Capitulo 3:
Llegas tarde
¡Hey Itachi, ahí te va!
Itachi se dio la vuelta justo a tiempo para girarse, patear el balón y meter un gran gol.
— ¡Hemos ganado! — Gritó Shisui, celebrando la victoria.
— Tranquilos, chicos. — Dijo Itachi a sus dos jugadores de equipo.
— De verdad Nii-San, vas a hacer que parezcamos malos jugadores a tu lado. — Bromeó Sasuke.
Estuvieron bromeando por un rato con los que habían jugado, antes de que Itachi consultara la hora de su reloj. Había perdido la noción del tiempo durante el partido y solo le quedaba diez minutos para darse una ducha y acudir a casa de Hinata Hyuga. Estaba atrasado.
— Itachi, ¿Te vienes a tomar un poco de Sake con nosotros y ver el partido? — Sugirió Shisui.
— No puedo, debo estudiar. — Respondió Itachi.
— ¿Ah? Vamos, puedes estudiar más tarde. — Insistió Shisui con una sonrisa.
Shisui no podía entender del porque Itachi había empezado otra vez la universidad, después de haberla dejado hace 5 años. Shisui estaba feliz de trabajar con su padre en un taller de mecánica. Su Padre era el jefe, así que no sería problema para el trabajar ahí con buen sueldo. Pasaba tiempo libre con sus amigos y conociendo chicas.
Por otro lado, Itachi solo estaba feliz de andar con sus amigos. No era como su primo Shisui que siempre estaba con chicas. Dos meses después Itachi había decidido que quería volver a estudiar y algunos de sus amigos no lo estaban animando.
— Vamos Nii-San, tomate solo un poco de Sake con nosotros, el día es perfecto como para que te encierres en casa. — Añadió Sasuke cruzándose de brazos.
— Lo siento Sasuke, Shisui. Pero he quedado para las tres a estudiar y estoy bastante atrasado.
— Vaya vaya, eso ya explica tu urgencia por los libros ¿Quién es ella? — Preguntó Shisui con una sonrisa pícara.
— Alguien que se ha ofrecido a explicarme un poco para el examen del lunes. De verdad ya debo irme, nos vemos después. — Explicó rápidamente Itachi. — Sasuke, dile a Mama que llegare un poco tarde.
Sasuke solo enarcó una ceja mientras veía a Itachi marcharse y Shisui aun estaba confundido.
— ¿Nos estas ocultando información, Itachi? Queremos conocer a esa chica. — Insistió molesto Shisui.
Cuando Itachi quiso entrar en el auto su reloj marcaba las tres. Iba a llegar tarde una vez más. Ojala la estudiante destacada Hyuga no se irritara por su impuntualidad.
Cuando Hinata le abrió la puerta a las tres y veinte no parecía en absoluto enfadada, más bien tenía una sonrisa agradable y un rubor en sus mejillas.
— Y-yo no te he dado mi número por si surgía un imprevisto… E-espero que no hayas tenido que apresurarte mucho. — Dijo ella mientras lo invitaba a pasar casi disculpándose. A Itachi le resultó interesante aquella reacción.
— Ha sido culpa mía. Se me hizo tarde, espero no estés molesta.
— N-no te p-preocupes, creo que nos podemos sentar en esta mesa para trabajar. — Dijo Hinata apenada señalando la mesa. — ¿Quieres un vaso de limonada recién… hecha?
— Claro, si no es mucha molestia, Hyuga-San. — Contestó el con una sonrisa, Hinata solo bajo su mirada, nerviosa.
— N-no, yo también quiero un vaso. Por favor, llámame Hinata.
Itachi encontró a Hinata bastante tierna con aquellos gestos, su presencia le era agradable. Tal vez sería una chica inteligente y ambiciosa por amar los libros. Sin embargo no se daba aires de superioridad.
Itachi había tenido hacia poco tiempo un encuentro desagradable con una mujer que no había dudado en demostrar su desprecio por un vulgar chico del mantenimiento.
De repente sintió algo en la pierna.
— Hola Ame, ya me preguntaba dónde estabas.
— Estaba durmiendo en mi cama… S-se echa por lo menos diez siestas a-al día. — Contestó Hinata antes de sentarse con cuidado al lado de Itachi y de dejar la limonada y un bizcocho de chocolate sobre la mesa.
— Se ve delicioso ese bizcocho, ¿Es casero?
— ¿Eh? La mezcla viene preparada, s-solo hay que meterlo al horno. — Repuso ella echando un vistazo al cuaderno de Itachi. — Dices que tienes un examen sobre la glicólisis.
— Si, he traído mis apuntes y un examen de prueba que nos hizo el profesor. Intente hacerlo ayer pero no sirvió de mucho. — Reconoció Itachi.
— Déjame verlos para ver si te puedo explicar. — Dijo con una sonrisa, haciendo un esfuerzo para no tartamudear con el ayudándolo.
Ame saltó al regazo de Itachi y este lo acaricio abstraído.
— S-si te molesta, no dudas en bajarlo. — Le dijo Hinata.
— No me molesta. Mira, ese es el examen de prueba.
.
— ¿C-cuál es la respuesta, A, B o C? — Preguntó Hinata después de una hora de explicaciones y estudios.
— Creo que la A.
— ¡E-eso es! — Dijo ella sonriente.
Itachi sonrió satisfecho y Hinata estuvo a punto de derretirse.
— Bien… a-ahora termina esta frase. Cuando una célula de levadura metaboliza glucosa de forma anaeróbica el resulta es…
— Acido pirúvico. — Contestó Itachi, pero algo en la cara de ella debió indicarle que se había equivocado y enseguida rectificó. — Alcohol etílico.
Ella volvió a sonreír.
— C-correcto… Lo estás haciendo bien, I-Itachi-San. No vas a tener ningún problema en aprobar el examen, ¿Q-quieres practicar las preguntas largas? Puedo hacer otra cosa mientras t-tu las contestas y después te las corrijo.
— Si no te importa, me gustaría que las corrigieras.
— No hay problema. T-tengo que leer un par de artículos, lo hare mientras tu escribes.
Hinata se acomodó en el sofá y Ame se acurrucó a su lado. No pudo contener un suspiro mientras observaba a Itachi concentrado. Aquello de verdad la puso nerviosa.
— ¿Te encuentras bien? — Preguntó el alzando la vista.
— ¡S-si! — Repuso ella tratando de disimular. — Y-yo… L-lo siento si no me hago entender muy bien por mi tartamudez.
— No te preocupes, puedo entenderte con claridad. — Dijo él, con una calidad sonrisa que casi provoca que ella se desmayara.
Hinata trató de concentrarse en la lectura, pero sabía que era imposible estando tan cerca de Itachi.
Se dispuso a corregir las preguntas. Fue crítica pero a la vez valoró todos los aciertos, esforzándose para no herir el amor propio de Itachi.
— Aquí n-no has profundizado. — comentó subrayando un párrafo. — Y-y aquí te has ido un poco más allá a como debe ser y c-casi todos los profesores bajan punto por ello… esta afirmación no es correcta.
Itachi parpadeó. Parecía que no estaba acostumbrado a que lo corrigieran de forma tan sincera, pero era mejo ser honesta.
— Gracias, tendré que mejorar en estos aspectos. — Dijo él, con poco entusiasmo.
— E-estoy segura de que lo harás muy bien en el e-examen. — Repuso Hinata tratando de animarlo.
— Espero sea así, volver a estudiar esta siendo más duro de lo que pensé. Y de verdad quiero tener éxito como hace 5 años.
— E-estoy segura de que será así. Debe ser difícil volver a estudiar después d-de tanto tiempo.
— Bastante. Antes tenía ayuda de mi Madre, no me iba tan mal es los estudios. También me encantaba jugar al futbol, no era la estrella del equipo pero se me daba bien. — Explicó con una sonrisa melancólica. — Tenía poco tiempo pero de vez en cuando le enseñaba un poco a mi hermano a como jugar.
— ¿Y cómo te h-has animado a estudiar ahora? — Preguntó Hinata dudando de que si sería una pregunta demasiado personal. El solo se encogió de hombros.
— Necesito hacer algo con mi vida. Además, siento que ya estorbo en casa de mis Padres. — Se limitó a decir. Hinata lo miró extrañada.
— N-no creo que le seas un estorbo.
— ¿Por qué lo crees? — Preguntó Itachi curioso.
— B-bueno… para ellos no creo que seamos un estorbo, nos aman. Pienso que de seguro andan contestos de saber que has comenzado a estudiar para tener un bueno futuro, no para que salgas de casa. — Expresó Hinata con una gran sonrisa. Él le correspondió la sonrisa.
— Ya veo. — Susurró Itachi sonriendo. — ¿Tu porque no estás con tus Padres?
— Eh… y-yo… quería independizarme. — Dijo ella, jugando con sus dedos índices. — A veces los extraño, pero siempre l-les escribo y a mi hermana. Espero Hanabi-Chan tenga muchas amiga.
— Veo que tienes buen vínculo con tu familia.
— L-los amo, y no quiero que se preocupen por m-mi.
Hinata tenía la cara ruborizada, no quería ponerse sentimental con él, apenas lo conocía.
— Bueno, entonces crees que triunfaré en el examen. — Dijo Itachi cambiando el tema.
— B-bueno, estoy segura de que… — Hinata lo miro rápidamente, a veces no pillaba el sentido del humor. — ¿E-estabas bromeando?
— No te preocupes, se que aprobare.
— T-tener confianza siempre e-es necesario.
— Te puedo asegurar que nunca me ha faltado confianza en mí mismo. — Sentenció Itachi recogiendo los libros.
Parecía que Itachi ya estaba listo para marcharse, así que lo condujo hacia la puerta.
— B-buena suerte con tu examen, Itachi-San.
— Gracias, de verdad me has ayudado.
— N-no es problema.
— Nos vemos, Ame. — Dijo Itachi agachándose para acariciar al gato. Y con una sonrisa en los labios dedicada tanto al gato como a ella, se marchó del apartamento.
Ame y Hinata se quedaron apostados en la puerta.
— Déjalo Ame-Kun. No volverá. — Dijo Hinata.
Cuando andaba recogiendo los vasos no pudo evitar mirar por unos segundos el vaso donde había bebido Itachi. Hinata suspiró, se sentía como una niña.
Había sido un par de horas agradables en las que había logrado hablar algo más de ciencia.
Quizás si hubiera tenía más práctica y más encuentros con chicos en su vida no habría tenido que celebrar su cumpleaños con un gato.
[NOTA]
Lo sé, tarde mucho en actualizar. Pero es porque no había recargado el Internet. Pero espero les guste al menos este capítulo, publicare muy pronto el siguiente.
Dejen su Review, besos. :D
