Capitulo 17:

Jared era un hombre de unos treinta años, su piel era gris al igual que su ropa y cabello. Lo que le daba un aspecto mucho más antiguo. Su cara no tenía expresión, el centro de Jack era la diversión, entonces Jared debía de ser el aburrimiento.

-No lograras vencernos, Ridley –dijo Norte.

-Oh, mi querido Norte, creo que ya lo hice –dijo ella sonriendo malévolamente. Levanto ambos brazos y comenzaron a aparecer de entre los edificios miles de "guerreros" negros. Todos iban armados con espadas y armaduras.

-Mañana es Navidad, Norte –dijo Ridley -¿Qué pasara cuando todos esos niños vean que Santa Claus no trajo sus regalos? –empezó a reír.

-Aun así habrá niños que creerán, ese fue el error de Pitch –dijo Jack.

-Ah, tienes razón –dijo Ridley despectivamente –Por eso, me encargare de que ustedes no solo se debiliten, tambien me encargare de que dejen de existir en este mundo –

-Eso es imposible y lo sabes –dije –No puedes destruir a un espíritu por que ya estamos muertos –

-Oh Idris, lamento decirte, que te equivocas –dijo Ridley sonriendo, de su vestido saco un arco y un carcaj con flechas. A simple vista parecían comunes, pero de inmediato me sentí como debilitada, como si las flechas estuviesen quitandome mi fuerza vital.

-Hay que irse –dijo Caleb. Se veía débil, pensé en que, como Caleb era las emociones, el poder de las flechas le estaba quitando sus poderes.

-¿De donde sacaste eso?-dijo Norte.

-He tenido mucho tiempo para buscarlos –dijo Ridley –Miles y miles de años, dado que mi hermano los oculto de mi al finalizar la época oscura, solo tenia que ir a su hogar y reclamar lo que era mío –

-¿Tu hermano? –pregunte.

-El hombre en la luna –dijo Ridley dejándonos shockeados –Mi querido hermano menor, que siempre ha querido proteger a los humanos de su terrorífica hermana –dijo riéndose –Por eso creo a los espíritus de la luz y a los guardianes, al tiempo que yo creaba a los opuestos de los espíritus buenos, pero el sabe que esta batalla no la podrá ganar, lo he vencido –

-No hables antes de tiempo –dijo Norte.