¡Buenaas! Y bueno llego, el ultimo capitulo de esta serie, solo me queda decir que espero que os aya gustado tanto como a mi y que espero que aigáis disfrutado de su lectura. También quiero dar las gracias a quienes me han leído hasta aquí, sin duda muchísimas gracias :D Y bueno nada mas que decir, solo que disfrutéis de este episodio :P
¡Un saludo!
Al día siguiente cuando abrí los ojos y me encontré a mi lado a Jon durmiendo profundamente mientras me abrazaba fuertemente no pude evitar sonreír de la felicidad.
Podía jurar que hasta el día de hoy, hoy era el día más feliz de mi vida.
No pude evitar poner una mano sobre su mejilla y acariciarlo suavemente, el en cambio emitió un pequeño gruñido mientras fruncía un poco el ceño.
Sonreí dulcemente.
Lo amaba tanto...
Y el solo saber que mis sentimientos eran correspondidos no podía evitar que mis ojos se humedecieran y que una lágrima se me bajara por la mejilla.
Lloraba de felicidad.
Acerque mi rostro al suyo evitando a toda costa no despertarlo y entonces deposite un cálido beso en su mejilla.
Al retirarme pude observar como Jon abrió lentamente sus oscuros ojos.
-Perdona, no quería despertarte-. Me disculpe con una sonrisa.
-No te preocupes, aunque si me das un beso de buenos días te perdonare-. Comento el divertido alzando las cejas.
Yo solo pude dejar escapar una pequeña carcajada.
Entonces me abalance encima de él y no le di un beso, le di muchísimos más.
Tras estar más tiempo de la cuenta en la cama decidimos levantarnos, le di de comer al pequeño Liv, que gracias a dios esa noche había dormido profundamente y no se había despertado para nada.
Y entonces de repente una imagen se me paso por la cabeza.
El regalo.
Desde que se lo compre no había tenido la oportunidad de dárselo y sinceramente se me había olvidado en el bolsillo del vestido.
Yo me levante rápidamente de mi asiento y tras poner al pequeño en la cama me dirigí al armario bajo la curiosa mirada de Jon.
Tras buscar un par de minutos por fin lo había encontrado, lo observe detenidamente y suspire al ver que no había sufrido ningún daño.
Yo Sonreí, solo esperaba que le gustara.
En volví el collar en mi mano y me lleve las dos a la espalda a la vez que me acercaba lentamente al moreno.
-Jon cierra los ojos-. Le pedí sonriendo.
-¿Para qué?-. Pregunto el curioso alzando una ceja.
-Tu ciérralos por favor-. Volví a pedir.
-De acuerdo, pero te advierto que como me hagas algunas de tus tonterías te las veras conmigo-. Comento el divertido.
-Tu solo mantén los ojos cerrados y llasta-. Le volví a repetir por tercera vez mientras me reía.
Entonces cogiendo el collar entre mis manos se lo pase por alrededor del cuello, aquel tacto repentino hizo que Jon pegara un pequeño salto.
-¿Que estás haciendo?-. Preguntó el curioso.
-No seas tan impaciente Jon, espera un par de segundo má regañe a causa de su impaciencia.
Una vez que note como el collar quedo enganchado retire las manos lentamente observando por un momento lo bien que le quedaba.
-Ya puedes abrirlos-. Informe.
Él abrió los ojos rápidamente mientras clavaba su mirada en mí fijamente.
-¿Que me has hecho?-. Pregunto mientras se tocaba el cuello.
-¿Qué pasa? ¿No confías en mí?-. Pregunte a la vez que me cruzaba de brazos y fruncía en ceño.
Entonces su mano toco con el artilugio, él lo cogió delicadamente y lo observo durante un rato.
-¿Y? ¿No vas a decir nada?-. Pregunte ya temerosa al hacerme la idea de que no le gustaba.
-Vaya, es realmente bonito. ¿Me lo has comprado tú?-. Comento algo sorprendido por aquello.
-Sí, te lo compre en el festival. Tenía pensado dártelo el mismo día pero paso lo que paso y bueno... Acabe por dejarlo guardado-. Comente.
-Muchas gracias, enserio, pero no deberías de haberte gastado dinero en mi-. Dijo.
-Te lo compre porque yo quise, así que ahora te lo dejas puesto y no quiero oír más nada sobre el dinero ¿vale?-. Me acerque a él y rodee su cuello con mis brazos, atrayéndolo para darle un beso.
Nos separamos y juntamos nuestras frentes mientras solo escuchábamos el sonido de nuestra respiración.
-Te amo-. Dijo Jon de repente, haciendo que mi corazón empezara a latir más rápido, mis mejillas se tiñeron de rojo y por un momento fui la mujer más feliz de la tierra.
No pude evitar el impulso y lo abrase tan fuerte como pude.
-Yo también te amo-. Le susurré al oído con ternura.
-Días más tarde-
Me encontraba en la posada limpiando las mesas cuando Erika entro en la sala, hacia unos días que ya no venía por aquí y me extraño verla.
Ella se acercó a mi sin quitarme la vista de encima, venia demasiado seria y eso solo podía indicarme una cosa, problemas.
Una vez que estuvo a escasos centímetros de mi me observó fijamente.
Si las miradas matasen, posiblemente en aquel momento me encontraría a muchos metros bajo de tierra.
-Vaya Erika, hacía mucho tiempo que no venias por aquí. ¿Se te puede ofrecer algo?-. Le pregunte fingiendo una sonrisa.
-Sí, solo quería decirte que enhorabuena, has ganado-. Dijo ella con un poco de ira en sus palabras.
-¿Que?-. Comente yo muy sorprendida.
- Jon es todo tuyo. Supongo que hay veces que se ganan y otras que se pierden, jure que Jon seria mío pero él estaba locamente enamorado de ti y no pude hacer nada-. Comento ella alzando los hombros, sin embargo note como en su voz había algo más de tranquilidad.
-Solo, me queda desearos mucha suerte a partir de ahora-. Dijo ella con una sonrisa.
-Gracias Erika-. Le respondí de la misma forma.
-No hay de que, y te recuerdo que para la boda quiero ser la primera en estar invitada eh-. Comento ella guiñándome un ojo.
Yo solo pude soltar una pequeña carcajada.
-¡Mama!-. A lo lejos pude escuchar como la voz de un niño se escuchaba al entrar en el establecimiento.
Erika se dio la vuelta y cogió a un niño de más o menos 5 años entre sus brazos.
Aquello me dejo muy sorprendida.
¿Desde cuándo Erika tenía un niño?
-Mama, ¿Dónde está Jon?-. Pregunto el con voz suave.
-Jon está ocupado y ahora mismo no puede jugar contigo, Timmy-. Le dijo ella sonriendo dulcemente.
Aquello no pudo evitar que una sonrisa se me escapara de mis labios.
-¡Ah por cierto! Quería avisarte, todas las veces que Jon se quedó en casa era porque mi hijo se había encariñado con él y el pobre Jon se vio obligado a quedarse en mi casa, no te preocupes no hicimos nada-. Comento Erika riéndose pícaramente y haciendo que me pusiera colorada como un tomate.
Ahora lo comprendía todo, comprendía a que se refería Jon con la explicación que no le deje darme, no iba a mentir, en aquel momento un gran peso se me quito de encima.
-Muchas gracias por explicármelo Erika-. Le agradecí enormemente por aquello.
-Espero que todo lo que ha pasado no sea un impedimento en nuestra amistad ¿Verdad?-. Pregunto ella.
-Claro, sin problemas-. Le sonreí sinceramente.
-Bueno me voy, acabo de ver a un muchacho muy guapo entrando en el edificio de al lado y voy a echarle un vistazo mejor-. Dijo ella guiñándome un ojo y saliendo de allí mientras se despedía con la mano.
Yo solo pude reírme y ver como se iba de allí.
Nunca cambiaria.
Seguí limpiando la posada mientras la sonrisilla no se me iba de la cara, en aquellos momentos solo podía pensar en que ya tenía el camino libre, no había ningún obstáculo que se me interpusiera entre yo y Jon.
En aquel instante una figura robusta entro por la puerta, yo alce la mirada.
-Perdona, pero esta cerra-. Sin embargo no pude terminar la frase ya que mi cuerpo se paralizo.
-Padre…-. Susurre si poder creérmelo.
-¿Qué pasa no vas a dar un abrazo a este viejo?-. Dijo el mientras soltaba una bolsa en el suelo.
Pasaron unos cuantos de segundos hasta que pudiera reaccionar, entonces como una niña pequeña corrí hasta sus brazos.
Envolviéndonos en un fuerte y cálido abrazo.
-Te he echado tanto de menos padre-. Le decía al oído mientras un par de lágrimas se me escapaban.
-Y yo mi niña, y yo-. Decía.
Después de unos minutos nos separábamos y nos mirábamos sin decir nada, solo sonriendo. Me alegraba tanto verlo allí, conmigo.
-Pero padre ¿Qué haces aquí?-. Le pregunte mientras tomabamos asiento.
-¿Qué pasa? ¿Acaso un padre no puede visitar a su niña?-. Comento el frunciendo el ceño.
Yo reí.
-Y bueno cuéntame, como te va todo por aquí-. Pregunto él.
-Muy bien, Iver y su niño me acogieron muy amablemente y no tardaron en ofrecerme un techo y un plato de comida. Estaré eternamente agradecida con ellos-. Comente.
-Ya te lo dije Iver es un gran amigo mío, sin duda no iba a dudar en darte alojo-. Sonrió.
De repente Jon entro por la puerta y mi padre se giró para ver quien se trataba, entonces los dos se miraron fijamente.
-¿Jon? ¿De verdad eres tú?-. Pregunto mi padre sorprendido.
-¡Por todos los dioses, cuanto tiempo sin verte!-. Dijo mi padre mientras los dos se acercaban para darse un abrazo.
-Creía que estabas vistiendo el negro en el muro, ¿Qué haces aquí?-. Preguntaba él extrañado.
-Sí, bueno… Es una larga historia-. Comento el moreno mientras se reía y me miraba fugazmente a mí.
Mi padre no tardó en darse cuenta de las miraditas que nos echábamos los dos y sin duda pronto se hizo una idea de lo que pasaba allí.
Entonces Iver entro en la sala sorprendiéndose de ver a Jorgen allí, entonces se enfrascaron en una conversación que sabría Dios cuanto duraría.
Yo solo podía mirar aquello mientras sonreía felizmente, entonces Jon me cogió de la mano y me atrajo hacia él.
Yo sonreía completamente enamorada.
En aquel momento no podía ser más feliz, porque ahora era cuando empezaba mi verdadera nueva vida.
Junto a Jon, el amor de mi vida.
Pero claro, eso ya era otra historia.
-Fin-
Bueno espero que os haya gustado el ultimo capitulo y espero que os haya gustado la historia :D solo decir mas que pronto estaré aquí de nuevo con mucho más. Hasta pronto. :)
¡Un fuerte abrazo!
