarte es porque sabía el riesgo y aun así lo hice, recuerda que un ninja siempre está expuesto de vivir su último momento en cualquier instante.
-Pero no Leo, fueron mis actos los que provocaron que te separaran de nosotros y no quiero que eso pase
-Estoy seguro que no ha sido tu culpa, pero dime ¿Qué harías si volviera a pasar?
-Te buscaría hasta el fin del mundo, pero preferiría no hacerlo así que no lo no hagas, ya no te separes de nosotros
-¿Lo ves?, no fuiste tú, esa decisión fue mía y lo acabas de admitir, déjate de recuerdos tristes, sé que si me encuentro en peligro tú me ayudarías y con eso me basta – Leonardo lo abrazaba dándole confianza
-Te quiero hermano- Mickey ocultaba su rostro en el pecho del mayor
-No te culpes nunca más, si te quedas estancado en el pasado nunca podrás seguir adelante, aprende de tus errores para no volver a cometerlos ¿lo prometes? –
-Sí Leo, te lo prometo.
Rafael le hablaba mucho con su hermano mayor le contó su sentir por su desaparición, hablo sobre la desesperación y el miedo que tenía al ser el líder de sus hermanos, poniéndolos en constante riesgo y el no querer perder a otro hermano, mucho menos a Mikey pues de cierta forma era el pequeño, inexperto y a quien más cuidaba el líder azul.
-Pero Rafa, para un líder es natural tener miedo, debe tener miedo para estar alerta, debe ser el primero y el último, debe pensar en el bienestar de los demás a pesar del suyo, debe de considerar las cosas a las que debe renunciar para que todos puedan ganar, no es una tarea fácil y tú ya lo entendiste.
-Perdóname, yo nunca te ayude, siempre te ponía trabas por creerme mejor que tú, como esa noche cuando peleamos contra Víbora Alga, te dije cosas de las que me arrepiento, cuestione y ridiculice tu puesto y la verdad es que nunca podría ser un líder tan bueno como lo eres tú
-Rafa pero si eres un buen líder, pudiste mantener junta a la familia en tiempos difíciles, cuidaste de Mikey y eso ya es mucho decir
-No Leo, debes recuperarte pronto, necesito que lo hagas para seguir siendo el líder y créeme esta vez no te contradeciré, confiaré en ti en todo lo que digas y mandes, mi temperamento es mi peor enemigo y no quiero lastimar a nadie más con él.
-Ya vez, eres un buen líder, antepones el bienestar de los tuyos a pesar de tus intereses, sé que lo haces bien y a mí no me molestaría que tu continuaras como líder.
-No sabes lo que dices Leo, Mikey estaba tan deprimido que no quería comer, entrenar era una odisea, siempre estaba distraído, y salir a las rondas era una batalla constante con sus recuerdos, tenía pesadillas todas las noches y yo no podía ayudarlo, no sabía consolarlo por tu perdida ¿y cómo hacerlo? Si yo tampoco podía superar tu muerte. Mikey comenzó a recuperarse después de que ustedes tuvieron su enfrentamiento, fuiste tú quien lo ayudó mientras que yo provoque todo lo sucedido, hable sin pensar y eso costó caro.
-Pero ya lo superaste ¿verdad? Ahora eres más sabio, tal vez aprendes a la mala pero aprendes, no dudaría en dejar mi vida en tus manos – decía Leonardo tratando de animarlo
-¡Leonardo casi te mato!, no me di cuenta que lo que querías era salvar a Mikey y no lastimarlo, él me lo dijo, me dijo que tu no eras el enemigo, él presentía la verdad y yo no lo quise ni supe escuchar – dijo con vergüenza
-Claro que sí, para ti yo era el enemigo, no tenías por qué confiar en mí y no hacías más que proteger a todos y si es por ello no te arrepientas, de seguro yo sabía los riesgos, ahora no debemos seguir alimentando a nuestros demonios internos, créeme yo ya he olvidado todo y no hay rencor – decía divertido
-Leo, eres un tonto, claro que no lo recuerdas, pero la verdad…- fue interrumpido
-¿Qué te parece si lo discutimos cuando recupere la memoria?, así no estaría hablando sin certezas, mientras, haz lo que yo y olvida lo malo del pasado – le pidió con una sonrisa
-Si Leo ahora mismo me golpearé la cabeza, con permiso – respondía divertido por la actitud de su hermano mayor, se levantó y camino a su hermano - gracias – lo abrazó – que bueno que estas aquí, no sabes cómo te extrañamos
-¡Pero que lindos!, Rafa no sabía que tuvieras sentimientos – Mike comenzó a burlarse - ¡Hay! – Exclamó después de sentir un coscorrón por parte del rudo - ¡Mira Leo, me pego! – Leonardo lo vio de reojo con simpatía
-Rafa prometiste no golpearlo más– decía mientras caminaba a la puerta
-No Leo, eso no se vale, eso lo dije cuando tu… -Rafael reaccionó a lo dicho por su hermano - Leo ¿Recordaste algo?- la intrépida tortuga se detuvo de golpe, no se había percatado
-No lo sé, eso creo – Miro incrédulo a Rafael y recordando un poco más grito - Rafael ¡ESTÁS LOCO! Como te atreviste a electrocutarte, pudiste morir, ¡¿de dónde sacaste idea tan estúpida?!
-Leo estas recordando – Decía animado el segundo
-¡No me cambies el tema! ya no habrá más películas para tí-
-y… hasta ahí llegaron los recuerdos, oye intrépido la idea la saque de ti cuando así salvaste a Mike
-¿De verdad?- Leonardo veía incrédulo sus manos -¿yo hice eso?
-Jajajaj, déjalo así, tu memoria regresará aunque tarde pero lo hará – decía abrazando a su hermano
-Muy bien Leo, así se hace -Mikey se unió al abrazo de pronto sintieron a la tortuga que hacía falta saltando sobre ellos en el abrazo, haciéndolos caer
-¡Hay!, ¿y tú qué haces? – decía Mikey
-Llegue por escuchar gritos y al ver el abrazo no me quise sentir desplazado – todos lo vieron y rieron juntos
-Pero ya en serio por qué el alboroto – preguntaba Donatello
-Leo tuvo un fugaz recuerdo de la noche que lo trajimos, eso quiere decir que su memoria sigue ahí, oculta y esperando a salir – Decía muy entusiasmado Rafael
-Eso es increíble, Leo ven tal vez puedas recordar cómo hacer tus medicamentos – el hermano genio tomo del brazo al mayor y se lo llevo al laboratorio, - estoy intrigado, necesito saber cómo obtuviste la esencia del que hemos hecho el suero, necesito saber, he traído varias plantas que de seguro podrás usar, Splinter, Karai, Abril y Casey fueron por más a la granja, no tardaran en llegar – Leonardo solo se dejó llevar por su hermano, su rostro reflejaba interés y diversión por lo que decía el genio, hablaba tan rápido que no lo había dejado decir nada, salieron del dojo y la voz del genio desapareció de en el pasillo
-Rafa quiero hacer algo especial por Leo- Mikey veía muy serio al mayor, este le miro con curiosidad pues muy pocas ocasiones había visto a su hermano de esa forma – su cumpleaños es dentro de tres semanas y me gustaría darle algo especial y que tal vez lo ayude a recuperar su memoria
-Muy bien y ¿qué has pensado?
-Quiero ir por su katana, la que dejamos en el bosque a las orillas de la ciudad, ¿Recuerdas? – Rafael recordaba perfectamente, esa era la Katana que habían dejado como homenaje luctuoso de Leonardo – quiero ir por ella y me gustaría que me ayudaras para poder hacer otra igual y darle a Leo en su cumpleaños, ¿Qué opinas?
-¡Mikey esa es una muy buena idea! Podemos ir hoy mismos, diremos que vamos a una ronda nocturna e ir por la espada, pediremos a Donatello que nos diga donde conseguir material para poder hacer otra espada igual, seguramente al usarlas Leo recordará algo, ¡bien pensado hermanito! – la emoción de Rafael animó al menor
-¡Verdad que sí!, ¿Me vas a ayudar?
-¡Claro que sí, cuenta con ello!, saldremos cuando todos vayan a dormir, o mejor aún, vamos ahora mismo, conociendo a Donatello estarán en el laboratorio mucho tiempo, puede que no se den cuenta de que salimos.
-Muy bien, gracias Rafa, iré a preparar todo, gracias hermano- En verdad Mikey estaba animado
En el laboratorio Leonardo analizaba las plantas que había traído Donatello, las tomaba y revisaba, olía los destilados ha el genio había hecho, tomo un poco de la flor de lirio de pantano, corto un pétalo y lo probo haciendo una expresión de desagrado – sí que sabe horrible - comentaba, el genio solo vea la expresión de su hermano al ver cada planta
-¿Qué pasa Leo, acaso no son correctas? O será que ¿no lo recuerdas?
-No lo sé Donatello, tal vez – Leonardo comenzó a recordar cómo hacer las esencias, el recuerdo parecía un golpe en su cerebro, esto hizo que el mayor tomara su cabeza entre sus manos y sangrara un poco de la nariz cayendo al suelo, Donatello lo vio asustado y se agacho para ayudarlo
-¿Qué pasa Leo, te duele algo?, no te esfuerces si es doloroso, déjame revisarte – Leonardo lo volteo a ver, y le sonrió forzadamente
-No pasa nada, estoy bien - pero cambio casi de inmediato su rostro, poniéndose pálido comenzó a temblar, diversas imágenes y sentimientos comenzaban a inundar su cabeza, recuerdos fragmentados de su estancia con Perrera y Stockman, Donatello lo sujetaba mientras trataba de ayudarlo, Leonardo escuchaba al genio muy lejanamente hasta que todo comenzó a oscurecerse.
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Hasta aquí el capítulo de hoy, espero poder subir pronto lo que falta, puede que sean capítulos largos. Esto está llegando al final pero la familia aún tiene que comprobar su fuerza en su debilidad. Tal vez quieran matarme por dejar desmemoriado a Leonardo (de nuevo), pero quería poner la conversación de la familia con un Leonardo en esa condición, necesitaba hacerlo, algo personal.
TsukihimePrincess: Tú no te preocupes ya mande a Rafa al psiquiatra y ha prometido contar hasta el mil para calmarse ante momentos de ira, Leo como secuela tiene pérdida de memoria (de nuevo), pero la está recuperando, una parte en este capítulo y próximamente la obtendrá totalmente, la verdad no adelantaré más pues el final está cerca. Saludos y gracias por escribir
Mariana Ochoa: Este capítulo es un momento de paz para la familia pues lo que sigue no será tan tranquilo para los hermanos. Ya casi terminamos, por favor sigue leyendo y comentando.
Rose Black Dragon: Ya puedo sentir tus manos alrededor de mi cuello, perdón por lo de Karai pero así va la historia, pero te prometo que ella ya no aparece mucho, solo una vez más para el final pero no tiene mayor relevancia que la participación de Abril. Me alegra saber que te ha gustado mi historia y me siento honrada de que la estés siguiendo. Me agradaron mucho todos tus comentarios, aquí me tienes revisando este capítulo y de pronto "pum" 13 correos de un solo golpe, la verdad eso me animó mucho. Tienes razón, deberían hacerse una limpia porque esto aún no termina. Espero tu comentario aunque me quieras matar por la conversación entre Leo y Karai.
No es que este a favor o en contra de Karai pero veras apenas recuerdo las tortugas de los 80's, nunca hemos tenido cable como para ver las del año 2003 (apenas veo la serie en youtube) y las que pasan ahora en tv abierta me parecen geniales (hasta ahora me di cuenta que Karai existía), solo traté de seguir la personalidad de los personajes. Gracias por escribir.
Kyu-P: Sabia que comentarías, gracias por eso, decidí terminar el fic lo antes posible para no dejarlos en suspenso, dos o tres capítulos más o uno muyyy largo, este fue momento de paz, perdón y reflexión para la familia, ahora vamos con el clímax. Y seguiré esperando tu comentario para este y los capítulos que vienen. Saludos ˆuˆ
