Capitulo 18:

-Oh vamos, Norte, se que quieres proteger a los niños, pero no es necesario, mis fuerzas superan a las de mi hermano, y sus espíritus no tienen idea de cómo detenerme –dijo Ridley desdeñosamente – ¡Ataquen! –les grito a sus soldados mientras nos señalaba.

Los soldados comenzaron a precipitarse sobre nosotros, Norte y Caleb subieron al trineo mientras que Jack y yo nos elevábamos en el aire. El trineo comenzó a andar al mismo tiempo que los soldados comenzaban a subir en el, Norte comenzó a atacarlos con sus espadas al igual que Caleb con una espada que le había proporcionado Norte.

Jack les lanzaba rayos con su bastón para congelarlos y eso los detenía durante un par de segundos, pero llegaban más y más soldados. Yo no tenia ningún arma y no encontraba manera de ayudar cuando una voz conocida susurro en mi cabeza "El libro"

Voltee a ver el trineo y vi como los renos volaban con dificultad por todos los soldados que colgaban de ellos y del trineo. Nos encontrábamos a unos cincuenta metros de altura, pero los soldados caminaban por el aire como si fuera solido. En un movimiento brusco de parte de unos veinte soldados que intentaron saltar arriba del trineo, el libro que Lance le había dado a Jack salto por los aires y comenzó a caer al piso. Hacia Ridley y los opuestos que veían pacíficamente sin mover un dedo como nosotros peleábamos.

Sin pensarlo dos veces, me lance para atrapar el libro, Ridley no me había notado, sonreía con satisfacción y estiraba sus brazos para agarrar el libro… pero me adelante y lo atrape antes que ella, Ridley soltó un grito de cólera y lanzo a varios soldados contra mi, comencé a volar alejándome del trineo, siguiendo solamente hacia adelante intentando evitar las armas que los soldados me lanzaban. Apretando el libro contra mi pecho con fuerza. Pero de un momento a otro sentí un dolor punzante en una de mis alas, una flecha negra estaba incrustada en una de ellas. Voltee a mirar y vi a Ridley mirándome satisfactoriamente con el arco en sus manos. Volví a mirar mis alas de las cuales comenzaban a caer las plumas y al mismo tiempo sentí como caí yo al suelo. Mi mirada se torno borrosa mientras caía y veía a Ridley ordenarles a los soldados que volvieran y a ella misma irse.

Sentí el golpe de mi cuerpo contra el suelo, pero no tuve ni la fuerza para quejarme o intentar levantarme. Me limite a ponerme en posición fetal, mientras aferraba el libro contra mi pecho, como si fuera lo único que me mantuviese en este mundo, y observaba la piel de mis brazos y manos tornarse pálida y gris…