Capítulo 32
Narrador POV
Ese día, dos espíritus murieron en batalla:
El espíritu protector de los niños, Idris Heaven.
La madre tierra, Natalia Nature.
Pero, aunque ambas murieron, la batalla no se detuvo, sino que se incrementó, la Oscuridad iba ganando por el momento, o eso pensaba Ridley, ya que, aunque había perdido a Miyoma y, en cierto modo, a Pitch, quienes se encontraban más afectados eran los espíritus de la luz, sus aliados y Manny.
Y es que, para Ridley, no había mayor placer en el mundo que ver a su hermano pequeño preocupado y triste. Mientras ambos combatían, Ridley recordaba, hace miles de años, mucho antes de que el mundo se crease junto al primer espíritu, Malcolm Earth, eran solo ellos tres: su padre, su hermano y ella. En esos tiempos cuando ella era solamente Ridley, y Manny era Manny, eran los dos: sin peleas, sin poderes… eran solo un par de hermanos, nada más.
Ridley apretó los labios, hace años que no recordaba los viejos tiempos, hace años que no sentía esa extraña mezcla de sentimientos al ver a Manny. Esa leve melancolía que la dejaba muda y sin poder pensar con claridad.
Era culpa de ellos, ellos se la habían buscado, cuando su padre decidió crear el mundo y ella fue elegida para ser la mala, ellos la excluyeron, la ignoraron y rechazaron, la dejaron abandonada a la merced de este nuevo mundo, y es que, en un principio, ella huyó de su poder, lo almacenó lo más profundo que pudo dentro de su ser, para no hacer daño a nadie ¿y como se le pagó su sacrificio?
Un golpe en su costado izquierdo la despertó de su ensoñación, cierto, ya no tenía caso pensar en esas tonterías.
Esta era su gran oportunidad, la oportunidad que había esperado durante tanto tiempo para cambiar las cosas, era hora de que Manny sintiese lo que ella había sentido durante los últimos cinco mil millones de años, era hora de que ella reinase en el mundo.
Ridley concentró parte de su poder vital en su mano para luego lanzar lejos a Manny, en el tiempo que Manny tardó en recuperarse, ella ya había desenfundado otra flecha y apuntaba hacia el espíritu con el que se encontraba más enfadada de momento: Jack Frost.
-Ve y acompaña a tu amada Idris en el más allá –susurró con una gran sonrisa mientras disparaba.
Jack POV
¿Esto era una pesadilla? Porque quería despertar, quería y ansiaba despertar, y que esto nunca hubiese sucedido, que Ridley jamás hubiese aparecido…
-¡Jack! –sentí como me empujaban y vi una espada pasar por delante de mi rostro, a centímetros de mi nariz, disparé contra el soldado y me volví hacia quien me había empujado, era Hannah.
Sus ojos estaban llenos de lágrimas, pero se veía muy segura, muy fuerte.
-Tienes que levantarte, Frost –me dijo –Tienes que pelear por ella, por Idris… ¡Ella no te salvó para que un maldito soldado te matase unos minutos después! ¡Si quieres llorar y deprimirte, lo harás cuando hayamos ganado! ¡Así que mueve tu trasero congelado y ponte a matar a algunos soldados!
-Hannah… -dije mirándola sorprendido. Ella se limpió las lágrimas y sonrió un poco:
-No podemos desperdiciar su sacrificio, Jack –se elevó en el aire y fue a ayudar a Harmony en su pelea contra Rachel.
Hannah tenía razón, no podía abandonar ahora, tenía que mantenerme fuerte.
-¡Jack! ¡Cuidado! –me gritó Tooth, volteé y vi a Ridley sonriendo, y una flecha que se hacía cada vez más grande a medida que se acercaba…
Lo siento Hannah… no podré ayudar después de todo pensé con amargura al sentir la flecha haciendo contacto con mi pecho, justo donde se encontraba mi corazón.
Si ya sé u-u, de nuevo no actualicé como por tres meses, pero la inspiración me abandono (de nuevo).
Ahora mismo me encuentro de vacaciones de invierno, y ahora de verdad (de verdad) intentaré terminar Ángel en estas dos semanas que vienen.
Espero les haya gustado el capítulo (me sentí malvada escribiéndolo :B) estoy matando más personajes que J.K. Rowling, pero ya verán que todo tiene su sentido al final.
Nos leemos n.n
