¡Buenaas! Antes que nada me gustaría pedir disculpas por no haber actualizado en un tiempo, simplemente he estado muy liada y apenas tenia tiempo para escribir aparte de que mi imaginación no ha estado muy activa últimamente xDD Pero bueno lo importante es que ya estoy aquí y con un nuevo capítulo (^-^)/ así que solo espero que disfrutéis de la lectura :D
¡Nos vemos!
En todo el día mientras estuve trabajando pude ver como Erika no le quitaba la vista de encima a Jon, sabía que el moreno era muy atractivo y se ganaba la mirada de muchas mujeres que pasaban por la posada.
Pero lo de ella era distinto, en su mirada había un brillo peculiar, un brillo de deseo, sabía perfectamente lo que estaba pensando.
Estaba dispuesta a hacer todo lo posible para que Jon cayera a sus pies, igual que todos los pobres hombres a los que engatuso.
Pero yo sabía que él no era igual que los demás, no se dejaría engañar por alguien como ella, Jon era distinto.
Quedaba menos de una hora para que por fin cerráramos el comedor, hoy había sido un día muy movido así que estaba deseando de irme.
Me encontraba sentada en la barra tomando un poco de agua cuando una figura se sentó a mi lado, yo mire de reojo y reconocí enseguida de quien se trataba.
Erika.
-¿Qué tal Eileen?-. Pregunto ella educadamente.
-Hola Erika, la verdad que un poco cansada pero gracias por preguntar-. Le conteste forzando una sonrisa y si muchos ánimos de hablar.
-Ya veo, sin duda la vida de un posadera es muy dura, pero con el paso de los años te acostumbraras-. Comento.
-Sí, supongo-. Dije alzando los hombros.
-Bueno… en realidad he venido para preguntarte una cosa. Se trata del muchacho moreno que estaba antes sentado ahí hasta hace un momento-. Pregunto ella desinteresadamente, aunque claro, eso era lo que ella quería aparentar.
En el fondo sabía que era todo lo contrario.
Este era su primer paso, conseguir información sobre su siguiente objetivo, y se había puesto en marcha.
-Ah sí, te refieres a Jon. ¿Qué pasa con él?-. Pregunte haciéndome la tonta.
-Así que lo conoces-. Dijo ella sorprendida.
-Sí, lo conozco desde hace mucho tiempo. Somos buenos amigos-. Le informe.
-Ya veo… entonces… ¿Tu no eres su pareja?-. Preguntó ella curiosa.
-¿Yo? Que va, solo somos amigos desde pequeños-. Le comente inocentemente y por un momento pude jurar que vi como de sus labios se escapaba una sonrisa con algo de maldad.
-Comprendo… bueno yo solo preguntaba por curiosidad. Anda pero mira que tarde es debería de irme ya antes de que anochezca más. Hasta luego Eileen y gracias por la información-. Agradeció la morena amablemente mientras me sonreía y me guiñaba un ojo a la vez que se daba la vuelta y salía de allí.
Yo suspire pesadamente.
Y maldije mi mala suerte, ahora tenía un obstáculo más en mi camino hacia Jon. Aunque si ya era difícil ahora con Erika rondando era el doble de complicado.
Después de recoger y cerrar el comedor me dirigí rápidamente a mi casa, estaba muy cansada y notaba mi cuerpo demasiado pesado.
Solo esperaba no coger ningún resfriado o ninguna enfermedad por el estilo.
Un vez que llegue a mi hogar ni siquiera me pare en saludar a Jon simplemente me tire encima de la cama como un pesado elefante.
Suspire de alivio al sentir el suave tacto de la manta contra mi piel.
-Por lo menos podrías saludar maleducada-. Protesto él al ver aquello.
-Ahora mismo no tengo ningún ánimo para responder a tus quejas Jon, simplemente déjame descansar-. Le dije mientras mi voz fue apagándose poco a poco.
Y en menos de 2 segundos, me había quedado profundamente dormida.
Jon observo a Eileen con los brazos cruzado, entonces se dio cuenta de que su respiración se había hecho más lenta y que ya apenas se movía.
Se había quedado dormida.
El moreno se levantó y se acercó a ella lentamente, intentando no hacer demasiado ruido para no despertarla.
"Tonta, si te quedas así dormida luego te dolerá el cuello" susurro el al ver que la rubia se había quedado acostada boca abajo.
Así que de un limpio movimiento la puse en su sitio y la acomodo bien.
La observo durante unos segundos y un extraño impulso lo obligo a acariciarle la suave mejilla.
Entonces, Jon sonrió como un completo enamorado.
Todo estaba muy oscuro, no se podía ver absolutamente nada.
Seguro que me había quedado dormida y ahora mismo estaría en un extraño sueño, demasiado extraño quizás.
Aunque también hacía frío y al respirar podía ver como el vapor se escapaba de mi boca.
Entonces aquello me recordó inmediatamente a Invernalia, mi querido hogar.
Cuanto de menos echaba aquello, la nieve, el frío, los campos pintados de blanco, mi padre...
Lo hecha a tanto de menos...
Entonces miles de recuerdos aparecieron ante mí provocando que sonriera ante ellos.
De repente una cálida sensación me inundo todo el cuerpo y un extraño cosquilleo se apodero de mi mejilla.
Me lleve una mano rápidamente a mi pómulo y sonreí mientras cerraba los ojos.
Aquello me resultaba tan familiar...
Entonces una imagen de Jon apareció ante mí.
Un pequeño rayo de luz se colaba por la ventana de la habitación, dando directamente sobre mi rostro.
Yo fruncí el ceño mientras gruñía y me retorcía bajo la suave manta de color crema, abrí lentamente mis ojos y parpadee un par de veces.
Mire a mi alrededor observando todo lentamente, bostece y me restregué los ojos para intentar despertarme.
Pude observar como Jon dormía dándome la espalda.
"Cualquier día se despertara y se chocara contra la pared" Pensé divertida mientras me imaginaba aquella escena.
Estirace todas mis extremidades haciendo que algunas crujieran y luego me senté en el filo de la cama mirando a ninguna parte.
Entonces de repente un fuerte y punzante dolor me atravesó por debajo del vientre. Haciendo que me retorciera y emitiera un gemido de dolor.
Pasaron unos cuantos de minutos y el dolor no cesaba, me levante a pesar de la molestia y me dirigí al baño, entonces comprendí el porqué de mi dolor.
Pero entonces un grito me asusto de repente.
-¡¿Eileen?! ¡¿Dónde estás?!-. Preguntaba Jon y por la forma parecía muy preocupado.
Yo salí rápidamente del pequeño cuarto asustada por lo que podría haber pasado.
-Dios ¿Eileen estas bien?-. Me pregunto el mientras me agarraba de los hombros.
-Mmm… si, supongo. ¿Por qué lo preguntas?-. Conteste muy sorprendida ante la extraña actitud de él.
-¿Estas segura? ¿De verdad que no te pasa nada? Me he despertado y he visto tu cama llena de sangre entonces me he preocupado-. Comento el.
El silencio reino la sala durante unos segundos y los dos dirigimos nuestra vista a la cama y efectivamente, esta estaba llena de sangre.
Yo lo comprendí todo y no dude en estallar a carcajadas.
Las lágrimas se me salían de los ojos mientras me caía al suelo riéndome, en cambio Jon se mantenía en silencio con una mueca de confusión en su rostro.
-¿Qué pasa? ¿Qué es tan gracioso?-. Preguntaba el fuera de lugar.
-Dios Jon eres tan inocente-. Le decía mientras aun me limpiaba las lágrimas producidas por la risa.
-Nunca imagine que estarías tan poco informado sobre estos temas, se nota que tu padre no te dio la "charla"-. Le comente mientras empezaba a quitar las sucias sábanas.
-¿Charla? ¿Qué charla?-. Comento él algo confuso.
-La sangre que acabas de ver no pertenecía a ninguna herida Jon, es solo que el "primo" me acaba de visitar-. Le informe de la manera más bruta posible.
Por un momento el moreno pareció dudar por un momento hasta que abrió un poco la boca en signo de que ya sabía de qué se trataba.
Yo no pude evitar soltar otra carcajada ante su expresión, y el solo se limitó a guardar silencio y a ponerse rojo como un tomate.
Cuando termine de quitar todas las sabanas me diriji al baño de nuevo para empezar a lavarlas, ya que les haría falta un buen remojo.
-Eileen una cosa-. De nuevo la voz del moreno me interrumpió ante mi labor, yo me di la vuelta mientras posaba mis ojos azules sobre él.
-¿Qué pasa?-. Pregunte curiosa.
-Tienes todo el vestido lleno-. Me comento él.
Yo me mire y efectivamente, justo parecía que me habían dado una puñalada por detrás.
Sin embargo, esta vez fue mi turno de ponerme roja como un tomate.
El tiempo pasó y por fin el día de mí "cita" con Tobias llego, ahora mismo me encontraba en mi casa poniéndome el vestido que tanto guarde para este momento.
Me solté mi típica trenza y me deje el pelo suelto, no me gustaba tenerlo así ya que era incomodo pero por un día que podría relajarme y disfrutar no pasa nada.
Por fin termine de prepararme y cogí algo de dinero que había estado guardando hasta ahora, entonces Jon entro en la casa.
Cuando se giró para verme se quedó quieto observándome y por un momento pude sentir como mi corazón se aceleraba de repente.
-¿Me queda bien?-. Le pregunte un poco nerviosa haciendo referencia de mi atuendo.
El silencio reino la sala y por un momento creí que no diría palaba.
-Bueno, el vestido es bonito pero tú sigues teniendo la misma cara de gruñona que siempre-. Comento el alzando los hombros.
-No sé para qué me molesto en preguntarte-. Dije poniendo los ojos en blanco.
En cuestión de un par de segundo alguien llamo a la puerta y yo me dirigí rápidamente hacia la salida, Tobias había llegado por fin.
-¿Adónde vas?-. Pregunto el moreno.
-Al festival, Tobias me ha invitado a ir con el-. Dije sin darle mucha importancia mientras abría la puerta.
-Hola Tobias-. Salude al muchacho alegremente.
-Hol-… ¡Wow Eileen estas increíble!-. Dijo él alagándome al ver mi apariencia.
-Muchas gracias, tú también estas muy guapo hoy-. Le comente devolviéndole el cumplido.
En ese momento Jon apareció detrás de mi, asustando al pobre Tobias, que sin duda no se lo esperaba allí.
-H-hola Jon-. Saludó un poco nervioso, al parecer la presencia del moreno lo incomodaba.
-Hola-. Dijo secamente él.
-Bueno Jon yo me voy ya, no olvides de cerrar la puerta cuando te vayas. Y tú también deberías de ir a dar una vuelta para despejarte un poco. ¡Hasta luego!-. Le recomendé mientras me despedía de él y empezaba a andar en dirección al festival.
Sin saber que detrás de mi dejaba a un muy Jon nieves bastante mosqueado.
Jon cerró la puerta de un fuerte portazo, haciendo que temblaran hasta las paredes.
Estaba cabreado, muy cabreado.
"¡Otra vez ese maldito de Tobias interponiéndose entre nosotros!" Pensaba furioso.
"¿Estas increíble?" Repetía para si las mismas palabras que el muchacho había dicho a la rubia momentos antes.
"¡Por dios, si es la maldita mujer más hermosa de este planeta! ¿Y solo le dices que esta increíble? ¡Estaba hermosa!" Pensaba el moreno para sus adentros mientras volvía a pensar en lo deslumbrante que iba Eileen.
Jon se sentó en la cama con los codos apoyados en sus rodillas y la barbilla entre sus manos, por un minuto miro para el suelo.
Entonces levanto la cabeza.
Lo tenía decidido.
Eileen seria suya costase lo que costase, no dejaría que nadie se la quitara de nuevo de entre sus brazos.
Ella era suya y de nadie más.
Bueno y que os ha parecido el capitulo, solo espero que os haya gustado y que decidáis dejarme vuestra opinión ya que me seria de mucha ayuda. :P Hasta el siguiente episodio :3
¡Un abrazo!
