Hola ;u;

Antes que nada me disculpo enormemente por no actualizar en tantos meses. Para ser sincera, no tenía nada de inspiración para continuar, y detesto escribir sin inspiración por que luego me salen chorradas. Hasta hace pocas semanas comencé a escribir el capitulo, a duras penas por qué no tenía ni idea de que escribir xD. Pero luego leí sus reviews y la inspiración llegó a mí. Realmente me ayudaron de una forma que no se explicar xD

Pero bueno, ya no los entretengo más con mis crisis de inspiración (?

Al final del capítulo responderé sus hermosos comentarios.

Lean~


El erizo corría junto con la rosada en brazos en dirección a Angel Island, Sonic creía que Tikal podría aconsejarlo sobre su situación. Ella, al ser una criatura espiritual al igual que Chaos, debía saber sobre el trato que hizo con ese ente, por ser de mundos iguales, o al menos, en algo. El problema era que no podía decirle eso con Amy presente. La eriza no tiene idea de que la situación del erizo es debido a ella, y no desea contarle para no empeorar más la situación. Aun que eso puede ser un error gigante…

—Entonces, Sonic, ¿crees de verdad que Tikal nos pueda ayudar? –Preguntó la de púas rosas.

—Em… sí. –Respondió cortante, tratando de evadir el tema.

—Pero, ¿de qué forma exactamente? Digo, se que ella es lista, pero en lo que respecta temas espirituales… –Lo miró de reojo mientras veía él amplio bosque que recorrían.

—H-hey... ¿traes nuevo lápiz labial?–Habló mirándola a los ojos, Intentó evadir el tema nuevamente.

La eriza se tocó los labios sorprendida.

—Amm… ¡sí!, es un nuevo color, ¿Te gusta? –Contestó un poco sonrojada, pues él lo había notado.

— ¡Sí! Combina perfectamente con tus mejillas. –Dijo aliviado, había logrado cambiar el tema.

—Y-ya veo… entonces lo usaré más seguido… –Ocultó su rostro colorado en el suave pecho del erizo, quién, sorprendido, se ruborizó sonriendo, sin parar su marcha a Angel Island.

Al erizo le volvía loco como ésta se sonrojaba por alguna acción o cosa que el dijera, le encantaba ver arder sus mejillas y ver como inflaba éstas al estar molesta. Habían muchas cosas que adoraba y amaba de ella, la cuales solo decía en su mente y corazón, y que, no se atrevería a hablar, pues la mantenía calladas, como su intenso amor hacia la de púas rosas.

Después de ese apasionado beso, ella lo había dejado con ganas de más, con ganas de seguir probando esos labios tan cálidos y suaves, que él estaba seguro, solo ella poseía.

No se dijeron te amo, las caricias y besos lo hicieron. No se necesitaban palabras para saber que ellos se amaban con una intensidad fuera de lo normal.

Con tan solo ese beso, Amy se había dado cuenta de muchos sentimientos y cosas que el erizo sentía por ella, que tal vez ella ya se había dado por vencida de creer. Ella sabía que el erizo no era bueno con las palabras, por lo que nunca exigió más de lo que él podía expresar. Tan solo con que la mirase, con esos ojos color esmeralda, con saber que él la miraba de una forma diferente a la que miraba a los demás, le era suficiente.

La pareja de erizos había llegado a su destino. El erizo bajó de sus brazos a la chica, sentándola en una piedra que estaba cerca del gran puente que llevaba a la Master Emerald.

—Um, ¿por qué me dejas aquí Sonic? –Preguntó ella.

—Em, ¡pensé que querrías descansar por aquí! Jeje… –Respondió nervioso.

—Puedo descansar cerca de la Master Emerald, Sonic. –Contestó, algo molesta. Sonic estaba actuando raro de nuevo.

— ¡Y lo sé! ¡Jejeje! Oh, mira qué hora es, debo ir a hablar con Tikal antes de que se haga más tarde, ¡ahora vuelvo! –Dijo acelerado para después correr a toda velocidad hacia la Master Emerald.

— ¡Sonic! –Gritó sorprendida. Le frustraba un montón cuando Sonic pasaba de ella.

— ¡Enseguida vuelvo Ames! –Gritó ya a lo lejos.

Odiaba mentirle a Amy, pero esta vez tenía que hacerlo, no quería que ella se culpara de su estado, el único culpable es él, y nadie más.

El chico erizo subía con tranquilidad las escaleras que dirigían a la Master Emerald. Una vez llegó a ella, la tocó, admirando el brillo y la belleza de ésta.

—Tikal…–Hizo una breve pausa– Necesito tu ayuda… ¿Puedes hacerte presente? –preguntó casi inaudible, con su mano aún en la Master Emerald.

La gran gema verde comenzó a emanar un intenso brillo, haciendo que Sonic retrocediera y se tapase los ojos.

De la Master Emerald salió una chica equidna de cabellos naranjas y traje blanco, ella mantenía los ojos cerrados, por lo que sus bellas pestañas brillaban debido a la luz que salía de la gema, y, también, se veían hermosamente largas. La chica tocó el suelo con sus sandalias blancas y abrió los ojos con lentitud, para visualizar al erizo azul que alguna vez la ayudó a calmar la ira de una pobre bestia asustada.

—Sonic… –Lo miró con cierta sorpresa– Que placer verte por aquí. –Dijo de manera calmada y sorprendida al erizo de púas azules.

—Sí, igualmente… –Contestó.

—Escuché de tu boca que necesitabas mi ayuda, Dime ¿En qué puedo ayudarte? –Inquirió curiosa. Sonic no acostumbraba ir a Angel Island, tampoco visitar la Master Emerald, y mucho menos a pedir su ayuda.

—Lo que sucede es…

Una piedra volaba hacia el verdoso acantilado por la fuerza en la muñeca de la de púas rosas. Vaya, que aburrimiento, Sonic ya se había tardado más de la cuenta. Ella intentaba mirar desde lejos lo que hacía Sonic, pero no lograba distinguir nada. Al parecer si necesitaba lentes después de todo.

Miraba a su alrededor, el Sol se estaba ocultando, faltaba poco para que oscureciera y para ser sinceros ella no sabía exactamente qué hacer si Dark Sonic hacia presencia en cualquier momento. Ya se las ingeniaría, pensaba.

Sintió algo.

Un escalofrío recorrió su espalda, provocando que su pulso aumentara drásticamente. Sintió la presencia aborrecible de algo que para su desgracia ya conocía.

Maldita sea.

Cuanto tiempo… Amy Rose. –La voz tierna de una niña hizo saltar a la de pelaje rosa.

Que maldita mala suerte tiene. ¿Qué rayos quiere esa cosa de ella? Ella jamás en su vida recuerda haber hecho enojar a algún ente o algo parecido. Se calmó, realmente no importa el por qué, si no, deshacerse de ella. Suspiró y decidió hablar.

—¿…Q-que es lo que quieres…? -Indagó entrecortada. Rayos, sentía que su corazón se iba a salir de su pecho.

—..Jejeje… –Río divertida. – A ti.

Abrió los ojos como platos.

— ¡BARRERA!

La voz de una chica joven se escuchó fuerte y claro al mismo tiempo que apareció un tipo de barrera que el ente con cuerpo de niña no podía atravesar.

— ¿Q-qué…?

Amy quedó petrificada, ¡¿Qué rayos había pasado?!

El erizo corrió directo a ella junto con Tikal para ver su estado.

— ¡Amy! ¡¿Estás bien?! –Sonic abrazó a la eriza al verla algo asustada por lo pasado hace unos instantes.

Amy solo asintió, no podía articular palabras, sin embargo, volteo a ver la barrera que impedía que ese ente la atacara.

—Geena, ¿Qué haces aquí? Tu presencia no es deseable por aquí y lo sabes muy bien. –Dijo Tikal firme.

Solo vengo a cumplir con el encargo del amo, mi querida Tikal. –Sonrío la pequeña "niña"

—…Hmm. No te quiero volver a ver por aquí de nuevo.

Jijiji… nos vemos luego… Amy. –Dijo para luego desvanecerse.

—Tikal… tú… ¿la conoces? –Preguntó confundida la eriza.

—Umm… sí, algo así. –Contestó pensativa. –Estoy conectada con el mundo espiritual, por lo que conozco a varias criaturas espirituales, y para mi desgracia, a algunas como ella. Es un ente controlado por Mephiles the Dark.

— ¿Mephiles?... Vaya, ese nombre me suena de algo… –El erizo dijo mientras trataba de hacer memoria.

— ¡A mí también! –Dijo Amy sorprendida.

—Mephiles era la mente y voluntad del dios Solaris. Sin embargo, por razones desconocidas, no se sabe del paradero del dios, por lo que lo más seguro es que el dios Solaris ya no exista y lo único que quedó de él fue esa parte que se dividió, Mephiles. Mephiles hace sufrir y mata a cualquier cosa o ser viviente que crea él que interferirán en su camino. De un lugar también desconocido y que, no puede salir porque ninguna existencia ni línea de tiempo lo admite, solo ese espacio peculiar donde se encuentra.

—…Entonces… ¿Por qué me busca a mí? No veo la forma en la que interfiera en su camino… –Amy dijo confundida.

Tikal miró a Sonic. Sonic le regresó la mirada algo preocupado.

—Sonic te lo explicará. –Tikal sonrío calmada.

Tikal se acercó a Amy y le dio un artefacto.

—La vez en la que vino Tails me obsequió uno de estos para buscar las Emeralds. Te servirá más de lo que a mí en este momento. Sonic te explicará todo.

—E-entiendo…

—Me debó ir. Cuídense mucho los dos. –Tikal sonríe y comienza a caminar de regreso a la Master Emerald.

El silencio se hizo presente. Amy solo miraba a la nada pensando en que rayos le estaba pasando. No entendía nada, estaba realmente confundida.

—Vaya… deberíamos ir a descansar a algún lugar, ¿no lo crees, Ames? –El erizo volteó a ver a la cara de la eriza, quien parecía estar no muy contenta.

—… ¿Que me estás ocultando, Sonic?


¡Ohh! Lo deje en la mejor parte, ¿verdad? Soy mala (? Pero bueno, hora de responder sus comentarios comentariosos. (?

Sonye-san: Pues ahora ya lo sabe 7u7 (?

u–D l g: Me alegro que te haya gustado Shizu ;u;

Valeria: Tienes razón, poco a poco. ~ ¡Gracias por comentar Valeria!

AnonimusFem: ¡Muchas gracias! ;u;

Wavetty: Gracias mujer~ Lov para usteh 3 (?

Angel la chica de Luz: ¡Gracias por comentar! ~

Yvanix Rose: ¡Me alegro que te guste tanto mi fic! Es bueno saberlo ¡Gracias por comentar linda!

Gracias por todos sus comentarios, realmente me ayudan a seguir escribiendo.

Nos vemos en otra.

Cya~